LA TERAPIA DEL DIABLO . Por Wendie Webber (2020)

 

LA TERAPIA DEL DIABLO (2020)

Guía esencial para profesionales de la hipnosis sobre hipnosis regresiva eficaz.

por Wendie Webber

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TRADUCCIÓN ARS-GRATIA por KOS d'ASTUIRES (2026)

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TABLA DE CONTENIDO

Dedicatoria - ¿Por qué leer este libro? - Acerca de... - Lo que otros tienen que decir - Prefacio -  1: ¿Por qué el Diablo? - 2: Un cuento de hadas de los hermanos Grimm: El sórdido hermano del diablo

Fase I: Preparación >> 3: El éxito reside en tu planificación - 4: Realizar la entrevista inicial - 5: Educar al cliente - 6: Pruebas y preparación para la regresión - 7: 4 pasos universales para la sanación - 8: Trabajo de liberación emocional - 9: No mires

Fase II: Transformación >> 10: Regresión a la Causa (RaC) - 11: Encontrar un puente hacia el pasado - 12: Localizar el SSI - 13: Descubre la historia - 14: Trabajo con las partes - 15: Trabajo con el niño interior - 16: El tiempo que lleva

Fase III: Verificar >> 17: Poner a prueba los resultados - 18: La única prueba verdadera - 19: El trabajo del perdón - 20: Liberación y recuperación - 21: Un resultado real y duradero - 22: Todo es una historia

Lecturas recomendadas - Glosario de términos – Acerca del Autor

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DEDICATORIA

Para mi madre, Olive Webber (1924 – 2019), y para mi esposo, Robert, sin quienes nunca habría tenido el valor suficiente para emprender este viaje.

¿POR QUÉ LEER ESTE LIBRO?

Cuando se les pregunta a los hipnoterapeutas de regresión: "¿Cuál es el problema con el que más luchan en su práctica?", la respuesta siempre es la misma: los resultados.

Aunque disponen de todas las herramientas y técnicas de la hipnoterapia regresiva, todavía tienen dificultades para conseguir resultados duraderos de forma constante trabajando con clientes reales que tienen problemas reales.

La gente no paga por la hipnosis. Paga por los resultados. Si alguna vez has tenido dificultades para facilitar un programa de sanación... o te has sentido confundido sobre por dónde empezar... o qué hacer a continuación en una sesión... o has dudado de tu capacidad para cumplir tu promesa de resultados... este libro es para ti.

Si no tienes formación en hipnosis de regresión a la causa, este libro no es para ti. No es un manual práctico de hipnosis. No incluye inducciones, técnicas de profundización ni guiones. Vamos más allá de la hipnosis. Este libro no es para principiantes.

Si te has formado en hipnoterapia regresiva, este libro transformará tu perspectiva sobre el proceso curativo de la hipnosis terapéutica de regresión a la causa. Te ayudará a comprender mejor los conceptos y métodos que ya dominas para que puedas utilizarlos con mayor eficacia en tus sesiones con clientes.

Aquí, el enfoque se centra en brindarte la base teórica que necesitas para facilitar con confianza programas de sanación centrados en el cliente. Para obtener resultados duraderos y consistentes, necesitas comprender el porqué de la hipnosis de regresión a la causa. La Terapia del Diablo responde a la pregunta: ¿Por qué hacemos lo que hacemos cuando lo hacemos?

¿Quieres sentirte seguro/a guiando el proceso de curación?

¿Quieres cumplir tu promesa de resultados?

¿Estás listo para transformar tus sesiones de hipnosis en sesiones de sanación?

Es mucho más sencillo de lo que imaginas. La clave reside en las tres fases esenciales de la hipnosis terapéutica y en un protocolo de siete pasos que puede transformar tus sesiones de hipnosis regresiva en sesiones de sanación.

ACERCA DE...

Nunca me ha interesado la hipnosis. No provengo de familia con tradición en el mesmerismo. De hecho, no fue hasta que terminé mi primer curso de hipnoterapia que vi mi primer espectáculo de hipnosis escénica. Me pareció bastante aburrido.

Lo que me impulsó a interesarme por la hipnosis fue un libro.

El poder curativo de la enfermedad trata sobre las causas psicológicas del malestar. En este libro el autor afirma: «Los síntomas son expresiones corporales de conflictos psicológicos capaces, a través de su simbolismo, de revelar los verdaderos problemas del paciente». Me enganché. De hecho, ya iba por la quinta lectura del libro cuando me di cuenta de que estaba basado en investigaciones realizadas durante sesiones de regresión. “Un momento”, me dije, “¿regresión? ¿No es eso hipnosis?” En ese instante fue como si las nubes se abrieran, un coro de ángeles cantara y simplemente lo supe.

Sabía lo que quería hacer.

No era la hipnosis en sí lo que me interesaba sino lo que se podía hacer con ella. En pocas semanas me inscribí en mi primer curso de certificación en hipnosis. El curso prometía 160 horas de clase y formación interdisciplinaria en diversas áreas de la hipnoterapia. En realidad, el programa se centraba principalmente en pruebas de sugestionabilidad, inducciones de relajación y lectura de guiones. Se hacía mucho hincapié en memorizar teoría inútil para aprobar el examen escrito. Y no se abordaba la regresión.

Entonces, conseguí mi primer cliente.

Sherry había sobrevivido a un horrible accidente automovilístico en su adolescencia. Su coche se había salido de la carretera a altas horas de la noche. Cayó y rodó varias veces, terminando hecho un amasijo en el fondo de un barranco. Tuvo suerte de salir con vida y tuvo que pasar meses recuperándose en el hospital.

Nadie creía que Sherry volvería a caminar. Cuando lo hizo necesitó una férula y un bastón para apoyarse. Lo cierto es que los médicos decían que no tenía ningún problema médico. Cuando Sherry vino a verme estaba convencida de que volvería a caminar.

Sherry había estado leyendo y estaba convencida de que el problema tenía que ver con el trauma del accidente. Estaba convencida de que la hipnosis era la solución.

El problema es que no tenía ni idea de qué hacer.

Sabía que para superar un recuerdo traumático se requería hipnosis regresiva. Pero no me lo habían enseñado. De hecho, en clase nos aconsejaron encarecidamente evitar la regresión a la infancia. «¡Mejor no ir por ahí!», nos dijeron, «Se puede lograr mucho con una buena relajación progresiva». ¡Qué horror!

Mi entusiasmo inicial por aceptar una nueva cliente se vio rápidamente empañado por la cruda realidad de lo poco preparada que estaba para ayudar a clientes reales con problemas reales. Lo único que me habían enseñado eran técnicas de relajación profunda y a leerles un guion. Eso no iba a funcionar con Sherry.

Parece que mis credenciales no valían para nada. Pero sabía qué hacer. Justo antes de graduarme de la escuela de hipnosis un grupo de estudiantes se reunió para ver un video de un hipnotizador profesional mostrando una sesión real de hipnoterapia. Era la primera vez que veía una sesión de hipnoterapia. ¡Y me quedé impresionada!

El hipnotizador, Gerald Kein, realizó una inducción instantánea, comprobó si había sonambulismo y llevó al cliente a un suceso de su infancia. Y supe que quería hacer eso (fuera lo que fuese). Me inscribí en el programa de formación a distancia de Hipnoterapia Básica a Avanzada para aprender la hipnosis terapéutica de Regresión a la Causa.

Y así comenzó un viaje muy largo.

Durante los siguientes nueve meses estudié y practiqué el método Omni-Hypnosis de hipnoterapia de regresión a la causa. En ese tiempo me inscribí en cursos adicionales tales como cursos introductorios al consejo (terapéutico) y a una clase de actuación y formación en cuidados paliativos. Esto me proporcionó la base necesaria para una hipnoterapia eficaz. Pero cuando conocí a Stephen Parkhill supe que había encontrado lo que buscaba.

Parkhill, discípulo de Gerald Kein, es autor de *Answer Cancer* y creador de *Healing with the Mind*, un método intensivo y dinámico para tratar enfermedades graves mediante la hipnosis regresiva. Cuando se presentó la oportunidad de asistir a una formación presencial con Stephen Parkhill no lo dudé. Incluso me ofrecí voluntaria para la demostración, pues quería experimentar la hipnoterapia regresiva desde dentro.

¡Esto no era lo que esperaba!

La sesión de hipnoterapia comenzó con una poderosa reacción de apertura, seguida de un viaje emocional vertiginoso, profundamente revelador y lleno de altibajos hacia el pasado, que culminó con la extirpación de un bulto en el pecho. Lo digo en serio.

Esto ocurrió en 2003, y desde entonces no se han presentado nuevos síntomas. Por lo tanto no solo creo en el poder curativo de la mente sino que lo sé. La hipnoterapia de regresión a la causa es la mejor manera de ayudar a las personas a sanarse a sí mismas, sus relaciones y sus vidas.

Continué mi formación estudiando Hipnoterapia Alquímica, un enfoque más espiritual de la hipnoterapia que enfatiza el trabajo con el Niño Interior. Tomé cursos de sanación somática y trabajo con subpersonalidades (también conocido como Terapia de Estados del Ego o Terapia de Partes). Posteriormente, obtuve la certificación en Terapia Sistémica Transformacional de Satir (STST), conocida como el Método Satir, aprendiendo el enfoque de Virginia Satir para el trabajo con las partes.

Me formé en 5-PATH, (5-CAMINOS) con Cal Banyan. Este es un enfoque más clínico de la hipnosis regresiva, que me enseñó a ser constante en mi práctica. Practiqué 5-PATH exclusivamente durante los dos años siguientes, tiempo durante el cual descubrí la Nueva Medicina Germánica (NMG).

La NMG afirma que los síntomas son expresiones corporales de conflictos psicológicos, haciéndose eco de aquello que me llevó a la hipnosis curativa en primer lugar: el poder curativo de la enfermedad.

La teoría de los conflictos biológicos de la NMG resultó muy útil en las sesiones de regresión, ya que me ayudó a identificar la causa psicológica del problema fisiológico de un paciente. Esto también contribuyó a consolidar uno de los axiomas de Parkhill: «La enfermedad no es un cuerpo descontrolado». El cuerpo no puede tomar decisiones. Solo la mente puede hacerlo.

El malestar, ya sea físico, mental o emocional, siempre es consecuencia de una experiencia vital. Es ahí donde debemos buscar la solución al problema. Esta es la base de la hipnosis regresiva. Sin embargo, la hipnoterapia regresiva no se trata de cambiar el pasado ni de eliminar los síntomas. La hipnoterapia regresiva se centra en sanar la conciencia que requiere síntomas. La terapia del diablo trata precisamente de eso.

1.      Thorwald Dethlefsen y Rudiger Dahlke, MD, El poder curativo de la enfermedad: el significado de los síntomas y cómo interpretarlos (1997).

2.      En aquel entonces, 5-PATH significaba Terapia de Regresión Abreactiva de 5 Fases, pero desde entonces se ha cambiado para que sea más políticamente correcto.

 

LO QUE OTROS TIENEN QUE DECIR

¡Oh, Dios mío... qué absolutamente increíble! ¡No puedo parar de leer!

“Tras no obtener los resultados que buscaba, comencé a investigar y me sentí tan desanimada que pensé en rendirme. Entonces encontré este programa. Es increíble. Justo lo que necesitaba. Incluye tanta información que me ha dado la confianza para seguir adelante con mis clientes, sabiendo que experimentarán más a través de la sanación.” – Reagan O'Neal, hipnoterapeuta certificada, Victoria, BC

Un regalo para los hipnoterapeutas de regresión de todo el mundo.

“¡La Terapia del Diablo es un recurso invaluable! El enfoque claro, conciso e ingenioso de Webber ayuda al terapeuta a comprender cómo usar la hipnoterapia regresiva para sanar eficazmente traumas físicos, mentales y emocionales en el nivel de consciencia que produce los síntomas. Cubre lagunas de conocimiento que muchos hipnoterapeutas no reciben en su formación, de principio a fin, con precisión e ingenio. Webber escribe con un estilo encantador, ameno y fácil de leer, mientras uno se maravilla de la profundidad de su intelecto y su disposición a compartir su conocimiento. La Terapia del Diablo es un regalo para los terapeutas de regresión de todo el mundo y una lectura obligatoria para los nuevos hipnoterapeutas que desean comprender las aplicaciones prácticas y completas de la regresión.” – Stephanie Conkle, Instructora de Sonambulismo Profundo, Georgia, EE. UU.

Debería ser lectura obligatoria en la certificación.

“Siempre que tengo estudiantes o graduados de hipnosis que desean profundizar en el tema de la Regresión a la Causa, les recomiendo La Terapia del Diablo. El libro de Wendie, una obra profunda, seria pero a la vez humorística y personal sobre cómo lograr un cambio profundo y duradero, debería ser lectura obligatoria en los cursos de certificación y formación avanzada en hipnoterapia.” – Beryl Comar. Especialista en Desarrollo de la Inteligencia Emocional.Autor: HypnoDontics

Arroja luz sobre la hipnosis, la sanación y la regresión.

Wendie realiza su trabajo con entusiasmo, pasión y, sobre todo, un profundo conocimiento y amor por el tema de la sanación. Su compasión y bondad no tienen límites. Es una fuente inagotable de conocimiento y experiencia en muchas áreas. Una mujer extraordinaria que ilumina con brillantez el fenomenal mundo de la hipnosis, la sanación y la regresión. ¡La mejor en su campo! – Jacquelyn Haley, JSH Hypnosis, Gales, Reino Unido

¡Una delicia!

“¡La terapia del diablo es una delicia! La historia captó mi atención y la mantuvo durante todo el libro. Agradecí la fluidez con la que se presentaron las lecciones, que me parecieron fascinantes. Pude utilizar todas las técnicas, ya que me resultaron completamente lógicas. Recomiendo este libro a cualquiera que desee adquirir conocimientos aplicables a su terapia o simplemente disfrutar de una lectura amena e interesante.” – Paul Challenger, Hipnoterapia, Gran Caimán, Islas Caimán

La herramienta perfecta para obtener los mejores resultados.

Wendie es una de las profesoras de Regresión a la Causa más destacadas que existen. Su conocimiento sobre cómo obtener excelentes resultados con RaC es inigualable. Este libro contiene toda su sabiduría y comprensión del tema, y ​​es la herramienta perfecta para quienes desean obtener los mejores resultados con sus clientes.  – Ines Simpson, The Simpson Protocol, SimpsonProtocol.com

“No deja lugar a dudas sobre qué hacer”

“Este trabajo es absolutamente asombroso. Es tan claro y preciso, como un láser. No deja lugar a dudas sobre qué hacer, cómo hacerlo y, lo mejor de todo: ¡¿Por qué hacerlo?!” – Zoran Pavlovic, Belgrado, Serbia

Da un paseo por el lado salvaje

Chicos, todos sabemos que la Regresión a la Causa es el Porsche de la hipnoterapia. Bueno, prepárense para conducir el Porsche en la versión descapotable, con Wendie Webber. Suban el volumen de la radio: Lou Reed está tocando "Take a walk on the wild side" y prepárense para una multa... ¡Podrían estar excediendo el límite de velocidad! Rock n' Roll, el diablo está sentado en ¡En el asiento del copiloto! ¡Sí! ¡Disfruta del viaje! Con cariño, – Barbara Scholl, instructora de OMNI HypnoKids®, Zúrich, Suiza.

Una nueva perspectiva sobre la hipnoterapia

La terapia del diablo es la primera perspectiva novedosa sobre la hipnoterapia que leo en años. Su estilo directo —«La gente no paga por la hipnosis, paga por los resultados»—, junto con su fundamento teórico, que nos permite obtener resultados consistentes, hacen de este libro una lectura imprescindible en mi biblioteca de libros importantes de expertos y líderes de opinión. Recomiendo este libro a cualquiera que esté interesado en aprender sobre nuestra mente y cómo funciona. –  Bunny Vreeland, Ph.D., Mejora tu vida con la Dra. Bunny, hipnoterapeuta clínica, coach, autora, California, EE. UU.

 

PREFACIO

Como octogenario jubilado creía que tras casi 60 años de práctica e investigación en el campo de la hipnoterapia ya había leído todo lo valioso y mucho de lo que no lo era. Durante este tiempo tuve el privilegio de ser uno de los pocos examinadores acreditados en la materia. Por lo tanto era mi deber encontrar fallos en los argumentos y los hechos de cada uno de los trabajos que se me presentaban y calificarlos en consecuencia. Con esta perspectiva y este sesgo, leí *La terapia del diablo* de Wendie Webber.

No suelo dar calificaciones altas indiscriminadamente pero, en mi opinión, este libro merece una mención especial en todos los aspectos. Wendie ha demostrado un enfoque perspicaz y erudito de la hipnoterapia que, a mi parecer, supera con creces todo lo que he leído hasta ahora. Si a esto le sumamos una narrativa y una explicación sumamente amenas de cada paso de esta obra maestra resulta prácticamente imposible interrumpir la lectura, ni siquiera para tomar una taza de té o café.

La historia de la hipnoterapia ha sido objeto de numerosos escritos, pero esta autora aborda su análisis cronológico con maestría. Su secuencia y su investigación histórica son impecables. Asimismo, me llamó la atención la relevancia de las ilustraciones y metáforas empleadas, que complementan el texto y dotan de mayor impacto a los temas tratados.

A lo largo de todo el libro, en cada capítulo, cada aspecto del razonamiento está respaldado por la lógica e ilustrado con metáforas de una manera tan esclarecedora que mantiene el interés del lector durante toda la obra.

Entretenido e inspirador, se lee como una novela y constituye una fuente de información fidedigna para cualquier persona que trabaje en este camp,o o aspire a ello. Además de sus especialidades ofrece una descripción concisa y exhaustiva de todas las terapias relacionadas con la hipnoterapia.

En mi experiencia es raro encontrar tantas cualidades, todas combinadas con una inteligencia superior e intuición innata. Este es un libro que considero de lectura obligatoria para cualquier terapeuta de cualquier disciplina dentro del ámbito de las profesiones de ayuda, y una lectura de calidad para el público en general. – Bryan J Perry (Diploma en Hipnosis SA) (Diploma de Posgrado en Educación para la Salud)

 

CAPÍTULO 1: ¿Por qué el Diablo?

Históricamente todo aquello que contradice los valores y el pensamiento culturalmente aceptado se ha considerado obra del diablo. Tomemos como ejemplo la sangría. En el pasado la sangría era el tratamiento preventivo y médico aceptado. Los curanderos que se negaban a practicarla eran acusados ​​de obrar con el diablo. Los practicantes laicos que atendían partos, enfermedades y lesiones mediante el uso de hierbas y medicina popular eran torturados y asesinados por sus supuestas malas acciones.

Hoy en día contamos con terapias químicas. El cuerpo y la mente se consideran entidades separadas y se tratan como tales. Cualquier enfoque natural para la curación se considera poco científico y, por lo tanto, sospechoso. Esto incluye la hipnosis. La hipnoterapia aún se considera, en cierto modo, contracultural. Al fin y al cabo no se trata de sangrías ni de terapia química. Es un método de autocuración que requiere introspección y trabajo con la mente subconsciente.

Si existe el infierno, es este.

El infierno reside en nuestro interior. Es la sombra, el territorio del subconsciente donde existen todos nuestros impulsos instintivos y primitivos de autopreservación y procreación. Es un lugar de sentimientos aparentemente irracionales y energías instintivas como la pasión, la ira, luchar, huir, alimentarse y fornicar.

Cuando reprimimos una parte de nosotros, no desaparece. Se oculta. Cuando negamos, rechazamos, juzgamos o condenamos cualquier parte nuestra queda relegada a la sombra. Desde allí puede causar estragos —física, mental, emocional y espiritualmente— al esclavizarnos con inhibiciones o impulsos excesivos. Hasta que no se recuperen estas energías reprimidas permanecen atrapadas en el interior, convirtiendo la mente en un infierno.

Esto es el infierno. - Stephen Parkhill

El diablo representa todo aquello que se opone a las normas del mundo. Todo lo que se considera inaceptable debe ser negado, rechazado y enviado directamente al infierno. Si deseas liberarte de sentimientos incómodos e impulsos inconscientes, debes acudir al diablo, pues la mente subconsciente es su dominio.

¿Dices el diablo?

La palabra «diablo» proviene de la misma raíz que la palabra «divinidad» (devi / deva). Las enseñanzas más antiguas dicen que originalmente existían dioses gemelos. Uno gobernaba el cielo y el otro la Tierra. Como el yin y el yang, los gemelos trabajan en conjunto. En realidad no están separados. Uno dirige la oficina central, el otro trabaja sobre el terreno. Después de todo, gestionar la creación es una tarea enorme. Esta división de funciones es, al menos, práctica.

Los antiguos creían que para conseguir lo que uno deseaba debía suplicar al dios correcto. Si se anhelaban cosas celestiales —intangibles como la paz, el amor, la alegría y la gratitud—, había que ir al cielo. Si se deseaban cosas materiales —oro, éxito en el campo de batalla, fama, conocimiento mundano, sanación física, un nuevo trasero—, se acudía al diablo.

Tradicionalmente el diablo es responsable del mundo material. Todo lo que conforma nuestra existencia terrenal y física, incluido el cuerpo, pertenece al dominio del diablo.

El problema del bien y del mal

El origen del diablo, tal como lo conocemos hoy, se encuentra en el culto monoteísta hebreo de YHVH (Yahvé). Originalmente la judiada tenía un panteón de dioses y diosas conocidos como Elohim. Había un dios para cada cosa. Reducirlo a un solo dios sin duda simplificó las cosas. Pero la idea de un dios todopoderoso y bondadoso creó un problema logístico.

Los primeros hebreos no pasaron por alto que toda vida es dolor y sufrimiento. Un Dios todopoderoso seguramente podría crear una vida sin dolor ni sufrimiento. Si no lo hiciera, lógicamente no podría ser completamente bueno. Si quisiera crear un mundo libre de dolor y sufrimiento, y no pudiera, lógicamente, no podría ser todopoderoso.

La solución fue darle un nuevo giro a los dioses gemelos. ¡Mantener al dios todopoderoso y bondadoso y convertir al otro en un pequeño alborotador de mierda al que echarle la culpa Y así, el diablo, también conocido como Satanás, surgió. Esta práctica de chivo expiatorio probablemente tiene sus raíces en la antigua costumbre siria donde, con motivo de la boda del rey, una cabra era llevada al exterior. páramo de Alini, donde se purifica ritualmente a la comunidad llevándose consigo los males (no los pecados).

Si bien esta solución de tener un chivo expiatorio funcionó para los yahvistas, creó un nuevo problema. El bien y el mal no son conceptos separados. Son términos relacionados; dos caras de la misma moneda. ¡Separar el bien del mal crea un conflicto interno! Eso es un infierno.

Encantado de conocerte, espero que hayas adivinado mi nombre... - Rolling Stones

La palabra Satanás significa adversario, oponente o enemigo. Es algo o alguien a lo que nos resistimos. Externamente puede manifestarse como un enemigo, una tribu rival o su dios pagano. Internamente, puede presentarse como ansiedad o lujuria que impulsan comportamientos indeseados (pecaminosos), como fumar, comer, apostar, beber o tener relaciones sexuales en exceso. ¿Te suena familiar?

La maldad reside en la percepción. Si algo o alguien se percibe como fuente de adversidad suele surgir la resistencia. Ya sea una tribu vecina o una sensación incómoda, la tendencia es intentar eliminarla. Esta es la base de la guerra.

Curiosamente, en Mateo 39, la Biblia aconseja: «No resistáis al mal». Carl Jung se hizo eco de esta sabiduría cuando escribió: «Lo que resisto, persiste».

Luz y oscuridad

Los antiguos egipcios, ante la naturaleza incomprensible de lo Divino, crearon un panteón de dioses como representaciones simbólicas de los múltiples atributos de la divinidad. Set (o Seth, Setán o Seteh) era el equivalente egipcio del diablo quien, por cierto, también tenía un dios hermano. Set era el dios del desierto, las tormentas, la oscuridad y el caos. Si se deseaba obtener poder sobre las fuerzas del caos y la oscuridad, se invocaba a Set.

Uno de los dioses egipcios más antiguos era Ra, el dios del sol, quien invocaba todas las formas de vida pronunciando sus nombres secretos. Esta creencia se refleja en los mitos de la creación tanto de los cabalistas como de los aborígenes australianos. Ra era la fuente de luz y dador de vida. Al morir, uno regresaba a la luz. Uno se alimentaba de ella y era nutrido por ella. Y uno se convertía en uno con la luz.

Claramente, no hay nada nuevo en la Nueva Era. Pero con el tiempo, los egipcios se volvieron más materialistas y literales en su pensamiento. Los dioses comenzaron a ser vistos como deidades independientes con las que se podía negociar para alcanzar los fines deseados. Las riquezas en el cielo que uno podía esperar después de la muerte cambiaron de luz sobrenatural a cosas reales. Ahora, podrías llevarlo contigo. Prepararse para la muerte se convirtió en una parte muy importante de la vida cotidiana.

En Egipto había muchos templos y santuarios, cada uno dedicado a un dios diferente. Al fin y al cabo, si uno quería que el trabajo se hiciera bien, tenía que recurrir al dios adecuado. Y el negocio prosperaba para quienes ofrecían los servicios religiosos al público.

Cuando Amenhotep IV ascendió al trono en el 1380 antes de Cristo, cambió su nombre a Akenatón (en honor al dios sol, Atón, a quien equiparaba con Ra) y se dedicó de inmediato a implementar reformas sociales, entre ellas la abolición del politeísmo. Como era de esperar, los intentos de Akenatón por restaurar el monoteísmo en Egipto encontraron una fuerte resistencia. Pronto se ganó la reputación de rey hereje.

Cuando sus planes para reestructurar la sociedad fracasaron, Akenatón condujo a sus fieles seguidores al desierto para adorar al único dios verdadero en paz. Curiosamente, Freud teorizó que Akenatón y el príncipe bíblico de Egipto, Moisés, eran el mismo personaje histórico.

Tras construir una ciudad en el desierto donde los fieles podían venerar a Atón, Akenatón gobernó durante otros 17 años. Después de su muerte, alrededor del año 1336 antes de Cristo, se borró toda evidencia de su existencia, incluida su ciudad. Y los santuarios y templos de numerosos dioses, culturalmente aceptados, continuaron prosperando.

¡Buen griego!

Los griegos adoraban todo lo egipcio. Alejandro Magno (el Muy Bueno) trajo consigo a Grecia muchas costumbres y prácticas, incluidos los templos del sueño. Estos templos curativos ofrecían un entorno donde quienes padecían diversas dolencias podían practicar rituales y ritos de purificación antes de entrar en un sueño inducido.

Los antiguos griegos también practicaban el chivo expiatorio, seleccionando a un lisiado, mendigo o criminal, llamado pharmakos, que era expulsado de la comunidad en respuesta a alguna crisis o desastre natural. Es interesante notar que el término pharmakos se convirtió posteriormente en pharmakeus, que se refiere a «una droga, poción mágica, boticario, envenenador y, por extensión, un mago o hechicero». Una variante de este término es «pharmakon», un término complejo que significa sacramento, remedio, veneno, talismán, cosmético, perfume o intoxicante. De aquí surgió el término moderno «farmacología».

Los griegos se tomaban la curación muy en serio y llevaban buenos registros. Los arqueólogos descubrieron en las ruinas del Templo de Epidauro más de 100.000 curaciones documentadas. No es de extrañar que los templos del sueño ganaran popularidad y pronto fueran adoptados por los romanos y, más tarde por los primeros cristianos. Luego, alrededor del año 1000 d.C., la reforma de la iglesia hizo que estas prácticas curativas cayeran en descrédito.

A medida que la Iglesia ganaba poder, buscar el contacto directo con lo Divino se convirtió en una herejía. Lo que antes había sido bueno ahora era malo.

¡Es ciencia!

Durante la Edad Media (cuando la Tierra aún era plana y la tala de árboles no se había inventado), la gente vivía en pequeñas comunidades separadas por vastas zonas boscosas. Siempre había humanos que vivían solos en los límites del bosque, generalmente parteras y curanderos. Vivir cerca de la naturaleza les permitía recolectar sus remedios y mantenerse alejados de la maleza local.

Cuando era necesario, se recurría a estos curanderos pero, por lo demás, no representaban una gran preocupación para los aldeanos. Eso fue hasta que la Inquisición, especialmente la sangrienta inquisición (inglesa o protestante) llegó al pueblo.

Los inquisidores solían ser profesionales. Muchos eran médicos cuyo objetivo era promover la medicina científica racionalizada. Rápidamente acusaron las antiguas prácticas de heréticas. Como resultado, los curanderos fueron especialmente perseguidos, y comenzó la temporada de hogueras, especialmente en la Europa protestante y calvinista mucho más que en la católica. ¡Mantener opiniones contrarias a la doctrina de las Iglesias cristianas reformadas, protestante y calvinista, pronto se convirtió en situación que ponía en peligro tu vida!

Cuando el astrónomo Copérnico (1473-1543) teorizó que el Sol, y no la Tierra, era el centro del universo, mantuvo sus ideas en secreto. Ser tachado de hereje habría deshonrado a su familia y podría haberle costado la cárcel o incluso la muerte. No fue hasta su lecho de muerte que se atrevió a publicar sus ideas heterodoxas.

A finales del siglo XVIII, un médico alemán llamado Franz Mesmer comenzó a desarrollar una nueva forma de curación llamada magnetismo animal. A medida que se difundían historias de milagros, Mesmer fue objeto de escrutinio por parte de la medicina tradicional (que practicaba sangrías). Y en poco tiempo las prácticas heréticas de Mesmer fueron repudiadas. La ciencia, al parecer, se había convertido en la nueva norma.

Hipnotizado

Afortunadamente el mesmerismo sobrevivió y finalmente llegó a América. Hacia 1836, un mesmerista francés llamado Charles Poyen impartía una conferencia en Belfast, Maine. Phineas Parkhurst Quimby, un relojero, quedó tan impresionado por Poyen que dejó su trabajo para convertirse en mesmerista y llegó a ser el sanador mental más conocido de norteamérica.

Casi al mismo tiempo que Quimby, el neurocirujano escocés James Braid había comenzado Braid experimentaba con sus propios métodos basados ​​en el mesmerismo. Intentaba desarrollar un enfoque más científico, al que llamó mesmerismo racional y, más tarde, neurohipnotismo (de Hipnos, el dios griego del sueño).

Más tarde, Braid intentó cambiar el nombre para enfatizar con mayor precisión el concepto de concentración mental en una sola idea, pero el término monoideísmo nunca se popularizó. Cuando Braid fue atacado personalmente por el clero, acusándolo de tener influencias satánicas, el hipnotismo cayó en desgracia.

En Estados Unidos, siguiendo un método científico riguroso, Quimby documentó minuciosamente sus opiniones, creencias y técnicas durante un período de 15 años. Lamentablemente prestó sus manuscritos a una expaciente, María Patterson (quien más tarde se convirtió en María Baker y luego en María Baker Edy), quien no los devolvió (quizás porque estaba demasiado ocupada casándose y fundando la Iglesia de la Ciencia Cristiana).

No fue hasta 1921, 55 años después de su muerte, que los manuscritos finalmente regresaron a la familia de Quimby. Quimby teorizó que los pacientes poseen el poder de curarse a sí mismos, siempre que tengan tanto la motivación como los medios. Además, teorizó que el 70% de todas las enfermedades son causadas por creencias erróneas.

Practicaba una técnica de sanación silenciosa en la que sentía la enfermedad del paciente creaba una imagen que la representara, la modificaba y se la enviaba de vuelta. Se atribuye a Quimby la curación de más de mil personas durante este período.

¿De qué sirve una creencia si no beneficia tu vida? - Phineas Parkhurst Quimby, 1862

Mientras tanto, la iglesia que se había fundado sobre los principios curativos de Quimby ahora negaba la hipnosis. Lo que antes había sido válido, siguió el mismo camino que el magnetismo animal de Mesmer, los templos del sueño egipcios y griegos, y el panteón de dioses: directamente al diván de Freud.

Psicoterapia

El neurólogo Sigmund Freud (1856-1939) estudió con el neurólogo más renombrado de Europa, Jean-Martin Charcot, especializado en el estudio de la histeria y la sugestionabilidad hipnótica. Sin embargo, Freud utilizaba la hipnosis con el propósito de localizar y liberar una poderosa energía emocional reprimida.

La represión se define como el rechazo subconsciente de pensamientos e impulsos que entran en conflicto con las normas de conducta convencionales. El psicólogo Carl Jung, discípulo de Freud, teorizó que las ideas, los deseos y las emociones contradictorias nos hacen perder el contacto con nuestra esencia, separándonos de la conciencia de nuestra integridad primordial. Al reprimir, suprimir y negar inconscientemente partes nuestras podemos desconectarnos energéticamente de nuestro ser.

Los aspectos nuestros que hemos negado, rechazado y juzgado quedan condenados al infierno. Una vez relegados a la sombra, causarán estragos en la vida hasta que los recuperemos. Esta desconexión mental es, en realidad, la raíz de todos los problemas. Es esta idea colectiva de separación la que Jung consideraba el diablo.

Psicobiología

Hipócrates (ca. 460 antes de Cristo – ca. 370 antes de Cristo) es considerado el padre de la medicina moderna. Observó que el cuerpo es inteligente y posee toda la información necesaria para curarse a sí mismo. Hipócrates denominó a esto el poder curativo de la naturaleza.

Mesmer (1734-1815) denominó a este poder magnetismo animal. Pero mucho antes de Mesmer o Hipócrates, los médicos chinos estudiaron el movimiento del qi o chi a través del sistema energético de meridianos del cuerpo (1700 antes de Cristo).

Los médicos ayurvédicos de la India (1500 antes de Cristo) trabajaban con un sistema de chakras, centros energéticos en forma de rueda que se corresponden con los principales plexos nerviosos ubicados a lo largo de la columna vertebral. Estos plexos nerviosos sirven para transmitir mensajes sensoriales al Sistema Nervioso Central (SNC) o para transportar impulsos motores desde el SNC hacia los tejidos, por ejemplo, los músculos.

Si bien aún se desconoce el mecanismo exacto de este poder curativo, una cosa es segura: el estrés bloquea su flujo natural. El Instituto Americano del Estrés estima que entre el 75 % y el 90 % de todas las consultas a médicos de atención primaria se deben a dolencias relacionadas con el estrés.

Estas afecciones incluyen problemas con:

·         Ansiedad

·         Dormir

·         Salud

·         Peso

·         Intestinal

·         Piel

·         Confianza

·         Autoestima

·         Relación

·         Comportamiento habitual

·         y más.

El estrés altera nuestro sueño. Inhibe nuestra capacidad de pensar con claridad y de rendir bien. Y la mayoría de los malos hábitos comenzaron como una forma de afrontar el estrés. Los problemas de sueño, de peso, intestinales como el síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), los de la piel como el eccema y la psoriasis, y un sinfín de otras afecciones crónicas tienen su origen en el estrés.

Se sabe que el estrés inhibe la función inmunológica, lo que contribuye a alergias, asma, reumatismo e incluso cáncer. Las investigaciones actuales exploran la relación entre el estrés y la enfermedad de Alzheimer. Pero, ¿qué es el estrés? Para nuestros fines, el estrés es simplemente la respuesta natural del cuerpo ante cualquier amenaza percibida, real o imaginaria.

El sistema nervioso está diseñado para mantenernos con vida, por lo que, ante la percepción de peligro, ya sea de forma consciente o inconsciente, se pone en alerta máxima. En ese momento, se liberan hormonas del estrés en el torrente sanguíneo para preparar al cuerpo para una respuesta de emergencia. Hormonas como el cortisol y la adrenalina inundan el organismo, acelerando el ritmo cardíaco, tensando los músculos, aumentando la presión arterial y aguzando la respiración. Todos los sentidos se agudizan.

Una vez que la amenaza desaparece el cuerpo se libera de estas hormonas y regresa a un estado normal de descanso y relajación. Sin embargo, bajo la influencia de estas hormonas del estrés, estamos más concentrados, nuestro tiempo de reacción es más rápido y tenemos mayor fuerza y ​​resistencia, lo cual resulta especialmente útil si te encuentras frente a un tigre dientes de sable. Lo que no es bueno es el estrés crónico.

La vida moderna nos ha dejado sintiéndonos abrumados. Si bien rara vez nos encontramos con depredadores reales o amenazas a nuestras vidas, tenemos factores de estrés crónicos que desencadenan la respuesta de lucha o huida del cuerpo. Tenemos demasiado que hacer y no suficiente tiempo para hacerlo. Estamos asaltados por demasiada información. Tenemos demasiadas responsabilidades. Estamos lidiando con discusiones con el cónyuge, los hijos, el... jefe, dinero insuficiente, demasiada burocracia, redes sociales, etc.

Maude, un personaje de dibujos animados de Los Simpson, sugiere con ironía: «La mayor parte del estrés se debe a tres cosas: dinero, familia y familia sin dinero». Es gracioso porque, con demasiada frecuencia, es cierto. El problema es que el cuerpo no distingue entre una amenaza real y una psicológica. Reacciona a nuestra percepción de una amenaza como si se tratara de una situación de vida o muerte.

Estos factores de estrés crónico mantienen al cuerpo en estado de alerta máxima, inundándolo continuamente con hormonas del estrés que alteran todos los sistemas del organismo. Suprimen la función inmunológica y ralentizan la curación. Empeoran los problemas inflamatorios, aumentando el dolor muscular y articular. Contribuyen al insomnio y la fatiga, nos agotan y nos envejecen prematuramente.

El exceso de cortisol destruye las células cerebrales, provocando confusión mental, olvidos y desorientación. El cortisol afecta la función metabólica, que regula el azúcar en sangre. ¿Alguna vez has tenido antojo de carbohidratos? Se cree que la norepinefrina, otra hormona relacionada con el estrés, influye en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la depresión y la hipertensión.

El Dr. Geerd Hamer, de la Nueva Medicina Germánica (NMG), afirma que «el origen de la enfermedad reside en la experiencia vital». Considera que los síntomas de la enfermedad cumplen una función biológica de supervivencia. Cualquier experiencia, real o simbólica, que se perciba como amenazante, se registrará como una lesión cerebral. Los órganos controlados por esa parte del cerebro comenzarán entonces a manifestar síntomas.

Esto sugiere que todo, incluso las enfermedades físicas, comienza con una percepción mental. Si se cambia la percepción, el cuerpo la seguirá. El comportamiento físico o la respuesta emocional se autocorregirán entonces según el sistema de autocuración de la naturaleza, tal como observó Hipócrates.

Es evidente que, como especie, estamos programados para sobrevivir. Nuestra programación biológica al nacer incluye instintos básicos, respuestas al estrés y la capacidad de aprender de nuestras experiencias. Pero nuestro bienestar psicológico tiene mucho que ver con las experiencias vividas durante la infancia. El trato que recibimos de niños y los mensajes que recibimos de quienes nos rodeaban —padres, maestros y otras figuras de autoridad— moldearon nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos como adultos.

A finales del siglo XIX, los principales expertos aconsejaron a los padres y cuidadores que no malcriaran a los niños cogiéndolos en brazos cuando lloraban o manipulándolos demasiado. Como resultado, a los niños se les alimentaba según el horario establecido en lugar de a demanda. Sin embargo, cuando estos métodos se aplicaban en instituciones, la tasa de mortalidad infantil menor de un año solía ser tan alta como del 100%. ¿Por qué estos ¿Los bebés mueren? Al fin y al cabo, se satisfacían sus necesidades básicas. Estaban bien alimentados y se mantenían limpios y abrigados. ¿Qué salió mal?

Lo que la ciencia no ha reconocido es que nuestra necesidad humana más básica es el amor. Los humanos captamos información a través de los cinco sentidos: vemos, oímos, olemos, saboreamos y tocamos aspectos de nuestro entorno. El sistema sensorial del cuerpo se desarrolla a las siete semanas de gestación. Desde la concepción hasta aproximadamente los seis años, recibimos enormes cantidades de información de nuestro entorno. Si lo que se nos dice o se hace durante la infancia se percibe como amoroso, generará sentimientos de consuelo y bienestar. Si se percibe como carente de amor, generará una respuesta de estrés.

Mente y cuerpo no funcionan de forma independiente. Todas las emociones son energía del sistema nervioso. Sentimos esta energía como sensaciones y emociones en el cuerpo. Nuestro lenguaje lo refleja. Describimos la decepción como un nudo en la garganta. Cuando nos sentimos nerviosos, describimos mariposas en el estómago. La depresión se siente como una opresión en el pecho, mientras que la alegría se experimenta como una ligereza física y una sensación de libertad.

Candace Pert, autora del éxito de ventas Moléculas de la Emoción, afirma: «Tu cuerpo es tu mente subconsciente». La mente subconsciente guarda todos tus recuerdos. Los recuerdos son experiencias que dejaron huella en el sistema nervioso. El cuerpo recuerda para que sepas cómo reaccionar en el futuro.

Cuando somos jóvenes, carecemos de la base de conocimientos necesaria para juzgar con precisión lo que sucede en el 100% de los casos. Muchas de nuestras percepciones infantiles eran simplemente erróneas. Sucesos que, para la conciencia adulta, pueden parecer insignificantes, pueden resultar abrumadores para un niño pequeño.

En ausencia de pensamiento crítico, estas percepciones no se someten a verificación. Simplemente se aceptan como verdades que constituyen la base del sistema de creencias. Este sistema nos dice quiénes somos, cómo funcionan las relaciones, si el mundo es un lugar seguro o peligroso y qué podemos esperar del futuro. A partir de esto, sabemos si la vida se trata de fluidez o de lucha, de abundancia o de escasez.

El diablo me obligó a hacerlo.

La hipnosis terapéutica de regresión a la causa se centra en la sanación a través de la mente. La mente es inmaterial y se relaciona con la consciencia. La consciencia se refiere a la capacidad de ser consciente de la propia existencia. Es autoconciencia, que incluye percepciones, pensamientos, sentimientos y acciones / reacciones / comportamientos. ¡Ahí es donde trabajamos!

La palabra «sanar» inglesa proviene del inglés antiguo y significa «reparar». El objetivo es, ni más ni menos, la resolución completa del problema del cliente. Dado que la mayoría de los problemas con los que trabajamos son resultado de la represión, la supresión, la negación y el rechazo de ciertas partes del yo, la solución reside en reconocer, aceptar, recuperar y reintegrar estas partes. Es desde esta perspectiva que abordaremos el proceso de sanación mediante la hipnosis de regresión a la causa.

En cuanto al diablo, lo entiendo. A algunas personas les incomoda el título de este libro. Desencadena sentimientos y emociones desagradables basados ​​en creencias arraigadas. Esto se debe a que, culturalmente, el diablo es un tabú. Pero no se preocupen. Si han leído hasta aquí, prepárense para un viaje interesante, porque la verdadera razón por la que lo llamé La terapia del diablo es porque utilicé un cuento de los hermanos Grimm para ilustrar todo el proceso de sanación de la hipnoterapia regresiva.

Stephen Parkhill, autor de *Answer Cancer*, dijo una vez: «Cualquiera puede hablar de cómo se hace». Pues bien, eso es lo que voy a hacer. A través de la historia de *The Devil's Grimy Brother* (El hermano mugriento del diablo), descubrirás:

·         Las 3 fases esenciales para lograr resultados duraderos

·         Protocolo de 7 fases para la hipnoterapia de regresión a la causa

·         Los 4 pasos universales para la sanación

·         y mucho, mucho más.

 En la Fase I, aprenderás cómo el secreto del éxito de la hipnosis terapéutica de Regresión a la Causa reside en tu configuración. Aprenderás:

  • ·         Cómo establecer la relación terapéutica
  • ·         Técnicas preliminares de descubrimiento
  • ·         Cómo identificar las claves para la resolución de los síntomas
  • ·         Cómo establecer el contrato terapéutico
  • ·         Cómo evaluar y preparar al cliente para la regresión con el fin de inducir la hipnosis.
  • ·         Cómo hacer que el cliente sea responsable de los resultados.

En la Fase II, aprenderás a facilitar el proceso transformador de la hipnoterapia regresiva. Aprenderás:

  • ·         Cómo localizar la causa subyacente
  • ·         Un modelo de desarrollo mental
  • ·         3 sucesos clave en la regresión para provocar hipnosis
  • ·         Cómo encontrar un puente hacia el pasado
  • ·         Cómo comprobar el suceso causal
  • ·         Cómo descubrir la verdadera causa del problema
  • ·         Trabajo con el niño interior.

 

En la Fase III, aprenderás la clave para lograr resultados duraderos de forma constante. Aprenderás:

  • ·         Cómo probar e integrar el cambio
  • ·         Cómo realizar pruebas para asegurar que el suceso causal sea claro.
  • ·         Cómo probar y consolidar todos los cambios
  • ·         La única prueba verdadera de los resultados
  • ·         El secreto del trabajo de perdón
  • ·         La prueba del perdón
  • ·         y mucho más.

¡Empecemos!

Notas:

1.      Hago una distinción entre hipnotizador e hipnoterapeuta. Para nuestros fines, hipnotizador se refiere a cualquier persona que practique hipnotismo. Hipnoterapeuta se refiere al uso del hipnotismo con fines curativos mediante la regresión a la infancia y otros métodos terapéuticos.

2.      Fuente: Wikipedia.

3.      Freud es considerado el padre del psicoanálisis.

4.      www.thefreedictionary.com

5.      www.germannewmedicine.ca

6.      Candace Pert, Moléculas de las emociones: La ciencia detrás de la medicina mente-cuerpo (1999).

7.      Candace Pert, Tu cuerpo es tu mente subconsciente, CD de audio (2004).

 

CAPÍTULO 2: Un cuento de hadas de los hermanos Grimm: El sucio hermano del diablo

El soldado licenciado no tenía dinero y no sabía adónde ir. Así que se adentró en el bosque. Y al cabo de un rato se encontró con un hombrecillo. Este hombrecillo era el diablo. El diablo le preguntó: "¿Qué te pasa? Te ves muy triste". El soldado respondió: "Tengo hambre y no tengo dinero". El Diablo dijo: “Si te ofreces como mi sirviente tendrás suficiente para vivir el resto de tu vida. Pero hay algunas condiciones. Tendrás que servirme durante siete años, y después de eso, serás libre.

—Pero —advirtió el Diablo—, una cosa debo decirte, y es que durante esos siete años no debes lavarte, ni peinarte, cortar el pelo, recortar la barba, cortar las uñas, ni secarte las lágrimas.

El soldado respondió: «Si no hay más remedio, mejor me pongo manos a la obra». Así que se fue con el hombrecillo, que lo condujo directamente al infierno. Allí, el diablo le dijo qué hacer: avivar el fuego bajo los calderos donde se cocinan las almas condenadas; limpiar la casa; llevar la basura detrás de la puerta trasera y, en general, mantener el orden.

—Pero —advirtió el Diablo—, ¡no mires dentro de esos calderos! Ni una sola vez, o te meterás en problemas. El soldado dijo que entendía y prometió que todo estaría bien. Y el diablo se marchó dejando al soldado con sus tareas: avivar el fuego, barrer, llevar la basura detrás de la puerta trasera, todo tal como se le había ordenado.

Cuando el diablo volvió a ver que su hombre había hecho el trabajo, dijo: “Bien hecho”, y se marchó de nuevo.

Esta vez el soldado echó un buen vistazo a su alrededor comprobó que en cada rincón del infierno los calderos hervían y burbujeaban con furiosas llamas bajo ellos. Le habría encantado mirar dentro pero el diablo se lo había prohibido expresamente.

Finalmente ya no pudo contenerse. La tentación era demasiado grande, y levantó un poco la tapa del primer caldero y echó un vistazo dentro. ¿Y qué descubrió sino a su viejo sargento? «¡Ajá, perro!», exclamó, «¿Estás aquí? ¡Me has puesto las cosas calientes! Ahora te las pondré yo». Acto seguido bajó la tapa, avivó el fuego y añadió más leña.

Luego se dirigió al segundo caldero, levantó un poco la tapa y miró dentro. Allí estaba su teniente. «¡Ajá, perro!», exclamó. «¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti». Cerró la tapa de nuevo y trajo otro tronco para que estuviera bien caliente.

Entonces quiso ver quién podría estar encerrado en la tercera caldera. ¡Resultó ser un general! «¡Ajá, perro!», exclamó, «¿Estás aquí? ¡Me has puesto las cosas calientes! Ahora te las pondré yo a ti». Y cogió el fuelle haciendo que el fuego del infierno brotara bajo él.

Y así cumplió con sus deberes en el infierno durante siete años. No se lavaba, no se peinaba ni cortaba el pelo, ni se limaba las uñas, ni se secaba los ojos. Y los siete años pasaron tan rápido que parecía como si no hubiera estado allí más de medio año.

Cuando finalmente se le acabó el tiempo el diablo regresó y dijo: “Bueno, Hans, ¿qué has hecho durante todo este tiempo?” Y Hans le dio un informe: “Bueno, he cuidado los fuegos debajo de los calderos, he barrido y llevado la basura detrás de la puerta”.

—Pero —dijo el diablo—, ¡también miraste dentro de los calderos! Menos mal que echaste más leña o habrías perdido la vida. Bueno, parece que se te acabó el tiempo. ¿Quieres volver a casa?

—Oh, sí —dijo el soldado—. Me gustaría mucho ver qué está haciendo mi padre en casa.

—Te has ganado tu recompensa —dijo el Diablo—. Así es como la obtendrás. Ve detrás de la puerta, llena tu mochila con la basura y llévatela a casa. Ah, y además debes ir sin lavar ni peinar, con el pelo y la barba largos, uñas sin cortar y ojos legañosos. Y si alguien te pregunta de dónde vienes debes decir: “Del infierno”. Y si te preguntan quién eres, debes decir: “El inmundo hermano del diablo, y mi rey”».

El soldado guardó silencio e hizo lo que el diablo le había ordenado sin quejarse, pero no quedó satisfecho con su recompensa.

En cuanto regresó al bosque se quitó la mochila para vaciarla. Pensaba tirar los restos de la limpieza pero al abrirla descubrió que se habían convertido en oro puro. «¡Guau! ¡Qué grata sorpresa!», se dijo a sí mismo, muy satisfecho.

Luego se dirigió al pueblo más cercano, donde un posadero lo esperaba en la puerta. Al ver a Hans acercarse el posadero se asustó muchísimo pues Hans tenía un aspecto espantoso, peor que un espantapájaros.

—¿De dónde vienes? —preguntó.

—Del infierno —respondió Hans.

—¿Quién eres? —preguntó el posadero.

 —El inmundo hermano del diablo, y también mi rey —respondió Hans.

El posadero no quería dejarlo entrar, pero cuando Hans le mostró su oro él mismo abrió la puerta. Hans pidió la mejor habitación y el mejor servicio, y se dio un festín de comida y bebida. Siguió las instrucciones del diablo y no se lavó ni se peinó. Finalmente se acostó a dormir.

Durante todo ese tiempo el posadero no había podido sacarse de la cabeza aquella bolsa llena de oro. La sola idea lo atormentaba. Así que, finalmente, a altas horas de la noche, se coló en la habitación y la robó.

Cuando Hans se levantó a la mañana siguiente y se dispuso a pagar al posadero para marcharse se dio cuenta de que su mochila había desaparecido. Pensó para sí mismo: «Estoy en apuros sin tener yo la culpa», e inmediatamente decidió qué hacer.

Desanduvo sus pasos volviendo directamente al infierno, donde contó al diablo su historia de desgracias y pidió ayuda. El diablo le dijo: «Siéntate. Te lavaré. Te peinaré y cortaré el pelo. Te cortaré las uñas y limpiaré los ojos».

Cuando el diablo terminó devolvió a Hans su mochila llena de basura y le dijo: «Ahora ve y dile al posadero que te devuelva tu oro. Dile que, si no lo hace, acabará encendiendo el fuego en tu lugar».

Hans hizo lo que le había ordenado. Se acercó al posadero y le dijo: «Me robaste mi oro. Si no me lo devuelves irás al infierno en mi lugar. Y te verás tan mal como yo».

El posadero no solo le devolvió el oro a Hans, sino que además le dio dinero rogándole que guardara el secreto y que no se lo contara a nadie. Así que, ahora Hans era un hombre rico.

Empezó el camino a casa de su padre y se compró un abrigo blanco tosco. Mientras iba caminando tocaba música, pues había aprendido a hacerlo del diablo en el infierno. Sin embargo, en aquel país vivía un anciano rey ante quien debía tocar. El rey quedó tan encantado con su interpretación que prometió a Hans la mano de su hija mayor para que casara con ella. Pero cuando la hija supo que iba a casarse con un hombre de baja cuna, vestido con una tosca bata blanca, exclamó: «Antes de eso me tiro al río más profundo». Así que el rey le dio a Hans a su hija menor, quien accedió a hacerlo para complacer a su padre.

Después se celebró una gran boda. Y así, el infame hermano del diablo se quedó con la hija del rey. Y cuando el viejo rey murió, Hans se convirtió en rey de todo el país.

¿Qué tiene esto que ver con la hipnosis?

Sigue leyendo.

 

FASE I: PREPARACIÓN

FASE I

PREPARACIÓN

1

Primera consulta

2

Informa

3

Prueba

Establecer relación terapéutica

Establecer el contrato terapéutico

Prueba y preparación para RaC (Regresión a la Causa)

#1

Fase preliminar Exploración

#1

Hipnosis Acuerdo

#1

Pruebas de Hipnosis 

#2

Identificar las claves para la resolución de los síntomas

#2

Acuerdo de regresión

#2

Pruebas de regresión

 

 

#3

Enseñar la sanación universal

 

CAPÍTULO 3: El éxito reside en tu organización.

El soldado licenciado no tenía dinero y no sabía adónde ir. Así que se adentró en el bosque. Y al cabo de un rato, se encontró con un hombrecillo. Este hombrecillo era el diablo.

Nuestro condicionamiento inicial en el mundo es como un entrenamiento militar. Al igual que un sistema familiar, el ejército proporciona un sentido de pertenencia y seguridad. Tiene papeles y responsabilidades claramente definidos. Existe una jerarquía con figuras de autoridad que toman todas las decisiones.

Todos los niños aprenden a obedecer a sus superiores / padres. El buen comportamiento se recompensa con medallas y ascensos. El mal comportamiento se castiga con deméritos o cárcel. Aprendimos hace mucho tiempo a renunciar a nuestro ritmo y marchar al compás de la sociedad, reprimiendo impulsos, pensamientos, deseos, fantasías y sentimientos, y adoptando la actitud culturalmente aceptada. Nos han entrenado para ser pequeños soldados duros, al igual que quienes nos enseñaron y quienes nos precedieron.

La guerra es un infierno. - Iain Overton

El pequeño soldado valiente

Cada cliente que acude a usted es como un soldado dado de baja. Han sobrevivido a una guerra. Al fin y al cabo, ¿qué es la guerra sino un estado de conflicto? Para muchos, la guerra puede haber terminado, pero el conflicto continúa. Y, como nuestro héroe, están condenados a vagar por la vida, sintiéndose perdidos e impotentes, sin saber adónde ir. Tal vez el cliente perdió su trabajo. Tal vez se divorció o le diagnosticaron una enfermedad. Fueron desalojados de su antiguo y familiar papel en la jerarquía social. Se trata de un problema de identidad.

Un soldado pequeño y duro es un buen represor, bien preparado para el campo de batalla de la vida. Sabe que cuestionar las reglas puede tener consecuencias nefastas. Sabe aguantar y no acobardarse cuando duele. Sabe sobrevivir. Pero esto tiene un precio para su felicidad, ya que lo desconecta de sus sentimientos más profundos de bondad y valía. En la película mordaz de Stanley Kubrick, Full Metal Jacket, el sargento Hartman grita: "¿Cuál es tu gran problema, imbécil? ¿Acaso mamá y papá no te prestaron suficiente atención cuando eras niño?".

Esta es la condición humana. Aquí estamos, almas eternas en el planeta Tierra, ¿y cuáles son nuestras primeras lecciones? El sargento Hartman lo expresó así: “Ustedes son la forma de vida más baja en la Tierra. Ni siquiera son humanos. No son más que pedazos de mierda anfibia desorganizados y repugnantes. Aquí no hay prejuicios raciales. No desprecio a los negros, judíos, italianos ni comemierdas. Aquí, todos son igualmente inútiles”.

Si bien las circunstancias de la vida pueden haber precipitado los síntomas, el problema nunca se limita a ellos. A menudo, el verdadero problema radica en un trauma. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una afección común tanto entre veteranos como entre personas sin hogar. Pero el estrés postraumático no se limita al campo de batalla. Con demasiada frecuencia es una afección de la infancia.

De esto trata realmente la Terapia del Diablo: de sanar al Niño Interior, del proceso de sanación. El soldado aprenderá a madurar para que, de adulto, pueda encarnar su verdadera naturaleza. Sin embargo esto llevará tiempo. Después de todo, la sanación es un proceso. La transformación no se habrá producido hasta que el diablo finalmente llame al soldado Hans.

El tipo del bosque

En la década de 1990, Jim Henson produjo una serie de televisión llamada Dinosaurios. El programa estaba repleto de comentarios sociales y era muy entretenido. En un episodio, el bebé dinosaurio enferma gravemente. La anciana y gruñona abuela, que vive con la familia de dinosaurios, aconseja a los padres que lleven al niño al veterinario.

Papá dinosaurio deja claro que no hará caso a las ideas anticuadas de la abuela e insiste en que lleven al bebé a un médico de verdad. Se marchan con el bebé a ver al médico, quien le receta un medicamento moderno y caro.

Cuando eso falla, se prescribe otro. Y luego otro. Con cada remedio más potente, el bebé empeora. Mientras tanto, la abuela empieza a sonar como un viejo disco rayado atascado, “¡Ve al tipo del bosque!”

No es hasta que la cuenta bancaria se agota y se solicita una segunda hipoteca sobre la casa familiar que el papá dinosaurio admite que los milagros de la ciencia moderna tal vez no sean la solución. Se dirigen entonces al Hombre del Bosque, quien, tras ver al bebé, exclama: «¡Denle un poco de pan mohoso!».

¡Papá dinosaurio está furioso! "¿PAN MOHOSO?!" Pero está sin un centavo y nadie tiene mejores ideas, así que acepta intentarlo. Y, naturalmente, el pequeño dinosaurio se recupera gracias al peculiar Hombre del Bosque.

Al igual que el diablo, la sociedad no te ve como alguien importante. No tienes credenciales impresionantes ni llevas bata blanca. No eres médico ni abogado. Eres simplemente una persona común y corriente que, para algunos, parece un poco rara. Incluso podrían acusarte de hacer el trabajo del diablo. No es culpa suya. Todos hemos sido condicionados socialmente para evitar sentimientos y emociones incómodas. ¿Dolor de cabeza? Tómate una pastilla. ¿Ansiedad? Guárdala en una caja y entiérrala. El problema con los enfoques convencionales es que solo tratan los síntomas.

El diablo no se rige por el pensamiento ni las metodologías convencionales. Su medicina es el poder curativo de la naturaleza. Y en nuestra creciente socialización, hemos reprimido aspectos de nuestra naturaleza humana. Pero el diablo no es solo el Hombre del Bosque. También se le conoce como Pan, el gran espíritu de la Naturaleza. Sus remedios son sencillos y prácticos. No solucionan el problema. Restituyen al paciente a su naturaleza y, al hacerlo, restablecen el equilibrio. Es entonces cuando se produce la curación.

Hipócrates, el padre de la medicina moderna, enseñó a sus estudiantes de medicina conceptos bastante complejos. Creía que el cuerpo sabe curarse a sí mismo. Enseñaba que la fuente de toda curación es una energía invisible que denominó vis medicatrix naturae (el poder curativo de la naturaleza). Este poder curativo natural se observa en acción cada vez que una herida o un corte cicatriza. Hipócrates enseñaba que la tarea principal del médico es eliminar o reducir los obstáculos al flujo adecuado de esta energía curativa. La naturaleza hará el resto.

Hipócrates enseñó que los medicamentos debían usarse con moderación y solo cuando fuera absolutamente necesario. Claro que, en su época, solo se conocían 268 fármacos, todos a base de hierbas, y los tratamientos se basaban principalmente en la medicina preventiva. Sin embargo, su primera ley de curación era: «Ante todo, no empeores las cosas». Hoy en día, esto se conoce como el Juramento Hipocrático.

En estos días, el tipo del bosque suele ser el último al que se consulta cuando hay un problema El problema radica en que la mayoría de las personas no recurren a la hipnosis como primera opción. Solo después de haber agotado las alternativas convencionales la consideran. Para entonces, el problema ya está muy arraigado y los enfoques superficiales no dan resultado.

Las técnicas superficiales, como la sugestión directa y la visualización guiada, son adecuadas para controlar los síntomas. Son eficaces para brindar consuelo o ayudar a la persona a sobrellevar la situación. Por ejemplo, una persona que recibe tratamiento médico, quimioterapia o que se prepara para el final de la vida puede beneficiarse de estas técnicas. Sin embargo, cuando se trata de problemas emocionales, no basta con imaginarse a sí mismo para tener una mejor percepción.

Algunos hipnoterapeutas cometen el error de considerar las emociones incómodas como el miedo, la ira y la tristeza como un problema del que hay que deshacerse. Esto no resuelve el problema; al contrario, solo agrava el conflicto interno. Piénsalo: la mente subconsciente es la parte de la mente que almacena todos nuestros recuerdos y emociones.

La emoción es la forma en que se comunica la mente subconsciente. Si intentas suprimir un sentimiento, acabarás discutiendo con la mente subconsciente del cliente. Eso solo empeorará las cosas. ¿Por qué no dejar que la mente subconsciente se exprese libremente?

Las técnicas superficiales son efectivas cuando se aplican a problemas superficiales. También son excelentes técnicas preliminares para crear las condiciones propicias para la sanación. Por ejemplo, para preparar al cliente para el trabajo más profundo de la hipnoterapia regresiva, ayudándolo a afrontar sentimientos y recuerdos incómodos.

Las técnicas superficiales también son eficaces para pulir el proceso de curación y potenciarlo. Sin embargo, cuando el problema es emocional, los enfoques superficiales no dan resultado.

Es necesario descubrir cuál es el verdadero problema. De lo contrario, no importa cuántas pastillas le des ni cuántas técnicas apliques; el cliente seguirá teniendo el mismo problema. Si no logras resolver la causa subyacente y solo tratas los síntomas, el problema persistirá manifestándose a través de ellos.

El imperativo del síntoma

Cuando los enfoques superficiales no logran solucionar el problema, es porque lo que se ve a simple vista no es realmente el problema. Lo que el cliente cree que es el problema es solo un síntoma del problema real. Esto se debe a que cada síntoma cumple una función subconsciente. Este requisito de la mente subconsciente para los síntomas se denomina Imperativo del Síntoma (IS).

Algunos creen que este propósito es protector, ya que distrae a la mente consciente de lo reprimido. recuerdos y emociones perturbadoras o abrumadoras. Pero cuando se trata de un problema emocional, proteger al cliente de sus sentimientos no lo ayudará a sanar.

Evitar sentimientos y recuerdos va en contra de la naturaleza. Por esta razón, la hipnosis de regresión a la causa trabaja en armonía con la naturaleza, reconociendo que los humanos estamos diseñados para autocurarnos. Sin embargo, la evasión siempre será una parte importante del problema. ¡Al fin y al cabo, esos sentimientos no son agradables! Y los síntomas son la forma en que la mente subconsciente se comunica con la mente consciente.

Los síntomas hacen consciente lo inconsciente. El bulto, la molestia, el dolor —físico o emocional— son simplemente la forma en que la mente subconsciente comunica una necesidad importante a la mente consciente. El síntoma es una señal. Proviene del nivel subconsciente y, como una brújula, apunta al origen del problema. Y cuando una persona se activa, retrocede.

La regresión ocurre

Las situaciones cotidianas pueden recordar experiencias pasadas no resueltas. Cuando esto sucede la persona se ve afectada y, consciente o inconscientemente, revive el suceso original. A esto lo llamamos regresión.

Un suceso desencadenante provoca que la mente subconsciente regrese al recuerdo no resuelto en un intento por sanar el problema. Sin embargo, la mente subconsciente no cuenta con más recursos para afrontar el problema ahora que cuando surgió por primera vez. Por eso, el problema persiste. Un ejemplo extremo de esto es un flashback del TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático). Se trata, por lo general, de la experiencia consciente de revivir un suceso perturbador del pasado.

Una pesadilla, en cambio, es una revivencia inconsciente de una experiencia pasada no resuelta, a menudo de la infancia. Una fobia es una revivencia parcial. Consciente de ello, la persona es consciente del miedo, pero la experiencia que lo provoca se revive inconscientemente.

Aunque los dolorosos sucesos de la juventud hayan quedado atrás, el conflicto interno persiste. Cuando la sanación no se produce de forma natural es porque algo la impide. Existe un bloqueo. A menudo esto se relaciona con una necesidad insatisfecha de la infancia. La clave para la sanación reside en encontrar ese bloqueo y liberarlo, para que la naturaleza siga su curso.

El diablo reconoce que el verdadero problema está enterrado en la historia del cliente. Ahí es donde debes ir para resolverlo. El diablo también reconoce que el poder no está en la herramienta o la técnica. No está en el protocolo ni en el poder hipnótico del practicante, por muy persuasivo que sea. El verdadero poder reside en la mente del cliente. Pero para acceder a ese poder, necesitas su permiso.

La regresión es algo natural. Pero para tener éxito debes crear un entorno seguro para que el cliente pueda ir a donde necesitas que vaya, y hacer lo que necesitas que haga para encontrar la sanación.

Este es el propósito de la fase de configuración. Se trata de preparar al cliente mediante:

1.      Satisfacer la necesidad primordial de seguridad.

2.  Elaboración de un contrato específico para la hipnoterapia regresiva.

3.      Enseñar al cliente cómo tener éxito trabajando contigo.

4.      Esto comienza con el proceso de admisión.

 

CAPÍTULO 4: Realizar la entrevista inicial.

El diablo le preguntó al soldado: "¿Qué te pasa? Te ves muy triste". El soldado respondió: "Tengo hambre y no tengo dinero".

La entrevista inicial consiste en recopilar el historial del problema que presenta el cliente y es fundamental para prepararlo para el proceso que emprenderán juntos. Pero si eres como yo, te enseñaron a no perder el tiempo hablando con la mente consciente. Al fin y al cabo, si la mente consciente no sabe cómo resolver el problema, ¿para qué perder el tiempo escuchándola?

El consejo era: «¡Simplemente mételos en hipnosis y ponte a trabajar!». Eso funciona bien para problemas superficiales. Pero cuando se trata de un problema emocional, necesitas tomarte tiempo para escuchar lo que la mente consciente tiene que decir. Si no lo haces, tendrás problemas.

El propósito del proceso de admisión no es simplemente establecer una buena relación antes de comenzar la hipnosis. La admisión marca oficialmente el inicio del proceso de sanación. Utilizada estratégicamente, puede proporcionar la información clave que necesita para guiar el proceso de sanación de manera efectiva. La admisión puede ayudarle a:

·   dentificar cómo se manifiesta el patrón de síntomas.

·  Descubre los problemas y preocupaciones críticos que podrían obstaculizar el proceso de curación.

·   Sentar las bases de la relación terapéutica.

·   Conseguir la cooperación del cliente en el proceso de curación.

Tomar nota del historial da al cliente permiso para contarle su historia de dolor. Este es el relato de la mente consciente sobre la situación actual del cliente: atrapado en el dolor del problema. La mente consciente no puede solucionar el problema porque no tiene la historia completa. Si bien puede que la mente consciente no tenga toda la información, aun así se necesita su cooperación porque tiene el poder de bloquearte. Si no le dedicas tiempo y atención, simplemente se interpondrá en tu camino, ya que la mente consciente necesita sentir que tiene el control. El motivo por el que el cliente te consulta es que no tiene control en algún aspecto de su vida, al menos no de forma consciente. Su mente subconsciente es quien tiene el control. Esto genera un conflicto entre la mente consciente y la subconsciente.

Tu trabajo consiste en ayudar a que estas dos partes del cliente vuelvan a estar en armonía. No puedes lograrlo si desestimas una en favor de la otra. Por lo tanto, trabaja con ambas. Ninguna es mejor que la otra. Ambas son fundamentales para el bienestar del cliente. Y debes ganarte la confianza tanto de la mente consciente como de la subconsciente antes de proceder con el proceso de sanación.

La hipnoterapia regresiva requiere la cooperación tanto de la mente consciente como de la subconsciente. El cliente necesita confiar en ti antes de estar dispuesto a escucharte o seguir tus instrucciones. Permitirle que cuente su historia sobre el problema y cómo le afecta en su vida diaria le permite sentirse escuchado. Esto genera confianza, lo cual sienta las bases de la relación terapéutica.

“La gente escucha mejor si siente que la has comprendido. Tienden a pensar que quienes las comprenden son personas inteligentes y comprensivas cuyas opiniones merecen ser escuchadas. Por lo tanto, si quieres que la otra parte valore tus intereses, empieza por demostrar que valoras los suyos.” – Roger Fisher

Establecer la relación terapéutica

Nuestra profesión tiende a descartar con demasiada facilidad el valor terapéutico de permitir que el cliente hable antes de iniciar la hipnosis. No queremos que se nos acuse de practicar la terapia verbal. Pero la mente subconsciente es la mente emocional. Si queremos que la mente subconsciente confíe en nosotros, debemos demostrar que somos personas que escuchan los sentimientos del cliente.

Mientras interactúas con la mente consciente, la mente subconsciente no está en otro lugar. Está ahí mismo, observando discretamente desde un lado y decidiendo si puede confiar en ti, o no. Y la mente subconsciente tiene la obligación de proteger al cliente.

La seguridad es su directriz principal. Protegerá al cliente de cualquier amenaza percibida, real o imaginaria. Si no logras ganarte la confianza de la mente subconsciente, esta te protegerá bloqueándote.

A nadie le importa cuánto sabes, hasta que saben cuánto te importa. - Don Swartz

Lo importante es recordar que tanto la mente consciente como la subconsciente desean lo mismo. No existe una separación real entre estas dos partes del cliente. Es una sola mente. Ambas cumplen el mismo propósito: sentirse a salvo. Simplemente, emplean estrategias diferentes para satisfacer esta necesidad fundamental.

Permitir que la mente consciente cuente su historia es una forma de demostrar que eres digno de confianza. Mientras escuchas, presta atención a cómo se siente el cliente. Valida esos sentimientos. Demuéstrale que no lo juzgarás, que no eres una amenaza. Esto conecta directamente con el subconsciente del cliente. ¡Ahí es donde reside el dolor!

Identificar el patrón de síntomas

“¿Qué te pasa?”

La primera pregunta del diablo es: "¿Cuál es el problema?". Esta pregunta se dirige a la mente consciente del cliente. Cuando el soldado responde: "Tengo hambre y no tengo dinero", no está identificando el problema, sino describiendo cómo lo experimenta.

Esto se denomina Problema de Presentación. No puedo bajar de peso... Me preocupa el dinero... No puedo dormir... Tengo dolor... No puedo parar... No puedo empezar... Me acaban de diagnosticar... etc. Así es como el problema se expresa a través de los síntomas. La pregunta es: ¿Qué patrones específicos se asocian con los síntomas del paciente?

Las siguientes preguntas pueden ayudarte a identificar el patrón de síntomas:

·         ¿Cuál es el problema? ¿Por qué es un problema?

·         ¿Qué ámbitos de la vida cotidiana se ven afectados por este problema?

·         ¿Qué factores empeoran o mejoran los síntomas?

·         ¿Qué situaciones o condiciones desencadenan los síntomas?

·         ¿Desde cuándo existe este problema?

·         ¿Cuándo comenzó el problema?

·         ¿Qué síntomas presentaba en ese momento?

·         ¿Qué estaba sucediendo en la vida del paciente cuando aparecieron los primeros síntomas?

Encuentra la sensación

“¿Por qué te ves tan triste?”

El problema principal identifica lo que la mente consciente considera el problema. El patrón de síntomas identifica cómo se manifiesta el problema real. Pero no es el problema completo. Es solo el problema percibido. No importa cuál sea el problema percibido, ya sea físico, mental, emocional o conductual, el problema real tiene que ver con una sensación de malestar interno. La siguiente pregunta del diablo es: "¿Por qué te ves tan infeliz?". Esto se dirige directamente a la mente subconsciente. Sentirse infeliz es un problema emocional. Y la mente subconsciente es responsable de retener todos nuestros recuerdos y emociones.

La definición de síntoma es «Algo que indica la existencia de otra cosa». Los pensamientos y sentimientos negativos son síntomas de una experiencia vital dolorosa no resuelta. Su función es ayudar. Cada síntoma, por doloroso que sea, apunta a una experiencia vital que lo originó.

Cuando se trata de un problema emocional, animar al cliente a hablar sobre él inevitablemente despertará pensamientos y sentimientos directamente relacionados con el problema. Durante la primera consulta, si se presta atención, se pueden revelar pistas importantes sobre la causa subyacente.

El Gremio Nacional de Hipnotistas afirma que los hipnotizadores trabajan con "problemas cotidianos". Las personas comunes y corrientes tienen emociones. Las emociones impulsan el comportamiento y se manifiestan a través de síntomas. Por lo tanto, los problemas cotidianos son problemas emocionales. Ese es el terreno del diablo.

El diablo sabe que todas las cosas comparten la misma Fuente. Cuando se nutren, florecen y reflejan esa Fuente. Cuando se inhiben o bloquean, se producen mutaciones. A esto lo llamamos enfermedad.

Otro término para malestar es infelicidad. *Un Curso de Milagros* afirma: «Sanar es hacer feliz». La sanación, entonces, consiste en devolver a la persona la conciencia de su estado natural de felicidad: física, mental, emocional y espiritual. Es un retorno al Amor. El problema subyacente puede estar relacionado con el amor perdido, el amor negado o el amor rechazado, pero la raíz del malestar siempre es una carencia, un vacío, una necesidad insatisfecha.

El sentimiento nunca es el problema. Los sentimientos y las emociones son naturales. Están ahí para un propósito. La razón. La pregunta es, ¿qué está provocando que esa sensación incómoda específica se exprese de esta manera?

“¿Por qué te ves tan triste?”

El diablo se basa en la dualidad. Esta es la base de la causa y el efecto. Por lo tanto, esta pregunta tiene un doble significado. El problema radica en la perspectiva del cliente. Es su lente de la vida. A esto lo llamamos la Facultad Crítica de la Mente (FC).

La facultad crítica decide a qué debemos prestar atención. Evalúa la información que recibimos del entorno a través de los cinco sentidos. Luego compara estas percepciones con lo que ya sabemos que es cierto, basándonos en experiencias pasadas, para que sepamos cómo reaccionar. ¿Bueno o malo? ¿Cómodo o incómodo? ¿Amigo o enemigo? ¿Comida o veneno?

En neurociencia, esta función comparativa de la Facultad Crítica es similar al Sistema Reticular Activador (SAR). El SAR nos indica a qué debemos prestar atención. Por ejemplo, al inducir una sugestión posthipnótica para que la persona perciba el color rojo, se le está inculcando al SAR la importancia de percibir este color en particular. Como resultado de aceptar esta sugestión, la persona comenzará a ver rojo por todas partes.

Nuestra percepción de las cosas depende de la facultad crítica, que actúa como un filtro a través del cual vemos el mundo, las personas y las cosas que nos rodean. Dado que su función principal es mantenernos coherentes con nuestras creencias, la facultad crítica garantiza que nuestra percepción de las cosas sea la misma que aplicamos a todo.

Las experiencias dan forma a nuestras creencias. Nuestras creencias fundamentales se forman muy temprano en la vida y determinan cómo pensamos, sentimos y reaccionamos ante el mundo que nos rodea. Por lo tanto, durante la primera consulta, invita tu cliente a hablar sobre su infancia. Algo debió haber ocurrido para causar el problema. Y todos tenemos asuntos pendientes de la infancia.

Toda enfermedad es el resultado de una experiencia vital.Dr. Gerd Hamer

Dedicar tiempo a explorar los años formativos del cliente puede revelar patrones en su infancia que tienen mucho que ver con el problema que presenta. La mayoría de los clientes con los que trabajé llevaban veinte años o más lidiando con este problema. Algunos habían luchado con él toda su vida. Esto es bastante común en lo que respecta a problemas emocionales.

Los problemas emocionales tienden a desarrollarse con el tiempo. Por lo tanto, a menos que haya un trauma evidente, la persona promedio no reconocerá que hay un problema hasta que comience a ver los síntomas. Por lo general, los síntomas de un conflicto subyacente no aparecen hasta la mediana edad. Simplemente lleva ese tiempo. para que la presión se acumule en el interior. Y los humanos estamos programados para buscar el placer y evitar el dolor. La tendencia es ignorar las primeras señales y esperar que desaparezcan.

Lamentablemente, esto solo agrava el problema. Por lo tanto, es necesario tener expectativas realistas sobre lo que se requiere para resolver el problema del cliente. No siempre será una solución rápida.

La sanación puede llevar tiempo, ya que la hipnosis rara vez es la primera opción a la que recurre la mayoría de la gente. Para cuando llegan a tu consulta, probablemente ya han probado un sinfín de soluciones externas. Para entonces, se sienten frustrados o deprimidos por los innumerables intentos fallidos de resolver el problema, lo que solo agrava su sufrimiento.

El hecho de que un problema lleve tiempo presente puede, de hecho, jugar a tu favor. Hay más presión. Un mayor malestar puede aumentar la motivación del cliente para resolver el problema y obtener alivio. Pero también significa que el problema ha tenido tiempo de crecer y agravarse, lo que puede añadir complejidad. Los problemas complejos requieren más tiempo para resolverse porque implican más factores. Y para obtener un resultado duradero es necesario resolver todos los factores que contribuyen al problema.

El proceso de identificación de estos factores comienza durante la evaluación inicial. Se trata de un procedimiento preliminar que marca el inicio del proceso de sanación. Esta evaluación permite recopilar la información necesaria para guiar el proceso de sanación de manera efectiva. Al finalizarla deberías tener una idea clara de la situación y a partir de ahí, podrás comenzar a definir un objetivo terapéutico preciso para el proceso de sanación.

Establecer el objetivo terapéutico

El objetivo terapéutico del cliente actúa como una brújula. Le guía en el camino correcto, indicando la dirección que se debe seguir. Todo apunta a este único objetivo. Sin embargo, muchos hipnoterapeutas no prestan la atención que merece. Se necesita un objetivo terapéutico claramente definido para guiar el proceso de curación de manera efectiva.

Los clientes te presentarán una larga lista de problemas. Para tener éxito debes centrarte en un problema específico. Antes de continuar, asegúrate de comprender claramente cuál es el resultado que el cliente desea obtener. ¿Qué problema intentas resolver? Elige uno y concéntrate en él. Este será tu objetivo principal.

·         ¿Qué resultado espera obtener el cliente?

·         ¿Cómo sabréis cuándo llega?

·         ¿Cómo se ve el estar libre del problema?

Si el cliente presenta varios problemas, haz una lista. Busca el patrón de síntomas. ¿Cómo se desarrolló el problema? ¿Qué síntoma apareció primero? Muchos de los síntomas estarán relacionados. Esto significa que resolver el primer síntoma puede solucionar otros problemas, ¡como por arte de magia!

¿Qué problema tiene la mayor carga emocional? Ese es el que genera mayor presión interna. Resolver este problema brindará a tu cliente el mayor beneficio posible de la terapia.

El mejor punto de partida para el proceso de sanación surgirá naturalmente de la primera consulta. A medida que el cliente hable sobre su historial con el problema se irán identificando ciertos patrones que indicarán el mejor camino a seguir. Este es un proceso intuitivo, pero en realidad no hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. A veces basta con preguntar al cliente: "¿En qué problema te gustaría trabajar primero?".

Identificar las condiciones para el cambio

El objetivo terapéutico del cliente te da una meta. La forma de llegar a ella dependerá de las condiciones específicas que contribuyen al problema del cliente. Si el problema involucra comportamientos o personas no deseados, necesitas identificar cuáles o quiénes podrían ser. Haz una lista. ¿Qué se necesita cambiar para que el cliente sea feliz? Por ejemplo, si estás trabajando en un problema de comportamiento como la pérdida de peso, el cliente ya sabe lo que debería estar haciendo. Simplemente no ha podido hacerlo. Por eso necesita tu ayuda.

El propósito de definir las Condiciones para el Cambio es que el cliente se responsabilice de los resultados. Si bien el objetivo de la hipnosis terapéutica es un cambio sin esfuerzo, el cliente aún debe estar dispuesto a participar. Puedes facilitarle la acción pero no puedes hacerlo por él. Por lo tanto, pídele que te proporcione una lista de acciones o comportamientos específicos que considere que contribuirán a su éxito.

No todos los problemas requieren cambios de comportamiento. Sin embargo, la lista de Condiciones para el Cambio puede ayudarte a evaluar las expectativas del cliente. Pregúntale qué tendría que suceder para que su objetivo se hiciera realidad. ¿Espera que hagas magia y le obligues a cambiar? Si es así, debes abordar esa cuestión.

La hipnosis no es magia. Las condiciones para el cambio deben ser realistas. Esto significa que si el cliente dice que lo que necesita suceder es que pueda comer dos pizzas grandes y un cubo de helado en cada comida, hay un problema está claro que no puedes desafiar las leyes de la naturaleza.

Crear una lista de condiciones para el cambio te permite identificar áreas problemáticas específicas, evaluar los resultados y formular sugerencias para finalizar las sesiones. ¿Qué, o quién, necesita cambiar para que el cliente alcance su objetivo? ¿Dónde se encuentran los obstáculos?

Identificar los beneficios del cambio

El proceso de admisión no se centra únicamente en el problema sino también en las recompensas de haber realizado el trabajo necesario para generar un cambio duradero. Por tanto, ¿qué recompensas espera obtener el cliente por haber realizado este cambio? ¿Cuál es su visión de futuro? ¿Cómo se siente al avanzar en esta dirección?

El objetivo terapéutico indica lo que el cliente desea como resultado de este trabajo contigo. Sus condiciones para el cambio describen lo que debe suceder para que lo logre. La lista de beneficios revela el factor motivador. Así que, ¿cómo mejorará su vida al alcanzar este objetivo?

¿Cómo sabrá que han llegado a su destino? ¿Qué sentirá al mirarse al espejo y darse cuenta de que ha logrado ese cambio? ¿Qué pensarán los demás? ¿Cómo reaccionarán de manera diferente ante ciertas situaciones de la vida?

Para la mayoría de las personas simplemente aliviar el dolor del problema no es suficiente motivación. Las recompensas deben despertar pasión y entusiasmo. Eso es lo que mantendrá al cliente comprometido el tiempo necesario para alcanzar su objetivo.

¿Cómo se imagina un futuro mejor? ¿Qué significa la felicidad para el cliente? ¿Cómo sabrá que ha alcanzado su meta? ¿Qué le espera allí? ¡Ahí reside la clave! Haz una lista ya que te servirá para formular sugerencias personalizadas al final de cada sesión.

Resumen

El proceso de admisión marca el inicio del proceso de sanación. Es un proceso preliminar de exploración que permite establecer la relación terapéutica e identificar la información clave necesaria para guiar el proceso de sanación.

Claves para la resolución de síntomas

1.      ¿Cómo se manifiesta el problema como patrón de síntomas?

2.      ¿Qué emociones están relacionadas con el problema?

3.      ¿Cuál es el objetivo terapéutico del cliente?

4.      ¿Qué condiciones específicas ayudarán al cliente a alcanzar ese objetivo?

5.      ¿Cuáles son las recompensas deseadas por realizar esos cambios?

El proceso de admisión también le permite descubrir la información específica que necesitará para informar al cliente sobre el proceso de una manera que sea relevante para su problema específico, sus inquietudes y los resultados que desea obtener.

 

CAPÍTULO 5: Educar al cliente

El Diablo dijo: “Si te ofreces como mi sirviente tendrás suficiente para vivir el resto de tu vida. Pero hay algunas condiciones. Tendrás que servirme durante siete años, y después serás libre.

La charla informativa previa es parte fundamental del proceso de sanación. Establece las bases para que cliente y tú trabajéis juntos con éxito crea un ambiente propicio para una mayor intimidad. Debe personalizarse el proceso para cada cliente.

El propósito de la charla informativa previa es establecer un contrato terapéutico para el trabajo que realizaréis juntos. Debes abordar directamente el objetivo terapéutico del cliente y lo que se le exigirá para alcanzarlo.

El diablo siempre exige un contrato. Para que el contrato sea vinculante se requiere el consentimiento informado del cliente. Por eso, el proceso de admisión es fundamental. Este proceso brinda la información necesaria para personalizar tu charla informativa previa, adaptada específicamente a las necesidades del cliente.

Algunos hipnoterapeutas envían a sus clientes una charla previa pregrabada antes de la primera sesión. Si bien esto puede ahorrar tiempo en la primera sesión es demasiado genérico para ser útil en un contexto terapéutico. Todo lo que se exponga en la charla informativa previa debe centrarse en el cliente. Debe abordar directamente su problema y sus preocupaciones específicas. ¡Conviértelo en un proceso interactivo y lograrás que el cliente participe activamente en su sanación!

Charla educativa previa

Los siguientes tres conceptos fundamentales pueden ayudarte a preparar a tus clientes específicamente para el trabajo de sanación transformadora de la regresión a la hipnosis.

#1. Cómo funciona la mente

La educación del cliente comienza por enseñarle cómo funciona la mente. Esto ayuda a disipar algunas de las incógnitas que pueden generar miedo y aprensión ante la hipnosis. Pero también puedes usar tu modelo mental para eliminar la resistencia a "adentrarse en ese estado" mostrando al cliente hacia dónde lo guiarás.

En realidad, nadie sabe cómo funciona la mente (¡ni siquiera si existe!), pero hay muchos modelos útiles que pueden ayudarte a comprender mejor el terreno en el que guiarás a tus clientes.

El modelo del iceberg de Freud

El modelo mental que parece funcionar mejor para la mayoría de los pacientes es también el más sencillo. Se trata del modelo del iceberg de Freud, que divide la mente en dos niveles distintos. La parte visible del iceberg representa el nivel consciente o pensante de la mente. Debajo de la superficie se encuentra el subconsciente, mucho más extenso, que almacena nuestra historia en forma de recuerdos y emociones, tanto positivas como negativas.

La mente subconsciente es el nivel de la mente al que la mente consciente no tiene acceso completo ya que esta última reside en la superficie de la consciencia. Interactúa con el mundo exterior y se ocupa principalmente de satisfacer necesidades importantes mediante la búsqueda, el análisis y la evaluación de objetos, personas y situaciones. Posteriormente decide el mejor curso de acción para satisfacer dichas necesidades.

Nuestras necesidades más básicas son fisiológicas. Aire, agua, comida, refugio, sexo, calor, descanso, etc., son esenciales para la supervivencia. El hambre es una necesidad de nutrición física. Pero también podemos tener hambre psicológica. Podemos anhelar conexión social, satisfacción emocional, autoexpresión creativa.

Cuando se satisfacen adecuadamente las necesidades fisiológicas comenzamos a esforzarnos por satisfacer las psicológicas como la seguridad, la pertenencia, el amor y la intimidad, la estima, el respeto y el prestigio.

Cuando se satisfacen adecuadamente las necesidades psicológicas, comenzamos a buscar la autorrealización a través del crecimiento personal, las experiencias cumbre, la realización personal y la autoexpresión creativa.

Modelo de Hipnosis Omni

El modelo de la mente omnihipnótica, desarrollado por Gerald Kein, divide la mente en tres círculos concéntricos:

1.      Mente inconsciente (MIC)

2.      Mente Subconsciente (MSC)

3.      Mente Consciente (MC)

Mente Consciente

La mente consciente es la franja más externa y relativamente estrecha del círculo. Contiene las funciones analíticas y racionales de la mente. Esta parte se ocupa de lo externo. Su función es comprender lo que sucede en el entorno para que podamos responder adecuadamente. Para ello utiliza el pensamiento, el razonamiento y el análisis para encontrar soluciones a los problemas.

La capacidad de usar el pensamiento y el razonamiento es muy útil cuando se trata de hacer una lista de compras, cuadrar la cuenta bancaria o elaborar un plan de alimentación. Pero cuando se trata de lidiar con lo que respecta a los sentimientos la mente consciente se encuentra en desventaja. Esto se debe a que no experimenta sentimientos; simplemente piensa. Sentir es el territorio de la mente subconsciente.

Mente Subconsciente

Detrás de la mente consciente hay un círculo mucho más amplio. Esta parte de la mente es el depósito de nuestra historia de vida. La subconsciente guarda todos los recuerdos y cómo nos hicieron sentir. Estas experiencias de aprendizaje dan forma a creencias, hábitos y mecanismos de defensa.

Estos programas subconscientes están diseñados para empoderarnos, ayudándonos a atender nuestras necesidades. Desafortunadamente, en la infancia pueden ocurrir sucesos que nos hacen perder el contacto con nosotros mismos. Como resultado, podemos olvidar quiénes somos realmente y cómo sentirnos bien con nosotros mismos. Esto le sucede a todo el mundo en mayor o menor medida. Para algunos, puede convertir la mente en un infierno.

El subconsciente no es solo un lugar de malos recuerdos y emociones basadas en el miedo. También es lugar de amor y sanación. A través del proceso de sanación de la hipnoterapia regresiva es posible recuperar poderosas fuentes de plenitud y empoderamiento, tales como:

·         Regalos no realizados

·         talentos únicos

·         propósito de la vida

·         Vocación en la vida

Mente Inconsciente

En lo más profundo existe una parte nuestra que nunca cambia. A veces llamada mente inconsciente, este círculo interno no siempre es accesible a la consciencia. Esta parte de la mente es responsable de las funciones autónomas del cuerpo, la función inmunológica y los recuerdos de vidas pasadas. También es la parte de la mente que contiene nuestro código fuente para la felicidad y el bienestar.

Es inherente a la naturaleza humana buscar la felicidad, la plenitud y la realización personal. Está en nuestra naturaleza. El plan maestro reside en nuestro interior, donde permanecemos tal como fuimos diseñados por la Fuente. Nuestra capacidad de sentirnos bien, felices y amorosos con nosotros y con los demás es inmutable.

Este es el manantial a través del cual se puede acceder a los estados centrales como el ser, la libertad, el amor, la paz y la unidad, que son son intrínsecos a nuestra naturaleza. Existen y pueden experimentarse independientemente de las condiciones externas. Esta es la fuente de la sanación.

La facultad crítica

Entre la mente consciente y la subconsciente existe una barrera semipermeable denominada facultad crítica de la mente. Esta parte de la mente actúa como guardián de la mente subconsciente, filtrando la información que no coincide con nuestras creencias preestablecidas.

La facultad crítica se ocupa principalmente de la supervivencia. Su función es protegernos, manteniéndonos fieles a creencias ya aceptadas. También es la que nos proporciona nuestra perspectiva única de la vida. La facultad crítica determina nuestro punto de vista personal, y todo se basa en lo que aprendimos de nuestras experiencias durante infancia y adolescencia.

La facultad crítica no se desarrolla por completo hasta aproximadamente los cinco años. Antes de eso prácticamente no existe separación entre la mente consciente y la subconsciente. Durante estos años de desarrollo el niño literalmente descarga información del entorno. Esto convierte la mente infantil en una especie de superordenador de aprendizaje.

Si bien la mente de un niño está abierta al aprendizaje, cuanto más pequeño es menos información tiene para interpretar lo que sucede. Las interpretaciones de un niño suelen ser inexactas debido a su falta de experiencia. No dispone de datos suficientes para comparar nuevas experiencias y, como resultado, las ideas pueden aceptarse sin espíritu crítico.

De niños recibimos muchos mensajes del entorno. Lo que nos decían o hacían, el ejemplo que nos daban quienes nos rodeaban (padres, hermanos, maestros, figuras de autoridad) y cómo nos hacían sentir, nos marcaron. Basándonos en estas marcas o impresiones, tomamos decisiones. Estas decisiones sentaron las bases de nuestras creencias.

Nuestras primeras experiencias moldearon nuestras creencias fundamentales, las cuales tienen que ver con la identidad y las expectativas de la vida. Nos indican cómo debemos ser, o no ser, para satisfacer nuestras necesidades y sobrevivir. Esto nos brinda una sensación de normalidad y seguridad. Nos enseña cómo responder ante las situaciones de la vida, lo que nos da sensación de control.

La facultad crítica es nuestro sistema de creencias. Desafortunadamente no todo lo que creemos es necesariamente cierto. Muchas de nuestras creencias están desactualizadas porque se establecieron para satisfacer nuestras necesidades a una edad mucho más temprana. Se basan en las decisiones de un niño.

Se ha dicho que se aprende más en los dos primeros años de vida que en el resto de ella. Esto se debe a que el aprendizaje inconsciente no implica pensar o análisis. Poder introducir datos con rapidez nos otorga una ventaja evolutiva para la supervivencia, pero puede impedir alcanzar los objetivos en la vida adulta. Esto se debe a que muchas de las creencias que se forman en la infancia son simplemente falsas. Y nuestras creencias determinan nuestro futuro.

#2. Cómo funciona la hipnosis

La hipnosis no es lo que la mayoría de la gente piensa. La mayoría desconoce la hipnosis. Incluso cuando creen saber qué es suelen tener ideas erróneas y mitos arraigados. Por lo tanto, una vez que hayas mostrado al cliente cómo funciona su mente explícale cómo funciona la hipnosis. Si dejas que el cliente lo sepa por sí mismo simplemente lo dará por sentado. Asegúrate de que sepa qué esperar.

Existen muchas definiciones de hipnosis pero ni siquiera los profesionales del tema se ponen de acuerdo sobre qué es exactamente. Para educar al cliente lo mejor es simplificar las cosas.

Técnicamente, la hipnosis consiste en eludir la facultad crítica de la mente. Pero eso es demasiado complicado para la mayoría de los clientes. Lo único que realmente necesitan saber es que la hipnosis es un estado de atención focalizada donde se dejan de lado el pensamiento y el análisis. Esto le indica al cliente qué hacer.

Cuando la parte racional de la mente se relaja la parte emocional puede tomar el protagonismo permitiéndote interactuar con ella. El cliente necesita saber esto. También necesita saber cuándo se produce la hipnosis. Si no le explicas qué esperar durante el proceso se preocupará pensando: "¿Estoy hipnotizado ?" o, "¿Está sucediendo?". Eso solo dificulta el proceso.

Necesitas que el cliente deje de pensar y analizar. Si intenta averiguar si la hipnosis está ocurriendo o no, eso la impedirá. Eso no te ayudará a obtener los resultados que deseas. Por lo tanto, debes explicarle qué esperar.

#3. Cómo trabajaréis juntos

Explicar al cliente cómo trabajaréis juntos es fundamental para el trabajo de regresión. Para tener éxito se necesita la plena cooperación del cliente. Es necesario que acepte conscientemente dejar de lado la necesidad de control. Sin ello, la mente consciente solo será un obstáculo. Por lo tanto, recuerda al cliente que la sanación ocurre cuando la permitimos.

La solución al problema es acceder a la parte de la mente que sabe cómo resolverlo. Se puso en marcha y tiene el poder de sanar. Esa es la mente subconsciente. La mente subconsciente es la mente emocional, y para acceder a la causa subyacente del problema necesitamos dejar de lado esa actividad mental, al menos al principio.

El cliente debe estar dispuesto a dejar de lado el pensamiento, el razonamiento y la lógica, y prestar atención a sus sentimientos. Obtén su consentimiento para que su parte racional se mantenga al margen y asuma el papel de observador.

Haz saber al cliente que no hay problema en suspender su juicio temporalmente. Podrá reflexionar sobre ello más adelante si lo desea. Pero por ahora esa parte racional suya debe estar dispuesta a dejar de lado la introspección y, simplemente, sentir curiosidad por lo que pueda aprender durante el proceso.

La parte adulta y racional del cliente también es un componente importante del proceso de sanación. Simplemente, por ahora, ha quedado en segundo plano. Cuando llegue el momento recurrirás a esta parte del cliente para que te ayude en el proceso. Pero hasta entonces, necesitas que permanezca en segundo plano.

Indique al cliente que:

1.      Sigua las instrucciones.

2.      Responda rápidamente.

3.      Se deje guiar por su primera impresión. Esa es la sensación.

Necesitas que su atención se centre en el interior, en las sensaciones y emociones del cuerpo. Así es como se comunica la mente subconsciente. Recuérdale que estamos trabajando con la parte irracional de la mente. No tiene por qué tener sentido ahora; más adelante todo tendrá sentido. Simplemente mantén el enfoque en la sensación. Sé claro. «Cuando te hago una pregunta, no quiero que pienses la respuesta. Quiero que la sientas». Ahí reside la sanación.

Establecer el contrato

El Pacto del Diablo se compone de los siguientes cuatro elementos básicos:

1.      La oferta

2.      La consideración

3.      Los términos y condiciones

4.      La aceptación de la oferta

La oferta

La oferta es la promesa que una parte hace de pagar a la otra por sus servicios.

“Suficiente para que te dure el resto de tu vida.”

La propuesta del diablo no consiste en controlar los síntomas pues eso sería como usar un sellador de fugas en un radiador de auto cuando lo que el cliente realmente necesita es uno nuevo. El objetivo de la hipnoterapia regresiva no es una mejoría temporal sino la resolución completa del problema.

La consideración

La contraprestación es lo que se da a cambio del resultado acordado.

“Si te ofreces a trabajar para mí y te conviertes en mi sirviente…”

El contrato para la hipnoterapia regresiva consta de dos partes.

1.      Hipnosis

2.      Regresión a la causa

El diablo dice: «Si quieres trabajar conmigo (convertirte en mi sirviente), tendrás que seguir mis instrucciones y hacer las cosas a mi manera». El contrato de hipnosis requiere el permiso del cliente para que puedas guiarlo al estado hipnótico siguiendo tus instrucciones. Pero la hipnosis solo te da acceso al nivel subconsciente de la mente. Para lograr un resultado duradero el cliente debe estar dispuesto a realizar el trabajo necesario.

La hipnoterapia regresiva no es un proceso pasivo. Requiere la participación del cliente y necesitas su permiso para revivir recuerdos y emociones dolorosas. Sin el permiso tendrás problemas. Para que sea efectiva el cliente debe estar dispuesto a ir a donde necesites que vaya y hacer lo que necesites que haga cuando se lo indiques. No puedes simplemente hacerlo por el cliente.

Se necesita consciencia para sanar la consciencia. No se puede simplemente eliminar una emoción sugiriendo. Evitar los recuerdos incómodos del pasado solo los mantiene atrapados. Eso es lo que genera los síntomas. El paciente debe estar dispuesto a permitir que los sentimientos incómodos formen parte del proceso. Debe estar preparado para afrontar recuerdos y emociones incómodas y para revelar verdades dolorosas o vergonzosas que puedan surgir durante el proceso. Ese es el punto de partida.

Términos y condiciones

El término se refiere al período de tiempo durante el cual el Contrato está en vigor. Las Condiciones definen los derechos y responsabilidades de ambas partes.

“Pero una cosa debo decirte, y es que durante esos siete años no debes lavarte, ni peinarte, ni cortar el cabello, ni recortar la barba, ni cortar las uñas, ni secar el agua de los ojos.”

El objetivo de educar al cliente es establecer una expectativa mental positiva (EMP) respecto al proceso de curación. Pero la EMP no se produce durante la charla previa sino durante la primera sesión de hipnosis. Simplemente se prepara el terreno para que esto ocurra explicándole al cliente qué esperar.

El mayor error que cometen muchos hipnotizadores es envolver su práctica en misterio. Es fundamental ser transparente sobre lo que sucederá antes de comenzar la inducción. Las tácticas de secretismo y engaño están desfasadas. Definitivamente, no se centran en el cliente. Y en un contexto terapéutico, son en gran medida poco éticas. Sé transparent,e con el cliente, sobre lo que va a ocurrir.

El consejo de Gerry Kein fue: «Díselo, díselo, díselo». Explícale qué va a pasar. Explícale por qué va a pasar. Explícale cómo le beneficiará permitir que estas cosas sucedan. Haz que lo que pidas al cliente sea seguro y razonable, y lo convertirás en un participante activo en su sanación.

Siete años

Un plazo de siete años no es un período de tiempo elegido al azar. El diablo exige un compromiso con el proceso de sanación. Lograr una resolución completa y duradera del problema puede llevar tiempo. Este es un contrato para un cambio real y duradero. Y la hipnoterapia regresiva no es una solución rápida. Es un proceso a través del cual se puede lograr un cambio real y duradero.

Llegar a la resolución y recuperar la plenitud puede llevar tiempo ya que muchos de los problemas que enfrentamos tienen sus raíces en experiencias de la infancia, particularmente antes de los siete años. En el crecimiento y desarrollo de un niño, los primeros siete años implican un desarrollo físico, cognitivo, emocional y social significativo.

Por ejemplo, a los siete años la mayoría de los niños ya tienen noción del tiempo. Se vuelven más conscientes y sensibles a los sentimientos de los demás, una característica llamada empatía. Y aunque el niño haya superado muchos de los miedos que tenía de pequeño le preocupa la opinión de los demás y aún puede temer lo desconocido. Por lo tanto, ir a una escuela nueva puede generar un estrés considerable para un niño de siete años.

Ciertos números se repiten en la literatura sagrada por estar asociados a ideas específicas. El número siete era considerado sagrado por muchas culturas, incluyendo la persa, que veía al diablo como el hermano gemelo de Dios. Para los hebreos el siete representa la unión entre lo Divino (3) y el Hombre (4), entre el Espíritu y la Materia.

El siete es un número que simboliza la plenitud o la totalidad. En la Creación hay siete días, que se reflejan en los siete días de la semana. El siete representa un ciclo completo.

Curiosamente, el número siete se asocia con la letra G (zayin), que representa una flecha. Su significado original es el de un arma que simboliza tanto la distancia a recorrer como la guerra. La guerra representa el rechazo de la identidad, un conflicto interno.

“Hacerlo siete veces” significa un juramento que lleva el sello de la santidad. ¡Es un contrato! La Terapia del Diablo implica un protocolo de siete fases. En algunos casos, las siete fases pueden completarse en una sola sesión. Con mayor frecuencia, el cliente requerirá varias sesiones para obtener una resolución completa del problema. Esto se debe a que puede haber múltiples aspectos, sucesos y causas que generen los síntomas.

No lavar

Una de las condiciones clave del Contrato Terapéutico es permitir que los sentimientos y emociones incómodos afloren a la conciencia. El diablo no dice al paciente que descuide su higiene personal. Lo que está diciendo es: «¡No reprimas tus sentimientos!».

Para sanar, el cliente debe estar dispuesto a dejar que sus sentimientos afloren y se expresen plenamente. El diablo no oculta que esto resultará incómodo. Al trabajar con él, debes estar preparado para ser honrado y permitirte sentir tus emociones.

De niños nos enseñaron a reprimir nuestros malos sentimientos. Aprendimos a meter la barriga, adoptar la actitud adecuada y obedecer a una voz interior que nos decía: « No pienses, no hables, no sientas». Pero ser un soldado duro es parte del problema.

Los sentimientos y las emociones son naturales. Es la resistencia a sentir lo que causa la incomodidad. El diablo enseña al cliente a prestar atención a lo que sucede en su cuerpo y a permitir que los sentimientos y emociones incómodos se expresen.

“Resistir es no dejar entrar. Lo opuesto a la resistencia es el amor.” Thorwald Dethlefsen

Básicamente, solo tenemos dos sensaciones. Una es agradable. La otra no tanto. Eso es todo. O estamos en un estado de contracción o de expansión. En un estado de expansión, nos sentimos bien, el cuerpo se siente relajado, cálido y abierto. Nos sentimos seguros, satisfechos, felices, en paz, llenos de amor, libres y vivos. La contracción se siente como tensión física, rigidez y dolor.

Las emociones son la forma en la que la mente subconsciente se comunica a través del cuerpo. Emociones como el miedo, la ansiedad, la ira, el resentimiento, la tristeza, la soledad y la culpa se pueden encontrar y sentir en el cuerpo, generalmente en el estómago, pecho o garganta, pero también en el cuello, hombros, piernas; en realidad, en cualquier parte del cuerpo.

La Terapia del Diablo no es otra técnica para enmascarar y evitar problemas. Es diferente. El cliente tendrá que estar dispuesto a arremangarse y ensuciarse las manos. Esto significa permitir que esos sentimientos incómodos afloren a la superficie de la conciencia para poder reconocerlos, aceptarlos y liberarlos. Una vez que un sentimiento incómodo se hace consciente, se puede liberar. Aceptar el sentimiento lo libera por completo, devolviéndole al cliente la capacidad de sentirse bien de nuevo.

No te cortes el pelo ni la barba.

¿Recuerdas la historia de Sansón y Dalila? Sansón es hombre grande, fuerte y velludo que se enamora de la ramera Dalila. Dalila, cuyo nombre significa "la que debilitó, desarraigó o empobreció", seduce a Sansón. Sansón, que tiene larga y hermosa cabellera se queda dormido tras su encuentro con Dalila y, mientras duerme, ésta le corta el cabello.

¿Recuerdas los siete años? Un juramento que lleva el sello de santidad debe repetirse siete veces. Sansón había hecho un voto ascético, que incluía no cortarse el cabello ni la barba. Cuando Dalila le corta los siete mechones de cabello a Sansón le roba su fuerza espiritual.

Al igual que Sansón, nos hemos dejado seducir por el mundo a costa de nuestra autenticidad. La represión nos desconecta de nuestra esencia. Al reprimir los sentimientos perdemos el contacto con nuestra fuerza interior, el poder que es fuente de nuestra salud, felicidad y bienestar.

Soltarse el pelo significa relajarse, dejarse llevar, ser natural, desinhibido, auténtico. No cortarse el pelo implica dejar de pensar, analizar, juzgar y tratar de entender las cosas, y darle permiso a tu verdadero yo para expresarse.

La barba, cuando se deja crecer, es símbolo de madurez que significa conocimiento y sabiduría. El objetivo humano más elevado, ya sea que lo llamemos sabiduría o iluminación, es aceptar Todo. Es darse cuenta de que todo está perfectamente bien, tal como es. Esto es lo que significa el verdadero autoconocimiento. Es comprender que estás bien, tal como eres.

Lo que piensen los demás no es asunto tuyo. Mientras haya algo que te perturbe o que sientas que necesita cambiar no habrás alcanzado el autoconocimiento. La verdad es que no hay nada malo en ti. La naturaleza te diseñó para expresar salud y felicidad. Te diseñó para autocurarte. Así que, si hay algún problema, es porque algo interrumpió tu programación interna natural para la salud y la felicidad. El diablo lo sabe. También sabe que, pase lo que pase, Dios lo dispuso para bien. No hay mal que por bien no venga. Después de cada maldición viene una bendición. Y detrás de cada síntoma se esconde un propósito positivo. El reto al mirar al pasado es encontrar los dones en la basura emocional.

No te cortes las uñas

Cortarse las uñas es una forma de cuidar la apariencia personal. La sanación requiere apartarse de lo externo y de las apariencias para mirar profundamente hacia adentro. Cuando se dejan crecer las uñas, se convierten en garras, un signo de agresión. A los niños se les enseña a reprimir sus sentimientos agresivos y a ser amables. Este condicionamiento social influye mucho en el desarrollo de enfermedades. Todo aquello que se ha reprimido, rechazado, evitado o abandonado debe salir a la luz y expresarse libremente.

No te frotes los ojos

El trabajo de liberación emocional es una parte importante del proceso de sanación de la hipnoterapia regresiva. Es lo que permite al cliente alcanzar la claridad y tomar decisiones nuevas y más saludables. Los ojos simbolizan la conciencia. Se dice que los ojos son el espejo del alma. Una variante de este proverbio es que los ojos son la ventana del alma.

Los ojos perciben lo que sucede y comunican emociones. Por lo tanto, lo que vemos y cómo nos sentimos está íntimamente conectado. Nuestra percepción consciente del entorno se basa en los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. La forma en que percibimos algo determina cómo nos sentimos. Una percepción positiva genera sensaciones de comodidad y bienestar. Una percepción negativa genera incomodidad y emociones como miedo, tristeza e ira. La mente subconsciente es la mente emocional, por lo que queremos que el cliente preste atención a sus sentimientos y emociones.

La mayoría de nosotros fuimos condicionados a desestimar o ignorar sentimientos y emociones incómodas. Aprendimos a usar el pensamiento para anular la verdad de cómo nos sentimos. Si bien esto nos permitió seguir adelante en la infancia, ignorar habitualmente nuestro sistema de retroalimentación biológica acaba pasando factura. Con el tiempo, esas emociones no resueltas se manifestarán a través de enfermedades físicas, mentales y emocionales.

El Dr. Paul Brand, cirujano especialista en lepra de renombre mundial, descubrió que las personas con lepra no tienen la carne podrida sino que son incapaces de sentir físicamente. La enfermedad provoca la interrupción del flujo sanguíneo en partes clave del cuerpo, lo que resulta en la muerte de las terminaciones nerviosas. Al morir estas terminaciones la persona pierde la capacidad de sentir dolor.

La incapacidad para sentir dolor puede acarrear complicaciones graves. Por ejemplo, los leprosos suelen quedarse ciegos porque no pueden sentir las sensaciones incómodas que nos hacen parpadear. Cuando una persona reprime sus emociones, estas quedan atrapadas en el interior. Esto puede provocar síntomas como:

·         Depresión

·         Dolor

·         Ansiedad

·         Dificultad para sentir emociones

·         Trastornos alimentarios

·         Adicción a la comida, alcohol, drogas, juego, pornografía, etc.

·         Dilación

·         Complacer a los demás

·         Problemas de confianza

·         Problemas de pareja

·         Controlar el comportamiento

·         Comportamiento de evitación

·         Culpar

·         Autocrítica

·         Abuso

·         Autosabotaje

·         Problemas de dinero

·         Pensamientos obsesivos

El cliente debe estar dispuesto a permitir que los sentimientos y las emociones formen parte del proceso. «No intentes borrar la verdad de cómo te sientes. No niegues tus sentimientos más profundos». Las lágrimas —ya sean de tristeza, ira, dolor o alegría— deben ser reconocidas y permitidas a expresarse.

La aceptación

El soldado respondió: "Si no hay nada que hacer, mejor empiezo ya".

La aceptación se produce cuando la otra parte acepta realizar la tarea a cambio de la compensación especificada en el Contrato.

El diablo lo deja claro desde el principio. No hay discursos de venta ni engaños. Contrario a la creencia popular, no puede actuar así. El diablo debe seguir las leyes de la naturaleza. Por eso dice al soldado: «Si quieres mejorar, tendrás que esforzarte». La pregunta es: ¿estás dispuesto a permitirte sentir tus emociones más profundas? ¿Estás listo para darte permiso para liberar esos sentimientos incómodos y así sentirte mejor?

¿Y qué responde el soldado? Si no hay más remedio, mejor empiezo. ¡Menudo entusiasmo! La aceptación del acuerdo por parte del cliente es más un acto de resignación que de voluntad. Eso es un problema. Desear sanar no es lo mismo que estar dispuesto a hacer lo necesario para que la sanación ocurra. Algunas personas solo quieren una pastilla. No están dispuestas a realizar los cambios de vida necesarios para lograr los resultados duraderos que desean.

Por eso, el Contrato es tan importante para tu éxito. El objetivo de un cambio duradero se logra mediante un proceso de restauración del equilibrio y armonía internos. La naturaleza hará el resto. La sanación lleva el tiempo que sea necesario. Ese es el Contrato. No se trata solo de guiar al cliente a la hipnosis y darle algunas sugerencias. La hipnoterapia regresiva exige más del cliente. Por lo tanto, tu charla informativa previa debe ser más completa que la charla básica previa a la hipnosis.

La hipnoterapia regresiva es un viaje de autodescubrimiento que llevará al cliente a un territorio inexplorado. El cliente debe estar preparado para permitir que pensamientos, sentimientos y recuerdos incómodos salgan a la luz. Y muchos de los problemas con los que trabajará tendrán su origen en experiencias traumáticas no resueltas del pasado. Es comprensible que la mayoría de las personas no quieran ir allí. Pero las investigaciones demuestran que la única forma efectiva de superar un recuerdo traumático, definitivamente, es afrontar los sentimientos atrapados en él. Esto es obra del diablo.

“La sanación se produce en el instante en que quien sufre deja de verle sentido al dolor.”Un Curso de Milagros

La aparente falta de entusiasmo de Hans no significa que sea difícil. Simplemente, está condicionado a ver la realidad de forma mecánica. Por eso, cuando se enfrenta a problemas físicos o emocionales crónicos, tiende a buscar un médico que le administre el tratamiento necesario mientras él permanece pasivo. Solo quiere que los síntomas desaparezcan.

El problema con esta actitud es que la sanación es un trabajo interno. No se puede arreglar la mente desde fuera. Y el único lugar donde nuestro soldado no ha mirado es en su interior. Lo que hay dentro son sentimientos y recuerdos que no ha querido afrontar. ¡No es de extrañar que se resista a ir allí! No quiere tener que sentir, saber, ser. Es que ya ha agotado todas las demás vías. ¿Qué otra opción hay? Así que, si no hay otra manera, si no se puede evitar, razona, mejor empezar... aunque eso signifique enfrentarse al dragón.

Puedes trabajar con eso. Es aquí donde cualquier diablo que se precie sellaría el trato afirmando lo terrible que ha sido tener que vivir sintiéndose tan MAL, tan fuera de control, impotente, desesperanzado, asustado y solo, una y otra vez. El diablo recordaría entonces al cliente que hay una buena razón para que se sienta así. Le recordará que, independientemente de los cambios en las circunstancias y del paso del tiempo, a veces décadas, el sentimiento sigue ahí.

Ese sentimiento es lo que exige una solución. Y está conectado con todas las veces que el cliente se sintió así. Ese sentimiento se remonta a la primera vez que lo experimentó. Ahí es donde debemos ir para encontrar la sanación. Ese es el Contrato que buscas. Iremos a donde sea necesario para obtener la sanación.

Nunca inicies la hipnosis hasta que tengas un contrato vinculante. Si el cliente dice o insinúa: «Sí, supongo que si es necesario», no es motivación suficiente para continuar. Créeme, te arrepentirás después. Debes identificar, reconocer y resolver cualquier reticencia del cliente antes de proceder con el proceso de sanación.

Lo que buscas es un ¡Sí rotundo! ¡Quiero liberarme de esto! Por lo tanto, si el cliente aún espera una solución externa como medicamentos o cirugía y solo está dispuesto a probar la hipnosis, simplemente no está listo para continuar. No está lo suficientemente comprometido con los resultados como para tener éxito.

El cliente no tiene por qué estar encantado de permitir que recuerdos y emociones incómodas afloren a la conciencia. Nadie lo está. Pero sí necesita comprometerse a lograr una sanación completa. Para ello se requiere un acuerdo tácito tanto para la hipnosis como para el proceso terapéutico de regresión.

Resistencia

La aceptación del contrato por parte del cliente debe autorizar tanto la hipnosis como la terapia de regresión. De lo contrario, habrá que lidiar con la resistencia.

En las sesiones, la resistencia puede manifestarse como resistencia:

·         a ser hipnotizado

·         a experimentar sentimientos incómodos

·         a repasar acontecimientos dolorosos del pasado

·         a admitir verdades vergonzosas

·         a sentir sentimientos incómodos

La resistencia no significa que el cliente sea difícil. Simplemente indica que aún no existe un contrato que permita que ese obstáculo (sea cual sea) forme parte del proceso. Necesitas la autorización tanto consciente como subconsciente para guiar el proceso.

La mente consciente puede oponer resistencia porque estás pidiendo al cliente que afronte conscientemente algo que ha estado intentando evitar. La mente consciente necesita una buena razón para ceder el control y permitirte guiar el proceso de sanación.

El subconsciente puede generar resistencia porque tiene la obligación de proteger al cliente de cualquier amenaza, real o imaginaria. La mente subconsciente necesita sentirse segura al cooperar y revelar información sensible que, en el pasado, resultaba aterradora o abrumadora.

Puedes eliminar mucha resistencia innecesaria simplemente utilizando tu charla educativa previa para satisfacer estas necesidades importantes.

Ganancia secundaria

La resistencia no significa que el cliente se aferre al problema porque de alguna manera le beneficia. Culpar al cliente no lo curará. Así que, escucha bien: la resistencia es miedo. Los humanos temen naturalmente lo desconocido. Y la ganancia secundaria siempre es secundaria a la ganancia primaria.

Si te centras en resolver el beneficio principal, la mayoría de las veces el beneficio secundario desaparecerá o será fácil de solucionar. El beneficio principal casi siempre es la seguridad. Esa es la directiva primordial de la mente subconsciente: proteger. Cuando encuentres resistencia, identifica la sensación y concéntrate en ese miedo. Ese será el siguiente paso.

¡Este es el trabajo de la hipnoterapia regresiva! La resistencia es un bloqueo. Existe por una razón, pero impide que el cliente sane. Por lo tanto, haz que el cliente se responsabilice de los resultados. Recuérdale: «¡No puedo hacer esto por ti!». Asegúrate de tener un contrato que permita el siguiente paso, y este se dará fácilmente.

Resumen

El propósito de la charla informativa previa es establecer un contrato vinculante que te permita guiar el proceso de sanación. Dado que la hipnoterapia regresiva exige una mayor participación del cliente tu charla informativa debe ser más completa que la requerida para el Contrato de Hipnosis estándar.

El Contrato de Hipnosis simplemente requiere que el cliente acepte permitir que la hipnosis ocurra, dejando de lado sus pensamientos y siguiendo las instrucciones. El Contrato de Hipnoterapia Regresiva, por otro lado, requiere que el cliente participe activamente en el proceso de generar un cambio desde adentro hacia afuera. Para lograr un resultado duradero, el cliente debe estar dispuesto a:

1.      Permitirte guiar el proceso siguiendo las instrucciones.

2.      Comprometerse con un proceso de autocuración facilitada.

3.      Permitir que los recuerdos y sentimientos incómodos salgan a la luz.

4.      Mantener el enfoque en los sentimientos.

 

CAPÍTULO 6: Prueba y preparación para la regresión.

Oh, y allá fue con el hombrecillo, que lo condujo directo al infierno. Allí, el diablo le dijo qué hacer: avivar el fuego bajo los calderos donde se cocinan las almas condenadas; limpiar la casa; llevar la basura detrás de la puerta trasera y, en general, mantener el orden.

Para los antiguos, el infierno era un lugar oscuro, misterioso e imponente. No era un lugar de fuego y azufre ni el castigo por los pecados. En Egipto, el inframundo era un lugar de juicio y renacimiento. Las imágenes egipcias de los malvados siendo destruidos en los fosos de fuego del inframundo representaban a los enemigos del dios sol (la luz). Estos espíritus de la oscuridad, consumidos por la luz ardiente del amanecer y el atardecer, fueron interpretados por los primeros cristianos como los tormentos de las almas condenadas.

Psicológicamente, el infierno es el Reino de las Sombras. Este es el territorio de la mente subconsciente, donde todo aquello que hemos negado y juzgado ha sido desterrado de la conciencia. Esto convierte a la mente en un infierno viviente.

En el infierno se gestan todos los impulsos inaceptables; todo aquello que nos hemos negado a aceptar, incluyendo nuestro potencial no realizado, yace en el interior, enterrado vivo. Lo que condenamos —en nosotros o en los demás— puede estar fuera de nuestra vista, pero nunca en nuestra mente. Y cuanto más lo reprimimos e intentamos evitar, mayor será el daño que causará en nuestra vida.

El subconsciente es donde se gestan todos los problemas. Ahí es donde debemos ir para resolverlos. Pero antes de comenzar a realizar una regresión al pasado doloroso del cliente es necesario prepararlo para el trabajo que realizaréis juntos. No puedes simplemente hacerlo por él.

El diablo hace que el cliente sea responsable de los resultados. Asegúrate de que tu cliente esté listo, dispuesto y sea capaz de hacer el trabajo necesario para tener éxito enseñándole qué hacer. Como la hipnosis es el estado óptimo para el aprendizaje comienza guiándolo hacia la hipnosis.

La hipnosis

Existen muchas maneras de inducir la hipnosis, pero el objetivo es dejar de lado la parte del pensamiento crítico de la mente para acceder a la parte irracional y emocional. El fallecido Dave Elman definió la hipnosis como «la elusión de la función crítica de la mente consciente, seguida de una sugestión selectiva y aceptable».

La mente subconsciente es la mente emocional, por lo que la forma más rápida de inducir la hipnosis es provocar una sensación incómoda. Pero en la primera sesión, es mejor no exponer al cliente a sus problemas. Antes de comenzar a realizar una regresión a sucesos dolorosos del pasado, asegúrate de que el cliente esté dispuesto a:

1.      Seguir las instrucciones.

2.      Permitir que las emociones incómodas afloren a la conciencia.

Ese es el contrato.

En un contexto terapéutico, la hipnosis es, en realidad, la parte menos importante de la sesión. La gente no paga por la hipnosis, sino por los resultados. No conviene perder mucho tiempo en la inducción. Lo que se busca es que el cliente entre en estado hipnótico y luego aborde el problema. Para ello, es necesario que el cliente esté convencido de que la hipnosis se ha producido y que pueda entrar en un estado de sonambulismo rápidamente.

La regresión real requiere sonambulismo. El sonambulismo permite revivir sucesos pasados, no solo recordarlos. Es necesario evaluar la profundidad del estado hipnótico. También es necesario demostrar que el cliente está hipnotizado, ya que cree estar pagando por ello. Recuerda que el cliente está convencido de que la hipnosis es la solución. Su creencia en que se producirá un cambio depende de su convicción de que la hipnosis tuvo lugar.

Si el cliente abre los ojos al final de la sesión y dice: «No creo que me hayan hipnotizado», no obtendrás los resultados que buscabas. Por lo tanto, no te saltes estos dos pasos importantes.

·         Evalúa el estado hipnótico y

·         proporciona un persuasivo.

Yo utilizo la Inducción Elman en la primera sesión porque se adapta a cualquier cliente. Se transforma fácilmente en una inducción de relajación o una inducción rápida e incluye una prueba para determinar el umbral de sonambulismo, que es la amnesia inducida por sugestión. Otra prueba para medir el umbral de sonambulismo es la anestesia con guantes. Esta prueba también puede servir como Convencedor para demostrar al cliente que está realmente hipnotizado.

No es necesario estar relajado para la hipnosis, pero la mayoría de las personas no tienen resistencia a relajarse. Para la primera sesión me gusta usar una inducción a la relajación. Guiar al cliente para que se relaje y entre en estado hipnótico te da más tiempo para observar sus respuestas, lo que te permite adaptarte a sus necesidades. Las sensaciones de relajación progresiva demuestran que la hipnosis es segura y garantizan que la primera sesión sea agradable. Luego, puedes usar estas experiencias para establecer expectativas positivas para las sesiones futuras.

Una vez que el cliente entra en sonambulismo utilizo ese estado para prepararlo para una inducción rápida. A continuación, le enseño a realizar las siguientes cuatro tareas, que forman parte del proceso curativo de la hipnoterapia regresiva.

Las tareas

Las tareas del infierno son cuatro pasos universales de sanación. Estos son utilizados por sanadores de todo el mundo y se aplican a cualquier intervención curativa, ya sea energética, emocional o la tradicional sanación física.

Conocí estos pasos a principios de los noventa, cuando realicé un curso básico de Sanación Pránica. La Sanación Pránica es una modalidad energética que promueve la sanación eliminando la energía tóxica o bloqueada del sistema mente-cuerpo y reemplazándola con energía vital o prana. El protocolo de cuatro pasos de la Sanación Pránica es:

1.      Sentir

2.      Limpiar

3.      Energizar

4.      Sellar

Primero se palpa la zona de la herida. Por ejemplo, dolor físico o emocional, tensión, opresión, inflamación, infección.

A continuación, se limpia la herida para eliminar los residuos tóxicos que podrían impedir la cicatrización. Por ejemplo: suciedad, astillas, pus, pensamientos tóxicos y energías emocionales negativas.

Luego, se energiza la zona recién limpiada llenando el vacío con energía positiva. Por ejemplo, con antisépticos, energía pránica, afirmaciones positivas e imágenes positivas. Esto ayuda a estimular el proceso de curación natural.

El último paso es sellar el área recién limpiada y energizada. Esto coloca una capa de protección sobre la herida recién tratada para prevenir la reinfección mientras la naturaleza hace su trabajo. Por ejemplo, Aplicar una venda, iluminar con luz azul, practicar la visualización guiada y ofrecer sugerencias positivas para el cambio.

Estos cuatro pasos corresponden a las instrucciones del diablo de avivar el fuego, limpiar la casa, recoger la basura y mantener el orden.

#1. Avivar el fuego

Atender significa “prestar atención”. Lo que burbujea y hierve en la olla es un sentimiento interno que al cliente simplemente no le gusta. Lo que mantiene viva la Historia del Dolor es el fuego que arde bajo el caldero. Ese es el Imperativo del Síntoma.

A menudo, cuando un cliente acude a tu consulta ya está sufriendo un dolor intenso, físico o emocional. El dolor desempeña un papel importante al alertarnos de un problema. Ese es su propósito. Por lo tanto, el primer paso es prestar atención a la sensación de incomodidad, centrándonos en el cuerpo. Ahí es donde sentimos nuestras emociones.

Los síntomas son incómodos. Puede ser un bulto, una protuberancia, una molestia o un dolor, pero el síntoma es una señal insistente que surge de un suceso que lo causó. Esa sensación tiene mucho que ver con el problema. Enfocarse en la sensación es como echar más leña al fuego. La amplifica, haciéndola más fuerte. Amplificar una sensación la trae más a la conciencia. Esto prepara el terreno para asegurar que se establezca una conexión sólida con el suceso que causó el problema. Cuidar el fuego significa concentrarse en la sensación.

#2. Limpiar la casa

Cuando llegamos al límite, la verdadera libertad exige un cambio radical. Limpiar la casa significa deshacerse de todo lo que no queremos. Una casa es donde amamos. El lugar donde vivimos está en nuestra mente. Esto implica liberar todos los pensamientos y sentimientos que contribuyen al problema. No se trata de intentar eliminar el sentimiento, sino de honrarlo y permitirle expresarse.

El único momento en el que un sentimiento puede hacernos daño es cuando está atrapado en nuestro interior. Es como suciedad atrapada en herida abierta. Si lo ignoramos el tiempo suficiente la herida se infectará y dolerá cada vez más. Pero los sentimientos, por naturaleza, no duran mucho cuando simplemente nos permitimos sentirlos. El propósito de encontrar el sentimiento es poder liberarlo. Sentir el sentimiento lo libera.

Todos los sentimientos son suaves y efímeros, a menos que haya resistencia a sentirlos. - Gay Hendricks

Los sentimientos están diseñados para surgir y desaparecer con bastante rapidez. Es cuando nos resistimos a ellos que se quedan atascadas y empiezan a causar problemas. Resistirse a ese sentimiento bloquea su flujo natural.

Todas las emociones tienen una función positiva. Son parte de nuestro sistema biológico natural de retroalimentación. Por lo tanto, todas las emociones son buenas, incluso las incómodas. Las emociones positivas nos hacen sentir bien. Nos indican que todo está bien y que nuestras necesidades están siendo satisfechas.

Los malos sentimientos son como alarmas que suenan. Nos alertan cuando hay una amenaza para el bienestar para que podamos reaccionar adecuadamente y restablecer la armonía. El problema es que los malos sentimientos no son agradables. La tendencia es intentar evitarlos, pero eso nunca funciona.

Cuando reprimes tus sentimientos negativos reprimes todos tus sentimientos. Este es el problema con los antidepresivos. No distinguen entre sentimientos positivos y negativos; reprimen todos los sentimientos. La persona puede dejar de sentirse mal, pero a costa de perder sus sentimientos positivos. Esa no es forma de vivir.

Esta no es una estrategia eficaz para gestionar las emociones. Los clientes deben saberlo. Reprimir las emociones puede provocar síntomas muy desagradables, ya que los sentimientos siguen ahí. No han desaparecido. Los sentimientos reprimidos simplemente burbujean bajo la superficie, acumulando presión con el tiempo. La solución es liberarse de las emociones y sentirlas.

Muchos pensamientos y sentimientos se nos inculcaron desde temprana edad para que pudiéramos desenvolvernos en el mundo. Sin embargo, el mundo es complejo y contradictorio. Sentir las emociones libera la presión interna, restaurando el equilibrio y la armonía entre la mente y el cuerpo. Confía en que, al restablecerse el equilibrio, llegará la sanación.

Hipócrates enseñó que la sanación no es algo que hacemos, sino algo que permitimos eliminando los obstáculos al flujo natural de energía en el cuerpo. Puedes confiar en esto porque la limpieza interna produce cambios internos. Y cuando se libera un bloqueo, el cliente lo siente físicamente. Puede manifestarse como una sensación de alivio, ligereza o paz. ¡Incluso puede respirar con normalidad! Estos son los beneficios naturales de la liberación.

#3. Llevar los restos de la limpieza

El proceso de retener los cambios positivos en la percepción y las emociones consiste en validarlos. Al hacerlo, se indica al subconsciente que conserve el cambio. Es como guardar la partida. Esto anima al subconsciente a permitir que se produzcan más cambios de este tipo.

La sanación tiende a ser un proceso de acumulación de cambios. No siempre ocurre todo a la vez. Esto es especialmente cierto cuando se trata de un problema físico, ya que el cuerpo se rige por leyes naturales. Así es la naturaleza. El cambio emocional también puede llevar tiempo, porque las emociones intensas resultan incómodas. Esto puede activar los mecanismos de defensa naturales del subconsciente, impidiendo así la sanación.

Los cambios graduales son mucho más seguros y, por lo tanto, más fáciles de aceptar para el subconsciente. Como resultado, el cliente puede experimentar cambios notables con el tiempo. Estos cambios graduales pueden servir como prueba tangible de que ha superado un obstáculo. Solo hay que prestar atención. Es posible que el cliente no se dé cuenta de que el cambio está ocurriendo, ya que muchos de estos cambios pueden parecer pequeños, incluso insignificantes. Por lo tanto, cuando haya un cambio positivo hay que prestarle atención. Reconócelo. Anótalo y déjalo para más adelante.

“Al aprender una habilidad, no busques una mejora grande y rápida. Busca pequeñas mejoras, un día a la vez.” - Daniel Coyle

El diablo entiende que el secreto de la verdadera riqueza —ya sea física, emocional o espiritual— reside en validar la verdad. En lugar de intentar sugerir un cambio valida cada mejora a medida que se produce. ¡Esa es la verdad del cliente! Valida cualquier intuición o sensación positiva. Luego, valida el derecho del cliente a seguir creciendo y cambiando a través de este proceso. Esto allana el camino para que se produzcan más cambios.

A medida que se libera la presión interna el cliente comenzará a experimentar mayor claridad mental. Al recordar un suceso del pasado podrá brindar más detalles, lo que facilitará tu trabajo. El cliente también comenzará a comprender mejor la(s) causa(s) del problema y cómo estas le han afectado en su vida diaria. Esto abre la puerta a un cambio real.

Cada liberación produce un cambio gradual a través de una transformación en la percepción. Esto se convierte en una experiencia transformadora que puede considerarse un aprendizaje subconsciente. La introspección conduce al autoconocimiento y al empoderamiento. La gratitud y la compasión comienzan a fluir, permitiendo el perdón hacia uno mismo y hacia los demás. Es entonces cuando se pueden alcanzar estados superiores de conciencia, que traen consigo una mayor sensación de plenitud y sabiduría.

Liberar las emociones reprimidas crea sensación de amplitud mental. Las emociones positivas fluyen para llenar ese espacio, ya que están alineadas con nuestro estado natural de salud, felicidad y bienestar. El espacio creado durante el proceso de liberación hace que la mente subconsciente sea mucho más receptiva a las sugerencias. En lugar de simplemente ofrecer sugerencias de cambio ofrece una validación inmediata del cambio tras la liberación. Esto reforzará lo que ya está ocurriendo en el cliente.

Validar lo que el cliente experimenta realmente se convierte en una afirmación de la verdad. Esto aumentará la sugestionabilidad y fomentará el aprendizaje a nivel subconsciente. No necesitas un guion para esto. Simplemente valida lo que ya es cierto para el cliente. Por ejemplo, si el cliente dice sentirse mejor, valida esa nueva sensación de bienestar.

Valida cualquier idea que te haya surgido. Estas reflexiones indican que se está produciendo un aprendizaje. Ofrece sugerencias que confirmen que el cambio se ha producido, se está produciendo y continuará. Luego, valida el derecho del cliente a seguir creciendo, cambiando y mejorando. Validar los pequeños avances puede allanar el camino para un cambio más significativo.

Validar es aprovechar el poder del interés compuesto. El interés compuesto se produce cuando tienes dinero en el banco que genera intereses sobre los intereses. Cada validación del cambio es como un ladrillo en el muro del cambio permanente que estás construyendo.

El primer ladrillo sienta las bases para las siguientes capas. Ese es el poder de uno solo.

1

Sin embargo, los ladrillos no se apilan simplemente unos encima de otros. Para una correcta colocación es necesario que estén escalonados para garantizar la estabilidad. Por lo tanto, la siguiente validación refuerza el nivel inicial colocando otro ladrillo junto al primero. Esto permite colocar el siguiente nivel en su lugar.

Ahora hay dos ladrillos en la base y uno encima, justo entre ellos. Esa es la potencia de tres.

3

1 - 2

La siguiente validación reforzará, una vez más, la energía contenida en las capas anteriores. Se coloca otro ladrillo en la base, así como en el segundo nivel, antes de establecer la siguiente capa. Ahora hay tres ladrillos en la base, dos en el segundo nivel y uno en la parte superior. Esa es la potencia de seis.

6

3 - 5

1 – 2 - 4

Cada validación añade una capa más al reforzar las capas anteriores. La siguiente capa incrementará la energía del cambio a diez: cuatro en la base, tres en la segunda capa, dos en el tercer nivel y uno en el cuarto nivel.

10

6 – 9

3 –5 –8

1 – 2 – 4 - 7

La siguiente capa será de 5 + 4 + 3 + 2 + 1 = 15 ladrillos. Y así sucesivamente. Debido a que el poder del interés compuesto es exponencial, las validaciones del cambio se acumulan muy rápidamente en la mente subconsciente.

En definitiva, es solo un ladrillo más en la pared. - Pink Floyd



#4. En general, mantén el orden.

Mantener el orden significa conservar las cosas en la relación adecuada entre sí. Esta es una tarea que la mente subconsciente realiza magníficamente. Lo hace generalizando todo el aprendizaje. Cada limpieza es el resultado de una liberación, un pequeño cambio de percepción que se guarda, tras bambalinas, como un aprendizaje subconsciente. A medida que se mantiene la constancia en el proceso, estas comprensiones se acumularán y, finalmente, la mente subconsciente las generalizará como verdades.

Cuando se produce un cambio la mente subconsciente se ve obligada a reorganizarse. Integra estos nuevos aprendizajes y los difunde a través de las distintas capas de la conciencia, generalizándolos a otras áreas de la vida de la persona. Esto establece un nuevo nivel interno de orden y estabilidad. Para fomentar la reorganización de la mente subconsciente se puede pedir al cliente que formalice el acuerdo mediante una declaración de compromiso.

Primero, valida que el cambio se esté produciendo. Luego, pregunta al cliente si desea mantener estos cambios. Si responde que sí, pídele que lo diga en voz alta. Esto se llama autosugestión. La autosugestión es mucho más poderosa que la sugestión directa porque es una forma de diálogo interno. La sugerencia no proviene de otra persona; el cliente se la dice a sí mismo, lo cual, de ser cierto, le otorga automáticamente mayor peso a la sugerencia.

Invita al cliente a decir: «Elijo mantener este cambio». Luego, justifícale que dé algunas razones para conservarlo. Puede hacerlo mediante un ejercicio de completar oraciones incompletas. Por ejemplo, pídele que diga: «Elijo mantener este cambio porque [añade una terminación]».

Hacer que sea razonable aceptar un cambio gradual ayudará a establecer un acuerdo entre la mente consciente, que necesita una razón para todo, y la subconsciente, que siente la verdad de cada pensamiento y decisión.

Poner orden en tu vida es esencial para la liberación. Requiere dirigir tu atención hacia el interior, al nivel emocional de la mente, haciendo una limpieza profunda para eliminar todo lo que no deseas en tu consciencia y luego cerrar la puerta a ello. - Jason Lotterhand

Resumen

El tercer paso de la fase de preparación se centra en realizar pruebas para garantizar que se dispone de un contrato vinculante y, posteriormente, en preparar al cliente para el trabajo de hipnoterapia regresiva.

El contrato exige que el cliente siga las instrucciones y permita que las emociones incómodas afloren a su conciencia. La hipnosis requiere que el cliente siga las instrucciones. La regresión real requiere sonambulismo. Es necesario poder inducir un estado de hipnosis profunda en el cliente con mucha rapidez.

Preparar al cliente para una inducción rápida en la primera sesión puede ser de gran ayuda en las sesiones posteriores, permitiendo centrarte en su problema. Posteriormente, puedes enseñarle a trabajar contigo en una sesión de regresión utilizando los 4 Pasos Universales de Sanación.

 

CAPÍTULO 7: Los cuatro pasos universales para la sanación

María tenía un miedo intenso a las serpientes. Estaba perfectamente bien siempre y cuando nadie mencionara la palabra “serpiente” ni nada que se pareciera remotamente a una serpiente. Esto supuso un reto interesante porque María no podía decirme cuál era su problema. No podía pronunciar ni escribir la palabra “serpiente”. Tuvimos que jugar a un juego de veinte preguntas hasta que logré descifrar qué le ocurría.

Cualquier cosa que le recordara las serpientes le provocaba un ataque de pánico. Esto incluía palabras como «bocadillo» o «deslizarse», líneas onduladas y dibujos animados de serpientes. Era muy sensible, y cuando se alteraba, el miedo la invadía.

María había asistido a terapia cognitivo-conductual. Ya había aprendido a sobrellevar y evitar los desencadenantes situacionales, pero el problema persistía y controlaba su vida. Cualquier lugar donde pudiera haber serpientes era intolerable para María. Esto incluía tiendas de mascotas, zoológicos, parques, películas y canales de naturaleza en la televisión. Las imágenes de serpientes, ya fueran en color o en blanco y negro, le provocaban un pánico terrible.

Toda su familia andaba con pies de plomo para protegerla y ayudarla a sobrellevar la situación. La guardería de su hijo había sido alertada para eliminar cualquier posible desencadenante, pero algo se les escapó. Cuando María se topó con una pequeña serpiente de goma tuvo una crisis nerviosa delante de un grupo de niños pequeños. Esto fue la gota que colmó el vaso. Fue entonces cuando decidió probar la hipnoterapia.

Sin embargo, el problema no eran las serpientes. María arrastraba una herida emocional supurante de su pasado que clamaba por sanar. Por eso, las estrategias para sobrellevarla no funcionaban. Si bien podría haber logrado adaptarse a vivir con la herida esto la obligaba a controlar todo y a todos a su alrededor. Y es imposible controlar todo lo externo. Siempre iba a haber desencadenantes inesperados e inevitables.

Carla presentaba un caso grave de eccema que cubría la mayor parte de su cuerpo. La zona más afectada eran sus hombros, donde presentaba lesiones profundas que se agrietaban y supuraban dolorosamente. El picor y el dolor la atormentaban día y noche. Había probado medicamentos, meditación, psicoterapia y la Técnica de Equilibrio Cerebral. Si bien estos tratamientos le habían proporcionado cierto alivio temporal, nada había resuelto el problema.

#1. ¡Encuéntralo!

El primer paso en el proceso de sanación es identificar la sensación y permitirle que aflore. Puede ser una sensación de tensión o rigidez en el cuerpo. Puede ser un dolor o molestia. Puede ser un bulto o una protuberancia. Puede ser una emoción dolorosa como el miedo, la ira o la tristeza.

Sea lo que sea que esté ahí, préstale atención. Hónralo. Permítele estar ahí. En el momento en que el cliente presta atención a la sensación deja de evitarla. A medida que continúa concentrándose en ella la sensación se intensificará. Se dará cuenta de lo incómoda que es en realidad. Así es como se amplifica una sensación: concentrando la atención en las sensaciones corporales.

Con solo hablar del problema se activará la sensación interna. Si les ayudas a prestar atención a lo que sucede en su cuerpo mientras te cuentan su historia encontrarán esa sensación. Presta atención a lo que ocurre durante la sesión inicial, ya que tus clientes entrarán en estado de hipnosis mucho antes de que comiences el proceso de inducción formal.

La mente subconsciente es la mente emocional por lo que en el momento en que el cliente experimenta una emoción se produce una omisión de la facultad crítica. Se trata de una inducción natural. Cuanto más intensa sea la emoción más profundamente accederá el cliente a la mente subconsciente. Eso es la hipnosis.

Lo que se busca es una sensación específica en el cuerpo. Las emociones se expresan como sensaciones físicas en el torso, generalmente en la garganta, el pecho y el abdomen. El objetivo es que el cliente note y preste atención a las sensaciones específicas en el cuerpo: la opresión en la garganta, la tensión en el abdomen, el dolor en el corazón.

En el caso de María, el primer paso en el proceso de curación fue encontrar la sensación asociada con las serpientes. Para provocar esta sensación, utilicé la sugerencia: “Hay una sensación dentro de ti que tiene todo que ver con el problema por el que me consultas”. ¿Notaste que no mencioné algo relacionado con las serpientes? Tanto la mente consciente como la subconsciente de María sabían a qué me refería, pero decir la palabra serpiente habría desencadenado una fuerte reacción de apertura. Era demasiado pronto para eso. En esta etapa del proceso, María necesitaba aprender que era seguro permitir que los sentimientos y las emociones llegaran a la conciencia.

Carla sintió un miedo intenso. No era el único sentimiento que la atormentaba, pero el miedo es la raíz de todas las emociones negativas. Siempre es un buen punto de partida. Concéntrate en el miedo porque es un sentimiento que nos dice: «Algo malo podría suceder». Ese miedo es aprendido. Es una expectativa que tiene sus raíces en una experiencia pasada. En el caso de Carla, el miedo provenía de una profunda herida sufrida en la infancia.

Cada síntoma es el resultado de una experiencia vital. Esta es la base fundamental de la hipnosis regresiva para identificar la causa. Por lo tanto, el primer paso es encontrar la sensación, ya que surge del suceso traumático. El lugar donde se encuentra la sensación es en el cuerpo. Ahí es donde sentimos nuestras emociones. Una vez que se encuentra la sensación, se puede optar por liberarla o seguirla hasta su origen. La decisión dependerá de la disposición del cliente para la regresión.

El objetivo de la hipnoterapia regresiva es localizar el suceso causal y resolver el problema desde su origen. Pero para localizar el suceso causal se necesita una señal fuerte. Una señal débil se desvanecerá antes de llegar a él, lo cual puede ser frustrante. Por lo tanto, el cliente debe estar preparado, dispuesto y ser capaz de permitir que las sensaciones incómodas afloren a la plena consciencia.

Para conectar con el suceso causal, es necesario identificar una emoción concreta como el miedo, la ira o la tristeza. Las sensaciones sutiles o vagas en el cuerpo no son lo suficientemente específicas ni intensas como para establecer la conexión con el suceso traumático. Una sensación como la ansiedad se distribuye por todo el cuerpo; es demasiado vaga para proporcionar una conexión efectiva. Las emociones, en cambio, son sensaciones específicas en el torso, por ejemplo, en el estómago, el pecho y la garganta.

Para descubrir la sensación, sugiere al cliente que hay una incomodidad interna relacionada con el problema por el que te consulta. Esto hará que la sensación aflore. Luego, dirige la atención a lo que sucede en su cuerpo.

Recuerda, las emociones no surgen de la nada. Se basan en experiencias reales que dejaron profunda huella. No hay nada en tu oficina que pueda causar esa sensación. Esa sensación está atrapada en tu interior, oculta en un suceso del pasado sin resolver. Eso es lo que hay en los calderos del infierno: recuerdos.

Lo que mantiene vivo ese recuerdo es la energía del suceso. Esa es la chispa. Así que, concéntrate en la emoción. Ese nudo en el estómago es comunicación subconsciente. ¿Qué emoción podría ser? Esa opresión en la garganta o el pecho es una señal del pasado. Anima al cliente a que identifique esa emoción. ¿Miedo? ¿Ira? ¿Tristeza? ¿Alguna otra?

Al lograr que el cliente concentre toda su atención en la sensación corporal, esta se intensificará, lo que facilitará la conexión con el suceso causal. Nombrar la sensación le proporcionará una señal precisa a seguir. Por lo tanto, permite que esa sensación esté presente.

Enseña al cliente a honrar su mente subconsciente permitiéndole reconocer y sentir sus emociones ya que, al conectar físicamente con una emoción, está comenzando a retroceder. El suceso que originó esa sensación emerge a la superficie de la conciencia.

El suceso está ahí mismo, en la memoria. Por lo tanto, el cliente no viaja al pasado. Su mente consciente se adentra en la sensación que aún permanece anclada en el suceso pasado. Eso es, esencialmente, todo lo que implica la regresión. La regresión es un viaje sin distancia porque, desde la perspectiva de la mente subconsciente, todo está sucediendo ahora.

El único lugar donde un sentimiento puede hacernos daño es cuando está atrapado en nuestro interior. Desafortunadamente, los sentimientos incómodos son como suciedad atrapada en una herida abierta. Si los ignoramos el tiempo suficiente, la herida se infectará. Necesitamos limpiar la herida. La forma de limpiarla es sentir el sentimiento que está atrapado en el sistema energético del cuerpo.

#2. ¡Siéntelo!

María tenía un miedo terrible a las serpientes. Le enseñé a permitir que esa sensación aflorara lo suficiente como para poder liberarla. Esto le enseñó que no tenía que evitarla, que no iba a pasar nada malo si simplemente se dejaba sentir, y que yo no la iba a arrojar a un nido de serpientes. Como resultado, descubrió que era posible sentirse mejor.

Esto le dio la confianza que necesitaba para confiar en mí y guiarla en el proceso de sanación. A través de este proceso, el miedo nos llevó de vuelta a la infancia de María, donde descubrimos la verdad. Las serpientes no eran el problema. ¡El problema era su hermano! Al parecer, su hermano mayor la había acosado desde muy pequeña.

Desde pequeña, María era una niña sensible y el acoso continuó hasta bien entrada la adolescencia. Esto le generó un conflicto interno. María quería a su hermano, pero también le temía. El amor y el miedo no pueden coexistir, así que este era el conflicto subyacente. Cuando el hermano de María aprovechó la oportunidad para atormentarla burlándose de ella con una serpiente, su subconsciente ideó la solución perfecta. Todos los sentimientos no resueltos que guardaba se transfirieron a las serpientes.

El miedo de María a las serpientes era una brillante solución subconsciente a un problema mucho más profundo. María no estaba a salvo. Era una niña especialmente sensible, así que sus padres restaron importancia a su miedo y se negaron a tomarla en serio cuando delató a su hermano. En lugar de protegerla adoptaron la postura de que "los chicos son así", dejando a María vulnerable y asustada.

De adulta, María pudo distanciarse de su hermano abusivo. (¡De hecho, se mudó al otro extremo del país para lograrlo!). Pero cada vez que María veía a su hermano los miedos irracionales de su infancia se reactivaban. Y en ausencia de su hermano, siempre había serpientes.

Las serpientes actuaban como sustitutas, recordándole a su hermano abusivo y lo vulnerable que era de niña. Y el miedo no hacía más que crecer. A esto se sumó la ira. Ira por la crueldad de su hermano. Ira por la incapacidad de sus padres para ver lo asustada que estaba. Dolor por cómo la habían abandonado. También se culpaba. No era normal. No era como los demás. Le aterraba que su hijo heredara su enfermedad.

Liberar las múltiples capas de emociones acumuladas durante toda una vida llevó tiempo. Tuvimos que proceder con lentitud y delicadeza. La seguridad es primordial. Pero María recuperó su fuerza y ​​la capacidad de sentirse segura de nuevo. Perdonó a quienes la habían decepcionado, transformando así sus relaciones familiares.

Con el tiempo, María dejó de sentir la necesidad de evitar las serpientes. Comprendió que no tenía por qué gustarle, pero que no representaban una amenaza real para su vida. Esto la liberó del pasado.

En una ocasión asistió a una fiesta en el jardín (una situación potencialmente peligrosa en el pasado). Cuando uno de los niños corrió detrás de ella y le agitó una pequeña serpiente frente a la cara María ni se inmutó, para sorpresa de su familia. María comprendió entonces que no tenía por qué vivir con miedo constante. Por fin, era libre de disfrutar de la vida.

La persona más importante en la vida de un niño es su cuidador principal. Generalmente, esa persona es la madre. Un niño depende de sus cuidadores para sobrevivir. Independientemente de las circunstancias que originaron el problema de un paciente, la madre suele ser un factor determinante, ya sea por lo que hizo o dejó de hacer. Los sentimientos de Carla se remontaban a su infancia.

El trauma inicial tuvo que ver con el rechazo de su madre al nacer. Carla, al parecer, fue fruto de un embarazo no deseado. Ese rechazo sembró en ella el miedo. Todo bebé sabe que necesita cuidados. Si un niño es abandonado, morirá. Así pues, Carla temía literalmente por su vida.

Aunque la alimentaban y la cambiaban según lo requería, la abandonaban física y emocionalmente. La pequeña Carla permanecía sola durante largas horas, ¡sin saber si alguien vendría a verla! Si bien se satisfacían sus necesidades físicas, sus necesidades emocionales, durante su desarrollo, fueron gravemente desatendidas.

El único consuelo de Carla era que su padre la adoraba, pero él estaba ausente la mayor parte del día. Al crecer, Carla intentó desesperadamente ganarse el amor y la aprobación de su madre, sin éxito. Con el tiempo, el profundo dolor de Carla se transformó en odio hacia ella. Se culpaba por ser una carga. Esta creencia le generó bloqueos en lo que respecta al dinero.

Cada problema que enfrentas tiene su origen en algún tipo de estrés. Recuerda que el estrés es una respuesta biológica natural ante la percepción de una amenaza, ya sea real o imaginaria. Esto provoca que el cuerpo produzca hormonas del estrés para facilitar la lucha o la huida. Mientras tanto, otras funciones no directamente necesarias para la supervivencia se suspenden. Estas incluyen el crecimiento, la reproducción, el sistema inmunitario, las funciones de la piel y la cognición. Una vez que se permite que los sentimientos reprimidos se expresen, pueden liberarse por completo y se produce la sanación.

Carla se permitió sentir la verdad de sus emociones. Liberó el dolor emocional que su piel había estado intentando expresar. Perdonó a su madre y a sí misma. Milagrosamente, su problema de piel sanó por completo sin necesidad de medicamentos. Como beneficio adicional, Carla también perdió 4.5 kilos sin esfuerzo, ¡y sus problemas económicos desaparecieron!

Nunca tratamos los síntomas de Carla. El problema de la piel, el de peso y el económico no eran el problema en sí. Eran síntomas, evidencia tangible de un problema subyacente y sin resolver a nivel subconsciente. Al identificar la sensación, pudimos seguirla hasta su origen. Esto nos dio acceso al problema que originaba los síntomas: una experiencia vital. Resolver el problema real resultó en una verdadera sanación y los síntomas desaparecieron por sí solos.

Técnicas de liberación

Sentir la emoción la libera. Las emociones quieren moverse. Emoción. Incorporar algún tipo de movimiento facilitará una liberación más rápida y profunda de la emoción. Por ejemplo, la terapia con almohadas, que es el método tradicional para liberar la ira como parte del proceso de perdón, implica movimiento físico. El movimiento de bombeo hace que la emoción se mueva en el cuerpo.

Otro método para liberar pensamientos y emociones incómodas es el golpeteo (apping) meridiano. NOTA DEL TRADUCTOR: Básicamente es golpear (suave y rítmicamente) determinados puntos de los meridianos del cuerpo centrándonos en un recuerdo o problema concreto. Fin de la nota.

Técnicas de Terapia de Campos Emocionales (MTT). MTT es el término general que engloba todas las modalidades de psicología energética, como la Terapia de Campos Emocionales (TFT) y la Técnica de Liberación Emocional TLE (EFT). Existen numerosas variaciones y versiones. Todas son efectivas y muy fáciles de aplicar en hipnosis.

Existe cierto debate sobre cómo funciona el golpeteo (tapping), y nadie lo sabe con certeza. Algunos creen que tiene que ver con nuestra biología. Otros creen que sirve para interrumpir patrones traumáticos. Muchos creen que nuestro campo energético interactúa con nuestra fisiología y que el golpeteo ayuda a liberar las emociones negativas asociadas con sucesos dolorosos del pasado. El Dr. Bruce Lipton, autor de *La biología de la creencia*, se refiere a la psicología energética como «un campo en auge basado en la Nueva Biología» que promete cambiar nuestra programación genética.

Desde la perspectiva de la psicología energética, al presionar estos puntos se accede a los meridianos clave para liberar bloqueos del sistema nervioso. A medida que la energía atrapada fluye y se expresa, el paciente experimenta alivio, a menudo de forma muy rápida.

El Dr. Robert Scaer, autor de *El cuerpo soporta la carga*, es un experto en el campo del trauma. Debido a la forma en que el cerebro procesa la información, Scaer ve un gran potencial en la técnica del golpeteo (tapping) como modalidad terapéutica en el campo de la psicología somática.

La hipnoterapia regresiva implica la búsqueda del suceso causal, así como de los sucesos posteriores que reforzaron el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). En la neurociencia, el SSI es el suceso que provocó que la amígdala se volviera hipersensible (sensibilizada) a ese estímulo específico. La amígdala es la parte del cerebro responsable del condicionamiento del miedo. Es el sistema de alerta temprana en el cerebro emocional que procesa las percepciones de amenaza.

Cuando la amígdala se estimula repetidamente se produce una sensibilización al desencadenante (es decir, condicionamiento clásico). El Dr. Scaer cita el caso de una mujer cuya amígdala estaba calcificada. Como resultado, no podía sentir miedo ni ira. Era completamente apacible. Parece que sin la activación de la amígdala, somos incapaces de sentir miedo o ira. Por lo tanto, la clave para resolver esos sentimientos es reducir la actividad de la amígdala.

Una de las cosas que puede inhibir la amígdala es el vínculo social. En las sociedades indígenas, la gente sana a través de rituales. Si se utiliza un ritual aceptable, tenderá a inhibir la amígdala. El Dr. Scaer afirma: «Dado que la Técnica de Liberación Emocional TLE (EFT en inglés) está asociada con muchos rituales, probablemente no sea importante si el golpeteo en los planos y puntos meridianos es homeostático, es decir, si regula el sistema nervioso autónomo, o si se trata de un ritual. Probablemente sean ambas cosas».

Otra forma de calmar la amígdala es a través del empoderamiento. Las frases de golpeteo aunque puedan parecer mecanicistas y triviales, en realidad son expresiones de empoderamiento. El golpeteo proporciona tanto conexión social como empoderamiento, lo que calma la amígdala al tiempo que se centra en el desencadenante, extinguiendo así el trauma de forma efectiva.

Técnicas de golpeteo de meridianos

Roger Callahan, creador de la Terapia del Campo del Pensamiento TCP (TFT, por sus siglas en inglés), creía que cada emoción o problema requería un diagnóstico y tratamiento mediante un algoritmo específico, aplicando golpecitos en una secuencia de puntos. El problema con este enfoque es que a veces existen emociones múltiples o contradictorias, y no siempre es posible diferenciar una emoción de otra. Si bien Callahan buscaba demostrar que la aplicación de golpecitos por sí sola produciría una cura, y ciertamente existen evidencias que lo respaldan, pueden ser necesarios muchos tratamientos para abordar los múltiples aspectos que contribuyen al problema de un paciente.

Hay quienes han ido más allá de los métodos de Callahan y han descubierto que el uso de la sugestión mejora los resultados y que los algoritmos no son tan importantes. Gary Craig, creador de las Técnicas de Liberación Emocional TLE (EFT), consideraba que los algoritmos específicos eran innecesarios y desarrolló una fórmula básica que podía aplicarse a cualquier problema. Creía que la TLE podría convertirse en una herramienta de sanación universal.

La TLE ha demostrado ser muy eficaz para eliminar emociones negativas, reducir los antojos, disminuir o eliminar el dolor e implementar metas positivas. Craig nos anima constantemente a probarla en todo. Al proporcionar un manual gratuito y una amplia biblioteca de estudios de caso para quien lo desee, Gary Craig ha brindado al mundo una poderosa herramienta de autoayuda, sin medicamentos y económica, al alcance de todos.

La causa de toda emoción negativas es una alteración en el sistema energético del cuerpo. - Gary Craig

Steve Wells y el Dr. David Lake, creadores de las Técnicas de Energía Provocativa, descubrieron que se puede realizar la técnica en cualquier secuencia y, siempre que se mantenga la atención, se obtendrán resultados. De hecho, cualquiera puede aprender a hacerlo en tan solo unos minutos. Sea lo que sea la técnica, las investigaciones han demostrado que afecta al subconsciente profundo. Ahí es donde trabajamos. La técnica es una herramienta maravillosa para incorporar a tu práctica de sanación.

El golpeteo es un ritual que utiliza elementos como la repetición, la autosugestión y la concentración focalizada, todos componentes de la hipnosis. Esto lo convierte en una inducción hipnótica natural. Como parece que solo estás hablando, el cliente no está alerta al comienzo de la hipnosis. Y en ausencia de cualquier resistencia a entrar en el estado, simplemente sucede. El golpeteo se puede utilizar como una Inducción encubierta y mantiene la mente consciente ocupada al ofrecerle más de una tarea a la vez. Al realizar simultáneamente la secuencia de golpear, prestar atención a las sensaciones corporales, repetir las afirmaciones y observar las asociaciones que surgen durante el proceso sobrecarga la mente consciente y pensante. Esto convierte al golpeteo también en una técnica de inducción confusional.

La mayoría de los clientes entran en un estado de hipnosis leve mientras realizan el golpeteo. En cuanto una emoción intensa aflora a la conciencia, se da cuenta de que se ha producido una omisión de la facultad crítica (CFB, por sus siglas en inglés). Cuanto más intensa sea la emoción, más profunda será la hipnosis. El golpeteo permite inducir un estado de hipnosis muy profunda en el cliente.

No todos los clientes estarán listos para la regresión de inmediato. Algunos necesitan más tiempo para prepararse para el proceso. En este caso, se pueden usar técnicas preliminares como el golpeteo para preparar al cliente para la hipnoterapia de regresión. Si le enseñas el golpeteo al cliente en la primera sesión, te sorprenderá la rapidez con la que encuentra alivio. Esto lo convierte en un persuasivo eficaz. El cliente solo necesita unas pocas rondas para dominar la técnica. Pronto se vuelve automático para el cliente cerrar los ojos y concentrarse en su interior mientras realiza el golpeteo. Luego puedes usarlo en tus sesiones de regresión como inducción y para liberar sentimientos y emociones incómodas que quedaron atrapadas en sucesos pasados.

#3. ¡Cúralo!

La sanación ocurre cuando la permitimos. Esto es algo que Hipócrates enseñó. La sanación no es algo que hacemos, sino algo que permitimos que suceda eliminando los obstáculos al flujo natural de energía a través del cuerpo. Cuando se libera un bloqueo el paciente lo siente físicamente como una sensación de alivio, ligereza o paz. Para el paciente esta es una evidencia tangible de que algo se ha liberado. Como resultado, los beneficios de liberar el estrés interno se obtienen de forma natural a través de este proceso.

a) Físicamente: sentirse mejor; sensaciones de alivio, seguridad, tranquilidad, paz y relajación.

b) Mentalmente: mayor claridad. A medida que el cliente puede pensar con mayor claridad, la mente comienza a conectar los puntos entre causa y efecto.

c) Emocionalmente: La introspección conduce a la comprensión, lo que permite sentimientos de empoderamiento y compasión.

d) Espiritualmente: el empoderamiento y la compasión permiten perdonarse a uno mismo y a los demás, lo que resulta en sabiduría y gratitud.

Pequeños cambios internos pueden convertirse en grandes avances para la sanación, ya que, una vez aceptados, el subconsciente generaliza de forma natural cualquier cambio. Una vez reconocido un cambio, por pequeño que sea, el siguiente paso es animar al subconsciente a integrarlo a un nivel más profundo.

La forma de hacerlo es llamar la atención del cliente sobre el cambio y validarlo. El cliente no siempre se da cuenta cuando ocurre un cambio. Tu trabajo consiste en recordárselo, guiándolo para que note que algo ha cambiado internamente.

¿Cómo sabrán que han liberado algo? ¡Lo sentirán! Una sensación agradable reemplazará la incomodidad. Así que, cuando algo cambie, aunque sea un poco, valida ese cambio. ¡Celébralo como si te hubiera tocado la lotería! Esto anima a la mente subconsciente a permitir más cambios, lo que te facilitará el trabajo.

Validar los pequeños cambios a medida que ocurren facilita y hace más seguro que el cliente permita que se produzcan cambios mayores. Los grandes cambios suelen percibirse como una amenaza. Es un salto demasiado grande hacia lo desconocido. Parece imposible. Esto puede generar resistencia. Pero incluso un pequeño cambio para mejor puede transformar la trayectoria vital del cliente. Eso es todo lo que se necesita.

“Un viaje de mil leguas comienza con un paso ”. – Lao Tse.

La sanación rara vez es suceso único. Es un proceso continuo. Un pequeño paso conduce naturalmente a una mejora, lo que permite dar el siguiente y así sucesivamente. De esta manera, el cliente puede beneficiarse del cambio. Puede que sea un solo paso pero es uno más hacia su objetivo final de sanación. Fomenta y refuerza en el cliente los cambios positivos mediante expresiones de validación, reconocimiento y aprecio, ya sea de forma directa o mediante autosugestión.

Validar cualquier cambio puede generar comprensión. La comprensión es una forma de autoconocimiento. Es un momento de revelación donde algo que antes no se reconocía conscientemente sale a la luz, un momento de iluminación. Esta nueva conciencia transforma al cliente porque descubre algo sobre sí mismo que desconocía. Así que, ¡toma buena nota porque es valiosísima! ¡Podrás usarla para formular sugerencias poderosas más adelante!

Una vez que el cliente haya encontrado la sensación puede optar por liberarla o seguirla hasta el suceso que causó la herida. El lugar más fácil para realizar el trabajo de liberación es en el suceso causal porque no tiene que lidiar con un efecto acumulativo de sucesos que refuerzan la herida a lo largo del tiempo. Una vez que haya limpiado la herida el cliente sentirá calma y una sensación de paz lo que indica que está en estado de alta receptividad. Este es el momento de aplicar sugerencias de sanación que validen el cambio ya que la sanación está ocurriendo. ¡Foméntala! Luego, consolida todos los cambios.

#4. ¡Séllalo!

El paso final de Sanación Universal es una medida de protección para asegurar que el cliente conserve los cambios que se están produciendo. Es como guardar todos los cambios positivos. Sellar significa fijar. Este es el propósito del cierre de la sesión: sellar todos los cambios ocurridos, fomentar una sanación más profunda y garantizar que los resultados sean duraderos.

Este paso final utiliza técnicas de evaluación preliminar y técnicas superficiales. Las técnicas de evaluación preliminar, como

·         la visualización del futuro y

·         el ensayo mental,

permiten asegurar que se ha comprendido todo y que la sanación es completa. Posteriormente, se pueden utilizar técnicas superficiales, como

·         la visualización guiada y

·         la sugestión directa,

para reforzar y generalizar todos los cambios positivos que se han producido.

Comienza con un breve repaso de lo sucedido durante la sesión. ¿Qué descubrió el cliente? ¿Qué ideas surgieron? ¿Cuán mejor se siente tras haber soltado algo? ¿Qué otros cambios son posibles, ahora, gracias a estos cambios?

Relaciona todo esto con el objetivo terapéutico del cliente. ¿Cómo contribuirán estas reflexiones, mejoras y nuevas perspectivas a alcanzar su objetivo? Recuerda al cliente todos los beneficios que obtendrá con el cambio. Ese es el factor motivador. Esto lo mantendrá comprometido con la resolución completa del problema.

Resumen

Los 4 Pasos Universales de Sanación se pueden aplicar a todas las fases del proceso de sanación. Su mayor utilidad radica en facilitar la liberación emocional. Entre las técnicas de liberación más efectivas en las sesiones de hipnoterapia regresiva se encuentran el golpeteo y la terapia con almohadas.

No todos los clientes estarán listos para la regresión de inmediato. Algunos necesitan más tiempo para prepararse para el proceso. Enseñarles a liberar una emoción antes de comenzar la regresión puede ayudarlos a prepararse para la sanación, lo que te permitirá trabajar con clientes mucho más efectivos.

1.      Encuéntralo: centra tu atención en la sensación.

2.      Siéntelo, siente la necesidad de liberarlo.

3.      Sánalo: valida los incrementos de mejora y el cambio acumulativo.

4.      Sella el acuerdo: consigue el compromiso de mantener el cambio.

 

CAPÍTULO 8: Trabajo de liberación emocional

El suceso desencadenante es como una herida abierta e infectada. Lo que lo hace tan doloroso es que las emociones tóxicas atrapadas en él generan presión interna. Liberar estas emociones alivia esa presión lo que proporciona alivio al paciente. Al liberar todo la energía atrapada en el suceso traumático puede dirigirse hacia la sanación.

La clave para la sanación reside en liberar la emoción. La forma de liberar una emoción es sintiéndola. Existen muchas maneras de hacerlo pero las técnicas de liberación emocional más comunes en las sesiones de hipnoterapia regresiva son:

·         hablar,

·         el golpeteo (tapping) y

·         la terapia con almohadas.

La técnica de tapping meridiano (MTT, por sus siglas en inglés) implica un proceso muy sencillo que puede incorporarse fácilmente a tus sesiones de regresión para liberar emociones incómodas.

#1. ¡Encuéntralo!

Céntrate en lo que te molesta (cuanto más específico, mejores serán los resultados).

A menudo enseño la técnica del golpeteo al cliente en la primera sesión. Durante la entrevista inicial y la charla informativa previa espero y observo si surge alguna emoción. Cuando esto ocurre entonces dirijo la atención del cliente hacia:

1.      ¿Qué sensaciones están experimentando en su cuerpo?

2.      ¿En qué parte del cuerpo se expresa esa sensación?

3.      ¿Qué emoción específica podría ser ese sentimiento?

4.      ¿Qué tan incómoda es esa sensación en una escala del 1 al 10?

5.      ¿Quieren aferrarse a ese sentimiento o liberarlo?

Así es como se prepara el trabajo de liberación. Una vez que el cliente se concentra en el sentimiento, con su permiso, puedes enseñarle cómo liberar un sentimiento. Me gusta empezar con la técnica del golpeteo ya que cualquiera puede aprenderla en pocos minutos. No hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. Además, puede demostrarle al cliente que se sentirá mejor muy rápidamente.

#2. ¡Siéntelo!

El golpeteo ayuda a que el cliente se concentre en la sensación. Sentir la sensación la libera. Así es como se limpia la casa. Mientras se enfoca en la sensación asociada con el problema se aplica una secuencia de toques, golpecitos o frotamientos.

Mantén la atención en el cuerpo mientras piensas en el problema. La clave es ser lo más específico posible. Por ejemplo: Este nudo en el estómago. Esta sensación de miedo en la garganta. Hablar y dar golpecitos funcionan de maravilla juntos. Por lo tanto, es fácil incorporarlo a las fases de introducción o de preparación del proceso.

Enseña al cliente a usar la autosugestión y el golpeteo para reconocer y liberar emociones incómodas. Por ejemplo: ¡Tengo miedo! ¡Lo siento en las entrañas! Es la verdad. Y decir la verdad es bueno para el alma. Es como confesar algo. Esto enseña al cliente que está bien admitir alguna verdad (terrible). No se va a morir y no lo vas a juzgar. Esto prepara el terreno para el proceso de descubrimiento de la hipnoterapia regresiva.

Esto implica trabajar con la mente subconsciente. El sentimiento en sí no es el problema. Es la forma en que la mente subconsciente dice: ¡Ayuda! ¡Hay un problema! Así que debemos respetar esa señal. El verdadero problema radica en el suceso que originó el sentimiento. Ahí es donde queremos llegar. Pero para obtener permiso para llegar allí es necesario demostrar que es seguro que los sentimientos afloren a la conciencia para ser liberados.

La secuencia de golpeteo

A continuación se muestra la secuencia tradicional de golpeteo, pero la secuencia exacta que uses no parece importar siempre que incluyas al menos tres o cuatro puntos diferentes en el proceso. Golpea suavemente, no con fuerza. Usa la misma presión que usarías al golpear el brazo de una silla.

1.      Interior de la ceja (IE)

2.      Lateral del ojo (SE)

3.      Debajo del ojo (UE)

4.      Bajo la nariz (ONU)

5.      Labio inferior (UL)

6.      Clavícula (CB)

7.      Esternón/timo

8.      Uña del pulgar

9.      Dedo índice

10.  dedo medio

11.  Dedo meñique

12.  Golpe de karate (KC)

Otros puntos en los que puedes pulsar:

·         Axilar (UA)

·         Parte superior de la cabeza (TH)

·         Muñecas interiores (IW)

Comienza la secuencia de golpeteo con el Punto de Golpe de Karate (PK) o frotando el Punto Dolorido (PD) y repitiendo la Frase Básica de Autoaceptación tres veces. “Aunque tengo esto [inserta percepción / sentimiento negativo]... me acepto profunda y completamente de todos modos”.

Sigue la secuencia de golpeteos mientras repites una frase recordatoria. “Esta [insertar sensación, descripción y ubicación en el cuerpo]”. Por ejemplo, esta sensación de opresión y enojo en el estómago.

Pulsa cada punto de cinco a siete veces mientras repites la frase de recordatorio. El objetivo de la frase es mantener la concentración en la emoción. Cuanto más específico seas, mejores serán los resultados.

Finaliza cada secuencia en el Punto de Golpe de Karate (KC) y la frase de autoaceptación: «Y me acepto profunda y completamente». Luego, pide al cliente que respire hondo, exhale y se concentre en su interior para observar qué queda, si es que queda algo.

Si el cliente aún siente alguna molestia, realiza una Escala Subjetiva de Malestar (ESM). Simplemente pídele que califique la intensidad de la sensación en una escala del 1 al 10. Luego, compárala con la intensidad inicial mediante una ESM retrospectiva. Por ejemplo, si el cliente indica que la sensación es de seis, pregúntale: "¿Qué tan intensa era esa sensación al comenzar?".

Si la sensación era más intensa al principio (por ejemplo, 10), entonces sabes que parte de ella se ha liberado. Solo necesitas seguir liberándola hasta que desaparezca por completo. Para liberar lo que queda, modifica la frase inicial a: «Aunque todavía siento algo de esto [insertar descripción de la sensación], me acepto profunda y completamente».

Cambia la frase de recordatorio mientras tocas los puntos a "Este [insertar descriptor de sentimiento] restante".

Si la sensación no ha cambiado, entonces necesitas...

1.      Aumentar la concentración en la sensación, o

2.      Ser más específico con tus sugerencias.

Recuerda que sentir la emoción es lo que la libera. Para enfocar la atención en la emoción pídele que la describa. ¿Qué tan intensa es? ¿Tiene color? ¿Tiene forma, temperatura? Cuanto más específico seas mejores serán los resultados.

El lenguaje de la mente subconsciente es la imagen y la emoción. ¿Qué emoción específica podría ser ese sentimiento? ¿Tristeza? ¿Enojo? ¿Miedo? ¿Alguna otra cosa? Si pudiera hablar, ¿qué diría? Permítele hablar diciendo: "Siento [añade una frase]".



Terapia con almohadas

El truco para liberar tensiones es adaptar la técnica al nivel de incomodidad del cliente. El golpeteo puede usarse para liberar prácticamente cualquier cosa. Pero cuando un cliente trae a la conciencia algo muy delicado, cambia tu enfoque para que coincida con la energía de la emoción. Las Partes del Niño son Partes de las emociones. Presta atención al tono de voz del cliente. A menudo, habrá un cambio porque el cliente ha regresado a una edad más temprana. Cuando esto sucede, date cuenta de que estás tratando con un Niño Interior y cambia a un enfoque más maternal. Anima al cliente a dejar fluir la emoción.

A veces, doy golpecitos muy suaves y lentos en los puntos del cliente. Esto le permite concentrarse plenamente en la emoción. Cuando las lágrimas corren por sus mejillas y cuello, las seco suavemente con un pañuelo. Este gesto cariñoso fomenta la liberación de la tristeza y el dolor, y brinda el apoyo tan necesario al Niño Interior herido. Por otro lado, las emociones intensas y aterradoras pueden ser demasiado fuertes, abrumando al cliente. Cuando emociones intensas como el terror o la rabia afloran a la conciencia, pueden ser muy aterradoras. ¡Hay demasiada intensidad!

Si el cliente refiere una sensación de pánico, saca la almohada. Si no puede respirar, es posible que no pueda hablar. ¡No lo dejes atrapado en esa sensación! Toma el control, saca la almohada y guíalo para que concentre la sensación en ella. El trabajo con la almohada puede proporcionar un alivio más rápido que los golpecitos o la conversación.

Coloca suavemente una almohada sobre el regazo del cliente e indícale que “se concentre en esa sensación”. Luego, muéstrale cómo liberar la sensación tomando su mano y cerrándola en un puño. Después, agítala varias veces contra la almohada mientras le sugieres que la liberen. Explícale que lo que está haciendo es darle a la sensación un lugar donde ir. Esto significa que ya no tendrá que cargarla dentro.

Al liberar esa tensión el cliente se sentirá mejor rápidamente. Díle: «Si lo liberas, te sentirás de maravilla. ¡Ahora, sácalo! ¡Sácalo todo y se acabó!». Brindarle apoyo con calma y permitir que la emoción fluya ayudará a restablecer el equilibrio rápidamente.

Las emociones muy intensas, como la ira, se liberan mucho más rápido si el cliente aumenta la intensidad y realiza movimientos más amplios. Gritar es muy efectivo para lidiar con emociones fuertes como la ira y puede ser especialmente empoderador para las mujeres. Simplemente hay que dejar claro que lo que se le pide es que libere esa emoción del cuerpo, canalizándola hacia la almohada, para sentirse mejor. El cliente nunca debe interpretar este método como un acto de violencia. Cualquier asociación con la violencia puede generar una fuerte resistencia. Queremos darle a esa emoción en el estómago, o la garganta, un lugar donde ir. Ese lugar es la almohada.

Es realmente asombroso cómo ayudar a un cliente a liberar la presión interna puede restablecer el equilibrio en su sistema mente-cuerpo. Esto no solo le ayudará a sentirse más en control de sus emociones sino que también te brindará un cliente mucho más cooperativo a la hora de facilitar los procesos curativos de la hipnoterapia regresiva.

#3. ¡Cúralo!

Observa qué ha cambiado como resultado del proceso.

La sanación ocurre de forma muy natural, dadas las condiciones adecuadas. Liberar pensamientos y sentimientos incómodos crea las condiciones para que la sanación se produzca. Solo necesitas prestar atención a cada cambio positivo y validarlo. La forma de hacerlo es completar una ronda de liberación. Luego, comprueba si funciona.

Tras una ronda de golpeteos o ejercicios de relajación con almohadas, dale al cliente un momento para descansar y recuperarse. Luego, pídele que observe los cambios en su interior. En la mayoría de los casos el cliente se sentirá mejor, pero es posible que no se dé cuenta hasta que tú le indiques que observe esos cambios.

Si el cliente dice: «¡Me siento mejor!», valida su sentir. Dile: «¡Buen trabajo!» o «¡Muy bien hecho!». Luego, invítalo a decirlo en voz alta: «¡Me siento mejor!». Conviértelo en una revelación añadiendo: «¡Tengo derecho a sentirme mejor!».

En serio, mucha gente no sabe que tiene derecho a sentir sus emociones. Tu trabajo es validar los sentimientos y las emociones, porque así es como se comunica el subconsciente. Sea lo que sea, permitir que se exprese es bueno.

Si el cliente dice: «Todavía siento (miedo)», significa que no ha liberado completamente la emoción. Realiza una prueba de liberación de sustancias. ¿Cuánto de la emoción se ha liberado? Valida esa respuesta. Luego, libera lo que quede.

El objetivo es lograr la liberación completa reduciendo el nivel de ESUM (unidades de la escala subjetiva de unidades de malestar) a cero. Las afirmaciones de validación animan a la mente subconsciente a permitir que una mayor parte de la sensación aflore a la conciencia para liberarse. Por ejemplo, si esa sensación de opresión y ahogo en la garganta era de 10 y ahora es de 5, ¡eso representa una mejora del 50 % en tan solo unos minutos! ¡Resáltalo!

Los humanos, por naturaleza, tienden a centrarse en lo negativo, en la incomodidad. Sin embargo el cambio no suele producirse de golpe. Si el cliente se aferra a una mentalidad dicotómica pasará por alto que la energía está fluyendo. Reconocer los pequeños avances puede ayudar al cliente a avanzar en la dirección correcta.

Toma conciencia del proceso de cambio a medida que ocurre, validando cada mejora. Si algo persiste, valida también eso. Por ejemplo: «Aunque todavía siento algo de miedo en la garganta, me siento mejor. ¡Tengo derecho a sentirme mejor!». Luego, continúa con el proceso de liberación.

Encuentra la sensación, siente la sensación. Lava, enjuaga, repite.

Recuerda, estamos haciendo limpieza. ¡Eso significa que todo, a diferencia del amor, debe irse! Si no te hace sentir bien no tiene por qué estar ahí. Se puede reconocer, sentir y liberar por completo, permitiendo que el cliente vuelva a sentirse bien. Di al cliente: «Respira hondo y exhala. Al exhalar, concéntrate en tu interior y observa qué ha cambiado».

Reconócelo. ¡Valídalo! ¡Celébralo! ¡Date cuenta de que has puesto tu energía en movimiento!

#4. ¡Séllalo!

Una vez que el cliente haya liberado toda la presión interna, se sentirá más tranquilo, relajado y en paz. En este estado la mente se vuelve muy receptiva a las sugerencias de cambio. Este es el momento ideal para ofrecer algunas sugerencias que se alineen con la experiencia interna del cliente.

Utiliza sugerencias para reforzar lo que ya es cierto, y tu sugerencia se asimilará fácilmente. No necesitas un guion. Simplemente refuerza las ideas y los cambios que ya se han producido y confía en que la mente subconsciente hará lo que está diseñada para hacer: ¡sanar!

Resumen

La clave para la sanación reside en la liberación emocional. Liberar la presión interna proporciona un alivio rápido al paciente. Dos técnicas que se adaptan igualmente bien a la hipnoterapia regresiva son

·         el golpeteo (EFT) y

·         la terapia con almohada.

Si bien el golpeteo o tapping es eficaz para prácticamente cualquier emoción, los movimientos más amplios asociados con presionar una almohada facilitan la liberación de emociones más intensas como la ira.

El trabajo de liberación emocional sigue los 4 pasos universales de sanación.

1.      Encuéntralo – Encuentra la sensación en el cuerpo.

2.      Siéntelo: libera la sensación golpeándola o bombeándola sobre una almohada.

3.      Sánalo: observa qué ha cambiado y valídalo.

4.      Séllalo – Ofrece sugerencias para mejorar el cambio.

 

CAPÍTULO 9: No mires

—¡Pero no mires dentro de esos calderos! Ni una sola vez o te meterás en problemas. El soldado dijo que entendía y prometió que todo estaría bien. Y el diablo se marchó dejando al soldado con sus tareas: avivar el fuego, barrer, llevar la basura detrás de la puerta trasera, todo tal como le habían ordenado.

«No mires» significa no intentar recordar. No pienses. No analices. No juzgues. Simplemente concéntrate en la sensación y deja que la mente subconsciente te muestre la solución. Recuerda, la regresión es natural. Solo necesitas crear un entorno seguro para que el cliente pueda ir a donde necesitas que vaya y hacer lo que necesitas que haga para lograr la sanación.

Algunos clientes estarán listos para sumergirse de lleno en el trabajo de regresión. Otros se resistirán con vehemencia a las emociones incómodas. La mayoría necesitará un poco de persuasión antes de estar dispuestos a participar plenamente en la búsqueda, la sensación y la liberación de emociones incómodas. No le pidas a un cliente que llegue a ese punto hasta que estés seguro de que está preparado.

1.      Un cliente está listo para la regresión cuando puede:

2.      Sigue las instrucciones para alcanzar un estado de sonambulismo.

3.      Está convencido de que la hipnosis ocurrió.

4.      Está dispuesto a permitir que los sentimientos y emociones incómodos lleguen a la conciencia.

5.      Es capaz de liberar sentimientos y emociones incómodas para sentirse mejor.

El cliente hace el trabajo.

Toda sanación es autocuración. Simplemente tú no puedes hacerlo por el cliente. El cliente debe estar preparado para hacer el trabajo necesario para obtener los resultados. Para sanar, él debe estar preparado para enfrentarlo y sentirlo. Eso significa que las cosas se van a poner incómodas. Pero los humanos estamos programados para buscar el placer y evitar el dolor. Nadie quiere sentirse incómodo.

El verdadero problema reside en una historia de dolor que la mente consciente desconoce, no puede solucionar o simplemente no quiere afrontar. La mente subconsciente tiene la obligación de proteger. Una de las maneras en que lo hace es protegiendo al paciente de recuerdos dolorosos. El diablo sabe que no conviene sacar a la luz, de inmediato, los sucesos dolorosos del pasado.

¡Esos calderos tienen tapa por una razón! Y nada sucederá hasta que el subconsciente sienta que es seguro permitirlo. Dentro de cada caldero se esconde el recuerdo de un suceso, burbujeando y hirviendo con sentimientos y emociones incómodas y sin resolver del pasado. La tapa protege, manteniendo ocultos a la conciencia todos los detalles del suceso. Quitar la tapa demasiado pronto puede causar problemas.

No necesitas problemas. Necesitas una regresión real al suceso que lo originó. Necesitas que el cliente pueda revivir un suceso del pasado y experimentarlo de nuevo. Necesitas que lo vea, lo oiga, lo huela, lo saboree y lo sienta, no solo que lo recuerde.

Esto es lo que diferencia la regresión para inducir hipnosis de otros enfoques. Los métodos hipnóticos, como

  • ·         la disociación o
  • ·         la sugestión

de una emoción, intentan proteger al paciente de los contenidos de su mente. Evitar la causa del problema no logrará la curación del paciente.

El objetivo de la disociación es evitar que el inconsciente se vuelva consciente. En momentos de crisis esto puede ser útil para brindar alivio a corto plazo. Los antidepresivos pueden ser útiles. Las técnicas de disociación también pueden ser útiles. Pero para un alivio a largo plazo es necesario descubrir la causa del problema.

Si se trata de un problema emocional, la perspectiva disociativa no permite acceder a todos los detalles. Intentar proteger a una persona de sus sentimientos solo refuerza el problema de la evitación. Peor aún, tratar únicamente los síntomas suele conducir a una recaída o incluso a una transformación.

Recurrencia, reincidencia, conversión

Cuando se trata de un problema emocional el síntoma rara vez es la raíz del problema. Es una solución subconsciente al problema real. Si intentas eliminar el síntoma sin abordar la causa subyacente, este reaparecerá o se manifestará de otra manera.

La recurrencia de los síntomas ocurre cuando solo se trata el síntoma. El tratamiento alivia temporalmente el bulto, la protuberancia, el dolor o la erupción. Pero, con el tiempo, los síntomas reaparecen, requiriendo un tratamiento adicional. ¿Por qué? Porque el síntoma no es el problema. Es una comunicación subconsciente que apunta a un problema más profundo.

La reincidencia se produce cuando solo se trata la conducta. La tasa de recaída en los tratamientos convencionales para el alcoholismo oscila entre el 40 % y el 60 %. Los fumadores presentan una tasa de recaída del 60 % al 90 % durante el primer año. El 90 % de las personas que logran bajar de peso a dieta lo recuperan, e incluso más, en un plazo de dos años. ¿Por qué? Porque comer, fumar o beber no son el problema en sí. Son soluciones subconscientes a un problema más profundo.

La conversión de síntomas ocurre cuando la mente subconsciente encuentra una solución mejor al problema. Puede manifestarse como un nuevo síntoma o trasladarse a otra zona. Por ejemplo, el dolor físico puede aparecer en otra parte del cuerpo. Así que, si sientes que el dolor físico se desplaza por todo el cuerpo, probablemente estés lidiando con un problema emocional.

El subconsciente no distingue entre dolor físico y dolor emocional. Ambos se procesan en la misma área del cerebro. Por eso la depresión causa dolor físico. Si se bloquea el dolor con medicamentos o sugestión hipnótica, se desactiva la única vía de comunicación del subconsciente. Este comienza a buscar una solución diferente, que generalmente será más difícil de erradicar.

Por eso fracasan los enfoques superficiales. Por eso quienes dejan de fumar suelen subir de peso. Por eso la tasa de reincidencia en el consumo de drogas y alcohol es tan alta y por eso un alto porcentaje de delincuentes vuelve a delinquir. Porque la emoción que impulsa la necesidad de fumar o beber, comer en exceso, apostar o violar no se ha resuelto.

Muchos hipnoterapeutas solo tratan los síntomas. Creen que el problema reside en la conducta o en el dolor, y se centran en eliminarlos. Pero intentar suprimir un problema emocional es como decirle al subconsciente que se calle. No es una buena idea.

Peor aún, a veces una técnica sencilla funciona. Pero muy pocos hipnoterapeutas hacen un seguimiento de sus resultados a lo largo del tiempo. Si se produce una recaída más adelante, nunca lo sabrán. Y cuando eso ocurra el cliente asumirá que la hipnosis no funcionó.

El problema es que no puedes usar una técnica superficial en un problema más profundo y esperar obtener un resultado duradero. Para obtener un resultado duradero necesitas llegar a la raíz del problema. Necesitas cavar hasta llegar debajo de la superficie, arrancar todas las raíces y asegúrate de eliminar todo lo que esté alimentando el problema.

La emoción subyacente puede ser miedo, tristeza, ira o alguna otra, pero detrás de cada emoción negativa hay una necesidad insatisfecha. El problema no es la emoción en sí sino el subconsciente que nos alerta y nos dice: «¡Oye! ¡Mira aquí!». La emoción es una señal subconsciente que nos indica dónde mirar, pues surge del suceso que la originó.

Complejidad

Algunos problemas son relativamente sencillos. Presentan cierta linealidad. En este caso, existirá una relación directa entre la situación actual del cliente y el suceso causal. Solo habrá unos pocos sucesos que contribuyan al problema, y ​​una sola emoción con la que lidiar.

Este es el modelo de regresión simple que la mayoría aprendimos en la escuela de hipnosis. Pero en la vida rea, los clientes no se ajustan a los libros de texto. Dado que los problemas tienden a desarrollarse con el tiempo se pueden añadir más elementos al problema inicial, aumentando su complejidad. Puede haber múltiples sucesos, múltiples aspectos, múltiples niveles de percepciones, pensamientos y sentimientos, y más de una causa que contribuya a un problema.

Tu enfoque siempre será el mismo. Pero cuanto más asuntos requieran resolución, más tiempo llevará sanar por completo. Y cuando se trata de recuerdos traumáticos, existe una importante carga emocional asociada al suceso. Esto es lo que mantiene el recuerdo.

Lo que hace que un suceso sea memorable tiene que ver con las emociones. El problema es que la mente subconsciente no percibe el tiempo de la misma manera que la mente consciente. La mente consciente organiza los sucesos en una sucesión de tiempo lineal y crea historias para dar sentido a esas experiencias. Esto proporciona una sensación de control muy necesaria.

“Como en exceso porque...”, ”Tengo miedo a las arañas porque... Esa es la mente consciente creando una historia que da sentido a las cosas. Pero la mente subconsciente no funciona así. Cuando un suceso queda sin resolver no se almacena como un suceso pasado. Se conserva para que la mente subconsciente pueda seguir trabajando en él.

Sigue presente como una situación preocupante. La mente subconsciente intenta encontrar una solución, pero no puede porque solo dispone de los recursos que tenía en ese momento. Si el suceso ocurrió en la infancia solo dispone de los recursos propios de un niño. Por eso es importante el trabajo con el niño interior. Es fundamental en la hipnoterapia regresiva. La mayoría de las veces se regresa a la infancia porque cuanto más pequeño es el niño más impresionable es. Y más vulnerable es a cualquier amenaza percibida. Eso, por definición, es un trauma.

Trauma

El trauma se ha definido como “la percepción de una amenaza en un estado de indefensión”. Se trata de sentirse vulnerable. Todos los niños están indefensos. Por lo tanto, todos hemos experimentado algún tipo de trauma infantil.

Los problemas surgen cuando una experiencia no termina bien. Si una experiencia traumática no se aborda y resuelve de inmediato, se mantiene como un suceso presente. Esto significa que, a nivel subconsciente, la amenaza persiste. En la mayoría de los casos resulta que el niño malinterpretó lo sucedido. Pero si el problema queda sin resolver se traslada a la edad adulta y continúa generando los miedos aparentemente irracionales del niño.

Esto es lo que solemos encontrar en las sesiones de regresión. En realidad, la amenaza no era grave. Simplemente, al niño le faltaba información o madurez para comprender lo que sucedía. Como resultado, el suceso le resultó abrumador. Esto es de lo que la mente subconsciente intenta proteger al paciente: del riesgo de volver a sentirse abrumado.

La mente subconsciente desconoce que el cliente es adulto porque el niño interior aún está atrapado en ese suceso, intentando encontrar una salida. Subconscientemente persiste la amenaza. Para proteger al niño interior la mente subconsciente impedirá que el recuerdo aflore a la conciencia. Tu labor consiste en trabajar con la mente subconsciente, protegiendo al cliente mientras lo guías a través del proceso.

Debes crear un ambiente seguro para que el cliente pueda expresar sus sentimientos más profundos. Necesitas que confíe en ti para guiarlo, de modo que vaya a donde necesitas ir y haga lo que necesitas que haga cuando se lo pidas. De lo contrario, tendrás que lidiar con la resistencia.

Si logras que el cliente se sienta seguro al seguir tus instrucciones, cuando llegue el momento de la regresión esta se desarrollará con mucha facilidad. Una forma de facilitar este proceso es utilizar una regresión positiva en la primera sesión. No mires dentro de las ollas. Simplemente lleva al cliente a momentos agradables, cómodos y felices del pasado.

No hay resistencia a volver a tiempos más felices. Y mientras estés allí, puedes entrenar. ¡Tu atleta estrella! Puedes aprovechar la seguridad de una regresión positiva para descubrir recursos que apoyen al cliente en su sanación. Puedes presentarle muchas de las herramientas y técnicas que usaréis juntos y evaluar su disposición para la regresión antes de empezar a explorar las vasijas.

Esto no solo te facilitará el trabajo sino que también te permitirá trabajar con un mejor cliente cuando empieces a guiarlo por terrenos difíciles. Serán más cooperativos, más perspicaces y estarán mejor preparados para sanarse a sí mismos.

¡Bien hecho!

Cuando el diablo volvió para ver que su hombre había cumplido con su cometido, le dijo: «Bien hecho», y se marchó de nuevo.

La mente consciente tiene el poder de bloquear el proceso de curación. La razón principal para enseñar al cliente cómo realizar las tareas es asegurarse de que no intente tomar el control. Antes de abordar el problema directamente es fundamental enseñar al cliente a dejar de lado el pensamiento, el análisis y el intento de comprenderlo todo.

El cliente debe estar dispuesto a permitir que lo que se esconde en las vasijas se revele durante el proceso. ¿Qué hay dentro de las vasijas? La verdad. Al menos, según la concibe el subconsciente. Cada situación, circunstancia y suceso que ha sido condenado y desterrado de la conciencia sigue presente, convirtiendo la mente en un infierno. Y pudriéndose dentro de los calderos hay imágenes, recuerdos, sentimientos y emociones demasiado dolorosos para afrontar.

Cada persona que alguna vez lastimó al cliente de alguna manera, ya sea de palabra o de obra, está latente en su interior. Como resultado, continúan lastimándolo en su mente. Desenterrar esos recuerdos revelará quién es el responsable de esos sentimientos incómodos. Pero el diablo sabe que no debe forzar la mente a sentir.

Esos recuerdos permanecen ocultos por una buena razón. En su momento, los sentimientos asociados a esos sucesos —miedo, ira, odio, condena, tristeza, soledad, culpa, etc.— amenazaban con abrumar al paciente. Por eso, el subconsciente intervino para protegerlo. Esa es su función.

No va a cooperar contigo hasta que esté convencido de que tanto tú como el cliente podéis afrontar la verdad. Esto me recuerda a la película Algunos hombres buenos. Imagina a Jack Nicholson en el papel de la mente subconsciente y a Tom Cruise como la mente consciente.

Jack Nicholso): ¿Quieren respuestas?

Tom Cruise: Creo que tengo derecho a ellas.

Jack Nicholson: ¿Quieren respuestas?

Tom Cruise: ¡Quiero la verdad!

Jack Nicholson: ¡NO PUEDES SOPORTAR LA VERDAD! Hijo, vivimos en un mundo con muros. Y esos muros deben ser custodiados por hombres armados. ¿Quién lo va a hacer? ¿Tú? Tengo una responsabilidad mucho mayor de la que puedas imaginar... Tienes el lujo de no saber lo que yo sé... Y mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. NO QUIERES LA VERDAD. Porque en el fondo, en esos lugares de los que no hablas en las fiestas, me quieres en ese muro. Me necesitas en ese muro.

El diablo sabe que la verdad debe revelarse a través del proceso. Liberar el trabajo aliviará parte de la presión. Cuanto más alivio experimente el cliente más aprenderá la mente subconsciente que realmente puede afrontar la verdad. A medida que esto sucede la mente subconsciente comenzará a buscar oportunidades para obtener aún más alivio.

El diablo también sabe cómo hacer que el cliente se responsabilice de los resultados. Toda sanación es autocuración. Así que, en lugar de centrarse en algo que podría resultar abrumador el diablo enseña al cliente a concentrarse en la sensación. El diablo utiliza afirmaciones de validación para llamar la atención del cliente sobre las señales de éxito. ¡Bien hecho! Y a medida que el cliente aprende a asumir la responsabilidad de estos pequeños éxitos, la resistencia a ir más allá se transforma en curiosidad.

Resumen

El propósito de la fase de preparación es capacitar al cliente para afrontar la verdad tal como la percibe su subconsciente. Así como toda hipnosis es autohipnosis, toda sanación es autocuración. El primer objetivo es preparar al cliente para el proceso de sanación.

La fase de configuración comprende los tres primeros pasos del protocolo de siete fases:

1.      El proceso de admisión

2.      La charla educativa previa

3.      La primera sesión de hipnosis

La entrevista inicial permite establecer una relación terapéutica e identificar la información clave necesaria para guiar eficazmente el proceso de sanación. La charla informativa permite establecer un contrato que autoriza la hipnosis y la regresión. La primera sesión de hipnosis permite guiar al cliente al estado necesario para una regresión real.

La hipnosis es el estado óptimo para el aprendizaje. Durante la hipnosis se puede enseñar al cliente cómo realizar el trabajo necesario para obtener un resultado duradero. Esto facilita enormemente la identificación y resolución del suceso causal. Recuerda que el cliente es responsable de los resultados. ¡Al fin y al cabo, es su mente! Para tener éxito, debe estar preparado, dispuesto y ser capaz de realizar el trabajo necesario para alcanzar su objetivo terapéutico.

Enseñar a tu cliente a identificar una emoción te ayudará a conectar con el pasado. Enseñarle a liberar una emoción te permitirá afrontar y sentir las emociones incómodas atrapadas en sucesos pasados. Reconocer los pequeños logros allana el camino hacia mayores éxitos ya que la duda y el miedo se transforman en esperanza y entusiasmo por resolver aquello que le ha impedido avanzar.

 

FASE II: TRANSFORMACIÓN 

FASE II

 TRANSFORMACIÓN

4

Regreso a la causa (RaC)

5

Trabajo del niño interior

Localizar causa subyacente

Re-historiar

#1

encontrar un puente

#1

Trabajo de diálogo

#2

Prueba para el Suceso Sensibilizante

Inicial SSI

#2

Volver a criar al niño

#3

Descubrir la historia

#3

Volver contar la historia del SSI

 

 

CAPÍTULO 10: Regresión a la Causa o Edad (RaC)

En esta ocasión, el soldado echó un buen vistazo a su alrededor, y en cada rincón del infierno hervían y burbujeaban calderos con furiosas llamas bajo ellos. Le habría encantado mirar dentro, pero el diablo se lo había prohibido expresamente.

El cliente puede tener una comprensión parcial de la causa del problema. Puede reconocer algunos de los factores que contribuyen a él pero si no encuentra una solución es porque la información necesaria para resolverlo no está accesible a la mente consciente. Esa información se encuentra oculta en el subconsciente. Por lo tanto, ahí es donde debemos buscar las respuestas.

El problema es que la mente consciente quiere intentar comprender las cosas y la actividad mental consciente solo estorba. Por eso, pensar, analizar e intentar comprender las cosas está expresamente prohibido por el Contrato. No mires dentro de las ollas. No pienses. Simplemente sigue las instrucciones, concéntrate en la sensación y responde con tu primera impresión. El cliente debe demostrar esta capacidad antes de estar listo para comenzar la hipnoterapia de regresión a la causa.

La hipnosis nos da acceso a la parte de la mente responsable de los recuerdos emocionales. Si bien un estado de hipnosis leve mejora naturalmente la capacidad de recordar no es suficiente para lograr una regresión real. La regresión real requiere sonambulismo. Por lo tanto, es necesario evaluar el estado hipnótico.

Se necesita sonambulismo para revivir un suceso. La regresión no consiste simplemente en pensar o recordar un suceso pasado sino en revivir la experiencia —ver, oír, sentir y percibir— tal como fue la primera vez. El paciente se sumerge en el suceso y todo sucede ahora. Esto permite que la causa subyacente de sus síntomas aflore a la conciencia.

Los principales métodos utilizados para localizar y resolver la causa subyacente del problema que presenta el cliente incluyen:

1.      Técnicas de puenteo (de conexión)

2.      Procedimientos de descubrimiento

3.      Revelar la(s) causa(s) oculta(s)

Las técnicas de conexión facilitan la comprensión de los sucesos que generan los síntomas. El procedimiento de descubrimiento favorece la recuperación antes de sacar a la luz los aspectos que contribuyen al problema del cliente. Al liberar estos aspectos se pueden resolver la, o las causas subyacentes.

Los dos componentes en la RaC

Los dos componentes de la RaC son la Regresión y la Liberación. La regresión permite acceder a la información atrapada en el suceso causal. La liberación elimina la necesidad subconsciente de los síntomas. El secreto para lograr un resultado duradero reside en la liberación. La introspección rara vez basta para resolver un problema emocional de forma definitiva. Es necesario liberar los pensamientos y sentimientos que quedaron atrapados en el suceso causal. Esto crea las condiciones para que se produzca la sanación. Hipócrates enseñó esto. Libera los bloqueos y la sanación ocurrirá porque está en nuestra naturaleza.

Existe una enseñanza zen que aconseja: «Antes de la iluminación corta leña, acarrea agua». Este es el consejo del diablo. Alimenta el fuego, limpia la casa. Mantén el enfoque en la sensación. Sentir una emoción la libera. Liberar todo, a diferencia del amor, restaura la mente a su estado natural de equilibrio y armonía. Como resultado, los síntomas físicos no deseados, los hábitos de pensamiento, los sentimientos, la reactividad o los comportamientos desaparecen. El amor sana.

Los humanos son como los árboles. - Cal Banyan

Un modelo mental diferente

Según la ciencia, en la esencia de todo existe una energía que lo define. La religión la denomina Espíritu, Alma o Dios Interior. Psicológicamente este es nuestro estado innato de ser simplemente "suficientes". Es aquí donde reside nuestra programación esencial para la felicidad, tanto física como mental y emocional.

La mente subconsciente crece y se desarrolla de forma muy similar a como lo hace un árbol. Crece de adentro hacia afuera, pero no de forma lineal; es un patrón de crecimiento cíclico. Así es como funciona la naturaleza. Todo se mueve en espiral. La mente consciente es como la corteza del árbol. Es la parte más externa y el nivel más maduro de la mente. Esta parte de la mente es responsable de dar sentido a nuestro entorno. La razón y la lógica ayudan a tomar decisiones para satisfacer necesidades importantes.

Detrás de la mente consciente se encuentran los anillos o círculos de crecimiento y desarrollo. Cada anillo representa un año en la vida del árbol. En estos anillos se almacenan recuerdos de experiencias que dejaron huella. Por ejemplo, si el árbol sobrevivió a una sequía, plaga de insectos o un rayo, el recuerdo de esa experiencia permanece grabado en sus anillos. De manera similar, la mente subconsciente conserva todos nuestros recuerdos emocionales.

Así como un árbol adulto crece alrededor del retoño, la mente adulta crece alrededor de la mente del niño. En las condiciones adecuadas, crecerá y madurará hasta convertirse en un árbol adulto fuerte y sano. De la misma manera que el retoño es la parte del árbol que contiene el código genético de todo el árbol, el centro mismo de la mente alberga el plan de la naturaleza para la salud y el bienestar. Esto es lo que Hipócrates llamó el poder curativo de la naturaleza. Todavía reside en cada uno de nosotros. Pero cuando perdemos la conciencia de esta parte más profunda de nuestro ser, se vuelve inconsciente.

La mente de un niño es muy abierta y altamente sugestionable. A medida que el niño crece, desde la infancia hasta la edad adulta, se forman círculos de crecimiento y desarrollo alrededor de su núcleo interior. Esto conforma lo que llamamos la mente subconsciente. En la mente subconsciente se almacenan los recuerdos de situaciones que, en el pasado, nos marcaron emocionalmente. Cada recuerdo se guarda para futuras referencias en el círculo que representa la edad en la que ocurrió la experiencia. Si la causa de un problema se produjo a los dos años de edad ese suceso aún permanece vivo en el segundo círculo o anillo del árbol. El niño, en ese suceso, es la mente consciente en ese momento.

La mente subconsciente es la mente consciente del pasado. Esto significa que, al realizar una regresión a un suceso de la infancia, se está hablando con la mente consciente del cliente en ese momento. A medida que se retrocede a sucesos cada vez más antiguos se va acercando al centro del árbol donde reside el plan maestro, el código genético o la memoria ancestral para un estado de conciencia saludable.

Esta es la información esencial con la que se originó el árbol. Un estado de mera existencia. Un estado de plenitud, independiente de las condiciones externas. La sanación es un proceso de reconexión con la conciencia de esta Fuente energética.

El SSI - Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). – [Initial Sensitizing Event (ISE en inglés)]

La teoría de la regresión postula que, en ausencia de una causa orgánica, el origen del problema se encuentra en la historia del paciente. Los síntomas no surgen de la nada; algo tuvo que ocurrir para provocarlos.

Todo problema es resultado de la experiencia vital. La regresión a la causa es un proceso para localizar el suceso que originó el problema. Este suceso se denomina Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). y se refiere a la experiencia que provocó que el cliente se sensibilizara a algo en particular. Cualquier suceso relacionado con el problema del cliente, pero posterior al SSI, se denomina Suceso Sensibilizador Posterior (SSP). - Subsequent Sensitizing Event (SSE)

El SSP - Suceso de Sensibilización Posterior (SSE en inglés)

Un Suceso Sensibilizador Posterior SSP es como fertilizante para el Suceso Sensibilizador Inicial SSI. Alimenta el problema al recordarle al SSI. Cada vez que el cliente se topa con una situación que le recuerda al SSI, ya sea consciente o inconscientemente, refuerza el problema subyacente sin resolver.

Una vez que una persona se ha sensibilizado la estimulación repetida del patrón tendrá un efecto acumulativo. Esto es lo que hacen los Sucesos de Sensibilización Posteriores. No son la causa del problema sino que lo refuerzan haciéndolo más fuerte. Cada vez que el patrón se vuelve a estimular los síntomas empeoran un poco. Por eso los problemas tienden a agravarse con el tiempo.

¿Recuerdas la pila de ladrillos? Si la observas. reflejada en la pila verás una pirámide invertida. Esto ilustra cómo se acumulan los sucesos a lo largo del tiempo. El primer ladrillo es el suceso causal (SSI). Cada ladrillo subsiguiente es un Suceso Sensibilizador Posterior (SSP), que fortalece el patrón subyacente al validar las percepciones, pensamientos y sentimientos establecidos en el suceso causal. Con cada validación, el patrón se refuerza haciéndolo más fuerte.

Finalmente, todo el proceso cobra suficiente impulso como para producir síntomas. El tiempo que esto tarda depende de la cantidad de repeticiones. Cuanto mayor sea la frecuencia de los sucesos antes aparecerán los síntomas. Otros problemas pueden sumarse a medida que el patrón continúa creciendo y desarrollándose a través de sucesos posteriores. Sin embargo, estos son problemas secundarios y generalmente se resuelven fácilmente una vez que se desenchufa, se interrumpe, el Suceso Sensibilizador Inicial

El SPE - Suceso Productor de Síntomas

El dicho proverbial de “la gota que colma el vaso” se conoce como (SPE). Es entonces cuando aparecen los síntomas, que pueden ser:

·         Pensamientos irracionales u obsesivos, por ejemplo la autocrítica.

·         Sentimientos abrumadores, por ejemplo fobia, ansiedad, ira.

·         Comportamientos no deseados, por ejemplo comer en exceso, fumar, lavarse las manos en exceso.

·         Afecciones físicas, por ejemplo urticaria, diabetes, cáncer.

Lo que todos estos problemas tienen en común es que son síntomas de un problema subyacente atrapado en el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). El Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) es la primera vez que el cliente experimenta un patrón particular de percepciones, pensamientos y sentimientos. Esto es lo que explica los pensamientos, sentimientos y comportamientos actuales del cliente. El objetivo es encontrar un puente hacia el SSI.

 

CAPÍTULO 11: Encuentra un puente hacia el pasado.

En ese momento, el soldado echó un buen vistazo a su alrededor y en cada rincón del infierno los calderos hervían y burbujeaban con furiosas llamas bajo ellos. Le habría encantado mirar dentro, pero el diablo se lo había prohibido expresamente.

La mente subconsciente es la mente infantil. Entonces, ¿qué sucede cuando le dices a un niño: “¡No mires!”? Que no puede evitarlo. ¡No puede dejar de mirar! A Adán y Eva se les advirtió que no comieran del fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Pero Eva sintió curiosidad.

El nombre Eva significa vida o estar viva. La curiosidad es inherente a nuestra naturaleza. Nos impulsa a buscar lo que necesitamos en la vida y nos ayuda a sobrevivir satisfaciendo necesidades básicas como alimento, refugio, pareja, seguridad y protección.

Pandora tenía curiosidad. Le habían dicho que no mirara dentro de la caja pero, aun así, quitó la tapa del recipiente. Al hacerlo liberó todos los males, todas las desgracias del mundo. Los males son todos los sentimientos atrapados en el interior. Reprimir los sentimientos se llama represión. O supresión. O depresión. La represión es como mantener una pelota bajo la superficie del agua. Crea presión interna. Cuanto más grande es la pelota más presión se requiere para mantenerla sumergida y más energía se invierte en ello.

Con el tiempo, la presión subconsciente se volverá insoportable. Cuando eso suceda la energía emocional aflorará a la conciencia trayendo consigo un conocimiento antes prohibido y oculto en el pasado. Esto es, esencialmente, lo que ocurre cuando una persona se ve afectada. Regresa. El diablo lo sabe. El diablo también sabe que no se puede volver al estado inicial solo con el pensamiento. Así que no lo intentes. Deja que se revele a través del proceso.

Encuentra un puente

Finalmente (el soldado) ya no pudo contenerse. La tentación era demasiado grande y levantó un poco la tapa del primer caldero y echó un vistazo dentro. ¿Y qué descubrió sino a su viejo sargento? «¡Ajá, perro!», dijo, «¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti».

El diablo sabe que todo está conectado porque comparte la misma Fuente. Por lo tanto, la mente puede fácilmente relacionarlo con una experiencia pasada. Esto se debe a que existe una conexión entre el problema actual y el suceso que lo originó. Esa conexión es un puente hacia el pasado.

Un puente es un camino energético que existe entre dos o más sucesos. Lo que conecta estos sucesos es algo que tienen en común. Puede ser un pensamiento, una emoción o una sensación física. Dado que el puente ya existe, solo tienes que encontrarlo y podrás seguir su rastro hasta su origen. Ese es el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI).

Si la conexión entre los sucesos es un pensamiento, se denomina puente cognitivo. Si la conexión es una sensación corporal, se denomina puente somático. Si la conexión es emocional, se denomina puente afectivo.

Puente Afectivo.

El término «puente afectivo» es un concepto hipnoanalítico acuñado por John Watkins en 1961. Watkins reconoció la tendencia de la mente a asociar. Podemos recordar el suceso A, que nos recuerda el suceso B, que nos lleva al suceso C, y así sucesivamente. En hipnosis, nos basamos principalmente en el puente afectivo porque el vínculo entre el recuerdo del suceso A y todos los demás recuerdos de sucesos es una conexión energética.

El recuerdo A es el Suceso Sensibilizador Inicial SSI. Lo que mantiene ese recuerdo en su lugar es una energía específica. Es una sensación identificable. Centrar la atención en esa sensación te dará el puente más directo hacia el suceso causal. Por ejemplo, a nivel de síntomas, el problema podría manifestarse como un antojo o una compulsión, pero detrás de esa sensación hay una emoción como el miedo o la ira. Las emociones impulsan el comportamiento. Están ahí para motivarnos a actuar. La pregunta es: ¿Qué causó la emoción o activó esa sensación?

Puedes usar un puente cognitivo, un puente somático o un puente afectivo para regresar al SSI, pero el método preferido para la hipnoterapia de regresión es el puente afectivo. Esto se debe a que lo único que todos los Sucesos Sensibilizadores Posteriores (SSP) tienen en común con el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) es una emoción.

Cada suceso contiene pensamientos, sentimientos y sensaciones, pero todos ellos están interconectados emocionalmente. La emoción es el lenguaje natural del subconsciente. Esta huella energética emocional convierte al Puente Afectivo en el camino más directo hacia el suceso causal.

Puente cognitivo

Un puente cognitivo es el proceso de seguir un pensamiento. El enfoque de Freud consistía en seguir una cadena de pensamientos o asociación libre. Si se puede identificar un pensamiento recurrente u obsesivo, se puede utilizar para conectar con el momento en que el paciente tuvo ese pensamiento por primera vez.

Los clientes que tienen muchos pensamientos negativos sobre sí mismos repiten constantemente los mismos patrones. Están atrapados en un círculo vicioso. El problema de esta repetición constante de pensamientos es que refuerza continuamente las sensaciones incómodas, empeorando la situación.

Dado que el pensamiento y el sentimiento están conectados, al centrar la atención en el pensamiento surgirá automáticamente la emoción asociada. Como resultado, se puede transformar un puente cognitivo en un puente afectivo. Cuando el cliente piensa eso, ¿ cómo se siente? ¿En qué parte del cuerpo siente esa sensación? ¿Qué emoción podría ser? Esto puede proporcionar una vía más directa hacia la Suceso Sensibilizador Inicial (SSI).

Puente somático

Un puente somático consiste en utilizar una sensación física, como tensión, presión o dolor en el cuerpo, para conectar con la causa. El bulto, la molestia o el dolor que experimenta el cliente es una señal del pasado que permite rastrear su origen. Por ejemplo, en una sesión que tuve con Stephen Parkhill, me centré en un bulto en el mi pecho.

Una sensación incómoda en el cuerpo suele estar asociada a una emoción no resuelta. En mi caso, el bulto se transformó en una emoción que me transportó directamente al útero materno. ¡No se puede recordar conscientemente una experiencia en el útero! Y ahí radicaba la raíz del problema.

El método de observar y esperar

Quien dijo que "el tiempo lo cura todo" estaba completamente equivocado. Los recuerdos conscientes de sucesos dolorosos de la infancia pueden desvanecerse con el tiempo pero a nivel subconsciente siguen presentes. Por lo tanto aún tienen el poder de herir al paciente, incluso décadas después.

Esa sensación que mantiene la olla hirviendo podría ser miedo, ira, tristeza o alguna otra cosa, pero está conectada con cada vez que el cliente se sintió así. Tarde o temprano la mente subconsciente asociará esa sensación con una situación pasada. Es entonces cuando se destapará la olla y el cliente revivirá un suceso del pasado. Solo hay que esperar a que suceda.

Aprendí algo sobre dar un paso atrás y dejar que las cosas sucedan observando a un maestro de Aikido. El maestro, un japonés de baja estatura, quería mostrar a un grupo de niños de nueve años cómo usar sus bastones. Tras pedir ayuda a un voluntario indicó al niño que se colocara a dos metros de distancia, al final del tatami, y se preparara para lanzar un ataque.

La tarea del niño consistía en correr hacia su maestro y, con todas sus fuerzas, intentar golpearlo con el bastón. El niño, visiblemente entusiasmado con la tarea asignada, lanzó su ataque con vigor y corrió a toda velocidad hacia el maestro. Este, en cambio, parecía impasible ante el atacante que se acercaba rápidamente. Se mantuvo firme hasta el último momento. Justo cuando el muchacho estaba a punto de alcanzar su objetivo el hombrecillo se apartó con destreza. No opuso resistencia ni oposición alguna a su agresor. Simplemente giró su cuerpo 90 grados con elegancia y dio un paso atrás. El muchacho, ya decidido a seguir su camino, no pudo detenerse. Parecía muy sorprendido al pasar torpemente junto a su objetivo.

Una leve sonrisa asomó en el rostro del hombrecito cuando el niño tropezó y cayó de cabeza sobre la colchoneta. Y, para colmo, mientras el niño caía, el profesor levantó su bastón y le dio una palmadita suave en el trasero al desconcertado muchacho.

Al igual que el estudiante, su cliente debe estar dispuesto a participar en el proceso. Como instructor, tu labor es animarlo a mantenerse enfocado en la emoción y expresarla sin reservas. A medida que la emoción se intensifica, comenzará a dominarla. Su intensidad aumentará. Cuando esto suceda, puede guiar suavemente a la mente subconsciente en la dirección correcta sugiriéndole que siga la emoción hasta un suceso anterior. Luego, haga un hueco y deje que la naturaleza siga su curso.

El puente más poderoso

El Puente Afectivo te ofrece el camino más directo a la raíz del problema convirtiéndose, así, en la base de la regresión para la hipnoterapia. Por eso, el diablo enseña al cliente a trabajar primero con los sentimientos y las emociones.

Pero si logras conectar un pensamiento, un sentimiento y una sensación corporal, y consigues que el cliente se centre en los tres a la vez, esto te proporcionará un poderoso puente hacia el pasado. Por ejemplo, supongamos que el pensamiento es: «No soy lo suficientemente bueno». Ese pensamiento generará una emoción como el miedo. Las emociones se experimentan en el cuerpo. Digamos que este miedo en particular se experimenta en el cuerpo como un nudo en el estómago. Ahora tienes un poderoso puente hacia el pasado.

Cuanto más específico seas, mejores serán tus resultados. Si logras identificar un patrón específico de pensamiento, sentimiento y sensación, obtendrás una guía muy precisa. El pensamiento "No soy lo suficientemente bueno, que me provoca miedo”, te da una señal muy específica para llegar a su origen.

1.      Encuentra la sensación

“¡Ajá, perro!”, dijo, “¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti”.

La forma más sencilla de identificar la sensación de regresión es comenzar con un suceso desencadenante reciente. Simplemente hablar de esta experiencia hará que la sensación aflore. Cuando esto ocurra dirige la atención del cliente hacia esa sensación. Localiza la sensación en su cuerpo. Luego, guía al cliente para que nombre la emoción.

Recuerda que las emociones se localizan en el torso, principalmente en la garganta, el pecho y el abdomen. En cuanto el cliente identifique la emoción, valida su percepción diciendo: «¡Ahí está la sensación!». Luego, cuantifica la intensidad de esa sensación.

2.      Cuantifica el sentimiento

Necesitas un vínculo sólido para remontarte al suceso causal. Para cuantificar una sensación pídele al cliente que califique su intensidad en una escala del 1 al 10. Esto construye una Escala Subjetiva de Unidades de Malestar (ESUM), compuesta por Unidades Subjetivas de Malestar/Angustia (USM).

Para realizar una USM, pide al cliente que se concentre en la sensación en su cuerpo. Luego pregunta: «En una escala del 1 al 10, donde 10 es la máxima intensidad que ha experimentado, ¿qué tan intensa es esa sensación (en tu estómago) en este momento?».

Si la intensidad es de siete o más tienes la suficiente para un Puente. Si es menor a diez, obtén el permiso del cliente para intensificar esa sensación. Aviva la llama. Dile: «Esa sensación tiene mucho que ver con el motivo de tu visita. Necesitamos que esa sensación sea al menos de diez. ¿Estarías dispuesto a que llegue a diez para que podamos ocuparnos de ella?». Con el permiso del cliente, puedes proceder a amplificar la sensación.

3.      Despierta la emoción

Acto seguido bajó la tapa, avivó el fuego y añadió más leña.

El Puente Afectivo es un proceso muy natural. También es bastante fácil de facilitar. Simplemente pida al cliente que se concentre en la emoción, verifica que hay un Puente fuerte y luego indícale que siga esa emoción hasta un momento anterior en el que la sintió. El truco está en despertar la emoción con fuerza porque se necesita un Puente fuerte que lo lleve de vuelta al Suceso Sensibilizador Inicial. Si se menciona una sensación de miedo, pídale al cliente que se concentre en la emoción del miedo. ¡Asegúrate de que realmente lo sienta! ¿En qué parte del cuerpo siente ese miedo? ¿En la garganta? ¿En el estómago? ¿En el pecho?

Mantén el enfoque en eso mientras continúas amplificando la sensación. El enfoque tradicional para amplificar una sensación es simplemente una sugerencia directa de contar hacia arriba. Por ejemplo: “En un momento voy a contar del 1 al 10. Mientras lo hago, deja que esa sensación surja con fuerza en tu interior, entendiendo que… esa sensación está permitida. Y tu permiso para permitir que esa sensación… sea sentida y liberada… es lo que te permite sanar”. Esto indica al cliente qué debe hacer: dejar que la sensación llegue a diez. Luego, le proporcionas una razón para permitir que esto suceda.

A continuación, se continúa con sugerencias intermitentes para intensificar la sensación. Por ejemplo: «Uno... ahí está la sensación... Dos... surge con fuerza en tu interior... sientes la sensación», y así sucesivamente.

Una alternativa es comenzar a contar desde el nivel de USM del cliente. Por ejemplo, si el cliente dice que es un siete, comience a contar desde siete. «Ahí está la sensación. Es un siete. Lo sientes en el pecho. Ya vamos por el ocho. Sientes la sensación». Y siga contando hasta llegar a diez. Este método se ajusta mejor a la experiencia subjetiva del cliente, pero ambos funcionan.

Cuando llegues a diez, toma otra dosis de USM para verificar que siga siendo diez. Pregúntale al cliente: “En una escala del 1 al 10… ¿qué tan fuerte es esa sensación?”. Si es al menos un diez, sabes que el cliente está siguiendo las instrucciones y ha avivado el fuego lo suficiente como para establecer un puente de regreso al suceso sensibilizador inicial SSI.

Despertar la emoción

Concéntrate en ese sentimiento. A medida que te concentras en él, sigue creciendo. Ese sentimiento tiene derecho a estar presente. Y tu permiso para permitir que ese sentimiento se sienta y se libere es lo que te permite sanar. ¿Entiendes?

Mientras te concentras en esa sensación, esta sigue creciendo. Al contar del 1 al 5 (o del 7 al 10), esa sensación aflora a la superficie. Se vuelve tan fuerte y real como nunca antes la habías experimentado. Permítete sentirla. Este es el lugar perfecto para ello.

UNO – Ahí está la sensación. Es esa sensación interior que simplemente no te gusta. Puedes sentirla en tu cuerpo. No se siente bien.

DOS – Surge con fuerza en tu interior, ahora, burbujeando hacia la superficie, sientes la sensación. Y en el siguiente conteo, ahí está la sensación, tan fuerte como nunca antes la habías sentido.

TRES – Crece más fuerte, ahora, brota a la superficie, sientes la sensación.

CUATRO – Ahora con más fuerza. ¡Sientes la sensación! Y en el siguiente conteo, como si se abrieran de golpe las compuertas de una presa, ahí está la sensación.

¡CINCO! – ¡Ahí está la sensación! Esa sensación es una señal del pasado. Está conectada con cada suceso en el que alguna vez sentiste esa sensación, desde el principio.

4.      Sigue tu intuición

Luego, el soldado se dirigió al segundo caldero, levantó un poco la tapa y miró dentro. Allí estaba su teniente. «¡Ajá, perro!», exclamó. «¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti». Cerró la tapa de nuevo y trajo otro tronco para que estuviera bien caliente.

Dado que la mente subconsciente funciona mediante la asociación, te mostrará los sucesos que tienen todo que ver con ese sentimiento. Pero la mente subconsciente rara vez irá directamente al suceso sensibilizador inicial SSI. A veces, eso es demasiado complicado, especialmente cuando el SSI se encuentra en la primera infancia. Por lo tanto, al conectar con el pasado, indica al cliente que regrese a un momento anterior en el que sintió ese sentimiento (miedo, ira, tristeza, etc.).

Recuerda que el suceso inicial SSI es simplemente la primera vez que el cliente experimenta esa sensación. Los sucesos posteriores se suman al patrón no resuelto, aumentando la presión interna. Por eso queremos realizar la mayor parte del trabajo durante el suceso inicial SSI. Es el suceso con menor carga emocional, lo que facilita mucho afrontarlo y sentirlo.

Los sucesos sensibilizadores posteriores, SSP, representan problemas más acuciantes porque la presión es mayor en un suceso sensibilizador posterior, SSP, que en uno inicial, SSI. Como resultado, es más probable que se produzca un Suceso Sensibilizante Posterior (SSP) simplemente porque la carga emocional en ese suceso es más intensa.

Si varias emociones contribuyen al problema, elige la de mayor intensidad para volver a conectar con ella. Recuerda que necesitas una conexión sólida para llegar al suceso inicial SSI. Toma una unidad de malestar USM y concéntrate en la que tenga mayor carga emocional. ¡La intensidad emocional es como el combustible para un cohete!

La cadena de sucesos que genera los síntomas está conectada por la misma emoción. Ese es el puente. El secreto para volver a conectar con la emoción es asegurarse de seguir una emoción real como el miedo, la ira o la tristeza, y luego mantenerse fiel a ella. Si intentas conectar con la ansiedad o la depresión, no llegarás a ninguna parte. Necesitas una emoción real.

Al mantener el enfoque en una emoción específica —el miedo, la tristeza, la ira— puedes ir saltando de un nenúfar a otro, hasta regresar al suceso inicial, SSI. Pero no cambies de rumbo a mitad de camino. Si estás retrocediendo por la tristeza, mantente en la tristeza. Si estás siguiendo la ira, mantente en la ira.

Otras emociones se irán revelando a medida que retrocedas a sucesos cada vez más antiguos. Anótalas, pero mantén la atención en la emoción principal que elegiste para conectar con el pasado. Ese es el sentimiento que estás siguiendo hasta su origen. Los sucesos posteriores aportan aspectos adicionales al patrón general. Esto facilita que te desvíes del camino. Por ejemplo, si estás siguiendo la ira y esta se transforma en miedo, mantén el enfoque en la ira. Una vez que te hayas comprometido con un punto de conexión específico, mantén el enfoque en ese sentimiento hasta llegar al final del camino.

Afectar el patrón del puente

¡Ahí está la sensación! Voy a contar del 5 al 1. Al llegar al 1, tu mente te transporta a una escena, situación o suceso anterior que tiene todo que ver con esa sensación.

CINCO – Un viaje al pasado.

CUATRO – A una escena, situación o suceso significativo para ese sentimiento.

TRES – Es posible que ahora sientas que tus brazos y piernas se están volviendo más pequeños a medida que tu mente te lleva cada vez más atrás en el tiempo.

DOS – Pasando directamente a ese suceso significativo. La escena se vuelve vívida, real y claro. Y en el siguiente conteo, ahí estás, tan real como la primera vez.

Y UNO – Ahí estás. Di, Aquí estoy... [espera a que el cliente repita]... Y siento [ponle un final]... [espera a que el cliente repita].

Una vez que haya verificado que (a) el cliente está presente en el suceso y (b) el cliente todavía siente la emoción, puede proceder a descubrir la historia sobre lo que sucedió en ese suceso.

Resistencia a la liberación

Si la ira se convierte en miedo no te desvíes. No te dejes llevar por el miedo. El miedo es, en realidad, resistencia. La forma de lidiar con la resistencia es liberarla. Si no lo haces la situación volverá a empeorar y perderás el puente hacia el suceso inicial SSI. Pero si liberas el miedo, descubrirás que la ira está ahí mismo, debajo. Valida la ira. Permítele estar ahí. Luego, aléjate de ella.

A la mayoría nos han enseñado que la ira es mala. Por lo tanto, el primer paso para lidiar con ella puede ser aprender a no tenerle miedo. La ira es una emoción humana natural. Existe por una razón: nos da poder ante una amenaza. Y cuando nos lastiman, sentimos ira. ¡Eso es bueno! La ira nos motiva a actuar para sentirnos mejor. El problema con esta ira es que se queda atrapada en el interior lastimando al paciente y a todos sus seres queridos. Así que, permite a la ira estar presente.

Reconoce que este suceso es algo que el subconsciente ha estado procesando durante años, generando malestar. Admitir "¡Siento rabia!" puede ser una revelación para el cliente al que se le ha enseñado a reprimir sus sentimientos negativos. Empiezan a reconocer que no pueden evitar sentir rabia por lo que les hicieron. Afirmaciones como "¡Siento rabia! ¡La siento en mi cuerpo! ¡Tengo derecho a sentir esto! ¡Este es mi sentimiento!" ayudarán a que la rabia aflore y alimentarán el entusiasmo del cliente por expresarla.

Para liberar la ira comienza con lo más general y luego avanza hacia lo más específico. Comienza liberando todos los pensamientos y sentimientos asociados con el suceso en sí (es decir, lo que sucedió). Luego, libera los pensamientos y sentimientos específicos hacia las personas involucradas (es decir, el agresor y cualquier otra persona presente). A menudo, el agresor era un ser querido: padre, madre, abuelo, abuela, cuidador, hermano/a, etc. Expresarlo solo puede mejorar las cosas. ¡Así que aviva la llama! Luego, anima al cliente a expresar cómo se siente. Cuanto más se concentre el cliente en los sentimientos y sensaciones asociados con la persona que lo lastimó, más energía tendrá disponible para liberar.

“Algo que me llamó mucho la atención, y que todos experimentaron durante su servicio militar, fue una terrible sensación de traición. Todos se sentían traicionados por un oficial superior, por su rama del servicio, por su país o por alguien o algo. Esto se sumaba a cualquier otra traición que ya hubieran sufrido en la vida. La ira que albergaban a menudo mantenía vivo un trauma. Querían conservar esa ira y esa sensación de traición para mantener vivos los pensamientos de castigar a quien o lo que fuera que les causara enojo. Es como beber veneno y esperar que la persona con la que estás enojado enferme y muera.”

Reprimir la ira consume mucha energía. ¡Esa energía puede utilizarse para sanar! Cuando la ira aflora disminuir su intensidad proporciona alivio inmediato. Comienza pidiendo al cliente que califique el nivel de ira que siente en su cuerpo con la Escala Subjetiva de Unidades de Malestar ESUM (SUDS en inglés). Observa que distinguimos entre Unidad Subjetiva de Malestar y Escala Subjetiva de Malestar

El golpeteo (tapping) liberará la ira leve pero tener una almohada a disposición del cliente para golpearla es ideal para purgar una herida con absceso. Cuanto mayor sea la ira mayor deberá ser el movimiento. Ajusta la fuerza del movimiento a la intensidad del sentimiento. Molestia o irritación se sitúan en un nivel de intensidad menor que enojo o furia. Sin embargo, el grado de ira que experimenta el cliente no siempre es evidente. He tenido clientes que parecían tranquilos y luego informaban sentir rabia.

¡Enfrentarse a las viejas figuras de autoridad y mandarlas al infierno sienta de maravilla! Dale al cliente una almohada enorme para que la use y observa su sonrisa mientras la presiona, la libera y expresa su ira en ella por primera vez. Permítele descubrir que está bien sentir esta emoción tan prohibida. No le caerá un rayo ni nadie morirá si libera su ira de forma saludable.

A medida que el cliente libera sus sentimientos hacia el agresor se le permite hablarle directamente y encontrar las palabras que expresen esa emoción. Se le permite decir lo que sea necesario. La única regla es desahogarse por completo. Decir en voz alta: «¡Me hiciste daño! ¡Hiciste mi vida miserable! ¡Te odio!» no es ser negativo. Es, finalmente, admitir la verdad de cómo te sientes. Y ya sabes lo que dicen: «La verdad os hará libres».

Decir: «¡Me hiciste daño! ¡Me hiciste sentir mal!» no convierte al cliente en una mala persona. Le ofrece validación, alivio y empoderamiento, y le recuerda que todos sus sentimientos son válidos, incluso los de enojo. Decir: «No tengo que cargar con esto el resto de mi vida», recuerda al cliente que hay una buena razón para liberar ese sentimiento. Todo el dolor que ha soportado a causa de este suceso o persona finalmente puede liberarse.

Es importante comprender que lo que faltó la primera vez fue la expresión de esos malos pensamientos, malas palabras y malos sentimientos. Desahogarse pone fin al dolor. El cliente necesita saber esto. También necesita saber que los sentimientos son finitos. Incluso la ira, el resentimiento, la rabia, la condena y el odio no durarán mucho cuando se les permite, se sienten y expresan. Liberarlos crea espacio para que los buenos sentimientos fluyan de nuevo en el cliente. Como resultado, el cliente experimentará un nuevo nivel de paz y claridad, lo que puede abrir la puerta a una sanación más profunda.

Liberar la ira es un acto de empoderamiento que disipará el miedo y la resistencia innecesarios, facilitando la identificación del sentimiento inicial SSI. No te preocupes por perder el Puente. Esa señal proviene del suceso que la originó. No se ha ido. Y una vez que el miedo que bloqueaba la expresión desaparezca el cliente podrá afrontar la verdad sobre el profundo dolor que le causaron esas experiencias pasadas.

El leñador

Aquí tienes un movimiento de yoga muy útil, diseñado específicamente para liberar la ira. El leñador se coloca con los pies firmemente apoyados en el suelo, las rodillas ligeramente flexionadas y los talones separados unos sesenta centímetros. Levanta los brazos juntos por encima de la cabeza con las manos juntas y arquea ligeramente la espalda. Luego, emitiendo un sonido de «ah» al bajar, balancea la parte superior del cuerpo hacia abajo, pasando las manos entre las piernas, como si estuviera blandiendo un hacha.

 


El movimiento debe ser suave y rápido, emitiendo la mayor fuerza y ​​potencia posible, mientras el sonido es pleno y fuerte: «¡Ja!». Como ejercicio, se puede repetir de cinco a diez veces en una sesión. La sensación de energía se extenderá por la parte superior del cuerpo al cumplir su propósito de liberar la ira.

Puedes adaptar el ejercicio del leñador a las sesiones de trabajo. Por ejemplo, puedes usarlo como calentamiento para la terapia con almohadas o como tarea para liberar la ira acumulada. ¡Encuentra formas creativas de animar a tus clientes a expresarla!

Regresión espontánea

El enfoque más común para el Puente Afectivo es provocar una emoción y seguirla hasta sucesos pasados. Sin embargo, el diablo trabaja con la Naturaleza. Sabe que, tarde o temprano, ocurrirá una regresión. Solo tienes que observar y esperar. A menudo, los cambios en el cuerpo indicarán que el cliente está regresando a un suceso pasado. Debes observar con atención porque el cliente puede estar tan preocupado por a dónde lo lleva su mente que no te lo dirá. ¿Qué está pasando? Observa el cuerpo. El cuerpo nunca miente.

Es posible que observes que los ojos se mueven de un lado a otro detrás de los párpados, lo que indica actividad visual. Esto puede ir acompañado de un ligero cambio en el tono de voz. Por ejemplo, el paciente podría empezar a hablar más bajo o con un tono más infantil. Podrías observar una reacción física como rubor, espasmos o temblores. Una lágrima podría rodar por su mejilla.

El cliente podría decir algo como: «Recuerdo cuando murió mi perro». Esto indica que la mente subconsciente lo ha llevado a ese suceso. Algo está aflorando a la conciencia. A medida que el suceso emerge a la superficie de la conciencia el cliente regresa a la emoción. Cuando esto sucede puede que sientas la tentación de explorar lo que está ocurriendo, pero es demasiado pronto. Debes asegurarte de tener un puente lo suficientemente sólido para llegar al estado emocional inicial. Mantén el enfoque en la emoción.

Algunos clientes regresan espontáneamente a un suceso doloroso. Cuando esto sucede, pueden reaccionar de forma repentina. Esto indica que su mente subconsciente confía lo suficiente en ti como para mostrarte el origen del dolor. Te está diciendo que busca alivio. ¡Son excelentes noticias! Pero puede ser una gran sorpresa ser transportado repentinamente a una escena de la infancia que no resulta nada agradable.

Si bien la mente subconsciente puede estar lista para afrontar la situación, eso no significa que la mente consciente esté preparada. Es necesario animar al cliente a permitir que la emoción esté presente, brindándole un entorno seguro, manteniendo el enfoque en la emoción y trabajando con rapidez.

#1. Proporciona seguridad

La prioridad número uno es la seguridad. Cuando la mente subconsciente lleva al cliente a un suceso doloroso del pasado ten en cuenta que lo que la mente consciente desea es una sensación de control. El problema es que la mente consciente no puede controlar una emoción. No tiene ese poder. Tú. Tranquiliza al cliente diciéndole que tiene la situación bajo control. Hazle saber que todo está sucediendo exactamente como debe ser, y tú sabes exactamente qué hacer.

Recuerda al cliente que: “¡Ese sentimiento tiene todo que ver con el motivo por el que estás aquí! Si puedes sentirlo, puedes sanarlo. ¡El único lugar donde puede hacerle daño es cuando está atrapado en tu interior!”

#2. Concéntrate en el sentimiento

La mente consciente tiene el poder de bloquear el sentimiento. Necesitas que el cliente siga tus instrucciones para que puedas ocuparte de ello. Da buenas razones para permitir que el sentimiento aflore con fuerza. Luego, inmediatamente da la orden: Mantente enfocado en eso. sensación. Alimenta el fuego manteniendo el foco de atención en la sensación del cuerpo.

Esa sensación es la forma en la que la mente subconsciente se comunica, y está diciendo: ¡Oye! ¡Aquí hay un problema! Al seguir esa sensación, ya sea consciente o inconscientemente, el cliente se ve inmerso espontáneamente en una escena, una situación o un suceso que tiene todo que ver con ella. Mantén la mente consciente enfocada en la sensación. Eso es lo que requiere sanación.

Dile al cliente: «Tu subconsciente nos acaba de mostrar lo que necesita sanación. Permítete concentrarte en esa sensación». Luego, pasa directamente al proceso de descubrimiento y averigua qué está sucediendo en esa situación que provoca esa sensación.

#3. ¡Trabaja rápido!

A medida que avanzas en el proceso de descubrimiento, trabaja con rapidez. Debes anticiparte a las estrategias de afrontamiento que el cliente haya aprendido. No le des tiempo para pensar. Recuerda que pensar solo entorpece el proceso.

Recuerda al cliente: ¡No pienses! Siente la respuesta. Luego, pasa directamente al proceso de descubrimiento. Debes trabajar con rapidez para adelantarte a la mente consciente. A la mente consciente se le ha enseñado a evitar las sensaciones incómodas, especialmente cuando no tienen sentido.

Cuando un sentimiento surge de la nada, es irracional. Debes darle al cliente una razón para que permanezca presente en el suceso el tiempo suficiente para descubrir qué está sucediendo. Por ejemplo: “Tu subconsciente sabe por qué estás aquí. Nos trajo aquí por una razón, para que puedas sanar. ¡Permítete concentrarte en el sentimiento! La primera impresión”.

Recuerda que cada sentimiento tiene una razón de ser. Algo lo provocó. Debes descubrir qué sucedió para que ese sentimiento desapareciera. Ese es el propósito del proceso de descubrimiento.

Resumen

Todos los sucesos están conectados por un hilo conductor. Este hilo puede ser un pensamiento, una sensación física o una emoción. Si bien puedes usar cualquiera de estos elementos para volver al origen del problema, Puente Afectivo te ofrece un enfoque muy orgánico para guiar al cliente hacia la raíz del mismo. Esto se debe a que lo que mantiene vivo el recuerdo es la emoción. Y es la carga emocional atrapada en el suceso lo que mantiene activo el problema.

Sea cual sea ese sentimiento —miedo, ira, tristeza o cualquier otro—, algo lo provocó. Pero para identificar el suceso que lo originó necesitas un puente sólido. Cuanto más intenso sea el sentimiento más fuerte será el puente hacia el pasado. Este es el secreto para volver al pasado: asegúrate de tener un puente sólido.

La forma de acceder a un puente fuerte es concentrarse en él. Necesitas que la mente consciente se enfoque en una sola cosa. Mantén el enfoque en un solo pensamiento, un solo sentimiento o una sensación específica en el cuerpo. Recuerda que ese pensamiento, sentimiento o sensación es una señal que surge del suceso que lo causó. Actúa como un GPS. Todo lo que necesitas hacer es mantener la mente consciente enfocada en eso, y es como apuntar al suceso sensibilizador inicial, SSI.

Una vez que hayas establecido un vínculo sólido solo tienes que indicarle al cliente que recuerde un momento anterior en el que tuvo ese pensamiento, o sintió esa emoción. Confía en que la mente subconsciente te guiará.

Los pasos del proceso de transición son:

1.      Encuentra la sensación en el cuerpo

2.      Cuantifica la sensación

3.      Despierta el sentimiento

4.      Sigue tu intuición

 

 

CAPÍTULO 12: Localiza el suceso sensibilizador inicial (SSI)

Entonces, el soldado quiso ver quién podría estar encerrado en la tercera caldera. ¡Resultó ser un general! «¡Ajá, perro!», dijo, «¿Estás aquí? ¡Me has puesto las cosas calientes! Ahora te las pondré yo a ti». Y cogió el fuelle e hizo que el fuego del infierno brotara más fuerte bajo ellla.

El proceso de retroalimentación revelará una serie de Sucesos Sensibilizantes Posteriores, SSP. El objetivo es localizar el suceso sensibilizador inicial o SSI, para poder identificar todos los factores que contribuyen al problema del cliente. Una vez que sepas qué causa el problema, podrás solucionarlo. Elimina todo y no quedará nada que pueda causar problemas. Así se obtiene un resultado duradero.

La regresión no revela los hechos sobre lo sucedido. Revela cómo la mente subconsciente registró el suceso. La regresión permite descubrir la historia de cómo se percibió esa experiencia específica y cómo se respondió a ella mental, emocional y fisiológicamente en ese momento. Eso es todo.

Cuando una persona experimenta estrés, ciertos aspectos de lo que sucede pueden distorsionarse o pasar completamente desapercibidos. Esto se debe a que el pensamiento se desconecta cuando nos enfrentamos a una amenaza percibida para la supervivencia. En esos casos, la experiencia no se registra con precisión. Si la situación fue demasiado abrumadora, probablemente se produjo una represión.

La represión es un mecanismo sano de autoprotección necesario para la supervivencia en las primeras etapas de la vida. El problema es que contribuye a problemas en la edad adulta. Incluso si el cliente regresa a una etapa posterior En un suceso recordado conscientemente, habrá aspectos de esa experiencia que no han sido accesibles a la conciencia. Esto generará resistencia.

Resistencia

El proceso de descubrimiento hace consciente lo inconsciente. Como resultado, siempre habrá cierta resistencia a permitir que los detalles lleguen a la plena consciencia. La mente consciente, naturalmente, querrá cuestionar el proceso. No permitas que eso suceda. Mantén el enfoque en la sensación. La sensación es la llave que abre la puerta al suceso. Cuando cuentes hacia atrás para el suceso, no le des al cliente tiempo para pensar. Por ejemplo: “5, 4, 3, 2, 1 – ¡VE (ESTATE) AHÍ!”

La primera sugerencia es estar presente. Quieres que el cliente se involucre en el suceso. Para verificar que lo esté haciendo, usa la autosugestión. Pídele que diga: «Aquí estoy», y espera a que lo repita. Esto le indica que se involucra por completo en el suceso. Luego, añade: «Y siento [añade una frase final]», y espera a que lo repita. Esto te permite verificar que el cliente aún está conectado con sus sentimientos.

Si el cliente duda, verifica si la sensación persiste: "¿Verdadero o falso, siente la sensación?".

Si el cliente ha perdido la conexión, hay que recuperarla. Es así de sencillo. Empiza de nuevo. Provoca la conexión, cuantifícala, amplifícala, vuelve a conectar. Trabaja rápido. No des tiempo al cliente a pensar. “5, 4, 3, 2, 1: ¡VE (ESTÉ) AHÍ! ¿Cuál es la primera impresión?”

Nunca pases al siguiente paso hasta que el cliente haya completado con éxito el paso en el que te encuentras. Haz que el cliente se responsabilice de los resultados. Si el cliente dice: «No lo sé» o «Nada», no está participando en el suceso. Retrocede un paso y vuelve a conectar con la sensación. Mantén siempre el enfoque en la sensación. Así es como se comunica la mente subconsciente.

Descubrimiento preliminar

Una vez que el cliente ha completado satisfactoriamente los pasos iniciales del suceso, a continuación se plantean las tres primeras preguntas para descubrir información relevante.

Mantente enfocado en esa sensación (de miedo) en tu (instinto)...

1.      Primera impresión: ¿parece de día o de noche?

2.      Primera impresión: ¿te sientes como si estuvieras dentro o fuera?

3.      Primera impresión: ¿Sientes que estás solo o acompañado?

El propósito de estas tres primeras preguntas es fomentar la reviviscencia. El cliente no recuerda el suceso, sino que se sumerge en él y lo revisita a través de los ojos de su yo más joven. Esto permite acceder a los detalles ocultos que yacen en el suceso.

Observe cómo estas preguntas comienzan con la perspectiva más general y gradualmente se van concretando. ¿Se centran en detalles más específicos del suceso? Estos guían al cliente para que se identifique más plenamente con la escena. No se salte esta etapa crucial del proceso de descubrimiento.

En cuanto el cliente responda a la primera pregunta, ¡ya estás dentro! Has logrado destapar la olla. Esto permitirá que todos los detalles de lo que está sucediendo afloren a la conciencia. La información clave que necesitas descubrir es quién, qué, cuándo, dónde y cómo.

1.      ¿Quién más está ahí?

2.      ¿Qué está sucediendo?

3.      ¿Cuándo tuvo lugar este suceso? (¿A qué edad?)

4.      ¿Dónde se desarrolla esta escena? (Patio de la escuela, sala de estar, dormitorio, etc.)

5.      ¿Cómo se siente el cliente ante esto?

Las preguntas de sondeo se formulan siempre en presente para animar al participante a revivir el suceso en lugar de simplemente recordarlo. Utiliza lenguaje claro y conciso, recurriendo principalmente a preguntas de opción múltiple o frases abiertas. De esta manera evitarás influir en el participante.

Recuerda que una persona bajo hipnosis es altamente sugestionable. Preguntas como "¿Estás con mamá?" o "¿Sientes miedo?" actúan como sugerencias. En cambio, "¿Estás solo o acompañado?" o "¿Qué sientes?" solo buscan obtener las percepciones del cliente. Esto te permitirá evitar que los resultados se vean afectados.

Prueba para el suceso causal o inicial (SSI)

Al realizar el proceso de conexión inversa, el objetivo es localizar el suceso inicial, SSI. No es necesario dedicar mucho tiempo a descubrir todos los detalles en un suceso posterior, SSP. ¡Concéntrese en el objetivo! Un análisis preliminar le dará una idea general de lo que sucede en ese suceso. Luego, una vez que comprenda la historia, realice una prueba para el SSI.

El proceso siempre sigue los mismos pasos.

1.      Un puente hacia un suceso anterior.

2.      Investigación preliminar para hacerse una idea de la historia.

3.      Prueba para el SSI.

4.      Continúa retrocediendo hasta que localices el SSI.

Las siguientes cuatro pruebas te ayudarán a tener la seguridad de que, efectivamente, has localizado el suceso causal.

#1. La Prueba de Edad

El problema no radica en lo que ocurrió en el incidente, sino en cómo se interpretó lo sucedido en ese momento. Esto tiene que ver directamente con la edad de la persona involucrada. La primera prueba para la Evaluación de Impacto en el Suceso (EIS) es la Prueba de Edad. ¿Qué edad tenía el cliente en el momento del incidente?

En la mayoría de los casos, el suceso causal o inicial, (SSI) se presenta antes de la formación de la Facultad Crítica, alrededor de los cinco o seis años. Antes de esto el niño carece de la madurez cognitiva y emocional necesaria para comprender su experiencia. Las situaciones en la infancia pueden malinterpretarse fácilmente. Esto es precisamente lo que observamos en las sesiones de regresión. En la mayoría de los casos, la causa del problema resulta ser insignificante.

No todos los sucesos traumáticos infantiles ocurren en la infancia. Un suceso traumático en la edad adulta podría considerarse un suceso traumático infantil. Por ejemplo, un acto de violencia, una violación o sobrevivir a un accidente automovilístico grave podrían ser un factor desencadenante. Sin embargo, es necesario realizar pruebas. Un suceso traumático en la edad adulta podría ser simplemente un suceso que produce síntomas. El Dr. Robert Scaer es neurólogo y psicólogo especializado en trauma. Descubrió que los pacientes que no respondían al tratamiento estándar para lesiones físicas a menudo presentaban un trauma subyacente no resuelto en la infancia.

Estos pacientes continuaron sufriendo dolor persistente y síntomas crónicos porque no se trataba solo de una lesión física. Existía un problema emocional subyacente que les impedía sanar. Psicológicamente, estaban atrapados en una experiencia traumática que los había sensibilizado desde muy temprana edad. Era este trauma temprano el que clamaba por una solución a través de los síntomas. El suceso que ocurrió más tarde en la vida simplemente actuó como desencadenante del patrón subyacente no resuelto.

Si tu cliente recuerda un suceso traumático de la adolescencia o edad adulta no des por sentado que has encontrado el origen del suceso traumático. Compruébalo. Verifica que realmente has encontrado el suceso causal. Algunos sucesos traumáticos pueden ser experiencias intensas y aterradoras. Esto se debe principalmente a la presión interna que se ha ido acumulando con el tiempo. Cuando la mente subconsciente te lleva a un suceso traumático ten en cuenta que hay mucha intensidad emocional atrapada en él. Esto se debe al efecto acumulativo. Como resultado, la experiencia de ese suceso fue mucho peor de lo que debería haber sido.

Liberar primero la carga emocional atrapada en el origen del suceso traumático, SSI, reducirá la carga general ya que habrás eliminado la fuente de energía que alimentaba los sucesos posteriores. Entonces podrás volver a sanar el trauma adulto del suceso (y debes hacerlo), y verás que la intensidad del suceso se reducirá significativamente.

Pero para acceder al suceso sensibilizador inicial SSI necesitas ganarte la confianza de la mente subconsciente pues la directiva principal de la mente subconsciente es proteger. Si el cliente se encuentra en una situación difícil y aterradora el primer paso siempre es brindarle seguridad. Tranquilízalo y asegúrale que puede con la situación. Luego, ayúdalo a liberar parte de la energía atrapada en el suceso.

No es necesario resolver toda la experiencia en una sesión. Simplemente alivia la presión para que el cliente pueda hablar. Luego asegúrale que te ocuparás de la situación en breve. Indícale que guarde la consulta para que puedas retomarla más tarde. La mente subconsciente necesita saber que no vas a dejar la situación en suspenso. Hazle saber que no estás ignorando su petición de ayuda. Luego, vuelve a centrarte en la sensación. Esa sensación proviene del origen del suceso traumático, SSI. Concéntrate en la sensación y da la instrucción de volver a la primera vez que la sintió el cliente. Si hay suficiente presión, podrías tener suerte y llegar directamente al suceso sensibilizador inicial. ¡Genial!

La mayoría de las veces, sin embargo, la mente subconsciente te llevará a un suceso anterior. Como un insecto atraído por la luz, el subconsciente se siente atraída por los sucesos que emiten la señal más fuerte. Ese no es el SSI. El SSI es casi siempre el eslabón más débil de la cadena de sucesos.

Esta es la razón principal para trabajar en el SSI. La carga emocional en el SSI es mucho menor. Esto significa que hay menos resistencia que afrontar. Es mucho más fácil, tanto para ti como para el cliente, manejarlo la primera vez que intentar procesar una gran cantidad de energía acumulada en un suceso posterior. Además, no correrás el riesgo de retraumatizar al cliente obligándolo a revivir un suceso horrible en la edad adulta. Eso simplemente no es necesario.

Liberar la carga emocional en el origen del trauma, SSI, ayudará a restablecer el equilibrio del sistema mente-cuerpo. Como resultado, el cliente se sentirá más tranquilo y relajado y podrá pensar con mayor claridad. Esto facilitará enormemente todo lo que hagas a partir de ese momento.

#2. La prueba de sentimientos

El niño no tiene la capacidad de regular los sentimientos y las emociones porque su cerebro aún está en desarrollo. Como resultado, las cosas pequeñas pueden parecerle insuperables. Si bien el SSI puede parecer insignificante a la conciencia adulta para el niño, lo que está sucediendo puede sentirse abrumador. Aquí es donde entra en juego la segunda prueba para el SSI.

La prueba de los sentimientos consiste en preguntar al niño: "¿Esa sensación es nueva o familiar? ¿Esa sensación de miedo [en el estómago] es nueva o es una sensación antigua y familiar? ¿Esa sensación de tristeza [en el corazón] es nueva o familiar?"

Si te encuentras en la SSI la sensación que intentas recuperar será nueva. Esto se debe a que la SSI representa la primera vez que el cliente experimenta esa sensación. Sin embargo la prueba no es la cuestión. Recuerda que estás tratando con las percepciones de un niño. Si hay algo nuevo en el suceso el niño podría decirte que la sensación es nueva cuando, en realidad, no lo es.

Si se trata de un niño muy pequeño, es posible que no siempre obtengas información precisa. Por eso necesitamos realizar varias pruebas. Los niños carecen de la capacidad de interpretar las cosas con exactitud. Además, los niños pequeños compartimentan sus sentimientos. Un niño puede sentirse bien en un momento y mal al siguiente. Puede que te diga que el mal sentimiento es nuevo, cuando no lo es. Simplemente, el niño no lo siente en ese momento. Independientemente de la respuesta, pide al paciente que recuerde la primera vez que sintió ese sentimiento.

Si el cliente te dice que la sensación es antigua y familiar, retrocede aún más en el tiempo. Si te dice que la sensación es nueva, retrocede aún más. Da la siguiente instrucción: «Concéntrate en esa sensación y recuerda la primera vez que la sentiste. Esa es la prueba».

La prueba consiste en la respuesta del cliente a tu instrucción de volver al momento inicial. Si la sensación es realmente nueva, el cliente volverá al mismo suceso. Si el cliente regresa a un suceso anterior, entonces sabes que ese suceso fue un suceso sensibilizante posterior, SSP. En este caso, continúa con el puente hacia atrás y sigue probando.

Si el cliente regresa al mismo suceso, probablemente se trate del suceso inicial, SSI. Sin embargo esto puede ser un poco complicado ya que a veces el cliente regresa al mismo suceso pero unos minutos u horas antes de la escena en la que se encontraba la primera vez. Esto puede brindar un inicio más preciso para la historia y el punto de partida para el trabajo con el niño interior.

La prueba de la edad se basa en la formación de la facultad crítica. Pero descubrí que, en la mayoría de los casos, el suceso inicial SSI se localiza antes de los tres años. Si se considera la prueba de los sentimientos, esto empieza a tener sentido. Todas las emociones básicas —miedo, ira, tristeza, dolor— suelen haberse experimentado a los dos o tres años. Si el paciente tiene 12 años es improbable que se haya encontrado la SSI. Si tiene cinco, tal vez. Si ha regresado al útero, ¡bingo!

#3. La prueba de seguridad

Si se encuentra en el SSI, el niño no verá lo que está a punto de suceder porque no hay nada en su historial con lo que comparar. Por lo tanto, no existe un sistema de alerta. El SSI comienza en el momento en que el niño es tomado por sorpresa. Si el cliente supera la Prueba de Edad y la de Sentimientos, la tercera prueba es la de Seguridad.

Indica al cliente que vaya a antes de que ocurra algo malo. Podrían ser minutos, horas, días o incluso más. Pero, si logras identificar el momento previo a que se desarrolle el drama, el niño se sentirá bien. No habrá ocurrido nada malo, por lo que se sentirá bien consigo mismo, feliz, satisfecho y completamente ajeno a lo que está por suceder. Aquí, debes estar atento a la contaminación. Los niños pequeños no tienen la capacidad de experimentar más de una emoción a la vez. La capacidad de experimentar sentimientos mixtos viene con la madurez emocional. Si deseas información precisa, asegúrate de hablar al niño.

Si el cliente manifiesta sentimientos encontrados o miedo anticipatorio antes del suceso, ese miedo puede provenir de un suceso anterior, o viene de la Conciencia Adulta. A menudo, es la Conciencia Adulta la que toma el control. En ese caso, recuuerda al cliente que esa parte de sí mismo debe quedar en segundo plano.

Si el niño experimenta miedo anticipatorio, no estás en el suceso origen, SSI. Vuelve a un punto donde el niño aún se sienta seguro y protegido. Luego, avanza hasta que el cliente experimente esa sensación.

#4. El patrón CESA

Es posible que un cliente participe en un suceso antes de los 5 años, informe que la sensación es nueva, se sienta seguro y protegido antes de que comience la acción, y aún así se encuentre en un estado de estrés emocional. Sé que es frustrante. Pero no te preocupes. Existe una prueba más que, combinada con las anteriores, te brinda una forma confiable de verificar que has localizado un estado de estrés emocional.

La característica distintiva del SSI es lo que yo llamo el Patrón CESA. Este acrónimo define los cuatro aspectos que debes tener en cuenta al realizar el trabajo de descubrimiento: CESA significa Choque, Energía, Soledad y Ausencia. (SEAL en inglés, que es acrónimo de Shock, Energy, Alone y Lack)

La C significa Choque, golpe. Un sensibilizante inicial, SSI, es siempre un suceso que comienza con un shock o sorpresa. Recuerda: es algo nuevo. Algo sucede. Sucede repentinamente. El niño no lo ve venir. Y como es inesperado, envía un golpe a través del sistema nervioso del cuerpo. Antes de esto el niño se siente seguro y protegido. Todo está bien en el mundo. Un niño simplemente estará bien. Un bebé estará en un estado de conciencia muy relajado y difuso. Pero entonces, ¡ZAS! Sucede algo que lo cambia todo. Ese es el momento preciso en que ocurre el SSI.

La conmoción capta la atención, concentrándola en lo que está sucediendo AHORA. La conmoción es como una ola que se propaga por el sistema nervioso. Esta es una respuesta biológica normal ante algo inesperado. El problema es que cualquier percepción de amenaza genera una respuesta de tensión, de estrés en el cuerpo. Esto provoca que el cuerpo se inunde de hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, que lo ponen en estado de máxima alerta.

Las hormonas del estrés no son agradables. Generan tensión en el cuerpo. Ni siquiera tiene que tratarse de una amenaza real. La mente subconsciente no distingue entre lo real y lo imaginario. Si se siente real, entonces debe ser real. El shock lo convierte en una amenaza muy real. Y como este suceso nunca se resolvió, el cliente ha estado atrapado en esa experiencia desde entonces. La clave para sanar esto reside en liberar la energía del suceso.

La E significa Energía. En cuanto liberes la tensión inicial el sistema mente-cuerpo comenzará a relajarse. Es como contener la respiración. Al soltarla, te sentirás mejor. La liberación pone fin al problema.

Si bien pueden existir múltiples factores que contribuyan al problema, es ese impacto inicial en el sistema lo que lo desencadena. Y dado que la SSI es un suceso que aún no ha terminado la mente subconsciente continúa aferrándose a él como si fuera un peligro real e inminente. Esto deja al paciente atrapado en la energía de un suceso pasado, reviviendo constantemente los pensamientos, sentimientos y reacciones, incluyendo todo el estrés y la tensión internos asociados a esa experiencia.

Como la situación aún no se ha resuelto, cada vez que ocurre algo que recuerda al cliente esa situación se activa un desencadenante. Tú lo sabes. Cuando una persona se activa, revive el suceso —consciente o inconscientemente— y la respuesta al estrés se activa repetidamente, lo que agrava el problema.

La energía atrapada en el suceso es demasiado para que el sistema nervioso del niño la maneje. Le resulta abrumadora. Como resultado, la interpreta como una amenaza. Cualquier percepción de amenaza genera miedo. ¡El miedo es lo que nos dice que nos pongamos a salvo, ahora mismo!

El miedo es una emoción. Y las emociones no surgen de la nada. Lo que sucede es una historia basada en las percepciones del niño. Esta es la información que necesitas descubrir para superar la prueba SSI. ¿Qué ve, oye, huele, saborea y siente el niño? ¿Qué le hace pensar? ¿Cómo interpreta el niño lo que sucede? ¿Cómo le hace sentir? ¿Cuál es el pensamiento específico responsable de generar esa emoción?

¡El diablo está en los detalles! Detrás de las emociones, hay un pensamiento. Esa es la causa de la emoción. Por ejemplo, un paciente regresa a un suceso de su infancia. El proceso de descubrimiento revela que lo que sucedía era que su madre estaba distraída por las exigencias de tener demasiados hijos. (La paciente creció con 12 hermanos). Ser la menor de ellos significaba que sus necesidades no siempre se satisfacían de forma rápida o adecuada. Como resultado, la niña llegó a la conclusión: «No soy deseada, o querida». Esa es una decisión de la Mente.

Lo que siguió fue una cascada de pensamientos y sentimientos relacionados con el suceso. El pensamiento «No soy querida» generó una sensación de tristeza. Esto, a su vez, generó otro pensamiento basado en la lógica infantil: «Si no soy querida... no sobreviviré», lo que generó un miedo intenso. Así es como suele desarrollarse un suceso: se va revelando por etapas, muchas de ellas basadas en una percepción errónea.

La verdad es que la querían. De hecho, sobrevivió. Pero su subconsciente lo ignoraba porque, inconscientemente, una parte de ella seguía anclada en aquel suceso, intentando satisfacer sus necesidades. Bastaba con que la consciencia adulta interviniera para contrastar cada uno de esos pensamientos con la realidad. Reconocer los errores de percepción liberó automáticamente las sensaciones incómodas y las falsas creencias asociadas a ellas.

El miedo es la madre de todas las emociones negativas. Siempre está relacionado con la incertidumbre de una situación. Se trata de no poder predecir lo que podría suceder. Si no puedes predecir lo que va a ocurrir en tu entorno no sabes cómo reaccionar para cuidarte. Si no sabes cómo satisfacer tus necesidades, ¡no sobrevivirás!

La S significa Soledad. Un niño depende de otros para que se atiendan sus necesidades. Un niño se apoya en otros para comprender lo que sucede a su alrededor. Y cuando no hay nadie que lo ayude el niño tiene que afrontarlo solo. Cuando no hay nadie que le brinde apoyo el niño se vuelve profundamente consciente de su soledad.

Sin embargo, esto no es necesariamente cierto. A veces, el niño dirá que está solo cuando, en realidad, hay otras personas presentes. Lo que dice no es que esté solo, sino que experimenta una profunda sensación de aislamiento. Esto pone de manifiesto su vulnerabilidad, lo que intensifica su miedo y angustia.

La A significa ausencia. Aunque haya otras personas presentes en esa situación, el niño tiene que lidiar con ella sin apoyo. Y carece de los recursos para poder hacerlo. El niño tiene que lidiar con toda esa intensidad solo, y de nuevo carece de los recursos para poder hacerlo. Esta constatación generará entonces toda una cascada de pensamientos y sentimientos negativos. muchas de ellas serán erróneas.

Esto es lo que necesitas aclarar en el suceso sensibilizador inicial, SSI, porque ahí radica el problema. No se trata de lo que sucedió sino de cómo el niño interpreta la situación y de que carece de los recursos necesarios para afrontarla. Es demasiado para él. Por eso recurrimos a la Conciencia Adulta para brindarle apoyo.

Integrar la Conciencia Adulta resuelve el problema de tener que afrontar las cosas en soledad. Y los recursos que le falten al Niño Interior pueden ser proporcionados por el Adulto. En esencia, de esto se trata el Trabajo con el Niño Interior. Se trata de descubrir la causa subyacente del problema para poder incorporar la Sabiduría Adulta del cliente y así aportar lo que faltó la primera vez.

El problema subyacente radica en la incapacidad de satisfacer las necesidades. Eso es lo que se busca. ¿Cuál es la necesidad insatisfecha del niño? Generalmente se relaciona con la necesidad de seguridad o de amor. Si el niño no se siente seguro por algún motivo lo que necesita es apoyo y protección. Si se siente abandonado, lo que necesita es, fundamentalmente, amor y aprobación. Si se siente sobreestimulado por lo que está sucediendo, necesita la seguridad de que no durará, de que lo superará. Esta experiencia puede utilizarse para desarrollar la resistencia (resiliencia). El niño solo necesita saber que sobrevivirá.

Todo lo que el cliente necesita para liberarse del pasado ya está dentro de él. Ya lo tiene. Solo tienes que ayudarle a acceder a ello y la sanación se producirá. Averigua qué necesidades específicas no se satisficieron en la evaluación inicial. ¿Qué faltó la primera vez? Identifica la carencia. Una vez que hayas identificado esta necesidad insatisfecha podrás encontrar la manera de satisfacerla.

Recuerda, el niño está indefenso. Cuando no hay nadie que le brinde apoyo o le ayude a comprender las cosas, se refuerza su impotencia, indefensión y vulnerabilidad en esa situación. Esto es lo que moldea la identidad de víctima. La identidad de víctima piensa: No puedo porque... no soy lo suficientemente fuerte... ni lo suficientemente inteligente... ni lo suficientemente bueno... ni lo suficientemente capaz.

Estos son los pensamientos del Niño. Los pensamientos se convierten en creencias. Si el Niño experimenta falta de apoyo, negligencia, distanciamiento emocional o abuso, esto contribuye a su autoimagen. Es cierto que el Niño no tiene la capacidad de satisfacer necesidades importantes. Es cierto que el Niño no tiene la sabiduría ni la madurez para comprender todo lo que sucede. Pero la Conciencia Adulta, sí.

El problema es que el niño depende de otros para satisfacer estas necesidades. Y, por alguna razón, eso no sucedió. Como resultado, el niño experimentó un trauma. El trauma es la percepción de una amenaza en un estado de indefensión. No tiene por qué basarse en la verdad o en hechos. Es simplemente cómo se interpreta la situación en ese momento, según la madurez del niño. Entonces, ¿qué necesita el niño? ¿Qué le falta? ¿Qué está ausente?

Aquí reside la clave para resolver el problema. ¿Es una falta de poder? ¿Falta de conocimiento o comprensión? ¿Falta de seguridad? ¿Falta de apoyo? ¿Qué le falta al niño para poder superar esa situación sin traumatizarse? Si encuentras la manera de satisfacer estas necesidades transformarás la vida del cliente para mejor, de formas que jamás imaginaste. Presta atención al Patrón CESA porque es lo que sella una experiencia traumática en la memoria.

Los aspectos específicos que contribuyen al problema serán únicos para cada cliente, según su historial. Pero un suceso sensibilizante inicial en la infancia siempre estará marcado por estos cuatro aspectos:

1.      Impacto o sorpresa repentina

2.      Intensidad energética

3.      Soledad frente a una amenaza percibida

4.      Falta de capacidad para satisfacer necesidades importantes en ese momento.

Resumen

El objetivo es localizar el suceso sensibilizante inicial, SSI y resolver el problema del cliente en su origen. Si indicas al cliente que recuerde un suceso anterior te resultará mucho más fácil volver al SSI. Puedes ir saltando de un punto a otro hasta llegar de nuevo al SSI. Puede que necesites dos o tres saltos, o incluso muchos más. Deja que la mente subconsciente te guíe hacia lo que necesita solución.

Cuando llegues a un suceso, realiza una pequeña exploración preliminar y luego busca el SSI. El objetivo es llegar al SSI. ¡Sigue retrocediendo hasta que lo encuentres!

Existen varias formas de probar el SSI, entre ellas:

1.      La prueba de edad

2.      La prueba de sentimientos

3.      La prueba de seguridad

4.      El patrón CESA

El proceso de descubrimiento comienza con el momento de la conmoción o sorpresa. Los sucesos suelen seguir una curva de campana y alcanzan un punto álgido. Pueden quedar atrapadas diversas percepciones, pensamientos y sentimientos en el suceso. Es necesario llegar a la raíz del problema rebobinando y reproduciendo el suceso varias veces. Liberar las emociones reprimidas te dará acceso a estas capas más profundas de información.

 

CAPÍTULO 13: Descubre la historia

Todo el mundo tiene una historia que podría romperte el corazón. - Amanda Marshall

En su juventud, el Rey Pescador jugaba en el bosque. Se topó con un campamento donde encontró una fogata con un salmón cocinándose. El muchacho era joven y tenía hambre y, al ver que no había nadie, extendió la mano para tomar un poco de salmón. Sin embargo, el pescado estaba demasiado caliente y se quemó los dedos. Inmediatamente soltó el salmón y se llevó los dedos a la boca, justo cuando regresaban los dueños del campamento.

Existen varias versiones de lo que sigue, pero la historia siempre termina en el Castillo del Grial, donde la vida del rey adulto se ha vuelto insoportable. Sufre una agonía constante. Solo una cosa lo distrae de su sufrimiento crónico: la pesca.

Irónicamente, el castillo del Rey Pescador custodia el Santo Grial, que, según se dice, tiene el poder de curar todas las heridas. Cada noche se celebra una magnífica procesión que trae el Grial. Todos y cada uno de los miembros de la asamblea real del castillo reciben al instante lo que desean del Grial. Todos, excepto el Rey Pescador. El Rey es incapaz de aceptar la curación porque el suceso sensibilizador inicial, el SSI, se lo impide. Hay un bloqueo.

El cuento del Rey Pescador contiene algunos indicadores claros de que el suceso en la infancia podría ser el SSI. Primero, el cuento comienza con el niño jugando en el bosque, donde se siente seguro y protegido. Segundo, el niño es pequeño. Un SSI puede ocurrir a casi cualquier edad, pero con mayor frecuencia ocurre antes de la formación de la Función Crítica, alrededor de los 5 o 6 años. Tercero, el niño tiene hambre, lo que indica una necesidad insatisfecha. Esta necesidad estimula un comportamiento de búsqueda. El niño encuentra el salmón en el asador y, como un bebé, extiende la mano para alcanzarlo. Este es el punto de inflexión en el cuento. Si el salmón hubiera estado simplemente tibio, la necesidad del niño se habría satisfecho. Habría experimentado placer y satisfacción, y probablemente se habría alejado para tomar una siesta. El descanso y la relajación indican la finalización de un ciclo normal y saludable.

Pero eso no es lo que sucede en la historia. El salmón está demasiado caliente, lo que indica una sensación de malestar abrumador (dolor físico o emocional). Automáticamente el niño intenta detener la sensación llevándose los dedos a la boca. En ese preciso instante regresan los dueños del campamento. Ese es el momento de la herida. Es el momento en el que el niño impide que la sensación se manifieste plenamente (es decir, se reprime), es descubierto con las manos en la masa y sufre consecuencias que lo acompañarán toda la vida. Comienza el ciclo del sufrimiento.

De ahora en adelante, cada vez que el niño se enfrente a una situación que, de alguna manera, le recuerde el suceso inicial que lo sensibilizó su mente subconsciente percibirá una amenaza. Y el cuerpo generará tensión de forma natural en anticipación a una lesión. Esta susceptibilidad a los calambres o a la rigidez lo llevará a intentar evitar el dolor o a obtener satisfacción, ya sea mediante reacciones impulsivas (por ejemplo, ataques de pánico) o satisfaciendo necesidades sustitutivas (por ejemplo, fumar). A medida que aumenta la tensión, se convierte en un programa de autocastigo que conduce a la etapa final de miedo e ira/odio, que también incluye desesperación, resignación, tristeza, agotamiento, rabia y otros sentimientos similares.

El miedo inconsciente siempre es fruto de una herida. - Konrad Stettbacher

El suceso de siembra de semillas

El Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) es el suceso que siembra la semilla. Los Sucesos Sensibilizadores Posteriores o subsiguientes (SSP) son circunstancias, situaciones o sucesos posteriores que, de alguna manera, resuenan con el SSI. Dado que la mente funciona mediante la asociación, cualquier estímulo sensorial —por ejemplo, el sabor del salmón, el bosque, los caballos, el fuego, etc.— puede reforzar las percepciones, los pensamientos y los sentimientos establecidos en el suceso inicial, SSI.

La intensidad y la repetición de los sucesos posteriores SSP determinan la rapidez con que un problema se hará evidente. Un malestar leve puede tardar años en acumularse antes de que aparezcan los síntomas. Un trauma grave, en cambio, requerirá muy poco refuerzo. Es cuestión de ir acumulando los suficientes obstáculos. Entonces, basta con un SSP más y ¡zas! La sensación aflora en forma de síntomas.

En la mediana edad, gran parte de nuestra vida emocional está herida. Otra perspectiva ofrece un sorprendente panorama de sentimientos heridos. Todo lo que se vuelve a colocar en el inconsciente (como cuando el rey pescador deja caer el salmón que acaba de recoger) una vez que ha estado en la conciencia se vuelve oscuro y se convierte en un síntoma en la estructura psicológica de uno. 12

La Procesión del Grial es como una serie de sucesos especiales. Cada suceso ofrece una oportunidad de sanación. Pero el Rey Pescador está atrapado en el ciclo del sufrimiento inconsciente, buscando habitualmente soluciones externas a un problema interno. Hasta que no abra la tapa y mire en su interior, no podrá beneficiarse de los poderes curativos del Grial.

En el mito del Grial, la clave para la sanación reside en responder a la pregunta: ¿Qué te aqueja? La mente consciente cree que los síntomas son el problema. Por eso, todo intento de solución externa ha fracasado. ¿Recuerdas el primer encuentro del soldado con el diablo? La pregunta: ¿Qué te aqueja? ¿Por qué te ves tan triste?, llama la atención sobre el dolor, la incomodidad o el problema físico o emocional. Pero el diablo reconoce que el síntoma es una señal del suceso que lo causó.

En la hipnoterapia regresiva todo gira en torno a encontrar y liberar las energías atrapadas en el suceso causal (SSI). Por eso es fundamental evaluar el SSI. El suceso sensibilizador inicial, el suceso causal o SSI, es la fuente del Imperativo Sintomático. La clave para la sanación reside en el SSI. Los sucesos secundarios (SSP) se basan en el inicial SSI, por lo que no pueden sostenerse por sí solos. Eliminar la influencia del SSI provoca que toda la estructura se derrumbe como castillo de naipes. Sin embargo, también es posible neutralizar un problema extinguiendo los secundarios SSP que sean claves.

Como cada suceso sensibilizante secundario, SSP, se basa en la capa precedente, cada vez que se eliminas un SSP se debilita toda la estructura que lo sostiene. En teoría, al menos, si se liberan suficientes SSP toda la estructura debería derrumbarse poniendo fin a los síntomas no deseados. Simplemente lleva más tiempo. Incluso si el SSI permanece por sí solo, no tiene suficiente poder para generar síntomas. Sin el muro, es solo un ladrillo. El problema subyacente podría simplemente permanecer latente, sin tener más efecto en la vida del cliente. Y si se necesitaron 40 años para acumular suficiente presión para que los síntomas salieran a la superficie, podrían ser necesarios otros 40 años para acumular suficientes SSP para que los síntomas reaparecieran.


El Suceso Productor del Síntoma, SPS (o SPE en sus siglas en inglés por Symptom Producing Event) se sitúa en el umbral de la consciencia. Se trata de un suceso del que el paciente suele tener un recuerdo consciente. Por ejemplo, la primera vez que sufrió un ataque de pánico, fumó un cigarrillo o comió helado en exceso. Sin embargo, este no es el suceso sensibilizador inicial (SSI). El suceso productor del síntoma es la primera vez que la mente subconsciente encontró una solución al problema expresándose a través de los síntomas. Tratar el suceso productor del síntoma, SPS, no resolverá el problema, ya que su raíz reside en una experiencia vital anterior.

Si bien la resolución del SPS puede producir resultados temporales, a medida que el suceso desencadenante inicial subyacente continúa se presentan los síntomas y los ataques de pánico pronto regresarán. El paciente volverá a fumar. Comerá en exceso o beberá en exceso. La erupción cutánea reaparecerá. El cáncer regresará. Es solo cuestión de tiempo antes de que los síntomas reaparezcan.

Para resolver el problema definitivamente es fundamental identificar qué fue lo que originó los síntomas. ¿Cuál es el imperativo sintomático? Para descubrirlo, el suceso debe analizarse desde la perspectiva del niño. Esto se debe a que el problema no radica en lo que sucedió, ni en lo que se dijo o hizo, ni en cómo esas acciones hicieron sentir al paciente. El problema tiene que ver con cómo se interpretó la experiencia en ese momento. Esto está directamente relacionado con la edad a la que ocurrió.

Cuando un suceso queda sin resolver es porque lo que ocurría se percibía a través de una conciencia que carecía de la madurez o los recursos necesarios para afrontar la situación. Esto generó sentimientos y emociones incómodas y eso es lo que hace que un suceso sea memorable: las sensaciones que provoca.

La emoción es la fuerza motivadora de la mente subconsciente. Es lo que impulsa el comportamiento. Si se trata de un comportamiento habitual no deseado, como fumar, comer en exceso, beber, etc., busca una sensación incómoda que aparece justo antes de que el cliente recurra a la sustancia de su elección. La sensación no es el problema. Lo que causa una emoción es un pensamiento.

Los sentimientos no surgen de la nada. La causa subyacente del problema tiene que ver con las decisiones que se toman durante una experiencia vital cargada de emociones. Esto es lo que Stephen Parkhill denominó Alineación Pensamiento-Causa. Esto es lo que se busca durante el proceso de descubrimiento.

Alineación entre pensamiento y causa

El Puente Afectivo es un proceso que rastrea la emoción hasta su origen. El famoso SSI (suceso sensibilizador inicial) es el punto de partida de una emoción específica. El proceso de descubrimiento posterior permite descubrir qué causó ese sentimiento. Para ello, primero debes ayudar al cliente a sumergirse por completo en el suceso, y revivirlo. Sin embargo, esto implica adentrarse en un terreno desconocido y pedir al cliente que traiga a la conciencia información que ha permanecido oculta. Para acceder a la causa subyacente del problema debes indagar cuidadosamente todos los detalles sobre quién, qué, cuándo, dónde y cómo ocurrió esa experiencia vital.

El procedimiento de descubrimiento es un proceso repetitivo porque puede haber múltiples capas de percepciones, pensamientos y sentimientos. Por ejemplo, el sentimiento al que regresaste podría haber sido el miedo. Pero si profundizas un poco más podrías descubrir una capa más profunda. Podría ser ira, o tratarse de un miedo más profundo. Esa es la causa principal: ese miedo. Pero para llegar a ese miedo, necesitas eliminar todas las capas.

Necesitas hacer limpieza. La forma de hacerlo es simplemente rebobinar y reproducir el suceso hasta que todo quede neutralizado. Tu descubrimiento inicial solo sacará a la luz la capa superficial de información sobre lo sucedido. Liberar las emociones atrapadas en esa capa te dará acceso a la capa más profunda. Básicamente, eso es todo. Rebobinar. Revisar. Liberar. Repetir. Algunos llaman a este proceso de llegar a la raíz del problema "pelar la cebolla".

Imagina un suceso como la curva de campana de una ecuación matemática. Este arco tiene un comienzo, alcanza un punto máximo y luego decae hacia el final. El comienzo es el momento de conmoción o sorpresa. Es entonces cuando el Niño se da cuenta: ¡Uy! ¡Estoy en problemas! El final aún no ha llegado. Ese es el problema. La situación quedó inconclusa. Subconscientemente el suceso sigue activo. Tu trabajo es ponerle fin.

El centro es donde ocurre toda la acción. Aquí es donde se concentra el trabajo de investigación. Tu objetivo es poner orden identificando todos los aspectos que contribuyen al problema. Estos incluyen percepciones, sensaciones físicas, pensamientos y decisiones.

Percepciones sensoriales

Nuestra capacidad para reconocer patrones es lo que nos permitió sobrevivir como especie. Lo más importante son las primeras impresiones, ya que se almacenan directamente para futuras referencias. Las primeras impresiones sobre un suceso son percepciones sensoriales. ¿Qué ve, oye, huele, saborea y siente el niño? Por ejemplo, caliente/frío, suave/duro, fuerte/suave, brillante/oscuro, cómodo/incómodo, etc.

Todo lo que se percibe puede establecer un punto de anclaje. Cuando se refuerza lo suficiente, se convierte en un desencadenante de respuestas indeseadas. Esto cumple una función de supervivencia pero puede generar miedos y reacciones irracionales más adelante en la vida. Por ejemplo, tuve un cliente que desarrolló una alergia a una canción. En serio. Si pones la mano sobre una estufa caliente, tu subconsciente te protegerá en el futuro. De ahí el dicho: «Quien se quema con leche, ve la vaca y llora». Esta es la base de una fobia.

La información sensorial proveniente de circunstancias externas genera una respuesta en el cuerpo. El cuerpo en realidad solo tiene dos estados: contraído o relajado, cómodo o incómodo. El hambre, por ejemplo, es una sensación de contracción o dolor. Para un bebé, esta es una experiencia que afecta a todo el cuerpo y activa una alerta máxima. Tan pronto como se satisface la necesidad de alimento, el bebé siente placer y el cuerpo se relaja de nuevo.

Pensamientos

Los estímulos externos se evalúan y se les asigna significado. Esto es un pensamiento. Es una decisión de la mente basada en cómo se siente el niño. El placer, la comodidad y la relajación se sienten bien. La contracción, la incomodidad y el dolor se sienten mal.

Los pensamientos constituyen la base de las creencias. Las creencias fundamentales se forman muy temprano en la vida y tienen que ver con la identidad, las relaciones y las expectativas del futuro. Estos pensamientos incluyen:

  • ·         Soy
  • ·         Son
  • ·         Es (el mundo/la vida)

Nota: La primera reacción de un bebé ante sensaciones físicas incómodas suele ser la confusión. Esto puede indicar que se ha localizado el SSI (suceso sensibilizador inicial). El niño no sabe qué pensar de lo que está sucediendo porque es una experiencia nueva.

Emociones

Los pensamientos generan emociones. Una buena experiencia se reflejará en pensamientos positivos, que generarán emociones placenteras como felicidad, curiosidad y bienestar. Una mala experiencia generará pensamientos negativos, que darán lugar a emociones incómodas como miedo, ira y tristeza.

La respuesta emocional se basa en cómo el niño interpreta la situación en ese momento. Este es un concepto clave que hay que comprender. La emoción no es irracional; es congruente con el pensamiento.

Las emociones se sienten físicamente en el cuerpo. Normalmente, en cuanto el estímulo desaparece la sensación se desvanece rápidamente. Estas sensaciones físicas no duran mucho. Pero cuando una emoción se reprime queda atrapada en su interior. Sin salida, puede reactivarse ante situaciones similares.

Los Sucesos Sensibilizantes Posteriores (SSP) provocan que la Mente Subconsciente recicle el suceso original en un intento por encontrar una solución al problema. El problema es que no puede ya que solo cuenta con la madurez y recursos propios de la infancia. Esto mantiene a la persona atrapada en los miedos y las percepciones erróneas de la niñez.

Las emociones no resueltas pueden ser desencadenadas por estímulos externos o internos. Por ejemplo, un ataque de pánico. Un ataque puede desencadenarse simplemente pensando en serpientes. El pensamiento activa la respuesta biológica del miedo con contracción muscular, sequedad en la boca, taquicardia, etc. Cualquier desencadenante, ya sea consciente o inconsciente, tendrá un efecto acumulativo, lo que provocará que el patrón no resuelto de pensamientos, sentimientos y emociones que alberga el suceso inicial, SSI, se fortalezca.

Acción/Reacción

La emoción es la energía motivadora de la mente subconsciente. Es lo que nos impulsa a actuar para satisfacer las necesidades: la emoción. Por ejemplo, una pérdida genera tristeza. La tristeza nos motiva a buscar otra forma de cubrir la necesidad que surgió a raíz de la pérdida: compañía, creatividad, consuelo o cualquier otra cosa. Pero el problema no reside en el sentimiento en sí, sino en el pensamiento que lo origina.

La ira indica la necesidad de establecer límites. Nos motiva a protegernos y proteger lo que nos importa. También puede señalar una injusticia, una herida o una sensación de desigualdad que necesita ser corregida. Pero la ira no es el problema. El pensamiento que la origina te revelará cuál (y quién) es el verdadero problema.

Las emociones no surgen de la nada. La emoción está ahí para motivar algún tipo de acción. Pero siempre, la emoción va precedida de un pensamiento. Esa es la causa que buscas. Por ejemplo, el pensamiento "¡Voy a morir!" es una decisión de la mente de que la situación es amenazante. Este pensamiento generará la emoción del miedo. La confusión generará miedo porque no saber cómo responder para atender tus necesidades es una amenaza para la supervivencia. Se supone que el miedo nos hace correr a un lugar seguro, o defendernos. Eso es bueno.

Comprender esta relación fundamental entre pensamiento y emoción transformará tus sesiones. Los pensamientos generan emociones que impulsan el comportamiento. Las acciones inconscientes, basadas en experiencias pasadas no resueltas, se convierten en hábitos con el tiempo. Se manifiestan como comportamientos y reacciones que se expresan a través de síntomas. Síntomas como el aumento de peso, la diabetes, el dolor articular, la ansiedad, etc., no son el problema. El problema radica en un pensamiento.

Si bien la mente consciente puede elegir, la subconsciente decide. Todo se basa en experiencias pasadas. La mente subconsciente no piensa; simplemente ejecuta la programación almacenada en la memoria. Estos programas son de naturaleza emocional y pueden identificarse mediante la alineación entre pensamiento y causa.

La alineación pensamiento-causa es un patrón estímulo-respuesta. Comienza con un estímulo sensorial. La percepción, que estimula las sensaciones físicas. La causa de las sensaciones físicas de tensión o contracción es una percepción específica —ver, oír, oler, saborear, tocar— que puede generar una sensación de anclaje. Esta experiencia sentida se interpreta y se expresa como un pensamiento.

La causa del pensamiento es el malestar que se experimenta. El significado que se le atribuye a lo que sucede genera una emoción como miedo, ira o tristeza. La emoción siempre es congruente con el pensamiento y es causada por él. La emoción motiva la acción para satisfacer la necesidad específica expresada por el pensamiento. Por ejemplo, seguridad, nutrición, logro, conexión, etc. La acción (o la incapacidad de actuar) en el SSI se ve reforzada por los SSP, lo que provoca síntomas.


Esta es la información que se debe tener en cuenta durante el proceso de descubrimiento. Representa el patrón que produce los síntomas y que requiere solución.

·         Percepción (ver, oír, oler, saborear, tocar)

·         Sensación (cómoda o incómoda)

·         Pensamiento (sobre uno mismo, los demás, lo que podría suceder)

·         Emoción (miedo, ira, tristeza, etc.)

·         Acción (luchar, huir, quedarse paralizado, llorar, etc.)

Mapeo de sesiones

Rememorar una emoción retrospectivamente a sucesos cada vez más antiguos puede facilitar la localización del suceso inicial, SSI. Sin embargo, la hipnoterapia regresiva no se limita a encontrar el SSI y corregirlo. Se necesita la Historia completa, compuesta por una secuencia de sucesos sensibilizantes posteriores SSP. Crear un Mapa de la Sesión te proporcionará una referencia mientras guía al cliente hacia sucesos anteriores. También genera un inventario de sucesos SSP. Estos serán necesarios posteriormente para probar y consolidar todos los cambios durante la Fase de Verificación.

Para fines prácticos, podemos visualizar la línea de tiempo de una persona como un conjunto lineal de vías de tren. Podemos imaginar que salimos de la estación de tren en el aquí y ahora, retrocediendo a sucesos cada vez más antiguos que nos llevan hasta el suceso causal. El proceso que nos permite movernos a lo largo de esta línea de tiempo imaginaria se llama Puente. Sin embargo, la mente subconsciente no es lineal.

Lo que se presenta es una matriz de sucesos conectados por un mismo hilo conductor. Podemos acceder a cualquier suceso simplemente siguiendo el hilo hasta su origen ya que, para el subconsciente, todo sucede AHORA, AHORA, AHORA. Esto es lo que hace posible la regresión. Un modelo más apropiado para el subconsciente sería una telaraña. Cuanto más fuerte sea el hilo, mayor será el acceso a los sucesos que alimentan el problema del cliente. Esto se debe a que todos transmiten la misma señal simultáneamente. La regresión consiste simplemente en seguir el hilo conductor de un pensamiento, una sensación física o una emoción.

Para crear un mapa de sesiones, dibuja una línea horizontal en hoja de papel. Divide esta línea en tres secciones. La primera comienza en el extremo izquierdo y corresponde a los sucesos prenatales. Escribe el número cero aquí para indicar la concepción.

La segunda sección es donde registrarás los sucesos de tu vida desde el nacimiento hasta ahora. Esta es la sección más extensa de tu mapa cronológico. Al comienzo de la segunda sección, escribe N para indicar Nacimiento.

El inicio de la tercera sección marca el punto de partida de la regresión, que puede ser el momento presente o un suceso desencadenante reciente. Más allá de esto se encuentran los sucesos futuros. Esto proporciona un mapa visual que permite comprender la evolución del problema del cliente.

A medida que el cliente rememora sucesos cada vez más antiguos puedes tomar nota de la información clave, incluyendo edad, percepciones, pensamientos y emociones. Una vez que tengas la información clave sobre el suceso, realiza la prueba del suceso sensibilizador inicial, SSI y continúa rememorando sucesos hasta encontrarla.


Edad: ¿Qué edad tiene el cliente en el momento del incidente? La prueba de la edad nos indica que el suceso traumático suele ocurrir antes de los cinco años. A menos que haya un suceso traumático específico más adelante en la vida, debemos prestar atención a los sucesos ocurridos antes de los cinco años.

Percepciones: Las percepciones tienen que ver con lo que sucede en el suceso. ¿Qué es lo que el Niño ve, oye, huele, saborea y siente algo que sea significativo para la sensación a la que regresaste? Estos podrían ser puntos de referencia que deberán eliminarse. Por ejemplo, la expresión de su rostro, el olor a alcohol, esa canción, etc.

Reflexiones: ¿Cómo interpreta el cliente lo que sucede en ese suceso? ¿Qué le hace pensar eso? Los niños suelen malinterpretar las cosas así que, una vez que hayas localizado el SSI, debes contrastar cualquier pensamiento con la Conciencia Adulta del cliente. Por ejemplo, si el niño dice: «No me quieren», ese pensamiento puede ser cierto, o no.

El niño toma una decisión que implica: «Soy una persona que no es deseada (ni digna, ni merecedora)». Es necesario contrastar esta idea con la Conciencia Adulta, preguntándole: «¿ Es cierto?», porque no existe un pensamiento neutral. Y cuando un pensamiento no se cuestiona, puede convertirse en una creencia. La pregunta es: ¿Qué está sucediendo para que el niño piense: «No soy deseado»?

La única forma de saber si un pensamiento es cierto es consultarlo con el adulto. ¿Es verdad? ¿No es bienvenido? Recuerda que las creencias fundamentales se forman durante la infancia. Determinan nuestro futuro. El niño carece de la madurez para comprender lo que sucede y puede malinterpretar su significado. La conciencia adulta puede corregir estos errores de percepción. Y cambiar estas creencias erróneas puede tener un impacto trascendental en la vida de una persona.

Sin embargo, a veces el Niño interpreta correctamente lo que sucede. En este caso la función de la Conciencia Adulta es ayudar al Niño a aceptar la verdad y liberar la carga emocional. Esto le permite crecer y convertirse en adulto, transformando su forma de pensar y sentir en la vida cotidiana.

Emociones: ¿Cómo interpreta el niño lo que ocurre en el suceso? Los pensamientos generan emociones. El pensamiento específico determinará la emoción específica que requiere expresión. Recuerda, la emoción no es el problema. El propósito de la emoción es motivar al niño a actuar y satisfacer una necesidad importante. La pregunta es: ¿Qué necesidad no se está satisfaciendo? ¿Qué es lo que falta? ¿Qué quiere o necesita el niño? Esta es la clave para resolver el problema subyacente.

Representar tus sesiones de regresión en una línea de tiempo visual puede ayudarte a desarrollar tu habilidad para facilitar el proceso de sanación de la hipnoterapia regresiva. Esto no solo te permitirá registrar información crucial como edad, percepciones, decisiones y emociones sino que, al hacer un seguimiento de estos datos, comenzarás a notar patrones.

Esto puede proporcionar información sobre el patrón general, la Matriz, que le ayudará a guiar el proceso de sanación y resolver el problema por completo. Por ejemplo, si te dejas llevar por la sensación de miedo, puede que notes que siempre es el mismo pensamiento. O que la sensación siempre aparece en el estómago. O que involucra a las mismas personas, colores, olores, etc. Puede que sea simplemente la misma historia que se repite una y otra vez.

Dado que la mente funciona mediante la asociación, más de un suceso o persona puede estar involucrada en una situación. Los recuerdos más recientes se construyen sobre los más antiguos, remontándose incluso a la infancia. La mente subconsciente, naturalmente, querrá asociarlos con otros sucesos para obtener mayor alivio. El problema es que el subconsciente tiende a agrupar todo tipo de recuerdos. Lo que debemos hacer es separarlos y trabajar en ellos uno por uno. El éxito radica en disolver por completo la conexión emocional con cada suceso antes de pasar a otras escenas o sucesos.

Resumen

El método de Puente Afectivo consiste en rastrear el sentimiento hasta el suceso que lo originó. Sin embargo, el sentimiento en sí no es la causa del problema sino el pensamiento que lo origina. Esto se conoce como alineación entre pensamiento y causa. Los pensamientos generan emociones que nos impulsan a actuar para satisfacer nuestras necesidades. El objetivo del procedimiento de descubrimiento en el suceso inicial SSI es identificar qué necesidades específicas del niño no fueron satisfechas.

Representar tu sesión en una línea de tiempo imaginaria puede ayudarte a organizar los sucesos de forma lineal, facilitando el seguimiento de la evolución del problema a lo largo del tiempo. Tu mapa de sesión te ayudará a identificar el patrón general y a descubrir los aspectos específicos que requieren solución. Una vez resueltos todos los aspectos que se encuentran en el SSI, tendrás un registro de todo lo necesario para la fase de verificación, donde consolidarás todos los cambios positivos.

 

CAPÍTULO 14: Trabajo de partes

Todo lo que tenemos es un recurso, pero algunas personas no perciben partes de sí mismas de esta manera. Mientras tengamos que menospreciar, ocultar, rechazar o negar algo nuestro no podremos usar nuestra energía libremente. - El modelo de Satir

El trabajo con las partes, o terapia de partes, constituye la base de una hipnoterapia regresiva eficaz. Las partes son aspectos de la personalidad que requieren sanación o que pueden ayudarnos en este proceso. El trabajo con el niño interior implica descubrir, identificar y sanar las partes del niño reprimidas o heridas.

El trabajo con el niño interior es fundamental en la hipnoterapia regresiva, ya que las partes infantiles son partes emocionales. Estas se forman a partir de experiencias vividas en la primera infancia y constituyen nuestras creencias centrales. Cada parte tiene sus propios recuerdos y perspectiva individual basados ​​en experiencias pasadas y en lo aprendido de ellas. Por tanto, puede ser una fuente de empoderamiento o un problema, dependiendo de cómo se manifieste en la vida de la persona.

Las Partes se manifiestan como síntomas. Se expresan como pensamientos, sentimientos y comportamientos. Se presentan como reacciones no deseadas y afecciones físicas, incluyendo enfermedades. Muchos de los problemas por los que los clientes acuden a ti en busca de ayuda tienen que ver con Partes que no están alineadas con sus deseos conscientes. Por ejemplo, los clientes acudirán en busca de ayuda para resolver patrones habituales de diálogo interno negativo, emociones dolorosas, reacciones incontrolables y comportamientos irracionales que se originaron en experiencias de la infancia.

Sigmund Freud reconoció que muchas de nuestras Partes se forman durante la infancia y pueden darse a conocer a través de los sueños y la hipnosis. Teorizó que los recuerdos de la infancia pueden ser reprimidos y que las Partes reprimidas se expresan como impulsos inconscientes que pueden causar problemas en la vida adulta. Por ejemplo, los impulsos instintivos y primitivos de autoconservación y la procreación son responsables de comportamientos inconscientes.

Carl Jung, discípulo de Freud, fue el creador del concepto del Niño Interior. Este concepto ha sido desarrollado por diversas terapias. Por ejemplo, la Terapia Gestalt de Fritz Perl trabaja con las Partes. En hipnoterapia esto se conoce como Terapia de la Silla o trabajo de diálogo. Virginia Satir desarrolló un método para trabajar con múltiples Partes simultáneamente, llamado la Fiesta de las Partes. En hipnoterapia esto se denomina la Técnica de la Sala de Conferencias.

Según el poeta Robert Bly, las partes de la personalidad son como un pelotón. Cuando una parte toma el mando actúa como un sargento, asumiendo compromisos. Desafortunadamente esto ocurre sin consultar al resto de tropa lo que puede generar conflictos internos. El proceso de armonizar estas partes es lo que Fritz Perls denominó la gestalt.

La Gestalt, que significa "el todo es mayor que la suma de sus partes", se basa en la idea de que no somos una sola persona sino una comunidad de partes. Cada parte o pieza de una comunidad tiene un papel o función específica que contribuye al bienestar de la persona en su conjunto. Esto significa que cada parte aporta un valor incalculable al todo. Si bien algunas partes pueden tener comportamientos inadecuados, todas cumplen una función positiva. Y cuando todas las partes trabajan en armonía, experimentamos un estado interno de bienestar, somos más ingeniosos y disfrutamos de mayor salud y felicidad en la vida diaria.

Tenemos muchas partes que, en conjunto, conforman la personalidad. Estas pueden incluir partes ofensivas, maliciosas, corporales, espirituales, habituales, y más. Si bien se puede acceder a cualquiera de estas partes mediante la hipnosis, las tres partes principales con las que trabajamos en las sesiones de regresión son:

1.      El niño interior

2.      El adulto, o parte crecida.

3.      Partes paternas

En lo que respecta a la mente subconsciente, no somos una sola persona. Somos más bien un caleidoscopio de piezas. Estas partes del yo se formaron a partir de experiencias específicas durante la infancia y la adolescencia, y aún permanecen allí, en el nivel subconsciente de la mente. Por lo tanto, el cliente adulto sentado en su silla es, en cierto modo, todavía un adolescente. Lleva dentro a niños pequeños y bebés que compiten por su atención. ¡Incluso hay una pieza que aún vive dentro de su madre!

Si no tienes formación en Terapia de Partes, te recomiendo algunos libros. El Método Satir, de Virginia Satir, es de lectura fácil y muy relevante para la hipnoterapia regresiva. El libro "Yo estoy bien, tú estás bien" de Thomas Harris te enseñará sobre las tres partes principales con las que trabajamos: niño, padre y adulto, a la vez que te brindará información sobre las etapas del desarrollo infantil.

Las partes también se conocen como estados del yo o subpersonalidades. El libro «Estados del yo», de John y Helen Watkins, se basa en un proyecto de investigación de la Universidad de Stanford que ofrece valiosas perspectivas sobre el concepto de partes y personalidades múltiples (trastorno de identidad disociativa). «Terapia del yo», de Gordon Emerson, es otra lectura recomendable.

Charles Tebbetts adoptó el enfoque de Paul Federn para trabajar con las partes del ego y lo adaptó a la hipnoterapia. Roy Hunter fue discípulo de Charles Tebbetts. Su libro «Hipnosis para la resolución de conflictos internos» es un texto exhaustivo sobre la terapia de partes, escrito específicamente para profesionales de la hipnosis.

Partes del niño interior

Si bien las Partes pueden formarse a cualquier edad, las más significativas se desarrollan durante la infancia. Estas Partes infantiles son registros de respuestas aprendidas a partir de experiencias específicas de la niñez. Sin embargo, no existe un solo Niño Interior. Tenemos muchas Partes del Niño Interior. Cada una es un registro de un suceso real y contiene las percepciones, los pensamientos y los sentimientos del Niño en el momento de su formación.

Dado que la facultad crítica de la mente no se desarrolla por completo hasta aproximadamente los 6 años, las partes que se formaron antes de esta edad contribuyen a moldear la identidad de la persona. Cuanto más pequeño es el niño, más receptivo es a las sugerencias verbales y no verbales, especialmente a las de los padres. La mayoría de los problemas con los que trabajarás se remontan a la primera infancia.

Las partes del Niño Interior pueden tener un impacto duradero en la vida de una persona ya que son responsables de las Creencias Fundamentales y emociones primarias como el miedo, la tristeza, la ira y el dolor. Las Creencias Fundamentales conforman la Facultad Crítica de la Mente, que determina lo que obtendremos en la vida, basándose en las experiencias pasadas.

Cuando se induce la regresión de un paciente a un suceso de su infancia, el Niño representa un registro de cómo el paciente experimentó esa situación en particular. Algo ocurrió para que esa parte se formara. La parte expresa una respuesta emocional a algo que se dijo, se hizo, se vio o se escuchó en ese momento. Es un eco del pasado.

Las partes que generan problemas suelen ser piezas infantiles que han sido juzgadas y rechazadas por no ser "lo suficientemente buenas". Esto crea un conflicto interno porque la suficiencia es nuestro estado natural. Así que, busca la carencia. Identifica qué necesitaba específicamente el niño en esa situación. ¿Fue falta de apoyo? ¿Falta de seguridad? ¿La incapacidad de comprender las cosas? ¿Cómo estaba el niño dando sentido a lo que estaba sucediendo? ¿Cuál era el pensamiento?

Normalmente, será un pensamiento de insuficiencia. Por ejemplo,

·         No soy (suficientemente) amado.

·         No soy (suficientemente) importante.

·         No soy (suficientemente) querido.

·         No soy (suficientemente) inteligente.

·         No soy (suficientemente) bueno.

Cuando las Partes se manifiestan como síntomas no deseados siempre tienen una intención útil. Señalan una necesidad insatisfecha a nivel subconsciente. A veces, el problema radica simplemente en que el Niño malinterpretó la situación. Otras veces, se debe a un abuso. En la mayoría de los casos se debe a que el Niño se sentía abrumado.

Cuando un niño se siente agobiado y no hay nadie que le brinde apoyo, debe ingeniárselas para afrontar la situación por sí mismo. Sin embargo, una estrategia que funcionó bien durante la infancia puede no ser efectiva en la edad adulta. Las respuestas de la niñez serán percibidas por la consciencia adulta como irracionales o fuera de control. Dado que la mente consciente necesita sentir que tiene el control, tenderá a reprimir el recuerdo.

Cuando reprimimos una parte nuestra esa pieza no puede madurar. Una parte que ha sido negada, rechazada, juzgada o condenada se queda estancada en el suceso formativo. Ese es el SSI (suceso sensibilizador inicial). A partir de ahí, seguirá buscando reconocimiento a través de síntomas. Las partes pueden causar estragos al esclavizar a una persona a las inhibiciones o a los impulsos excesivos. Los problemas emocionales como la inseguridad, la duda, la ansiedad, las adicciones, las dificultades sociales e incluso las enfermedades suelen tener su origen en patrones que se desarrollan como resultado de experiencias en la infancia. Pero el Niño nunca es el problema. Es lo que llama porque necesita sanación.

Lo que resistimos, persiste. – Carl Jung

La parte adulta

La parte adulta es responsable de sanar las partes infantiles. Toda sanación es autocuración. Es al amar y aceptar al niño cuando el adulto crea la seguridad interior, la autoestima y confianza necesaria para actuar adecuadamente en el futuro. La parte adulta es esencialmente la mente consciente del cliente en el aquí y ahora. Esta parte se basa en el pensamiento, el razonamiento y la lógica. Es la parte madura del cliente la que tiene la capacidad de analizar, evaluar y aplicar la sabiduría adulta.

La parte adulta es muy importante en la hipnosis regresiva porque es la parte del cliente que tiene la capacidad de introspección y comprensión. Es la mente que ha crecido. ¿Recuerdas el modelo mental de los anillos del árbol? La mente subconsciente es simplemente la mente consciente del pasado. Cuando regresas a un suceso de la infancia, regresas a la mente infantil. Accedes al anillo del árbol que estuvo expuesto al mundo exterior en ese momento. Los sucesos contenidos en cada anillo representan la mente consciente del cliente a esa edad. Si regresas a un suceso de cuando tenía dos años, la mente consciente del cliente solo tiene la madurez y la comprensión de un niño de dos años. Esta es la consciencia que estaba disponible en ese momento.

En la infancia, la mente es muy impresionable. Pequeñas cosas pueden tener un gran impacto. Cuando un niño se lastima no puede comunicar una necesidad importante, no comprende lo que sucede a su alrededor o no puede controlar lo que ocurre, se genera un conflicto interno. Para sobrevivir el niño debe aprender a adaptarse, superando las experiencias dolorosas.

Esto no significa que el cliente tenga que sufrir el resto de su vida. A diferencia del Niño, el Adulto ha desarrollado madurez cognitiva y emocional. Cuenta con una mayor experiencia vital. Como resultado, la comprensión adulta puede aplicarse a un suceso doloroso del pasado para revisarlo, reevaluarlo, contrastar las percepciones con la realidad, descubrir conexiones y comprender la perspectiva general. Esto crea las condiciones para tomar decisiones nuevas y mejores que permitan la sanación.

Partes internas paternales

El progenitor que aparece en una sesión de regresión no es el progenitor real. Es una representación interna de cómo el cliente percibía a su progenitor durante su infancia. Es una parte del cliente. Las partes parentales son registros de las impresiones que los progenitores dejaron en el cliente durante la niñez. Así como tenemos más de una parte infantil, tenemos múltiples partes parentales. Cada una se basa en la impresión parental específica a la edad del niño. Las partes parentales se basan en lo que se modeló en la infancia, lo que se observó y lo que se dijo o hizo al niño.

Los padres nos proporcionan las reglas necesarias para sobrevivir y desenvolvernos en la vida. Estas reglas nos dicen cómo ser y cómo no ser para satisfacer nuestras necesidades. Inculcan valores familiares, culturales y religiosos que se aceptan como verdades. Los padres proyectan en sus hijos creencias, valores y expectativas. También les enseñan las cosas básicas de la vida: cómo cepillarse los dientes, cómo atarse los cordones, cómo andar en bicicleta, cómo leer la hora. Además, condicionan a sus hijos a ser competitivos o a temer opinión sobre los demás. ¿Qué pensarán los vecinos?

Los padres se convierten en las voces de nuestra cabeza. Son ese parloteo constante que nos dice lo que está bien y lo que está mal, lo que debemos y no debemos hacer. Estas voces se interiorizan como Partes Parentales. Por ejemplo, el Crítico Interno suele ser la voz de una Parte Parental Crítica. Así es como se aprende el perfeccionismo.

La forma en que criamos a nuestros hijos suele ser un reflejo, o un rechazo, de cómo nos criamos, o nos criaron, de niños. Los problemas en las relaciones a menudo tienen que ver con una relación conflictiva con uno de los padres. Nuestras elecciones de pareja se basan en los modelos que nos inculcaron durante nuestra infancia. Cuando hay conflicto en el matrimonio, comprender la personalidad del cónyuge puede revelar con qué relación parental está lidiando el cliente.

Las partes vienen en todas las formas y tamaños. Hay partes infantiles, partes parentales, partes delincuentes e incluso partes maliciosas que operan fuera del control consciente. La clave para ayudar a una parte a sanar es reconocer que, por muy mal que se comporte, no es mala. Simplemente está atrapada en un mal lugar.

Partes desagradables

Sharon, una sanadora espiritual de la Nueva Era, quería comprender la presencia de una energía negativa que sentía en su apartamento. Esta energía la tenía muy asustada. Tenía miedo de dormir por la noche y se preguntaba si esa energía estaba ligada a ella. Mientras Sharon se concentraba en sus sensaciones se reveló una energía oscura y desagradable.

Al intentar conversar con esta parte de la cliente pronto descubrí que no era muy comunicativa. Se negaba a decirme su nombre, su origen o quién la había reclutado. Si bien todas las partes son buenas, no todas son amigables. Esta parte no solo no era amigable sino que tampoco estaba dispuesta a hablar conmigo. Esto dificultaba bastante la conversación. De hecho, lo único que logré sacarle fue que llevaba mucho tiempo con Sharon y que su único propósito era hacerle la vida imposible.

Cuanto más cuestionaba a la Parte más irritada y hostil se volvía hacia mí. Finalmente, me hizo una pregunta furiosa: ¿Sabes quién soy?

Decidí hacerme la tonta en lugar de meterme en una pelea con una parte del cliente.

—No —respondí inocentemente—. ¿Por qué no me lo dices?

 Esto pareció irritar aún más a la Parte. Entonces me siseó: «No eres muy lista, ¿verdad?». Bueno, al menos ahora estábamos hablando. Decidí seguir haciéndome la tonta y le pedí, respetuosamente, que me iluminara. Sinceramente, creo que fue la pura exasperación lo que la impulsó a revelarme su identidad.

Lo interesante es que, al revelar su identidad, lo hizo en voz baja. ¡Claramente, esta Parte tenía miedo de ser descubierta! «Satanás», susurró. «Ya sabes… ¡EL DIABLO!»

La cliente creía estar poseída por un demonio. Pero no estaba hablando con una empleada del diablo, sino con una niña asustada. Sabía que estaba tratando con una parte profundamente herida de la cliente, frustrada por no poder satisfacer una necesidad importante. Ya no se trataba solo de frustración; estaba furiosa. MUY furiosa.

Las partes centrales de la personalidad se moldean durante los años formativos, cuando el niño es vulnerable. Por ello, muchas de estas partes tienen una función protectora. Algunas se forman como resultado del proceso de condicionamiento propio del crecimiento. Otras se deben a experiencias traumáticas. En definitiva, las partes de la personalidad son registros de cómo la persona aprendió a afrontar un conjunto específico de circunstancias.

Desafortunadamente, aún estaba aprendiendo a facilitar la hipnoterapia regresiva y no tenía los conocimientos ni la habilidad necesarios para abordar este problema. Simplemente hice lo que pude, utilizando un enfoque de terapia de partes. De hecho, no fue hasta después de la sesión cuando Sharon reveló su historia. Había crecido como hija de un predicador bautista y, desde muy pequeña, había estado inmersa en un ambiente de culpa y miedo apocalíptico. Le habían enseñado a temer al diablo.

Este fue un factor determinante en la formación de esa parte tan malvada de ella. Esta parte malévola de Sharon había sido juzgada, rechazada y negada en su infancia por ser mala. Eso es la maldad, ¿no? La maldad es mala. MUY mala. Pero el tema religioso era solo un reflejo de la educación de Sharon. Esta parte de ella cargaba con un gran peso de culpa y miedo para que Sharon no tuviera que hacerlo. Eso sí que es un acto de amor, ¿verdad?

Eso es lo que hacen las Partes. Satisfacen necesidades. En este caso, la Parte protegía a Sharon, aunque de una manera muy retorcida. Pero así funcionan las Partes. Siempre intentan satisfacer una necesidad importante del cliente basándose en la sabiduría disponible en la edad en que se formaron. Las Partes encarnan decisiones tomadas en etapas anteriores de la vida. Si bien estas decisiones pudieron haber sido útiles para el cliente en su momento, pueden convertirse en limitaciones más adelante. Cuanto más joven sea la Parte, menos recursos tendrá. Y más vulnerable se sentirá.

A través del proceso, pude convencer a Sharon de liberar la parte enojada mediante la generación La sensación de alegría. Básicamente, desplazamos la emoción negativa generando una emoción positiva mucho más fuerte. Esto creó un ambiente interno incómodo para la parte enojada. Como resultado, optó por irse. Si bien este no es el resultado al que aspiraría, hoy resolvió el problema. Al menos, temporalmente.

Aun así, no puedo evitar preguntarme qué se habría revelado si simplemente hubiera seguido esa sensación hasta el suceso que la originó. Esta parte maliciosa, iracunda y autodestructiva de la paciente provenía de un pasado en el que, de niña, fue condicionada a la culpa y al miedo. La regresión a la causa habría revelado el momento preciso en el que se gestó el problema. Habría sacado a la luz la experiencia que hizo necesaria la formación de esta parte demoníaca de ella.

Todas las Partes se formaron para satisfacer necesidades importantes de seguridad, nutrición y bienestar. Cada Parte merece ser tratada con amabilidad y respeto, incluso las Partes enojadas o maliciosas. Las Partes problemáticas suelen serlo porque han sido juzgadas y rechazadas. Las Partes enojadas y destructivas suelen ser Partes Infantiles que han sufrido heridas profundas y necesitan ser amadas y aceptadas para sanar.

El proceso de descubrimiento mediante hipnosis regresiva le habría permitido a la Sharon adulta comprender qué originó esa parte destructiva. Podría haberse dado cuenta de cómo esa parte estaba anclada en el pasado y cómo, en realidad, cumplía una función positiva. Tal vez se formó para protegerla, cargando con el peso del mal que le fue impuesto mucho antes de que pudiera pensar por sí misma.

Liberar las emociones internas atrapadas podría haberle brindado mayor claridad, permitiendo a Sharon comprender mejor cómo la programación negativa en la infancia impacta a un niño. Podría haber comprendido cómo estas falsas creencias entraban en conflicto con la verdad más profunda de su bondad esencial. Habría visto, por sí misma, cómo este conflicto la había afectado durante su infancia y cómo seguía afectándola en la edad adulta. Estas reflexiones y comprensiones le habrían permitido amar y aceptar esta parte de sí misma, reintegrándola a su plenitud. Transformar e integrar esta parte como una parte valiosa y digna de su ser integral le habría dado acceso a nuevos recursos y un mayor empoderamiento.

Meses después, Sharon seguía aferrándose a los resultados positivos. El programa de pecadora inútil merecedora de castigo con el que había luchado durante la mayor parte de su vida finalmente había desaparecido. ¿Pero por cuánto tiempo? Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, habría hecho las cosas de otra manera. Desterrar una parte no resuelve el problema. En todo caso, solo lo entierra más profundamente. Cualquier intento de amputar una parte solo empeorará el problema.

Es solo cuestión de tiempo porque empieza a reafirmarse ya que, cuando una parte herida de una persona es repudiada o rechazada, es como desterrarla al infierno. Sin ningún lugar a donde ir puede empezar a desarrollar cualidades negativas. Las partes malévolas pueden llevar a una persona a actuar de forma autodestructiva. Sin duda. La de Sharon le generaba ansiedad. La mantenía despierta por las noches. Cada día se volvía más paranoica.

Pero cada parte es valiosa dentro de la personalidad. Es un recurso preciado del que el cliente se ha visto privado. Si está bloqueada, necesita ser liberada. Lo importante es recordar que estas partes necesitan ayuda. La parte que genera el problema no es el enemigo. Está herida y bloqueada. A menudo, se trata de una parte infantil que se esfuerza al máximo por satisfacer una necesidad importante del cliente.

El problema es que solo conserva los recursos que tenía a la edad en que se formó. Supongamos que tienes dos años. En ese caso podrías descubrir que chuparte el dedo es una estrategia eficaz para calmarte cuando te sientes ansioso. Chuparse el dedo a los dos años es útil porque, cuando sientes miedo o inseguridad, el alivio está al alcance de la mano. Pero a los treinta y dos años es un hábito vergonzoso. Chuparse el dedo en la edad adulta simplemente no es socialmente aceptable. Está a la par de hurgarse la nariz y tirarse pedos en público. Además, chuparse el dedo puede desalinear los dientes, y los tratamientos de ortodoncia no son baratos.

Cuando llevarte el dedo a la boca se convierte en una amenaza, ¿adivinas qué hará el subconsciente? Intervendrá para protegerte. La necesidad de consuelo, seguridad o cualquier otra necesidad que satisfaga ese comportamiento, no ha desaparecido. El subconsciente encuentra una forma más aceptable socialmente de satisfacer esa necesidad. ¿Adivinas cómo? Comer y fumar son comportamientos socialmente aceptados que brindan consuelo. Así es como debes verlos.

Chupar un cigarrillo es como chuparse el dedo. Llevarse comida a la boca sin tener hambre es como meterse el dedo en la boca. No es malo ni incorrecto. Esa actitud solo aumenta la culpa. El comportamiento cumple una función importante. La comodidad y la seguridad son buenas. En lugar de intentar eliminar el comportamiento no deseado, ¿por qué no encontrar una manera de satisfacer la necesidad subyacente? Si se satisface la necesidad, el cliente ya no necesitará un chupete.

Los comportamientos se aprenden. Y las Partes se expresan a través de comportamientos y respuestas. La causa del comportamiento no deseado siempre está en el pasado del cliente. Todas las emociones, creencias y sensaciones corporales que estaban presentes cuando se formó esa Parte están retenidas por esa Parte. El sentimiento asociado con una Parte te da la energía que necesitas para el Puente Afectivo. En primer lugar puedes conectarte con el suceso que causó la formación de esa Parte, descubrir qué sucedió para que se formara e identificar qué necesidad ha estado tratando de satisfacer. En segundo lugar puedes ayudar al cliente a liberar las emociones que lo han mantenido atrapado en ese suceso, emocionalmente. Luego, encontrar un forma de satisfacer la necesidad insatisfecha. Esto permitirá que la persona en cuestión asuma un trabajo más nuevo, mejor y más gratificante.

Trabajo de diálogo

La forma de descubrir los aspectos que requieren transformación es mediante el diálogo. El trabajo con las partes siempre implica un proceso de conversación. En una sesión de regresión la conversación puede ser solo entre tú y la parte. O puede ser conversación que facilitas entre el cliente y su parte. Por ejemplo, el trabajo con el niño interior requiere que la parte adulta del cliente regrese a un suceso del pasado para hablar con su parte más joven. Para el trabajo de perdón se invita a la parte adulta a tener una conversación madura con la persona que le causó daño en el pasado.

El Trabajo con las Partes implica conversar con una o más Partes. Podrías hablar con la Parte Infantil o la Parte Padre/Madre, o con una Parte negativa como el Perpetrador del abuso, o incluso con algo más siniestro. Recuerda que todas estas son Partes del cliente. Son representaciones internas de uno mismo o de otros, vinculadas a experiencias específicas de la vida anterior. Esto significa que están disponibles para conversar, siempre que estén dispuestas y sean capaces de hablar.

No todas las Partes pueden hablar. Por ejemplo, tuve una cliente que gemía, se quejaba y retorcía en la silla pero, por más que lo intenté, no logré que respondiera a mis preguntas. No solo fue un verdadero desafío descifrar con qué estaba lidiando exactamente, ¡sino que también fue escalofriante! Ahora bien, podrías sentir la tentación de suponer que se trataba de una posesión espiritual. Créeme, lo pensé. Pero la única manera de saberlo con certeza es dejar que se revele. En este caso recurrí a la Parte Adulta de la cliente para que me informara sobre lo que estaba sucediendo. Resultó que la Parte no podía hablar porque se trataba de una Parte preverbal de la cliente. Nunca supongas. Pregunta.

Todas las partes coexisten, aunque no siempre en armonía. Y cuando hay un conflicto el cliente lo percibe. Restablecer la armonía interna devolverá la paz y liberará las energías necesarias para la sanación.

La sanación siempre es segura. - Un Curso de Milagros

Resumen

El trabajo con las partes es la base de una hipnoterapia de regresión eficaz. Las partes componen la personalidad e incluyen las partes del niño, las partes del padre, las partes del delincuente, las partes maliciosas, las partes del cuerpo, Partes espirituales, partes habituales y muchas más. Las partes son registros de cómo la persona aprendió a afrontar un conjunto específico de circunstancias.

Si bien todas las Partes coexisten, no siempre lo hacen en armonía. Todas son buenas y están destinadas a ser útiles. Muchas cumplen una función protectora. Pero cuando las Partes son rechazadas o desheredadas, pueden volverse problemáticas. En algunos casos, pueden adquirir cualidades malévolas y comenzar a actuar de forma autodestructiva.

Las tres partes principales con las que trabajamos en las sesiones de regresión son el Niño Interior, el Adulto y el Padre o la Parte Infractora. Las Partes del Niño son las partes emocionales. Cuando hay un conflicto, el cliente lo siente. Las Partes del Padre son representaciones internas de los cuidadores principales. Estas partes proporcionan las reglas para ser y hacer. La Parte del Adulto es la conciencia adulta del cliente en el aquí y ahora.

Esta parte del cliente es fundamental para el trabajo con el niño interior, ya que la mente consciente puede aportar lógica y razonamiento maduros al proceso de revisión de sucesos pasados. Como resultado, esta parte del cliente posee la capacidad de introspección y comprensión.

 

CAPÍTULO 15: Trabajo con el niño interior

El trabajo con el Niño Interior es un proceso de autotransformación que implica incorporar la conciencia adulta al suceso inicial para apoyar al Niño Interior y brindarle lo que le faltó la primera vez. Principalmente esto busca brindar seguridad pero también ayudar al Niño a comprender lo sucedido. Incorporar la conciencia adulta permite reinterpretar el suceso.

El proceso comienza con pruebas para localizar el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) mientras se conecta con sucesos cada vez más antiguos. Una vez localizado, el siguiente paso es descubrir el conflicto interno. El cliente se convierte en la parte del cliente que era un niño en ese suceso. Esto permite acceder a los pensamientos y sentimientos del niño. El cliente ve a través de los ojos del niño, escucha a través de esos oídos y siente las emociones del niño.

Al desvelar las capas de pensamientos y sentimientos, se revelará el Patrón de Alineación Pensamiento-Causa (PAPC o TCA) subyacente. Recuerda que la causa del problema es el Pensamiento. Los Pensamientos generan emociones que impulsan comportamientos. Seguimos el sentimiento hasta el suceso inicial, SSI, porque existe una conexión directa entre el síntoma y la emoción. Detrás de la emoción se encuentra el Pensamiento responsable de generarla. ¿Qué está sucediendo? ¿Cómo interpreta esto el Niño? ¿Qué significado se le está dando a esta experiencia? ¿En qué se contradice esto con lo que el Niño desea?

Identifica todas las conexiones entre pensamiento y emoción. Por ejemplo, el pensamiento (no deseado) me hace sentir [asustado]. ¿Cuál es la necesidad insatisfecha del niño? Comprender las necesidades de desarrollo de un niño puede ayudarte a identificar la necesidad insatisfecha específica que provocó la formación de la parte del niño en el suceso inicial.

Partes prenatales

Una persona que se encuentra estancada en un suceso prenatal puede manifestar sentimientos de incompletitud, inutilidad o rechazo. En la edad adulta puede tender a postergar el inicio o la finalización de tareas.

Parte formada al nacer

Si un paciente experimenta una regresión al recuerdo del parto es importante averiguar cómo se sienten los padres respecto a la llegada del nuevo hijo. ¿Están preparados para recibir al bebé? ¿Se alegran de su llegada? ¿Están listos para asumir las responsabilidades de la paternidad? Los padres ambivalentes siembran incertidumbre en el niño, lo que genera ansiedad.

Partes que se forman entre el nacimiento y los 6 meses.

Un problema que se origina entre el nacimiento y los seis meses puede tener dificultades relacionadas con la capacidad de confiar en los demás. Es posible que no sean plenamente conscientes de sus necesidades y prioricen las de los demás. Estos pacientes pueden tener un patrón de insensibilidad emocional. Algunos aspectos a explorar durante el período comprendido entre el nacimiento y los seis meses incluyen: ¿Quién es el cuidador principal del niño? ¿El cuidador principal responde adecuadamente a las necesidades del niño? Por ejemplo: ¿Lo sostiene y mira a los ojos? ¿Lo toca y habla con cariño? ¿Le canta?

Partes formadas entre los 6 y los 18 meses

Un suceso estancado en el período comprendido entre los seis y los dieciocho meses puede manifestarse como problemas de aburrimiento. El cliente puede ser compulsivamente ordenado o perfeccionista. Algunos aspectos a explorar durante este período incluyen: ¿El cuidador principal es constante en el cuidado del niño? ¿El niño está seguro y protegido de cualquier daño? ¿Cuál es el tono de la conversación entre el padre/madre y el niño?

Partes formadas entre los 18 meses y los 3 años.

Un niño con Trastorno Emocional Individualizado de entre 18 meses y 3 años puede manifestarse como con preferencia por tener razón sobre el éxito. Puede ocultar el miedo y la tristeza con ira. Puede acosar a otros o comportarse de forma rebelde. Puede tener dificultades para establecer límites o expresar la ira indirectamente. Algunos aspectos a explorar en el período de 18 meses a 3 años incluyen: ¿Recibe el niño aliento y elogios? ¿Se le establecen límites razonables? ¿Tiene el niño permiso para expresar sus sentimientos (positivos o negativos)? ¿Son los cuidadores equilibrados?

Partes formadas entre los 3 y los 6 años

Un suceso inicial ocurrido entre los tres y seis años puede manifestarse a través de una falta de asertividad. El cliente puede tener fuerte necesidad de tener el control y salir victorioso. Puede tener dificultades. con sentimientos de insuficiencia y se comparan con los demás. Pueden tener confusión respecto a su identidad. Por ejemplo, pueden definirse por su trabajo o una relación importante. Pueden vestirse o comportarse de manera extravagante. Desear o esperar soluciones mágicas es típico de este período. Las cosas a explorar en el período de tres a seis años incluyen: ¿Se apoya al niño en la exploración del mundo de las personas y las cosas? ¿Está bien que el niño explore ideas y sentimientos? ¿Se anima al niño a expresar sentimientos? ¿Se le anima a conectar sentimientos y pensamientos? ¿Recibe respuestas a sus preguntas? ¿Se le elogia por un comportamiento apropiado?

Preparación para el proceso de diálogo

Mientras facilitas el trabajo de descubrimiento con la Parte Infantil, la Mente Consciente o Parte Adulta del cliente se mantiene al margen. Ahora es el momento de integrar la Parte Adulta con la Parte Infantil. Para ello puedes sugerirle: «Imagina que hay dos personas ahí: tu Parte Adulta y tu Parte de cinco años. Simplemente, permanece presente con el Niño que fuiste».

Esto prepara el terreno para el diálogo que mediarás entre la Parte Infantil y la Parte Adulta. De ahora en adelante, cuando la Conciencia Adulta tome la iniciativa, la Parte Infantil se mantendrá en segundo plano. Cuando la Parte Infantil se manifieste, la Parte Adulta asumirá el papel de observador.

El niño tiene una capacidad limitada para interpretar situaciones. Pueden ocurrir cosas que le resultan abrumadoras, pero para la Conciencia Adulta pueden parecer insignificantes. El papel principal de la Conciencia Adulta es intervenir, brindar apoyo amoroso al niño y ayudarlo a comprender lo sucedido.

#1. Curar el sello

El patrón SELLO es característico de un suceso inicial, SSI, en la infancia. Lo que sucedió fue una sorpresa. La intensidad emocional resultó abrumadora porque el niño carecía de la capacidad de autorregularse. Pero el principal problema fue que no había nadie que le apoyara. El niño tuvo que afrontar la situación solo.

Para neutralizar el Patrón SELLO anticípate al suceso. Este será un punto previo al SSI donde aún no ha ocurrido nada malo. El niño todavía se sentirá seguro y protegido. Luego, incorpora la Conciencia Adulta para preparar al niño para afrontar el problema explicándole lo que va a suceder.

Recuerda, el problema radica en que el cliente se ha desconectado de esta parte de sí mismo. Integrar la parte adulta en la escena junto con el niño introduce un cambio fundamental en el suceso original, ya que el niño ya no tiene que afrontar la situación solo. La labor del adulto es encontrar la manera de satisfacer las necesidades del niño. Esto resuelve la carencia. Esto sana al SELLO.

El objetivo no es cambiar el suceso. Es imposible. Ya ocurrió. Lo único que se puede hacer es crear las condiciones para que la sanación sea posible. Informar al niño neutraliza el impacto inicial. Ahora el niño sabe lo que va a suceder.

El siguiente paso es llenar al Niño de amor. El amor y el miedo no pueden coexistir. Llenar al Niño de amor introduce una energía contraria al suceso original. Puede que no lo elimine por completo, pero ayudará a reducir el impacto emocional al revivir el suceso.

#2. Encuentra el amor

Instruye a la Conciencia Adulta para que vaya dentro de su corazón y encuentre el amor. Está ahí. Al principio, puede que sea solo un destello. Pero aquello a lo que prestamos atención, lo atraemos en mayor cantidad. Haz que el cliente encuentre ese sentimiento. Luego, comprueba que realmente lo esté sintiendo.

Lo único que realmente importa es que el cliente sienta la emoción. Si el cliente no puede encontrar el amor por el Niño Interior, retrocede aún más hasta que el Niño aún sea digno de amor. No se puede continuar con el Trabajo con el Niño Interior hasta que haya un Adulto que pueda amar y aceptar al Niño. La sanación consiste en reconectar con nuestra Energía Central. Esta es la Fuente de toda sanación, incluyendo todos nuestros sentimientos positivos. Asegúrate de que el cliente sienta el amor antes de continuar.

#3. Siente el amor

Si el cliente siente amor, intensifica ese sentimiento dirigiendo la atención a su cuerpo. Las emociones se sienten en el cuerpo. ¿Qué sensaciones experimenta? El cliente podría decir que siente calor en el pecho o en el corazón. Podría sentir una agradable sensación que recorre todo su cuerpo. La idea es avivar las brasas hasta convertirlas en un fuego cálido y acogedor.

Si siente una sensación cálida y reconfortante en el pecho, permítele que esa sensación esté ahí. Simplemente puedes decir: «Así es», o «Ahí está la sensación», o «Eso es bueno. Date cuenta de que es tu sentimiento. Tienes derecho a sentirte amado». Luego, anima al cliente a sentirlo plenamente. ¡Se siente bien porque inunda el cuerpo de endorfinas!

Una vez que el cliente se haya conectado plenamente con la emoción, pídele que se la transmita al Niño, enviándosela de corazón a corazón. Esto brinda al Niño la experiencia de lo que más necesita: sentirse seguro, protegido, amado y aceptado. El amor es el estado natural del Niño. El amor se siente bien. Recuérdale que tiene derecho a sentirse bien de nuevo. Luego, indícale que observe lo bien que se siente.

Esto es sanador. Infundir este tipo de energía positiva en el Niño transformará cómo se siente el cliente en su vida adulta. Guíalo para que llene al Niño de su amor y aceptación. Luego, verifica que el Niño reciba el amor preguntando: "¿Cómo se siente el Niño?" o "¿Parece que el Niño está aceptando tu amor?".

Si el niño recibe amor del adulto, lo sentirá. Sigue enviándoselo hasta que el niño se sienta completamente lleno de amor. Esto no lleva mucho tiempo. Simplemente, dale al cliente un momento de silencio para asegurarte de que el niño esté completamente lleno. Sabrás cuándo está completo porque lo sentirá.

Mientras esto sucede, las energías también fluyen hacia la Conciencia Adulta. Recuerda que estás trabajando con diferentes aspectos de la misma persona. Cuando se satisfacen las necesidades del Niño este cambio se extiende a la vida adulta del cliente.

Cuando una persona experimenta emociones intensas se encuentra en un estado de hipersugestión. Este es el momento ideal para usar la autosugestión, ya que se ha establecido un nivel de amor propio. Invita al Adulto a dirigir palabras de amor y aceptación al Niño. Para facilitar el proceso, invita al cliente a decir la frase de autoaceptación: «Te amo y te acepto profunda y completamente». Luego, pide al cliente que continúe hablando.

Nadie conoce mejor al Niño que el Adulto porque él es el Niño, pero ya adulto. Solo tienes que sugerirle: «Dentro de ti están las palabras que el Niño necesita oír». Si el cliente no encuentra las palabras, puedes ayudarle haciéndole algunas preguntas. Pero lo que el Niño más necesita oír surgirá del proceso de descubrimiento. Por ejemplo: «¿Es ese bebé lo suficientemente bueno? Dile: "Eres lo suficientemente bueno". ¿Es ese bebé lo suficientemente inteligente? Dile: "Eres lo suficientemente inteligente". ¿Te importa? Dile: "Me importas. Tus sentimientos me trajeron de vuelta a ti. Me alegra mucho haberte encontrado. Y ahora que te he encontrado, estoy aquí para ti. Nunca estarás solo"».

¡Esto es increíble! Todo lo que necesitas está en la mente del cliente. El proceso de descubrimiento te brindará todos los detalles necesarios para lograr un resultado duradero.

#4. El amor sana

El trabajo con el niño interior se realiza en paralelo con los procesos de descubrimiento y liberación. Una vez completado el descubrimiento inicial tendrás una idea general de la historia. Sabrás qué sucedió, quiénes estuvieron involucrados y qué pensaba y sentía el niño durante la experiencia. Ahora es momento de cambiar el patrón que genera los síntomas, volviendo a guiar al niño. Esto también se conoce como la técnica del niño informado. El adulto resolverá los aspectos que generan los síntomas y que quedaron atrapados en el suceso, proporcionando al niño lo que necesita para superar la experiencia sin sentirse abrumado.

Reasumir la paternidad del niño

El proceso de reparentalización del Niño comienza por llenarlo de amor y aceptación. Esto crea un vínculo entre la Parte Adulta y la Infantil. La Parte Adulta asume el papel de Padre/Madre amoroso pues eso era lo que faltaba la primera vez. El proceso de conexión a través del amor mutuo establece un nivel de confianza entre estas dos partes del paciente.

Esto supone un cambio radical, ya que devuelve al cliente su capacidad de decisión. De ahora en adelante la Conciencia Adulta decide qué debe suceder. Tú simplemente guía el proceso y apoya al cliente en la creación del cambio.

Toda sanación es autocuración. La Conciencia Adulta posee lo que le faltaba al Niño: madurez. El adulto puede evaluar la situación, identificar errores de percepción y brindar al Niño la comprensión necesaria para transformar el suceso en una experiencia de aprendizaje. Ese es el objetivo.

Una vez que el niño ha sido colmado de amor, es momento de prepararlo para afrontar el suceso. Solo que, esta vez, el niño sabrá que no está solo. El adulto está con él. El niño sabrá que va a sobrevivir. El adulto es la prueba de ello. El niño sabrá que, en cuanto ocurra algo, el adulto estará ahí para él.

¿Te fijas en cómo establecemos un contrato antes del suceso inicial, SSI? El cliente toma una decisión informada para afrontar directamente el problema. El niño sabe que esta vez no está solo. El adulto sabe que puede manejarlo, ¡es un adulto! A medida que el niño atraviesa el suceso se puede recurrir a la Conciencia del Adulto para contrastar con la realidad las Percepciones y Pensamientos del Niño.

La función de la Conciencia Adulta es desafiar las creencias erróneas y proporcionar conocimientos contrastantes. ¿Está el Niño interpretando correctamente lo que está sucediendo? ¿Es verdad? Si el Pensamiento no es cierto, la función del Adulto es informar al Niño de la verdad sobre lo que está sucediendo. Esto le permitirá liberarse de la emoción ligada a la percepción falsa.

Si el niño interpreta correctamente la situación entonces la tarea del adulto es ayudarlo a afrontarla. A los pequeños les suceden cosas malas. Pero las situaciones difíciles en la infancia pueden servir para desarrollar fortaleza, sabiduría y resistencia. A veces, basta con saber que una experiencia dolorosa, o una emoción incómoda, no durará mucho.

Incluso la peor emoción no dura más de 90 segundos. Lo que mantiene a una persona atrapada en un sentimiento es resistirse a él. Permitir que el sentimiento se sienta y se exprese permite que termine. Entonces se acaba. Lo que el niño necesita saber es que sobrevivirá. El adulto es la prueba viviente de que el niño superará la experiencia.

El niño es inocente. No hay nada que haya hecho para merecer el maltrato. Por alguna razón, las personas responsables de su cuidado no cumplieron con su deber. Y si el niño cometió un error, es perdonable. Nada puede cambiar la verdad sobre él: que es digno de amor. Los humanos aprendemos de la experiencia. El niño está aprendiendo valiosas lecciones que lo fortalecerán al crecer. Ayuda al cliente a descubrir qué es esto. Esto es lo que Stephen Parkhill llamó encontrar lo bueno.

Perdonar es encontrar lo bueno. – Stephen Parkhill

Recontar la historia del suceso inicial, SSI.

El chiste favorito de Ronald Reagan era sobre un niño pequeño cuyos padres estaban preocupados porque era demasiado optimista. Como era de esperar, los padres llevaron al niño, demasiado alegre, a un psiquiatra. En un intento por desanimarlo, el psiquiatra lo condujo a una habitación llena de estiércol de caballo. ¡El niño estaba encantado! Trepando hasta la cima del montón se puso a cuatro patas y empezó a cavar. "¿Qué estás haciendo?", preguntó el psiquiatra. "Con todo este estiércol", dijo el niño radiante, "¡seguro que hay un poni por aquí!". (Nota del Traductor: Me pregunto por qué un psiquiatra necesita tener una habitación llena de estiércol de equino. Fin de la nota).

La sanación se completa cuando el cliente puede reflexionar sobre su historia de vida (lo malo) y encontrar lo bueno (lo valioso). ¿Cómo le benefició? ¿Cómo le hizo más fuerte o más sabio? ¿Qué aprendió a hacer o a no hacer que le servirá en el futuro? ¿Qué valor tuvo? ¿Qué propósito cumplió?

La directriz primordial del sistema cuerpo-mente es la protección. Cuando un hueso roto sana la zona afectada queda más fuerte que el hueso contiguo. Cuando una herida profunda cicatriza, deja una marca, una zona de piel más resistente. El resultado es el mismo al sanar el alma humana.

Se necesita cierta madurez para reflexionar sobre nuestra historia y descubrir cómo nos ha hecho más fuertes. Joseph Campbell dijo que no fue hasta que se acercaba a los 75 años que, al reflexionar sobre su vida, se dio cuenta de que una mano invisible lo había estado guiando todo el tiempo.

Esto me recuerda al poema "Huellas en la arena":

Una noche soñé que caminaba por la playa con el Señor. Muchas escenas de mi vida pasaron ante mis ojos. En cada escena noté huellas en la arena. A veces había dos pares de huellas; otras veces solo uno. Esto me inquietó porque me di cuenta de que durante los momentos más difíciles de mi vida, cuando sufría angustia, tristeza o derrota, solo veía un par de huellas. Entonces le dije al Señor: «Me prometiste, Señor, que si te seguía caminarías conmigo siempre. Pero he notado que durante los momentos más difíciles de mi vida solo ha habido un par de huellas en la arena. ¿Por qué, cuando más te necesitaba no has estado ahí para mí?». El Señor respondió: «Los años en que solo has visto un par de huellas, hijo mío, era cuando te llevaba en mis brazos».

Mirando hacia atrás no sabíamos entonces lo que sabemos ahora. Nuestras percepciones se basaban en el conocimiento y la sabiduría que teníamos entonces. Cuanto más jóvenes éramos, menos experiencia teníamos para evaluar y responder a esas circunstancias. Cuando se logra la sanación, la perspectiva que da el tiempo nos permite ver las cosas con claridad. Es posible darnos cuenta de que somos mayores y más sabios por haber vivido esas experiencias, por dolorosas que hayan sido. Ahora somos capaces de ver las cosas desde una perspectiva más elevada y descubrir cómo el pasado pudo haber tenido un propósito.

Se dice que no hay mal que por bien no venga. Si bien en su momento no fue la mejor experiencia el cliente puede reconocer que la superó. Al fin y al cabo sigue aquí, sigue respirando. Darle un significado positivo a estas experiencias le ayudará a liberarse de la necesidad de controlar lo externo. También pondrá fin al control que el pasado ha ejercido sobre su vida diaria, porque cuando el cliente finalmente puede bendecir el pasado se da permiso para seguir adelante con su vida sin sentirse víctima.

La vida sigue su curso. La experiencia nos enseña cómo ser y actuar, así como también cómo no ser y no actuar. ¿Qué aprendió el cliente? ¿Qué valiosa lección de vida le brindaron esas experiencias para convertirlo en mejor persona? ¿Qué sabiduría posee ahora como resultado de haber vivido esas vivencias? Al encontrar lo positivo en esas circunstancias encuentra su bondad. Y este es el verdadero tesoro: la bondad, la chispa divina que reside en su interior.

Lo que no me mata me hace más fuerte. - Friedrich Nietzsche

Resumen

El trabajo con el Niño Interior se realiza principalmente en el suceso inicial, SSI e implica diálogo entre la Conciencia Adulta y el Niño Interior. Se invita a la Conciencia Adulta a brindar amor y apoyo al Niño Interior ayudándolo a encontrar maneras de satisfacer sus necesidades. Al ayudar al Niño a comprender su experiencia se puede restaurar la claridad y la paz para facilitar la sanación.

Las partes centrales de la personalidad se forman durante los años de la infancia, antes de los cinco o seis años. La característica distintiva de un suceso sensibilizador inicial, SSI. en la infancia es el Patrón SELLO. Para neutralizar ese Patrón la Conciencia Adulta se introduce antes del SSI para preparar al niño a la experiencia mediante:

1.      Encontrar el amor

2.      Sintiendo el amor

3.      Curando al SEAL

4.      Encontrar lo bueno.

 

CAPÍTULO 16: El tiempo que lleva

Y así, cumplió con sus deberes en el infierno durante siete años. No se lavó, no se peinó ni cortó pelo ni uñas, ni se limpió los ojos. Y los siete años pasaron tan rápido que parecía como si no hubiera estado allí más de medio año.

La base del pacto con el diablo es que el cliente debe hacer el trabajo. El contrato no consiste simplemente en enmascarar o controlar los síntomas, sino en lograr un cambio duradero. El enfoque no está en los síntomas, que son solo evidencia de un problema que requiere solución. El enfoque está en las emociones. Al permitir que las emociones y sentimientos incómodos formen parte del proceso se permite que la causa oculta salga a la luz para poder liberarla. Esto requiere compromiso.

El cliente debe estar dispuesto a realizar el trabajo necesario para lograr una solución completa del problema, abordándolos a fondo. Liberar los bloqueos crea las condiciones propicias para la sanación. Sin embargo, esto puede llevar tiempo. La hipnoterapia regresiva no es un enfoque de una sola sesión, sino una terapia centrada en el cliente. El tiempo requerido depende de las necesidades, objetivos y recursos individuales de cada persona.

En promedio, seis o siete sesiones son suficientes para evaluar los resultados y asegurar un resultado duradero. Incluso si se necesitaran 20 sesiones para lograr un resultado duradero, seguiría siendo realmente impresionante. La terapia psicológica requiere, en promedio, seis sesiones solo para establecer una alianza terapéutica con el paciente. Para lograr una recuperación completa en el 50% de los pacientes de psicoterapia se requieren, en promedio, 20 sesiones, mientras que una tasa de éxito del 75% generalmente requiere 50 sesiones semanales. Por eso, la regresión a la hipnosis se considera una terapia breve.

El proceso de curación de la hipnoterapia regresiva comienza con la Fase de Preparación, donde se inicia el proceso. El objetivo es preparar al cliente para que realice el trabajo necesario para alcanzar el éxito. A continuación, se lleva a cabo la Fase de Transformación, que se basa en Regresar y Liberar.

La regresión a la causa es un proceso para encontrar el suceso responsable de la aparición de los síntomas mediante:

  • ·         Técnicas de puenteo
  • ·         Procedimiento de descubrimiento
  • ·         Pruebas para el SSI
  • ·         Síntoma que requiere identificación de patrón
  • ·         Mapeo de sesiones

·         La liberación es un proceso que se puede enseñar durante la fase de preparación. Posteriormente, se puede utilizar durante el procedimiento de descubrimiento para acceder a capas más profundas de percepciones, pensamientos y sentimientos mediante técnicas como:

  • ·         Encontrar la sensación
  • ·         Cuantificar el sentimiento
  • ·         Despertar la emoción
  • ·         Seguir tu intuición

 

#1. ¡Encuéntralo!

1. Encuentra la sensación para el Puente Afectivo
2. Vuelve al suceso anterior (Suceso Sensibilizante Previo)
3. Procedimiento preliminar de descubrimiento
4. Prueba para el SSI
5. Puente de regreso al SSI
6. Descubre la historia atrapada en el SSI (¿Qué está pasando?)
7. Identifica las partes involucradas en la historia (¿Quiénes?)

#2. ¡Siéntelo!

La energía atrapada en el sistema nervioso del cuerpo es incómoda. Puede generar resistencia y bloquear la conciencia. Liberar la energía emocional atrapada restaura la paz y la claridad al sistema mente-cuerpo. Esto dará un cliente más cooperativo, lo que le permitirá continuar conectando de nuevo con el SSI. Esto también facilita descubrir los detalles ocultos en un suceso.

#3. ¡Cúralo!

La liberación trae alivio. Como resultado, la mente se vuelve cada vez más receptiva a nueva programación. Este es el propósito del trabajo con el niño interior. El objetivo del proceso de descubrimiento es identificar las necesidades insatisfechas del niño. Ayudar al cliente a satisfacer estas necesidades resolverá la causa subyacente de los síntomas.

Una vez que se ha identificado lo que entra en conflicto con lo que el Niño desea, la Conciencia Adulta del cliente asume un papel parental hacia su yo más joven. La tarea del Adulto es resolver los Aspectos que Requieren Síntomas mediante:

  • · Brindar apoyo amoroso
  • · Verificar la realidad de las percepciones
  • · Encontrar conocimientos contrastantes
  • · Desafiar las creencias erróneas

 La fase de transformación consta de dos pasos en el protocolo de siete fases:

1. Regresión y liberación
2. Trabajo con el niño interior

La fase final es la Fase de Verificación, en la que se tomarán medidas para garantizar un cambio duradero.

 

FASE III: VERIFICACIÓN

 

FASE III

VERIFICACIÓN

6

Prueba e Integración

7

Trabajo del Perdón

Comprobar e Integrar Cambios

Permanencia sin esfuerzo

#1

Comprobar el, SSI

#1

Restaurar la bondad

#2

Comprobar Suceso Sensibilizador Posterior, SSP, y Cambios compuestos

#2

Liberar la ofensa/agravio

 

#3

Comprobar Resultados en la vida real

#3

Comprobar el perdón

 

 

#4

Recuperar la plenitud

 

#5

Progresar en la Edad

 

CAPÍTULO 17: Prueba los resultados

Cuando finalmente se le acabó el tiempo, el diablo viene y dice al soldado: “Bueno, Hans, ¿qué has hecho durante todo este tiempo?” Y Hans informa: “Bueno, he cuidado los fuegos de los calderos, he barrido y llevado la basura detrás de la puerta”.

¡Esta es la primera vez en la historia que se refieren al soldado como Hans! ¡Esto indica que ha ocurrido un cambio! El cliente ha recuperado la consciencia en algún aspecto. ¿Qué ha estado haciendo Hans todo este tiempo? ¡Los tres primeros pasos de la Sanación Universal!

1.      Encontrar el SSI mediante regresión y liberación.

2.      Percibir las emociones para descubrir la causa raíz subyacente.

3.      Sanar la parte infantil que ha quedado atrapada en ese suceso.

El cuarto paso es sellar el proyecto asegurándose de que los resultados sean duraderos. ¿Cómo saber si se han superado todos los obstáculos? ¿Cómo saber si el cliente se ha liberado realmente del pasado? ¿Cómo saber cuándo el trabajo está terminado? Se prueba. La única forma de saberlo con certeza es comprobar los resultados.

—Pero —dijo el diablo—, ¡también miraste dentro de los calderos! Menos mal que añadiste más leña o habrías perdido la vida.

El diablo sabe que toda condición exige una vida. El paciente debe renunciar voluntariamente a la vida que ha estado viviendo. Una enfermedad grave exige, literalmente, una vida. Si bien la ira es una respuesta natural a las heridas percibidas, cuando culturalmente se la considera negativa solo el diablo alentaría a una persona a expresarla. Esto es precisamente lo que se requiere. Aferrarse al miedo, la ira, el dolor, el resentimiento, la rabia, la culpa, la condena y los pensamientos de castigo solo perjudica al paciente. Así que el diablo está diciendo: «¡Menos mal que lo desahogaste!».

Al expresar sus sentimientos el cliente enfrentó los aspectos tóxicos de su mente. Eso requiere valentía. Si Hans hubiera evitado recuerdos o sentimientos prohibidos el momento de liberación se habría perdido. El problema habría vuelto a las sombras y, con él, la solución. Si bien podría haber experimentado alivio momentáneo los síntomas habrían reaparecido tarde o temprano, o empeorado.

Para que el cliente sane completamente debe estar dispuesto a perdonar el pasado. Solo entonces los sucesos pasados ​​dejarán de tener poder para controlarlo. Pero la mayoría de las personas no saben lo que significa perdonar el pasado. En lugar de perdonar usan:

  • La negación: se ignora y minimiza la experiencia.
  • La autoculpabilización: se explica la experiencia en términos de acciones o comportamientos propios.
  • La identidad de víctima: se queda atrapado en la autocompasión, impotencia y victimización.
  • La indignación: se fomenta de la ira, intolerancia y deseo de venganza
  • La identidad de superviviente: se distancian de la experiencia dolorosa viéndose como supervivientes.

La sanación total requiere la liberación completa de todos los sentimientos negativos. Eso es lo que significa perdonar el pasado. Perdonar es soltar. Lo que se le pide al cliente es que se libere del problema. Liberar los pensamientos tóxicos y las energías emocionales atrapadas en su interior le permitirá abandonar su identidad de víctima. Al recuperar su poder auténtico experimentará una cesación completa de la manifestación de los síntomas y una permanencia sin esfuerzo.

—Bueno, parece que se te acabó el tiempo. ¿Quieres volver a casa? —Oh, sí —dijo el soldado—. Me gustaría mucho ver qué está haciendo mi padre en casa.

¿Notaste que es el soldado quien responde a la pregunta, y no Hans? Esto indica que Hans aún conserva su actitud de soldado duro. Una parte de él sigue atrapada en el modo supervivencia. ¡Esta es también la primera mención a su querido padre! Claramente, algo no se ha resuelto.

En la película Shrek hay una conversación entre el ogro Shrek y su amigo Burro, donde Shrek afirma: "Los ogros son más complejos de lo que la gente piensa".

Shrek: ¡Los ogros son como las cebollas! (Levanta una cebolla, que Burro huele).

Burro: ¿Apestan?

Shrek: ¡Sí... No!

Burro: ¿Ah, te hacen llorar?

Shrek: ¡No!

Burro: Oh, si los dejas al sol, se ponen todos marrones y empiezan a brotarles pelitos blancos.

Shrek: (Pela una cebolla.) ¡NO! CAPAS. Las cebollas tienen capas. Los ogros tienen capas. Las cebollas tienen capas. ¿Lo entiendes? Ambos tenemos capas. (Se va.)

Burro: ¡Oh, ustedes dos tienen CAPAS! Oh. ¿Sabes? No a todo el mundo le gustan las cebollas. ¿Y el pastel? ¡A todo el mundo le encanta el pastel!

Shrek: ¡No me importa lo que les guste a los demás! Los ogros no son como los pasteles.

Burro: ¿Sabes qué más le gusta a todo el mundo? ¡Los postres de capas de chocolate, galleta y yogur! ¿Alguna vez has conocido a alguien y le has dicho: "Vamos a comer uno de esos postres", y te ha respondido: "¡Ni hablar, no me gustan!"? ¡Esos postres son deliciosos!

Shrek: ¡NO! ¡Tú, bestia de carga en miniatura, densa e irritante! ¡Los ogros son como las cebollas!

El diablo sabe que, como las cebollas y los ogros, los recuerdos tienen capas. Hay que analizar esas capas para identificar todos los factores que influyen. El problema es que siempre se trabaja contrarreloj y solo se puede hacer eso hasta cierto punto en una sola sesión.

Por muy exhaustivo que seas al abordar todos los aspectos que influyen en el problema no hay garantía de encontrar la raíz del mismo. Las verdades más profundas pueden permanecer ocultas hasta que el subconsciente considere que es seguro revelarlas. Por lo tanto no descubrirás toda la historia de inmediato.

El cliente puede optar conscientemente por ocultar cierta información porque la considera poco importante o demasiado vergonzosa para admitirla. Pero si no se saca a la luz no se puede solucionar. Lo que el cliente no revela sigue ahí, esperando ser revelado. Si no se resuelve, el problema persistirá. Por eso es fundamental evaluar los resultados.

#1. Prueba el suceso sensibilizante inicial, SSI

Para evaluar los resultados en el SSI, el cliente revisa el suceso de principio a fin. El suceso se desarrolla exactamente igual que la primera vez. Lo único que cambia es cómo se siente el cliente. La sanación no consiste en cambiar la historia sino en transformar la forma en que el cliente se siente internamente, de manera que ya no esté atado a las cosas del pasado.

El pasado es solo el pasado. El futuro reside en su capacidad para aprender de las experiencias pasadas y transformarse gracias a ellas, de modo que las situaciones y las personas de la vida diaria ya afecten negativamente. El SSI no cambia. Lo que cambia es cómo se siente. Cuando el cliente puede superar el suceso sin que se desencadene, el suceso se ha resuelto.

Recopilar información

—Has ganado tu recompensa —dijo el Diablo—. Así es como la obtendrás: ve detrás de la puerta, llena tu mochila con la basura y llévatela a casa.

Cuando el cliente acepta con serenidad lo sucedido, libre de las percepciones y los juicios que inicialmente le causaron angustia, se establece un nuevo nivel de orden y estabilidad. En el momento en que el cliente reconoce este cambio, este se vuelve permanente.

Para fomentar este nuevo nivel de conciencia, pregunta al cliente: "¿Qué ha cambiado?". Esta pregunta genera ideas. Permite que el cliente cuente qué cambios específicos está experimentando. Esto permite que el suceso se convierta en una experiencia de aprendizaje, transformando la forma en que el cliente se ve y ve el mundo que le rodea. Como resultado, responderá de manera muy diferente ante situaciones similares en el futuro. Esto sienta las bases para el proceso de progreso a través de los sucesos sensibilizantes posteriores, SSP.

Comprender es hacer realidad. ¿Qué descubre el cliente? ¿Qué ha cambiado? ¿Es cierto? ¿Cómo lo sabe? Toda prueba que respalde el cambio debe surgir de la experiencia del cliente durante la sesión. No utilices un guion. Refuerza las reflexiones del cliente. Cuanto más significado encuentre el cliente en su historia más recursos internos reunirá y más profunda será la transformación.

Puedes profundizar la transformación sugiriendo: «¡Has cambiado!». Luego pregunta: «¿Cómo sabes que has cambiado?». Valida el reconocimiento del cambio por parte del cliente. Después, pregunta: «¿Cómo influye este conocimiento en las cosas de ahora en adelante?». Esto te indicará qué espera el cliente en el futuro. Estás inculcando nuevas creencias, así que asegúrate de vincular estos cambios con el objetivo terapéutico del cliente.

Lo que la mente espera tiende a hacerse realidad. - Gerald Kein

El suceso inicial, SSI es una experiencia en la que una parte del cliente quedó atrapada en la infancia. Como resultado no ha podido madurar. Liberar las emociones reprimidas crea un estado de alta sugestionabilidad. El trabajo con el niño interior aprovecha ese estado para incorporar conceptos e ideas alineados con el estado central de salud y felicidad del niño.

El siguiente paso es transferir estos cambios a la Conciencia Adulta ayudando al Niño a crecer. Para ello se enseña al Niño a integrar todos los cambios —las comprensiones y las mejores sensaciones— y a asumirlos como propios. Se le anima a que encarne estos cambios sintiéndolos plenamente. Luego, se le guía en su crecimiento a través de las Experiencias de Supervivencia.

#2. Prueba los sucesos posteriores, SSP

El desarrollo del niño implica un proceso de proyección hacia el futuro desde el suceso inicial, SSI, hasta los posteriores, SSP, en la historia del cliente. Esto permite evaluar los resultados del SSI, consolidar todos los cambios y transformar la historia del cliente. Aquí es donde el mapa de la sesión resulta fundamental, ya que proporciona una representación visual de la historia del cliente.

Cada suceso posetiors, SSP, representa un suceso futuro para el Niño que ha estado atrapado en el suceso inicial, SSI. Al progresar a través de los sucesos posteriores el Niño se libera de ese suceso y puede crecer hasta la edad adulta con el conocimiento que posee ahora. Como resultado, la Conciencia Adulta recibe todos los beneficios del cambio.

Los cambios específicos que se han producido acompañarán al niño a medida que crezca hasta el siguiente SSP en la línea de tiempo. Por lo tanto, una vez que el SSI esté claro se le indica al niño que integre el nuevo y mejorado estado de conciencia y que lleve consigo estos cambios al siguiente suceso significativo. Por ejemplo, si el SSI fue a los dos años y el siguiente SSP en la línea de tiempo es a los cinco, se indica al niño que crezca hasta esa situación a los cinco años con el recuerdo de todo lo aprendido en el SSI. El niño transformado revisa entonces el SSP.

Así se consigue un resultado duradero. Elimina todo lo relacionado con el problema que presenta el cliente en el SSI. Luego, instala los recursos que el Niño Interior no tenía la primera vez. Esto significa que el Niño que avanza en la vida ya no es la misma persona. ¡Ha cambiado! Debido a este cambio los posteriores SSP se modificarán para reflejar cómo se habrían desarrollado los acontecimientos si el Niño no hubiera reaccionado de forma tan impulsiva.

Pero, si el Niño se ve afectado por algo en un suceso posterior, SSP, verifica si ese aspecto ya existía en el suceso inicial, SSI. Si fue un problema en el SSI es que ese suceso inicial aún no está claro. Vuelve al suceso causal, encuentra el sentimiento y haz la Prueba de Sentimientos. Podría haber un suceso anterior conectado a esa sensación. Los problemas complejos pueden tener múltiples sucesos iniciales, SSI, que contribuyen a los mismos síntomas. La sensación puede estar relacionada con el mismo SSI, o puede que descubras que hay otro. En cualquier caso, sabrás en qué concentrarte a continuación.

Si el aspecto que se pone de manifiesto no estaba en el suceso inicial SSI, entonces probablemente se añadió al patrón general después de ese suceso. En este caso, manifiéstalo en el suceso posterior, SSP. Luego, retrocede y reproduce el suceso de nuevo. Comprueba que el suceso posterior sea claro. Después, antes de pasar al siguiente SSP, aprovecha la oportunidad para potenciar el cambio preguntando al Niño: "¿Qué ha cambiado?". Deja que el cliente lo cuente. Luego, valida las ideas del cliente con: "¡TÚ has cambiado!".

Enseña al cliente a asumir la responsabilidad de cada cambio positivo que ocurra. De esta manera podrás sanar la narrativa a medida que el niño crece. Esto aprovecha la tendencia natural de la mente subconsciente a generalizar todo el aprendizaje.

Generalizar el cambio

Todos estos cambios se propagan a lo largo del tiempo llegando hasta el cliente en el aquí y ahora. Al apoyar al Niño en su crecimiento en sabiduría y comprensión estás fortaleciendo y potenciando la Conciencia Adulta.

A medida que el cliente avanza en la línea de tiempo los cambios se propagarán a otras experiencias o sucesos que pueden, o no, haber salido a la luz durante la regresión. Otras partes del cliente pueden beneficiarse de estos cambios. Como resultado, problemas que aparentemente no guardan relación con el problema que presenta el cliente a menudo se resuelven por sí solos, como por arte de magia.

Integrar el cambio

El niño interior se acerca al cliente sentado en la silla. Luego, afianza los cambios en el aquí y ahora guiándolo para que note lo mucho mejor que se siente. Reconoce y celebra el éxito animándolo a asumir la responsabilidad de haber creado estos maravillosos cambios. Dile al cliente: «¡Tú lo hiciste!». Luego, da instrucciones a la mente subconsciente para que integre todos los cambios —físicos, mentales, emocionales y espirituales— permitiendo que cada parte del cliente se beneficie de estos maravillosos cambios. Ten presente que el proceso de encarnar un cambio real y duradero se ha iniciado.

#3. Pon a prueba los resultados en la vida real.

“Ah, y también debes ir sin lavar ni peinar, con pelo y barba largos, con las uñas sin cortar y los ojos legañosos. Y si alguien te preguntan de dónde vienes debes decir: «Del infierno». Y si te preguntan quién eres debes decir: «¡El inmundo hermano del diablo y también mi rey!».

En la antigüedad, el rey era el único responsable de su reino (la realidad) y no respondía ante nadie más que Dios (el Poder Supremo). Ser rey propio es ser soberano. La autonomía es el verdadero poder. El autogobierno es la capacidad de responder a las circunstancias externas con autoridad.

El cliente está comprometido con un proceso para recuperar el control de su vida. El diablo simplemente le recuerda el Contrato. El Contrato es un acuerdo para permitir que los sentimientos incómodos formen parte del proceso de sanación. Entonces, el diablo dice: «Ah, por cierto, serás más consciente de tus sentimientos gracias al buen trabajo que has hecho hoy».

El diablo también recuerda al cliente la relación terapéutica. «Estamos juntos en esto (como hermanos). Permaneceremos juntos hasta lograr la sanación. Si surge algo entre sesiones, avísame». Esto garantiza que si el cliente experimenta una recaída o una recurrencia de los síntomas no abandonará el proceso. Sabrá que debe regresar y darte un informe completo. Esto mantiene el contrato abierto.

Mantén el contrato abierto.

La sanación es un proceso, no un suceso. La limpieza interna en el suceso inicial, SSI, y el desarrollo del Niño a través de los sucesos posteriores, SSP, inician el proceso de sanación a nivel subconsciente. Sin embargo, solo se puede resolver lo que sale a la luz durante la sesión. La mente subconsciente solo mostrará aquello para lo que el cliente está preparado. El cambio no ocurre durante la sesión sino en la vida cotidiana del cliente. Es ahí donde las sugestiones posthipnóticas surten efecto. La única forma de saber con certeza que el problema se ha resuelto por completo es evaluar las respuestas del cliente en su vida diaria.

Considera el tiempo entre sesiones como un periodo de asimilación en el que las sugerencias de cambio surtirán efecto o serán cuestionadas. Si nada cambia, no cambia nada. Por lo tanto, algo debe suceder entre sesiones. El cliente puede sentirse mejor, peor o experimentar altibajos. Esto proporciona la información necesaria para guiar el proceso de sanación de manera efectiva. Mientras haya algún cambio entre sesiones, se está progresando y se sabe qué pasos seguir.

Si el cliente regresa y comenta que se siente mejor, esto indica que logró mantener los cambios. Se ha avanzado. ¡Eso es motivo de celebración!

Si el cliente experimenta algunos altibajos entre sesiones, hay movimiento que indica que ese cambio está ocurriendo. ¡Nada genera más éxito que el éxito mismo! Por lo tanto, valida cada señal de éxito antes de pasar a la siguiente pieza del rompecabezas.

Aunque el cliente salga de tu consulta sintiéndose muy bien es posible que no conserve esa sensación positiva. Dos o tres días después puede que vuelva a caer en sus viejos hábitos. Si el cliente se siente peor, o se altera, simplemente significa que aún no has resuelto el problema por completo.

Al destapar los sucesos del pasado la mente se remueve a nivel subconsciente. Como resultado, trabaja internamente, reajustándose a todos los cambios ocurridos. Integra estos cambios en la vida del cliente, AHORA. Pero el amor saca a la luz todo, a diferencia de sí mismo, para sanar.

Al abrir una brecha en una bolsa de veneno se libera parte de la presión interna. Y cuando la mente subconsciente experimenta cierto alivio, querrá más. Como resultado, comenzará a sacar a la superficie más cosas para poder resolverlas. Los sueños pueden reflejar este proceso, y los recuerdos pueden aflorar a la conciencia de forma inesperada. Esto es una excelente noticia, ya que la siguiente capa se vuelve accesible para la sanación.

Algunas personas tienen que volver a enfrentarse a situaciones difíciles. Todavía tienen que lidiar con el estrés situacional en casa o en el trabajo. Puede haber un problema en el sistema familiar o en la relación de pareja del que no se tenga conocimiento. Cuando un problema no se resuelve por completo las situaciones y la vida cotidiana pueden desencadenar reacciones del pasado.

Cualquier situación presente en la vida del cliente constituye un sistema de apoyo para el problema. Generar un cambio interno alterará ese statu quo. Como resultado, los hijos podrían empezar a tener problemas de conducta. La pareja podría volverse conflictiva. Los jefes o compañeros de trabajo podrían poner en tela de juicio la capacidad del cliente para mantener cambios positivos. Te guste o no, tus opiniones le importan al cliente pero la sanación del cliente no puede depender de las opiniones o el comportamiento de los demás. Si ocurre algo que desencadena una reacción en el cliente esto le proporciona un suceso específico que puede utilizar para establecer un vínculo con el suceso causal.

No se puede esperar que estas personas piensen o se comporten de manera diferente a como lo han hecho en el pasado. Al fin y al cabo no han cambiado ellas, sino el cliente. Sin embargo, las personas más cercanas a ellos tienen el poder de sabotear su progreso al intentar, inconscientemente, reinstaurar la programación antigua y familiar. Mantener el Contrato abierto les proporciona un salvavidas para que, si algo desencadena una crisis en su vida diaria, no se rindan. El cliente recordará que está participando en un proceso que lo liberará del pasado al recuperar su derecho a sentir sus emociones más auténticas.

El tiempo lo dirá. Por lo tanto, indica al cliente que incorpore estos cambios a su vida cotidiana. Analizad los resultados. Recuérdale que, una vez resuelto todo, ya no será susceptible a las personas ni a las situaciones como antes. Cuando ocurran sucesos en el presente que le recuerden experiencias pasadas, ya no tendrán poder para influir en sus emociones. Esta es la verdadera libertad emocional.

Soy dueño de mi destino. Soy el capitán de mi alma. - Henley

El tiempo lo dirá.

El soldado guardó silencio e hizo lo que el diablo le había ordenado sin quejarse, pero no quedó nada satisfecho con su recompensa.

Durante una semana de formación en Florida tuve el honor de experimentar una sesión de hipnoterapia de Regresión a la Causa, con Stephen Parkhill. ¡No fue para nada lo que esperaba! No hubo relajación. En cambio, me embarqué en un viaje vertiginoso y acelerado hacia un suceso de mi infancia. La liberación de las múltiples capas de emociones en el SSI me devolvió la claridad y la paz. Sin embargo, inmediatamente después de la sesión, me sentí desorientada y un poco decaída. Quizás aún estaba procesando la información, pero no lo comenté a nadie. Tampoco mencioné mi descontento con la falta de imágenes visuales. Había esperado que la regresión fuera una experiencia tridimensional. En cambio, fue más bien onírica, como si viera las cosas a través de una gasa espesa.

Aunque las emociones eran viscerales y reales, no pude evitar preguntarme si no me lo había inventado todo. Esto me enseñó una lección importante: los clientes no lo cuentan todo. Algunos siguen esperando un milagro en una sola sesión, a pesar de haber sido informados de lo contrario. Otros pueden pensar que, una vez curados, pueden retomar una relación tóxica o un estilo de vida que les causó los síntomas. Esa es una expectativa irreal. No se puede anular la ley de causa y efecto. Nadie puede. Lo único que se puede hacer es trabajar en armonía con la naturaleza.

Si el cliente espera que tú hagas magia no quedará satisfecho con sus recompensas. Por ejemplo,

Cliente: Después de perder peso, si vuelvo a comer con normalidad, ¿volveré a subir de peso?

Diablo: ¿Cuando dices comer normalmente, te refieres a hacer lo que te hizo engordar en primer lugar?

Durante una sesión de regresión pueden salir a la luz verdades vergonzosas que el cliente puede optar por no compartir. Algunos clientes tendrán dudas persistentes sobre el proceso, preguntándose si esos recuerdos fueron reales o inventados. Otros pueden sentirse incómodos al tener que enfrentar recuerdos dolorosos del pasado. Incluso al liberar sentimientos incómodos. Aunque le brinde alivio, el cliente puede molestarse contigo por pedirle que vaya allí. Puede que le disguste descubrir que el cambio real requiere un esfuerzo real, o que la sanación lleva tiempo.

Lo único que puedes hacer es guiar el proceso. El cliente es responsable de los resultados. Toda sanación es autocuración. Requiere esfuerzo. Depende de la participación del cliente. Y el tiempo que tome no depende de ti. Depende del cliente. Si el cliente decide ocultar información que podría ser crucial para su sanación, no hay nada que puedas hacer. Si no está dispuesto a cumplir su parte del Contrato, no puedes obligarlo. Lo único que puedes hacer es trabajar con lo que te dan y evaluar los resultados. La sanación ocurre. El tiempo dirá cuándo el problema se ha resuelto definitivamente.

Para tener éxito desarrolla la persistencia, la tenacidad y la voluntad de trabajar duro durante veintidós minutos para comprender algo que la mayoría de la gente abandonaría después de treinta segundos. - Malcolm Gladwell

Beneficios secundarios

En cuanto regresó al bosque se quitó la mochila para vaciarla. Pensaba tirar los restos de la limpieza pero al abrirla descubrió que se habían convertido en oro puro. «¡Guau! ¡Qué grata sorpresa!», se dijo muy satisfecho.

Dado que la mente funciona mediante la asociación, las emociones que se liberan durante una sesión de regresión pueden vincularse con otras situaciones, pensamientos, sentimientos y comportamientos. Como resultado, el cliente puede sorprenderse gratamente al descubrir que problemas aparentemente inconexos se resuelven, incluso antes de que se haya solucionado el problema principal.

Algunos de los beneficios secundarios inesperados informados por clientes reales incluyen:

·         Una persona que sufre de ansiedad se sorprende al descubrir que sus ganas de comer chocolate han desaparecido por completo.

·         Un artista bloqueado comienza a tener sueños creativos e inspiradores.

·         Una empresaria estresada está encantada de haber podido reducir dos tallas de pantalón sin esfuerzo.

·         El psiquiatra de una paciente que está perdiendo peso le dice: "¿Qué has estado haciendo? ¡Tu depresión está desapareciendo!".

Aunque salí de mi sesión de regresión con Parkhill cuestionando mi experiencia, necesitaba comprobar cosas de mi vida cotidiana. No tenía recuerdo consciente de ninguno de los sucesos que había experimentado (en la regresión). La primera experiencia fue justo antes de mi nacimiento, incluido el nacimiento mismo. Al llegar a casa conté a mi madre lo que había vivido. Me sorprendió gratamente que ella corroborara los sucesos que yo había revivido.

Una semana después me alegró mucho descubrir que el bulto en mi pecho, que había sido mi principal preocupación, había desaparecido por completo. Las pruebas médicas posteriores dieron negativo. ¡Esto funciona de verdad! No lo duden. Simplemente comprueba los resultados en la vida diaria del paciente porque la curación es posible. La pregunta es: ¿Podrá el paciente mantener los resultados en su vida real?

Resumen

Por muy exhaustivo que seas al abordar todos los factores que influyan en el problema no hay garantía de que hayas encontrado la raíz del mismo. Es posible que se oculten aspectos más profundos de la verdad hasta que la mente consciente o subconsciente se sienta segura para revelarlos. Por lo tanto, debes realizar pruebas.

El proceso de evaluación comienza con el Suceso de Sensibilización Inicial. Revisar el suceso permite verificar su claridad. Luego, se pueden recopilar todas las ideas y beneficios del cambio y proyectarlos a lo largo de la línea de tiempo del cliente. A medida que estos cambios se implementan el Niño aspira a experimentar lo que significa tener este nuevo y mejor nivel de conciencia. Conforme avanza a través de los Sucesos de Sensibilización Posteriores, se pueden evaluar los aspectos no resueltos o residuales, y eliminarlos.

La mente subconsciente generaliza de forma natural todos los cambios por lo que, a medida que este proceso se desarrolla, se produce un efecto dominó que se extiende a otros sucesos que quizás no se habían percibido. Otras partes del cliente también pueden beneficiarse de estos cambios. Esto puede generar muchos beneficios secundarios inesperados en el proceso de sanación.

A medida que estos cambios se extienden a la Conciencia Adulta del cliente, se integran como parte de su identidad AHORA. El Ritmo Futuro puede utilizarse para evaluar las expectativas del cliente respecto al futuro. La prueba final de los resultados se da en la vida cotidiana del cliente. ¿Podrá el cliente mantener los cambios? El tiempo lo dirá. Hasta entonces, mantén el Contrato abierto.

Notas del capítulo:

  • Abraham Maslow, Jerarquía de necesidades. https://www.youtube.com/watch?v=L0PKWTta7lU
  • Thorwald Dethlefsen, El poder curativo de la enfermedad (1983).
  • Caroline Myss, Por qué la gente no se cura (1998).
  • Encontrarás algunos conceptos útiles sobre la autorresponsabilidad en el libro de Gary John Bishop, Unfuck Yourself. https://www.amazon.com/Unfu-Yourself-Your-Head-into-ebook/dp/B071F7C5NQ/ref=tmm_kin_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=1595707354&sr=8-1
  • Dave Elman, Hipnoterapia (1964).
  • Alexander Loyd, El Código de la Sanación (2013). Este libro ofrece abundante información sobre cómo el estrés es el factor subyacente de prácticamente todos los problemas, lo que lo convierte en un excelente recurso para informarse y educar a los demás sobre las causas de las enfermedades y cómo puede producirse la sanación.
  • https://www.emofree.com/
  • https://www.eftdownunder.com/
  • Gary Craig, EFT para el TEPT (2009).
  • Konrad Stettbacher, Dar sentido al sufrimiento (1930).
  • Konrad Stettbacher, Dar sentido al sufrimiento (1930).
  • Robert Johnson, El rey pescador (1993).
  • Cuando se producen varios sucesos de carácter repetitivo (por ejemplo, abusos continuados por parte del mismo agresor), es posible consolidarlos todos en un único suceso y procesarlos como si se tratara de un solo suceso.
  • María Stevenson, Huellas (1936).
  • Michael Lambert, Manual de psicoterapia y cambio de comportamiento de Bergin y Garfield (2013).
  • Dr. Sidney B. Simon y Suzanne Simon, El perdón: Cómo hacer las paces con tu pasado y seguir adelante con tu vida (1991). Luskin, F., Perdonar para siempre (2002).
  • Shrek, dirigida por Andrew Adamson y Vicky Jenson (2001; EE. UU.: DreamWorks).
  • Sondra Ray, Relaciones amorosas (1995).
  • Matt Sison.

 

CAPÍTULO 18: La única prueba verdadera

Luego se dirigió al pueblo más cercano, donde un posadero lo esperaba en la puerta. Al ver a Hans acercarse el posadero se asustó muchísimo, pues Hans tenía un aspecto espantoso, peor que un espantapájaros. —¿De dónde vienes? —preguntó. —Del infierno —respondió Hans. —¿Quién eres? —preguntó el posadero. —El inmundo hermano del diablo, y también mi propio rey —aclaró Hans.

Así como las situaciones cotidianas pueden recordar experiencias del pasado, las personas pueden desencadenar problemas sin resolver. Lo que el cliente acaba de afrontar es una proyección de su crítico interior. Proyección es un término psicológico que describe el proceso de evitar sentimientos o impulsos incómodos atribuyéndolos a otra persona. Por ejemplo, un acosador podría negar su vulnerabilidad proyectándola en sus víctimas. (Nota del Traductor: es decir, frente al maltrato recibido el maltratado se convierte en maltratador)

Recordemos que Hans quería saber cómo estaba su padre. Al igual que un padre, el trabajo de un posadero consiste en satisfacer las necesidades humanas básicas: alojamiento, comida y bebida. Se trata de alguien de quien el cliente depende de alguna manera. Puede ser un padre o figura paterna o materna sustituta, como un cónyuge, un empleador, un médico, un miembro del clero, etc., que tiene el poder de retener, bloquear o negar la satisfacción de necesidades importantes.

Satisfacción de necesidades

La jerarquía de necesidades de Maslow ilustra las necesidades, valores, impulsos y prioridades que rigen la motivación y comportamiento humanos. La base de la pirámide representa las necesidades físicas, fundamentales para la supervivencia humana: oxígeno, agua, alimento, vestimenta, vivienda, sexo, etc.


 

Cuando se satisfacen las necesidades físicas, la necesidad de seguridad tiene prioridad y determinará el comportamiento. Las necesidades de seguridad se expresan como un deseo de previsibilidad, orden y equidad. Incluyen seguridad personal, seguridad financiera, salud y bienestar, y protección contra posibles amenazas como accidentes o enfermedades, por ejemplo, características de seguridad del automóvil, seguridad laboral, cuenta de ahorros, pólizas de seguro, fondo de pensiones, etc.

Una vez satisfechas las necesidades físicas y de seguridad, las necesidades emocionales y sociales cobran prioridad. Esto incluye la necesidad de amor y pertenencia. Cuando la necesidad de amar y ser amado no se satisface, pueden manifestarse la soledad, la ansiedad social y la depresión clínica. Esta necesidad de pertenencia a menudo puede superar las necesidades fisiológicas y de seguridad, dependiendo de la intensidad de la presión social. Por ejemplo, una persona anoréxica puede ignorar la necesidad de comer y la seguridad de su salud a cambio de una sensación de control y pertenencia.

Por encima de la necesidad de amor y pertenencia se encuentra la necesidad de autoestima y respeto propio. La forma inferior se manifiesta como la necesidad de ser aceptado y valorado por los demás: estatus, reconocimiento, fama, prestigio y atención. La forma superior se basa en la competencia interna adquirida a través de la experiencia, lo que produce una sensación de fortaleza y empoderamiento, dominio, autoconfianza e independencia.

Mientras que los cuatro niveles inferiores de la pirámide representan necesidades de carencia, la cúspide es la autorrealización. Esta representa el deseo de superarse y alcanzar el máximo potencial. Curiosamente, el lema de reclutamiento del ejército USA durante los últimos 20 años ha sido: «¡Sé todo lo que puedes ser!». Esto es realeza psicológica. Para alcanzar este nivel de autoconocimiento primero hay que satisfacer cada nivel de necesidad anterior: física, de seguridad, de amor y de autoestima.

Para recuperar su derecho a la autodeterminación, la autoestima de la cliente no puede depender de la opinión de los demás. Por ejemplo, la cliente que busca bajar de peso deja de castigarse por tener sobrepeso y comienza a encontrar maneras de disfrutar de la vida mientras adelgaza. En lugar de esperar a perder todo el peso se deshace gradualmente de su ropa holgada y la reemplaza con prendas nuevas que le sientan bien. Acepta invitaciones para salir con amigos. Se da un masaje. Reserva unas vacaciones que lleva mucho tiempo posponiendo. Aunque aún no ha alcanzado su peso ideal está encontrando maneras de satisfacer su necesidad más importante: sentirse bien consigo misma. Como resultado, está perdiendo peso.

Cuando Edwin C. Barnes bajó del tren de carga en Orange, Nueva Jersey, hace más de 50 años, puede que pareciera un vagabundo, ¡pero sus pensamientos eran los de un rey! - Napoleon Hill, Piense y hágase rico

Motivado

El posadero no quería dejarlo entrar pero cuando Hans le mostró el oro él mismo abrió la puerta. Hans pidió la mejor habitación y el mejor servicio, y se dio un festín de comida y bebida. Siguió las instrucciones del diablo y no se lavó ni se peinó. Finalmente, se acostó a dormir.

El cliente se adhiere al contrato. Recuerda que está inmerso en un proceso de autotransformación para recuperar el control de su vida. No se centra en los síntomas, sino en encontrar maneras de satisfacer sus necesidades honrando sus sentimientos más profundos. Pero recordemos que el problema del soldado no era (ser) suficiente. Su principal problema era la sensación de inutilidad. La pregunta es: ¿puede el cliente mantener la consciencia cuando se enfrenta a alguien que lo juzga como inadecuado, fracasado e inferior?

Sentirse seguro no es lo mismo que sentirse amado. Ante la amenaza de rechazo, Hans intenta apaciguar al posadero mostrándole el oro. En ese instante el cliente entrega poder y autoridad (su posición de rey) a la única persona que tiene el poder de arrebatarle la paz, la autoestima, la confianza y la felicidad. ¡Ha sido víctima de una reacción violenta!

Hans es vulnerable ante el posadero porque aún está sucio. Ha recuperado cierta autonomía, pero cuando oculta sus verdaderos sentimientos, solo le queda un camino: dormirse. Eso es la depresión. Alice Miller escribió: «La autonomía que no es genuina termina en depresión».

El posadero es el saboteador que se presenta de muchas formas. Podría ser la compañera de trabajo que lleva pasteles, galletas y dulces de chocolate cuando la cliente presume de su recién descubierta libertad del chocolate. Podría ser un colega que señala los defectos cuando el artista muestra su último trabajo en progreso. Podría ser el médico que se niega a tratar al paciente a menos que este se someta exclusivamente a intervenciones químicas o quirúrgicas. Podría ser el cónyuge que empieza a cocinar sus comidas favoritas y grasosas cuando la cliente que está adelgazando empieza a verse en forma y delgada.

Reincorporar a un cliente a un sistema familiar tóxico antes de que se haya recuperado implica el riesgo de que el problema se reavive. El cliente podría desencadenar una reacción inconsciente y sufrir una recaída o reaparición de síntomas. Cuando esto ocurre siempre hay una razón. En este caso, la razón suele ser una persona.

La clave para la sanación

Durante todo este tiempo el posadero no había podido conseguir la bolsa llena de oro que lo tenía obsesionado. La sola idea no le daba paz. Así que, finalmente, a altas horas de la noche, se coló en la habitación y la robó.

Esta parte del cuento de hadas me recuerda la historia del Génesis sobre Jacob quien, en su juventud, usa el engaño para robar la primogenitura a su hermano gemelo. Luego sale al mundo para conseguir todo lo que desea en la vida: esposa, familia, dinero, éxito, posición. Pasan 20 años pero finalmente su pasado lo alcanza cuando su hermano llega a la ciudad. La idea de tener que enfrentarse a él llena a Jacob de miedo. Teme por su vida. Teme perder a su familia, riqueza y posición. La sola idea no le da paz. Entonces, mientras duerme, recibe la visita de un ángel oscuro. Jacob lucha con este ángel toda la noche. Aunque se lastima la cadera, se niega a soltarlo hasta que el ángel le dé su bendición.

Esta es la clave para la sanación. La bendición reside en los síntomas mismos. Recuerda, los síntomas no son el problema. Los síntomas son una comunicación subconsciente que apunta a un asunto del pasado no resuelto. Cuando se activan en la vida consciente, la mente subconsciente se pone a trabajar en ese asunto. Esto puede provocar sueños perturbadores. La mente subconsciente no distingue entre lo real y lo imaginario. Para la mente subconsciente, un sueño es un suceso real.

Los sueños son el dominio natural de la mente subconsciente. Pueden mostrarte exactamente en qué está trabajando la mente subconsciente, qué considera importante. Por eso siempre es prudente reflexionar sobre ellos antes de tomar una decisión importante. Los sueños nos muestran lo que la mente consciente desconoce, no puede solucionar o intenta evitar ver. Revelan deseos insatisfechos y necesidades no cubiertas. El problema es que, como los síntomas, los sueños pueden resultar incómodos. A menudo, son crípticos. Esto se debe a que la mente subconsciente no habla el mismo idioma que la consciente. No utiliza el lenguaje adulto del razonamiento y la lógica sino el del niño: la imaginación y la emoción.

Con el tiempo, la mente subconsciente desarrolla un lenguaje simbólico único para cada individuo, basado en sus experiencias personales durante su crecimiento. Por eso, la única persona que puede interpretar tus sueños eres tú. También por eso, toda sanación es autosanación. ¡Es tu mente! Si un cliente comenta que tuvo un sueño perturbador entre sesiones, trátalo como cualquier otro suceso desencadenante. Invítalo a compartir su sueño contigo. Asegúrate de que utilice el presente. De esta manera, mientras narra la historia, revivirá el sueño contigo. En el momento en que el cliente experimenta una emoción, tienes un vínculo con el suceso que la originó. ¡Concéntrate en esa emoción!

Recurrencia de los síntomas

Cuando Hans se levantó a la mañana siguiente y se dispuso a pagar al posadero para marcharse se dio cuenta de que su mochila había desaparecido. Pensó: «Estoy en apuros sin tener yo la culpa», e inmediatamente decidió qué hacer.

Ya sea por un suceso desencadenante o un sueño, el posadero provoca una reaparición de los síntomas. Tal vez la sensación de paz, autoestima y autoaceptación que el cliente experimentó inmediatamente después de la sesión se haya desvanecido. Quizás se sienta ansioso o irritado. Tal vez se sienta vacío o deprimido. Este es el propósito fundamental de mantener el Contrato abierto. El Contrato es un salvavidas forjado por el compromiso de lograr una resolución completa del problema. No sabrás quién o qué requiere una resolución hasta que evalúes los resultados en la vida real del cliente.

Mantener el contrato abierto garantiza que el cliente no se culpe ni decida que la hipnosis no funciona. El cliente reconoce que aún hay algo que requiere solución. No es su culpa. Así funciona la mente. Asumir la responsabilidad de tu vida no significa buscar culpables. Significa reconocer cuándo te has visto afectado y tomar la decisión consciente de hacer algo al respecto. El problema es que el cliente sigue buscando culpables. Cualquier queja es como una pequeña brasa que con el tiempo se convertirá en una llama. El cliente no puede conocer la verdadera libertad mientras su bienestar dependa de factores externos como la aprobación, el rendimiento, el comportamiento, etc. El verdadero poder proviene del interior.

Darlene

Tres años antes de que la viera, Darlene había sufrido un accidente de tráfico. El choque por alcance le provocó problemas en cuello y piernas que le impedían hacer ejercicio. Dos años después volvió a sufrir otro choque por alcance, esta vez impidiéndole trabajar. La pérdida de su empleo, que le proporcionaba una sensación de realización personal y autonomía económica, despertó en ella una profunda sensación de inutilidad. Tras someterse a fisioterapia y aumentar considerablemente de peso, cayó en profunda depresión y no sabía a quién recurrir. Fue entonces cuando decidió probar la hipnoterapia.

Durante el proceso de admisión, Darlene se refirió a sí misma como "la desgracia de la familia". Su madre fue descrita como crítica y desaprobadora, y sus hermanos, siguiendo el modelo de mamá, la trataron con falta de respeto. Al sentirse atacada, se había alejado de su familia y ya no hablaba con mamá.

Si bien Darlene tenía una larga lista de problemas, incluido el aumento de peso, el dolor físico, la falta de sueño, la falta de motivación y castigarse por no ser una buena esposa y madre, su objetivo principal era "recuperarse". Ella creía que recuperar su autoestima y confianza en sí misma le daría la motivación que necesitaba para lograr las cosas que quería (por ejemplo, conseguir un trabajo), dejar de personalizar las cosas que decían o hacían los miembros de la familia y defenderse cuando su cónyuge la criticaba.

La cuarta de nueve hijos, la madre de Darlene siempre tuvo un bebé. El amor se aplica a los bebés hasta los tres años. Esta era la edad que tenía Darlene cuando murió la hija primogénita de mamá. En su dolor, mamá se desconectó y distanció de Darlene.

A los 11 años, la familia se mudó de Europa a Canadá. Como resultado, Darlene faltó a clases de educación sexual, un tema que mamá evitaba. Esto dejó a Darlene no preparada para encuentros con el sexo opuesto en su adolescencia. El embarazo a los 15 años añadió vergüenza a su confusión sexual. Verse obligada a renunciar a su bebé le provocó profundos sentimientos de pérdida que le recordaron su propia infancia. Apenas tres años después de dar a su hijo en adopción, el hermano más cercano y querido de Darlene murió por un conductor de auto que lo atropelló y se dio a la fuga.

El matrimonio, cuando tenía 20 años y dos hijos, le produjo una gran alegría. La felicidad conyugal, sin embargo, se detuvo cuando sorprendió al amor de su vida teniendo una aventura. Siguió un feo divorcio y, con él, más dolor. Finalmente se volvió a casar con su actual marido, con el que lleva 20 años.

Después de que su primer embarazo terminara en aborto espontáneo Darlene no pudo perder peso. El embarazo posterior le dio otra hija, que se convirtió en la niña de los ojos de su padre. Los hijos de su primer matrimonio, que su marido había adoptado, sin embargo no fueron tan bien recibidos.

El marido, un bebedor social, bebía frecuentemente en exceso. También fumaba marihuana en reuniones sociales y, a veces, en el cobertizo de su casa. Darlene se abstuvo de consumir sustancias para cumplir responsablemente su papel como conductora responsable, deber que le molestaba profundamente. No poder trabajar debido a los accidentes la hizo depender económicamente de un cónyuge, quien mantenía control estricto sobre el dinero.

El posadero, en la vida de Darlene, era su marido.

Cuando un paciente comienza a cambiar el comportamiento de su cónyuge puede mejorar, empeorar o volverse errático en respuesta a la nueva actitud del paciente. En el caso de Darlene gastar dinero en hipnosis no le brindaba paz. El marido constantemente cuestionaba sus decisiones, intentando hacerla sentir culpable (peor que un espantapájaros). Para defender sus acciones, Darlene le mostró cuánto se estaba beneficiando de sus sesiones. Ya no estaba deprimida. Planificaba las comidas, caminaba a diario y ya había perdido peso y centímetros de cintura.

Su marido, sin embargo, se volvió cada vez más crítico, señalando sus defectos en cada oportunidad. Decidido a restaurar el statu quo, empezó a beber con más frecuencia. Hizo promesas que luego incumplía. Incluso habilitó una habitación para chicos donde él y sus amigos, con quienes bebía y fumaba marihuana, podían reunirse. Cada vez que lograba provocar una reacción emocional en Darlene, le robaba su oro. Darlene perdía la calma y se ponía a la defensiva o buscaba peleas agresivamente para intentar que él cambiara.

Afortunadamente, Darlene se mantuvo firme el tiempo suficiente para superar su depresión. Sentirse mejor consigo misma le dio la fuerza necesaria para conseguir un trabajo bien remunerado. Recuperó su independencia financiera abriendo una cuenta bancaria a su nombre y comenzó a ascender en la escala corporativa hasta convertirse en formadora.

Ahora Darlene se siente bien consigo misma y con sus logros. Su relación con sus padres y hermanos ha mejorado; ya no es la marginada. Su exmarido ha vuelto a su vida y, por primera vez, tiene una buena relación con sus hijos. Darlene ahora puede defenderse, expresar sus sentimientos y pedir lo que quiere. Ha recuperado su pasión y se dedica a estudios espirituales, a pesar de la desaprobación de su marido, que es posadero. Él se niega a gastar dinero en viajes, así que ella viaja sola para realizar peregrinaciones espirituales o visitar a su familia en Europa.

Aunque Darlene se ha recuperado en muchos aspectos, aún no ha superado la etapa de su vida en la que se encontraba. Había contemplado el divorcio, pero optó por seguir casada con un alcohólico emocionalmente inexpresivo. Admite que, si bien ama a su esposo, él no está dispuesto a cambiar y es poco probable que lo haga. Como resultado, la vida de Darlene se ha convertido en una montaña rusa emocional, luchando por lograr que su esposo cambie para poder ser feliz.

EL OFENSOR

Cualquier vulnerabilidad que resulte de un desencadenante, es decir de la activación de un mecanismo, indica que aún hay algo sin resolver. Cuando quien activa el mecanismo es una persona, la clave hacia la libertad reside en el perdón.

7 razones para perdonar

Estudios recientes revelan lo siguiente:

1.      Las personas que perdonan suelen tener menos problemas de salud.

2.      El perdón reduce el estrés.

3.      El perdón conlleva disminución de los síntomas físicos del estrés.

4.      La falta de perdón puede contribuir a las enfermedades cardíacas.

5.      Las personas que se imaginan no perdonar a alguien muestran cambios negativos en la presión arterial, tensión muscular y respuesta inmunitaria.

6.      Las personas que imaginan perdonar a su agresor notan una mejora inmediata en su sistema cardiovascular, muscular y nervioso.

7.      Las personas que culpan a otras personas por sus problemas y no las perdonan tienen una mayor incidencia de enfermedades como cardiovasculares y cáncer.

El ofensor es la persona responsable del dolor del cliente, pero cuando todavía está en la vida presente del cliente el desafío es extinguir cualquier trasgresión futura de poder que esa persona pueda tener sobre el cliente. Mientras Darlene exija que su marido cambie (deje de beber, sea romántico, exprese sus sentimientos, demuestre que le importa), ella estará diciendo: "Estoy en problemas sin que sea culpa mía". En otras palabras: "¡Es culpa del marido!". Esto es proyección.

La proyección es una estrategia de afrontamiento psicológico que intenta evitar sentimientos incómodos, asociados con culpa y vergüenza, echando la culpa a otra persona. El problema es que no soluciona el problema. La culpa y el resentimiento no cambiarán a las personas que nos rodean. Y tratar de desechar los sentimientos de dolor, pena, miedo, ira o condena sólo fortalece los sentimientos, manteniendo al cliente atrapado en el dolor del pasado.

Cuando a una persona la presionan, retrocede. La Parte Infantil se vuelve ejecutiva, obligando a la Conciencia Adulta a desconectarse. Esto sucedió en el momento en que Hans mostró su oro al posadero. Se dio cuenta de que estaba siendo juzgado. Se sentía pequeño y vulnerable, como un niño, y enseguida reaccionó intentando agradar.

Agradar significa hacer sentir feliz y satisfecho. El término feliz ha evolucionado hasta asociarse con buena suerte, éxito o estar muy complacido y contento. Curiosamente, este es el mismo significado que la palabra placebo.

Placebo en latín significa "lo haré por favor". Esto es exactamente lo que hacíamos cuando éramos niños. Decidimos complacer a nuestros padres porque dependíamos de ellos para nuestra supervivencia. Necesitábamos que nos amaran y aceptaran para que nos cuidaran. Queríamos que nos vieran y aprobaran. El problema es que mamá y papá no nos querían; querían un buen niño o buena niña. Entonces, para complacerlos, cercenamos partes nuestras. Como resultado, perdimos nuestra conexión con la fuente de felicidad y bienestar, nuestro Estado Central del Ser.

El ofensor tiene poder sobre el cliente porque, consciente o inconscientemente, lo percibe como una amenaza. Cuando Hans se excita, retrocede y responde como haría un niño: complaciendo. Si bien esto le permite satisfacer sus necesidades, tiene un costo. Hans pronto cae en el riesgo de permitir inconscientemente que una influencia externa le robe los resultados.

Resumen

La única forma de saber con certeza que el problema del cliente se ha resuelto por completo es comprobar los resultados en su vida diaria. Las situaciones cotidianas pueden evocar experiencias del pasado, lo que provoca la reaparición de los síntomas. Las personas del entorno pueden reflejar relaciones pasadas no resueltas.

La vida cotidiana del cliente es un caldo de cultivo para el problema que se presenta; es lo que le resulta familiar. Cualquier vulnerabilidad a los desencadenantes indica que aún hay algo sin resolver. Cuando quien provoca la reacción es una persona, la clave para la libertad reside en el perdón.

Notas del capítulo:

Abraham Maslow, Motivación y personalidad (1954).

Wikipedia, Jerarquía de necesidades de Maslow.

En comparación con las necesidades e impulsos de una nación individualista (como Estados Unidos), que tiende a centrarse más en el perfeccionamiento personal, en las sociedades colectivistas las necesidades de aceptación y comunidad prevalecerán sobre las necesidades de libertad e individualidad.

Dr. Sidney B. Simon y Suzanne Simon, El perdón: Cómo hacer las paces con tu pasado y seguir adelante con tu vida (1991). Luskin, F., Perdonar para siempre (2002).

  

CAPÍTULO 19:Trabajar el perdón

Hans desanduvo sus pasos y regresó directamente al infierno, donde contó al diablo su historia de desgracias y pidió ayuda. El diablo le dijo: «Siéntate. Te lavaré, peinaré y cortaré el pelo, te cortaré las uñas y limpiaré los ojos». Cuando el diablo terminó, devolvió a Hans su mochila llena de basura.

Los síntomas son una comunicación subconsciente. Si entre sesiones ocurre algo que desencadena la reaparición de los síntomas, el cliente vuelve a los cuatro pasos de sanación universal.

#1. Encuéntralo – Cuenta la historia

Relatar la desgracia que surgió tras un suceso reciente hará que los sentimientos y emociones asociados a esa experiencia afloren a la conciencia. Este sentimiento servirá de puente hacia el suceso causante. Sigue el rastro del sentimiento hasta encontrar el origen del suceso. Libera la carga emocional que retiene la energía. Confirma este cambio para mejor. Luego, modifica las decisiones tomadas durante esa experiencia.

Se necesita consciencia para sanar la consciencia. Si algo sucedió en el pasado no podemos cambiarlo. Ni deberíamos intentarlo. La negación solo reprime el dolor del pasado manteniéndolo vivo. Afrontar la verdad y aceptar cómo fue para el niño interior permite que el pasado finalmente sea pasado, lo que, a su vez libera al paciente para crear un futuro mejor.

#2. Siéntelo – Lava bien

El cliente no puede conocer sus verdaderos sentimientos hasta que acepte a su Niño Interior por completo. El Niño debe ser purificado de toda culpa. El trabajo de perdón siempre comienza con el Niño porque el Niño es inocente. No hay nada que un niño pueda hacer para merecer condenación. Así, el diablo lava la mugre de la autoculpa y la condenación, por ejemplo conceptos de malo, feo, estúpido, indigno de amor, perezoso, indigno, insuficiente, etc.

El Niño recupera su estado natural de inocencia mediante la sugestión directa. Por ejemplo: «No hay nada malo en ti. No has hecho nada malo. Eres bueno. Eres inteligente. Tienes derecho a aprender y crecer a partir de esta experiencia. El problema lo tiene el agresor; tú no eres el problema. Tú eres el Niño. Tienes derecho a ser un Niño, conociendo solo la bondad y el amor». Esto establece el tono sobre cómo el cliente debe tratar al Niño: con suavidad, amor y ternura, como una madre comprensiva.

#3. Cura/Sana la herida: peina, corta, recorta y limpia.

El diablo examina los pensamientos del Niño para traer a la conciencia cualquier percepción o idea errónea. Esa es la causa subyacente. Si bien los sentimientos pueden basarse en percepciones equivocadas, siempre son congruentes con la forma en que el Niño interpretó el suceso.

Un pensamiento es una decisión de la mente. Es una verdad subconsciente. No hay nada malo en los pensamientos del niño. Pero los pensamientos se convierten en creencias. Y las creencias determinan lo que obtenemos en la vida. Así que pregúntale al niño: "¿Cómo será mi vida de ahora en adelante, como resultado de esta experiencia?". Esto revelará lo que el niño espera en el futuro. Esa es la creencia.

Involucra la Conciencia Adulta para evaluar. ¿Cómo podrían estas decisiones haber producido reactividad emocional? ¿Hipersensibilidad? ¿Agresión? ¿Síntomas no deseados? La palabra decidir proviene del latín decidere, que significa "cortar". Cortar todo, a diferencia del amor, restaurará la paz y la claridad mental (cabello).

Este es un proceso para deshacer gradualmente creencias erróneas que dieron lugar a estrategias defensivas (como las uñas) y a la vulnerabilidad ante desencadenantes. Esto empoderará al cliente para tomar decisiones nuevas y mejores, independientemente de las circunstancias externas y las opiniones de los demás. El cliente puede decidir qué conservar y qué dejar ir.

El perdón es un acto de soltar. Tras lidiar con sus sentimientos y necesidades, el cliente reconoce que no tenía más remedio que distraerse o evitar situaciones cuando se sentía molesto o infeliz. Para él, en su infancia, era una cuestión de supervivencia. Pero ser valiente y comportarse bien para complacer a los demás le causó problemas (sin que fuera culpa suya). Satisfacer las necesidades inconscientes de nuestros padres tuvo un costo para nuestra autoconciencia. Fingir ser un soldado fuerte era necesario para el niño, pero ocultar nuestros verdaderos sentimientos tiene un alto precio.

Esto debe tomar conciencia, reconocerse y llorarse. El duelo por la pérdida de la infancia dará lugar a la autocompasión para que pueda ocurrir un auténtico autoperdón. Perdonar al Niño liberará al cliente del patrón de enmascarar el dolor, esconderse tras los logros, buscar consuelo en sustancias y fingir ser alguien que no se es. Restaurar al Niño a su estado natural de bondad purifica al cliente. Por lo tanto, anime al cliente a sentir perdón hacia su yo más joven plena, profunda y completamente. Inunda al cliente con sentimientos positivos de compasión hacia sí mismo. Luego, amplifica esos sentimientos con sentimientos de logro, paz, gratitud, amor y aprecio, y anima al cliente a asumir la responsabilidad de estos cambios. ¡Lo lograste!

#4. Séllalo – Restaura la bondad

Un niño no necesita hacer nada para merecer amor y aceptación. Todo niño es intrínsecamente digno de amor y merece únicamente amor y aceptación. Dado que el niño forma parte del paciente, aceptarlo y perdonarlo es un acto de autoperdón. Por lo tanto, el punto de partida del proceso de perdón siempre es el niño.

Todo perdón es autoperdón. Cuando la parte adulta brinda apoyo, amor y aceptación a la parte infantil se trata de un acto de amor propio y autoaceptación. Este perdón libera a la parte infantil para que crezca, sabiendo que es digna de amor. Al hacerlo, la persona se da permiso para seguir adelante con su vida, sin estar ya definida por el pasado.

Los acontecimientos del pasado definen nuestra identidad. Cuando las heridas permanecen sin perdonar el paciente se siente víctima de las circunstancias, impotente a causa de las lesiones del pasado. La identidad de superviviente no es sinónimo de fortaleza. No hay sabiduría en simplemente haber soportado una experiencia traumática. Es necesario obtener algún beneficio de haberla vivido.

Cuando un niño se lastima tiende a culparse, especialmente si el agresor es uno de sus padres. Culpar al padre o la madre lo expone al riesgo de abandono o castigo, lo que genera miedo, culpa y vergüenza. Liberarse del miedo le brindará alivio. Al desaparecer la presión, la tensión física comenzará a relajarse y el niño podrá respirar con tranquilidad. Como resultado, podrá afrontar el suceso con calma y confianza. Con tu ayuda el niño podrá comprender que sus sentimientos no eran irracionales sino que se basaban en percepciones, conocimiento y comprensión propios de un niño. Simplemente, el niño carecía de la madurez necesaria para afrontar la situación, y eso es comprensible.

Si el Niño hizo algo mal, cometió un error o se siente responsable de lo que el Agresor le hizo, el Niño asumirá la culpa. Sin ningún lugar a donde ir los sentimientos, todo el dolor, miedo e ira se vuelven hacia adentro, sembrando culpa.

Cuando la culpa recae sobre uno mismo, los sentimientos de ira, condena y rechazo generan ansiedad, que puede manifestarse a través de síntomas físicos o emocionales. Cuando se proyecta hacia afuera (negación), puede derivar en conflictos interpersonales (guerra) y vulnerabilidad a nuevos desencadenantes.

Si el adulto culpa al niño por lo sucedido, el niño lo sentirá, lo que agravará su dolor no resuelto. Lo que el adulto debe aceptar es que los humanos aprendemos por ensayo y error. Los humanos cometemos errores. En las películas, un error requiere una segunda oportunidad, no una condena. Un error es una oportunidad para aprender, elegir de manera diferente, mejorar y desarrollar ingenio, fortaleza y sabiduría para vivir una vida más plena.

Al renunciar a la necesidad de ser perfectos aceptamos nuestra bondad innata como alma humana en evolución. Por lo tanto, lo que el cliente debe aceptar es que el niño es inocente. Lo que haya sucedido no es su culpa. No hay nada que un niño pueda hacer para merecer un maltrato. Un niño es vulnerable y depende de los demás para sobrevivir. Lo que el niño necesitaba en esa situación era amor y protección. Eso no sucedió. Para sanar, el adulto necesita brindar amor y aceptación al niño.

Con la comprensión llega la compasión hacia el Niño. Eso es el perdón. Cuanto mayor sea la comprensión, mayor será la compasión experimentada. Esta experiencia de perdón facilitará que el cliente afronte y perdone a los demás. Es sencillamente más fácil perdonar al Niño que a quienes lo lastimaron. Y esto permitirá al cliente experimentar la satisfacción de perdonar.

Los clientes suelen describir la experiencia como un autodescubrimiento, gratitud, compasión, aceptación y amor hacia sí y hacia los demás. Físicamente pueden sentirse tranquilos y relajados. Mentalmente pueden experimentar mayor claridad, comprensión, confianza y paz interior. Emocionalmente pueden permitir que un nuevo sentido de optimismo, felicidad, libertad, vitalidad y gratitud fluya en ellos. Estos son los dones del perdón.

Friedrich Nietzsche escribió: “Lo que no me mata me hace más fuerte”. Una vez que el Niño ha sido lavado y saturado de amor y perdón en el suceso sensibilizante inicial, SSI, recoge todos los beneficios del cambio y devuélvelos al cliente mediante sugerencias directas con afirmaciones como “Ahora lo sabes”. Construye un argumento sólido de que ha sido transformado por esta experiencia. Por ejemplo: “Has cambiado. De ahora en adelante se te permite crecer en fuerza y ​​sabiduría, sabiendo que se te perdonan todos tus errores. Te has dado un regalo maravilloso, aquí, hoy. Esto te empodera para avanzar sabiendo que solo lo que es amoroso es cierto. Fíjate en lo bien que se siente.

#1. Encuéntralo

La sabiduría se ha definido como el pasado purificado de emociones negativas. En alquimia, esto se conoce como la transmutación del plomo en oro. La experiencia debe transformarse en una experiencia de crecimiento. La verdadera fuerza y ​​sabiduría son el resultado de purificar el pasado de emociones negativas para encontrar los dones en la basura.

Invita al cliente a reflexionar sobre ese suceso una última vez, pero esta vez con una perspectiva amorosa. Luego, sugiere que «no hay mal que por bien no venga» o que «después de cada adversidad, llega una bendición». En otras palabras, es posible encontrar algo positivo en nuestras experiencias pasadas, por muy difíciles que sean. ¿Qué beneficios puede encontrar el cliente al haber vivido esa experiencia? ¿Qué aprendió que podría ayudarle a crecer en fortaleza, sabiduría y bondad? ¿Cómo podría cambiar las cosas de ahora en adelante el conocimiento que posee ahora? ¿Cómo podría este conocimiento beneficiarle en el futuro?

#2. Siéntelo

Cada aprendizaje es un pensamiento que da forma a una nueva decisión sobre la manera en que el cliente se relaciona con el mundo de ahora en adelante. No existe un pensamiento neutral. Un pensamiento positivo genera una emoción positiva. Entonces, ¿cómo se siente el cliente? ¡Haz una lista! Son ideas valiosas. Reúnelas para poder compartirlas con el cliente como sugerencias directas.

#3. Sánalo/Cúralo

Se busca el compromiso del cliente de conservar todos estos aprendizajes y sentimientos positivos. Luego, se acompaña al niño en su transición a la adultez, a través de las Experiencias de Desarrollo Social (EDS), incorporando este nuevo nivel de sabiduría y comprensión. Esta vez, el niño crece sabiendo lo que significa ser amado y aceptado. Al hacerlo, puede recordar el pasado, pero solo el amor, la fortaleza y la sabiduría adquiridas al vivir esas experiencias lo acompañarán.

Una vez que el niño interior ha madurado e integrado todos los cambios a nivel de la Conciencia Adulta, el cliente está listo para enfrentarse al Ofensor/Agresor y recuperar su poder. El cliente puede ver con claridad cómo era para él cuando era niño. De niño, veía con ojos de niño. Pensaba como un niño y sentía como un niño. Pero ya no es un niño. Ahora es un adulto, capaz de tomar sus decisiones y vivir su vida libre del pasado.

#4. Séllalo

Enfrentar al agresor requiere conciencia adulta. Es la conciencia adulta del cliente la que necesita perdonar, no la del niño. Si bien las experiencias pasadas causaron dolor al niño, es el adulto quien carga con el peso del dolor acumulado y no resuelto, el resentimiento, la ira y la venganza. Perdonar de verdad requiere sabiduría adulta. Por lo tanto, una vez completado el proceso de integración y generalización del cambio a nivel adulto, la tarea final es preparar al adulto para enfrentar y perdonar al ofensor/agresor.

La consciencia adulta es el resultado de muchos años de experiencia. Ahora que las influencias del pasado se han resuelto, la suciedad de la autoculpa, la culpa y la vergüenza se han transformado en la tenacidad del coraje y la fortaleza de carácter. Encontrar lo positivo en las experiencias dolorosas del pasado produce un cambio fundamental en cómo el cliente se ve a sí mismo: su identidad. Por ejemplo, cuando un cliente acepta la identidad de no fumador, el hábito de fumar ya no es congruente con cómo se ve a sí mismo. Esto produce la permanencia natural del cambio de comportamiento.

De esto se trata el trabajo de perdón. Se trata de lograr un resultado real y duradero. Al procesar el duelo por las pérdidas de la infancia, liberarse de la auto culpabilización y reconocer cómo las experiencias pasadas enseñaron al cliente a ser para sobrevivir, el cliente ya no está atado al pasado. Se da cuenta de que quienes debían cuidarlo, protegerlo y mantenerlo íntegro no supieron hacerlo. Independientemente de lo que haya sucedido, eso no cambia su esencia.

Permitir que el niño interior del adulto madure significa que, finalmente, existe un adulto capaz de defender al niño, hablar en su nombre, actuar en su representación y exigir su derecho a existir. El cliente está ahora preparado para enfrentarse al ofensor/agresor y reivindicar su valía como humano.

El perdón de los adultos

Cuando el diablo terminó devolvió a Hans su mochila llena de basura y le dijo: «Ahora ve y dile al posadero que te devuelva tu oro. Dile que, si no lo hace, acabará encendiendo el fuego en tu lugar».

El posadero es el ofensor / infractor, la persona que más daño ha hecho al cliente. Generalmente es un padre, pero no siempre. Sea quien sea, el diablo sabe que cualquier pequeño resentimiento que el cliente pueda albergar solo lo mantendrá atado y, por lo tanto, vulnerable al comportamiento, las actitudes, las palabras, las críticas, etc., del ofensor.

El perdón es la sanación. Si el ofensor/agresor no renuncia a su control sobre la autoestima del cliente, no habrá perdón. En este caso, se requerirá más trabajo para llegar a la causa subyacente. Así, se recuerda al cliente cuánto esfuerzo ha invertido en liberarse del pasado. El ofensor/agresor tiene el poder de influir en cómo se siente el cliente, no por lo que hizo sino porque el cliente ha interiorizado a esa persona. Psicológicamente, ¡el cliente está con el enemigo! Pero por muy vil que sea, sigue siendo parte del cliente y, como tal, merece ser perdonado.

Para liberarse verdaderamente del pasado, el cliente debe recuperar su poder auténtico liberándose del apego emocional al ofensor/agresor. Para ello, debe estar preparado para enfrentarse a quien le causó daño y recuperar su poder. Se requiere un ego fuerte para afrontar al agresor. La conciencia adulta no puede contaminarse con los miedos y las vulnerabilidades del niño. Se pueden ofrecer sugerencias para fortalecer el ego y dotar al cliente de los recursos necesarios para afrontar al ofensor/agresor.

Tengo un par de poemas que me gusta adaptar para fortalecer el ego. Uno es Desiderata, que dice: «Eres un hijo del Universo, no menos que los árboles y las estrellas. Tienes derecho a estar aquí». El otro es la Declaración de Autoestima de Virginia Satir. Si eres graduado de Omni, reconocerás esto como el patrón «Tú eres tú».

Si eres como yo, te enseñaron el Protocolo del Perdón normal que se centra en convencer al cliente de que perdonar es una buena idea. Pero lo que causa dolor al cliente son todas las energías emocionales no resueltas que lleva dentro. La ira no sienta bien. Y la ira reprimida es devastadora.

Si bien comprender los enfoques cognitivos del perdón puede ayudar a preparar al cliente para que este lo acepte, la sanación reside en la liberación emocional. El perdón no es algo que se hace, sino que surge al liberarse de las emociones negativas. A diferencia del amor, al liberarse de todo no será necesario convencer al cliente de nada. El perdón se producirá automáticamente. Para lograrlo, el cliente debe estar dispuesto a liberar toda la ira hacia el ofensor.

En su libro Perdonar para siempre, el Dr. Fred Luskin presenta nueve pasos para el perdón. El primer paso de Luskin se corresponde con los pasos uno y dos del Proceso de Sanación Universal: (1) Saber exactamente cómo te sientes acerca de lo sucedido, y (2) Expresar qué es lo que no está bien de la situación. En otras palabras, encuentra el sentimiento, luego siéntelo para liberarlo. El siguiente paso de Luskin es: Reconoce que el perdón es para ti y para nadie más. Es importante entender esto porque perdonar es una decisión que solo tú puedes tomar.

En la mente del paciente se libra una batalla interna que genera los síntomas. Esta guerra surge al percibir que alguien ha cometido una ofensa imperdonable. Perdonar es soltar. Dejar ir la ira restaura la paz, tanto física como mental y emocional. Para lograrlo, el paciente necesita comprender qué significa perdonar.

El Buda dijo que la raíz de todo sufrimiento es el apego. Lo que consideramos bueno lo deseamos, y eso nos esclaviza. Lo que consideramos malo nos ata, a través del miedo, y tiene el poder de controlarnos. La sanación completa requiere un perdón completo. Un perdón parcial o tibio no es suficiente. No se puede dejar una pequeña infección en la herida; solo empeorará. Cada pensamiento de venganza contra el ofensor se convierte en un acto de autocastigo. Quienquiera que el paciente haya culpado de su dolor —el teniente, el sargento, el padre, la madre, el cónyuge, el jefe, el hermano, etc.— es una imagen en su mente. Perdonar a quienes lo lastimaron lo liberará del poder que han ejercido sobre él.

Cuando el cliente puede ver al agresor y considerarlo perdonable, su autoconcepto cambia. Recordemos que el ofensor/agresor es una representación interna de cómo el niño lo percibía en el suceso inicial, SSI. Lo que hace daño al cliente ahora es aferrarse a agravios pasados ​​en forma de ira, resentimiento, culpa y condenación. Esto es un programa de autocastigo. El cliente se ha estado castigando en la intimidad de su mente al aferrarse al dolor del pasado. Peor aún, todos los residuos emocionales tóxicos no resueltos del pasado han estado contaminando la vida presente del cliente y todas sus relaciones. Y debido a que ha interiorizado a las personas que le hicieron daño, hasta que no perdone seguirá sufriendo los síntomas.

El diablo devuelve al cliente su oro recordándole cómo recuperó todas sus buenas sensaciones. Ha cambiado. Liberarse de las emociones incómodas le ha permitido volver a sentirse bien consigo mismo. Ya no es un niño. Como adulto tiene derecho a sentir todas sus emociones y expresarlas de forma más sana. Estas sugerencias son congruentes con la experiencia interna del cliente durante el proceso de sanación. Esto las convierte en verdad.

Si el agresor aún forma parte de la vida diaria del cliente (por ejemplo, cónyuge, padre/madre, jefe/a, etc.), se le recuerda que aunque él haya cambiado, el ofensor/agresor no. Ahora el cliente puede sentirse bien consigo mismo, independientemente de cómo sea el agresor. Si bien los acontecimientos del pasado llevaron al cliente a pensar, sentir y reaccionar de maneras que no le gustaban, liberarse del pasado le permite elegir sus respuestas de ahora en adelante.

El perdón es un acto de soltar. Dejar ir la carga emocional asociada al ofensor empoderará al cliente para comenzar a vivir desde un lugar de plenitud; donde tenga una visión positiva de sí mismo y de los demás y donde, sin importar lo que la vida le depare, pueda sentirse bien consigo mismo, con la vida y con el mundo que lo rodea.

Cuando el perdón es completo y ya no hay nada que perdonar, no hay nada que pueda volver a infectar la mente ni alimentar los síntomas. En pocas palabras, el perdón es la sanación. Lo único que se requiere es la voluntad de perdonar. Pero para estar dispuesto a perdonar el cliente necesita comprender lo que el perdón NO es.

Lo que el perdón NO es

El perdón NO es para quien te lastimó. La única persona que se beneficiará serás tú. Tu perdón no cambia la vida del ofensor en lo más mínimo. Si el ofensor aún vive, tendrá que vivir consigo mismo. Tú ya no tienes que hacerlo. Ya te has castigado lo suficiente por lo que hiciste. Permítete recuperar toda la energía que has estado desperdiciando en pensamientos y sentimientos que solo te causan dolor. Perdonar significa recuperar tu poder y permitir que el amor vuelva a fluir en tu vida.

Si el ofensor ha fallecido, su vida ha terminado. De todos modos, castigarte con sentimientos de arrepentimiento, venganza, resentimiento y otras emociones destructivas arraigadas en el pasado no cambia nada para él. Solo te mantiene atrapado en el dolor del pasado. El perdón no es para el ofensor. Es para ti y para nadie más.

Perdonar NO significa justificar lo sucedido. No excusa el mal comportamiento ni minimiza el impacto que tuviste. El ofensor te lastimó. Eso estuvo mal. Pero aferrarse a sentimientos dolorosos solo te mantiene atrapado en un ciclo repetitivo donde lo ocurrido en el pasado sigue controlando tu vida diaria. ¡Esa no es forma de vivir!

Algunas personas están tan centradas en el pasado que se privan de un presente pleno. Se pierden toda la felicidad que les espera porque los sentimientos dolorosos del pasado —arrepentimiento, resentimiento, odio y culpa— siguen atrapándolas. Como resultado, se sienten impotentes para construir un futuro mejor y más satisfactorio. Tú tienes la opción. Perdonar no significa justificar lo sucedido, sino reconocer que el pasado ha terminado para que puedas retomar el control de tu vida.

Perdonar NO significa negar lo que pasó. Perdonar no es negar. Vivir en la negación solo mantiene a una persona atrapada en la esperanza de un futuro mejor sin jamás alcanzarlo. Tomar medidas para cambiarlo. Perdonar es afrontar la verdad del pasado y reconocer que ya se ha sufrido lo suficiente. El pasado es el pasado. Y en el pasado no hay futuro.

Perdonar NO significa tener que decirle al ofensor que lo has perdonado. El perdón no es para él. Es para ti. Tú decides. Esta es una comprensión madura de lo que significa perdonar. Perdonar es elegir poner fin al sufrimiento liberándote. No tienes que invitarlo de nuevo a tu vida si no quieres. No tienes que decirle nada. La única persona que necesita saber que lo has perdonado eres tú.

Perdonar no significa olvidar lo sucedido. Los historiadores nos dicen que si no aprendemos de nuestro pasado estamos condenados a repetirlo. Como resultado, sufrimos. Tu historia tiene valor por lo que aprendiste de ella. El perdón te permite elegir ver el pasado como una experiencia de aprendizaje, encontrar algo positivo en él y seguir adelante en la vida, sintiéndote más fuerte y sabio gracias a ello. Perdonar no es olvidar. Es recordar de una manera que te fortalece.

Resumen

En su libro El poder próspero del amor, Catherine Ponder escribió que la liberación y el perdón son aspectos del amor. Mediante la liberación y el perdón rompemos, borramos, disolvemos y nos liberamos para siempre de las actitudes y recuerdos negativos que nos han limitado. Afirma que la liberación emocional es una de las formas más elevadas de amor.

El verdadero perdón es una expresión natural del Amor. Comienza con el Niño interior porque, en nuestra esencia, eso es lo que somos: Amor. Cuando volvemos a alinearnos con nuestra Energía Central, el perdón surge de forma natural. Al liberarnos de viejos resentimientos, aceptamos a los demás tal como son, sin necesidad de que cambien, conservando nuestro derecho a la paz y la libertad. Esto restaura nuestra capacidad de amarnos y aceptarnos tal como somos.

Perdonar es encontrar lo bueno. Esto se refleja en la historia bíblica de José quien, sin importar las desgracias que le sobrevinieran, decía: «Dios lo dispuso para bien». Es cuando te das cuenta de que no se ha cometido ningún error, de que has sobrevivido, que puedes empezar a buscar el lado positivo. Este es un perdón que requiere madurez. Se basa en la comprensión de que la sanación no evita que las cosas salgan mal en la vida. Simplemente significa dejar de lado la historia dolorosa sobre cómo la vida nos ha tratado.

Mientras el cliente tenga la necesidad de cantar su “Otra canción de alguien que hizo daño a alguien”, seguirá atado al ofensor. Para liberarse verdaderamente del pasado el cliente debe dejar. Olvida la vieja historia de cómo fuiste agraviado. El agresor debe ser visto simplemente como un humano, no como un personaje de telenovela, o peor aún, como un monstruo.

Cuando guardas rencor contra alguien te unes a esa persona por un vínculo cósmico, una cadena real, aunque mental. Estás atado por un lazo cósmico a aquello que odias. Quizás la persona que más detestas en todo el mundo es precisamente a la que te unes con un gancho más fuerte que el acero. - Emmet Fox

 

CAPÍTULO 20:Liberación y recuperación

He hizo lo que le ordenó (el diablo). Se acercó al posadero y le dijo: «Me robaste mi oro. Si no me lo devuelves, irás al infierno en mi lugar. Y te verás tan horrible como yo».

Enfrentar al ofensor/agresor implica liberar el resentimiento y recuperar el poder rescatando lo perdido a raíz de esas experiencias. Esto comienza por crear un entorno seguro donde el cliente pueda ser él mismo. Por ejemplo, si el agresor es un ser querido, la cocina podría ser un entorno seguro.

Si el cliente es jardinero o si el ofensor ha fallecido, una escena de jardín funciona bien. Una escena de fogata o la playa es buena opción para quienes disfrutan del aire libre. La Habitación Gris es un escenario genérico y universal que se puede adaptar al trabajo de perdón.

La Habitación Gris. Se trata de una habitación circular de color gris suave con techo abovedado, como un iglú. En el centro de la habitación hay dos sillas enfrentadas. El cliente se sienta cómodamente en una silla. El ofensor se sienta en la otra. Esto prepara el terreno para un proceso de diálogo.

Para empezar, el agresor no tiene derecho a hablar. Solo el cliente puede hacerlo. Si el agresor es particularmente desagradable, se pueden sugerir medidas de contención (a mí me gusta sujetarlo a la silla con cinta adhesiva). Lo importante es que el cliente tiene todo el poder. El agresor no puede hablar, no puede moverse, no puede hacer nada. Lo único que puede hacer es escuchar. A continuación, se produce un proceso de culpabilización terapéutica. Por esta razón me gusta usar una habitación roja, ya que ver el color rojo sugiere ira.

Se anima al cliente a hacerse valer diciendo al agresor cómo sus acciones le hirieron y cómo le afectaron. A continuación el cliente le explica cómo esta experiencia le ha afectado durante su infancia y adolescencia (es decir, los síntomas). El cliente repasa los delitos del agresor como si fuera un fiscal en un juicio, lo que le permite expresarse verbalmente.

Culpar al agresor permite que las verdades prohibidas finalmente salgan a la luz. Esto sacará a la superficie sentimientos auténticos de dolor, ira, tristeza y miedo, donde podrán liberarse. Este proceso de desahogarse implica hablar o gritar, liberando la carga emocional asociada al agresor.

Expresar la verdad sobre cómo se sintió el cliente en cada uno de estos sucesos validará sus sentimientos, fomentando que afloren más emociones. Golpear o aporrear las emociones a través de una almohada libera la energía atrapada en el sistema nervioso.

La liberación es una forma de perdón. – Catherine Ponder

Libera la queja

Durante la Edad Media la Iglesia se propuso purgar el país de gnósticos. En Francia, se pagó a nobles locales para que tomaran las armas contra los cátaros, a quienes consideraba una amenaza la autoridad de la Iglesia Católica que era la intermediaria entre Dios y el hombre. El problema era que los cátaros se parecían mucho a los demás. ¡Era imposible distinguir a los herejes de los buenos católicos! Se acordó una solución: matadlos a todos; que Dios los juzgará.

Nota del Traductor: se atribuye a Arnaldo Amalric, Amalarico, Amalrico, Amaury o Almerices la célebre frase «¡Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos!» («Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius.»).

Esto es precisamente lo que debemos hacer: centrarnos en purgar todos los sentimientos que quedaron atrapados en nuestro interior. En realidad, esto hace que el perdón funcione de manera relativamente simple. La única decisión que debemos tomar es ¡sacarlo! ¡Sácalo todo! La ira necesita una salida. El resentimiento necesita una salida. La decepción necesita una salida, al igual que la tristeza, el miedo y el dolor. Cada sentimiento incómodo atrapado en el interior debe sentirse plenamente y liberarse. La almohada es el lugar perfecto para ello. Cualquier sentimiento incómodo se puede bombear hacia la almohada, pero los sentimientos grandes, como la ira, se liberan más fácilmente cuando se utilizan movimientos más grandes.

El proceso de liberación comienza con la afirmación: "Me lastimaste". Esta es una declaración general de verdad. Es un calentamiento. Pero el objetivo es sacar a la luz delitos específicos. Recuerde, el diablo está en los detalles. Cuanto más específico puedas ser, mejores serán tus resultados. Aquí es donde las notas de su sesión pueden ayudarlo a obtener una resolución completa del problema del cliente. Si hubo varios sucesos que involucraron al mismo delincuente, los SSE le brindan una lista de quejas para resolver. Comience con el SSI y avance a través de los SSE hasta el momento actual.

Haga que el cliente recuerde el SSI y diga: "Me lastimaste cuando tenía [insertar edad]". Luego, haga que el cliente le diga al agresor qué hizo para causarle dolor. Libera todo lo que todavía está atrapado en la línea de tiempo. Bombear la ira en una almohada traerá un alivio rápido. Simplemente encuentra el sentimiento. Siente el sentimiento. Y pon el sentimiento en la almohada, todo.

¿Qué pasó? ¿Cómo le hizo sentir esto al cliente? ¿Qué les hizo pensar en sí mismos, en los demás y en la vida? Cuanto más capaz sea el cliente de admitir y experimentar sus sentimientos más verdaderos, más fuertes y coherentes se sentirán. Esto permitirá al cliente exponerse a emociones que brotan de su más tierna infancia y experimentar la impotencia y la incertidumbre de ese período de su vida. ¿Qué decisiones se tomaron debido a esas experiencias? ¿Cómo las decisiones tomadas en ese momento resultaron en problemas al crecer? ¿Cómo es que esto sigue siendo un problema para el cliente?

La liberación de la ira tiende a ocurrir en rondas. El cliente soltará una capa y luego descansará brevemente antes de permitir que se presente la siguiente ola. Sigue bombeando la sensación en la almohada. Este es un trabajo incómodo, así que recuérdele al cliente que hay una cantidad limitada de trabajo diciéndole alentadoramente: "¡Sácalo! ¡Te sentirás tan bien!".

Cuando un sentimiento se agota, algo habrá cambiado. Entonces, déle al cliente un momento para descansar y recalibrarse. Luego, pídales que entren y observen lo que ha cambiado. Sea lo que sea que haya cambiado, bríndele conciencia y valídelo. Cada validación de lanzamiento es arrolladora. Es un reconocimiento del cambio que generará dividendos. Simplemente déjelo a un lado, detrás de la puerta, como un pago hacia el perdón, luego regrese adentro y verifique si queda algo. Lavar, enjuagar, repetir.

Cuando la energía se agote por completo, no habrá ira hacia el Ofensor. Compruébalo con atención. ¿Se acabó todo? Si es así, indique al cliente que se concentre en el agresor y observe cómo se siente él, el cliente. Si el agravio ha sido neutralizado, el cliente informará sentir uno de los siguientes:

  • ·         Neutro
  • ·         Pacífico
  • ·         Amor
  • ·         Gratitud
  • ·         Compasión
  • ·         Feliz
  • ·         Vivo

Si el cliente dice que se siente vacío o nada, verifico que la carga emocional, efectivamente, ha sido neutralizada. Pregunte: “¿Es ese un sentimiento de vacío bueno... o un sentimiento de vacío malo?” Es necesario liberar los malos sentimientos.

Si parece que se ha liberado toda la energía negativa, indique al cliente que se concentre en cómo se siente el cuerpo ahora. ¿Se ha ido la ira? ¿Se acabó todo? Si es así, instruya al cliente a notar cómo se siente al decir estas palabras: "Te perdono [al ofensor]. Te dejo libre". Esta es la prueba del perdón.

La prueba del perdón

Si bien liberar heridas emocionales profundas puede requerir tiempo, intención y esfuerzo, el perdón puede ocurrir en un abrir y cerrar de ojos. Cuando esto sucede se produce un cambio de opinión que brindará al cliente alivio profundo y duradero. Sin embargo, la prueba del perdón no son las palabras. La prueba es cómo se siente perdonar. Cualquier bloqueo residual o queja no resuelta sólo reavivará el problema. La liberación debe ser completa.

Si la declaración de perdón no parece buena o verdadera todavía hay algo sin resolver. El cuerpo no miente. Si el enojo persiste, continúa soltándolo diciendo: "Todavía me siento [inserta emoción, por ejemplo, enojado] porque [ponle un final]". Anima al cliente a liberar cada bloqueo para permitir el perdón, haciendo que sea razonable para el cliente perdonar. Por ejemplo:

Perdonar significa simplemente liberar, renunciando a lo que no quieres (lo negativo), para poder tener lo que sí quieres (lo positivo).

·         Liberar el mal sentimiento brinda alivio y permite que el bien fluya nuevamente a tu vida, física, mental y emocionalmente.

·         El perdón sólo te beneficia. No es para el ofensor. Es para ti y tu curación.

·         El resentimiento —la culpa, la ira, la condena y el dolor— convierte la mente en un infierno. Aferrarse a esos sentimientos solo te mantiene atrapado en el dolor del pasado. Libérate. Entonces, sabrás lo que es ser libre. ¡Lo sentirás!

·         Perdonar no justifica lo que hizo la persona que te ofendió, ni tampoco excusa su comportamiento. Lo que sea que haya hecho o dicho estuvo mal. Pero no tienes por qué seguir castigándote por ello. Exprésate y se acabó.

·         Perdonar no significa que tengas que sentir aprecio por esa persona. Es reconocer que el dolor que te infligieron también se apoderó del agresor. No te pertenece. Al liberarte de él, eres libre de perdonar y liberarte.

·         No estamos justificando al ofensor. ¿Acaso no te has castigado lo suficiente? El perdón es tu elección para liberarte, dejando de castigarte por el pasado. Desahógate y libérate.

·         Sácalo de tu vida, aquí y ahora, y expulsa al culpable. ¡Lo sentirás! Ya le has dado suficiente espacio en tu mente. Ya no tienes que vivir con él. Sácalo y recupera tu poder para seguir adelante con tu vida.

·         Perdonar te hace más fuerte. Significa dejar de sentirte víctima y liberarte del control que esas cosas han ejercido sobre ti durante todos estos años. ¡Cuando te liberas de eso, todo cambia!

·         El perdón es tu salvoconducto. No cambia el pasado, sino cómo te sientes por dentro. El pasado no tiene por qué ser una condena. Libérate y déjalo atrás.

·         Perdonar al ofensor te libera para comenzar un nuevo capítulo en tu vida, libre del peso, la carga, el bagaje y el dolor que has llevado en tu mente y cuerpo. ¡Te liberarás de eso! ¡Te sentirás de maravilla!

Simon Weisenthal narra la historia de un judío, durante la Segunda Guerra Mundial, trasladado de un campo de trabajo al lecho de muerte de un nazi. Este desea confesar sus pecados y recibir el perdón de un representante del pueblo judío. Surge entonces un amplio debate sobre la autoridad para perdonar en nombre de otro. Pero esta cuestión no viene al caso. La verdadera pregunta es: ¿puedes perdonar a otro por ti mismo? La necesidad de comprender y, por lo tanto, de matizar el perdón es simplemente una herramienta, no un requisito indispensable. O bien deseas encontrar la paz, o bien valoras el agravio.

El perdón auténtico sienta bien. Es dejar atrás el dolor del pasado. Desafortunadamente, muy poca gente sabe lo que es el verdadero perdón. Intentan perdonar con la mente racional. El perdón racional nunca funciona. El verdadero perdón nace del corazón. Es un sentimiento. Eso es lo que estamos evaluando.

Unas veces el cliente perdona, pero solo parcialmente. Otras se aferra a la ira porque cree que dejarla ir lo hará vulnerable a sufrir más en el futuro. Otras veces se aferra a la tristeza por miedo a perder el vínculo con un ser querido. Pero el perdón parcial no es suficiente. El perdón completo e incondicional es la verdadera sanación.

Si el cliente dice: «Te perdono / Te libero», y no te parece auténtico, o notas que aún hay tensión, utiliza la autosugestión para validar su disposición a perdonar. Por ejemplo: «Me siento mejor / Tengo derecho a perdonar y sentirme mejor / Estoy aprendiendo / a perdonar / para poder liberarme / y sanar / etc.».

Luego, profundiza para descubrir el obstáculo que impide el perdón completo. Por ejemplo: “Aunque te perdono / todavía hay algo que necesito perdonar / para poder ser completamente libre / aún no puedo perdonarte por completo porque [insertar un final]”. o “Algo que aún no puedo perdonar es [insertar un final]”. Otras frases introductorias para descubrir agravios hacia otra persona incluyen:

  • ·         Hay algo que quiero decirte...
  • ·         Algo que me enfada...
  • ·         Algo por lo que te guardo rencor ...
  • ·         Lo mejor que recuerdo de nuestra vida juntos...
  • ·         Lo peor que recuerdo de nuestra vida juntos...
  • ·         Algo que estoy dispuesto a perdonar...
  • ·         Hay algo que no estoy dispuesto a perdonar...
  • ·         Algo que necesito de ti ahora mismo es...

Cuando la liberación se complete el cliente sentirá una gran paz. A veces el cliente comentará que se siente cansado. No hay problema. ¡Después de todo, liberar energía requiere energía! Puedes cambiar esta percepción fácilmente preguntando: "¿Verdadero o falso? ¿Te sientes en paz?". Si es verdadero, puedes reconocer el esfuerzo del cliente diciendo: "¡Buen trabajo! ¡Lo lograste! ¡Fíjate en lo bien que te sientes!".

Al liberarse de todo, a diferencia del amor, se crea un vacío que espera ser llenado. Si el cliente dice sentirse vacío asegúrate de que sea una sensación positiva. Pídele que proponga otra palabra para describir ese vacío. A veces esto revelará un sentimiento de pérdida más profundo. Si el cliente dice sentirse lúcido, completo o aliviado, es momento de llenar ese vacío mediante sugerencias directas.

Recuperar la plenitud

El posadero no solo devolvió el oro a Hans sino que, además, le dio algo más de dinero rogándole que guardara el secreto y no se lo contara a nadie. Así que ahora Hans es un hombre rico.

Todo aquello que el cliente siente haber perdido, como consecuencia de las acciones del agresor, ahora se reconoce y se recupera. Durante el proceso de liberación observa cómo las acciones (o la inacción) del agresor han afectado al cliente. Esto te proporcionará una lista de cualidades que el cliente necesita recuperar para liberarse finalmente del pasado. Luego, puedes invitar al cliente a confrontar al agresor y decirle: «Te devuelvo tu dolor. Recupero mi [completa el espacio en blanco]».

Devolver el dolor sugiere que el agresor también lo conoce. Esto facilita el perdón, ya que ese dolor debía existir en el agresor antes de que pudiera infligírselo al cliente. Recuperar cada cualidad positiva reconoce la pérdida de plenitud que el cliente ha sufrido, la cual ahora puede recuperar. Entre las cualidades positivas que se pueden recobrar se incluyen los buenos sentimientos hacia uno mismo: poder, valentía, confianza, inocencia, fe, alegría, autoestima, autoaceptación, amor, libertad (para ser, sentir, amar y ser amado), etc.

Ahora es el momento de ser creativo e incorporar otras técnicas a tu proceso. Por ejemplo, puedes potenciar los aspectos positivos, asimilar cada nueva cualidad, darle color y conectar con ella. Usa todos los sentidos para recuperar lo perdido y devolver al cliente su autoestima y autonomía.

Una vez completado el proceso de reparación, las acciones del agresor pueden reinterpretarse como errores. Los humanos cometemos errores. De los errores aprendemos. Las personas pueden ser crueles, ya sea a sabiendas o sin darse cuenta. Los sucesos aleatorios ocurren, nos gusten o no. Y si la persona que lastimó al cliente aún forma parte de su vida, su comportamiento no cambiará repentinamente solo para que el cliente sea feliz.

La sanación no ocurre ahí fuera. El cliente debe renunciar conscientemente a cualquier expectativa irreal de que el ofensor sea diferente de como es. Afortunadamente, el perdón no requiere que el ofensor cambie. El perdón es el cambio. Es un cambio en cómo se siente el cliente internamente, que surge al comprender que la vida no es perfecta, que los humanos cometemos errores y que las cosas pasan.

El perdón es un desapego. Cuando el cliente deja de necesitar que las cosas sean diferentes a como eran y acepta las cosas como son, será libre. Esto es importante porque el cliente necesita dejar de culparse por los errores del ofensor. Cuando el cliente abandona la falsa esperanza de que algún día el ofensor pueda cambiar, comportarse de manera diferente o tratarlo mejor, el cliente puede dar permiso al ofensor para vivir su vida; sin embargo, el cliente necesita hacerlo sin tener que esperar ese día para que el ofensor encuentre su paz. El cliente puede recordarle al ofensor (y a sí mismo) lo que le costó encontrar su paz. Pero cuando el cónyuge, padre o jefe ofensor aún no ha enfrentado su propio pasado, es poco probable que esto cambie a la persona mientras no realice su propio proceso de autocuración. Esta comprensión libera al cliente de cualquier otra expectativa poco realista.

Si el agresor no se arrepiente de lo que hizo, persiste un problema de poder. El cliente se ha sentido tan vulnerable ante la persona que lo lastimó que no se siente seguro al liberarse del resentimiento. Libérate del miedo. Recuerda que, incluso cuando el agresor existe en la vida externa del cliente, existe como una representación interna en tu mente. Inconscientemente, el cliente está cediendo el control sobre sus emociones. Esto debe terminar. Para que el cliente se libere de la influencia del agresor solo necesita comprender que, sin importar lo que haya sucedido, lo que se haya dicho o hecho, no fue algo personal.

Los padres tienen problemas; no eran problemas del cliente. Los cónyuges tienen problemas que existían mucho antes de conocerse. Los jefes tienen problemas que no tienen nada que ver con el cliente, nunca los tuvieron. El único problema es que el cliente estaba allí por casualidad cuando surgieron. Esta comprensión permitirá al cliente cortar todos los lazos emocionales negativos y, en el proceso, aprender de los errores del agresor , así como de los suyos propios.

Cuando la liberación sea completa el cliente lo sentirá. Sentirá la paz y libertad que conlleva el perdón. Luego, puedes usar la Prueba del Perdón para verificar que el perdón sea completo. “Te perdono. Te libero. Al liberarte, me libero”. Luego, agrega: “Te perdono porque [inserta un final]”. Esta es una sugerencia que debe reforzarse. ¡Estas son las propias razones del cliente para dejar ir el problema! Así que, invita al cliente a repetirlo varias veces, agregando un final diferente cada vez. “Te perdono porque... [agrega un final]”. Esto es emplear la Técnica de Impulso Directo para reforzar la aceptación de haberse liberado.

Algunas personas son difíciles de perdonar. A veces el ofensor no muestra remordimiento. Cuando esto sucede tienes un trabajo arduo por delante. Me enseñaron a mandar al ofensor al infierno si no mostraba remordimiento. En algunos casos esta puede ser una estrategia que permite al cliente expresar venganza. Pero si dejas al ofensor en el infierno solo entierras el problema más profundamente. Algunas personas encuentran un placer perverso en aferrarse a la ira, el odio y la condena. Les da una falsa sensación de poder. No se dan cuenta de lo que aferrarse a pensamientos negativos y energías emocionales hace a la mente. ¡La convierte en un infierno viviente! Si bien condenar al ofensor al infierno puede satisfacer la necesidad de venganza el cliente, se condena también al infierno solo para poder seguir asando al ofensor en un asador.

El perdón es un subproducto de la liberación. Si el ofensor no devuelve el oro expresando remordimiento, si no está arrepentido de lo que hizo, encuentra una manera de hacerlo vulnerable y débil. El estado más débil y vulnerable es el del bebé. Cualquiera que haya tenido un bebé en brazos lo sabe. Si alguna vez has amamantado o alimentado con biberón a un bebé también sabes cómo sus ojos te miran fijamente. El contacto visual es un medio fundamental para que los humanos comuniquen sus necesidades y deseos. Esta imagen sienta las bases para la Técnica de las Ventanas del Alma que te permite hacer que el Agresor parezca pequeño e indefenso. También te permite encontrar algo bueno en él.

Los ojos son como las ventanas del corazón. - Marcos 7:20-23 (RV)

Técnica de las ventanas del alma

Comencemos con la idea de que los ojos son las ventanas del alma. Al mirar fijamente a los ojos de una persona podemos vislumbrar su pasado. Cuanto más profundamente miremos a sus ojos más atrás de su historia podremos descubrir.

A continuación, invita al cliente a mirar fijamente a los ojos del ofensor/agresor, de manera que pueda verla reflejada cuando era un bebé en brazos. Verifica que el cliente tiene esta imagen. Luego, trabaja en establecer una serie de verdades fundamentales que ya se han establecido durante el proceso de regresión. Por ejemplo, todo recién nacido merece amor.

Si el cliente acepta que ese bebé es adorable y que todo lo que un bebé desea o necesita es amar y ser amado, se puede fundamentar su perdón hacia esa persona. Los sentimientos no surgen de la nada. Este es un principio básico que el cliente ya ha aceptado. Por lo tanto, algo debió haber ocurrido para que ese niño perdiera su autoestima. Esto reconoce que el agresor ha sufrido una pérdida, lo que lo hace más perdonable y, por ende, más digno de perdón.

Los comentarios y las acciones que sufrió el ofensor/agresor durante su infancia y adolescencia le causaron un profundo malestar. (El cliente reconoce esto en su historia). Fue este dolor lo que la llevó a actuar de forma hiriente hacia el cliente. (Al presentarlo como víctima de su pasado, y vulnerable ante quienes la lastimaron, se vuelve más fácil de perdonar).

Al llegar a la edad adulta el agresor tuvo que cargar con todo ese bagaje emocional de la infancia. (Se va generando cierta compasión por el agresor). Aunque tal vez hubiera querido actuar con amor, simplemente no pudo superar toda la ira, el dolor y el sufrimiento que llevaba dentro. (Se va haciendo que el agresor parezca débil y sufridor).

Fue todo el dolor atrapado dentro del ofensor lo que le hizo actuar de las maneras que lo hizo, sin afecto hacia el cliente. (Se hace que el perdón sea razonable). Esto no justifica lo que hizo. Simplemente se trata de comprender que no fue culpa del agresor. Algo sucedió que la llevó a actuar de esa manera. Detrás de cada acción hay una intención positiva. Si bien la intención subyacente del agresor, por retorcida que sea, era sentirse bien, no tuvo más remedio que actuar de acuerdo con su programación interna. (Se convierte al agresor en víctima).

Cuando el cliente puede mirar a los ojos del agresor y ver la necesidad que este esperaba satisfacer a través del cliente, podrá percibir al agresor como débil y necesitado. Esto le permitirá empezar a ver el comportamiento del agresor como una petición de ayuda. Al comprender esta petición, el cliente puede convertirse en quien la responda. Esto abre la puerta al perdón.

Cuando el cliente reconoce que ya no necesita castigar al ofensor se libera del pasado y, por lo tanto, deja de castigarse. Esto le permite vivir como desea, con o sin esa persona. Si bien el cliente puede albergar la esperanza de que el ofensor encuentre la paz, ya no espera ese día para ser feliz. Esta es la verdadera libertad. Cuando el ofensor expresa remordimiento se produce un perdón auténtico. Esto restaura la seguridad y la sensación de merecimiento que constituyen el verdadero tesoro del corazón.

Además...

El cuento de los hermanos Grimm tiene un aire al evangelista San Mateo en los versículos 5:40-41: «al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos». La razón es que al dar, uno se beneficia. Cuanto más perdonas, más te perdonan. Todo perdón es autoperdón.

Si el ofensor es un ser querido pregúntale si hay algo por lo que deba perdonar al cliente. Incluso si no hay nada que perdonar, guíalo para que diga: «Te perdono. Te libero. Te perdono porque [inserta una conclusión]». Esto permite que el ofensor aporte aún más, contribuyendo a la autoestima y el sentido de merecimiento del cliente en la vida.

La experiencia general puede enriquecerse aún más dándole al cliente unos minutos para asimilar las buenas sensaciones que resultan del perdón. Para profundizar la transformación, pregunta al cliente qué ha aprendido ya que, a menudo, lo que sigue al perdón completo es una cascada de ideas o revelaciones que pueden enriquecer al cliente de maneras que tú nunca imaginarías. Por ejemplo, el cliente podría darse cuenta de que:

·         Un padre maltratador quería ser cariñoso, pero no sabía cómo.

·         El cliente era realmente deseado y querido.

·         Lo que pasó no fue nada personal; simplemente coincidió que estaban allí por casualidad.

¡Este tipo de reflexiones pueden transformar la vida de una persona para siempre!

Autoperdón

Recuerdo la escena de una película en la que Tom Selleck interpreta al sheriff del pueblo, Jesse Stone. En esa escena en particular el consejo municipal convoca una reunión para reprender a Stone porque desaprueban sus métodos. ¿La respuesta de Stone? «Pueden despedirme, pero no decirme qué hacer». Eso sí que es poder en estado puro.

Se trata de reconocer los hechos sin renunciar a tu poder. No se trata de ser mejor ni peor que los demás, sino de tomar una postura y mantenerte firme. El perdón restaura este poder permitiéndote aceptar el pasado al reconocer que todo en tu historia te ha convertido en quien eres hoy.

Perdonar significa aceptarlo todo, absolutamente todo. En última instancia, se trata de respetarse a uno mismo. Cuando te amas y aceptas profunda y completamente no permites que los demás te pisoteen ni te traten con desprecio. Puedes exigir respeto. Si se niegan, que se vayan al infierno sin que tú vayas a acompañarlos.

Cuando el ofensor se arrepiente el cliente recupera lo que perdió a través de experiencias dolorosas del pasado. Lo que perdió fue su autoestima y su sentido de valía personal. Esta es la base de la vergüenza. La vergüenza es la creencia de que uno está roto y tiene defectos, de que le falta algo. La vergüenza es una gran mentira aceptada por el niño. El perdón es la corrección.

La culpa me dice que cometí un error. La vergüenza lo personaliza. YO SOY un error. Este es un problema de identidad que requiere corrección. El perdón corrige esta falsa identificación con la representación interna. El cliente ahora es libre de perdonarse por ponerse siempre en peligro, por ser siempre vulnerable o inconsciente, por cometer errores. En otras palabras, por ser un niño. Esto devuelve al cliente su inocencia. Como resultado, ahora puede ver la Verdad.

El cliente no podía haber previsto lo que iba a suceder. Nada en la vida le había preparado para ello. Y aunque ocurrieron cosas, todo terminó. El cliente es más fuerte y sabio gracias a ello. A pesar de todo, nada podría cambiar jamás la Verdad sobre el cliente: que es, y seguirá siendo, como fue creado: un alma valiosa en un viaje importante. Esto es lo que significa ser un hombre rico.

Resumen

El perdón es una consecuencia natural de liberar emociones reprimidas, especialmente la ira. La ira es buena: te da fuerza cuando necesitas defenderte y defender a los demás. Lo que no es bueno es aferrarse a la ira. Cuando la ira queda atrapada en nuestro interior genera malestar.

La ira está ahí para motivarte a proteger tu persona y a los otros, o a cosas que te importan, estableciendo límites saludables. La protección es la directiva principal de la mente subconsciente. Si el cliente puede asumir conscientemente la responsabilidad de su seguridad la mente subconsciente no tendrá que hacerlo. Como resultado, se relajará, permitiendo que la mente consciente obtenga lo que desea: el control.

Permitir que la ira se sienta y se exprese proporciona al cliente la energía necesaria para defender sus derechos. Enfrentarse a quien te ha hecho daño y decirle: «¡No me controlas! ¡Ya no tienes ningún poder sobre mí!» libera la ira. Es una expresión de autoafirmación que pone fin a la identidad de víctima. Eso es lo que se necesita.

Como en todas las fases del proceso de curación, enfrentarse al Ofensor implica cuatro pasos curativos:

1.      Encuéntralo. Encuentra la ira.

2.      Siéntelo. Expresa la culpa y la ira con autenticidad, sin reservas.

3.      Sánalo. Recupera lo que te fue arrebatado (poder, autoestima, respeto propio, inocencia, etc.).

4.      Séllalo. Hazlo permanente. ¿Cómo cambia la situación el hecho de desahogarte finalmente?

 

CAPÍTULO 21:Un resultado real y duradero.

Hans emprendió el camino de regreso a casa de su padre y se compró un abrigo blanco áspero.

Liberarse crea espacio para que algo bueno entre. Recuperar lo perdido a través de experiencias dolorosas del pasado devuelve al cliente lo que le faltaba: el poder de elegir. Cuando el ofensor/agresor decide perdonar al cliente, este último también se está dando algo más.

Dejar atrás la historia del dolor transforma la autoimagen del cliente. Al no estar ya atado a experiencias o personas del pasado se libera de la identidad de víctima arraigada en la impotencia infantil. Quienes antes era alma perdida y sin recursos, ahora ha alcanzado la adultez, libre para elegir conscientemente una nueva identidad y una nueva forma de estar en el mundo.

Una nueva versión de ti

Al modificar el resultado de un suceso traumático del pasado se alteran las expectativas del cliente respecto al futuro. Por lo tanto, una vez finalizado el Trabajo de Perdón, la Proyección del Futuro (también conocida como Progresión de Edad) constituye la prueba final de los resultados. Lo que ocurra en la escena futura representa la promesa que el cliente se hace a sí sobre la vida que está viviendo.

Si el cliente tiene una visión positiva del futuro esto le permite experimentar cómo será vivir libre del pasado. La capacidad de imaginarse reaccionando de manera diferente ante situaciones que antes le resultaban imposibles de afrontar puede ser una experiencia enriquecedora que transforma su autoimagen.

Si el problema se resuelve por completo, la Proyección del Futuro permitirá al cliente pagarlo por adelantado mediante proyectar los beneficios del cambio hacia el futuro. Esto genera una poderosa expectativa sobre cómo será la vida a partir de ahora. La experiencia de desenvolverse sin esfuerzo en situaciones que antes resultaban abrumadoras demuestra que algo ha cambiado. Puedes usar esta constatación para generar ideas. El mundo no ha cambiado. Las personas que rodean al cliente no han cambiado. Las situaciones cotidianas no han cambiado. Lo que ha cambiado es el cliente. ¡Esa es la idea que buscas!

El color blanco se asocia tradicionalmente con la espiritualidad y la purificación, lo que indica que la nueva autoimagen del cliente es realista. El cliente asume un papel común. No espera ser mejor ni peor que nadie. Simplemente es él mismo. Se siente bien con eso. Esta es una autoimagen realista y, por extensión, una expectativa realista de la vida. Ahora que el cliente sabe cómo llegó hasta aquí, es libre de trazar un nuevo rumbo para sí mismo y crear un futuro mejor basado en lo aprendido durante el proceso de sanación. Ya no necesita esforzarse por ser perfecto. Es suficiente. Y como su valía ya no está definida por factores externos, ahora tiene el poder de alcanzar un mayor éxito en la vida.

Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos externos. Comprende esto y encontrarás la fuerza. – Marco Aurelio

Juega hacia adelante

Mientras seguía su camino tocaba música pues había aprendido a hacerlo del diablo en el infierno.

El diablo adopta muchas formas. Una de ellas es Pan, el gran dios de la naturaleza de la antigua Grecia. La palabra “pan” significa "todo, cada, completo". Pan nació con pezuñas y cuernos, pero nunca fue malvado, simplemente lujurioso. Era un espíritu juguetón que vivía en el bosque. Pero si te atrevías a perturbar su paz durante la siesta sus gritos furiosos infundirían pánico. La palabra pandemia también tiene su origen en el dios Pan. Como dios del sonido, a Pan se le suele representar tocando un instrumento que él mismo fabricó con cañas, llamado flauta de Pan.

En la filosofía antigua, el sonido es la base de todo en el universo. La música es un sonido que evoca y expresa emociones. La emoción es el lenguaje del subconsciente. Esto es lo que el cliente aprendió en el infierno: cómo sentir sus emociones más profundas. Ya no necesita suprimir, reprimir ni deprimirse para sobrevivir. ¡Esa no es forma de vivir!

Como adulto empoderado, el cliente debe asumir la responsabilidad de satisfacer sus necesidades emocionales. Al darse permiso para sentir emociones incómodas como el miedo, la ira y la tristeza, el cliente ahora puede experimentar y expresar la verdadera felicidad. La felicidad es satisfacer emocionalmente nuestras necesidades. Pero la felicidad que depende de otras personas y cosas siempre está sujeta a la decepción. Esto nos mantiene eternamente atados a la búsqueda del placer y a la evitación del dolor.

La alegría, por otro lado, es una felicidad independiente de factores externos. La alegría no es realmente una emoción; es una energía que experimentamos como una forma de ser. Por lo tanto, siempre puede estar presente, incluso ante la adversidad. El mentor de hipnosis, Michael Ellner, describió esta forma de ser como «una mente en paz, un corazón feliz y un espíritu juguetón». Es un flujo de bienestar que trae consigo mayor amor, sabiduría y fortaleza.

A medida que estas cualidades se vuelven más ligeras y fuertes en el cliente, llenan su corazón como una melodía. Y cuando el corazón se siente pleno, irradia energía positiva a cada célula del cuerpo. Al expresar amor sin dirigirse a nadie en particular, el amor se extiende por todo el universo y resuena en tu interior. Expresar sentimientos positivos beneficia a todos.

Ahora el cliente es libre de sentirse feliz o triste cuando algo le cause esa sensación. No tiene que aparentar alegría para complacer a los demás. No tiene que reprimir sus sentimientos para adaptarse a las necesidades ajenas. Puede sentir ira sabiendo que nadie morirá por ello. El cliente es libre de ser él mismo plenamente.

Para ser feliz, mantén tu corazón libre de odio y tu mente libre de preocupaciones. Vive con sencillez, espera poco, da mucho, irradia alegría, olvídate de ti mismo, piensa en los demás. Inténtalo durante una semana y te sorprenderás. – Norman Vincent Peale

Progresión de edad

Sin embargo, en aquel país vivía un anciano rey ante quien debía tocar. El rey quedó tan encantado con su interpretación que prometió a Hans la mano de su hija mayor, con quien se casaría.

Solo después de que el cliente se libera del dolor del pasado, su verdadero Ser puede comenzar a expresarse y crecer, desarrollándose creativamente. Esto trae consigo una nueva vitalidad. Sin embargo, no se trata de un regreso a casa, pues ese hogar nunca ha existido para el cliente. El nuevo país que ahora descubre es su regreso a casa: su Ser Futuro.

La progresión de edad permite al cliente conocer a su yo futuro. Así como el niño interior es una representación interna del yo más joven del cliente a una edad específica, el yo futuro representa a su yo mayor en algún momento del futuro. Puede hacer que el cliente progrese unas semanas, meses o incluso años para poner a prueba sus expectativas para el futuro. ¡Lo que ocurra en la escena futura es la promesa que el cliente se hace a sí mismo sobre en quién se está convirtiendo! Por lo tanto, invita a un diálogo entre estas dos partes del cliente.

Recuerda, el Yo Futuro lo sabe todo sobre la vida del cliente a partir de ahora. ¿En quién se convertirá? ¿Qué dones o talentos habrá desarrollado? ¿Qué sabrá en el futuro que desconoce ahora? ¿Qué consejos puede ofrecer el Yo Futuro? ¿Qué promesa hace el Yo Futuro al cliente? Cualquier promesa que el Yo Futuro haga al cliente constituye una profecía autocumplida. ¡Después de todo, son la misma persona!

Pero cuando la hija supo que iba a casarse con un hombre de baja cuna, que vestía una tosca bata blanca, exclamó: "Antes de hacer eso, me lanzaré al río más profundo".

¿Te das cuenta de que esto es una repetición del encuentro con el posadero? Se está juzgando al cliente como si no fuera lo suficientemente bueno. ¡Que el cliente haya cambiado no significa que su comportamiento vaya a cambiar! Por lo tanto, si hay alguien en la vida actual del cliente —un jefe, un cónyuge, un padre— cuya opinión tiene peso, asegúrate de poner a prueba las respuestas del cliente en un encuentro futuro imaginario con esa persona. Por ejemplo, es probable que el marido de Darlene no deje de beber.

El cliente cambia. Los demás no. Pero a menudo se elige pareja porque guarda similitud con lo que era familiar en la infancia. Una relación no resuelta con uno de los padres puede reflejarse en la relación actual del cliente con su cónyuge.

Cuando el cónyuge asume el papel de padre o madre sustituto el paciente permanece atrapado en el papel de niño luchando por satisfacer sus necesidades. Si el patrón habitual es de rechazo, crítica o abuso, es lo que resulta familiar. Por lo tanto, es necesario evaluar las reacciones del paciente ante el comportamiento de su cónyuge. Por ejemplo, ¿qué sucede cuando el esposo de Darlene se emborracha? ¿Qué sucede cuando tiene un berrinche, lanza críticas y menosprecios? ¿Se ve afectada Darlene emocionalmente? ¿Intenta complacerlo? ¿Se aferra a la falsa expectativa de que su esposo debe cambiar para que ella sea feliz?

No se puede esperar que los demás cambien; el cliente debe cambiar. Recuerda que la persona que aparece en una escena futura no está ahí fuera. Es una representación interna. Si el cliente se siente afectado, sigue siendo vulnerable a las opiniones de los demás. Cuando eso ocurra vuelve al Trabajo de Perdón. Pon al Crítico Interior en el punto de mira y anima al cliente a que le hable con franqueza. Liberarse de este patrón de autodesprecio, autocrítica y autodestrucción permitirá que tu cliente recupere el poder que se le ha otorgado a esta persona.

Poder auténtico

Así pues, el rey entrega a Hans a su hija menor, quien estaba dispuesta a hacerlo para complacer a su padre.

El cliente ha completado el proceso de maduración. Ha afrontado su pasado, se ha liberado de la carga emocional y recuperado su derecho a la autodeterminación. Al perdonar el pasado se ha convertido en su propio rey, en su autoridad, habiendo recuperado el poder auténtico: el poder de elección.

Cambiar sus reacciones ha devuelto al cliente el control de su vida. Ahora cree que merece amor y respeto. Al aceptarse y amarse a sí mismo, con sus virtudes y defectos, ya no es vulnerable a las opiniones ajenas. Ante la crítica y el rechazo, no reacciona emocionalmente. Como resultado, su yo futuro le ofrece una mejor selección de relaciones más satisfactorias. Ahora tiene el poder de avanzar hacia un futuro más pleno y gratificante. Esta es una promesa que el cliente se hace a sí mismo. De ahora en adelante la vida le recompensará con lo que merece: aceptación y respeto.

En «Poder contra fuerza», David Hawkins sugiere que la voluntad es la puerta de entrada a niveles superiores de consciencia. Pero el despertar espiritual requiere un recipiente adecuado. Los antiguos sanadores reconocieron que, antes de poder acceder a estados superiores es necesario purificarse. Las percepciones negativas no resueltas solo contaminarán el proceso.

Los métodos hipnóticos para explorar estados superiores de conciencia incluyen:

·         Ultra altura

·         Ultra profundidad

·         Sonambulismo profundo

·         Protocolo Simpson

·         Regresión a vidas pasadas

Los intentos de alcanzar estados superiores antes de liberar los bloqueos internos rara vez producen algo más que un viaje recreativo. Hasta que el cliente logre integrar los recursos espirituales en su vida diaria los estados superiores tienden a ser algo pasajero y egoísta.

Esto es lo que representa la hija mayor.

La hija menor, sin embargo, representa un estado más iluminado. Su disposición a complacer no se basa en la vulnerabilidad ni en las necesidades de supervivencia de una niña. Se trata de una decisión consciente de comprometerse con el futuro honrando al mismo tiempo el pasado, tanto al antiguo rey como al futuro. Complacer significa hacer feliz. El significado original de la palabra "feliz" era igualdad. El poder auténtico no es superior ni inferior. Es igualdad. Felicidad. Plenitud y plenitud.

Sanar es hacer feliz. – Un Curso de Milagros

Integración

Después se celebró una gran boda. Y así, el infame hermano del diablo se quedó con la hija del rey. Y cuando el viejo rey murió, Hans se convirtió en rey de todo el país.

En los mitos y cuentos de hadas, el matrimonio simboliza la integración. Mente y cuerpo se unen. Cabeza y corazón se alinean. Pensamiento y sentimiento son congruentes. La mente consciente y la subconsciente están en armonía. El cliente está destinado a cumplir la promesa de su visión para sí mismo: su yo futuro.

En la mitología antigua, el rey estaba unido a la tierra, lo que significaba una posición de responsabilidad, al servicio de un poder superior a uno mismo. Ser rey no significa controlar el mundo exterior. Ese mundo exterior no existe. Solo existe nuestra percepción del mundo. Autogobernarse significa asumir la responsabilidad de todo lo que vemos.

El cliente ha visto cómo fue su infancia, su historia de vida, cómo sus experiencias moldearon su identidad y ha aprendido de ello. Ha superado la indefensión y la dependencia de la niñez, y ha madurado. Como resultado se ha liberado para ser él mismo. Ahora que el cliente comprende que no es su madre ni su padre, su destino le pertenece. Esta autoconciencia determinará cómo vivirá de ahora en adelante.

El miedo al rechazo, el miedo a la crítica, el miedo a que se le niegue lo que desea lo vuelve a colocar en la silla alta, a merced de mamá y papá. Pero los reyes no buscan complacer para satisfacer sus necesidades. Los buenos reyes gobiernan con fuerza y ​​sabiduría. Los reyes sirven a una vocación superior en la vida. Una persona con un sentido de misión en la vida vive en estado de integridad donde el yo está alineado consigo mismo, y la voluntad propia está al servicio de un Poder Superior. Esto es la verdadera realeza.

Ya no se está atado al pasado, el cliente ahora es libre de servir a un propósito mayor que él mismo. Habiendo sanado las heridas del pasado, ahora está preparado psicológicamente para explorar estados superiores de conciencia. Si así lo desean, ahora es libre de descubrir fuentes internas de guía, propósito, talentos y habilidades que aún no se le han revelado.

 

CAPÍTULO 22: Todo es una historia.

He leído en alguna parte que el universo está compuesto de historias. Desde los albores de la humanidad las historias se han utilizado tanto para entretener como para preservar relatos y tradiciones culturales. La tradición oral precedió a los relatos escritos, y muchas sociedades desarrollaron sistemas simbólicos de memoria para conservar sus historias para generaciones futuras. Dos ejemplos son el Árbol de la Vida de la Cábala y la Rueda de la Medicina de los nativos prehispánicos.

En tiempos antiguos los bardos y juglares ambulantes actuaban como reporteros itinerantes. Las canciones y los cuentos populares que transmitían narraban historias de lugares lejanos y acontecimientos históricos. Los cuentos populares y de hadas se han seguido disfrutando a lo largo de los siglos y asociado con los cuentos para dormir de los niños. Sin embargo, a diferencia de las versiones modernas de Disney, los cuentos de hadas no eran solo alegría y dulzura. ¡Algunos podían ser francamente sangrientos! Esto se debe a que el propósito de los cuentos populares era preparar el alma humana para las duras realidades de la vida en la Tierra.

Muchos cuentos de hadas no tienen un final feliz porque en la vida real el "felices para siempre" es solo uno de los posibles desenlaces. La vida real puede ser difícil. A menudo es injusta. Las lecciones se aprenden a base de esfuerzo. Y no todo el mundo puede retirarse a los 55 años para disfrutar de una vida de ocio a bordo de su yate.

Cada problema que un cliente nos presenta viene envuelto en una historia. El problema que manifiesta puede ser físico, mental o emocional, pero los síntomas nunca lo son todo. El resto de la historia se oculta bajo la superficie de la conciencia, en la parte de la mente responsable de todos nuestros recuerdos y emociones. Cada pensamiento, sentimiento o comportamiento no deseado surge de la historia personal del cliente. Por lo tanto, ahí es donde debemos buscar la solución al problema.

Las experiencias negativas durante la infancia pueden tener un efecto duradero al generar síntomas no deseados, ya sean físicos, mentales o emocionales. Pero el problema no radica en lo que sucedió en un suceso pasado. La interpretación que el cliente hace de lo que sucedió en ese momento es la raíz del problema. Esta es la historia del dolor del cliente.

La historia del dolor

Lo que convierte la mente en un infierno es la historia de dolor del paciente. Es el relato de sufrimiento que se ha contado a sí mismo, una y otra vez, en la intimidad de su mente. Esta historia puede tener sus raíces en una experiencia real, pero cuando se induce la regresión del paciente al estado de inconsciencia, su subconsciente no muestra un hecho concreto. Muestra las percepciones, los pensamientos, los sentimientos y las reacciones que se formaron a raíz de esa experiencia en la edad en que se creó el recuerdo.

La memoria no es un registro de la verdad o de los hechos. Es un registro de percepciones, pensamientos, sentimientos y respuestas que dejaron huella en el paciente, a menudo a una edad temprana. La mente subconsciente es la mente emocional. Por lo tanto, lo que hace que un suceso sea memorable, real o imaginario, tiene que ver con las emociones asociadas a él. Si aún existe una carga emocional ligada a un suceso pasado, para la mente subconsciente esa es una preocupación muy real y presente. En consecuencia, si no se cuestiona, un pensamiento temeroso seguirá generando emociones negativas a nivel subconsciente.

Las emociones están diseñadas para impulsarnos a actuar y satisfacer necesidades importantes. Detrás de cada comportamiento o reacción indeseada, hay una emoción incómoda que la origina. Lo que causa esa emoción es un pensamiento. Un pensamiento es una decisión mental que, al reforzarse lo suficiente, se convierte en una creencia. Una creencia es una verdad subconsciente que determina cómo nos vemos y vemos el mundo que nos rodea. Todo se basa en una historia.

Esto es todo lo que se modifica mediante el proceso de regresión para inducir la hipnosis: la historia del cliente. La historia trata sobre cómo el cliente interpretó una experiencia. Esto depende de su madurez emocional en ese momento. Por lo tanto, si algo le sucedió al cliente a los dos años y le causó angustia, es muy probable que su mentalidad infantil siga influyendo en algún aspecto de su vida.

Los recuerdos de las experiencias vividas durante la infancia son, en realidad, impresiones que se almacenaron en la memoria como si fueran ciertas. Se basan en la consciencia presente a la edad en que ocurrió el suceso. Si algo sucedió de verdad, no se puede cambiar. Ni se debería intentar. Lo que sí se puede hacer es ayudar al cliente a reconciliarse con su pasado. Esto se logra cambiando su interpretación de las experiencias. Se logra encontrando algo positivo en ellas.

Cada experiencia pasada tiene valor cuando se la observa a través de la lente de la Conciencia Adulta. Con Sabiduría: cada capítulo doloroso de la historia puede transformarse en una experiencia de aprendizaje que luego puede utilizarse para empoderar al cliente y apoyar el desarrollo del alma.

Alquimia

Este proceso de transformación de la conciencia para mejor, real o imaginaria, se denomina alquimia. La alquimia es el proceso mediante el cual los filósofos de la antigüedad buscaban descubrir el elixir de la inmortalidad a través de la transmutación de metales comunes (plomo) en oro. El nombre alquimia refleja este tema de transmutación. Alquimia proviene del árabe Al kimiya (que significa transmutación) y del griego tardío khemeia (que significa el arte de la transmutación).

La alquimia es una forma de química ancestral que, según algunos, tiene sus raíces en el antiguo Egipto. Egipto era conocido originalmente como Khem, palabra egipcia que significa negro, en referencia a la tierra negra y fértil del Nilo, de la cual dependía la vida en el antiguo Egipto. Pero mientras que la química moderna se ocupa del ámbito empírico, la alquimia es un proceso espiritual cuyo propósito es revelar la esencia subyacente de todas las cosas.

Esta esencia subyacente suele denominarse «la belleza de toda belleza», «el amor de todo amor» y «el Altísimo». Este Orden Supremo o Divino es el objetivo de la alquimia. Sin embargo, los antiguos escritos alquimistas dejan claro que la sustancia de la transmutación no era literalmente plomo, sino el alma humana.

La alquimia podría definirse como la transmutación de la percepción. Es un proceso que transforma la percepción, transmutando el nivel ordinario, material y rígido, al nivel de percibir la perfección suprema, semejante al oro, en todo; en otras palabras, ver lo divino en cada cosa. Este es el oro del corazón.

La alquimia atañe a la realidad oculta del orden más elevado, que constituye la esencia subyacente de todas las verdades y todas las religiones. – Stanislas Klossowski de Rola


El viaje del alma

Desde una perspectiva espiritual, el desarrollo humano es un vehículo para el viaje del alma a través del tiempo y el espacio. Así como una oruga se transforma a través de la etapa del capullo para convertirse en mariposa, el alma humana atraviesa tres etapas distintas de desarrollo: los ciclos de juventud, poder y sabiduría.

Friedrich Nietzsche describió estas sucesivas etapas de desarrollo en su relato del Camello, el León y el Niño. El Camello dice: «¡Cargadme!». Una vez cargado, es enviado al desierto para enfrentarse al dragón. Cada escama del dragón lleva la inscripción «Tú harás». La tarea del Camello es enfrentarse a este dragón y derrotarlo. Para lograrlo, el Camello debe transformarse en un León. Cuando el León sale victorioso de este desafío, se transforma en un Niño.

Sed como niños pequeños. – Mateo 18:3 (RV)

 

El ciclo juvenil

En el viaje del alma a través de la vida, el camello representa el ciclo de la juventud. El propósito del ciclo de la juventud es desarrollar un sentido de identidad y una forma de ser en el mundo que apoye la supervivencia física. Esta es la etapa del desarrollo humano donde aprendemos a hacer nuestra forma en el mundo como ser físico.

Los camellos son bestias de carga. Al igual que un camello, un niño asume el peso de las creencias culturales al aceptar los valores familiares y sociales. El niño dice: «Enséñame», y acepta, sin cuestionar, las creencias y opiniones de quienes ostentan la autoridad.

Un camello puede recorrer largas distancias en el desierto porque lleva consigo el agua que necesita. Lo mismo ocurre con el alma humana. Lo que nos sostiene a cada uno de nosotros, en el desierto del pensamiento racional y domesticado, es nuestra naturaleza emocional.

El ciclo de potencia

El león, antiguo emblema solar que simboliza la divinidad y la nobleza, representa el Ciclo del Poder. El proceso de transformarse en león consiste en encontrar la fuerza interior y rebelarse contra los valores externos. Debemos afrontar nuestros miedos al rechazo, al abandono, a la opinión ajena e incluso, a veces, a la muerte, para alcanzar nuestro auténtico poder.

El Ciclo del Poder está diseñado para prepararnos para nuestro propósito en la vida. Este ciclo suele iniciarse con algún tipo de crisis que nos libera de las ideas preconcebidas. Esta crisis puede ser un divorcio, una enfermedad grave, un accidente, la pérdida de un ser querido, el fin de la carrera profesional, etc., pero tal suceso nos recuerda que somos más fuertes que simples humanos. Al desafiar nuestras creencias, recuperamos nuestra esencia. Esto es lo que nos permite vivir desde un lugar de auténtico poder, aceptando la vida tal como es.

El ciclo de la sabiduría

El Niño de Nietzsche representa el Ciclo de la Sabiduría porque la verdadera felicidad se alcanza viviendo en armonía con nuestra naturaleza auténtica. Dado que ninguna alma es superior ni inferior a otra, la Sabiduría nos permite aceptar a los demás tal como son. Así es como nos convertimos en nuestros propios reyes.

La sabiduría consiste en expresar nuestra integridad esencial viviendo con autenticidad y creatividad, al servicio de aquello que nos apasiona y nos da sentido a la vida. Tras el ciclo de poder, volvemos al mundo para compartir nuestros dones, conocimientos y experiencia en beneficio de la humanidad.

Este concepto se refleja en la tradición oral de los nativos prehispánicos, la Rueda de la Medicina, que reconoce que cuando una sociedad carece de registros escritos los ancianos son importantes. Un anciano es considerado depositario viviente de la historia tribal. Como tal, tiene la responsabilidad de transmitir su conocimiento para el beneficio de la tribu y las generaciones futuras.

La responsabilidad que otorga el Ciclo de la Sabiduría es la de enseñar de una manera tan auténtica que llene el corazón de alegría. La enseñanza auténtica no se basa en palabras, sino en la práctica. Es vivir la Verdad. Sai Baba lo expresó así: «Mi vida es mi enseñanza».

El viaje del alma es una historia de sabiduría. Su propósito es enseñar. Las historias del Antiguo Testamento sobre Moisés y José siguen los tres ciclos del viaje del alma. Las historias de sabiduría abundan en todas las culturas en forma de cuentos populares, parábolas y mitos. Un mito no es un relato histórico de un acontecimiento. Es una historia que es verdadera en su esencia, no en su apariencia, como la memoria.

Conócete a ti mismo y conocerás el universo. - Sócrates

 

La terapia del diablo

El Hermano Sucio del Diablo es una historia de sabiduría. En ella se ocultan los secretos para transformar la conciencia humana para mejor. La historia comienza en la juventud, etapa que nos carga a todos con un bagaje emocional. Nadie escapa a esto. Todos hemos sido condicionados a asumir una identidad falsa: víctimas de las circunstancias externas. wisto

Para sobrevivir, tuvimos que ser soldados duros. Aprendimos a aguantar y seguir adelante reprimiendo nuestros sentimientos y confiando principalmente en el razonamiento. El problema es que nuestro mejor razonamiento es impotente ante la verdad de nuestras emociones. Este conflicto interno es la raíz de todos los problemas que experimentamos en la vida.

Los conflictos del Ciclo de la Juventud nos preparan para un viaje que nos desafía a recuperar nuestro poder auténtico sanando las heridas del pasado. El Ciclo del Poder es el ciclo de sanación que nos lleva al reino emocional de la Conciencia del Alma. Este es el dominio del diablo, el territorio de la Mente Subconsciente, donde debemos realizar el trabajo de la autotransformación.

Para sanar, debemos estar preparados para afrontar los recuerdos y emociones no resueltos del pasado. El problema es que reprimir el pasado ha convertido la mente subconsciente en un infierno. Y para llegar allí se requiere un pacto con el diablo. Si no se resuelven, estos pensamientos dolorosos y energías emocionales del pasado seguirán burbujeando y hirviendo, generando síntomas. Así que, si no hay otra manera...

El Rey Pescador es una persona que nunca hace un pacto con el diablo. Nunca se convierte en su propio rey porque no está dispuesto a hacer el trabajo de autocuración. Es el epítome del paciente pasivo. En lugar de afrontar las heridas de su pasado, busca soluciones externas, pescando en el foso que rodea el castillo. Cada día sale al mercado una nueva píldora, una nueva dieta, un nuevo parche, una nueva terapia que promete poderes mágicos. Mientras tanto, la solución se ofrece diariamente, por analogía, en la enfermedad misma.

Lamentablemente, el condicionamiento social ha establecido una visión mecanicista del mundo donde las personas con problemas necesitan ser reparadas. El problema radica en que el modelo médico que la ciencia nos ha brindado refleja una dicotomía mente-cuerpo que en realidad no existe. La modificación de la conducta, la farmacoterapia y las intervenciones quirúrgicas no pueden curar una enfermedad del alma. En el mejor de los casos, solo ofrecen un alivio temporal.

Las culturas antiguas no tenían una visión separatista del universo. Ciencia y religión eran una sola. El sanador era a la vez sacerdote y médico. Al formular una estrategia de tratamiento, mente, cuerpo y espíritu se consideraban por igual. Si bien están surgiendo nuevas ciencias que desafían la antigua visión mecanicista y materialista del mundo, el universo todavía se concibe principalmente como una gran máquina compuesta de partes separadas que funcionan de forma independiente.

Cuando las máquinas se averían, necesitan ser reparadas. Este método funciona para curar laceraciones, desgarros de ligamentos o fracturas. Pero cuando se trata de dolencias físicas o emocionales crónicas, la visión del cuerpo como una máquina resulta ineficaz. El Hombre del Bosque lo sabe bien. Reconoce que la mente y el cuerpo no funcionan de forma independiente, y que el cuerpo no puede tomar decisiones.

¡La toma de decisiones es una función de la mente! El diablo sabe que la mente subconsciente es la mente corporal y que el cuerpo no miente. Lo sabe porque es Pan, el dios de la naturaleza. La terapia del diablo funciona con la naturaleza porque la naturaleza sana.

No se puede obligar a una persona a sanar. Nadie puede. El poder de sanación reside en la mente del paciente. Para sanar, el paciente debe estar dispuesto a permitir que la sanación ocurra. Esto puede llevar tiempo. Si bien la sanación puede ocurrir instantáneamente, la mayoría de las veces se requiere un proceso de acumulación de energías para restablecer el equilibrio. Por esta razón, la Terapia del Diablo no es una solución rápida; es una solución centrada en el paciente.

La Terapia del Diablo no es un proceso pasivo; exige esfuerzo por parte del paciente. Esto se debe a que se necesita consciencia para sanar la consciencia. Eso es lo que sanamos. La verdadera sanación no consiste en eliminar los síntomas, sino en liberar los bloqueos que impiden que la sanación ocurra, porque si la causa de toda enfermedad está en nuestro interior, también lo está la cura.

La sanación emocional no se limita a los primeros auxilios. Incluso pequeños rasguños en la infancia resultan traumáticos para el niño que los sufre en soledad. En su mente, siente como si hubiera recibido un disparo. Cuando nadie lo consuela ni le cura la herida, la bala permanece alojada dolorosamente en su interior. Con el tiempo, puede infectarse, dando lugar a comportamientos compulsivos, adicciones y enfermedades físicas en la edad adulta.

La sanación emocional consiste en encontrar y extraer la bala. Si bien esto puede ser un trabajo delicado, especialmente cuando la bala está alojada dolorosamente cerca del corazón, La Terapia del Diablo ofrece una solución al brindarte las claves para una regresión efectiva que induce la hipnosis terapéutica.

Tu tarea no es buscar el amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras que has construido dentro de ti mismo contra él. – Rumi

 

FASE I

 PREPARACIÓN

FASE II TRANSFORMACIÓN

FASE III

VERIFICACIÓN

1

Primera consulta

2

Informar

3

Prueba

4

Regreso a la causa (RaC)

5

Trabajo del niño interior

6

Prueba e Integración

7

Trabajo del Perdón

Establecer relación terapéutica

Establecer el contrato terapéutico

Prueba y preparación para RaC)

Localizar causa subyacente

Re-historiar

Comprobar e Integrar Cambios

Permanencia sin esfuerzo

#1

Fase preliminar Exploración

#1: Hipnosis

Acuerdo

#1

Pruebas de la Hipnosis

#1

encontrar un puente

#1

Trabajo de diálogo

#1

Comprobar el, SSI

#1

Restaurar la bondad

#2

Identificar las claves para la resolución de los síntomas

#2:

Acuerdo de regresión

#2

Pruebas de la regresión

#2

Prueba para el Suceso Sensibilizante Inicial SSI

#2

Volver a criar al niño

#2

Comprobar Suceso Sensibilizador Posterior, SSP, y Cambios compuestos

#2

Liberar la ofensa/agravio

 

 

 

#3:

Enseñar sanación universal

#3

Descubrir la historia

#3

Volver contar la historia del SSI

#3

Comprobar Resultados en la vida real

#3

Comprobar el perdón

 

 

 

 

 

 

 

#4

Recuperar la plenitud

 

 

 

 

 

 

#5

Progresar en la Edad

Un sistema completo

La Terapia del Diablo consta de un protocolo de tres fases y siete pasos que transformará tus sesiones de hipnosis en programas de sanación que brindan resultados reales y duraderos de manera consistente. Las tres fases del sistema sirven de base para el protocolo de siete pasos. Juntas, te ofrecen una guía paso a paso para facilitar el proceso de sanación de la regresión. para provocar hipnosis.

Si te ha gustado lo que has aprendido hasta ahora, tómate un momento para escribir una reseña. Tu opinión ayuda a otros a decidir si este libro les interesa.

Si eres profesor de hipnosis de regresión a la causa, este libro puede ayudar a tus alumnos a mejorar sus sesiones con los clientes. A medida que adquieran experiencia, profundizarán su comprensión del proceso de sanación. Su éxito en el trabajo con los clientes se verá reflejado en tu propio desarrollo.

Fase 1: Preparación

La primera fase del sistema se centra en preparar el terreno para una hipnoterapia de regresión a la causa exitosa. Esta fase comprende los tres primeros pasos del proceso terapéutico:

1.      El proceso de admisión

2.      La charla informativa/educativa previa

3.      La sesión de preparación para la regresión

El proceso de admisión te ayuda a establecer una relación terapéutica con la mente consciente e inconsciente del cliente. Además, te proporciona la información necesaria para guiar el proceso de sanación, permitiéndote identificar patrones sintomáticos.

La charla educativa previa prepara al cliente para que participe activamente en su curación, convirtiéndolo en un socio en el proceso terapéutico de regresión para inducir la hipnosis.

La primera sesión de hipnosis sirve como prueba para asegurar la existencia de un contrato vinculante, a la vez que enseña al cliente cómo realizar el proceso de autosanación. Esto sienta las bases para una hipnoterapia regresiva eficaz.

Fase 2: Transformación

Nada cambiará hasta que el cliente esté dispuesto a afrontar la incómoda historia que se ha estado contando a sí mismo, sobre sí mismo, en la intimidad de su mente. La fase 2 es donde se ubica la experiencia causal y se transforma a través de los siguientes dos pasos:

4.      Regresión a la causa (RaC)

5.      Trabajo con el niño interior

RaC significa Regresión y Liberación. La Regresión utiliza métodos de conexión y pruebas para localizar el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) y descubrir la Historia emocional formada por esa experiencia. La Liberación revela las Partes que quedaron atrapadas en el suceso.

El trabajo con el niño interior incluye el diálogo, la re-parentalización y la re-narración para transformar las percepciones, los pensamientos y los sentimientos asociados con el suceso causante y permitir la sanación.

Fase III: Verificación

El objetivo de la hipnoterapia regresiva no es simplemente la mejoría. Busca la permanencia sin esfuerzo, la no reactividad emocional y la cesación permanente de los síntomas. La fase 3 se centra en reforzar todos los cambios y realizar pruebas para asegurar que el proceso de sanación se haya completado. Esto implica dos pasos finales del proceso terapéutico de siete pasos:

6.      Pruebas e integración

7.      Trabajo de perdón

Las pruebas son importantes en cada etapa del proceso de sanación, pero en la Fase 3, constituyen una extensión del aspecto de Re-Narración del Trabajo con el Niño Interior. Esto implica realizar pruebas en el SSI para verificar que el suceso esté claro antes de que el Niño crezca. Evaluar cada SSP a medida que el Niño crece permite identificar aspectos no resueltos y generalizar todos los cambios.

La hipnoterapia regresiva no es un tratamiento de una sola sesión, ya que la única manera de saber si los resultados perdurarán es poniéndolos a prueba en la vida diaria del paciente. Es ahí donde entran en juego las sugestiones posthipnóticas. La prueba más importante de los resultados es el tiempo transcurrido entre sesiones.

El proceso de maduración prepara al cliente para el trabajo de perdón, devolviéndole su bondad y valía innatas. El perdón es el paso final en el proceso de sanación, ya que afrontar y perdonar a quienes nos lastimaron requiere conciencia adulta. Liberarse de cualquier resentimiento hacia estas personas liberará al cliente de su influencia.

Una vez completado el perdón, el cliente puede recuperar su derecho a elegir su propio camino a partir de ahora. La progresión de edad le brinda entonces una manera de evaluar las expectativas del cliente respecto al futuro, al tiempo que refuerza una identidad realista alineada con sus metas y deseos.

Eso es todo.

Ahora depende de ti. Tu tarea es poner en práctica lo que has aprendido. El entrenador Hilton Johnson dijo que en cualquier cosa que elijas hacer, tu éxito dependerá del tiempo que dediques a estudiar, practicar y aplicar lo aprendido.

Si dedicas tiempo a practicar y repasar lo aprendido, serás más constante en tu enfoque de sanación. La constancia te permitirá obtener resultados más consistentes. Solo sigue los pasos y lo lograrás fácilmente. A medida que desarrolles tus habilidades y confianza, consolidarás tu reputación por ofrecer resultados duraderos.

¡Así es como se hace crecer una consulta de sanación basada en recomendaciones!

¿Listo para aprender más?

¿Estás en Facebook? Únete al grupo de Hipnoterapia Regresiva. ¡Ahí es donde suelo estar! https://www.facebook.com/groups/320393528511828 

Lecturas recomendadas

Ashleigh Brilliant escribió: «Mi vida ha sido influenciada enormemente por muchos libros que nunca he leído». ¡Qué cierto! La siguiente lista no es, ni mucho menos, exhaustiva. ¡Pero yo sí los he leído!

Habilidades de asesoramiento

Dass, Ram y Gorman, Paul. ¿En qué puedo ayudar? Knopf Publishing.

Kaufman, Barry Neil. Amar es ser feliz. Fawcett Books.

McKay, Matthew. Davis, Martha. Fanning, Patrick. Mensajes; El libro de habilidades de comunicación . New Harbinger Publications.

Small, Jacquelyn. Cómo convertirse en un terapeuta natural: Un regreso a la verdadera esencia de la ayuda. Bantam Books.

Trabajo onírico e imágenes

Arrien, Ángeles. Signos de vida: cinco formas universales y cómo utilizarlas. Arcus Publishing Co.

Barth, Diane. Soñando despierta . Viking Press.

Nació Margot. Siete maneras de ver un sueño . Starhill Press.

Churchill, Randal. Conviértete en el sueño; El poder transformador del trabajo hipnótico con los sueños . Transforming Press.

Day, Laura. Intuición práctica . Villard Publishing.

Delaney, Gayle. Sueños sensuales . Publicaciones Fawcett.

Delaney, Gayle. Viviendo tus sueños . Harper Collins.

Delaney, Gayle. Sueños transformadores . Bantam Books.

Ellis, Leslie. Guía clínica para la terapia de los sueños: Implementación de técnicas sencillas y eficaces para el trabajo con los sueños. Routledge.

Faraday, Ann. El juego de los sueños . Harper Collins.

Fezler, William. Imágenes creativas: cómo visualizar con los cinco sentidos. Fireside Books.

Gendlin, Eugene. Deja que tu cuerpo interprete tus sueños. Publicaciones Chiron.

Hoss, Robert J. El lenguaje de los sueños; la autocomprensión a través de las imágenes y el color.

Johnson, Robert A. Trabajo interior. Harper & Row.

Johnson, Robert. Él . Harper & Row.

Johnson, Robert. Ella. Harper & Row.

Johnson, Robert. We. Harper & Row.

Jung, C.G. Man & His Symbols. Doubleday.

King, Serge Kahili. Urban Shaman. Fireside Books.

Kaplan-Williams, Stephon. Dreamworking. Journey Press.

Lusk, Julie T. 30 Scripts for Relaxation Imagery & Inner Healing. Whole Person Associates.

Mindell, Arnold. Dreambody; The Body’s Role in Revealing the Self. Sigo Press.

Pearson, Carol S. The Hero Within: Six Archetypes We Live By. Harper & Row.

Pike, Diane Kennedy. Life As A Waking Dream. Riverbend Books.

Schwartz, Andrew E. Guided Imagery for Groups. Whole Person Associates.

Vaughan-Lee, Llewellyn. The Lover & The Serpent; Dreamwork Within a Sufi Tradition. Element Books.

Von Franz, Marie-Louse. The Way of the Dream. Windrose Films Ltd.

Walker, Matthew. Why We Sleep; Unlocking the Power of Sleep and Dreams. Scribner.

Psicología y Energía

Carrington, Patricia. Try It On Everything; Discover the Power of EFT. Try It Productions.

Craig, Gary. EFT for PTSD. Energy Psychology Press.

Craig, Gary. EFT for Weight Loss. Energy Psychology Press.

Feinstein, David. Energy Psychology Interactive; Self-Help Guide. Innersource.

Feinstein, David/Eden, Donna/Craig, Gary. The Promise of Energy Psychology; Revolutionary Tools for Dramatic Personal Change. Jeremy P. Tarcher/Penguin

Gallo, Fred P. Vincenzi, Harry. Energy Tapping. New Harbinger Publications.

Gallo, Fred P. Energy Tapping for Trauma. New Harbinger Publications.

Gordon, Marilyn. Extraordinary Healing. WiseWord Publishing.

Hawkins, David R. Power vs. Force; The Hidden Determinants of Human Behavior. Hay House.

Hartman, Silvia. Oceans of Energy; Patterns & Techniques of EmoTrance ™. DragonRising.

Sparks, Loretta. Emotional Freedom Techniques Personal Peace Procedure.

Emociones

Abramson, Edward. Emotional Eating; A Practical Guide to Taking Control. Lexington Books.

Banyan, Calvin D. The Secret Language of Feelings. Abbot Publishing.

Bradshaw, John. Healing the Shame That Binds You. Health Communications.

Bradshaw, John. Homecoming. Bantam Books.

Borysenko, Joan. Guilt is the Teacher Love is the Lesson. Warner Books.

Childre, Doc/ Rozman, Deborah. Transforming Anger; The HeartMath Solution for Letting Go of Rage, Frustration and Irritation. New Harbinger Publications.

Ecker, Bruce. Ticic, Robin. Hulley, Laurel. Unlocking the Emotional Brain: Eliminating Symptoms at Their Roots Using Memory Reconsolidation. Routledge.

Hicks, Esther and Jerry. The Astonishing Power of Emotions. Hay House.

Gray, John. What You Feel You Can Heal. Heart Publishing.

Jampolsky, Gerald G. Love Is Letting Go of Fear. Bantam Books.

Jenson, Jean. Reclaiming Your Life. Dutton Books.

Lowen, Alexander. Depression & the Body. Penguin Books.

Luskin, Fred. Forgive for Good. HarperCollins.

Miller, Alice. The Drama of the Gifted Child. Harper.

Needleman, Jacob. A Little Book on Love. Doubleday

Grandin, Temple. Animals In Translation. Harcourt.

Tipping, Colin C. Radical Forgiveness. Global 13 Publications.

Truman, Karol K. Feelings Buried Alive Never Die

Vanderpol, Johanna. Honoring Your Emotions; Why it Matters. Nine Lives Publishing.

Whitfield, Charles L. Un regalo para mí mismo. Comunicaciones sobre salud.

Wiesenthal, Simon. El girasol: Sobre las posibilidades y los límites del perdón. Schocken books

Young, Jeffrey/ Klosko, Janet. Reinventando tu vida. Plume

Hipnosis e hipnoterapia clínica

Banyan, Calvin y Kein, Gerald. Hipnosis e hipnoterapia. Abbot Publishing House, Inc.

Barnett, EA Hipnoterapia analítica; Principios y práctica. Westwood Publishing Co.

Battinos, Rubin, Expectativas; El libro de terapia muy breve. Crown Publishing.

Boyne, Gil, Transformando la terapia; Un nuevo enfoque de la hipnoterapia. Westwood Publishing Co.

Bristol, Claude M. La magia de creer; la ciencia de alcanzar tus metas. Prentice Hall Press.

Churchill, Randal. Hipnoterapia regresiva: Transcripciones de transformación, vol. 1. Transforming Press.

Churchill, Randal., Catarsis en la hipnoterapia regresiva: Guía de formación en terapia regresiva, vol. 2. Transforming Press.

Elias, Jack. En busca de la verdadera magia: Hipnoterapia transpersonal. Publicaciones Five Wisdoms.

Elman, Dave. Hipnoterapia. Westwood Publishing Co.

Hammond, D. Corydon. Manual de sugestiones y metáforas hipnóticas. Norton Publishing.

Hickman, Irene. Sondeo mental: hipnosis.

Hilgard, Ernest y Josephine. Hipnosis para el alivio del dolor. Routledge

Hogan, Kevin. El nuevo manual de hipnoterapia. Network 3000 Publishing.

Hogan, Kevin. Hipnosis encubierta. Network 3000 Publishing.

Hunter, C. Roy. El arte de la hipnosis. Kendall/Hunt Publishing Co.

Hunter, C. Roy. El arte de la hipnoterapia. Kendall/Hunt Publishing Co.

Kappas, John G. Manual de hipnotismo profesional. Panorama Publishing Co.

Kappas, John G., Estrategias de relación; La atracción E&P. Panorama Publishing Co.

King, Mark E., Citrenbaum, Charles M. Hipnoterapia existencial. Guilford Press

Lecron, Leslie y Bordeaux, Jean. El hipnotismo hoy. Wilshire Book Co.

Murphy, Joseph. El poder de tu mente subconsciente. Bantam Books.

McGill, Ormond. Hipnotismo escénico profesional. Westwood Publishing Co.

Quigley, David. Hipnoterapia alquímica. Instituto de Alquimia de las Artes Curativas.

Rosen, Sidney. Mi voz te acompañará; Los cuentos didácticos de Milton H. Erickson. Norton & Co.

Williams, John K. La sabiduría de tu mente subconsciente. Prentice Hall, Inc.

Winkler, E. Arthur Winkler, Hipnoterapia

Rosenthal, Allen M. Tu mente, el mago . DeVorss & Co.

Propósito/Misión de Vida y Autodominio

Bogart, Greg. Encontrando tu vocación. Dawn Mountain Press.

Cameron, Julia. El camino del artista: una senda espiritual hacia una mayor creatividad. Tarcher/Putnam Books.

Covey, Stephen R. Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Fireside Books.

Csikszentmihalyi, Mihaly. Flujo: la psicología de la experiencia óptima. Harper Books.

Jarow, Rick. Creando el trabajo que amas. Destiny Books.

Leonard, George. Maestría: Las claves del éxito y la realización a largo plazo. Dutton Books.

Millman, Dan. La vida para la que naciste. HJ Kramer Ltd.

Moore, Thomas. El cuidado del alma . Harper Books.

Needleman, Jacob. El dinero y el sentido de la vida. Doubleday.

Nemeth, Maria. La energía del dinero. Ballantine Wellspring.

Sher, Barbara. Podría hacer cualquier cosa (si tan solo supiera qué es). Delacorte Press.

Spangler, David. La llamada. Riverhead Books.

Stephan, Naomi. Encontrando tu misión en la vida. Stillpoint Publishing.

Sanación mente-cuerpo

Achterberg, Jeanne. Dossey, Barbara. Kokmeier, Leslie. Rituales de sanación: El uso de imágenes para la salud y el bienestar. Bantam New Age Books.

Bays, Brandon. El viaje; Un mapa de ruta hacia el alma. Pocket Books.

Chopra, Deepak. Sanación cuántica. Bantam New Age Books.

Coddington, María. En busca de la energía curativa. Destiny Books.

Davidsson, Marcy Foley/Shaffer, William L./Davidsson, Kent. Iluminando la experiencia física. Fundación para el Bienestar Integral

Dethlefsen, Thorwald. El poder curativo de la enfermedad; el significado de los síntomas y cómo interpretarlos. Element Books.

Dossey, Larry. Reinventando la medicina. Harper Books.

Duff, Kat. La alquimia de la enfermedad. Harmony Books.

Epstein, Gerald. Visualizaciones curativas: Creando salud a través de imágenes. Bantam Books.

Goldberg, Bruce. Sanación del alma. Llewellyn Books.

Goldberg, Bruce. Secretos de la autohipnosis. Sterling Publishing Co., Inc.

Greenwood, Michael y Nunn, Peter. Paradoja y sanación. Meridian House.

Hamer, Ryke Geerd. Cuadro científico de la nueva medicina germánica.

Hay, Louise L. Puedes sanar tu vida. Editorial Hay House.

Hay, Louise L. Sana tu cuerpo. Editorial Hay House.

Helmstetter, Shad. Qué decir cuando hablas contigo mismo. Pocket Books.

LeShan, Lawrence. El cáncer como punto de inflexión. Penguin Books.

Liebmann-Smih, Joan, Egan, Jacqueline Nardi. Señales corporales. Libros gallo.

Lipton, Bruce H. La biología de la creencia. Hay House.

Locke, Steven. Colligan, Douglas. El sanador interior. Dutton Books.

McTaggart, Lynne. El campo. Prensa libre

McTaggart, Lynne. El experimento de la intención. Free Press.

Moss, Richard. La mariposa negra: una invitación a la vitalidad radical. Artes Celestiales.

Myss, Caroline. Anatomía del espíritu. Harmony Books.

Myss, Caroline. Por qué la gente no sana y cómo puede hacerlo . Harmony Books.

Parkhill, Stephen. Respuesta al cáncer. Omni Hypnosis Publishing.

Rubin, Theodore Isaac. El libro de la ira. Collier Books.

Rocha, Cairo P. La ira aumenta, el miedo disminuye: las emociones y su vínculo oculto . Authorhouse

Rossi, Ernest L., Cheek, David B. Terapia mente-cuerpo; Métodos de curación ideodinámica en hipnosis . Norton & Co.

Sarno, John E. La receta del cuerpo y la mente. Libros Warner.

Sarno, John E. La mente dividida; epidemia de trastornos mente-cuerpo. Harper Collins

Siegel, Bernie. Amor, medicina y milagros . Harper & Row.

Silva, José. Método de control mental de Silva para obtener ayuda de tu otroLateral . Libros de bolsillo.

Sopher, Marc. Ser o no ser… Sin dolor; El síndrome mente-cuerpo.

Taylor, Jill Bolte. Mi chispa de intuición: el viaje personal de una neurocientífica. Viking

Tebbetts, Charles. Autohipnosis y otras técnicas para expandir la mente. Westwood Publishing Co. Inc.

Walker, Morton. El poder del color. Avery Publishing.

Weissman, Darren R. El poder del amor y la gratitud infinitos; un viaje evolutivo para despertar tu espíritu . Hay House.

Programación Neurolingüística (PNL)

Andreas, Connirae. Andreas, Tamara. Transformación esencial: Alcanzando la fuente interior . Real People Press.

Andreas, Steve y Connirae. Cambia de opinión. Real People Press.

Bandler, Richard y Grinder, John. De ranas a príncipes. Real People Press.

Bandler, Richard y Grinder, John. Replantear el encuadre. Real People Press.

Grinder, John y Bandler, Richard, Trance-Formations . Real People Press.

Linden, Anne. Mindworks. Berkley Books.

Robbins, Anthony. Poder ilimitado . Fawcett Press.

Terapia de partes

Emmerson, Gordon.Terapia de los estados del ego. Crown House Publishing.

Harris, Thomas A. Yoestoy bien, tú estás bien; una guía práctica para el análisis transaccional. Harper and Row Publishers

Hunter, C. Roy.Hipnosis para la resolución de conflictos internos: Introducción a la terapia de partes. Crown House Publishing Ltd.

Napier, Nancy J. Recreando tu yo; Construyendo la autoestima a través de la visualización y la autohipnosis. WW Norton

Parks, Penny. Guía para terapeutas sobre la terapia del niño interior de Parks. Serie Horizontes Humanos.

Pierrakos, Eva. El camino de la autotransformación. Bantam Books

Pierrakos, Eva. Rendición a Dios Interior: El camino espiritual a nivel del alma. Pathwork Press

Satir, Virginia. El modelo Satir: terapia familiar y más allá. Science & Behavior Books.

Schmidt, Shirley Jean. La estrategia para satisfacer las necesidades del desarrollo: una terapia del estado del yo para sanar a adultos con traumas infantiles y heridas de apego. Instituto DNMS.

Stone, Hal y Sidra. Abrazándonos a nosotros mismos: El manual del diálogo de la voz. Nataraj Publishing.

Unterman, Debbie. Hablando conmigo misma; aprender a amar las voces en tu cabeza.

Watkins, John y Helen. Estados del yo: teoría y terapia. WW Norton

Whitfield, Charles L. Sanando al niño interior. Comunicaciones de salud.

Zimberoff, Diane. Liberándose de la trampa de la víctima. Wellness Press.

Zinker, Joseph. El proceso creativo en la terapia Gestalt.

Terapia de regresión

Chadwick, Gloria. Descubriendo tus vidas pasadas. Libros contemporáneos.

Dethlefsen, Thorwald. Desafío del destino. Elemento libros Ltd.

Dethlefsen, Thorwald. Voces de otras vidas . Evans & Co.

Grof, Stanislav. La mente holotrópica. Harper Collins.

Haich, Elizabeth. Iniciación.

Lee, John. Cómo volver a crecer: Entendiendo la regresión emocional. Harmony

Lucas, Winafred Blake. Terapia de regresión: Manual para profesionales. Deep Forest Press.

Moody, Raymond A. Vida tras vida. Bantam Books.

Newton, Michael. Viaje de las almas . Publicaciones Llewellyn.

Snow, Chet. Sueños masivos del futuro . Deep Forest Press.

Stephens, Elaine. Susurros de la mente. Harper & Row.

Weiss, Brian. Muchas vidas, muchos maestros . Fireside Books.

Weiss, Brian. Del tiempo a la sanación . Fireside Books.

Espiritual

Amén, Daniel G. Sanando el hardware del alma. The Free Press

Atwater, PMH Más allá de la luz; Los misterios y revelaciones de las experiencias cercanas a la muerte. Avon Books.

Baldwin, William. Terapia de liberación espiritual; un manual de técnicas. Headline Books.

Fiore, Edith. Los muertos inquietos: Una psicóloga trata la posesión espiritual. Ballantine Books.

Fundación para la Paz Interior, Un Curso de Milagros.

Goldberg, Bruce. Peaceful Transition; The Art of Conscious Dying & Liberation of the Soul. Llewellyn Publications.

Goldberg, Bruce. Soul Healing. Llewellyn Publications.

Harner, Michael. The Way of the Shaman. HarperSanFrancisco

Ingerman, Sandra. Soul Retrieval; Mending the Fragmented Self. HarperSanFrancisco

Lazaris. The Sacred Journey: You and Your Higher Self. Concept Synergy Publishing.

Kason, Yvonne. A Farther Shore. Harper Collins.

Matthews, Caitlin. Singing the Soul Back Home; Shamanism in Daily Life. Element Books.

Modi, Shakuntala. Remarkable Healings. Hampton Roads.

Moody, Raymond. Life After Life. Bantam.

Myss, Caroline. Sacred Contracts. Harmony Books.

Newton, Michael. Life Between Lives; Hypnotherapy for Spiritual Regression. Llewellyn Books.

Newton, Michael. Journey of Souls; Case Studies of Life Between Lives. Llewellyn Books.

Nuland, Sherwin B. How We Die; Reflections on Life’s Final Chapter. First Vintage Books.

Ruiz, Don Miguel. Four Agreements Wisdom Book. Amber Allen Publishing.

Stephens, Elaine. Whispers of the Mind; A Complete Program for Unlocking the Secrets of Your Past Lives. Harper & Row

Storm, Howard. My Descent into Death. Doubleday.

Van Bommel, Harry. Family Hospice Care. Saint Elizabeth Health Care Foundation.

Villodo, Alberto. Mending the Past and Healing the Future with Soul Retrieval. Hay House.

Vitale, Joe / Len, Ihaleakala Hew. Zero Limits. Wiley

Wapnick, Kenneth. A Talk Given on A Course in Miracles. Foundation for A Course in Miracles.

Weiss, Brian L. Many Lives, Many Masters. Fireside Books.

Woolger, Roger. Other Lives, Other Selves; A Jungian Psychotherapist Discovers Past Lives. Bantam New Age.

Woolger, Roger. Healing Your Past Lives. Sounds True.

Zukav, Gary. The Seat of the Soul. Fireside Books

Stress & Trauma

Baum, Brent. The Healing Dimensions; Resolving Trauma in Body, Mind and Spirit. Healing Dimensions

Levine, Peter A. Waking the Tiger; Healing Trauma. North Atlantic Books

Rothschild, Babette. El cuerpo recuerda: un libro de casos . Norton.

Scaer, Robert C. El cuerpo soporta la carga; trauma, disociación y enfermedad. Haworth Medical Press

Scaer, Robert. El espectro del trauma: heridas ocultas y resiliencia humana. WW Norton.

Talbott, Shawn. La conexión con el cortisol: por qué el estrés engorda y perjudica la salud. Hunter House.

Otros

Bach, Richard. Huyendo de la seguridad; Una aventura del espíritu.

Bach, Richard. Hipnotizando a María; Una historia . Hampton Roads.

Baum, Brent. Vivir como luz; El despertar de la conciencia mística . Dimensiones sanadoras.

Barksdale, LS. Fomentando la autoestima . Fundación Barksdale.

Bly, Robert. Iron John . Addison Wesley.

Bryan, Mark y Cameron, Julia. El borracho de dinero: 90 días para la libertad financiera . Balentine Books.

Csikszentmihalyi, Mihaly. Creatividad . Harper Collins.

Csikszentmihalyi, Mihaly. Flujo. Harper Collins.

Csikszentmihalyi, Mihaly. El yo en evolución: una psicología para el tercer milenio. Harper Collins.

Duerk, Judith. Círculo de piedras: El viaje de la mujer hacia sí misma . Lura Medic.

Goleman, Daniel. Inteligencia emocional. Bantam Books.

Hicks, Jerry y Esther. Abraham habla: Un nuevo comienzo 1 y 2. Editorial Abraham Hicks.

Hill, Napoleón. Piense y hágase rico.

Hill, Napoleón. La llave maestra de la riqueza.

Hopkins, Tom. Cómo dominar el arte de vender . Warner Books.

Leidecker, Arthur. Desde cero y con poco presupuesto.

Maurer, Robert. El método Kaizen. Workman Publishing.

Satir, Virginia. La creación de personas. Libros de ciencia y comportamiento.

Shanor, Karen Nesbitt. La mente emergente . Renaissance Books.

Slade, Neil. Los lóbulos frontales se sobrecargan. Música y libros de Neil Slade.

Walker, Matthew. Por qué dormimos: Descifrando el poder del sueño y los sueños. Simon and Schuster.


¡Es inútil! Mañana habrá aún más libros que debería haber leído que los que hay hoy. - Ashleigh Brilliant

 

Glosario de términos

Abreacción: Movimiento físico o estallido emocional como reacción a una sugestión durante el estado hipnótico. Algunas abreacciones hipnóticas son espontáneas, mientras que otras son provocadas por el hipnotizador. La abreacción hipnótica puede utilizarse para alcanzar mayor profundidad, revitalizar o liberar emociones reprimidas.

Puente afectivo (PA ): Técnica mediante la cual el cliente sigue un sentimiento desde el presente hasta un incidente pasado.

Progresión de edad (PE): También conocida como proyección al futuro, el cliente se proyecta hacia el futuro. La PA se puede utilizar para (a) evaluar los resultados esperados del cliente tras el procesamiento hipnoterapéutico, (b) ensayar mentalmente situaciones o sucesos futuros para experimentar el éxito en la realización de una tarea, (c) crear escenarios futuros con el fin de desarrollar recursos, por ejemplo, entrenamiento en asertividad, (d) visualizar un resultado deseado o las consecuencias de su comportamiento destructivo actual, por ejemplo, Camino Alto, Camino Bajo, (e) consolidar el éxito celebrando el éxito en el futuro, (f) planificar estratégicamente mirando hacia atrás desde el futuro para ver qué pasos concretos se tomaron para lograr el éxito.

Regresión de edad (RE): Proceso que consiste en trasladar al cliente al pasado, desde el presente hasta un suceso anterior, para afrontar la causa del problema que presenta en su origen.

Anclaje: Término de programación neurolingüística que describe un proceso natural mediante el cual se forma una respuesta condicionada. Un recuerdo, estado o comportamiento se asocia (ancla) a un estímulo específico. Los estímulos repetidos refuerzan esta asociación. El ancla (es decir, el desencadenante o estímulo) puede ser físico (p. ej., tacto o sensación), visual (p. ej., el color rojo), auditivo (p. ej., tono de voz), frases verbales (p. ej., una palabra o frase que uno se dice a sí mismo), así como recuerdos o estados emocionales (p. ej., ver una serpiente, sentir miedo). Véase también Condicionamiento Clásico.

Síndrome corporal: Una manifestación física de un trauma emocional. Cuando una emoción se reprime en lugar de procesarse y liberarse, se expresa como malestar físico.

Terapia de la silla (TS): Esta técnica deriva de la técnica de la silla vacía de La terapia Gestalt, desarrollada por Fritz Perls, consiste en que el paciente coloque a otra persona o una parte de sí mismo (por ejemplo, un pensamiento, un sentimiento, un síntoma, un aspecto de un sueño, etc.) en una silla frente a él, a varios metros de distancia. El paciente mantiene una conversación alternando entre el "otro" y él mismo. Este proceso le permite clarificar sus sentimientos y reacciones hacia la otra persona y aumentar su comprensión. Esta comprensión puede utilizarse para facilitar el perdón y el cambio de comportamiento.

Condicionamiento clásico: Una forma de aprendizaje asociativo demostrada por primera vez por Ivan Pavlov (1927), quien entrenó a perros para que salivaran al oír el sonido de una campana. El proceso de condicionamiento consiste en asociar un estímulo con una respuesta. Mediante la repetición, ambos se asocian y la respuesta se vuelve automática (condicionada) (por ejemplo, condicionamiento del miedo). Véase también anclaje.

Puente Cognitivo (PC): En lugar de dejarse llevar por un sentimiento, el cliente sigue un pensamiento desde el presente hasta un incidente pasado.

Mente Consciente (MC): En la teoría psicoanalítica de la personalidad de Sigmund Freud, la mente consciente abarca todo lo que está dentro de nuestra consciencia. Este es el aspecto de nuestro procesamiento mental sobre el cual podemos pensar y hablar de manera racional. La mente consciente incluye sensaciones, percepciones, recuerdos, sentimientos y fantasías presentes en nuestro estado de consciencia. Estrechamente relacionada con la mente consciente se encuentra la mente preconsciente, que comprende aquello en lo que no pensamos en este momento, pero que podemos traer fácilmente a la consciencia.

Método persuasivo: Cualquier método que proporcione evidencia al cliente y, por lo tanto, reafirme su creencia o un curso de acción. Por ejemplo, la prueba de fijación ocular, la prueba de distorsión temporal, el SUDS.

Creencias centrales: Creencias que se instalan antes del establecimiento del Factor Crítico (generalmente antes de los 5 años). Ejemplo: “No soy digno de ser amado”. “Soy estúpido/feo/incapaz/etc.”

Función Crítica (FC): La barrera semipermeable que separa la mente consciente de la subconsciente actúa como guardián para proteger nuestras creencias subconscientes. Tiene el poder de aceptar o rechazar sugerencias. Las sugerencias que no coinciden con la programación existente se rechazan automáticamente.

Proceso de Memoria Profunda (PMP): Una técnica desarrollada por Roger Woolger, Ph.D., que combina el análisis junguiano, el psicodrama y las técnicas de sanación chamánica para liberar problemas ancestrales o kármicos y para sanar problemas físicos y emocionales que se encuentran en el cuerpo.

Técnica de Impulso Directo (TID): Una técnica de acumulación. La ley de la sugestión compuesta establece que, una vez que el subconsciente del cliente acepta una sugestión, resulta más fácil aceptar otras. Con este proceso, el cliente repite una sola sugestión en voz alta con intención y entusiasmo (15 veces o más).

Entidad de Fuerza Oscura (EFO): También conocida como ángel caído, esta entidad parasitaria espiritual se adhiere a los humanos con fines maliciosos. Es jerárquica, astuta y busca obtener poder destruyendo la luz. A menudo le teme a la luz. Las EFD poseen una chispa de luz, pero han sido engañadas hasta el punto de perder la conciencia de su verdadera naturaleza. El objetivo de la Terapia de Liberación Espiritual (TRE) es ayudarlas a comprender que están atrapadas para que puedan ser liberadas y regresar a la luz.

Sugestión Directa (SD): También conocida como autoritaria o paternal, este método era el preferido por Dave Elman. Las sugerencias se dan en forma de instrucciones u órdenes, como «Relaja tus párpados hasta que no te funcionen». En contraste, la sugestión indirecta, o permisiva/maternal, era el método preferido por Milton Erickson. Las sugerencias indirectas dan al cliente la ilusión de elección al decidir si realizará o no la acción solicitada por el hipnotizador; por ejemplo, «Y puede que descubras que tus párpados se vuelven más pesados». Otro método que da la ilusión de elección es la técnica del doble vínculo, que puede ser directa o indirecta. Por ejemplo: «Puedes relajarte ahora o puedes relajarte más tarde... lo que sea mejor para ti». Esto da al cliente la ilusión de elección, pero presupone que se relajará, independientemente de la opción que elija. Este método es útil para personas analíticas que desean mantener el control.

Charla informativa previa: Proceso de educar al cliente para prepararlo para la hipnosis terapéutica.

Estados del yo: Diversos aspectos de la personalidad que se forman en respuesta a las experiencias vitales del cliente. Las partes sanas se forman en respuesta a relaciones positivas, amorosas y afirmativas con modelos a seguir. Las partes heridas se forman en respuesta a traumas, abuso, negligencia, rechazo y modelos a seguir sobreprotectores. Estas partes están ancladas en el pasado, donde siguen albergando sentimientos negativos y creencias irracionales que afectan al cliente en el presente. Véase también Análisis Transaccional.

Técnica de Liberación Emocional (TLE-EFT): También conocida como tapping, el principio fundamental de la EFT es que las emociones negativas pueden causar alteraciones en el campo energético del cuerpo. La teoría de la EFT se basa en principios similares a los de la acupuntura. La EFT fue creada por Gary Craig, quien estudió TFT con Roger Callahan.

Psicología energética: Un conjunto de métodos terapéuticos basados ​​en meridianos que incorporan golpecitos, frotamientos o toques en puntos de acupresión o chakras, con o sin sugestiones. Entre las modalidades se incluyen TFT, EFT, TAT, Seemorg Matrix Work, WHEE y otras. Véase también MTT.

Técnica de pellizco con los dedos (TPD): Proceso mediante el cual frotar o pellizcar dos dedos juntos se asocia a una respuesta específica (por ejemplo, sentirse tranquilo y relajado).

El perdón a los demás (PD): Proceso de liberarse del pasado, dejando de lado la ira, la culpa y la condena hacia quien nos ofendió, y encontrando algo positivo en las transgresiones pasadas. Esto empodera a quien perdona para que abandone el rol de víctima y asuma la responsabilidad de su vida y sus sentimientos.

Perdón a uno mismo (PM): El proceso de liberar la ira, la culpa y la condena hacia uno mismo al reinterpretar los fallos o transgresiones del pasado como errores.

Progresión hacia el futuro (PF): también conocida como progresión de edad, es el proceso de guiar al cliente para que imagine experimentar una situación o suceso futuro con el fin de probar los resultados y reforzar el cambio.

Adulto (AD): Conciencia adulta del cliente que puede brindar amor, información y guía a los yoes más jóvenes.

Camino Alto, Camino Bajo: Una adaptación de 5 CAMINOS del Patrón de Encrucijada. Se guía al cliente para que se imagine en una encrucijada. El pasado se extiende detrás de él y el futuro se extiende ante él a lo largo de dos caminos distintos, uno a la izquierda y otro a la derecha. El camino de la derecha se denomina Camino Alto, mientras que el de la izquierda es el Camino Bajo. A continuación, se invita al cliente a recorrer el Camino Bajo para infundirle aversión a continuar con su comportamiento "malo" al observar todas las consecuencias negativas futuras de seguir por ese camino. Luego, se le lleva de vuelta a la encrucijada para que reconozca que aún puede elegir el cambio. Se le guía entonces por el Camino Alto para que observe todas las recompensas positivas de tomar esta decisión. El Patrón de Encrucijada también se puede utilizar después de una limpieza exitosa para permitir que el cliente experimente el camino en el que se encuentra ahora como resultado de haber realizado estos cambios positivos (por ejemplo, el ritmo futuro).

Espíritu Ignorante (EI): También conocido como Espíritu Terrenal, fantasma hambriento o autoestopista. Según la teoría del apego espiritual, cuando una persona muere y no cruza a la luz, se vuelve terrenal y se apega a una persona viva. Cuando la muerte llega repentinamente, el EI puede estar confundido y no darse cuenta de que está muerto. Si no está dispuesto a soltar su cuerpo físicoExistencia, puede evitar ir a la luz en el momento de la muerte. Puede temer ir al infierno por malas acciones durante su vida. O, creyendo que nada sigue a la muerte, puede intentar permanecer entre los vivos. Cuando un IS se une a alguien, generalmente es por ignorancia más que por malicia. Puede quedar vinculado a alguien con quien tiene asuntos pendientes. Un ser querido afligido puede atraer al IS para que se una a él en un intento de consolarlo. Los adictos a sustancias pueden unirse a consumidores vivos en un intento de alimentar su adicción (fantasmas hambrientos). Un niño puede buscar compañía con otro niño para no estar solo.

Suceso Sensibilizador Inicial (SSI): También conocido como suceso sembrador o suceso causal. El primer suceso que generó las percepciones subyacentes al problema que presenta el paciente, generalmente ocurrido en la infancia. Rara vez la mente consciente tiene conocimiento de este suceso. Si bien tuvo un impacto emocional en su momento, puede o no haber sido traumático. Cada suceso posterior, que de alguna manera se asemeja al primero, sirve para reactivar el patrón establecido en el ESI, fortaleciéndolo. Reinterpretar el ESI modificará las percepciones subyacentes al problema, permitiendo el alivio de los síntomas.

Niño Interior (IC): El cliente en su infancia. También conocido como el Pequeño o el Niño.

Proceso de admisión: Entrevista preliminar en la que se recaba información sobre el problema que presenta el cliente.

Ensayo mental: el proceso de imaginar o practicar mentalmente la realización de una tarea, en contraposición a la práctica real.

Meridianos: Líneas de energía biológica en el cuerpo identificadas por la Medicina Tradicional China hace miles de años. A lo largo de estas líneas se encuentran puntos sensibles (puntos de acupuntura) que pueden estimularse para liberar bloqueos y estimular el flujo de bioenergías en el cuerpo con fines curativos.

Técnica de Golpeteo de Meridianos (TGM-MTT): MTT es el término general para todas las técnicas que utilizan puntos de acupresión para reducir o resolver emociones negativas y los problemas físicos asociados a ellas. Los practicantes de golpeteo utilizan MTT para liberar bloqueos en el flujo natural de energía del cuerpo. La liberación de estos bloqueos permite que el sistema energético se reequilibre en el cuerpo y la mente. Los puntos de acupresión se localizan donde los meridianos están más cerca de la superficie de la piel. Las técnicas de golpeteo de meridianos abordan el sistema energético del cuerpo mediante golpeteos o toques en varios de estos puntos. Los métodos de MTT incluyen la Terapia del Campo del Pensamiento (TFT), la Técnica de Liberación Emocional (EFT), el Toque y la Respiración (TAB), Be Set Free Fast (BSFF), la Terapia de Sincronización de Energía del Pensamiento (TEST), el Método de Borrado de Afecto Negativo (NAEM), la Psicoterapia Energética Individualizada (IEP), la Reimpresión de la Matriz y otros.

Prueba de Respuesta Muscular (PRM): También conocida como prueba muscular o kinesiología. Un conjunto de métodos utilizados para obtener respuestas inconscientes (ideomotoras) a través del cuerpo. Desarrollada por el Dr. George Goodheart como una forma de corregir desequilibrios estructurales, la PRM se utiliza para recuperar información del subconsciente mediante afirmaciones de sí/no o verdadero/falso. Existen varios métodos, entre los que se incluyen la Prueba de Balanceo, la Prueba Básica del Brazo, el Método de Mano Solitaria, el Método del Tronco que Cae, el Método del Hoyo en Uno y el Método de Anillos Enlazados. La PRM se utiliza en el enfoque clásico de EFT. El Dr. David Hawkins utilizó la PRM para calibrar las energías emocionales.

Partes: Véase Estados del Ego. Las principales partes con las que se trabaja en las sesiones de hipnoterapia regresiva son el Niño Interior, la Parte Adulta, las Partes Parentales y el Opresor.

Terapia de Partes (TP): También conocida como Terapia de Estados del Ego, Trabajo con Subpersonalidades o Terapia de Mediación de Partes. Este método tiene sus raíces en la Terapia Gestalt. Se identifican las partes en conflicto y se establece comunicación con ellas para lograr una resolución. La Terapia de Partes fue desarrollada por Charles Tebbetts, cuyo trabajo continúa hoy en día con C. Roy Hunter.

Regresión a Vidas Pasadas (RVP): Regresión a un suceso de una encarnación anterior. La creencia en vidas pasadas es común a muchos sistemas espirituales, incluido el cristianismo primitivo, que cree en la naturaleza eterna del alma, la cual se reencarna. Los Yoga Sutras de Patanjali abordan el concepto de karma. El karma es esencialmente el concepto de libre albedrío; los humanos tienen la libertad de elegir entre el bien y el mal y experimentar las consecuencias de sus elecciones. Se cree que el alma carga con una acumulación de impresiones provenientes de vidas anteriores.

Relajación Progresiva (RP): La relajación progresiva se aplica generalmente a la inducción de la relajación. Se le indica al paciente que se concentre en su cuerpo y, comenzando por la parte superior de la cabeza o los pies, imagine que relaja varios músculos de forma secuencial. Originalmente conocida como relajación muscular progresiva (RMP), esta técnica fue desarrollada por Edmund Jacobson a principios de la década de 1920 como un medio para aliviar la ansiedad. Jacobson creía que, dado que la tensión muscular acompaña a la ansiedad, se puede reducir esta relajando la tensión muscular. Al tensar y relajar secuencialmente los músculos de las piernas, el abdomen, el pecho, los brazos y la cara, la ansiedad se reduce sistemáticamente. Jacobson descubrió que esta técnica también es eficaz para las úlceras, el insomnio y la hipertensión.

Declaración de preparación: Una declaración precisa que se utiliza para enfocar la mente en los pensamientos, sentimientos y recuerdos asociados con un problema antes de una ronda de liberación.

Puente Somático: En lugar de seguir un sentimiento o un pensamiento, el cliente se centra en una sensación física y la sigue desde el presente hasta un incidente pasado.

Sonambulismo: Se considera un nivel de hipnosis efectivo para la regresión. Este nivel es fácil de evaluar y proporciona un resultado claro y cuantificable. Las pruebas incluyen el reto de los números (pérdida de memoria numérica), la prueba de fragmentación ocular, la prueba del pellizco para la analgesia y la inducción de alucinaciones mediante sugestión.

Terapia de Liberación Espiritual (TLE-SRT, por sus siglas en inglés): A veces denominada "un enfoque clínico para la desposesión", la SRT fue desarrollada por el difunto Dr. William Baldwin.

Mente Subconsciente (MSC/MS): También conocida como Mente Emocional. Es la parte de la mente que se encuentra por debajo del umbral de la consciencia. La MSC es responsable de los sentimientos, la intuición, la imaginación y alberga todos los recuerdos. Es la sede de nuestras emociones y la fuerza motriz de nuestro ser.

Escala Subjetiva de Unidades de Malestar (ESUM-SUDS): También conocida como Escala de Unidades Subjetivas de Perturbación. El cliente evalúa su nivel de malestar mediante una escala de intensidad, generalmente de 0 a 10, donde 10 representa el peor malestar experimentado y 0 la ausencia total de malestar o una sensación de paz y bienestar. Esta herramienta de autoevaluación guía al hipnoterapeuta y proporciona al cliente evidencia convincente de mejoría. La ESUM (o SUD en inglés), puede utilizarse tanto antes de la liberación como de forma retroactiva.

Suceso Sensibilizante Posterior (SSP-ESP): Sucesos posteriores al Suceso Sensibilizante Inicial (SSI), que refuerzan el suceso causal, generando un patrón de comportamiento y/o supervivencia. Cuando los sucesos vitales coinciden con el ESI, el patrón de comportamiento/supervivencia se refuerza y ​​el estrés interno aumenta.

Suceso productor de síntomas (SPS - EPS): El suceso esquelético más reciente en el que el problema subyacente comenzó a manifestarse como síntomas (por ejemplo, el cliente comenzó a fumar o a comer en exceso, apareció la erupción, etc.).

Análisis Transaccional (AT): Los estados del yo de Eric Berne (Padre, Adulto y Niño) son las tres partes básicas con las que se trabaja durante la regresión. El AT explica por qué las personas reaccionan de la manera en que lo hacen ante diversas situaciones (es decir, patrones de comportamiento).

Mente inconsciente (MI): También conocida como mente corporal. El estrato más profundo de la mente subconsciente, responsable de las funciones corporales automáticas como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión, la eliminación, la transpiración, etc.

Ultraprofundidad (UP): También conocido como el estado Sichort. Para alcanzar esta profunda profundidad de conciencia y percepción, el individuo debe ser condicionado para alcanzar primero un sonambulismo profundo. Luego, el individuo debe ser condicionado al estado Esdaile (estado de coma) ySe evalúa mediante respuestas catatónicas. Finalmente, el individuo debe alcanzar el estado de Sichort, donde es posible inducir instantáneamente analgesia, anestesia local o general, adecuada para cirugía. Las regresiones en el estado de Sichort revelan la personalidad pasada real. En la mayoría de los casos, el sujeto no tendrá recuerdos conscientes. Este es el mismo estado alcanzado por Edgar Cayce para la canalización en trance. El único nivel de profundidad inferior al estado de Sichort es el sueño profundo natural. James Ramey continúa el trabajo de Walter Sichort.

Ultra-Altura (UA): Método creado por Gerald F. Kein que permite al cliente alcanzar niveles expandidos de consciencia, donde puede obtener conocimiento y comprensión de sus problemas físicos, mentales y/o emocionales. Para lograr este estado, primero se guía al cliente a un estado de sonambulismo. Luego, se le guía a un estado más profundo de Esdaile (estado de coma). Una vez alcanzado el estado de Esdaile, se guía al cliente para que permita que la mente se separe del cuerpo y ascienda a planos de consciencia cada vez más elevados. Este estado de consciencia y claridad mental elevadas pueden utilizarse para identificar la causa raíz de un problema, así como su solución, buscar orientación, acceder al conocimiento y alcanzar la sanación.

Acerca del autor

Wendie Webber

Con más de treinta años de experiencia como terapeuta, Wendie aporta una amplia gama de habilidades a su singular enfoque de la regresión para inducir la hipnosis. Es graduada en Omni-Hypnosis, practicante de 5-Path, hipnoterapeuta transaccional, hipnoterapeuta alquímica, terapeuta sistémica transformacional de Satir y participante del programa intensivo de hipnoterapia regresiva. Antes de dedicarse a la hipnosis, Wendie era dueña de una librería de autoayuda donde exploraba espiritualidad, psicología y sanación basada en la energía. Wendie recibió el premio 5-PATH Leadership Award de 2006 y el premio Gerald F. Kein OMNI Award de 2019 a la excelencia en hipnotismo. Disfruta de un estilo de vida ecléctico en la isla de Vancouver, Columbia Británica, Canadá,

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