LA TERAPIA DEL DIABLO (2020)
Guía esencial para profesionales de la hipnosis sobre
hipnosis regresiva eficaz.
por Wendie Webber
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TRADUCCIÓN ARS-GRATIA por KOS d'ASTUIRES (2026)
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TABLA DE CONTENIDO
Dedicatoria - ¿Por qué leer este libro? - Acerca de... - Lo
que otros tienen que decir - Prefacio - 1: ¿Por qué el Diablo? - 2: Un cuento de hadas
de los hermanos Grimm: El sórdido hermano del diablo
Fase I: Preparación
>> 3: El éxito reside en tu planificación - 4: Realizar la entrevista inicial
- 5: Educar al cliente - 6: Pruebas y preparación para la regresión - 7: 4
pasos universales para la sanación - 8: Trabajo de liberación emocional - 9: No
mires
Fase II:
Transformación >> 10: Regresión a la Causa (RaC) - 11: Encontrar un
puente hacia el pasado - 12: Localizar el SSI - 13: Descubre la historia - 14:
Trabajo con las partes - 15: Trabajo con el niño interior - 16: El tiempo que
lleva
Fase III: Verificar
>> 17: Poner a prueba los resultados - 18: La única prueba verdadera -
19: El trabajo del perdón - 20: Liberación y recuperación - 21: Un resultado
real y duradero - 22: Todo es una historia
Lecturas recomendadas - Glosario de términos – Acerca del
Autor
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DEDICATORIA
Para mi madre, Olive Webber (1924 –
2019), y para mi esposo, Robert, sin quienes nunca habría tenido el valor
suficiente para emprender este viaje.
¿POR QUÉ LEER ESTE LIBRO?
Cuando
se les pregunta a los hipnoterapeutas de regresión: "¿Cuál es el problema
con el que más luchan en su práctica?", la respuesta siempre es la misma:
los resultados.
Aunque
disponen de todas las herramientas y técnicas de la hipnoterapia regresiva,
todavía tienen dificultades para conseguir resultados duraderos de forma
constante trabajando con clientes reales que tienen problemas reales.
La gente
no paga por la hipnosis. Paga por los resultados. Si alguna vez has tenido
dificultades para facilitar un programa de sanación... o te has sentido
confundido sobre por dónde empezar... o qué hacer a continuación en una
sesión... o has dudado de tu capacidad para cumplir tu promesa de resultados...
este libro es para ti.
Si
no tienes formación en hipnosis de regresión a la causa, este libro no es para
ti. No es un manual práctico de hipnosis. No incluye inducciones, técnicas de
profundización ni guiones. Vamos más allá de la hipnosis. Este libro no es para
principiantes.
Si
te has formado en hipnoterapia regresiva, este libro transformará tu
perspectiva sobre el proceso curativo de la hipnosis terapéutica de regresión a
la causa. Te ayudará a comprender mejor los conceptos y métodos que ya dominas
para que puedas utilizarlos con mayor eficacia en tus sesiones con clientes.
Aquí,
el enfoque se centra en brindarte la base teórica que necesitas para facilitar
con confianza programas de sanación centrados en el cliente. Para obtener
resultados duraderos y consistentes, necesitas comprender el porqué de la
hipnosis de regresión a la causa. La Terapia del Diablo responde a la pregunta:
¿Por qué hacemos lo que hacemos cuando lo hacemos?
¿Quieres
sentirte seguro/a guiando el proceso de curación?
¿Quieres
cumplir tu promesa de resultados?
¿Estás
listo para transformar tus sesiones de hipnosis en sesiones de sanación?
Es
mucho más sencillo de lo que imaginas. La clave reside en las tres fases
esenciales de la hipnosis terapéutica y en un protocolo de siete pasos que
puede transformar tus sesiones de hipnosis regresiva en sesiones de sanación.
ACERCA DE...
Nunca
me ha interesado la hipnosis. No provengo de familia con tradición en el
mesmerismo. De hecho, no fue hasta que terminé mi primer curso de hipnoterapia
que vi mi primer espectáculo de hipnosis escénica. Me pareció bastante
aburrido.
Lo que me impulsó a interesarme por la hipnosis fue un libro.
El poder curativo de la
enfermedad
trata sobre las causas psicológicas del malestar. En este libro el autor
afirma: «Los síntomas son expresiones corporales de conflictos psicológicos
capaces, a través de su simbolismo, de revelar los verdaderos problemas del
paciente». Me enganché. De hecho, ya iba por la quinta lectura del libro cuando
me di cuenta de que estaba basado en investigaciones realizadas durante
sesiones de regresión. “Un momento”, me dije, “¿regresión? ¿No es eso hipnosis?” En ese instante fue
como si las nubes se abrieran, un coro de ángeles cantara y simplemente lo
supe.
Sabía lo que quería hacer.
No
era la hipnosis en sí lo que me interesaba sino
lo que se podía hacer con ella. En pocas semanas me inscribí en mi primer curso
de certificación en hipnosis. El curso prometía 160 horas de clase y formación
interdisciplinaria en diversas áreas de la hipnoterapia. En realidad, el
programa se centraba principalmente en pruebas de sugestionabilidad,
inducciones de relajación y lectura de guiones. Se hacía mucho hincapié en
memorizar teoría inútil para aprobar el examen escrito. Y no se abordaba la
regresión.
Entonces, conseguí mi primer cliente.
Sherry
había sobrevivido a un horrible accidente automovilístico en su adolescencia.
Su coche se había salido de la carretera a altas horas de la noche. Cayó y rodó
varias veces, terminando hecho un amasijo en el fondo de un barranco. Tuvo
suerte de salir con vida y tuvo que pasar meses recuperándose en el hospital.
Nadie
creía que Sherry volvería a caminar. Cuando lo hizo necesitó una férula y un
bastón para apoyarse. Lo cierto es que los médicos decían que no tenía ningún
problema médico. Cuando Sherry vino a verme estaba convencida de que volvería a
caminar.
Sherry
había estado leyendo y estaba convencida de que el problema tenía que ver con
el trauma del accidente. Estaba convencida de que la hipnosis era la solución.
El problema es que no tenía ni idea de qué hacer.
Sabía
que para superar un recuerdo traumático se requería hipnosis regresiva. Pero no
me lo habían enseñado. De hecho, en clase nos aconsejaron encarecidamente
evitar la regresión a la infancia. «¡Mejor no ir por ahí!», nos dijeron, «Se
puede lograr mucho con una buena relajación progresiva». ¡Qué horror!
Mi
entusiasmo inicial por aceptar una nueva cliente se vio rápidamente empañado
por la cruda realidad de lo poco preparada que estaba para ayudar a clientes
reales con problemas reales. Lo único que me habían enseñado eran técnicas de
relajación profunda y a leerles un guion. Eso no iba a funcionar con Sherry.
Parece
que mis credenciales no valían para nada. Pero sabía qué hacer. Justo antes de
graduarme de la escuela de hipnosis un grupo de estudiantes se reunió para ver
un video de un hipnotizador profesional mostrando una sesión real de
hipnoterapia. Era la primera vez que veía una sesión de hipnoterapia. ¡Y me
quedé impresionada!
El
hipnotizador, Gerald Kein, realizó una inducción instantánea, comprobó si había
sonambulismo y llevó al cliente a un suceso de su infancia. Y supe que quería
hacer eso (fuera lo que
fuese). Me inscribí en el programa de formación a distancia de Hipnoterapia
Básica a Avanzada para aprender la hipnosis terapéutica de Regresión a la
Causa.
Y así comenzó un viaje muy largo.
Durante
los siguientes nueve meses estudié y practiqué el método Omni-Hypnosis de
hipnoterapia de regresión a la causa. En ese tiempo me inscribí en cursos
adicionales tales como cursos introductorios al consejo (terapéutico) y a una
clase de actuación y formación en cuidados paliativos. Esto me proporcionó la
base necesaria para una hipnoterapia eficaz. Pero cuando conocí a Stephen
Parkhill supe que había encontrado lo que buscaba.
Parkhill,
discípulo de Gerald Kein, es autor de *Answer Cancer*
y creador de *Healing with the Mind*, un método intensivo y dinámico para
tratar enfermedades graves mediante la hipnosis regresiva. Cuando se presentó
la oportunidad de asistir a una formación presencial con Stephen Parkhill no lo
dudé. Incluso me ofrecí voluntaria para la demostración,
pues quería experimentar la hipnoterapia regresiva desde dentro.
¡Esto no era lo que esperaba!
La
sesión de hipnoterapia comenzó con una poderosa reacción de apertura, seguida
de un viaje emocional vertiginoso, profundamente revelador y lleno de altibajos
hacia el pasado, que culminó con la extirpación de un bulto en el pecho. Lo
digo en serio.
Esto
ocurrió en 2003, y desde entonces no se han presentado nuevos síntomas. Por lo
tanto no solo creo en el poder curativo de la mente sino que lo sé. La
hipnoterapia de regresión a la causa es la mejor manera de ayudar a las
personas a sanarse a sí mismas, sus relaciones y sus vidas.
Continué
mi formación estudiando Hipnoterapia Alquímica, un enfoque más espiritual de la
hipnoterapia que enfatiza el trabajo con el Niño Interior. Tomé cursos de
sanación somática y trabajo con subpersonalidades (también conocido como
Terapia de Estados del Ego o Terapia de Partes). Posteriormente, obtuve la
certificación en Terapia Sistémica Transformacional de Satir (STST), conocida
como el Método Satir, aprendiendo el
enfoque de Virginia Satir para el trabajo con las partes.
Me
formé en 5-PATH, (5-CAMINOS) con Cal Banyan. Este es un enfoque más clínico de
la hipnosis regresiva, que me enseñó a ser constante en mi práctica. Practiqué
5-PATH exclusivamente durante los dos años siguientes, tiempo durante el cual
descubrí la Nueva Medicina Germánica
(NMG).
La
NMG afirma que los síntomas son expresiones corporales de conflictos
psicológicos, haciéndose eco de aquello que me llevó a la hipnosis curativa en
primer lugar: el poder curativo de la enfermedad.
La
teoría de los conflictos biológicos de la NMG resultó muy útil en las sesiones
de regresión, ya que me ayudó a identificar la causa psicológica del problema
fisiológico de un paciente. Esto también contribuyó a consolidar uno de los
axiomas de Parkhill: «La enfermedad no es un cuerpo descontrolado». El cuerpo
no puede tomar decisiones. Solo la mente puede hacerlo.
El
malestar, ya sea físico, mental o emocional, siempre es consecuencia de una
experiencia vital. Es ahí donde debemos buscar la solución al problema. Esta es
la base de la hipnosis regresiva. Sin embargo, la hipnoterapia regresiva no se
trata de cambiar el pasado ni de eliminar los síntomas. La hipnoterapia
regresiva se centra en sanar la conciencia que requiere
síntomas. La terapia del diablo trata precisamente de eso.
1. Thorwald Dethlefsen y Rudiger
Dahlke, MD, El poder curativo de la enfermedad: el
significado de los síntomas y cómo interpretarlos (1997).
2. En aquel entonces, 5-PATH
significaba Terapia de Regresión Abreactiva de 5 Fases, pero desde entonces se
ha cambiado para que sea más políticamente correcto.
LO QUE OTROS TIENEN QUE DECIR
¡Oh,
Dios mío... qué absolutamente increíble! ¡No puedo parar de leer!
“Tras
no obtener los resultados que buscaba, comencé a investigar y me sentí tan
desanimada que pensé en rendirme. Entonces encontré este programa. Es
increíble. Justo lo que necesitaba. Incluye tanta información que me ha dado la
confianza para seguir adelante con mis clientes, sabiendo que experimentarán
más a través de la sanación.” – Reagan O'Neal,
hipnoterapeuta certificada, Victoria, BC
Un regalo para los hipnoterapeutas de regresión de todo el mundo.
“¡La
Terapia del Diablo es un recurso invaluable! El enfoque claro, conciso e
ingenioso de Webber ayuda al terapeuta a comprender cómo usar la hipnoterapia
regresiva para sanar eficazmente traumas físicos,
mentales y emocionales en el nivel de consciencia que produce los síntomas.
Cubre lagunas de conocimiento que muchos hipnoterapeutas no reciben en su
formación, de principio a fin, con precisión e ingenio. Webber escribe con un
estilo encantador, ameno y fácil de leer, mientras uno se maravilla de la
profundidad de su intelecto y su disposición a compartir su conocimiento. La
Terapia del Diablo es un regalo para los terapeutas de regresión de todo el
mundo y una lectura obligatoria para los nuevos
hipnoterapeutas que desean comprender las aplicaciones prácticas y completas de
la regresión.” – Stephanie Conkle, Instructora de
Sonambulismo Profundo, Georgia, EE. UU.
Debería ser lectura obligatoria en la certificación.
“Siempre
que tengo estudiantes o graduados de hipnosis que desean profundizar en el tema
de la Regresión a la Causa, les recomiendo La Terapia
del Diablo. El libro de Wendie, una obra profunda, seria pero a la vez
humorística y personal sobre cómo lograr un cambio profundo y duradero, debería
ser lectura obligatoria en los cursos de certificación y formación avanzada en
hipnoterapia.” – Beryl Comar. Especialista en Desarrollo
de la Inteligencia Emocional.Autor: HypnoDontics
Arroja luz sobre la hipnosis, la sanación y la regresión.
Wendie
realiza su trabajo con entusiasmo, pasión y, sobre todo, un profundo
conocimiento y amor por el tema de la sanación. Su compasión y bondad no tienen
límites. Es una fuente inagotable de conocimiento y experiencia en muchas
áreas. Una mujer extraordinaria que ilumina con brillantez el fenomenal mundo
de la hipnosis, la sanación y la regresión. ¡La mejor en su campo! – Jacquelyn Haley, JSH Hypnosis, Gales, Reino Unido
¡Una delicia!
“¡La
terapia del diablo es una delicia! La historia captó mi atención y la mantuvo
durante todo el libro. Agradecí la fluidez con la que se presentaron las
lecciones, que me parecieron fascinantes. Pude utilizar todas las técnicas, ya
que me resultaron completamente lógicas. Recomiendo este libro a cualquiera que
desee adquirir conocimientos aplicables a su terapia o simplemente disfrutar de
una lectura amena e interesante.” – Paul Challenger,
Hipnoterapia, Gran Caimán, Islas Caimán
La herramienta perfecta para obtener los mejores resultados.
Wendie
es una de las profesoras de Regresión a la Causa más destacadas que existen. Su
conocimiento sobre cómo obtener excelentes resultados con RaC es inigualable.
Este libro contiene toda su sabiduría y comprensión del tema, y es la
herramienta perfecta para quienes desean obtener los mejores resultados con sus
clientes. – Ines Simpson, The Simpson Protocol, SimpsonProtocol.com
“No deja lugar a dudas sobre qué hacer”
“Este
trabajo es absolutamente asombroso. Es tan claro y preciso, como un láser. No
deja lugar a dudas sobre qué hacer, cómo hacerlo y, lo mejor de todo: ¡¿Por qué
hacerlo?!” – Zoran Pavlovic, Belgrado, Serbia
Da un paseo por el lado salvaje
Chicos,
todos sabemos que la Regresión a la Causa es el Porsche
de la hipnoterapia. Bueno, prepárense para conducir el Porsche en la versión descapotable, con Wendie Webber. Suban el
volumen de la radio: Lou Reed está tocando "Take a walk on the wild
side" y prepárense para una multa... ¡Podrían estar excediendo el límite
de velocidad! Rock n' Roll, el diablo está sentado en ¡En el asiento del
copiloto! ¡Sí! ¡Disfruta del viaje! Con cariño, – Barbara
Scholl, instructora de OMNI HypnoKids®, Zúrich, Suiza.
Una nueva perspectiva sobre la hipnoterapia
La
terapia del diablo es la primera perspectiva novedosa sobre la hipnoterapia que
leo en años. Su estilo directo —«La gente no paga por la hipnosis, paga por los
resultados»—, junto con su fundamento teórico, que nos permite obtener
resultados consistentes, hacen de este libro una lectura imprescindible en mi
biblioteca de libros importantes de expertos y líderes de opinión. Recomiendo
este libro a cualquiera que esté interesado en aprender sobre nuestra mente y
cómo funciona. – Bunny
Vreeland, Ph.D., Mejora tu vida con la Dra. Bunny, hipnoterapeuta clínica,
coach, autora, California, EE. UU.
PREFACIO
Como
octogenario jubilado creía que tras casi 60 años de práctica e investigación en
el campo de la hipnoterapia ya había leído todo lo valioso y mucho de lo que no
lo era. Durante este tiempo tuve el privilegio de ser uno de los pocos
examinadores acreditados en la materia. Por lo tanto era mi deber encontrar
fallos en los argumentos y los hechos de cada uno de los trabajos que se me
presentaban y calificarlos en consecuencia. Con esta perspectiva y este sesgo,
leí *La terapia del diablo* de Wendie Webber.
No
suelo dar calificaciones altas indiscriminadamente pero, en mi opinión, este
libro merece una mención especial en todos los aspectos. Wendie ha demostrado
un enfoque perspicaz y erudito de la hipnoterapia que, a mi parecer, supera con
creces todo lo que he leído hasta ahora. Si a esto le sumamos una narrativa y
una explicación sumamente amenas de cada paso de esta obra maestra resulta
prácticamente imposible interrumpir la lectura, ni siquiera para tomar una taza
de té o café.
La
historia de la hipnoterapia ha sido objeto de numerosos escritos, pero esta
autora aborda su análisis cronológico con maestría. Su secuencia y su
investigación histórica son impecables. Asimismo, me llamó la atención la
relevancia de las ilustraciones y metáforas empleadas, que complementan el
texto y dotan de mayor impacto a los temas tratados.
A
lo largo de todo el libro, en cada capítulo, cada aspecto del razonamiento está
respaldado por la lógica e ilustrado con metáforas de una manera tan
esclarecedora que mantiene el interés del lector durante toda la obra.
Entretenido
e inspirador, se lee como una novela y constituye una fuente de información
fidedigna para cualquier persona que trabaje en este camp,o o aspire a ello.
Además de sus especialidades ofrece una descripción concisa y exhaustiva de
todas las terapias relacionadas con la hipnoterapia.
En
mi experiencia es raro encontrar tantas cualidades, todas combinadas con una
inteligencia superior e intuición innata. Este es un libro que considero de lectura obligatoria para cualquier terapeuta de
cualquier disciplina dentro del ámbito de las profesiones de ayuda, y una
lectura de calidad para el público en general. – Bryan J Perry (Diploma en
Hipnosis SA) (Diploma de Posgrado en Educación para la Salud)
CAPÍTULO 1: ¿Por
qué el Diablo?
Históricamente
todo aquello que contradice los valores y el pensamiento culturalmente aceptado
se ha considerado obra del diablo. Tomemos como
ejemplo la sangría. En el pasado la sangría era el tratamiento preventivo y
médico aceptado. Los curanderos que se negaban a practicarla eran acusados de
obrar con el diablo. Los practicantes laicos que atendían partos, enfermedades
y lesiones mediante el uso de hierbas y medicina popular eran torturados y asesinados
por sus supuestas malas acciones.
Hoy
en día contamos con terapias químicas. El cuerpo y la mente se consideran
entidades separadas y se tratan como tales. Cualquier enfoque natural para la
curación se considera poco científico y, por lo tanto, sospechoso. Esto incluye
la hipnosis. La hipnoterapia aún se considera, en cierto modo, contracultural.
Al fin y al cabo no se trata de sangrías ni de terapia química. Es un método de
autocuración que requiere introspección y trabajo
con la mente subconsciente.
Si existe el infierno, es este.
El
infierno reside en nuestro interior. Es la sombra,
el territorio del subconsciente donde existen todos nuestros impulsos
instintivos y primitivos de autopreservación y procreación. Es un lugar de
sentimientos aparentemente irracionales y energías instintivas como la pasión,
la ira, luchar, huir, alimentarse y fornicar.
Cuando
reprimimos una parte de nosotros, no desaparece. Se oculta. Cuando negamos,
rechazamos, juzgamos o condenamos cualquier parte nuestra queda relegada a la sombra. Desde allí puede causar estragos —física,
mental, emocional y espiritualmente— al esclavizarnos con inhibiciones o
impulsos excesivos. Hasta que no se recuperen estas energías reprimidas
permanecen atrapadas en el interior, convirtiendo la mente en un infierno.
Esto es el infierno. - Stephen
Parkhill
El
diablo representa todo aquello que se opone a las normas del mundo. Todo lo que
se considera inaceptable debe ser negado, rechazado y enviado directamente al
infierno. Si deseas liberarte de sentimientos incómodos e impulsos
inconscientes, debes acudir al diablo, pues la mente subconsciente es su
dominio.
¿Dices el diablo?
La
palabra «diablo» proviene de la misma raíz que la palabra «divinidad» (devi /
deva). Las enseñanzas más antiguas dicen que originalmente existían dioses
gemelos. Uno gobernaba el cielo y el otro la Tierra. Como el yin y el yang, los
gemelos trabajan en conjunto. En realidad no están separados. Uno dirige la
oficina central, el otro trabaja sobre el terreno. Después de todo, gestionar
la creación es una tarea enorme. Esta división de funciones es, al menos,
práctica.
Los
antiguos creían que para conseguir lo que uno deseaba debía suplicar al dios
correcto. Si se anhelaban cosas celestiales —intangibles como la paz, el amor,
la alegría y la gratitud—, había que ir al cielo. Si se deseaban cosas
materiales —oro, éxito en el campo de batalla, fama, conocimiento mundano,
sanación física, un nuevo trasero—, se acudía al diablo.
Tradicionalmente
el diablo es responsable del mundo material. Todo lo que conforma nuestra
existencia terrenal y física, incluido el cuerpo, pertenece al dominio del
diablo.
El problema del bien y del mal
El
origen del diablo, tal como lo conocemos hoy, se encuentra en el culto
monoteísta hebreo de YHVH (Yahvé). Originalmente la judiada tenía un panteón de
dioses y diosas conocidos como Elohim. Había un dios para cada cosa. Reducirlo
a un solo dios sin duda simplificó las cosas. Pero la idea de un dios
todopoderoso y bondadoso creó un problema logístico.
Los
primeros hebreos no pasaron por alto que toda vida es dolor y sufrimiento. Un
Dios todopoderoso seguramente podría crear una vida sin
dolor ni sufrimiento. Si no lo hiciera,
lógicamente no podría ser completamente bueno. Si quisiera
crear un mundo libre de dolor y sufrimiento, y no
pudiera, lógicamente, no podría ser todopoderoso.
La
solución fue darle un nuevo giro a los dioses gemelos. ¡Mantener al dios
todopoderoso y bondadoso y convertir al otro en un pequeño alborotador de
mierda al que echarle la culpa Y así, el diablo, también conocido como Satanás,
surgió. Esta práctica de chivo expiatorio probablemente tiene sus raíces en la
antigua costumbre siria donde, con motivo de la boda del rey, una cabra era
llevada al exterior. páramo de Alini, donde se purifica ritualmente a la
comunidad llevándose consigo los males (no los pecados).
Si
bien esta solución de tener un chivo expiatorio funcionó para los yahvistas,
creó un nuevo problema. El bien y el mal no son conceptos separados. Son
términos relacionados; dos caras de la misma moneda. ¡Separar el bien del mal
crea un conflicto interno! Eso es un infierno.
Encantado de conocerte, espero que
hayas adivinado mi nombre... - Rolling
Stones
La
palabra Satanás significa adversario, oponente o enemigo. Es algo o alguien a
lo que nos resistimos. Externamente puede manifestarse como un enemigo, una
tribu rival o su dios pagano. Internamente, puede presentarse como ansiedad o
lujuria que impulsan comportamientos indeseados (pecaminosos), como fumar,
comer, apostar, beber o tener relaciones sexuales en exceso. ¿Te suena
familiar?
La
maldad reside en la percepción. Si algo o alguien se percibe como fuente de
adversidad suele surgir la resistencia. Ya sea una tribu vecina o una sensación
incómoda, la tendencia es intentar eliminarla. Esta es la base de la guerra.
Curiosamente,
en Mateo 39, la Biblia aconseja: «No resistáis al mal». Carl Jung se hizo eco
de esta sabiduría cuando escribió: «Lo que resisto, persiste».
Luz y oscuridad
Los
antiguos egipcios, ante la naturaleza incomprensible de lo Divino, crearon un
panteón de dioses como representaciones simbólicas de los múltiples atributos
de la divinidad. Set (o Seth, Setán o Seteh) era el equivalente egipcio del
diablo quien, por cierto, también tenía un dios hermano. Set era el dios del
desierto, las tormentas, la oscuridad y el caos. Si se deseaba obtener poder
sobre las fuerzas del caos y la oscuridad, se invocaba a Set.
Uno
de los dioses egipcios más antiguos era Ra, el dios del sol, quien invocaba
todas las formas de vida pronunciando sus nombres secretos. Esta creencia se
refleja en los mitos de la creación tanto de los cabalistas como de los
aborígenes australianos. Ra era la fuente de luz y dador de vida. Al morir, uno
regresaba a la luz. Uno se alimentaba de ella y era nutrido por ella. Y uno se
convertía en uno con la luz.
Claramente,
no hay nada nuevo en la Nueva Era. Pero con el tiempo, los egipcios se
volvieron más materialistas y literales en su pensamiento. Los dioses
comenzaron a ser vistos como deidades independientes con las que se podía
negociar para alcanzar los fines deseados. Las riquezas
en el cielo que uno podía esperar después de la muerte cambiaron de luz
sobrenatural a cosas reales. Ahora, podrías llevarlo contigo. Prepararse para
la muerte se convirtió en una parte muy importante de la vida cotidiana.
En
Egipto había muchos templos y santuarios, cada uno dedicado a un dios
diferente. Al fin y al cabo, si uno quería que el trabajo se hiciera bien,
tenía que recurrir al dios adecuado. Y el negocio prosperaba para quienes
ofrecían los servicios religiosos al público.
Cuando
Amenhotep IV ascendió al trono en el 1380 antes de Cristo, cambió su nombre a
Akenatón (en honor al dios sol, Atón, a quien equiparaba con Ra) y se dedicó de
inmediato a implementar reformas sociales, entre ellas la abolición del
politeísmo. Como era de esperar, los intentos de Akenatón por restaurar el
monoteísmo en Egipto encontraron una fuerte resistencia. Pronto se ganó la
reputación de rey hereje.
Cuando
sus planes para reestructurar la sociedad fracasaron, Akenatón condujo a sus
fieles seguidores al desierto para adorar al único dios verdadero en paz.
Curiosamente, Freud teorizó que Akenatón y el príncipe bíblico de Egipto,
Moisés, eran el mismo personaje histórico.
Tras
construir una ciudad en el desierto donde los fieles podían venerar a Atón,
Akenatón gobernó durante otros 17 años. Después de su muerte, alrededor del año
1336 antes de Cristo, se borró toda evidencia de su existencia, incluida su
ciudad. Y los santuarios y templos de numerosos dioses, culturalmente
aceptados, continuaron prosperando.
¡Buen griego!
Los
griegos adoraban todo lo egipcio. Alejandro Magno (el Muy Bueno) trajo consigo
a Grecia muchas costumbres y prácticas, incluidos los templos del sueño. Estos
templos curativos ofrecían un entorno donde quienes padecían diversas dolencias
podían practicar rituales y ritos de purificación antes de entrar en un sueño inducido.
Los
antiguos griegos también practicaban el chivo expiatorio, seleccionando a un
lisiado, mendigo o criminal, llamado pharmakos,
que era expulsado de la comunidad en respuesta a alguna crisis o desastre
natural. Es interesante notar que el término pharmakos se convirtió posteriormente en pharmakeus, que se refiere a «una droga, poción mágica, boticario,
envenenador y, por extensión, un mago o hechicero». Una variante de este
término es «pharmakon», un término
complejo que significa sacramento, remedio, veneno, talismán, cosmético,
perfume o intoxicante. De aquí surgió el término moderno «farmacología».
Los
griegos se tomaban la curación muy en serio y llevaban buenos registros. Los
arqueólogos descubrieron en las ruinas del Templo de Epidauro más de 100.000
curaciones documentadas. No es de extrañar que los templos del sueño ganaran
popularidad y pronto fueran adoptados por los romanos y, más tarde por los
primeros cristianos. Luego, alrededor del año 1000 d.C., la reforma de la
iglesia hizo que estas prácticas curativas cayeran en descrédito.
A
medida que la Iglesia ganaba poder, buscar el contacto directo con lo Divino se
convirtió en una herejía. Lo que antes había sido bueno ahora era malo.
¡Es ciencia!
Durante
la Edad Media (cuando la Tierra aún era plana y la tala de árboles no se había
inventado), la gente vivía en pequeñas comunidades separadas por vastas zonas
boscosas. Siempre había humanos que vivían solos en los límites del bosque,
generalmente parteras y curanderos. Vivir cerca de la naturaleza les permitía
recolectar sus remedios y mantenerse alejados de la maleza local.
Cuando
era necesario, se recurría a estos curanderos pero, por lo demás, no
representaban una gran preocupación para los aldeanos. Eso fue hasta que la
Inquisición, especialmente la sangrienta inquisición (inglesa o protestante)
llegó al pueblo.
Los
inquisidores solían ser profesionales. Muchos eran médicos cuyo objetivo era
promover la medicina científica racionalizada. Rápidamente acusaron las
antiguas prácticas de heréticas. Como resultado, los curanderos fueron
especialmente perseguidos, y comenzó la temporada de hogueras, especialmente en
la Europa protestante y calvinista mucho más que en la católica. ¡Mantener
opiniones contrarias a la doctrina de las Iglesias cristianas reformadas,
protestante y calvinista, pronto se convirtió en situación que ponía en peligro
tu vida!
Cuando
el astrónomo Copérnico (1473-1543) teorizó que el Sol, y no la Tierra, era el
centro del universo, mantuvo sus ideas en secreto. Ser tachado de hereje habría
deshonrado a su familia y podría haberle costado la cárcel o incluso la muerte.
No fue hasta su lecho de muerte que se atrevió a publicar sus ideas
heterodoxas.
A
finales del siglo XVIII, un médico alemán llamado Franz Mesmer comenzó a
desarrollar una nueva forma de curación llamada magnetismo
animal. A medida que se difundían historias de milagros, Mesmer fue
objeto de escrutinio por parte de la medicina tradicional (que practicaba
sangrías). Y en poco tiempo las prácticas heréticas de Mesmer fueron
repudiadas. La ciencia, al parecer, se había convertido en la nueva norma.
Hipnotizado
Afortunadamente
el mesmerismo sobrevivió y finalmente llegó a América. Hacia 1836, un
mesmerista francés llamado Charles Poyen impartía una conferencia en Belfast,
Maine. Phineas Parkhurst Quimby, un relojero, quedó tan impresionado por Poyen
que dejó su trabajo para convertirse en mesmerista y llegó a ser el sanador
mental más conocido de norteamérica.
Casi
al mismo tiempo que Quimby, el neurocirujano escocés James Braid había
comenzado Braid experimentaba con sus propios métodos basados en el
mesmerismo. Intentaba desarrollar un enfoque más científico, al que llamó
mesmerismo racional y, más tarde, neurohipnotismo (de Hipnos, el dios griego
del sueño).
Más
tarde, Braid intentó cambiar el nombre para enfatizar con mayor precisión el
concepto de concentración mental en una sola idea,
pero el término monoideísmo nunca se popularizó. Cuando Braid fue atacado
personalmente por el clero, acusándolo de tener influencias satánicas, el
hipnotismo cayó en desgracia.
En
Estados Unidos, siguiendo un método científico riguroso, Quimby documentó
minuciosamente sus opiniones, creencias y técnicas durante un período de 15
años. Lamentablemente prestó sus manuscritos a una expaciente, María Patterson
(quien más tarde se convirtió en María Baker y luego en María Baker Edy), quien
no los devolvió (quizás porque estaba demasiado ocupada casándose y fundando la
Iglesia de la Ciencia Cristiana).
No
fue hasta 1921, 55 años después de su muerte, que los manuscritos finalmente
regresaron a la familia de Quimby. Quimby teorizó que los pacientes poseen el
poder de curarse a sí mismos, siempre que tengan tanto la motivación como los
medios. Además, teorizó que el 70% de todas las enfermedades son causadas por
creencias erróneas.
Practicaba
una técnica de sanación silenciosa en la que sentía la enfermedad del paciente
creaba una imagen que la representara, la modificaba y se
la enviaba de vuelta. Se atribuye a Quimby la curación de más de mil
personas durante este período.
¿De qué sirve una creencia si no
beneficia tu vida? - Phineas
Parkhurst Quimby, 1862
Mientras
tanto, la iglesia que se había fundado sobre los principios curativos de Quimby
ahora negaba la hipnosis. Lo que antes había sido válido, siguió el mismo
camino que el magnetismo animal de Mesmer, los templos del sueño egipcios y
griegos, y el panteón de dioses: directamente al diván de Freud.
Psicoterapia
El
neurólogo Sigmund Freud (1856-1939) estudió con el neurólogo más renombrado de
Europa, Jean-Martin Charcot, especializado en el estudio de la histeria y la
sugestionabilidad hipnótica. Sin embargo, Freud utilizaba la hipnosis con el
propósito de localizar y liberar una poderosa energía emocional reprimida.
La
represión se define como el rechazo subconsciente de pensamientos e impulsos
que entran en conflicto con las normas de conducta convencionales. El psicólogo
Carl Jung, discípulo de Freud, teorizó que las ideas, los deseos y las
emociones contradictorias nos hacen perder el contacto con nuestra esencia,
separándonos de la conciencia de nuestra integridad primordial. Al reprimir,
suprimir y negar inconscientemente partes nuestras podemos desconectarnos
energéticamente de nuestro ser.
Los
aspectos nuestros que hemos negado, rechazado y juzgado quedan condenados al
infierno. Una vez relegados a la sombra, causarán estragos en la vida hasta que
los recuperemos. Esta desconexión mental es, en realidad, la raíz de todos los
problemas. Es esta idea colectiva de separación la que Jung consideraba el
diablo.
Psicobiología
Hipócrates
(ca. 460 antes de Cristo – ca. 370 antes de
Cristo) es considerado el padre de la medicina moderna. Observó que el cuerpo
es inteligente y posee toda la información necesaria para curarse a sí mismo.
Hipócrates denominó a esto el poder curativo de la naturaleza.
Mesmer
(1734-1815) denominó a este poder magnetismo animal. Pero mucho antes de Mesmer
o Hipócrates, los médicos chinos estudiaron el movimiento del qi o chi a través
del sistema energético de meridianos del cuerpo (1700 antes de Cristo).
Los
médicos ayurvédicos de la India (1500 antes de Cristo) trabajaban con un
sistema de chakras, centros energéticos en forma de rueda que se corresponden
con los principales plexos nerviosos ubicados a lo largo de la columna
vertebral. Estos plexos nerviosos sirven para transmitir mensajes sensoriales
al Sistema Nervioso Central (SNC) o para transportar impulsos motores desde el
SNC hacia los tejidos, por ejemplo, los músculos.
Si
bien aún se desconoce el mecanismo exacto de este poder curativo, una cosa es
segura: el estrés bloquea su flujo natural. El Instituto Americano del Estrés
estima que entre el 75 % y el 90 % de todas las consultas a médicos de atención
primaria se deben a dolencias relacionadas con el estrés.
Estas
afecciones incluyen problemas con:
·
Ansiedad
·
Dormir
·
Salud
·
Peso
·
Intestinal
·
Piel
·
Confianza
·
Autoestima
·
Relación
·
Comportamiento
habitual
·
y
más.
El
estrés altera nuestro sueño. Inhibe nuestra capacidad de pensar con claridad y
de rendir bien. Y la mayoría de los malos hábitos comenzaron como una forma de
afrontar el estrés. Los problemas de sueño, de peso, intestinales como el
síndrome del intestino irritable (SII) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico
(ERGE), los de la piel como el eccema y la psoriasis, y un sinfín de otras
afecciones crónicas tienen su origen en el estrés.
Se
sabe que el estrés inhibe la función inmunológica, lo que contribuye a
alergias, asma, reumatismo e incluso cáncer. Las investigaciones actuales
exploran la relación entre el estrés y la enfermedad de Alzheimer. Pero, ¿qué
es el estrés? Para nuestros fines, el estrés es simplemente la respuesta
natural del cuerpo ante cualquier amenaza percibida, real o imaginaria.
El
sistema nervioso está diseñado para mantenernos con vida, por lo que, ante la
percepción de peligro, ya sea de forma consciente o inconsciente, se pone en
alerta máxima. En ese momento, se liberan hormonas del estrés en el torrente
sanguíneo para preparar al cuerpo para una respuesta de emergencia. Hormonas
como el cortisol y la adrenalina inundan el organismo, acelerando el ritmo
cardíaco, tensando los músculos, aumentando la presión arterial y aguzando la
respiración. Todos los sentidos se agudizan.
Una
vez que la amenaza desaparece el cuerpo se libera de estas hormonas y regresa a
un estado normal de descanso y relajación. Sin embargo, bajo la influencia de
estas hormonas del estrés, estamos más concentrados, nuestro tiempo de reacción
es más rápido y tenemos mayor fuerza y resistencia, lo cual resulta
especialmente útil si te encuentras frente a un tigre dientes de sable. Lo que
no es bueno es el estrés crónico.
La
vida moderna nos ha dejado sintiéndonos abrumados. Si bien rara vez nos
encontramos con depredadores reales o amenazas a nuestras vidas, tenemos
factores de estrés crónicos que desencadenan la respuesta de lucha o huida del
cuerpo. Tenemos demasiado que hacer y no suficiente tiempo para hacerlo.
Estamos asaltados por demasiada información. Tenemos demasiadas
responsabilidades. Estamos lidiando con discusiones con el cónyuge, los hijos,
el... jefe, dinero insuficiente, demasiada burocracia, redes sociales, etc.
Maude,
un personaje de dibujos animados de Los Simpson,
sugiere con ironía: «La mayor parte del estrés se debe a tres cosas: dinero,
familia y familia sin dinero». Es gracioso porque, con demasiada frecuencia, es
cierto. El problema es que el cuerpo no distingue entre una amenaza real y una
psicológica. Reacciona a nuestra percepción de una amenaza como si se tratara
de una situación de vida o muerte.
Estos
factores de estrés crónico mantienen al cuerpo en estado de alerta máxima,
inundándolo continuamente con hormonas del estrés que alteran todos los
sistemas del organismo. Suprimen la función inmunológica y ralentizan la
curación. Empeoran los problemas inflamatorios, aumentando el dolor muscular y
articular. Contribuyen al insomnio y la fatiga, nos agotan y nos envejecen
prematuramente.
El
exceso de cortisol destruye las células cerebrales, provocando confusión
mental, olvidos y desorientación. El cortisol afecta la función metabólica, que
regula el azúcar en sangre. ¿Alguna vez has tenido antojo de carbohidratos? Se
cree que la norepinefrina, otra hormona relacionada con el estrés, influye en
el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la depresión y la
hipertensión.
El
Dr. Geerd Hamer, de la Nueva Medicina Germánica (NMG), afirma que «el origen de
la enfermedad reside en la experiencia vital». Considera que los síntomas de la
enfermedad cumplen una función biológica de supervivencia. Cualquier
experiencia, real o simbólica, que se perciba como amenazante, se registrará
como una lesión cerebral. Los órganos controlados por esa parte del cerebro
comenzarán entonces a manifestar síntomas.
Esto
sugiere que todo, incluso las enfermedades físicas, comienza con una percepción
mental. Si se cambia la percepción, el cuerpo la seguirá. El comportamiento
físico o la respuesta emocional se autocorregirán entonces según el sistema de
autocuración de la naturaleza, tal como observó Hipócrates.
Es
evidente que, como especie, estamos programados para sobrevivir. Nuestra
programación biológica al nacer incluye instintos básicos, respuestas al estrés
y la capacidad de aprender de nuestras experiencias. Pero nuestro bienestar
psicológico tiene mucho que ver con las experiencias vividas durante la
infancia. El trato que recibimos de niños y los mensajes que recibimos de
quienes nos rodeaban —padres, maestros y otras figuras de autoridad— moldearon
nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos como adultos.
A
finales del siglo XIX, los principales expertos aconsejaron a los padres y
cuidadores que no malcriaran a los niños cogiéndolos en brazos cuando lloraban
o manipulándolos demasiado. Como resultado, a los niños se les alimentaba según
el horario establecido en lugar de a demanda. Sin embargo, cuando estos métodos
se aplicaban en instituciones, la tasa de mortalidad infantil menor de un año
solía ser tan alta como del 100%. ¿Por qué estos ¿Los bebés mueren? Al fin y al
cabo, se satisfacían sus necesidades básicas. Estaban bien alimentados y se
mantenían limpios y abrigados. ¿Qué salió mal?
Lo
que la ciencia no ha reconocido es que nuestra necesidad humana más básica es
el amor. Los humanos captamos información a través de los cinco sentidos:
vemos, oímos, olemos, saboreamos y tocamos aspectos de nuestro entorno. El
sistema sensorial del cuerpo se desarrolla a las siete semanas de gestación.
Desde la concepción hasta aproximadamente los seis años, recibimos enormes
cantidades de información de nuestro entorno. Si lo que se nos dice o se hace
durante la infancia se percibe como amoroso, generará sentimientos de consuelo
y bienestar. Si se percibe como carente de amor, generará una respuesta de
estrés.
Mente
y cuerpo no funcionan de forma independiente. Todas las emociones son energía
del sistema nervioso. Sentimos esta energía como sensaciones y emociones en el
cuerpo. Nuestro lenguaje lo refleja. Describimos la decepción como un nudo en
la garganta. Cuando nos sentimos nerviosos, describimos mariposas en el
estómago. La depresión se siente como una opresión en el pecho, mientras que la
alegría se experimenta como una ligereza física y una sensación de libertad.
Candace
Pert, autora del éxito de ventas Moléculas de la
Emoción, afirma: «Tu cuerpo es tu mente subconsciente». La mente
subconsciente guarda todos tus recuerdos. Los recuerdos son experiencias que
dejaron huella en el sistema nervioso. El cuerpo recuerda para que sepas cómo
reaccionar en el futuro.
Cuando
somos jóvenes, carecemos de la base de conocimientos necesaria para juzgar con
precisión lo que sucede en el 100% de los casos. Muchas de nuestras
percepciones infantiles eran simplemente erróneas. Sucesos que, para la
conciencia adulta, pueden parecer insignificantes, pueden resultar abrumadores
para un niño pequeño.
En
ausencia de pensamiento crítico, estas percepciones no se someten a
verificación. Simplemente se aceptan como verdades que constituyen la base del
sistema de creencias. Este sistema nos dice quiénes somos, cómo funcionan las
relaciones, si el mundo es un lugar seguro o peligroso y qué podemos esperar
del futuro. A partir de esto, sabemos si la vida se trata de fluidez o de
lucha, de abundancia o de escasez.
El diablo me obligó a hacerlo.
La
hipnosis terapéutica de regresión a la causa se centra en la sanación a través
de la mente. La mente es inmaterial y se relaciona con la consciencia. La
consciencia se refiere a la capacidad de ser consciente de la propia
existencia. Es autoconciencia, que incluye percepciones, pensamientos,
sentimientos y acciones / reacciones / comportamientos. ¡Ahí es donde
trabajamos!
La
palabra «sanar» inglesa proviene del inglés antiguo y significa «reparar». El
objetivo es, ni más ni menos, la resolución completa del problema del cliente.
Dado que la mayoría de los problemas con los que trabajamos son resultado de la
represión, la supresión, la negación y el rechazo de ciertas partes del yo, la
solución reside en reconocer, aceptar, recuperar y reintegrar estas partes. Es
desde esta perspectiva que abordaremos el proceso de sanación mediante la
hipnosis de regresión a la causa.
En
cuanto al diablo, lo entiendo. A algunas personas les incomoda el título de
este libro. Desencadena sentimientos y emociones desagradables basados en
creencias arraigadas. Esto se debe a que, culturalmente, el diablo es un tabú.
Pero no se preocupen. Si han leído hasta aquí, prepárense para un viaje
interesante, porque la verdadera razón por la que lo llamé La terapia del diablo
es porque utilicé un cuento de los hermanos Grimm para ilustrar todo el proceso
de sanación de la hipnoterapia regresiva.
Stephen
Parkhill, autor de *Answer Cancer*, dijo una vez:
«Cualquiera puede hablar de cómo se hace». Pues bien, eso es lo que voy a hacer.
A través de la historia de *The Devil's Grimy Brother*
(El hermano mugriento del diablo), descubrirás:
·
Las 3 fases esenciales para lograr resultados
duraderos
·
Protocolo de 7 fases para la hipnoterapia de
regresión a la causa
·
Los 4 pasos universales para la sanación
·
y mucho, mucho más.
- · Cómo establecer la relación terapéutica
- · Técnicas preliminares de descubrimiento
- · Cómo identificar las claves para la resolución de los síntomas
- · Cómo establecer el contrato terapéutico
- · Cómo evaluar y preparar al cliente para la regresión con el fin de inducir la hipnosis.
- · Cómo hacer que el cliente sea responsable de los resultados.
En la Fase II, aprenderás a
facilitar el proceso transformador de la hipnoterapia regresiva. Aprenderás:
- · Cómo localizar la causa subyacente
- · Un modelo de desarrollo mental
- · 3 sucesos clave en la regresión para provocar hipnosis
- · Cómo encontrar un puente hacia el pasado
- · Cómo comprobar el suceso causal
- · Cómo descubrir la verdadera causa del problema
- ·
Trabajo con el niño interior.
En
la Fase III, aprenderás la clave para lograr resultados duraderos de forma
constante. Aprenderás:
- · Cómo probar e integrar el cambio
- · Cómo realizar pruebas para asegurar que el suceso causal sea claro.
- · Cómo probar y consolidar todos los cambios
- · La única prueba verdadera de los resultados
- · El secreto del trabajo de perdón
- · La prueba del perdón
- · y mucho más.
¡Empecemos!
Notas:
1. Hago
una distinción entre hipnotizador e hipnoterapeuta. Para nuestros fines,
hipnotizador se refiere a cualquier persona que practique hipnotismo.
Hipnoterapeuta se refiere al uso del hipnotismo con fines curativos mediante la
regresión a la infancia y otros métodos terapéuticos.
2. Fuente:
Wikipedia.
3. Freud
es considerado el padre del psicoanálisis.
6. Candace
Pert, Moléculas de las emociones: La ciencia detrás de la medicina mente-cuerpo
(1999).
7. Candace
Pert, Tu cuerpo es tu mente subconsciente, CD de audio (2004).
CAPÍTULO 2: Un
cuento de hadas de los hermanos Grimm: El
sucio hermano del diablo
El
soldado licenciado no tenía dinero y no sabía adónde ir. Así que se adentró en
el bosque. Y al cabo de un rato se encontró con un hombrecillo. Este
hombrecillo era el diablo. El diablo le preguntó: "¿Qué te pasa? Te ves
muy triste". El soldado respondió: "Tengo hambre y no tengo dinero".
El Diablo dijo: “Si te ofreces como mi sirviente tendrás suficiente para vivir
el resto de tu vida. Pero hay algunas condiciones. Tendrás que servirme durante
siete años, y después de eso, serás libre.
—Pero
—advirtió el Diablo—, una cosa debo decirte, y es que durante esos siete años
no debes lavarte, ni peinarte, cortar el pelo, recortar la barba, cortar las
uñas, ni secarte las lágrimas.
El
soldado respondió: «Si no hay más remedio, mejor me pongo manos a la obra». Así
que se fue con el hombrecillo, que lo condujo directamente al infierno. Allí,
el diablo le dijo qué hacer: avivar el fuego bajo los calderos donde se cocinan
las almas condenadas; limpiar la casa; llevar la basura detrás de la puerta
trasera y, en general, mantener el orden.
—Pero
—advirtió el Diablo—, ¡no mires dentro de esos calderos! Ni una sola vez, o te
meterás en problemas. El soldado dijo que entendía y prometió que todo estaría
bien. Y el diablo se marchó dejando al soldado con sus tareas: avivar el fuego,
barrer, llevar la basura detrás de la puerta trasera, todo tal como se le había
ordenado.
Cuando
el diablo volvió a ver que su hombre había hecho el trabajo, dijo: “Bien
hecho”, y se marchó de nuevo.
Esta
vez el soldado echó un buen vistazo a su alrededor comprobó que en cada rincón
del infierno los calderos hervían y burbujeaban con furiosas llamas bajo ellos.
Le habría encantado mirar dentro pero el diablo se lo había prohibido
expresamente.
Finalmente
ya no pudo contenerse. La tentación era demasiado grande, y levantó un poco la
tapa del primer caldero y echó un vistazo dentro. ¿Y qué descubrió sino a su
viejo sargento? «¡Ajá, perro!», exclamó, «¿Estás aquí? ¡Me has puesto las cosas
calientes! Ahora te las pondré yo». Acto seguido bajó la tapa, avivó el fuego y
añadió más leña.
Luego
se dirigió al segundo caldero, levantó un poco la tapa y miró dentro. Allí
estaba su teniente. «¡Ajá, perro!», exclamó. «¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste
caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti». Cerró la tapa de nuevo y trajo
otro tronco para que estuviera bien caliente.
Entonces
quiso ver quién podría estar encerrado en la tercera caldera. ¡Resultó ser un
general! «¡Ajá, perro!», exclamó, «¿Estás aquí? ¡Me has puesto las cosas
calientes! Ahora te las pondré yo a ti». Y cogió el fuelle haciendo que el
fuego del infierno brotara bajo él.
Y
así cumplió con sus deberes en el infierno durante siete años. No se lavaba, no
se peinaba ni cortaba el pelo, ni se limaba las uñas, ni se secaba los ojos. Y
los siete años pasaron tan rápido que parecía como si no hubiera estado allí
más de medio año.
Cuando
finalmente se le acabó el tiempo el diablo regresó y dijo: “Bueno, Hans, ¿qué
has hecho durante todo este tiempo?” Y Hans le dio un informe: “Bueno, he
cuidado los fuegos debajo de los calderos, he barrido y llevado la basura
detrás de la puerta”.
—Pero
—dijo el diablo—, ¡también miraste dentro de los calderos! Menos mal que
echaste más leña o habrías perdido la vida. Bueno, parece que se te acabó el
tiempo. ¿Quieres volver a casa?
—Oh,
sí —dijo el soldado—. Me gustaría mucho ver qué está haciendo mi padre en casa.
—Te
has ganado tu recompensa —dijo el Diablo—. Así es como la obtendrás. Ve detrás
de la puerta, llena tu mochila con la basura y llévatela a casa. Ah, y además
debes ir sin lavar ni peinar, con el pelo y la barba largos, uñas sin cortar y ojos
legañosos. Y si alguien te pregunta de dónde vienes debes decir: “Del
infierno”. Y si te preguntan quién eres, debes decir: “El inmundo hermano del
diablo, y mi rey”».
El
soldado guardó silencio e hizo lo que el diablo le había ordenado sin quejarse,
pero no quedó satisfecho con su recompensa.
En
cuanto regresó al bosque se quitó la mochila para vaciarla. Pensaba tirar los
restos de la limpieza pero al abrirla descubrió que se habían convertido en oro
puro. «¡Guau! ¡Qué grata sorpresa!», se dijo a sí mismo, muy satisfecho.
Luego
se dirigió al pueblo más cercano, donde un posadero lo esperaba en la puerta.
Al ver a Hans acercarse el posadero se asustó muchísimo pues Hans tenía un
aspecto espantoso, peor que un espantapájaros.
—¿De
dónde vienes? —preguntó.
—Del
infierno —respondió Hans.
—¿Quién
eres? —preguntó el posadero.
—El inmundo hermano del diablo, y también mi
rey —respondió Hans.
El
posadero no quería dejarlo entrar, pero cuando Hans le mostró su oro él mismo
abrió la puerta. Hans pidió la mejor habitación y el mejor servicio, y se dio
un festín de comida y bebida. Siguió las instrucciones del diablo y no se lavó
ni se peinó. Finalmente se acostó a dormir.
Durante
todo ese tiempo el posadero no había podido sacarse de la cabeza aquella bolsa
llena de oro. La sola idea lo atormentaba. Así que, finalmente, a altas horas
de la noche, se coló en la habitación y la robó.
Cuando
Hans se levantó a la mañana siguiente y se dispuso a pagar al posadero para marcharse
se dio cuenta de que su mochila había desaparecido. Pensó para sí mismo: «Estoy en apuros sin tener yo la culpa», e
inmediatamente decidió qué hacer.
Desanduvo
sus pasos volviendo directamente al infierno, donde contó al diablo su historia
de desgracias y pidió ayuda. El diablo le dijo: «Siéntate. Te lavaré. Te
peinaré y cortaré el pelo. Te cortaré las uñas y limpiaré los ojos».
Cuando
el diablo terminó devolvió a Hans su mochila llena de basura y le dijo: «Ahora
ve y dile al posadero que te devuelva tu oro. Dile que, si no lo hace, acabará
encendiendo el fuego en tu lugar».
Hans
hizo lo que le había ordenado. Se acercó al posadero y le dijo: «Me robaste mi oro.
Si no me lo devuelves irás al infierno en mi lugar. Y te verás tan mal como
yo».
El
posadero no solo le devolvió el oro a Hans, sino que además le dio dinero
rogándole que guardara el secreto y que no se lo contara a nadie. Así que,
ahora Hans era un hombre rico.
Empezó
el camino a casa de su padre y se compró un abrigo blanco tosco. Mientras iba
caminando tocaba música, pues había aprendido a hacerlo del diablo en el
infierno. Sin embargo, en aquel país vivía un anciano rey ante quien debía
tocar. El rey quedó tan encantado con su interpretación que prometió a Hans la
mano de su hija mayor para que casara con ella. Pero cuando la hija supo que
iba a casarse con un hombre de baja cuna, vestido con una tosca bata blanca,
exclamó: «Antes de eso me tiro al río más profundo». Así que el rey le dio a
Hans a su hija menor, quien accedió a hacerlo para complacer a su padre.
Después
se celebró una gran boda. Y así, el infame hermano del diablo se quedó con la
hija del rey. Y cuando el viejo rey murió, Hans se convirtió en rey de todo el
país.
¿Qué
tiene esto que ver con la hipnosis?
Sigue
leyendo.
FASE I: PREPARACIÓN
|
FASE I PREPARACIÓN |
||
|
1 Primera consulta |
2 |
3 Prueba |
|
Establecer relación
terapéutica |
Establecer el contrato terapéutico |
Prueba y preparación para
RaC (Regresión a la Causa) |
|
#1 Fase preliminar Exploración |
#1 Hipnosis Acuerdo |
#1 Pruebas de Hipnosis |
|
#2 Identificar las claves para la resolución de los síntomas |
#2 Acuerdo de regresión |
#2 Pruebas de regresión |
|
|
|
#3 Enseñar la sanación
universal |
CAPÍTULO 3: El
éxito reside en tu organización.
El soldado licenciado no tenía dinero y no
sabía adónde ir. Así que se adentró en el bosque. Y al cabo de un rato, se
encontró con un hombrecillo. Este hombrecillo era el diablo.
Nuestro
condicionamiento inicial en el mundo es como un entrenamiento militar. Al igual
que un sistema familiar, el ejército proporciona un sentido de pertenencia y
seguridad. Tiene papeles y responsabilidades claramente definidos. Existe una
jerarquía con figuras de autoridad que toman todas las decisiones.
Todos
los niños aprenden a obedecer a sus superiores / padres. El buen comportamiento
se recompensa con medallas y ascensos. El mal comportamiento se castiga con
deméritos o cárcel. Aprendimos hace mucho tiempo a renunciar a nuestro ritmo y
marchar al compás de la sociedad, reprimiendo impulsos, pensamientos, deseos,
fantasías y sentimientos, y adoptando la actitud culturalmente aceptada. Nos
han entrenado para ser pequeños soldados duros, al igual que quienes nos
enseñaron y quienes nos precedieron.
La guerra es un infierno. -
Iain Overton
El pequeño soldado valiente
Cada
cliente que acude a usted es como un soldado dado de baja. Han sobrevivido a
una guerra. Al fin y al cabo, ¿qué es la guerra sino un estado de conflicto?
Para muchos, la guerra puede haber terminado, pero el conflicto continúa. Y,
como nuestro héroe, están condenados a vagar por la vida, sintiéndose perdidos
e impotentes, sin saber adónde ir. Tal vez el cliente perdió su trabajo. Tal
vez se divorció o le diagnosticaron una enfermedad. Fueron desalojados de su
antiguo y familiar papel en la jerarquía social. Se trata de un problema de
identidad.
Un
soldado pequeño y duro es un buen represor, bien preparado para el campo de
batalla de la vida. Sabe que cuestionar las reglas puede tener consecuencias
nefastas. Sabe aguantar y no acobardarse cuando duele. Sabe sobrevivir. Pero
esto tiene un precio para su felicidad, ya que lo desconecta de sus
sentimientos más profundos de bondad y valía. En la película mordaz de Stanley
Kubrick, Full Metal Jacket, el
sargento Hartman grita: "¿Cuál es tu gran problema, imbécil? ¿Acaso mamá y
papá no te prestaron suficiente atención cuando eras niño?".
Esta
es la condición humana. Aquí estamos, almas eternas en el planeta Tierra, ¿y
cuáles son nuestras primeras lecciones? El sargento Hartman lo expresó así:
“Ustedes son la forma de vida más baja en la Tierra. Ni siquiera son humanos.
No son más que pedazos de mierda anfibia desorganizados y repugnantes. Aquí no
hay prejuicios raciales. No desprecio a los negros, judíos, italianos ni
comemierdas. Aquí, todos son igualmente inútiles”.
Si
bien las circunstancias de la vida pueden haber precipitado los síntomas, el
problema nunca se limita a ellos. A menudo, el verdadero problema radica en un
trauma. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una afección común tanto
entre veteranos como entre personas sin hogar. Pero el estrés postraumático no
se limita al campo de batalla. Con demasiada frecuencia es una afección de la
infancia.
De
esto trata realmente la Terapia del Diablo: de sanar al Niño Interior, del
proceso de sanación. El soldado aprenderá a madurar para que, de adulto, pueda
encarnar su verdadera naturaleza. Sin embargo esto llevará tiempo. Después de
todo, la sanación es un proceso. La transformación no se habrá producido hasta
que el diablo finalmente llame al soldado Hans.
El tipo del bosque
En
la década de 1990, Jim Henson produjo una serie de televisión llamada Dinosaurios. El programa estaba repleto
de comentarios sociales y era muy entretenido. En un episodio, el bebé
dinosaurio enferma gravemente. La anciana y gruñona abuela, que vive con la
familia de dinosaurios, aconseja a los padres que lleven al niño al veterinario.
Papá
dinosaurio deja claro que no hará caso a las ideas anticuadas de la abuela e
insiste en que lleven al bebé a un médico de verdad. Se marchan con el bebé a
ver al médico, quien le receta un medicamento moderno y caro.
Cuando
eso falla, se prescribe otro. Y luego otro. Con cada remedio más potente, el
bebé empeora. Mientras tanto, la abuela empieza a sonar como un viejo disco
rayado atascado, “¡Ve al tipo del bosque!”
No
es hasta que la cuenta bancaria se agota y se solicita una segunda hipoteca
sobre la casa familiar que el papá dinosaurio admite que los milagros de la
ciencia moderna tal vez no sean la solución. Se dirigen entonces al Hombre del
Bosque, quien, tras ver al bebé, exclama: «¡Denle un poco de pan mohoso!».
¡Papá
dinosaurio está furioso! "¿PAN MOHOSO?!" Pero está sin un centavo y
nadie tiene mejores ideas, así que acepta intentarlo. Y, naturalmente, el
pequeño dinosaurio se recupera gracias al peculiar Hombre del Bosque.
Al
igual que el diablo, la sociedad no te ve como alguien importante. No tienes
credenciales impresionantes ni llevas bata blanca. No eres médico ni abogado.
Eres simplemente una persona común y corriente que, para algunos, parece un
poco rara. Incluso podrían acusarte de hacer el
trabajo del diablo. No es culpa suya. Todos hemos sido condicionados
socialmente para evitar sentimientos y emociones incómodas. ¿Dolor de cabeza?
Tómate una pastilla. ¿Ansiedad? Guárdala en una caja y entiérrala. El problema
con los enfoques convencionales es que solo tratan los síntomas.
El
diablo no se rige por el pensamiento ni las metodologías convencionales. Su
medicina es el poder curativo de la naturaleza. Y en nuestra creciente
socialización, hemos reprimido aspectos de nuestra naturaleza humana. Pero el
diablo no es solo el Hombre del Bosque. También se le conoce como Pan, el gran
espíritu de la Naturaleza. Sus remedios son sencillos y prácticos. No
solucionan el problema. Restituyen al paciente a su naturaleza y, al hacerlo,
restablecen el equilibrio. Es entonces cuando se produce la curación.
Hipócrates,
el padre de la medicina moderna, enseñó a sus estudiantes de medicina conceptos
bastante complejos. Creía que el cuerpo sabe curarse a sí mismo. Enseñaba que
la fuente de toda curación es una energía invisible que denominó vis medicatrix naturae (el poder curativo de la
naturaleza). Este poder curativo natural se observa en acción cada vez que una
herida o un corte cicatriza. Hipócrates enseñaba que la tarea principal del
médico es eliminar o reducir los obstáculos al flujo adecuado de esta energía
curativa. La naturaleza hará el resto.
Hipócrates
enseñó que los medicamentos debían usarse con moderación y solo cuando fuera
absolutamente necesario. Claro que, en su época, solo se conocían 268 fármacos,
todos a base de hierbas, y los tratamientos se basaban principalmente en la
medicina preventiva. Sin embargo, su primera ley de curación era: «Ante todo,
no empeores las cosas». Hoy en día, esto se conoce como el Juramento
Hipocrático.
En
estos días, el tipo del bosque suele ser el último al que se consulta cuando
hay un problema El problema radica en que la mayoría de las personas no
recurren a la hipnosis como primera opción. Solo después de haber agotado las
alternativas convencionales la consideran. Para entonces, el problema ya está
muy arraigado y los enfoques superficiales no dan resultado.
Las
técnicas superficiales, como la
sugestión directa y la visualización guiada, son adecuadas para controlar los
síntomas. Son eficaces para brindar consuelo o ayudar a la persona a
sobrellevar la situación. Por ejemplo, una persona que recibe tratamiento
médico, quimioterapia o que se prepara para el final de la vida puede
beneficiarse de estas técnicas. Sin embargo, cuando se trata de problemas
emocionales, no basta con imaginarse a sí mismo para tener una mejor
percepción.
Algunos
hipnoterapeutas cometen el error de considerar las emociones incómodas como el
miedo, la ira y la tristeza como un problema del que hay que deshacerse. Esto
no resuelve el problema; al contrario, solo agrava el conflicto interno.
Piénsalo: la mente subconsciente es la parte de la mente que almacena todos
nuestros recuerdos y emociones.
La
emoción es la forma en que se comunica la mente subconsciente. Si intentas
suprimir un sentimiento, acabarás discutiendo con la mente subconsciente del
cliente. Eso solo empeorará las cosas. ¿Por qué no dejar que la mente
subconsciente se exprese libremente?
Las
técnicas superficiales son efectivas cuando se aplican a problemas
superficiales. También son excelentes técnicas preliminares para crear las
condiciones propicias para la sanación. Por ejemplo, para preparar al cliente
para el trabajo más profundo de la hipnoterapia regresiva, ayudándolo a
afrontar sentimientos y recuerdos incómodos.
Las
técnicas superficiales también son eficaces para pulir el proceso de curación y
potenciarlo. Sin embargo, cuando el
problema es emocional, los enfoques superficiales no dan resultado.
Es
necesario descubrir cuál es el verdadero
problema. De lo contrario, no importa cuántas pastillas le des ni cuántas
técnicas apliques; el cliente seguirá teniendo el mismo problema. Si no logras
resolver la causa subyacente y solo tratas los síntomas, el problema persistirá
manifestándose a través de ellos.
El imperativo del síntoma
Cuando
los enfoques superficiales no logran solucionar el problema, es porque lo que
se ve a simple vista no es realmente el problema. Lo que el cliente cree que es el problema es solo un síntoma del problema
real. Esto se debe a que cada síntoma cumple una función subconsciente. Este requisito de la mente subconsciente para los síntomas
se denomina Imperativo del Síntoma (IS).
Algunos
creen que este propósito es protector, ya que distrae a la mente consciente de
lo reprimido. recuerdos y emociones perturbadoras o abrumadoras. Pero cuando se
trata de un problema emocional, proteger al cliente de sus sentimientos no lo
ayudará a sanar.
Evitar
sentimientos y recuerdos va en contra de la
naturaleza. Por esta razón, la hipnosis de regresión a la causa trabaja en
armonía con la naturaleza, reconociendo que los humanos
estamos diseñados para autocurarnos. Sin embargo, la evasión siempre será una
parte importante del problema. ¡Al fin y al cabo, esos sentimientos no son
agradables! Y los síntomas son la forma en que la mente subconsciente se
comunica con la mente consciente.
Los
síntomas hacen consciente lo inconsciente. El bulto, la molestia, el dolor
—físico o emocional— son simplemente la forma en que la mente subconsciente
comunica una necesidad importante a la mente consciente. El síntoma es una señal. Proviene del nivel subconsciente y, como
una brújula, apunta al origen del problema. Y
cuando una persona se activa, retrocede.
La regresión ocurre
Las
situaciones cotidianas pueden recordar experiencias pasadas no resueltas.
Cuando esto sucede la persona se ve afectada y, consciente o inconscientemente,
revive el suceso original. A esto lo llamamos regresión.
Un
suceso desencadenante provoca que la mente subconsciente regrese al recuerdo no
resuelto en un intento por sanar el problema. Sin
embargo, la mente subconsciente no cuenta con más recursos para afrontar el problema
ahora que cuando surgió por primera vez. Por eso,
el problema persiste. Un ejemplo extremo de esto es un flashback del TEPT
(Trastorno de Estrés Postraumático). Se trata, por lo general, de la
experiencia consciente de revivir un suceso perturbador del pasado.
Una
pesadilla, en cambio, es una revivencia inconsciente de una experiencia pasada
no resuelta, a menudo de la infancia. Una fobia es una revivencia parcial.
Consciente de ello, la persona es consciente del miedo, pero la experiencia que
lo provoca se revive inconscientemente.
Aunque
los dolorosos sucesos de la juventud hayan quedado atrás, el conflicto interno
persiste. Cuando la sanación no se produce de forma natural es porque algo la
impide. Existe un bloqueo. A menudo esto se relaciona con una necesidad
insatisfecha de la infancia. La clave para la sanación reside en encontrar ese
bloqueo y liberarlo, para que la naturaleza siga su curso.
El
diablo reconoce que el verdadero problema está enterrado en la historia del
cliente. Ahí es donde debes ir para resolverlo. El diablo también reconoce que
el poder no está en la herramienta o la técnica. No está en el protocolo ni en
el poder hipnótico del practicante, por muy persuasivo que sea. El verdadero poder reside en la mente del cliente. Pero
para acceder a ese poder, necesitas su permiso.
La
regresión es algo natural. Pero para tener éxito debes crear un entorno seguro
para que el cliente pueda ir a donde necesitas que vaya, y hacer lo que
necesitas que haga para encontrar la sanación.
Este
es el propósito de la fase de configuración. Se trata de preparar al cliente
mediante:
1.
Satisfacer
la necesidad primordial de seguridad.
2. Elaboración
de un contrato específico para la hipnoterapia regresiva.
3.
Enseñar
al cliente cómo tener éxito trabajando contigo.
4.
Esto
comienza con el proceso de admisión.
CAPÍTULO 4:
Realizar la entrevista inicial.
El diablo le preguntó al soldado: "¿Qué te pasa? Te ves muy
triste". El soldado respondió: "Tengo hambre y no tengo dinero".
La
entrevista inicial consiste en recopilar el historial del problema que presenta
el cliente y es fundamental para prepararlo para el proceso que emprenderán
juntos. Pero si eres como yo, te enseñaron a no perder el tiempo hablando con
la mente consciente. Al fin y al cabo, si la mente consciente no sabe cómo
resolver el problema, ¿para qué perder el tiempo escuchándola?
El
consejo era: «¡Simplemente mételos en hipnosis y ponte a trabajar!». Eso
funciona bien para problemas superficiales. Pero cuando se trata de un problema
emocional, necesitas tomarte tiempo para escuchar lo que la mente consciente
tiene que decir. Si no lo haces, tendrás problemas.
El
propósito del proceso de admisión no es simplemente establecer una buena
relación antes de comenzar la hipnosis. La admisión marca oficialmente el
inicio del proceso de sanación. Utilizada estratégicamente, puede proporcionar
la información clave que necesita para guiar el proceso de sanación de manera
efectiva. La admisión puede ayudarle a:
· dentificar
cómo se manifiesta el patrón de síntomas.
· Descubre
los problemas y preocupaciones críticos que podrían obstaculizar el proceso de
curación.
· Sentar
las bases de la relación terapéutica.
· Conseguir
la cooperación del cliente en el proceso de curación.
Tomar
nota del historial da al cliente permiso para contarle su historia de dolor.
Este es el relato de la mente consciente sobre la
situación actual del cliente: atrapado en el dolor del problema. La
mente consciente no puede solucionar el problema porque no tiene la historia
completa. Si bien puede que la mente consciente no tenga toda la información,
aun así se necesita su cooperación porque tiene el poder de bloquearte. Si no
le dedicas tiempo y atención, simplemente se interpondrá en tu camino, ya que
la mente consciente necesita sentir que tiene el control. El motivo por el que
el cliente te consulta es que no tiene control en algún aspecto de su vida, al
menos no de forma consciente. Su mente subconsciente es quien tiene el control.
Esto genera un conflicto entre la mente consciente y la subconsciente.
Tu
trabajo consiste en ayudar a que estas dos partes del cliente vuelvan a estar
en armonía. No puedes lograrlo si desestimas una en favor de la otra. Por lo
tanto, trabaja con ambas. Ninguna es mejor que la otra. Ambas son fundamentales
para el bienestar del cliente. Y debes ganarte la confianza tanto de la mente
consciente como de la subconsciente antes de proceder con el proceso de
sanación.
La
hipnoterapia regresiva requiere la cooperación tanto de la mente consciente
como de la subconsciente. El cliente necesita confiar en ti antes de estar
dispuesto a escucharte o seguir tus instrucciones. Permitirle que cuente su
historia sobre el problema y cómo le afecta en su vida diaria le permite
sentirse escuchado. Esto genera confianza, lo cual sienta las bases de la
relación terapéutica.
“La
gente escucha mejor si siente que la has comprendido. Tienden a pensar que
quienes las comprenden son personas inteligentes y comprensivas cuyas opiniones
merecen ser escuchadas. Por lo tanto, si quieres que la otra parte valore tus
intereses, empieza por demostrar que valoras los suyos.” – Roger Fisher
Establecer la relación terapéutica
Nuestra
profesión tiende a descartar con demasiada facilidad el valor terapéutico de
permitir que el cliente hable antes de iniciar la hipnosis. No queremos que se
nos acuse de practicar la terapia verbal. Pero la mente subconsciente es la
mente emocional. Si queremos que la mente subconsciente confíe en nosotros,
debemos demostrar que somos personas que escuchan los sentimientos
del cliente.
Mientras
interactúas con la mente consciente, la mente subconsciente no está en otro
lugar. Está ahí mismo, observando discretamente desde un lado y decidiendo si
puede confiar en ti, o no. Y la mente
subconsciente tiene la obligación de proteger al cliente.
La
seguridad es su directriz principal. Protegerá al cliente de cualquier amenaza
percibida, real o imaginaria. Si no logras ganarte la confianza de la mente
subconsciente, esta te protegerá bloqueándote.
A nadie le importa cuánto sabes,
hasta que saben cuánto te importa. - Don Swartz
Lo
importante es recordar que tanto la mente consciente como la subconsciente
desean lo mismo. No existe una separación real entre estas dos partes del
cliente. Es una sola mente. Ambas cumplen el mismo propósito: sentirse a salvo.
Simplemente, emplean estrategias diferentes para satisfacer esta necesidad
fundamental.
Permitir
que la mente consciente cuente su historia es una forma de demostrar que eres
digno de confianza. Mientras escuchas, presta atención a cómo se siente el
cliente. Valida esos sentimientos. Demuéstrale que no lo juzgarás, que no eres
una amenaza. Esto conecta directamente con el subconsciente del cliente. ¡Ahí
es donde reside el dolor!
Identificar el patrón de síntomas
“¿Qué
te pasa?”
La
primera pregunta del diablo es: "¿Cuál es el problema?". Esta
pregunta se dirige a la mente consciente del cliente. Cuando el soldado
responde: "Tengo hambre y no tengo dinero", no está identificando el
problema, sino describiendo cómo lo experimenta.
Esto
se denomina Problema de Presentación.
No puedo bajar de peso... Me preocupa el dinero... No
puedo dormir... Tengo dolor... No puedo parar... No puedo empezar... Me acaban
de diagnosticar... etc. Así es como el problema se expresa a través de
los síntomas. La pregunta es: ¿Qué patrones específicos se asocian con los
síntomas del paciente?
Las
siguientes preguntas pueden ayudarte a identificar el patrón de síntomas:
·
¿Cuál
es el problema? ¿Por qué es un problema?
·
¿Qué
ámbitos de la vida cotidiana se ven afectados por este problema?
·
¿Qué
factores empeoran o mejoran los síntomas?
·
¿Qué
situaciones o condiciones desencadenan los síntomas?
·
¿Desde
cuándo existe este problema?
·
¿Cuándo
comenzó el problema?
·
¿Qué
síntomas presentaba en ese momento?
·
¿Qué
estaba sucediendo en la vida del paciente cuando aparecieron los primeros
síntomas?
Encuentra la sensación
“¿Por
qué te ves tan triste?”
El
problema principal identifica lo que la mente consciente considera el problema. El patrón de síntomas identifica
cómo se manifiesta el problema real. Pero no es el problema completo. Es solo
el problema percibido. No importa cuál sea el problema percibido,
ya sea físico, mental, emocional o conductual, el problema real tiene que ver
con una sensación de malestar interno. La siguiente pregunta del diablo es:
"¿Por qué te ves tan infeliz?". Esto se dirige directamente a la
mente subconsciente. Sentirse infeliz es un
problema emocional. Y la mente subconsciente es responsable de retener todos
nuestros recuerdos y emociones.
La
definición de síntoma es «Algo que indica la existencia de otra cosa». Los
pensamientos y sentimientos negativos son síntomas de una experiencia vital
dolorosa no resuelta. Su función es ayudar. Cada síntoma, por doloroso que sea,
apunta a una experiencia vital que lo originó.
Cuando
se trata de un problema emocional, animar al cliente a hablar sobre él
inevitablemente despertará pensamientos y sentimientos directamente
relacionados con el problema. Durante la primera consulta, si se presta
atención, se pueden revelar pistas importantes sobre la causa subyacente.
El
Gremio Nacional de Hipnotistas afirma que los hipnotizadores trabajan con
"problemas cotidianos". Las personas comunes y corrientes tienen emociones. Las emociones impulsan el comportamiento y
se manifiestan a través de síntomas. Por lo tanto, los problemas cotidianos son
problemas emocionales. Ese es el terreno del
diablo.
El
diablo sabe que todas las cosas comparten la misma Fuente. Cuando se nutren,
florecen y reflejan esa Fuente. Cuando se inhiben o bloquean, se producen
mutaciones. A esto lo llamamos enfermedad.
Otro
término para malestar es infelicidad. *Un Curso de Milagros* afirma: «Sanar es
hacer feliz». La sanación, entonces, consiste en devolver a la persona la
conciencia de su estado natural de felicidad: física, mental, emocional y
espiritual. Es un retorno al Amor. El problema subyacente puede estar
relacionado con el amor perdido, el amor negado o el amor rechazado, pero la
raíz del malestar siempre es una carencia, un vacío, una necesidad
insatisfecha.
El
sentimiento nunca es el problema. Los sentimientos y las emociones son
naturales. Están ahí para un propósito. La razón. La pregunta es, ¿qué está provocando que esa sensación incómoda específica se
exprese de esta manera?
“¿Por
qué te ves tan triste?”
El
diablo se basa en la dualidad. Esta es la base de la causa y el efecto. Por lo
tanto, esta pregunta tiene un doble significado. El problema radica en la
perspectiva del cliente. Es su lente de la vida. A esto lo llamamos la Facultad Crítica de la Mente (FC).
La
facultad crítica decide a qué debemos prestar atención. Evalúa la información
que recibimos del entorno a través de los cinco sentidos. Luego compara estas
percepciones con lo que ya sabemos que es cierto, basándonos en experiencias
pasadas, para que sepamos cómo reaccionar. ¿Bueno o malo? ¿Cómodo o incómodo?
¿Amigo o enemigo? ¿Comida o veneno?
En
neurociencia, esta función comparativa de la Facultad Crítica es similar al Sistema Reticular Activador (SAR). El
SAR nos indica a qué debemos prestar atención. Por ejemplo, al inducir una
sugestión posthipnótica para que la persona perciba el color rojo, se le está
inculcando al SAR la importancia de percibir este color en particular. Como
resultado de aceptar esta sugestión, la persona comenzará a ver rojo por todas
partes.
Nuestra
percepción de las cosas depende de la facultad crítica, que actúa como un
filtro a través del cual vemos el mundo, las personas y las cosas que nos
rodean. Dado que su función principal es mantenernos coherentes con nuestras
creencias, la facultad crítica garantiza que nuestra percepción de las cosas
sea la misma que aplicamos a todo.
Las
experiencias dan forma a nuestras creencias. Nuestras creencias fundamentales
se forman muy temprano en la vida y determinan cómo pensamos, sentimos y
reaccionamos ante el mundo que nos rodea. Por lo tanto, durante la primera
consulta, invita tu cliente a hablar sobre su infancia. Algo debió haber
ocurrido para causar el problema. Y todos tenemos asuntos pendientes de la
infancia.
Toda enfermedad es el resultado de una experiencia vital. – Dr.
Gerd Hamer
Dedicar
tiempo a explorar los años formativos del cliente puede revelar patrones en su
infancia que tienen mucho que ver con el problema que presenta. La mayoría de
los clientes con los que trabajé llevaban veinte años o más lidiando con este
problema. Algunos habían luchado con él toda su vida. Esto es bastante común en
lo que respecta a problemas emocionales.
Los
problemas emocionales tienden a desarrollarse con el tiempo. Por lo tanto, a
menos que haya un trauma evidente, la persona promedio no reconocerá que hay un
problema hasta que comience a ver los síntomas. Por lo general, los síntomas de
un conflicto subyacente no aparecen hasta la mediana edad. Simplemente lleva
ese tiempo. para que la presión se acumule en el interior. Y los humanos
estamos programados para buscar el placer y evitar el dolor. La tendencia es
ignorar las primeras señales y esperar que desaparezcan.
Lamentablemente,
esto solo agrava el problema. Por lo tanto, es necesario tener expectativas
realistas sobre lo que se requiere para resolver el problema del cliente. No
siempre será una solución rápida.
La
sanación puede llevar tiempo, ya que la hipnosis rara vez es la primera opción
a la que recurre la mayoría de la gente. Para cuando llegan a tu consulta,
probablemente ya han probado un sinfín de soluciones externas. Para entonces,
se sienten frustrados o deprimidos por los innumerables intentos fallidos de
resolver el problema, lo que solo agrava su sufrimiento.
El
hecho de que un problema lleve tiempo presente puede, de hecho, jugar a tu
favor. Hay más presión. Un mayor malestar puede aumentar la motivación del
cliente para resolver el problema y obtener alivio. Pero también significa que
el problema ha tenido tiempo de crecer y agravarse, lo que puede añadir
complejidad. Los problemas complejos requieren más tiempo para resolverse
porque implican más factores. Y para obtener un resultado duradero es necesario
resolver todos los factores que contribuyen al problema.
El
proceso de identificación de estos factores comienza durante la evaluación
inicial. Se trata de un procedimiento preliminar que marca el inicio del
proceso de sanación. Esta evaluación permite recopilar la información necesaria
para guiar el proceso de sanación de manera efectiva. Al finalizarla deberías
tener una idea clara de la situación y a partir de ahí, podrás comenzar a
definir un objetivo terapéutico preciso para el proceso de sanación.
Establecer el objetivo terapéutico
El
objetivo terapéutico del cliente actúa como una brújula. Le guía en el camino
correcto, indicando la dirección que se debe seguir. Todo apunta a este único
objetivo. Sin embargo, muchos hipnoterapeutas no prestan la atención que
merece. Se necesita un objetivo terapéutico claramente definido para guiar el
proceso de curación de manera efectiva.
Los
clientes te presentarán una larga lista de problemas. Para tener éxito debes
centrarte en un problema específico. Antes de continuar, asegúrate de
comprender claramente cuál es el resultado que el cliente desea obtener. ¿Qué
problema intentas resolver? Elige uno y concéntrate en él. Este será tu
objetivo principal.
·
¿Qué
resultado espera obtener el cliente?
·
¿Cómo
sabréis cuándo llega?
·
¿Cómo
se ve el estar libre del problema?
Si
el cliente presenta varios problemas, haz una lista. Busca el patrón de
síntomas. ¿Cómo se desarrolló el problema? ¿Qué síntoma apareció primero?
Muchos de los síntomas estarán relacionados. Esto significa que resolver el
primer síntoma puede solucionar otros problemas, ¡como por arte de magia!
¿Qué
problema tiene la mayor carga emocional? Ese es el que genera mayor presión
interna. Resolver este problema brindará a tu cliente el mayor beneficio
posible de la terapia.
El
mejor punto de partida para el proceso de sanación surgirá naturalmente de la
primera consulta. A medida que el cliente hable sobre su historial con el
problema se irán identificando ciertos patrones que indicarán el mejor camino a
seguir. Este es un proceso intuitivo, pero en realidad no hay una forma
correcta o incorrecta de hacerlo. A veces basta con preguntar al cliente:
"¿En qué problema te gustaría trabajar primero?".
Identificar las condiciones para el cambio
El
objetivo terapéutico del cliente te da una meta. La forma de llegar a ella
dependerá de las condiciones específicas que contribuyen al problema del
cliente. Si el problema involucra comportamientos o personas no deseados,
necesitas identificar cuáles o quiénes podrían ser. Haz una lista. ¿Qué se
necesita cambiar para que el cliente sea feliz? Por ejemplo, si estás
trabajando en un problema de comportamiento como la pérdida de peso, el cliente
ya sabe lo que debería estar haciendo. Simplemente no ha podido hacerlo. Por
eso necesita tu ayuda.
El
propósito de definir las Condiciones
para el Cambio es que el cliente se responsabilice de los resultados. Si
bien el objetivo de la hipnosis terapéutica es un cambio sin esfuerzo, el
cliente aún debe estar dispuesto a participar. Puedes facilitarle la acción
pero no puedes hacerlo por él. Por lo tanto, pídele que te proporcione una
lista de acciones o comportamientos específicos que considere que contribuirán
a su éxito.
No
todos los problemas requieren cambios de comportamiento. Sin embargo, la lista
de Condiciones para el Cambio puede ayudarte a evaluar las expectativas del
cliente. Pregúntale qué tendría que suceder para que su objetivo se hiciera
realidad. ¿Espera que hagas magia y le obligues a cambiar? Si es así, debes
abordar esa cuestión.
La
hipnosis no es magia. Las condiciones para el cambio deben ser realistas. Esto
significa que si el cliente dice que lo que necesita suceder es que pueda comer
dos pizzas grandes y un cubo de helado en cada comida, hay un problema está
claro que no puedes desafiar las leyes de la naturaleza.
Crear
una lista de condiciones para el cambio te permite identificar áreas
problemáticas específicas, evaluar los resultados y formular sugerencias para
finalizar las sesiones. ¿Qué, o quién, necesita cambiar para que el cliente
alcance su objetivo? ¿Dónde se encuentran los obstáculos?
Identificar los beneficios del cambio
El
proceso de admisión no se centra únicamente en el problema sino también en las
recompensas de haber realizado el trabajo necesario para generar un cambio
duradero. Por tanto, ¿qué recompensas espera obtener el cliente por haber
realizado este cambio? ¿Cuál es su visión de futuro? ¿Cómo se siente al avanzar
en esta dirección?
El
objetivo terapéutico indica lo que el cliente desea como resultado de este
trabajo contigo. Sus condiciones para el cambio describen lo que debe suceder
para que lo logre. La lista de beneficios revela el factor motivador. Así que,
¿cómo mejorará su vida al alcanzar este objetivo?
¿Cómo
sabrá que han llegado a su destino? ¿Qué sentirá al mirarse al espejo y darse
cuenta de que ha logrado ese cambio? ¿Qué pensarán los demás? ¿Cómo
reaccionarán de manera diferente ante ciertas situaciones de la vida?
Para
la mayoría de las personas simplemente aliviar el dolor del problema no es
suficiente motivación. Las recompensas deben despertar pasión y entusiasmo. Eso
es lo que mantendrá al cliente comprometido el tiempo necesario para alcanzar
su objetivo.
¿Cómo
se imagina un futuro mejor? ¿Qué significa la felicidad para el cliente? ¿Cómo
sabrá que ha alcanzado su meta? ¿Qué le espera allí? ¡Ahí reside la clave! Haz
una lista ya que te servirá para formular sugerencias personalizadas al final
de cada sesión.
Resumen
El
proceso de admisión marca el inicio del proceso de sanación. Es un proceso
preliminar de exploración que permite establecer la relación terapéutica e
identificar la información clave necesaria para guiar el proceso de sanación.
Claves
para la resolución de síntomas
1. ¿Cómo se manifiesta el
problema como patrón de síntomas?
2. ¿Qué emociones están
relacionadas con el problema?
3. ¿Cuál es el objetivo terapéutico
del cliente?
4. ¿Qué condiciones específicas
ayudarán al cliente a alcanzar ese objetivo?
5. ¿Cuáles son las recompensas
deseadas por realizar esos cambios?
El
proceso de admisión también le permite descubrir la información específica que
necesitará para informar al cliente sobre el proceso de una manera que sea
relevante para su problema específico, sus inquietudes y los resultados que
desea obtener.
CAPÍTULO 5: Educar
al cliente
El Diablo dijo: “Si te ofreces como mi sirviente tendrás
suficiente para vivir el resto de tu vida. Pero hay algunas condiciones.
Tendrás que servirme durante siete años, y después serás libre.
La
charla informativa previa es parte fundamental del proceso de sanación.
Establece las bases para que cliente y tú trabajéis juntos con éxito crea un
ambiente propicio para una mayor intimidad. Debe personalizarse el proceso para
cada cliente.
El
propósito de la charla informativa previa es establecer un contrato terapéutico para el trabajo que realizaréis juntos. Debes
abordar directamente el objetivo terapéutico del cliente y lo que se le exigirá
para alcanzarlo.
El
diablo siempre exige un contrato. Para que el contrato sea vinculante se
requiere el consentimiento informado del cliente. Por eso, el proceso de admisión es
fundamental. Este proceso brinda la información necesaria para personalizar tu
charla informativa previa, adaptada específicamente a las necesidades del
cliente.
Algunos
hipnoterapeutas envían a sus clientes una charla previa pregrabada antes de la
primera sesión. Si bien esto puede ahorrar tiempo en la primera sesión es
demasiado genérico para ser útil en un contexto terapéutico. Todo lo que se
exponga en la charla informativa previa debe centrarse en el cliente. Debe
abordar directamente su problema y sus preocupaciones específicas. ¡Conviértelo
en un proceso interactivo y lograrás que el cliente participe activamente en su
sanación!
Charla educativa previa
Los
siguientes tres conceptos fundamentales pueden ayudarte a preparar a tus
clientes específicamente para el trabajo de sanación transformadora de la
regresión a la hipnosis.
#1. Cómo
funciona la mente
La
educación del cliente comienza por enseñarle cómo funciona la mente. Esto ayuda
a disipar algunas de las incógnitas que pueden generar miedo y aprensión ante
la hipnosis. Pero también puedes usar tu modelo mental para eliminar la
resistencia a "adentrarse en ese estado" mostrando al cliente hacia
dónde lo guiarás.
En
realidad, nadie sabe cómo funciona la mente (¡ni siquiera si existe!), pero hay
muchos modelos útiles que pueden ayudarte a comprender mejor el terreno en el
que guiarás a tus clientes.
El
modelo del iceberg de Freud
El
modelo mental que parece funcionar mejor para la mayoría de los pacientes es
también el más sencillo. Se trata del modelo
del iceberg de Freud, que divide la mente en dos niveles distintos. La
parte visible del iceberg representa el nivel consciente
o pensante de la mente. Debajo de la superficie se encuentra el subconsciente, mucho más extenso, que almacena nuestra
historia en forma de recuerdos y emociones, tanto positivas como negativas.
La
mente subconsciente es el nivel de la mente al que la mente consciente no tiene
acceso completo ya que esta última reside en la superficie de la consciencia.
Interactúa con el mundo exterior y se ocupa principalmente de satisfacer
necesidades importantes mediante la búsqueda, el análisis y la evaluación de
objetos, personas y situaciones. Posteriormente decide el mejor curso de acción
para satisfacer dichas necesidades.
Nuestras
necesidades más básicas son fisiológicas. Aire, agua, comida, refugio, sexo,
calor, descanso, etc., son esenciales para la supervivencia. El hambre es una
necesidad de nutrición física. Pero también podemos tener hambre psicológica.
Podemos anhelar conexión social, satisfacción emocional, autoexpresión
creativa.
Cuando
se satisfacen adecuadamente las necesidades fisiológicas comenzamos a
esforzarnos por satisfacer las psicológicas como la seguridad, la pertenencia,
el amor y la intimidad, la estima, el respeto y el prestigio.
Cuando
se satisfacen adecuadamente las necesidades psicológicas, comenzamos a buscar
la autorrealización a través del crecimiento personal, las experiencias cumbre,
la realización personal y la autoexpresión creativa.
Modelo
de Hipnosis Omni
El
modelo de la mente omnihipnótica,
desarrollado por Gerald Kein, divide la mente en tres círculos concéntricos:
1. Mente inconsciente (MIC)
2. Mente Subconsciente (MSC)
3. Mente Consciente (MC)
Mente
Consciente
La mente consciente es la franja más externa y
relativamente estrecha del círculo. Contiene las funciones analíticas y
racionales de la mente. Esta parte se ocupa de lo externo. Su función es
comprender lo que sucede en el entorno para que podamos responder
adecuadamente. Para ello utiliza el pensamiento, el razonamiento y el análisis
para encontrar soluciones a los problemas.
La
capacidad de usar el pensamiento y el razonamiento es muy útil cuando se trata
de hacer una lista de compras, cuadrar la cuenta bancaria o elaborar un plan de
alimentación. Pero cuando se trata de lidiar con lo que respecta a los
sentimientos la mente consciente se encuentra en desventaja. Esto se debe a que
no experimenta sentimientos; simplemente piensa.
Sentir es el territorio de la mente subconsciente.
Mente
Subconsciente
Detrás
de la mente consciente hay un círculo mucho más amplio. Esta parte de la mente
es el depósito de nuestra historia de vida. La subconsciente
guarda todos los recuerdos y cómo nos hicieron sentir. Estas experiencias de
aprendizaje dan forma a creencias, hábitos y mecanismos de defensa.
Estos
programas subconscientes están diseñados para empoderarnos, ayudándonos a
atender nuestras necesidades. Desafortunadamente, en la infancia pueden ocurrir
sucesos que nos hacen perder el contacto con nosotros mismos. Como resultado,
podemos olvidar quiénes somos realmente y cómo sentirnos bien con nosotros
mismos. Esto le sucede a todo el mundo en mayor o menor medida. Para algunos,
puede convertir la mente en un infierno.
El
subconsciente no es solo un lugar de malos recuerdos y emociones basadas en el
miedo. También es lugar de amor y sanación. A través del proceso de sanación de
la hipnoterapia regresiva es posible recuperar poderosas fuentes de plenitud y
empoderamiento, tales como:
·
Regalos
no realizados
·
talentos
únicos
·
propósito
de la vida
·
Vocación
en la vida
Mente
Inconsciente
En
lo más profundo existe una parte nuestra que
nunca cambia. A veces llamada mente inconsciente,
este círculo interno no siempre es accesible a la consciencia. Esta parte de la
mente es responsable de las funciones autónomas del cuerpo, la función
inmunológica y los recuerdos de vidas pasadas. También es la parte de la mente
que contiene nuestro código fuente para la felicidad y el bienestar.
Es
inherente a la naturaleza humana buscar la felicidad, la plenitud y la
realización personal. Está en nuestra naturaleza. El plan maestro reside en
nuestro interior, donde permanecemos tal como fuimos diseñados por la Fuente.
Nuestra capacidad de sentirnos bien, felices y amorosos con nosotros y con los
demás es inmutable.
Este
es el manantial a través del cual se puede acceder a los estados centrales como el ser, la libertad, el amor, la paz y la
unidad, que son son intrínsecos a nuestra naturaleza. Existen y pueden
experimentarse independientemente de las condiciones externas. Esta es la
fuente de la sanación.
La
facultad crítica
Entre
la mente consciente y la subconsciente existe una barrera semipermeable
denominada facultad
crítica de la mente. Esta parte de la mente actúa como guardián de
la mente subconsciente, filtrando la información que no coincide con nuestras
creencias preestablecidas.
La
facultad crítica se ocupa principalmente de la supervivencia. Su función es
protegernos, manteniéndonos fieles a creencias ya aceptadas. También es la que
nos proporciona nuestra perspectiva única de la vida. La facultad crítica
determina nuestro punto de vista personal, y todo se basa en lo que aprendimos
de nuestras experiencias durante infancia y adolescencia.
La
facultad crítica no se desarrolla por completo hasta aproximadamente los cinco
años. Antes de eso prácticamente no existe separación entre la mente consciente
y la subconsciente. Durante estos años de desarrollo el niño literalmente
descarga información del entorno. Esto convierte la mente infantil en una
especie de superordenador de aprendizaje.
Si
bien la mente de un niño está abierta al aprendizaje, cuanto más pequeño es
menos información tiene para interpretar lo que sucede. Las interpretaciones de
un niño suelen ser inexactas debido a su falta de experiencia. No dispone de
datos suficientes para comparar nuevas experiencias y, como resultado, las
ideas pueden aceptarse sin espíritu crítico.
De
niños recibimos muchos mensajes del entorno. Lo que nos decían o hacían, el
ejemplo que nos daban quienes nos rodeaban (padres, hermanos, maestros, figuras
de autoridad) y cómo nos hacían sentir, nos marcaron. Basándonos en estas
marcas o impresiones, tomamos decisiones. Estas decisiones sentaron las bases
de nuestras creencias.
Nuestras
primeras experiencias moldearon nuestras creencias fundamentales, las cuales
tienen que ver con la identidad y las expectativas de la vida. Nos indican cómo
debemos ser, o no ser, para satisfacer nuestras necesidades y sobrevivir. Esto
nos brinda una sensación de normalidad y seguridad. Nos enseña cómo responder
ante las situaciones de la vida, lo que nos da sensación de control.
La
facultad crítica es nuestro sistema de creencias. Desafortunadamente no todo lo
que creemos es necesariamente cierto. Muchas de nuestras creencias están
desactualizadas porque se establecieron para satisfacer nuestras necesidades a
una edad mucho más temprana. Se basan en las decisiones de un niño.
Se
ha dicho que se aprende más en los dos primeros años de vida que en el resto de
ella. Esto se debe a que el aprendizaje inconsciente no implica pensar o
análisis. Poder introducir datos con rapidez nos otorga una ventaja evolutiva
para la supervivencia, pero puede impedir alcanzar los objetivos en la vida
adulta. Esto se debe a que muchas de las creencias que se forman en la infancia
son simplemente falsas. Y nuestras creencias determinan nuestro futuro.
#2.
Cómo funciona la hipnosis
La
hipnosis no es lo que la mayoría de la gente
piensa. La mayoría desconoce la hipnosis. Incluso cuando creen saber qué es
suelen tener ideas erróneas y mitos arraigados. Por lo tanto, una vez que hayas
mostrado al cliente cómo funciona su mente explícale cómo funciona la hipnosis.
Si dejas que el cliente lo sepa por sí mismo simplemente lo dará por sentado.
Asegúrate de que sepa qué esperar.
Existen
muchas definiciones de hipnosis pero ni siquiera los profesionales del tema se
ponen de acuerdo sobre qué es exactamente. Para educar al cliente lo mejor es
simplificar las cosas.
Técnicamente,
la hipnosis consiste en eludir la facultad crítica de la mente. Pero eso es
demasiado complicado para la mayoría de los clientes. Lo único que realmente
necesitan saber es que la hipnosis es un estado de atención
focalizada donde se dejan de lado el pensamiento y el análisis. Esto le
indica al cliente qué hacer.
Cuando
la parte racional de la mente se relaja la parte emocional puede tomar el
protagonismo permitiéndote interactuar con ella. El cliente necesita saber
esto. También necesita saber cuándo se produce la hipnosis. Si no le explicas
qué esperar durante el proceso se preocupará pensando: "¿Estoy hipnotizado ?" o, "¿Está sucediendo?".
Eso solo dificulta el proceso.
Necesitas
que el cliente deje de pensar y analizar. Si intenta averiguar si la hipnosis
está ocurriendo o no, eso la impedirá. Eso no te
ayudará a obtener los resultados que deseas. Por lo tanto, debes explicarle qué
esperar.
#3.
Cómo trabajaréis juntos
Explicar
al cliente cómo trabajaréis juntos es fundamental para el trabajo de regresión.
Para tener éxito se necesita la plena cooperación del cliente. Es necesario que
acepte conscientemente dejar de lado la necesidad de control. Sin ello, la
mente consciente solo será un obstáculo. Por lo tanto, recuerda al cliente que
la sanación ocurre cuando la permitimos.
La
solución al problema es acceder a la parte de la mente que sabe cómo
resolverlo. Se puso en marcha y tiene el poder de sanar. Esa es la mente
subconsciente. La mente subconsciente es la mente emocional, y para acceder a
la causa subyacente del problema necesitamos dejar de lado esa actividad
mental, al menos al principio.
El
cliente debe estar dispuesto a dejar de lado el pensamiento, el razonamiento y
la lógica, y prestar atención a sus sentimientos. Obtén su consentimiento para
que su parte racional se mantenga al margen y asuma el papel de observador.
Haz
saber al cliente que no hay problema en suspender su juicio temporalmente.
Podrá reflexionar sobre ello más adelante si lo desea. Pero por ahora esa parte
racional suya debe estar dispuesta a dejar de lado la introspección y,
simplemente, sentir curiosidad por lo que pueda aprender durante el proceso.
La
parte adulta y racional del cliente también es un componente importante del
proceso de sanación. Simplemente, por ahora, ha quedado en segundo plano.
Cuando llegue el momento recurrirás a esta parte del cliente para que te ayude
en el proceso. Pero hasta entonces, necesitas que permanezca en segundo plano.
Indique
al cliente que:
1. Sigua las instrucciones.
2. Responda rápidamente.
3. Se deje guiar por su primera
impresión. Esa es la sensación.
Necesitas
que su atención se centre en el interior, en las sensaciones y emociones del
cuerpo. Así es como se comunica la mente subconsciente. Recuérdale que estamos
trabajando con la parte irracional de la mente. No tiene por qué tener sentido
ahora; más adelante todo tendrá sentido. Simplemente mantén el enfoque en la
sensación. Sé claro. «Cuando te hago una pregunta, no quiero que pienses la respuesta. Quiero que la sientas». Ahí
reside la sanación.
Establecer el contrato
El
Pacto del Diablo se compone de los siguientes cuatro elementos básicos:
1. La oferta
2. La consideración
3. Los términos y condiciones
4. La aceptación de la oferta
La
oferta
La
oferta es la promesa que una parte hace de pagar a la otra por sus servicios.
“Suficiente para que te dure el resto de tu vida.”
La
propuesta del diablo no consiste en controlar los síntomas pues eso sería como
usar un sellador de fugas en un radiador de auto cuando lo que el cliente
realmente necesita es uno nuevo. El objetivo de la hipnoterapia regresiva no es
una mejoría temporal sino la resolución completa del problema.
La
consideración
La
contraprestación es lo que se da a cambio del resultado acordado.
“Si
te ofreces a trabajar para mí y te conviertes en mi sirviente…”
El
contrato para la hipnoterapia regresiva consta de dos partes.
1. Hipnosis
2. Regresión a la causa
El
diablo dice: «Si quieres trabajar conmigo (convertirte en mi sirviente),
tendrás que seguir mis instrucciones y hacer las cosas a mi manera». El
contrato de hipnosis requiere el permiso del cliente para que puedas guiarlo al
estado hipnótico siguiendo tus instrucciones. Pero la hipnosis solo te da
acceso al nivel subconsciente de la mente. Para lograr un resultado duradero el
cliente debe estar dispuesto a realizar el trabajo necesario.
La
hipnoterapia regresiva no es un proceso pasivo. Requiere la participación del
cliente y necesitas su permiso para revivir recuerdos y emociones dolorosas.
Sin el permiso tendrás problemas. Para que sea efectiva el cliente debe estar
dispuesto a ir a donde necesites que vaya y hacer lo que necesites que haga
cuando se lo indiques. No puedes simplemente hacerlo por el cliente.
Se
necesita consciencia para sanar la consciencia. No se puede simplemente
eliminar una emoción sugiriendo. Evitar los recuerdos incómodos del pasado solo
los mantiene atrapados. Eso es lo que genera los síntomas. El paciente debe
estar dispuesto a permitir que los sentimientos incómodos formen parte del
proceso. Debe estar preparado para afrontar recuerdos y emociones incómodas y
para revelar verdades dolorosas o vergonzosas que puedan surgir durante el
proceso. Ese es el punto de partida.
Términos
y condiciones
El término se refiere al período de tiempo durante el cual el
Contrato está en vigor. Las Condiciones definen los derechos y
responsabilidades de ambas partes.
“Pero
una cosa debo decirte, y es que durante esos siete años no debes lavarte, ni
peinarte, ni cortar el cabello, ni recortar la barba, ni cortar las uñas, ni
secar el agua de los ojos.”
El
objetivo de educar al cliente es establecer una expectativa mental positiva
(EMP) respecto al proceso de curación. Pero la EMP no se produce durante la
charla previa sino durante la primera sesión de hipnosis. Simplemente se
prepara el terreno para que esto ocurra explicándole al cliente qué esperar.
El
mayor error que cometen muchos hipnotizadores es envolver su práctica en
misterio. Es fundamental ser transparente sobre lo que sucederá antes de
comenzar la inducción. Las tácticas de secretismo y engaño están desfasadas.
Definitivamente, no se centran en el cliente. Y en un contexto terapéutico, son
en gran medida poco éticas. Sé transparent,e con el cliente, sobre lo que va a
ocurrir.
El
consejo de Gerry Kein fue: «Díselo, díselo, díselo». Explícale qué va a pasar.
Explícale por qué va a pasar. Explícale cómo le beneficiará permitir que estas
cosas sucedan. Haz que lo que pidas al cliente sea seguro y razonable, y lo
convertirás en un participante activo en su sanación.
Siete
años
Un
plazo de siete años no es un período de tiempo elegido al azar. El diablo exige
un compromiso con el proceso de sanación. Lograr una resolución completa y
duradera del problema puede llevar tiempo. Este es un contrato para un cambio
real y duradero. Y la hipnoterapia regresiva no es una solución rápida. Es un
proceso a través del cual se puede lograr un cambio real y duradero.
Llegar
a la resolución y recuperar la plenitud puede llevar tiempo ya que muchos de
los problemas que enfrentamos tienen sus raíces en experiencias de la infancia,
particularmente antes de los siete años. En el crecimiento y desarrollo de un
niño, los primeros siete años implican un desarrollo físico, cognitivo,
emocional y social significativo.
Por
ejemplo, a los siete años la mayoría de los niños ya tienen noción del tiempo.
Se vuelven más conscientes y sensibles a los sentimientos de los demás, una
característica llamada empatía. Y aunque el niño haya superado muchos de los
miedos que tenía de pequeño le preocupa la opinión de los demás y aún puede
temer lo desconocido. Por lo tanto, ir a una escuela nueva puede generar un
estrés considerable para un niño de siete años.
Ciertos
números se repiten en la literatura sagrada por estar asociados a ideas
específicas. El número siete era considerado sagrado por muchas culturas,
incluyendo la persa, que veía al diablo como el hermano gemelo de Dios. Para
los hebreos el siete representa la unión entre lo Divino (3) y el Hombre (4),
entre el Espíritu y la Materia.
El
siete es un número que simboliza la plenitud o la totalidad. En la Creación hay
siete días, que se reflejan en los siete días de la semana. El siete representa
un ciclo completo.
Curiosamente,
el número siete se asocia con la letra G (zayin), que representa una flecha. Su
significado original es el de un arma que simboliza tanto la distancia a recorrer como la guerra. La guerra
representa el rechazo de la identidad, un conflicto interno.
“Hacerlo
siete veces” significa un juramento que lleva el sello de la santidad. ¡Es un
contrato! La Terapia del Diablo implica un protocolo de siete fases. En algunos
casos, las siete fases pueden completarse en una sola sesión. Con mayor
frecuencia, el cliente requerirá varias sesiones para obtener una resolución
completa del problema. Esto se debe a que puede haber múltiples aspectos,
sucesos y causas que generen los síntomas.
No
lavar
Una
de las condiciones clave del Contrato Terapéutico es permitir que los
sentimientos y emociones incómodos afloren a la conciencia. El diablo no dice
al paciente que descuide su higiene personal. Lo que está diciendo es: «¡No reprimas tus sentimientos!».
Para
sanar, el cliente debe estar dispuesto a dejar que sus sentimientos afloren y
se expresen plenamente. El diablo no oculta que esto resultará incómodo. Al
trabajar con él, debes estar preparado para ser honrado y permitirte sentir tus
emociones.
De
niños nos enseñaron a reprimir nuestros malos
sentimientos. Aprendimos a meter la barriga, adoptar la actitud adecuada y
obedecer a una voz interior que nos decía: « No pienses,
no hables, no sientas». Pero ser un soldado duro es parte del problema.
Los
sentimientos y las emociones son naturales. Es la resistencia a sentir lo que
causa la incomodidad. El diablo enseña al cliente a prestar atención a lo que
sucede en su cuerpo y a permitir que los sentimientos y emociones incómodos se
expresen.
“Resistir es no dejar entrar. Lo opuesto a la resistencia es
el amor.” Thorwald Dethlefsen
Básicamente,
solo tenemos dos sensaciones. Una es agradable. La otra no tanto. Eso es todo.
O estamos en un estado de contracción o de expansión. En un estado de expansión,
nos sentimos bien, el cuerpo se siente relajado, cálido y abierto. Nos sentimos
seguros, satisfechos, felices, en paz, llenos de amor, libres y vivos. La
contracción se siente como tensión física, rigidez y dolor.
Las
emociones son la forma en la que la mente subconsciente se comunica a través
del cuerpo. Emociones como el miedo, la ansiedad, la ira, el resentimiento, la
tristeza, la soledad y la culpa se pueden encontrar y sentir en el cuerpo,
generalmente en el estómago, pecho o garganta, pero también en el cuello,
hombros, piernas; en realidad, en cualquier parte del cuerpo.
La
Terapia del Diablo no es otra técnica para enmascarar y evitar problemas. Es
diferente. El cliente tendrá que estar dispuesto a arremangarse y ensuciarse
las manos. Esto significa permitir que esos sentimientos incómodos afloren a la
superficie de la conciencia para poder reconocerlos, aceptarlos y liberarlos.
Una vez que un sentimiento incómodo se hace consciente, se puede liberar.
Aceptar el sentimiento lo libera por completo, devolviéndole al cliente la
capacidad de sentirse bien de nuevo.
No
te cortes el pelo ni la barba.
¿Recuerdas
la historia de Sansón y Dalila? Sansón es hombre grande, fuerte y velludo que
se enamora de la ramera Dalila. Dalila, cuyo nombre significa "la que
debilitó, desarraigó o empobreció", seduce a Sansón. Sansón, que tiene
larga y hermosa cabellera se queda dormido tras su encuentro con Dalila y,
mientras duerme, ésta le corta el cabello.
¿Recuerdas
los siete años? Un juramento que lleva el sello de santidad debe repetirse
siete veces. Sansón había hecho un voto ascético, que incluía no cortarse el
cabello ni la barba. Cuando Dalila le corta los siete mechones de cabello a
Sansón le roba su fuerza espiritual.
Al
igual que Sansón, nos hemos dejado seducir por el mundo a costa de nuestra
autenticidad. La represión nos desconecta de nuestra esencia. Al reprimir los
sentimientos perdemos el contacto con nuestra fuerza
interior, el poder que es fuente de nuestra salud, felicidad y bienestar.
Soltarse
el pelo significa relajarse, dejarse llevar, ser natural, desinhibido,
auténtico. No cortarse el pelo implica dejar de pensar, analizar, juzgar y
tratar de entender las cosas, y darle permiso a tu verdadero yo para
expresarse.
La
barba, cuando se deja crecer, es símbolo de madurez que significa conocimiento
y sabiduría. El objetivo humano más elevado, ya sea que lo llamemos sabiduría o
iluminación, es aceptar Todo. Es darse cuenta de que todo está perfectamente
bien, tal como es. Esto es lo que significa el verdadero autoconocimiento. Es
comprender que estás bien, tal como eres.
Lo
que piensen los demás no es asunto tuyo. Mientras haya algo que te perturbe o
que sientas que necesita cambiar no habrás alcanzado el autoconocimiento. La
verdad es que no hay nada malo en ti. La naturaleza te diseñó para expresar
salud y felicidad. Te diseñó para autocurarte. Así que, si hay algún problema,
es porque algo interrumpió tu programación interna natural para la salud y la
felicidad. El diablo lo sabe. También sabe que, pase lo que pase, Dios lo
dispuso para bien. No hay mal que por bien no venga. Después de cada maldición
viene una bendición. Y detrás de cada síntoma se esconde un propósito positivo.
El reto al mirar al pasado es encontrar los dones en la basura emocional.
No
te cortes las uñas
Cortarse
las uñas es una forma de cuidar la apariencia personal. La sanación requiere
apartarse de lo externo y de las apariencias para mirar profundamente hacia
adentro. Cuando se dejan crecer las uñas, se convierten en garras, un signo de
agresión. A los niños se les enseña a reprimir sus sentimientos agresivos y a ser amables. Este condicionamiento social influye
mucho en el desarrollo de enfermedades. Todo aquello que se ha reprimido,
rechazado, evitado o abandonado debe salir a la luz y expresarse libremente.
No
te frotes los ojos
El
trabajo de liberación emocional es una parte importante del proceso de sanación
de la hipnoterapia regresiva. Es lo que permite al cliente alcanzar la claridad
y tomar decisiones nuevas y más saludables. Los ojos simbolizan la conciencia.
Se dice que los ojos son el espejo del alma. Una variante de este proverbio es
que los ojos son la ventana del alma.
Los
ojos perciben lo que sucede y comunican emociones. Por lo tanto, lo que vemos y
cómo nos sentimos está íntimamente conectado. Nuestra percepción consciente del
entorno se basa en los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. La
forma en que percibimos algo determina cómo nos sentimos. Una percepción
positiva genera sensaciones de comodidad y bienestar. Una percepción negativa
genera incomodidad y emociones como miedo, tristeza e ira. La mente
subconsciente es la mente emocional, por lo que queremos que el cliente preste
atención a sus sentimientos y emociones.
La
mayoría de nosotros fuimos condicionados a desestimar o ignorar sentimientos y
emociones incómodas. Aprendimos a usar el pensamiento para anular la verdad de
cómo nos sentimos. Si bien esto nos permitió seguir adelante en la infancia,
ignorar habitualmente nuestro sistema de retroalimentación biológica acaba
pasando factura. Con el tiempo, esas emociones no resueltas se manifestarán a
través de enfermedades físicas, mentales y emocionales.
El
Dr. Paul Brand, cirujano especialista en lepra de renombre mundial, descubrió
que las personas con lepra no tienen la carne podrida sino que son incapaces de
sentir físicamente. La enfermedad provoca la interrupción del flujo sanguíneo
en partes clave del cuerpo, lo que resulta en la muerte de las terminaciones
nerviosas. Al morir estas terminaciones la persona pierde la capacidad de
sentir dolor.
La
incapacidad para sentir dolor puede acarrear complicaciones graves. Por
ejemplo, los leprosos suelen quedarse ciegos porque no pueden sentir las
sensaciones incómodas que nos hacen parpadear. Cuando una persona reprime sus
emociones, estas quedan atrapadas en el interior. Esto puede provocar síntomas
como:
·
Depresión
·
Dolor
·
Ansiedad
·
Dificultad
para sentir emociones
·
Trastornos
alimentarios
·
Adicción
a la comida, alcohol, drogas, juego, pornografía, etc.
·
Dilación
·
Complacer
a los demás
·
Problemas
de confianza
·
Problemas
de pareja
·
Controlar
el comportamiento
·
Comportamiento
de evitación
·
Culpar
·
Autocrítica
·
Abuso
·
Autosabotaje
·
Problemas
de dinero
·
Pensamientos
obsesivos
El
cliente debe estar dispuesto a permitir que los sentimientos y las emociones
formen parte del proceso. «No intentes borrar la verdad de cómo te sientes. No
niegues tus sentimientos más profundos». Las lágrimas —ya sean de tristeza,
ira, dolor o alegría— deben ser reconocidas y permitidas a expresarse.
La
aceptación
El soldado respondió: "Si no hay nada que hacer, mejor
empiezo ya".
La
aceptación se produce cuando la otra parte acepta realizar la tarea a cambio de
la compensación especificada en el Contrato.
El
diablo lo deja claro desde el principio. No hay discursos de venta ni engaños.
Contrario a la creencia popular, no puede actuar así. El diablo debe seguir las
leyes de la naturaleza. Por eso dice al soldado: «Si
quieres mejorar, tendrás que esforzarte». La pregunta es: ¿estás dispuesto a
permitirte sentir tus emociones más profundas? ¿Estás listo para darte permiso
para liberar esos sentimientos incómodos y así sentirte mejor?
¿Y
qué responde el soldado? Si no hay más remedio, mejor
empiezo. ¡Menudo entusiasmo! La aceptación del acuerdo por parte del
cliente es más un acto de resignación que de voluntad. Eso es un problema.
Desear sanar no es lo mismo que estar dispuesto a hacer lo necesario para que
la sanación ocurra. Algunas personas solo quieren una pastilla. No están
dispuestas a realizar los cambios de vida necesarios para lograr los resultados
duraderos que desean.
Por
eso, el Contrato es tan importante para tu éxito. El objetivo de un cambio duradero se logra mediante un proceso de restauración
del equilibrio y armonía internos. La naturaleza hará el resto. La sanación lleva el tiempo que sea necesario. Ese es
el Contrato. No se trata solo de guiar al cliente a la hipnosis y darle algunas
sugerencias. La hipnoterapia regresiva exige más del cliente. Por lo tanto, tu
charla informativa previa debe ser más completa que la charla básica previa a
la hipnosis.
La
hipnoterapia regresiva es un viaje de autodescubrimiento que llevará al cliente
a un territorio inexplorado. El cliente debe estar preparado para permitir que
pensamientos, sentimientos y recuerdos incómodos salgan a la luz. Y muchos de
los problemas con los que trabajará tendrán su origen en experiencias
traumáticas no resueltas del pasado. Es comprensible que la mayoría de las
personas no quieran ir allí. Pero las investigaciones demuestran que la única
forma efectiva de superar un recuerdo traumático, definitivamente,
es afrontar los sentimientos atrapados en él. Esto es obra del diablo.
“La sanación se produce en el instante en que quien sufre
deja de verle sentido al dolor.” – Un Curso de Milagros
La
aparente falta de entusiasmo de Hans no significa que sea difícil. Simplemente,
está condicionado a ver la realidad de forma mecánica. Por eso, cuando se
enfrenta a problemas físicos o emocionales crónicos, tiende a buscar un médico que le administre el tratamiento necesario
mientras él permanece pasivo. Solo quiere que los síntomas desaparezcan.
El
problema con esta actitud es que la sanación es un trabajo interno. No se puede arreglar la mente desde fuera. Y
el único lugar donde nuestro soldado no ha mirado es en su interior. Lo que hay
dentro son sentimientos y recuerdos que no ha querido afrontar. ¡No es de
extrañar que se resista a ir allí! No quiere tener que
sentir, saber, ser. Es que ya ha agotado todas las demás vías. ¿Qué otra opción
hay? Así que, si no hay otra manera, si no se puede evitar, razona, mejor
empezar... aunque eso signifique enfrentarse al dragón.
Puedes
trabajar con eso. Es aquí donde cualquier diablo que se precie sellaría el
trato afirmando lo terrible que ha sido tener que
vivir sintiéndose tan MAL, tan fuera de control, impotente, desesperanzado,
asustado y solo, una y otra vez. El diablo
recordaría entonces al cliente que hay una buena razón para que se sienta así.
Le recordará que, independientemente de los cambios en las circunstancias y del
paso del tiempo, a veces décadas, el sentimiento sigue ahí.
Ese sentimiento es lo que exige una solución. Y está conectado con todas
las veces que el cliente se sintió así. Ese sentimiento se remonta a la primera vez que lo experimentó. Ahí es donde debemos ir
para encontrar la sanación. Ese es el Contrato que buscas. Iremos a donde sea necesario para obtener la sanación.
Nunca
inicies la hipnosis hasta que tengas un contrato vinculante. Si el cliente dice
o insinúa: «Sí, supongo que si es necesario», no es motivación suficiente para
continuar. Créeme, te arrepentirás después. Debes identificar, reconocer y
resolver cualquier reticencia del cliente antes de proceder con el proceso de
sanación.
Lo
que buscas es un ¡Sí rotundo! ¡Quiero liberarme de esto!
Por lo tanto, si el cliente aún espera una solución externa como medicamentos o
cirugía y solo está dispuesto a probar la hipnosis, simplemente no está listo
para continuar. No está lo suficientemente comprometido con los resultados como
para tener éxito.
El
cliente no tiene por qué estar encantado de permitir que recuerdos y emociones
incómodas afloren a la conciencia. Nadie lo está. Pero sí necesita
comprometerse a lograr una sanación completa. Para ello se requiere un acuerdo
tácito tanto para la hipnosis como para el proceso terapéutico de regresión.
Resistencia
La
aceptación del contrato por parte del cliente debe autorizar tanto la hipnosis
como la terapia de regresión. De lo contrario, habrá que lidiar con la
resistencia.
En
las sesiones, la resistencia puede manifestarse como resistencia:
·
a
ser hipnotizado
·
a
experimentar sentimientos incómodos
·
a
repasar acontecimientos dolorosos del pasado
·
a
admitir verdades vergonzosas
·
a
sentir sentimientos incómodos
La
resistencia no significa que el cliente sea difícil. Simplemente indica que aún
no existe un contrato que permita que ese
obstáculo (sea cual sea) forme parte del proceso. Necesitas la autorización
tanto consciente como subconsciente para guiar el proceso.
La
mente consciente puede oponer resistencia porque estás pidiendo al cliente que
afronte conscientemente algo que ha estado intentando evitar. La mente
consciente necesita una buena razón para ceder el control y permitirte guiar el
proceso de sanación.
El
subconsciente puede generar resistencia porque tiene la obligación de proteger
al cliente de cualquier amenaza, real o imaginaria. La mente subconsciente
necesita sentirse segura al cooperar y revelar información sensible que, en el
pasado, resultaba aterradora o abrumadora.
Puedes
eliminar mucha resistencia innecesaria simplemente utilizando tu charla
educativa previa para satisfacer estas necesidades importantes.
Ganancia secundaria
La
resistencia no significa que el cliente se aferre al problema porque de alguna
manera le beneficia. Culpar al cliente no lo curará. Así que, escucha bien: la
resistencia es miedo. Los humanos temen naturalmente lo desconocido. Y la
ganancia secundaria siempre es secundaria a la ganancia primaria.
Si
te centras en resolver el beneficio principal, la
mayoría de las veces el beneficio secundario desaparecerá o será fácil de
solucionar. El beneficio principal casi siempre es la seguridad. Esa es la
directiva primordial de la mente subconsciente: proteger. Cuando encuentres
resistencia, identifica la sensación y concéntrate en ese
miedo. Ese será el siguiente paso.
¡Este
es el trabajo de la hipnoterapia regresiva! La resistencia es un bloqueo.
Existe por una razón, pero impide que el cliente sane. Por lo tanto, haz que el
cliente se responsabilice de los resultados. Recuérdale: «¡No puedo hacer esto
por ti!». Asegúrate de tener un contrato que permita el siguiente paso, y este
se dará fácilmente.
Resumen
El
propósito de la charla informativa previa es establecer un contrato vinculante
que te permita guiar el proceso de sanación. Dado que la hipnoterapia regresiva
exige una mayor participación del cliente tu charla informativa debe ser más
completa que la requerida para el Contrato de Hipnosis estándar.
El Contrato de Hipnosis simplemente
requiere que el cliente acepte permitir que la hipnosis ocurra, dejando de lado
sus pensamientos y siguiendo las instrucciones. El Contrato de Hipnoterapia Regresiva, por otro lado, requiere que el
cliente participe activamente en el proceso de generar un cambio desde adentro
hacia afuera. Para lograr un resultado duradero, el cliente debe estar
dispuesto a:
1. Permitirte guiar el proceso
siguiendo las instrucciones.
2. Comprometerse con un proceso
de autocuración facilitada.
3. Permitir que los recuerdos y
sentimientos incómodos salgan a la luz.
4. Mantener el enfoque en los
sentimientos.
CAPÍTULO 6: Prueba
y preparación para la regresión.
Oh, y allá fue con el hombrecillo, que lo condujo directo al
infierno. Allí, el diablo le dijo qué hacer: avivar el fuego bajo los calderos
donde se cocinan las almas condenadas; limpiar la casa; llevar la basura detrás
de la puerta trasera y, en general, mantener el orden.
Para
los antiguos, el infierno era un lugar oscuro, misterioso e imponente. No era
un lugar de fuego y azufre ni el castigo por los pecados. En Egipto, el
inframundo era un lugar de juicio y renacimiento. Las imágenes egipcias de los
malvados siendo destruidos en los fosos de fuego del inframundo representaban a
los enemigos del dios sol (la luz). Estos espíritus de la oscuridad, consumidos
por la luz ardiente del amanecer y el atardecer, fueron interpretados por los
primeros cristianos como los tormentos de las almas condenadas.
Psicológicamente,
el infierno es el Reino de las Sombras. Este es el territorio de la mente
subconsciente, donde todo aquello que hemos negado y juzgado ha sido desterrado
de la conciencia. Esto convierte a la mente en un infierno viviente.
En
el infierno se gestan todos los impulsos inaceptables; todo aquello que nos
hemos negado a aceptar, incluyendo nuestro potencial no realizado, yace en el
interior, enterrado vivo. Lo que condenamos —en nosotros o en los demás— puede
estar fuera de nuestra vista, pero nunca en nuestra mente. Y cuanto más lo
reprimimos e intentamos evitar, mayor será el daño que causará en nuestra vida.
El
subconsciente es donde se gestan todos los problemas. Ahí es donde debemos ir
para resolverlos. Pero antes de comenzar a realizar una regresión al pasado
doloroso del cliente es necesario prepararlo para el trabajo que realizaréis
juntos. No puedes simplemente hacerlo por él.
El
diablo hace que el cliente sea responsable de los resultados. Asegúrate de que
tu cliente esté listo, dispuesto y sea capaz de hacer el trabajo necesario para
tener éxito enseñándole qué hacer. Como la hipnosis es el estado óptimo para el
aprendizaje comienza guiándolo hacia la hipnosis.
La hipnosis
Existen
muchas maneras de inducir la hipnosis, pero el objetivo es dejar de lado la
parte del pensamiento crítico de la
mente para acceder a la parte irracional y emocional. El fallecido Dave
Elman definió la hipnosis como «la elusión de la función crítica de la mente
consciente, seguida de una sugestión selectiva y aceptable».
La
mente subconsciente es la mente emocional, por lo que la forma más rápida de
inducir la hipnosis es provocar una sensación incómoda. Pero en la primera
sesión, es mejor no exponer al cliente a sus problemas. Antes de comenzar a
realizar una regresión a sucesos dolorosos del pasado, asegúrate de que el
cliente esté dispuesto a:
1. Seguir las instrucciones.
2. Permitir que las emociones
incómodas afloren a la conciencia.
Ese
es el contrato.
En
un contexto terapéutico, la hipnosis es, en realidad, la parte menos importante
de la sesión. La gente no paga por la
hipnosis, sino por los resultados. No conviene perder mucho tiempo en la
inducción. Lo que se busca es que el cliente entre en estado hipnótico y luego
aborde el problema. Para ello, es necesario que el cliente esté convencido de
que la hipnosis se ha producido y que pueda entrar en un estado de sonambulismo
rápidamente.
La
regresión real requiere sonambulismo.
El sonambulismo permite revivir sucesos pasados, no solo recordarlos. Es
necesario evaluar la profundidad del estado hipnótico. También es necesario
demostrar que el cliente está hipnotizado, ya que cree estar
pagando por ello. Recuerda que el cliente está convencido de que la hipnosis es
la solución. Su creencia en que se producirá un cambio depende de su convicción
de que la hipnosis tuvo lugar.
Si
el cliente abre los ojos al final de la sesión y dice: «No creo que me hayan
hipnotizado», no obtendrás los resultados que buscabas. Por lo tanto, no te
saltes estos dos pasos importantes.
·
Evalúa
el estado hipnótico y
·
proporciona
un persuasivo.
Yo
utilizo la Inducción Elman en la
primera sesión porque se adapta a cualquier cliente. Se transforma fácilmente
en una inducción de relajación o una inducción rápida e incluye una prueba para
determinar el umbral de sonambulismo, que es la amnesia inducida por sugestión.
Otra prueba para medir el umbral de sonambulismo es la anestesia con guantes.
Esta prueba también puede servir como Convencedor
para demostrar al cliente que está realmente hipnotizado.
No
es necesario estar relajado para la hipnosis, pero la mayoría de las personas
no tienen resistencia a relajarse. Para la primera sesión me gusta usar una
inducción a la relajación. Guiar al cliente para que se relaje y entre en
estado hipnótico te da más tiempo para observar sus respuestas, lo que te
permite adaptarte a sus necesidades. Las sensaciones de relajación progresiva
demuestran que la hipnosis es segura y garantizan que la primera sesión sea
agradable. Luego, puedes usar estas experiencias para establecer expectativas
positivas para las sesiones futuras.
Una
vez que el cliente entra en sonambulismo utilizo ese estado para prepararlo
para una inducción rápida. A continuación, le enseño a realizar las siguientes
cuatro tareas, que forman parte del proceso curativo de la hipnoterapia
regresiva.
Las tareas
Las
tareas del infierno son cuatro pasos universales de sanación. Estos son
utilizados por sanadores de todo el mundo y se aplican a cualquier intervención
curativa, ya sea energética, emocional o la tradicional sanación física.
Conocí
estos pasos a principios de los noventa, cuando realicé un curso básico de Sanación Pránica. La Sanación Pránica
es una modalidad energética que promueve la sanación eliminando la energía
tóxica o bloqueada del sistema mente-cuerpo y reemplazándola con energía vital
o prana. El protocolo de cuatro pasos de la Sanación Pránica es:
1. Sentir
2. Limpiar
3. Energizar
4. Sellar
Primero
se palpa la zona de la herida. Por ejemplo, dolor
físico o emocional, tensión, opresión, inflamación, infección.
A
continuación, se limpia la herida para eliminar los residuos tóxicos que podrían impedir la
cicatrización. Por ejemplo: suciedad, astillas, pus, pensamientos tóxicos y
energías emocionales negativas.
Luego,
se energiza la
zona recién limpiada llenando el vacío con energía positiva. Por ejemplo,
con antisépticos, energía pránica, afirmaciones positivas e imágenes positivas.
Esto ayuda a estimular el proceso de curación natural.
El
último paso es sellar el área recién limpiada y energizada. Esto coloca una capa de
protección sobre la herida recién tratada para prevenir la reinfección mientras
la naturaleza hace su trabajo. Por ejemplo, Aplicar una venda, iluminar con luz
azul, practicar la visualización guiada y ofrecer sugerencias positivas para el
cambio.
Estos
cuatro pasos corresponden a las instrucciones del diablo de avivar el fuego,
limpiar la casa, recoger la basura y mantener el orden.
#1.
Avivar el fuego
Atender
significa “prestar atención”. Lo que burbujea y hierve en la olla es un
sentimiento interno que al cliente simplemente no le gusta. Lo que mantiene
viva la Historia del Dolor es el fuego que arde bajo el caldero. Ese es el
Imperativo del Síntoma.
A
menudo, cuando un cliente acude a tu consulta ya está sufriendo un dolor
intenso, físico o emocional. El dolor desempeña un papel importante al
alertarnos de un problema. Ese es su propósito. Por lo tanto, el primer paso es
prestar atención a la sensación de incomodidad, centrándonos en el cuerpo. Ahí
es donde sentimos nuestras emociones.
Los
síntomas son incómodos. Puede ser un bulto, una protuberancia, una molestia o
un dolor, pero el síntoma es una señal insistente que surge de un suceso que lo
causó. Esa sensación tiene mucho que ver con el
problema. Enfocarse en la sensación es como echar más leña al fuego. La
amplifica, haciéndola más fuerte. Amplificar una sensación la trae más a la conciencia.
Esto prepara el terreno para asegurar que se establezca una conexión sólida con
el suceso que causó el problema. Cuidar el fuego significa concentrarse en la
sensación.
#2.
Limpiar la casa
Cuando
llegamos al límite, la verdadera libertad exige un cambio radical. Limpiar la
casa significa deshacerse de todo lo que no queremos. Una casa es donde amamos.
El lugar donde vivimos está en nuestra mente. Esto implica liberar todos los
pensamientos y sentimientos que contribuyen al problema. No se trata de
intentar eliminar el sentimiento, sino de honrarlo y permitirle expresarse.
El
único momento en el que un sentimiento puede hacernos daño es cuando está
atrapado en nuestro interior. Es como suciedad atrapada en herida abierta. Si
lo ignoramos el tiempo suficiente la herida se infectará y dolerá cada vez más.
Pero los sentimientos, por naturaleza, no duran mucho cuando simplemente nos
permitimos sentirlos. El propósito de encontrar el sentimiento es poder
liberarlo. Sentir el sentimiento lo libera.
Todos los sentimientos son suaves y efímeros, a menos que
haya resistencia a sentirlos. - Gay Hendricks
Los
sentimientos están diseñados para surgir y desaparecer con bastante rapidez. Es
cuando nos resistimos a ellos que se quedan atascadas y empiezan a causar problemas. Resistirse a
ese sentimiento bloquea su flujo natural.
Todas
las emociones tienen una función positiva. Son parte de nuestro sistema
biológico natural de retroalimentación. Por lo tanto, todas las emociones son
buenas, incluso las incómodas. Las emociones positivas
nos hacen sentir bien. Nos indican que todo está bien y que nuestras
necesidades están siendo satisfechas.
Los malos sentimientos son como alarmas que suenan. Nos alertan
cuando hay una amenaza para el bienestar para que podamos reaccionar
adecuadamente y restablecer la armonía. El problema es que los malos
sentimientos no son agradables. La tendencia es intentar evitarlos, pero eso
nunca funciona.
Cuando
reprimes tus sentimientos negativos reprimes todos tus sentimientos. Este es el
problema con los antidepresivos. No distinguen entre sentimientos positivos y
negativos; reprimen todos los sentimientos. La persona puede dejar de sentirse
mal, pero a costa de perder sus sentimientos positivos. Esa no es forma de
vivir.
Esta
no es una estrategia eficaz para gestionar las emociones. Los clientes deben
saberlo. Reprimir las emociones puede provocar síntomas muy desagradables, ya
que los sentimientos siguen ahí. No han desaparecido. Los sentimientos
reprimidos simplemente burbujean bajo la superficie, acumulando presión con el
tiempo. La solución es liberarse de las emociones y sentirlas.
Muchos
pensamientos y sentimientos se nos inculcaron desde temprana edad para que
pudiéramos desenvolvernos en el mundo. Sin embargo, el mundo es complejo y contradictorio.
Sentir las emociones libera la presión interna, restaurando el equilibrio y la
armonía entre la mente y el cuerpo. Confía en que, al restablecerse el
equilibrio, llegará la sanación.
Hipócrates
enseñó que la sanación no es algo que hacemos, sino algo que permitimos eliminando los obstáculos al flujo natural
de energía en el cuerpo. Puedes confiar en esto porque la limpieza interna
produce cambios internos. Y cuando se libera un bloqueo, el cliente lo siente
físicamente. Puede manifestarse como una sensación de alivio, ligereza o paz.
¡Incluso puede respirar con normalidad! Estos son los beneficios naturales de
la liberación.
#3.
Llevar los restos de la limpieza
El
proceso de retener los cambios positivos en la percepción y las emociones
consiste en validarlos. Al hacerlo, se indica al subconsciente que conserve el
cambio. Es como guardar la partida. Esto anima al subconsciente a permitir que
se produzcan más cambios de este tipo.
La
sanación tiende a ser un proceso de acumulación de cambios. No siempre ocurre
todo a la vez. Esto es especialmente cierto cuando se trata de un problema
físico, ya que el cuerpo se rige por leyes naturales. Así es la naturaleza. El
cambio emocional también puede llevar tiempo, porque las emociones intensas
resultan incómodas. Esto puede activar los mecanismos de defensa naturales del
subconsciente, impidiendo así la sanación.
Los
cambios graduales son mucho más seguros y, por lo tanto, más fáciles de aceptar
para el subconsciente. Como resultado, el cliente puede experimentar cambios
notables con el tiempo. Estos cambios graduales pueden servir como prueba
tangible de que ha superado un obstáculo. Solo hay que prestar atención. Es
posible que el cliente no se dé cuenta de que el cambio está ocurriendo, ya que
muchos de estos cambios pueden parecer pequeños, incluso insignificantes. Por
lo tanto, cuando haya un cambio positivo hay que prestarle atención.
Reconócelo. Anótalo y déjalo para más adelante.
“Al aprender una habilidad, no busques una mejora grande y
rápida. Busca pequeñas mejoras, un día a la vez.” - Daniel
Coyle
El
diablo entiende que el secreto de la verdadera riqueza —ya sea física,
emocional o espiritual— reside en validar la verdad. En lugar de intentar
sugerir un cambio valida cada mejora a medida que
se produce. ¡Esa es la verdad del cliente! Valida cualquier intuición o
sensación positiva. Luego, valida el derecho del cliente a seguir creciendo y
cambiando a través de este proceso. Esto allana el camino para que se produzcan
más cambios.
A
medida que se libera la presión interna el cliente comenzará a experimentar
mayor claridad mental. Al recordar un suceso del pasado podrá brindar más
detalles, lo que facilitará tu trabajo. El cliente también comenzará a
comprender mejor la(s) causa(s) del problema y cómo estas le han afectado en su
vida diaria. Esto abre la puerta a un cambio real.
Cada
liberación produce un cambio gradual a través de una transformación en la
percepción. Esto se convierte en una experiencia transformadora que puede
considerarse un aprendizaje subconsciente. La introspección conduce al
autoconocimiento y al empoderamiento. La gratitud y la compasión comienzan a
fluir, permitiendo el perdón hacia uno mismo y hacia los demás. Es entonces
cuando se pueden alcanzar estados superiores de conciencia, que traen consigo
una mayor sensación de plenitud y sabiduría.
Liberar
las emociones reprimidas crea sensación de amplitud mental. Las emociones
positivas fluyen para llenar ese espacio, ya que están alineadas con nuestro
estado natural de salud, felicidad y bienestar. El espacio creado durante el
proceso de liberación hace que la mente subconsciente sea mucho más receptiva a
las sugerencias. En lugar de simplemente ofrecer sugerencias de cambio ofrece
una validación inmediata del cambio tras la
liberación. Esto reforzará lo que ya está ocurriendo en el cliente.
Validar
lo que el cliente experimenta realmente se convierte en una afirmación de la
verdad. Esto aumentará la sugestionabilidad y fomentará el aprendizaje a nivel
subconsciente. No necesitas un guion para esto. Simplemente valida lo que ya es
cierto para el cliente. Por ejemplo, si el cliente dice sentirse mejor, valida
esa nueva sensación de bienestar.
Valida
cualquier idea que te haya surgido. Estas reflexiones indican que se está
produciendo un aprendizaje. Ofrece sugerencias que confirmen que el cambio se
ha producido, se está produciendo y continuará. Luego, valida el derecho del
cliente a seguir creciendo, cambiando y mejorando. Validar los pequeños avances
puede allanar el camino para un cambio más significativo.
Validar
es aprovechar el poder del interés compuesto. El interés compuesto se produce
cuando tienes dinero en el banco que genera intereses sobre los intereses. Cada
validación del cambio es como un ladrillo en el muro del cambio permanente que
estás construyendo.
El
primer ladrillo sienta las bases para las siguientes capas. Ese es el poder de
uno solo.
1
Sin
embargo, los ladrillos no se apilan simplemente unos encima de otros. Para una
correcta colocación es necesario que estén escalonados para garantizar la
estabilidad. Por lo tanto, la siguiente validación refuerza el nivel inicial
colocando otro ladrillo junto al primero. Esto permite colocar el siguiente
nivel en su lugar.
Ahora
hay dos ladrillos en la base y uno encima, justo entre ellos. Esa es la
potencia de tres.
3
1
- 2
La
siguiente validación reforzará, una vez más, la energía contenida en las capas
anteriores. Se coloca otro ladrillo en la base, así como en el segundo nivel,
antes de establecer la siguiente capa. Ahora hay tres ladrillos en la base, dos
en el segundo nivel y uno en la parte superior. Esa es la potencia de seis.
6
3
- 5
1
– 2 - 4
Cada
validación añade una capa más al reforzar las capas anteriores. La siguiente
capa incrementará la energía del cambio a diez: cuatro en la base, tres en la
segunda capa, dos en el tercer nivel y uno en el cuarto nivel.
10
6
– 9
3
–5 –8
1
– 2 – 4 - 7
La
siguiente capa será de 5 + 4 + 3 + 2 + 1 = 15 ladrillos. Y así sucesivamente.
Debido a que el poder del interés compuesto es exponencial, las validaciones
del cambio se acumulan muy rápidamente en la mente subconsciente.
En definitiva, es solo un ladrillo más en la pared. - Pink
Floyd
#4.
En general, mantén el orden.
Mantener
el orden significa conservar las cosas en la relación adecuada entre sí. Esta
es una tarea que la mente subconsciente realiza magníficamente. Lo hace
generalizando todo el aprendizaje. Cada limpieza es el resultado de una
liberación, un pequeño cambio de percepción que se guarda, tras bambalinas,
como un aprendizaje subconsciente. A medida que se mantiene la constancia en el
proceso, estas comprensiones se acumularán y, finalmente, la mente
subconsciente las generalizará como verdades.
Cuando
se produce un cambio la mente subconsciente se ve obligada a reorganizarse.
Integra estos nuevos aprendizajes y los difunde a
través de las distintas capas de la conciencia, generalizándolos a otras áreas
de la vida de la persona. Esto establece un nuevo nivel interno de orden y
estabilidad. Para fomentar la reorganización de la mente subconsciente se puede
pedir al cliente que formalice el acuerdo
mediante una declaración de compromiso.
Primero,
valida que el cambio se esté produciendo. Luego, pregunta al cliente si desea
mantener estos cambios. Si responde que sí, pídele que lo diga en voz alta.
Esto se llama autosugestión. La
autosugestión es mucho más poderosa que la sugestión directa porque es una
forma de diálogo interno. La sugerencia no proviene de otra persona; el cliente
se la dice a sí mismo, lo cual, de ser cierto, le
otorga automáticamente mayor peso a la sugerencia.
Invita
al cliente a decir: «Elijo mantener este cambio». Luego, justifícale que dé
algunas razones para conservarlo. Puede hacerlo
mediante un ejercicio de completar oraciones incompletas. Por ejemplo, pídele
que diga: «Elijo mantener este cambio porque [añade una terminación]».
Hacer
que sea razonable aceptar un cambio gradual ayudará a establecer un acuerdo
entre la mente consciente, que necesita una razón para todo, y la
subconsciente, que siente la verdad de cada pensamiento y decisión.
Poner
orden en tu vida es esencial para la liberación. Requiere dirigir tu atención
hacia el interior, al nivel emocional de la mente, haciendo una limpieza
profunda para eliminar todo lo que no deseas en tu consciencia y luego cerrar
la puerta a ello. - Jason Lotterhand
Resumen
El
tercer paso de la fase de preparación se centra en realizar pruebas para
garantizar que se dispone de un contrato vinculante y, posteriormente, en
preparar al cliente para el trabajo de hipnoterapia regresiva.
El
contrato exige que el cliente siga las instrucciones y permita que las
emociones incómodas afloren a su conciencia. La hipnosis requiere que el
cliente siga las instrucciones. La regresión real requiere sonambulismo. Es
necesario poder inducir un estado de hipnosis profunda en el cliente con mucha
rapidez.
Preparar
al cliente para una inducción rápida en la primera sesión puede ser de gran
ayuda en las sesiones posteriores, permitiendo centrarte en su problema.
Posteriormente, puedes enseñarle a trabajar contigo en una sesión de regresión
utilizando los 4 Pasos Universales de Sanación.
CAPÍTULO 7: Los
cuatro pasos universales para la sanación
María
tenía un miedo intenso a las serpientes. Estaba perfectamente bien siempre y
cuando nadie mencionara la palabra “serpiente” ni nada que se pareciera
remotamente a una serpiente. Esto supuso un reto interesante porque María no
podía decirme cuál era su problema. No podía pronunciar ni escribir la palabra
“serpiente”. Tuvimos que jugar a un juego de veinte preguntas hasta que logré
descifrar qué le ocurría.
Cualquier
cosa que le recordara las serpientes le provocaba un ataque de pánico. Esto
incluía palabras como «bocadillo» o «deslizarse», líneas onduladas y dibujos
animados de serpientes. Era muy sensible, y cuando se alteraba, el miedo la
invadía.
María
había asistido a terapia cognitivo-conductual. Ya había aprendido a sobrellevar
y evitar los desencadenantes situacionales, pero el problema persistía y
controlaba su vida. Cualquier lugar donde pudiera haber serpientes era
intolerable para María. Esto incluía tiendas de mascotas, zoológicos, parques,
películas y canales de naturaleza en la televisión. Las imágenes de serpientes,
ya fueran en color o en blanco y negro, le provocaban un pánico terrible.
Toda
su familia andaba con pies de plomo para protegerla y ayudarla a sobrellevar la
situación. La guardería de su hijo había sido alertada para eliminar cualquier
posible desencadenante, pero algo se les escapó. Cuando María se topó con una
pequeña serpiente de goma tuvo una crisis nerviosa delante de un grupo de niños
pequeños. Esto fue la gota que colmó el vaso. Fue entonces cuando decidió
probar la hipnoterapia.
Sin
embargo, el problema no eran las serpientes. María arrastraba una herida emocional
supurante de su pasado que clamaba por sanar. Por eso, las estrategias para
sobrellevarla no funcionaban. Si bien podría haber logrado adaptarse a vivir
con la herida esto la obligaba a controlar todo y a todos a su alrededor. Y es
imposible controlar todo lo externo. Siempre iba a haber desencadenantes
inesperados e inevitables.
Carla
presentaba un caso grave de eccema que cubría la mayor parte de su cuerpo. La
zona más afectada eran sus hombros, donde presentaba lesiones profundas que se
agrietaban y supuraban dolorosamente. El picor y el dolor la atormentaban día y
noche. Había probado medicamentos, meditación, psicoterapia y la Técnica de
Equilibrio Cerebral. Si bien estos tratamientos le habían proporcionado cierto
alivio temporal, nada había resuelto el problema.
#1. ¡Encuéntralo!
El
primer paso en el proceso de sanación es identificar la sensación y permitirle
que aflore. Puede ser una sensación de tensión o rigidez en el cuerpo. Puede
ser un dolor o molestia. Puede ser un bulto o una protuberancia. Puede ser una
emoción dolorosa como el miedo, la ira o la tristeza.
Sea
lo que sea que esté ahí, préstale atención. Hónralo. Permítele estar ahí. En el
momento en que el cliente presta atención a la sensación deja de evitarla. A
medida que continúa concentrándose en ella la sensación se intensificará. Se
dará cuenta de lo incómoda que es en realidad. Así es como se amplifica una
sensación: concentrando la atención en las sensaciones corporales.
Con
solo hablar del problema se activará la sensación interna. Si les ayudas a
prestar atención a lo que sucede en su cuerpo mientras te cuentan su historia
encontrarán esa sensación. Presta atención a lo que ocurre durante la sesión
inicial, ya que tus clientes entrarán en estado de hipnosis mucho antes de que
comiences el proceso de inducción formal.
La
mente subconsciente es la mente emocional por lo que en el momento en que el
cliente experimenta una emoción se produce una omisión de la facultad crítica.
Se trata de una inducción natural. Cuanto más intensa sea la emoción más
profundamente accederá el cliente a la mente subconsciente. Eso es la hipnosis.
Lo
que se busca es una sensación específica en el cuerpo. Las emociones se
expresan como sensaciones físicas en el torso, generalmente en la garganta, el
pecho y el abdomen. El objetivo es que el cliente note y preste atención a las
sensaciones específicas en el cuerpo: la opresión en la garganta, la tensión en
el abdomen, el dolor en el corazón.
En
el caso de María, el primer paso en el proceso de curación fue encontrar la
sensación asociada con las serpientes. Para provocar esta sensación, utilicé la
sugerencia: “Hay una sensación dentro de ti que tiene todo que ver con el
problema por el que me consultas”. ¿Notaste que no mencioné algo relacionado
con las serpientes? Tanto la mente consciente como la subconsciente de María
sabían a qué me refería, pero decir la palabra serpiente habría desencadenado
una fuerte reacción de apertura. Era demasiado pronto para eso. En esta etapa
del proceso, María necesitaba aprender que era seguro permitir que los
sentimientos y las emociones llegaran a la conciencia.
Carla
sintió un miedo intenso. No era el único sentimiento que la atormentaba, pero
el miedo es la raíz de todas las emociones negativas. Siempre es un buen punto
de partida. Concéntrate en el miedo porque es un sentimiento que nos dice: «Algo malo podría suceder». Ese miedo es aprendido. Es
una expectativa que tiene sus raíces en una experiencia pasada. En el caso de
Carla, el miedo provenía de una profunda herida sufrida en la infancia.
Cada
síntoma es el resultado de una experiencia vital. Esta es la base fundamental
de la hipnosis regresiva para identificar la causa. Por lo tanto, el primer
paso es encontrar la sensación, ya que surge del suceso traumático. El lugar
donde se encuentra la sensación es en el cuerpo. Ahí es donde sentimos nuestras
emociones. Una vez que se encuentra la sensación, se puede optar por liberarla
o seguirla hasta su origen. La decisión dependerá de la disposición del cliente
para la regresión.
El
objetivo de la hipnoterapia regresiva es localizar el suceso causal y resolver
el problema desde su origen. Pero para localizar el suceso causal se necesita
una señal fuerte. Una señal débil se desvanecerá antes de llegar a él, lo cual
puede ser frustrante. Por lo tanto, el cliente debe estar preparado, dispuesto
y ser capaz de permitir que las sensaciones incómodas afloren a la plena
consciencia.
Para
conectar con el suceso causal, es necesario identificar una emoción concreta
como el miedo, la ira o la tristeza. Las sensaciones sutiles o vagas en el
cuerpo no son lo suficientemente específicas ni intensas como para establecer
la conexión con el suceso traumático. Una sensación como la ansiedad se
distribuye por todo el cuerpo; es demasiado vaga para proporcionar una conexión
efectiva. Las emociones, en cambio, son sensaciones específicas en el torso,
por ejemplo, en el estómago, el pecho y la garganta.
Para
descubrir la sensación, sugiere al cliente que hay una incomodidad interna
relacionada con el problema por el que te consulta. Esto hará que la sensación
aflore. Luego, dirige la atención a lo que sucede en su cuerpo.
Recuerda,
las emociones no surgen de la nada. Se basan en experiencias reales que dejaron
profunda huella. No hay nada en tu oficina que pueda causar esa sensación. Esa
sensación está atrapada en tu interior, oculta en un suceso del pasado sin
resolver. Eso es lo que hay en los calderos del infierno: recuerdos.
Lo
que mantiene vivo ese recuerdo es la energía del suceso. Esa es la chispa. Así
que, concéntrate en la emoción. Ese nudo en el estómago es comunicación
subconsciente. ¿Qué emoción podría ser? Esa opresión en la garganta o el pecho
es una señal del pasado. Anima al cliente a que identifique esa emoción.
¿Miedo? ¿Ira? ¿Tristeza? ¿Alguna otra?
Al
lograr que el cliente concentre toda su atención en la sensación corporal, esta
se intensificará, lo que facilitará la conexión con el suceso causal. Nombrar
la sensación le proporcionará una señal precisa a seguir. Por lo tanto, permite
que esa sensación esté presente.
Enseña
al cliente a honrar su mente subconsciente permitiéndole reconocer y sentir sus
emociones ya que, al conectar físicamente con una emoción, está comenzando a retroceder. El suceso que originó esa
sensación emerge a la superficie de la conciencia.
El
suceso está ahí mismo, en la memoria. Por lo tanto, el cliente no viaja al
pasado. Su mente consciente se adentra en la
sensación que aún permanece anclada en el suceso pasado. Eso es, esencialmente,
todo lo que implica la regresión. La regresión es un viaje sin distancia
porque, desde la perspectiva de la mente subconsciente, todo está sucediendo
ahora.
El
único lugar donde un sentimiento puede hacernos daño es cuando está atrapado en
nuestro interior. Desafortunadamente, los sentimientos incómodos son como
suciedad atrapada en una herida abierta. Si los ignoramos el tiempo suficiente,
la herida se infectará. Necesitamos limpiar la herida. La forma de limpiarla es
sentir el sentimiento que está atrapado en el sistema energético del cuerpo.
#2. ¡Siéntelo!
María
tenía un miedo terrible a las serpientes. Le enseñé a permitir que esa
sensación aflorara lo suficiente como para poder liberarla. Esto le enseñó que
no tenía que evitarla, que no iba a pasar nada malo si simplemente se dejaba
sentir, y que yo no la iba a arrojar a un nido de serpientes. Como resultado,
descubrió que era posible sentirse mejor.
Esto
le dio la confianza que necesitaba para confiar en mí y guiarla en el proceso
de sanación. A través de este proceso, el miedo nos llevó de vuelta a la
infancia de María, donde descubrimos la verdad. Las serpientes no eran el
problema. ¡El problema era su hermano! Al parecer, su hermano mayor la había
acosado desde muy pequeña.
Desde
pequeña, María era una niña sensible y el acoso continuó hasta bien entrada la
adolescencia. Esto le generó un conflicto interno. María quería a su hermano,
pero también le temía. El amor y el miedo no pueden coexistir, así que este era
el conflicto subyacente. Cuando el hermano de María aprovechó la oportunidad
para atormentarla burlándose de ella con una serpiente, su subconsciente ideó
la solución perfecta. Todos los sentimientos no resueltos que guardaba se
transfirieron a las serpientes.
El
miedo de María a las serpientes era una brillante solución subconsciente a un
problema mucho más profundo. María no estaba a salvo. Era una niña
especialmente sensible, así que sus padres restaron importancia a su miedo y se
negaron a tomarla en serio cuando delató a su hermano. En lugar de protegerla
adoptaron la postura de que "los chicos son así", dejando a María
vulnerable y asustada.
De
adulta, María pudo distanciarse de su hermano abusivo. (¡De hecho, se mudó al
otro extremo del país para lograrlo!). Pero cada vez que María veía a su
hermano los miedos irracionales de su infancia se reactivaban. Y en ausencia de
su hermano, siempre había serpientes.
Las
serpientes actuaban como sustitutas, recordándole a su hermano abusivo y lo
vulnerable que era de niña. Y el miedo no hacía más que crecer. A esto se sumó
la ira. Ira por la crueldad de su hermano. Ira por la incapacidad de sus padres
para ver lo asustada que estaba. Dolor por cómo la habían abandonado. También
se culpaba. No era normal. No era como los demás. Le aterraba que su hijo
heredara su enfermedad.
Liberar
las múltiples capas de emociones acumuladas durante toda una vida llevó tiempo.
Tuvimos que proceder con lentitud y delicadeza. La seguridad es primordial.
Pero María recuperó su fuerza y la capacidad de sentirse segura de nuevo.
Perdonó a quienes la habían decepcionado, transformando así sus relaciones
familiares.
Con
el tiempo, María dejó de sentir la necesidad de evitar las serpientes.
Comprendió que no tenía por qué gustarle, pero que no representaban una amenaza
real para su vida. Esto la liberó del pasado.
En
una ocasión asistió a una fiesta en el jardín (una situación potencialmente
peligrosa en el pasado). Cuando uno de los niños corrió detrás de ella y le
agitó una pequeña serpiente frente a la cara María ni se inmutó, para sorpresa
de su familia. María comprendió entonces que no tenía por qué vivir con miedo
constante. Por fin, era libre de disfrutar de la vida.
La
persona más importante en la vida de un niño es su cuidador principal.
Generalmente, esa persona es la madre. Un niño depende de sus cuidadores para
sobrevivir. Independientemente de las circunstancias que originaron el problema
de un paciente, la madre suele ser un factor determinante, ya sea por lo que
hizo o dejó de hacer. Los sentimientos de Carla se remontaban a su infancia.
El
trauma inicial tuvo que ver con el rechazo de su madre al nacer. Carla, al
parecer, fue fruto de un embarazo no deseado. Ese rechazo sembró en ella el
miedo. Todo bebé sabe que necesita cuidados. Si un niño es abandonado, morirá.
Así pues, Carla temía literalmente por su vida.
Aunque
la alimentaban y la cambiaban según lo requería, la abandonaban física y
emocionalmente. La pequeña Carla permanecía sola durante largas horas, ¡sin
saber si alguien vendría a verla! Si bien se satisfacían sus necesidades físicas,
sus necesidades emocionales, durante su desarrollo, fueron gravemente
desatendidas.
El
único consuelo de Carla era que su padre la adoraba, pero él estaba ausente la
mayor parte del día. Al crecer, Carla intentó desesperadamente ganarse el amor
y la aprobación de su madre, sin éxito. Con el tiempo, el profundo dolor de
Carla se transformó en odio hacia ella. Se culpaba por ser una carga. Esta
creencia le generó bloqueos en lo que respecta al dinero.
Cada
problema que enfrentas tiene su origen en algún tipo de estrés. Recuerda que el
estrés es una respuesta biológica natural ante la percepción de una amenaza, ya
sea real o imaginaria. Esto provoca que el cuerpo produzca hormonas del estrés
para facilitar la lucha o la huida. Mientras tanto, otras funciones no
directamente necesarias para la supervivencia se suspenden. Estas incluyen el
crecimiento, la reproducción, el sistema inmunitario, las funciones de la piel
y la cognición. Una vez que se permite que los sentimientos reprimidos se
expresen, pueden liberarse por completo y se produce la sanación.
Carla
se permitió sentir la verdad de sus emociones. Liberó el dolor emocional que su
piel había estado intentando expresar. Perdonó a su madre y a sí misma.
Milagrosamente, su problema de piel sanó por completo sin necesidad de
medicamentos. Como beneficio adicional, Carla también perdió 4.5 kilos sin
esfuerzo, ¡y sus problemas económicos desaparecieron!
Nunca
tratamos los síntomas de Carla. El problema de la piel, el de peso y el
económico no eran el problema en sí. Eran síntomas, evidencia tangible de un
problema subyacente y sin resolver a nivel subconsciente. Al identificar la
sensación, pudimos seguirla hasta su origen. Esto nos dio acceso al problema
que originaba los síntomas: una experiencia vital. Resolver el problema real
resultó en una verdadera sanación y los síntomas
desaparecieron por sí solos.
Técnicas
de liberación
Sentir
la emoción la libera. Las emociones quieren moverse. Emoción. Incorporar algún
tipo de movimiento facilitará una liberación más rápida y profunda de la
emoción. Por ejemplo, la terapia con
almohadas, que es el método tradicional para liberar la ira como parte del
proceso de perdón, implica movimiento físico. El movimiento de bombeo hace que
la emoción se mueva en el cuerpo.
Otro
método para liberar pensamientos y emociones incómodas es el golpeteo (apping)
meridiano. NOTA DEL TRADUCTOR: Básicamente es golpear (suave y rítmicamente)
determinados puntos de los meridianos del cuerpo centrándonos en un recuerdo o
problema concreto. Fin de la nota.
Técnicas
de Terapia de Campos Emocionales (MTT). MTT es el término general que engloba
todas las modalidades de psicología energética, como la Terapia de Campos
Emocionales (TFT) y la Técnica de Liberación Emocional TLE (EFT). Existen numerosas
variaciones y versiones. Todas son efectivas y muy fáciles de aplicar en
hipnosis.
Existe
cierto debate sobre cómo funciona el golpeteo (tapping), y nadie lo sabe con
certeza. Algunos creen que tiene que ver con nuestra biología. Otros creen que sirve
para interrumpir patrones traumáticos. Muchos creen que nuestro campo
energético interactúa con nuestra fisiología y que el golpeteo ayuda a liberar
las emociones negativas asociadas con sucesos dolorosos del pasado. El Dr.
Bruce Lipton, autor de *La biología de la creencia*,
se refiere a la psicología energética como «un campo en auge basado en la Nueva
Biología» que promete cambiar nuestra programación genética.
Desde
la perspectiva de la psicología energética, al presionar estos puntos se accede
a los meridianos clave para liberar bloqueos del sistema nervioso. A medida que
la energía atrapada fluye y se expresa, el paciente experimenta alivio, a
menudo de forma muy rápida.
El
Dr. Robert Scaer, autor de *El cuerpo soporta la carga*,
es un experto en el campo del trauma. Debido a la forma en que el cerebro
procesa la información, Scaer ve un gran potencial en la técnica del golpeteo
(tapping) como modalidad terapéutica en el campo de la psicología somática.
La
hipnoterapia regresiva implica la búsqueda del suceso causal, así como de los
sucesos posteriores que reforzaron el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). En
la neurociencia, el SSI es el suceso que provocó que la amígdala se volviera
hipersensible (sensibilizada) a ese estímulo específico. La amígdala es la
parte del cerebro responsable del condicionamiento del miedo. Es el sistema de
alerta temprana en el cerebro emocional que procesa las percepciones de
amenaza.
Cuando
la amígdala se estimula repetidamente se produce una sensibilización al
desencadenante (es decir, condicionamiento clásico). El Dr. Scaer cita el caso
de una mujer cuya amígdala estaba calcificada. Como resultado, no podía sentir
miedo ni ira. Era completamente apacible. Parece que sin la activación de la
amígdala, somos incapaces de sentir miedo o ira. Por lo tanto, la clave para
resolver esos sentimientos es reducir la actividad de la amígdala.
Una
de las cosas que puede inhibir la amígdala es el vínculo
social. En las sociedades indígenas, la gente sana a través de rituales.
Si se utiliza un ritual aceptable, tenderá a inhibir la amígdala. El Dr. Scaer
afirma: «Dado que la Técnica de Liberación Emocional TLE (EFT en inglés) está
asociada con muchos rituales, probablemente no sea importante si el golpeteo en
los planos y puntos meridianos es homeostático, es decir, si regula el sistema
nervioso autónomo, o si se trata de un ritual. Probablemente sean ambas cosas».
Otra
forma de calmar la amígdala es a través del
empoderamiento. Las frases de golpeteo aunque puedan parecer
mecanicistas y triviales, en realidad son expresiones de empoderamiento. El
golpeteo proporciona tanto conexión social como empoderamiento, lo que calma la
amígdala al tiempo que se centra en el desencadenante, extinguiendo así el
trauma de forma efectiva.
Técnicas
de golpeteo de meridianos
Roger
Callahan, creador de la Terapia del Campo del Pensamiento TCP (TFT, por sus
siglas en inglés), creía que cada emoción o problema requería un diagnóstico y
tratamiento mediante un algoritmo específico, aplicando golpecitos en una secuencia
de puntos. El problema con este enfoque es que a veces existen emociones
múltiples o contradictorias, y no siempre es posible diferenciar una emoción de
otra. Si bien Callahan buscaba demostrar que la aplicación de golpecitos por sí
sola produciría una cura, y ciertamente existen evidencias que lo respaldan,
pueden ser necesarios muchos tratamientos para abordar los múltiples aspectos
que contribuyen al problema de un paciente.
Hay
quienes han ido más allá de los métodos de Callahan y han descubierto que el
uso de la sugestión mejora los resultados y que los algoritmos no son tan
importantes. Gary Craig, creador de las Técnicas de Liberación Emocional TLE
(EFT), consideraba que los algoritmos específicos eran innecesarios y
desarrolló una fórmula básica que podía aplicarse
a cualquier problema. Creía que la TLE podría convertirse en una herramienta de
sanación universal.
La
TLE ha demostrado ser muy eficaz para eliminar emociones negativas, reducir los
antojos, disminuir o eliminar el dolor e implementar metas positivas. Craig nos
anima constantemente a probarla en todo. Al proporcionar un manual gratuito y
una amplia biblioteca de estudios de caso para quien lo desee, Gary Craig ha
brindado al mundo una poderosa herramienta de autoayuda, sin medicamentos y
económica, al alcance de todos.
La
causa de toda emoción negativas es una alteración en el sistema energético del
cuerpo. -
Gary Craig
Steve
Wells y el Dr. David Lake, creadores de las Técnicas de Energía Provocativa,
descubrieron que se puede realizar la técnica en cualquier secuencia y, siempre
que se mantenga la atención, se obtendrán resultados. De hecho, cualquiera
puede aprender a hacerlo en tan solo unos minutos. Sea lo que sea la técnica,
las investigaciones han demostrado que afecta al subconsciente profundo. Ahí es
donde trabajamos. La técnica es una herramienta maravillosa para incorporar a
tu práctica de sanación.
El
golpeteo es un ritual que utiliza elementos como la repetición, la
autosugestión y la concentración focalizada, todos componentes de la hipnosis.
Esto lo convierte en una inducción hipnótica natural. Como parece que solo
estás hablando, el cliente no está alerta al comienzo de la hipnosis. Y en
ausencia de cualquier resistencia a entrar en el estado, simplemente sucede. El
golpeteo se puede utilizar como una Inducción encubierta y mantiene la mente
consciente ocupada al ofrecerle más de una tarea a la vez. Al realizar
simultáneamente la secuencia de golpear, prestar atención a las sensaciones
corporales, repetir las afirmaciones y observar las asociaciones que surgen
durante el proceso sobrecarga la mente consciente y pensante. Esto convierte al
golpeteo también en una técnica de inducción confusional.
La
mayoría de los clientes entran en un estado de hipnosis leve mientras realizan
el golpeteo. En cuanto una emoción intensa aflora a la conciencia, se da cuenta
de que se ha producido una omisión de la facultad crítica (CFB, por sus siglas
en inglés). Cuanto más intensa sea la emoción, más profunda será la hipnosis.
El golpeteo permite inducir un estado de hipnosis muy profunda en el cliente.
No
todos los clientes estarán listos para la regresión de inmediato. Algunos
necesitan más tiempo para prepararse para el proceso. En este caso, se pueden
usar técnicas preliminares como el golpeteo para preparar al cliente para la
hipnoterapia de regresión. Si le enseñas el golpeteo al cliente en la primera
sesión, te sorprenderá la rapidez con la que encuentra alivio. Esto lo
convierte en un persuasivo eficaz. El cliente solo necesita unas pocas rondas
para dominar la técnica. Pronto se vuelve automático para el cliente cerrar los
ojos y concentrarse en su interior mientras realiza el golpeteo. Luego puedes
usarlo en tus sesiones de regresión como inducción y para liberar sentimientos
y emociones incómodas que quedaron atrapadas en sucesos pasados.
#3. ¡Cúralo!
La
sanación ocurre cuando la permitimos. Esto es algo que Hipócrates enseñó. La
sanación no es algo que hacemos, sino algo que permitimos que suceda eliminando los obstáculos al flujo natural
de energía a través del cuerpo. Cuando se libera un bloqueo el paciente lo
siente físicamente como una sensación de alivio, ligereza o paz. Para el
paciente esta es una evidencia tangible de que algo se ha liberado. Como
resultado, los beneficios de liberar el estrés interno se obtienen de forma
natural a través de este proceso.
a)
Físicamente: sentirse mejor; sensaciones de alivio, seguridad, tranquilidad,
paz y relajación.
b)
Mentalmente: mayor claridad. A medida que el cliente puede pensar con mayor
claridad, la mente comienza a conectar los puntos entre causa y efecto.
c)
Emocionalmente: La introspección conduce a la comprensión, lo que permite
sentimientos de empoderamiento y compasión.
d)
Espiritualmente: el empoderamiento y la compasión permiten perdonarse a uno
mismo y a los demás, lo que resulta en sabiduría y gratitud.
Pequeños
cambios internos pueden convertirse en grandes avances para la sanación, ya
que, una vez aceptados, el subconsciente generaliza de forma natural cualquier
cambio. Una vez reconocido un cambio, por pequeño que sea, el siguiente paso es
animar al subconsciente a integrarlo a un nivel más profundo.
La
forma de hacerlo es llamar la atención del cliente sobre el cambio y validarlo.
El cliente no siempre se da cuenta cuando ocurre un cambio. Tu trabajo consiste
en recordárselo, guiándolo para que note que algo ha cambiado internamente.
¿Cómo
sabrán que han liberado algo? ¡Lo sentirán! Una sensación agradable reemplazará
la incomodidad. Así que, cuando algo cambie, aunque sea un poco, valida ese
cambio. ¡Celébralo como si te hubiera tocado la lotería! Esto anima a la mente
subconsciente a permitir más cambios, lo que te facilitará el trabajo.
Validar
los pequeños cambios a medida que ocurren facilita y hace más seguro que el
cliente permita que se produzcan cambios mayores. Los grandes cambios suelen
percibirse como una amenaza. Es un salto demasiado grande hacia lo desconocido.
Parece imposible. Esto puede generar resistencia. Pero incluso un pequeño
cambio para mejor puede transformar la trayectoria vital del cliente. Eso es
todo lo que se necesita.
“Un viaje de mil leguas comienza con
un paso ”. – Lao
Tse.
La
sanación rara vez es suceso único. Es un proceso continuo. Un pequeño paso
conduce naturalmente a una mejora, lo que permite dar el siguiente y así
sucesivamente. De esta manera, el cliente puede beneficiarse del cambio. Puede
que sea un solo paso pero es uno más hacia su objetivo final de sanación.
Fomenta y refuerza en el cliente los cambios positivos mediante expresiones de
validación, reconocimiento y aprecio, ya sea de forma directa o mediante
autosugestión.
Validar
cualquier cambio puede generar comprensión. La comprensión es una forma de
autoconocimiento. Es un momento de revelación donde algo que antes no se
reconocía conscientemente sale a la luz, un momento de iluminación. Esta nueva
conciencia transforma al cliente porque descubre algo sobre sí mismo que
desconocía. Así que, ¡toma buena nota porque es valiosísima! ¡Podrás usarla
para formular sugerencias poderosas más adelante!
Una
vez que el cliente haya encontrado la sensación puede optar por liberarla o
seguirla hasta el suceso que causó la herida. El lugar más fácil para realizar
el trabajo de liberación es en el suceso causal porque no tiene que lidiar con
un efecto acumulativo de sucesos que refuerzan la herida a lo largo del tiempo.
Una vez que haya limpiado la herida el cliente sentirá calma y una sensación de
paz lo que indica que está en estado de alta receptividad. Este es el momento
de aplicar sugerencias de sanación que validen el cambio ya que la sanación
está ocurriendo. ¡Foméntala! Luego, consolida todos los cambios.
#4. ¡Séllalo!
El
paso final de Sanación Universal es una medida de protección para asegurar que
el cliente conserve los cambios que se están produciendo. Es como guardar todos
los cambios positivos. Sellar significa fijar. Este es el propósito del cierre
de la sesión: sellar todos los cambios ocurridos, fomentar una sanación más
profunda y garantizar que los resultados sean duraderos.
Este
paso final utiliza técnicas de evaluación preliminar y técnicas superficiales.
Las técnicas de evaluación preliminar,
como
·
la
visualización del futuro y
·
el
ensayo mental,
permiten
asegurar que se ha comprendido todo y que la sanación es completa. Posteriormente,
se pueden utilizar técnicas
superficiales, como
·
la
visualización guiada y
·
la
sugestión directa,
para
reforzar y generalizar todos los cambios positivos que se han producido.
Comienza
con un breve repaso de lo sucedido durante la sesión. ¿Qué descubrió el
cliente? ¿Qué ideas surgieron? ¿Cuán mejor se siente tras haber soltado algo?
¿Qué otros cambios son posibles, ahora, gracias a estos cambios?
Relaciona
todo esto con el objetivo terapéutico del cliente. ¿Cómo contribuirán estas
reflexiones, mejoras y nuevas perspectivas a alcanzar su objetivo? Recuerda al
cliente todos los beneficios que obtendrá con el cambio. Ese es el factor
motivador. Esto lo mantendrá comprometido con la resolución completa del
problema.
Resumen
Los
4 Pasos Universales de Sanación se
pueden aplicar a todas las fases del proceso de sanación. Su mayor utilidad
radica en facilitar la liberación emocional. Entre las técnicas de liberación
más efectivas en las sesiones de hipnoterapia regresiva se encuentran el golpeteo y la terapia con almohadas.
No
todos los clientes estarán listos para la regresión de inmediato. Algunos
necesitan más tiempo para prepararse para el proceso. Enseñarles a liberar una
emoción antes de comenzar la regresión puede ayudarlos a prepararse para la
sanación, lo que te permitirá trabajar con clientes mucho más efectivos.
1. Encuéntralo: centra tu
atención en la sensación.
2. Siéntelo, siente la necesidad
de liberarlo.
3. Sánalo: valida los
incrementos de mejora y el cambio acumulativo.
4. Sella el acuerdo: consigue el
compromiso de mantener el cambio.
CAPÍTULO 8: Trabajo
de liberación emocional
El suceso desencadenante es como una
herida abierta e infectada. Lo que lo hace tan doloroso es que las emociones
tóxicas atrapadas en él generan presión interna. Liberar estas emociones alivia
esa presión lo que proporciona alivio al paciente. Al liberar todo la energía
atrapada en el suceso traumático puede dirigirse hacia la sanación.
La
clave para la sanación reside en liberar la emoción. La forma de liberar una
emoción es sintiéndola. Existen muchas maneras de hacerlo pero las técnicas de liberación emocional más
comunes en las sesiones de hipnoterapia regresiva son:
·
hablar,
·
el
golpeteo (tapping) y
·
la
terapia con almohadas.
La técnica de tapping meridiano (MTT, por
sus siglas en inglés) implica un proceso muy sencillo que puede incorporarse
fácilmente a tus sesiones de regresión para liberar emociones incómodas.
#1. ¡Encuéntralo!
Céntrate
en lo que te molesta (cuanto más específico, mejores serán los resultados).
A
menudo enseño la técnica del golpeteo al cliente en la primera sesión. Durante
la entrevista inicial y la charla informativa previa espero y observo si surge
alguna emoción. Cuando esto ocurre entonces dirijo la atención del cliente
hacia:
1. ¿Qué sensaciones están experimentando
en su cuerpo?
2. ¿En qué parte del cuerpo se
expresa esa sensación?
3. ¿Qué emoción específica
podría ser ese sentimiento?
4. ¿Qué tan incómoda es esa
sensación en una escala del 1 al 10?
5. ¿Quieren aferrarse a ese
sentimiento o liberarlo?
Así
es como se prepara el trabajo de liberación. Una vez que el cliente se
concentra en el sentimiento, con su permiso, puedes enseñarle cómo liberar un
sentimiento. Me gusta empezar con la técnica del golpeteo ya que cualquiera
puede aprenderla en pocos minutos. No hay una forma correcta o incorrecta de
hacerlo. Además, puede demostrarle al cliente que se sentirá mejor muy
rápidamente.
#2. ¡Siéntelo!
El
golpeteo ayuda a que el cliente se concentre en la sensación.
Sentir la sensación la libera. Así es como se limpia la casa. Mientras se
enfoca en la sensación asociada con el problema se aplica una secuencia de
toques, golpecitos o frotamientos.
Mantén
la atención en el cuerpo mientras piensas en el problema. La clave es ser lo
más específico posible. Por ejemplo: Este nudo en el
estómago. Esta sensación de miedo en la garganta. Hablar y dar
golpecitos funcionan de maravilla juntos. Por lo tanto, es fácil incorporarlo a
las fases de introducción o de preparación del proceso.
Enseña
al cliente a usar la autosugestión y el golpeteo para reconocer y liberar
emociones incómodas. Por ejemplo: ¡Tengo miedo! ¡Lo
siento en las entrañas! Es la verdad. Y decir la verdad es bueno para el
alma. Es como confesar algo. Esto enseña al cliente que está bien admitir
alguna verdad (terrible). No se va a morir y no lo vas a juzgar. Esto prepara
el terreno para el proceso de descubrimiento de la hipnoterapia regresiva.
Esto
implica trabajar con la mente subconsciente. El sentimiento en sí no es el problema. Es la forma en que
la mente subconsciente dice: ¡Ayuda! ¡Hay un problema!
Así que debemos respetar esa señal. El verdadero problema radica en el suceso
que originó el sentimiento. Ahí es donde queremos
llegar. Pero para obtener permiso para llegar allí
es necesario demostrar que es seguro que los sentimientos afloren a la
conciencia para ser liberados.
La
secuencia de golpeteo
A
continuación se muestra la secuencia tradicional de golpeteo, pero la secuencia
exacta que uses no parece importar siempre que incluyas al menos tres o cuatro
puntos diferentes en el proceso. Golpea suavemente, no con fuerza. Usa la misma
presión que usarías al golpear el brazo de una silla.
1. Interior de la ceja (IE)
2. Lateral del ojo (SE)
3. Debajo del ojo (UE)
4. Bajo la nariz (ONU)
5. Labio inferior (UL)
6. Clavícula (CB)
7. Esternón/timo
8. Uña del pulgar
9. Dedo índice
10. dedo medio
11. Dedo meñique
12. Golpe de karate (KC)
Otros
puntos en los que puedes pulsar:
·
Axilar
(UA)
·
Parte
superior de la cabeza (TH)
·
Muñecas
interiores (IW)
Comienza
la secuencia de golpeteo con el Punto de Golpe de Karate (PK) o frotando el
Punto Dolorido (PD) y repitiendo la Frase
Básica de Autoaceptación tres
veces. “Aunque tengo esto [inserta percepción / sentimiento negativo]... me
acepto profunda y completamente de todos modos”.
Sigue
la secuencia de golpeteos mientras repites una frase recordatoria. “Esta
[insertar sensación, descripción y ubicación en el cuerpo]”. Por ejemplo,
esta sensación de opresión y enojo en el estómago.
Pulsa
cada punto de cinco a siete veces mientras repites la frase de recordatorio. El
objetivo de la frase es mantener la concentración en la emoción. Cuanto más
específico seas, mejores serán los resultados.
Finaliza
cada secuencia en el Punto de Golpe de Karate (KC) y la frase de
autoaceptación: «Y me acepto profunda y completamente». Luego, pide al cliente
que respire hondo, exhale y se concentre en su interior para observar qué
queda, si es que queda algo.
Si
el cliente aún siente alguna molestia, realiza una Escala Subjetiva de Malestar (ESM). Simplemente pídele que
califique la intensidad de la sensación en una escala del 1 al 10. Luego,
compárala con la intensidad inicial mediante una ESM retrospectiva. Por
ejemplo, si el cliente indica que la sensación es de seis, pregúntale:
"¿Qué tan intensa era esa sensación al comenzar?".
Si
la sensación era más intensa al principio (por ejemplo, 10), entonces sabes que
parte de ella se ha liberado. Solo necesitas seguir liberándola hasta que
desaparezca por completo. Para liberar lo que queda, modifica la frase inicial
a: «Aunque todavía siento algo de esto [insertar descripción de la sensación],
me acepto profunda y completamente».
Cambia
la frase de recordatorio mientras tocas los puntos a "Este [insertar
descriptor de sentimiento] restante".
Si
la sensación no ha cambiado, entonces necesitas...
1. Aumentar la concentración en
la sensación, o
2. Ser más específico con tus
sugerencias.
Recuerda
que sentir la emoción es lo que la libera. Para enfocar la atención en la
emoción pídele que la describa. ¿Qué tan intensa es? ¿Tiene color? ¿Tiene
forma, temperatura? Cuanto más específico seas mejores serán los resultados.
El
lenguaje de la mente subconsciente es la imagen y la emoción. ¿Qué emoción
específica podría ser ese sentimiento? ¿Tristeza? ¿Enojo? ¿Miedo? ¿Alguna otra
cosa? Si pudiera hablar, ¿qué diría? Permítele hablar diciendo: "Siento
[añade una frase]".
Terapia
con almohadas
El
truco para liberar tensiones es adaptar la técnica al nivel de incomodidad del
cliente. El golpeteo puede usarse para liberar prácticamente cualquier cosa.
Pero cuando un cliente trae a la conciencia algo muy delicado, cambia tu
enfoque para que coincida con la energía de la emoción. Las Partes del Niño son Partes de las emociones. Presta
atención al tono de voz del cliente. A menudo, habrá un cambio porque el
cliente ha regresado a una edad más temprana. Cuando esto sucede, date cuenta
de que estás tratando con un Niño
Interior y cambia a un enfoque más maternal. Anima al cliente a dejar fluir
la emoción.
A
veces, doy golpecitos muy suaves y lentos en los puntos del
cliente. Esto le permite concentrarse plenamente en la emoción. Cuando las
lágrimas corren por sus mejillas y cuello, las seco suavemente con un pañuelo.
Este gesto cariñoso fomenta la liberación de la tristeza y el dolor, y brinda
el apoyo tan necesario al Niño Interior herido. Por otro lado, las emociones
intensas y aterradoras pueden ser demasiado fuertes, abrumando al cliente.
Cuando emociones intensas como el terror o la rabia afloran a la conciencia,
pueden ser muy aterradoras. ¡Hay demasiada intensidad!
Si
el cliente refiere una sensación de pánico, saca la almohada. Si no puede
respirar, es posible que no pueda hablar. ¡No lo dejes atrapado en esa
sensación! Toma el control, saca la almohada y guíalo para que concentre la
sensación en ella. El trabajo con la almohada puede proporcionar un alivio más
rápido que los golpecitos o la conversación.
Coloca
suavemente una almohada sobre el regazo del cliente e indícale que “se
concentre en esa sensación”. Luego, muéstrale cómo liberar la sensación tomando
su mano y cerrándola en un puño. Después, agítala varias veces contra la
almohada mientras le sugieres que la liberen. Explícale que lo que está
haciendo es darle a la sensación un lugar donde ir. Esto significa que ya no
tendrá que cargarla dentro.
Al
liberar esa tensión el cliente se sentirá mejor rápidamente. Díle: «Si lo
liberas, te sentirás de maravilla. ¡Ahora, sácalo! ¡Sácalo todo y se acabó!».
Brindarle apoyo con calma y permitir que la emoción fluya ayudará a restablecer
el equilibrio rápidamente.
Las
emociones muy intensas, como la ira, se liberan mucho más rápido si el cliente
aumenta la intensidad y realiza movimientos más amplios. Gritar es muy efectivo
para lidiar con emociones fuertes como la ira y puede ser especialmente
empoderador para las mujeres. Simplemente hay que dejar claro que lo que se le
pide es que libere esa emoción del cuerpo,
canalizándola hacia la almohada, para sentirse mejor. El cliente nunca debe
interpretar este método como un acto de violencia.
Cualquier asociación con la violencia puede generar una fuerte resistencia.
Queremos darle a esa emoción en el estómago, o la garganta, un lugar donde ir.
Ese lugar es la almohada.
Es
realmente asombroso cómo ayudar a un cliente a liberar la presión interna puede
restablecer el equilibrio en su sistema mente-cuerpo. Esto no solo le ayudará a
sentirse más en control de sus emociones sino que también te brindará un
cliente mucho más cooperativo a la hora de facilitar los procesos curativos de
la hipnoterapia regresiva.
#3. ¡Cúralo!
Observa
qué ha cambiado como resultado del proceso.
La
sanación ocurre de forma muy natural, dadas las condiciones adecuadas. Liberar
pensamientos y sentimientos incómodos crea las condiciones para que la sanación
se produzca. Solo necesitas prestar atención a cada cambio positivo y
validarlo. La forma de hacerlo es completar una ronda de liberación. Luego,
comprueba si funciona.
Tras
una ronda de golpeteos o ejercicios de relajación con almohadas, dale al
cliente un momento para descansar y recuperarse. Luego, pídele que observe los
cambios en su interior. En la mayoría de los casos el cliente se sentirá mejor,
pero es posible que no se dé cuenta hasta que tú le indiques que observe esos
cambios.
Si
el cliente dice: «¡Me siento mejor!», valida su sentir. Dile: «¡Buen trabajo!»
o «¡Muy bien hecho!». Luego, invítalo a decirlo en voz alta: «¡Me siento
mejor!». Conviértelo en una revelación añadiendo: «¡Tengo derecho a sentirme
mejor!».
En
serio, mucha gente no sabe que tiene derecho a sentir sus emociones. Tu trabajo
es validar los sentimientos y las emociones, porque así es como se comunica el
subconsciente. Sea lo que sea, permitir que se exprese es bueno.
Si
el cliente dice: «Todavía siento (miedo)», significa que no ha liberado
completamente la emoción. Realiza una prueba de liberación de sustancias.
¿Cuánto de la emoción se ha liberado? Valida esa respuesta. Luego, libera lo
que quede.
El
objetivo es lograr la liberación completa reduciendo el nivel de ESUM (unidades de la escala subjetiva
de unidades de malestar) a cero. Las afirmaciones de validación animan a la
mente subconsciente a permitir que una mayor parte de la sensación aflore a la
conciencia para liberarse. Por ejemplo, si esa sensación de opresión y ahogo en
la garganta era de 10 y ahora es de 5, ¡eso representa una mejora del 50 % en
tan solo unos minutos! ¡Resáltalo!
Los
humanos, por naturaleza, tienden a centrarse en lo negativo, en la incomodidad.
Sin embargo el cambio no suele producirse de golpe. Si el cliente se aferra a
una mentalidad dicotómica pasará por alto que la energía está fluyendo.
Reconocer los pequeños avances puede ayudar al cliente a avanzar en la
dirección correcta.
Toma
conciencia del proceso de cambio a medida que
ocurre, validando cada mejora. Si algo persiste, valida también eso. Por
ejemplo: «Aunque todavía siento algo de miedo en la
garganta, me siento mejor. ¡Tengo derecho a sentirme mejor!». Luego,
continúa con el proceso de liberación.
Encuentra la sensación,
siente la sensación. Lava, enjuaga, repite.
Recuerda,
estamos haciendo limpieza. ¡Eso significa que todo, a diferencia del amor, debe
irse! Si no te hace sentir bien no tiene por qué estar ahí. Se puede reconocer,
sentir y liberar por completo, permitiendo que el cliente vuelva a sentirse
bien. Di al cliente: «Respira hondo y exhala. Al exhalar, concéntrate en tu
interior y observa qué ha cambiado».
Reconócelo.
¡Valídalo! ¡Celébralo! ¡Date cuenta de que has puesto tu energía en movimiento!
#4. ¡Séllalo!
Una
vez que el cliente haya liberado toda la presión interna, se sentirá más
tranquilo, relajado y en paz. En este estado la mente se vuelve muy receptiva a
las sugerencias de cambio. Este es el momento ideal para ofrecer algunas
sugerencias que se alineen con la experiencia interna del cliente.
Utiliza
sugerencias para reforzar lo que ya es cierto, y tu sugerencia se asimilará
fácilmente. No necesitas un guion. Simplemente refuerza las ideas y los cambios
que ya se han producido y confía en que la mente subconsciente hará lo que está
diseñada para hacer: ¡sanar!
Resumen
La
clave para la sanación reside en la liberación emocional. Liberar la presión
interna proporciona un alivio rápido al paciente. Dos técnicas que se adaptan
igualmente bien a la hipnoterapia regresiva son
·
el
golpeteo (EFT) y
·
la
terapia con almohada.
Si
bien el golpeteo o tapping es eficaz para prácticamente cualquier emoción, los
movimientos más amplios asociados con presionar una almohada facilitan la
liberación de emociones más intensas como la ira.
El
trabajo de liberación emocional sigue los 4 pasos universales de sanación.
1. Encuéntralo – Encuentra la
sensación en el cuerpo.
2. Siéntelo: libera la sensación
golpeándola o bombeándola sobre una almohada.
3. Sánalo: observa qué ha
cambiado y valídalo.
4. Séllalo – Ofrece sugerencias
para mejorar el cambio.
CAPÍTULO 9: No
mires
—¡Pero no mires dentro de esos calderos! Ni una sola vez o te
meterás en problemas. El soldado dijo que entendía y prometió que todo estaría
bien. Y el diablo se marchó dejando al soldado con sus tareas: avivar el fuego,
barrer, llevar la basura detrás de la puerta trasera, todo tal como le habían
ordenado.
«No
mires» significa no intentar recordar. No pienses. No analices. No juzgues.
Simplemente concéntrate en la sensación y deja que la mente subconsciente te
muestre la solución. Recuerda, la regresión es natural. Solo necesitas crear un
entorno seguro para que el cliente pueda ir a donde necesitas que vaya y hacer
lo que necesitas que haga para lograr la sanación.
Algunos
clientes estarán listos para sumergirse de lleno en el trabajo de regresión.
Otros se resistirán con vehemencia a las emociones incómodas. La mayoría
necesitará un poco de persuasión antes de estar dispuestos a participar
plenamente en la búsqueda, la sensación y la liberación de emociones incómodas.
No le pidas a un cliente que llegue a ese punto
hasta que estés seguro de que está preparado.
1. Un cliente está listo para la
regresión cuando puede:
2. Sigue las instrucciones para
alcanzar un estado de sonambulismo.
3. Está convencido de que la
hipnosis ocurrió.
4. Está dispuesto a permitir que
los sentimientos y emociones incómodos lleguen a la conciencia.
5. Es capaz de liberar
sentimientos y emociones incómodas para sentirse mejor.
El cliente hace el trabajo.
Toda
sanación es autocuración. Simplemente tú no puedes hacerlo por el cliente. El
cliente debe estar preparado para hacer el trabajo necesario para obtener los
resultados. Para sanar, él debe estar preparado para enfrentarlo y sentirlo.
Eso significa que las cosas se van a poner incómodas. Pero los humanos estamos
programados para buscar el placer y evitar el dolor. Nadie quiere sentirse
incómodo.
El
verdadero problema reside en una historia de dolor que la mente consciente
desconoce, no puede solucionar o simplemente no quiere afrontar. La mente
subconsciente tiene la obligación de proteger. Una de las maneras en que lo
hace es protegiendo al paciente de recuerdos dolorosos. El diablo sabe que no
conviene sacar a la luz, de inmediato, los sucesos dolorosos del pasado.
¡Esos
calderos tienen tapa por una razón! Y nada sucederá hasta que el subconsciente
sienta que es seguro permitirlo. Dentro de cada caldero se esconde el recuerdo
de un suceso, burbujeando y hirviendo con sentimientos y emociones incómodas y
sin resolver del pasado. La tapa protege, manteniendo ocultos a la conciencia
todos los detalles del suceso. Quitar la tapa demasiado pronto puede causar
problemas.
No
necesitas problemas. Necesitas una regresión real al suceso que lo originó.
Necesitas que el cliente pueda revivir un suceso del pasado y experimentarlo de
nuevo. Necesitas que lo vea, lo oiga, lo huela, lo saboree y lo sienta, no solo
que lo recuerde.
Esto
es lo que diferencia la regresión para inducir hipnosis de otros enfoques. Los
métodos hipnóticos, como
- ·
la
disociación o
- ·
la
sugestión
de
una emoción, intentan proteger al paciente de los contenidos de su mente.
Evitar la causa del problema no logrará la curación del paciente.
El
objetivo de la disociación es evitar que el inconsciente se vuelva consciente.
En momentos de crisis esto puede ser útil para brindar alivio a corto plazo.
Los antidepresivos pueden ser útiles. Las técnicas de disociación también
pueden ser útiles. Pero para un alivio a largo plazo es necesario descubrir la
causa del problema.
Si
se trata de un problema emocional, la perspectiva disociativa no permite
acceder a todos los detalles. Intentar proteger a una persona de sus
sentimientos solo refuerza el problema de la evitación. Peor aún, tratar
únicamente los síntomas suele conducir a una recaída o incluso a una
transformación.
Recurrencia, reincidencia, conversión
Cuando
se trata de un problema emocional el síntoma rara vez es la raíz del problema.
Es una solución subconsciente al problema real. Si intentas eliminar el síntoma
sin abordar la causa subyacente, este reaparecerá o se manifestará de otra
manera.
La recurrencia de los síntomas ocurre
cuando solo se trata el síntoma. El tratamiento alivia temporalmente el
bulto, la protuberancia, el dolor o la erupción. Pero, con el tiempo, los
síntomas reaparecen, requiriendo un tratamiento adicional. ¿Por qué? Porque el
síntoma no es el problema. Es una comunicación subconsciente que apunta a un
problema más profundo.
La reincidencia se produce cuando solo se
trata la conducta. La tasa de recaída en los tratamientos convencionales
para el alcoholismo oscila entre el 40 % y el 60 %. Los fumadores presentan una
tasa de recaída del 60 % al 90 % durante el primer año. El 90 % de las personas
que logran bajar de peso a dieta lo recuperan, e incluso más, en un plazo de
dos años. ¿Por qué? Porque comer, fumar o beber no son el problema en sí. Son
soluciones subconscientes a un problema más profundo.
La conversión de síntomas ocurre cuando
la mente subconsciente encuentra una solución mejor al problema. Puede
manifestarse como un nuevo síntoma o trasladarse a otra zona. Por ejemplo, el dolor
físico puede aparecer en otra parte del cuerpo. Así que, si sientes que el
dolor físico se desplaza por todo el cuerpo, probablemente estés lidiando con
un problema emocional.
El
subconsciente no distingue entre dolor físico y dolor emocional. Ambos se
procesan en la misma área del cerebro. Por eso la depresión causa dolor físico.
Si se bloquea el dolor con medicamentos o sugestión hipnótica, se desactiva la
única vía de comunicación del subconsciente. Este comienza a buscar una
solución diferente, que generalmente será más difícil de erradicar.
Por
eso fracasan los enfoques superficiales. Por eso quienes dejan de fumar suelen
subir de peso. Por eso la tasa de reincidencia en el consumo de drogas y
alcohol es tan alta y por eso un alto porcentaje de delincuentes vuelve a
delinquir. Porque la emoción que impulsa la necesidad de fumar o beber, comer
en exceso, apostar o violar no se ha resuelto.
Muchos
hipnoterapeutas solo tratan los síntomas. Creen que el problema reside en la
conducta o en el dolor, y se centran en eliminarlos. Pero intentar suprimir un
problema emocional es como decirle al subconsciente que se calle. No es una
buena idea.
Peor
aún, a veces una técnica sencilla funciona. Pero muy pocos hipnoterapeutas
hacen un seguimiento de sus resultados a lo largo del tiempo. Si se produce una
recaída más adelante, nunca lo sabrán. Y cuando eso ocurra el cliente asumirá
que la hipnosis no funcionó.
El
problema es que no puedes usar una técnica superficial en un problema más
profundo y esperar obtener un resultado duradero.
Para obtener un resultado duradero necesitas llegar a la raíz del problema.
Necesitas cavar hasta llegar debajo de la superficie, arrancar todas las raíces
y asegúrate de eliminar todo lo que esté alimentando el problema.
La
emoción subyacente puede ser miedo, tristeza, ira o alguna otra, pero detrás de
cada emoción negativa hay una necesidad insatisfecha. El problema no es la
emoción en sí sino el subconsciente que nos alerta y nos dice: «¡Oye! ¡Mira
aquí!». La emoción es una señal subconsciente que nos indica dónde mirar, pues surge del suceso que la originó.
Complejidad
Algunos
problemas son relativamente sencillos. Presentan cierta linealidad. En este
caso, existirá una relación directa entre la situación actual del cliente y el
suceso causal. Solo habrá unos pocos sucesos que contribuyan al problema, y
una sola emoción con la que lidiar.
Este
es el modelo de regresión simple que
la mayoría aprendimos en la escuela de hipnosis. Pero en la vida rea, los
clientes no se ajustan a los libros de texto. Dado que los problemas tienden a
desarrollarse con el tiempo se pueden añadir más elementos al problema inicial,
aumentando su complejidad. Puede haber múltiples sucesos, múltiples aspectos,
múltiples niveles de percepciones, pensamientos y sentimientos, y más de una
causa que contribuya a un problema.
Tu
enfoque siempre será el mismo. Pero cuanto más asuntos requieran resolución,
más tiempo llevará sanar por completo. Y cuando se trata de recuerdos
traumáticos, existe una importante carga emocional asociada al suceso. Esto es
lo que mantiene el recuerdo.
Lo
que hace que un suceso sea memorable tiene que ver con las emociones. El
problema es que la mente subconsciente no percibe el tiempo de la misma manera
que la mente consciente. La mente consciente organiza los sucesos en una sucesión
de tiempo lineal y crea historias para dar sentido a esas experiencias. Esto
proporciona una sensación de control muy necesaria.
“Como en exceso porque...”, ”Tengo
miedo a las arañas porque... ” Esa es la
mente consciente creando una historia que da sentido a las cosas. Pero la mente
subconsciente no funciona así. Cuando un suceso queda sin resolver no se
almacena como un suceso pasado. Se conserva para que la mente subconsciente
pueda seguir trabajando en él.
Sigue
presente como una situación preocupante. La mente subconsciente intenta
encontrar una solución, pero no puede porque solo dispone de los recursos que
tenía en ese momento. Si el suceso ocurrió en la infancia solo dispone de los
recursos propios de un niño. Por eso es importante el trabajo con el niño
interior. Es fundamental en la hipnoterapia regresiva. La mayoría de las veces
se regresa a la infancia porque cuanto más pequeño es el niño más impresionable
es. Y más vulnerable es a cualquier amenaza percibida. Eso, por definición, es
un trauma.
Trauma
El
trauma se ha definido como “la percepción de una amenaza en un estado de
indefensión”. Se trata de sentirse vulnerable. Todos los niños están
indefensos. Por lo tanto, todos hemos experimentado algún tipo de trauma
infantil.
Los
problemas surgen cuando una experiencia no termina bien. Si una experiencia
traumática no se aborda y resuelve de inmediato, se mantiene como un suceso
presente. Esto significa que, a nivel subconsciente, la amenaza persiste. En la
mayoría de los casos resulta que el niño malinterpretó lo sucedido. Pero si el
problema queda sin resolver se traslada a la edad adulta y continúa generando
los miedos aparentemente irracionales del niño.
Esto
es lo que solemos encontrar en las sesiones de regresión. En realidad, la
amenaza no era grave. Simplemente, al niño le faltaba información o madurez
para comprender lo que sucedía. Como resultado, el suceso le resultó abrumador.
Esto es de lo que la mente subconsciente intenta proteger al paciente: del
riesgo de volver a sentirse abrumado.
La
mente subconsciente desconoce que el cliente es adulto porque el niño interior
aún está atrapado en ese suceso, intentando encontrar una salida.
Subconscientemente persiste la amenaza. Para proteger al niño interior la mente
subconsciente impedirá que el recuerdo aflore a la conciencia. Tu labor
consiste en trabajar con la mente subconsciente,
protegiendo al cliente mientras lo guías a través del proceso.
Debes
crear un ambiente seguro para que el cliente pueda expresar sus sentimientos
más profundos. Necesitas que confíe en ti para guiarlo, de modo que vaya a
donde necesitas ir y haga lo que necesitas que haga cuando se lo pidas. De lo
contrario, tendrás que lidiar con la resistencia.
Si
logras que el cliente se sienta seguro al seguir tus instrucciones, cuando
llegue el momento de la regresión esta se desarrollará con mucha facilidad. Una
forma de facilitar este proceso es utilizar una regresión positiva en la
primera sesión. No mires dentro de las ollas. Simplemente lleva al cliente a
momentos agradables, cómodos y felices del pasado.
No
hay resistencia a volver a tiempos más felices. Y mientras estés allí, puedes
entrenar. ¡Tu atleta estrella! Puedes aprovechar la seguridad de una regresión
positiva para descubrir recursos que apoyen al cliente en su sanación. Puedes
presentarle muchas de las herramientas y técnicas que usaréis juntos y evaluar
su disposición para la regresión antes de empezar a explorar las vasijas.
Esto
no solo te facilitará el trabajo sino que también te permitirá trabajar con un
mejor cliente cuando empieces a guiarlo por terrenos difíciles. Serán más
cooperativos, más perspicaces y estarán mejor preparados para sanarse a sí
mismos.
¡Bien hecho!
Cuando el diablo volvió para ver que su hombre había cumplido
con su cometido, le dijo: «Bien hecho», y se marchó de nuevo.
La
mente consciente tiene el poder de bloquear el proceso de curación. La razón
principal para enseñar al cliente cómo realizar las tareas es asegurarse de que
no intente tomar el control. Antes de abordar el problema directamente es
fundamental enseñar al cliente a dejar de lado el pensamiento, el análisis y el
intento de comprenderlo todo.
El
cliente debe estar dispuesto a permitir que lo que se esconde en las vasijas se
revele durante el proceso. ¿Qué hay dentro de las vasijas? La verdad. Al menos,
según la concibe el subconsciente. Cada situación, circunstancia y suceso que
ha sido condenado y desterrado de la conciencia sigue presente, convirtiendo la
mente en un infierno. Y pudriéndose dentro de los calderos hay imágenes,
recuerdos, sentimientos y emociones demasiado dolorosos para afrontar.
Cada
persona que alguna vez lastimó al cliente de alguna manera, ya sea de palabra o
de obra, está latente en su interior. Como resultado, continúan lastimándolo en su mente. Desenterrar esos recuerdos revelará quién
es el responsable de esos sentimientos incómodos. Pero el diablo sabe que no
debe forzar la mente a sentir.
Esos
recuerdos permanecen ocultos por una buena razón. En su momento, los
sentimientos asociados a esos sucesos —miedo, ira, odio, condena, tristeza,
soledad, culpa, etc.— amenazaban con abrumar al paciente. Por eso, el
subconsciente intervino para protegerlo. Esa es su función.
No
va a cooperar contigo hasta que esté convencido de que tanto tú como el cliente
podéis afrontar la verdad. Esto me recuerda a la película Algunos hombres buenos. Imagina a Jack Nicholson en el
papel de la mente subconsciente y a Tom Cruise como la mente consciente.
Jack Nicholso): ¿Quieren respuestas?
Tom Cruise: Creo que tengo derecho a ellas.
Jack Nicholson: ¿Quieren respuestas?
Tom Cruise: ¡Quiero la verdad!
Jack Nicholson: ¡NO PUEDES SOPORTAR LA
VERDAD! Hijo, vivimos en un mundo con muros. Y esos muros deben ser custodiados
por hombres armados. ¿Quién lo va a hacer? ¿Tú? Tengo una responsabilidad
mucho mayor de la que puedas imaginar... Tienes el lujo de no saber lo que yo
sé... Y mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. NO
QUIERES LA VERDAD. Porque en el fondo, en esos lugares de los que no hablas en
las fiestas, me quieres en ese muro. Me necesitas en ese muro.
El
diablo sabe que la verdad debe revelarse a través del proceso. Liberar el
trabajo aliviará parte de la presión. Cuanto más alivio experimente el cliente
más aprenderá la mente subconsciente que realmente puede
afrontar la verdad. A medida que esto sucede la mente subconsciente comenzará a
buscar oportunidades para obtener aún más alivio.
El
diablo también sabe cómo hacer que el cliente se responsabilice de los
resultados. Toda sanación es autocuración. Así que, en lugar de centrarse en
algo que podría resultar abrumador el diablo enseña al cliente a concentrarse
en la sensación. El diablo utiliza afirmaciones de validación para llamar la
atención del cliente sobre las señales de éxito. ¡Bien hecho! Y a medida que el
cliente aprende a asumir la responsabilidad de estos pequeños éxitos, la
resistencia a ir más allá se transforma en curiosidad.
Resumen
El
propósito de la fase de preparación es capacitar al cliente para afrontar la
verdad tal como la percibe su subconsciente. Así como toda hipnosis es
autohipnosis, toda sanación es autocuración. El primer objetivo es preparar al
cliente para el proceso de sanación.
La fase de configuración comprende los tres primeros pasos del protocolo de
siete fases:
1. El proceso de admisión
2. La charla educativa previa
3. La primera sesión de hipnosis
La entrevista inicial permite establecer
una relación terapéutica e identificar la información clave necesaria para
guiar eficazmente el proceso de sanación. La charla informativa permite establecer un contrato que autoriza la
hipnosis y la regresión. La primera
sesión de hipnosis permite guiar al cliente al estado necesario para una
regresión real.
La
hipnosis es el estado óptimo para el aprendizaje. Durante la hipnosis se puede
enseñar al cliente cómo realizar el trabajo necesario para obtener un resultado
duradero. Esto facilita enormemente la identificación y resolución del suceso
causal. Recuerda que el cliente es responsable de los resultados. ¡Al fin y al
cabo, es su mente! Para tener éxito, debe estar preparado, dispuesto y ser
capaz de realizar el trabajo necesario para alcanzar su objetivo terapéutico.
Enseñar
a tu cliente a identificar una emoción te ayudará a conectar con el pasado.
Enseñarle a liberar una emoción te permitirá afrontar y sentir las emociones
incómodas atrapadas en sucesos pasados. Reconocer los pequeños logros allana el
camino hacia mayores éxitos ya que la duda y el miedo se transforman en
esperanza y entusiasmo por resolver aquello que le ha impedido avanzar.
FASE II: TRANSFORMACIÓN
|
FASE II TRANSFORMACIÓN |
|
|
4 Regreso a la causa
(RaC) |
5 Trabajo del niño
interior |
|
Localizar causa
subyacente |
Re-historiar |
|
#1 encontrar un puente |
#1 Trabajo de diálogo |
|
#2 Prueba para el
Suceso Sensibilizante Inicial SSI |
#2 Volver a criar al
niño |
|
#3 Descubrir la
historia |
#3 Volver contar la
historia del SSI |
CAPÍTULO 10: Regresión
a la Causa o Edad (RaC)
En esta ocasión, el soldado echó un buen vistazo a su
alrededor, y en cada rincón del infierno hervían y burbujeaban calderos con furiosas
llamas bajo ellos. Le habría encantado mirar dentro, pero el diablo se
lo había prohibido expresamente.
El
cliente puede tener una comprensión parcial de la causa del problema. Puede
reconocer algunos de los factores que contribuyen a él pero si no encuentra una
solución es porque la información necesaria para resolverlo no está accesible a
la mente consciente. Esa información se encuentra oculta en el subconsciente.
Por lo tanto, ahí es donde debemos buscar las respuestas.
El
problema es que la mente consciente quiere intentar comprender las cosas y la
actividad mental consciente solo estorba. Por eso, pensar, analizar e intentar
comprender las cosas está expresamente prohibido por el Contrato. No mires
dentro de las ollas. No pienses. Simplemente
sigue las instrucciones, concéntrate en la sensación y responde con tu primera
impresión. El cliente debe demostrar esta capacidad antes de estar listo para
comenzar la hipnoterapia de regresión a la causa.
La
hipnosis nos da acceso a la parte de la mente responsable de los recuerdos
emocionales. Si bien un estado de hipnosis leve mejora naturalmente la
capacidad de recordar no es suficiente para lograr una regresión real. La
regresión real requiere sonambulismo. Por lo tanto, es necesario evaluar el
estado hipnótico.
Se
necesita sonambulismo para revivir un suceso. La regresión no consiste
simplemente en pensar o recordar un suceso pasado sino en revivir la
experiencia —ver, oír, sentir y percibir— tal como fue la primera vez. El
paciente se sumerge en el suceso y todo sucede ahora. Esto permite que la causa
subyacente de sus síntomas aflore a la conciencia.
Los
principales métodos utilizados para localizar y resolver la causa subyacente
del problema que presenta el cliente incluyen:
1. Técnicas de puenteo (de
conexión)
2. Procedimientos de
descubrimiento
3. Revelar la(s) causa(s)
oculta(s)
Las
técnicas de conexión facilitan la comprensión de los sucesos que generan los
síntomas. El procedimiento de descubrimiento favorece la recuperación antes de
sacar a la luz los aspectos que contribuyen al problema del cliente. Al liberar
estos aspectos se pueden resolver la, o las causas subyacentes.
Los dos componentes en la RaC
Los
dos componentes de la RaC son la Regresión y la Liberación. La regresión permite acceder a la información atrapada
en el suceso causal. La liberación elimina la
necesidad subconsciente de los síntomas. El secreto para lograr un resultado
duradero reside en la liberación. La introspección rara vez basta para resolver
un problema emocional de forma definitiva. Es necesario liberar los
pensamientos y sentimientos que quedaron atrapados en el suceso causal. Esto
crea las condiciones para que se produzca la sanación. Hipócrates enseñó esto.
Libera los bloqueos y la sanación ocurrirá porque está en nuestra naturaleza.
Existe
una enseñanza zen que aconseja: «Antes de la iluminación corta leña, acarrea
agua». Este es el consejo del diablo. Alimenta el fuego, limpia la casa. Mantén
el enfoque en la sensación. Sentir una emoción la libera. Liberar todo, a
diferencia del amor, restaura la mente a su estado natural de equilibrio y
armonía. Como resultado, los síntomas físicos no deseados, los hábitos de
pensamiento, los sentimientos, la reactividad o los comportamientos
desaparecen. El amor sana.
Los humanos son como los árboles. - Cal
Banyan
Un modelo mental diferente
Según
la ciencia, en la esencia de todo existe una energía que lo define. La religión
la denomina Espíritu, Alma o Dios Interior. Psicológicamente este es nuestro
estado innato de ser simplemente "suficientes". Es aquí donde reside
nuestra programación esencial para la felicidad, tanto física como mental y
emocional.
La
mente subconsciente crece y se desarrolla de forma muy similar a como lo hace
un árbol. Crece de adentro hacia afuera, pero no de forma lineal; es un patrón
de crecimiento cíclico. Así es como funciona la naturaleza. Todo se mueve en
espiral. La mente consciente es como la corteza del árbol. Es la parte más
externa y el nivel más maduro de la mente. Esta parte de la mente es
responsable de dar sentido a nuestro entorno. La razón y la lógica ayudan a
tomar decisiones para satisfacer necesidades importantes.
Detrás
de la mente consciente se encuentran los anillos o círculos de crecimiento y
desarrollo. Cada anillo representa un año en la vida del árbol. En estos
anillos se almacenan recuerdos de experiencias que dejaron huella. Por ejemplo,
si el árbol sobrevivió a una sequía, plaga de insectos o un rayo, el recuerdo
de esa experiencia permanece grabado en sus anillos. De manera similar, la
mente subconsciente conserva todos nuestros recuerdos emocionales.
Así
como un árbol adulto crece alrededor del retoño, la mente adulta crece
alrededor de la mente del niño. En las condiciones adecuadas, crecerá y
madurará hasta convertirse en un árbol adulto fuerte y sano. De la misma manera
que el retoño es la parte del árbol que contiene el código genético de todo el
árbol, el centro mismo de la mente alberga el plan de la naturaleza para la salud
y el bienestar. Esto es lo que Hipócrates llamó el poder
curativo de la naturaleza. Todavía reside en cada uno de nosotros. Pero
cuando perdemos la conciencia de esta parte más profunda de nuestro ser, se
vuelve inconsciente.
La
mente de un niño es muy abierta y altamente sugestionable. A medida que el niño
crece, desde la infancia hasta la edad adulta, se forman círculos de
crecimiento y desarrollo alrededor de su núcleo interior. Esto conforma lo que
llamamos la mente subconsciente. En la mente subconsciente se almacenan los
recuerdos de situaciones que, en el pasado, nos marcaron emocionalmente. Cada
recuerdo se guarda para futuras referencias en el círculo que representa la
edad en la que ocurrió la experiencia. Si la causa de un problema se produjo a
los dos años de edad ese suceso aún permanece vivo en el segundo círculo o
anillo del árbol. El niño, en ese suceso, es la mente consciente en ese momento.
La
mente subconsciente es la mente consciente del pasado.
Esto significa que, al realizar una regresión a un suceso de la infancia, se
está hablando con la mente consciente del cliente en ese
momento. A medida que se retrocede a sucesos cada vez más antiguos se va
acercando al centro del árbol donde reside el plan maestro, el código genético
o la memoria ancestral para un estado de conciencia saludable.
Esta
es la información esencial con la que se originó el árbol. Un estado de mera
existencia. Un estado de plenitud, independiente de las condiciones externas.
La sanación es un proceso de reconexión con la conciencia de esta Fuente
energética.
El
SSI - Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). – [Initial
Sensitizing Event (ISE en inglés)]
La
teoría de la regresión postula que, en ausencia de una causa orgánica, el
origen del problema se encuentra en la historia del paciente. Los síntomas no
surgen de la nada; algo tuvo que ocurrir para provocarlos.
Todo
problema es resultado de la experiencia vital. La regresión a la causa es un
proceso para localizar el suceso que originó el problema. Este suceso se
denomina Suceso Sensibilizador Inicial (SSI). y se refiere a la experiencia que
provocó que el cliente se sensibilizara a algo en particular. Cualquier suceso
relacionado con el problema del cliente, pero posterior al SSI, se denomina Suceso Sensibilizador Posterior (SSP).
- Subsequent Sensitizing Event (SSE)
El SSP - Suceso de Sensibilización
Posterior (SSE en inglés)
Un Suceso
Sensibilizador Posterior SSP es como fertilizante para el Suceso Sensibilizador
Inicial SSI. Alimenta el problema al recordarle al SSI. Cada vez que el cliente
se topa con una situación que le recuerda al SSI, ya sea consciente o
inconscientemente, refuerza el problema subyacente sin resolver.
Una
vez que una persona se ha sensibilizado la estimulación repetida del patrón
tendrá un efecto acumulativo. Esto es lo que hacen los Sucesos de
Sensibilización Posteriores. No son la causa del
problema sino que lo refuerzan haciéndolo más fuerte. Cada vez que el patrón se
vuelve a estimular los síntomas empeoran un poco. Por eso los problemas tienden
a agravarse con el tiempo.
¿Recuerdas
la pila de ladrillos? Si la observas. reflejada en la pila verás una pirámide
invertida. Esto ilustra cómo se acumulan los sucesos a lo largo del tiempo. El
primer ladrillo es el suceso causal (SSI). Cada ladrillo subsiguiente es un
Suceso Sensibilizador Posterior (SSP), que fortalece el patrón subyacente al
validar las percepciones, pensamientos y sentimientos establecidos en el suceso
causal. Con cada validación, el patrón se refuerza haciéndolo más fuerte.
Finalmente,
todo el proceso cobra suficiente impulso como para producir síntomas. El tiempo
que esto tarda depende de la cantidad de repeticiones. Cuanto mayor sea la
frecuencia de los sucesos antes aparecerán los síntomas. Otros problemas pueden
sumarse a medida que el patrón continúa creciendo y desarrollándose a través de
sucesos posteriores. Sin embargo, estos son problemas secundarios
y generalmente se resuelven fácilmente una vez que se desenchufa, se
interrumpe, el Suceso Sensibilizador Inicial
El SPE - Suceso Productor de Síntomas
El
dicho proverbial de “la gota que colma el vaso” se conoce como (SPE). Es
entonces cuando aparecen los síntomas, que pueden ser:
·
Pensamientos
irracionales u obsesivos, por ejemplo la autocrítica.
·
Sentimientos
abrumadores, por ejemplo fobia, ansiedad, ira.
·
Comportamientos
no deseados, por ejemplo comer en exceso, fumar, lavarse las manos en exceso.
·
Afecciones
físicas, por ejemplo urticaria, diabetes, cáncer.
Lo
que todos estos problemas tienen en común es que son síntomas
de un problema subyacente atrapado en el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI).
El Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) es la primera vez que el cliente
experimenta un patrón particular de percepciones, pensamientos y sentimientos.
Esto es lo que explica los pensamientos, sentimientos y comportamientos
actuales del cliente. El objetivo es encontrar un puente hacia el SSI.
CAPÍTULO 11: Encuentra
un puente hacia el pasado.
En ese momento, el soldado echó un buen vistazo a su
alrededor y en cada rincón del infierno los calderos hervían y burbujeaban con
furiosas llamas bajo ellos. Le habría encantado
mirar dentro, pero el diablo se lo había prohibido expresamente.
La
mente subconsciente es la mente infantil. Entonces, ¿qué sucede cuando le dices
a un niño: “¡No mires!”? Que no puede evitarlo. ¡No puede dejar de mirar! A Adán y Eva se les advirtió que no comieran
del fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Pero Eva sintió
curiosidad.
El
nombre Eva significa vida o estar viva. La
curiosidad es inherente a nuestra naturaleza. Nos impulsa a buscar lo que
necesitamos en la vida y nos ayuda a sobrevivir satisfaciendo necesidades
básicas como alimento, refugio, pareja, seguridad y protección.
Pandora
tenía curiosidad. Le habían dicho que no mirara dentro de la caja pero, aun así,
quitó la tapa del recipiente. Al hacerlo liberó todos los males, todas las
desgracias del mundo. Los males son todos los sentimientos atrapados en el
interior. Reprimir los sentimientos se llama represión. O supresión. O
depresión. La represión es como mantener una pelota bajo la superficie del
agua. Crea presión interna. Cuanto más grande es la pelota más presión se
requiere para mantenerla sumergida y más energía se invierte en ello.
Con
el tiempo, la presión subconsciente se volverá insoportable. Cuando eso suceda
la energía emocional aflorará a la conciencia
trayendo consigo un conocimiento antes prohibido y oculto en el pasado. Esto
es, esencialmente, lo que ocurre cuando una persona se ve afectada. Regresa. El
diablo lo sabe. El diablo también sabe que no se puede volver al estado inicial
solo con el pensamiento. Así que no lo intentes. Deja que se revele a través
del proceso.
Encuentra un puente
Finalmente (el soldado) ya no pudo contenerse. La tentación era
demasiado grande y levantó un poco la tapa del primer caldero y echó un vistazo
dentro. ¿Y qué descubrió sino a su viejo sargento? «¡Ajá, perro!», dijo,
«¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti».
El
diablo sabe que todo está conectado porque comparte la misma Fuente. Por lo
tanto, la mente puede fácilmente relacionarlo con una experiencia pasada. Esto
se debe a que existe una conexión entre el problema actual y el suceso que lo
originó. Esa conexión es un puente hacia el pasado.
Un
puente es un camino energético que existe entre dos o más sucesos. Lo que
conecta estos sucesos es algo que tienen en común. Puede ser un pensamiento,
una emoción o una sensación física. Dado que el puente ya existe, solo tienes
que encontrarlo y podrás seguir su rastro hasta su origen. Ese es el Suceso
Sensibilizador Inicial (SSI).
Si
la conexión entre los sucesos es un pensamiento, se denomina puente cognitivo.
Si la conexión es una sensación corporal, se denomina puente somático. Si la
conexión es emocional, se denomina puente afectivo.
Puente
Afectivo.
El
término «puente afectivo» es un concepto hipnoanalítico acuñado por John
Watkins en 1961. Watkins reconoció la tendencia de la mente a asociar. Podemos
recordar el suceso A, que nos recuerda el suceso B, que nos lleva al suceso C,
y así sucesivamente. En hipnosis, nos basamos principalmente en el puente
afectivo porque el vínculo entre el recuerdo del suceso A y todos los demás
recuerdos de sucesos es una conexión energética.
El
recuerdo A es el Suceso Sensibilizador Inicial SSI. Lo que mantiene ese
recuerdo en su lugar es una energía específica. Es una sensación identificable.
Centrar la atención en esa sensación te dará el
puente más directo hacia el suceso causal. Por ejemplo, a nivel de síntomas, el
problema podría manifestarse como un antojo o una compulsión, pero detrás de
esa sensación hay una emoción como el miedo o la ira. Las emociones impulsan el
comportamiento. Están ahí para motivarnos a actuar. La pregunta es: ¿Qué causó
la emoción o activó esa sensación?
Puedes
usar un puente cognitivo, un puente somático o un puente afectivo para regresar
al SSI, pero el método preferido para la hipnoterapia de regresión es el puente
afectivo. Esto se debe a que lo único que todos los Sucesos Sensibilizadores
Posteriores (SSP) tienen en común con el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) es
una emoción.
Cada
suceso contiene pensamientos, sentimientos y sensaciones, pero todos ellos
están interconectados emocionalmente. La emoción
es el lenguaje natural del subconsciente. Esta huella energética emocional
convierte al Puente Afectivo en el
camino más directo hacia el suceso causal.
Puente
cognitivo
Un
puente cognitivo es el proceso de seguir un pensamiento. El enfoque de Freud
consistía en seguir una cadena de pensamientos o asociación libre. Si se puede
identificar un pensamiento recurrente u obsesivo, se puede utilizar para
conectar con el momento en que el paciente tuvo ese pensamiento por primera
vez.
Los
clientes que tienen muchos pensamientos negativos sobre sí mismos repiten
constantemente los mismos patrones. Están atrapados en un círculo vicioso. El
problema de esta repetición constante de pensamientos es que refuerza
continuamente las sensaciones incómodas, empeorando la situación.
Dado
que el pensamiento y el sentimiento están conectados, al centrar la atención en
el pensamiento surgirá automáticamente la emoción asociada. Como resultado, se
puede transformar un puente cognitivo en un puente afectivo. Cuando el cliente
piensa eso, ¿ cómo se siente? ¿En qué parte del
cuerpo siente esa sensación? ¿Qué emoción podría ser? Esto puede proporcionar
una vía más directa hacia la Suceso Sensibilizador Inicial (SSI).
Puente
somático
Un
puente somático consiste en utilizar una sensación física, como tensión,
presión o dolor en el cuerpo, para conectar con la causa. El bulto, la molestia
o el dolor que experimenta el cliente es una señal del pasado que permite
rastrear su origen. Por ejemplo, en una sesión que tuve con Stephen Parkhill,
me centré en un bulto en el mi pecho.
Una
sensación incómoda en el cuerpo suele estar asociada a una emoción no resuelta.
En mi caso, el bulto se transformó en una emoción que me transportó
directamente al útero materno. ¡No se puede recordar conscientemente una
experiencia en el útero! Y ahí radicaba la raíz del problema.
El método de observar y esperar
Quien
dijo que "el tiempo lo cura todo" estaba completamente equivocado.
Los recuerdos conscientes de sucesos dolorosos de la infancia pueden
desvanecerse con el tiempo pero a nivel subconsciente siguen presentes. Por lo
tanto aún tienen el poder de herir al paciente, incluso décadas después.
Esa sensación que mantiene la olla hirviendo podría ser miedo, ira,
tristeza o alguna otra cosa, pero está conectada con cada vez que el cliente se
sintió así. Tarde o temprano la mente subconsciente asociará esa sensación con
una situación pasada. Es entonces cuando se destapará la olla y el cliente
revivirá un suceso del pasado. Solo hay que esperar a que suceda.
Aprendí
algo sobre dar un paso atrás y dejar que las cosas sucedan observando a un
maestro de Aikido. El maestro, un japonés de baja estatura, quería mostrar a un
grupo de niños de nueve años cómo usar sus bastones. Tras pedir ayuda a un
voluntario indicó al niño que se colocara a dos metros de distancia, al final
del tatami, y se preparara para lanzar un ataque.
La
tarea del niño consistía en correr hacia su maestro y, con todas sus fuerzas,
intentar golpearlo con el bastón. El niño, visiblemente entusiasmado con la
tarea asignada, lanzó su ataque con vigor y corrió a toda velocidad hacia el
maestro. Este, en cambio, parecía impasible ante el atacante que se acercaba
rápidamente. Se mantuvo firme hasta el último momento. Justo cuando el muchacho
estaba a punto de alcanzar su objetivo el hombrecillo se apartó con destreza.
No opuso resistencia ni oposición alguna a su agresor. Simplemente giró su
cuerpo 90 grados con elegancia y dio un paso atrás. El muchacho, ya decidido a
seguir su camino, no pudo detenerse. Parecía muy sorprendido al pasar
torpemente junto a su objetivo.
Una
leve sonrisa asomó en el rostro del hombrecito cuando el niño tropezó y cayó de
cabeza sobre la colchoneta. Y, para colmo, mientras el niño caía, el profesor
levantó su bastón y le dio una palmadita suave en el trasero al desconcertado
muchacho.
Al igual
que el estudiante, su cliente debe estar dispuesto a participar en el proceso.
Como instructor, tu labor es animarlo a mantenerse enfocado en la emoción y
expresarla sin reservas. A medida que la emoción se intensifica, comenzará a
dominarla. Su intensidad aumentará. Cuando esto suceda, puede guiar suavemente
a la mente subconsciente en la dirección correcta sugiriéndole que siga la
emoción hasta un suceso anterior. Luego, haga un hueco y deje que la naturaleza
siga su curso.
El puente más poderoso
El Puente Afectivo te ofrece el camino más
directo a la raíz del problema convirtiéndose, así, en la base de la regresión
para la hipnoterapia. Por eso, el diablo enseña al cliente a trabajar primero
con los sentimientos y las emociones.
Pero
si logras conectar un pensamiento, un sentimiento
y una sensación corporal, y consigues que el
cliente se centre en los tres a la vez, esto te proporcionará un poderoso
puente hacia el pasado. Por ejemplo, supongamos que el pensamiento es: «No soy lo suficientemente bueno». Ese pensamiento
generará una emoción como el miedo. Las emociones se experimentan en el cuerpo.
Digamos que este miedo en particular se experimenta en el cuerpo como un nudo
en el estómago. Ahora tienes un poderoso puente
hacia el pasado.
Cuanto
más específico seas, mejores serán tus resultados. Si logras identificar un
patrón específico de pensamiento, sentimiento y sensación, obtendrás una guía
muy precisa. El pensamiento "No soy lo
suficientemente bueno, que me provoca miedo”, te da una señal muy específica
para llegar a su origen.
1. Encuentra
la sensación
“¡Ajá, perro!”, dijo, “¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente!
Ahora te lo pondré caliente a ti”.
La
forma más sencilla de identificar la sensación de regresión es comenzar con un
suceso desencadenante reciente. Simplemente hablar de esta experiencia hará que
la sensación aflore. Cuando esto ocurra dirige la atención del cliente hacia
esa sensación. Localiza la sensación en su
cuerpo. Luego, guía al cliente para que nombre la emoción.
Recuerda
que las emociones se localizan en el torso, principalmente en la garganta, el
pecho y el abdomen. En cuanto el cliente identifique la emoción, valida su
percepción diciendo: «¡Ahí está la sensación!». Luego, cuantifica la intensidad
de esa sensación.
2. Cuantifica
el sentimiento
Necesitas
un vínculo sólido para remontarte al suceso causal. Para cuantificar una
sensación pídele al cliente que califique su intensidad en una escala del 1 al
10. Esto construye una Escala Subjetiva
de Unidades de Malestar (ESUM), compuesta por Unidades Subjetivas de Malestar/Angustia (USM).
Para
realizar una USM, pide al cliente que se concentre en la sensación en su
cuerpo. Luego pregunta: «En una escala del 1 al 10, donde 10 es la máxima
intensidad que ha experimentado, ¿qué tan intensa es esa sensación (en tu
estómago) en este momento?».
Si
la intensidad es de siete o más tienes la suficiente para un Puente. Si es
menor a diez, obtén el permiso del cliente para intensificar esa sensación.
Aviva la llama. Dile: «Esa sensación tiene mucho que ver con el motivo de tu
visita. Necesitamos que esa sensación sea al menos de diez. ¿Estarías dispuesto
a que llegue a diez para que podamos ocuparnos de ella?». Con el permiso del
cliente, puedes proceder a amplificar la sensación.
3. Despierta
la emoción
Acto seguido bajó la tapa, avivó el fuego y añadió más leña.
El
Puente Afectivo es un proceso muy natural. También es bastante fácil de
facilitar. Simplemente pida al cliente que se concentre en la emoción, verifica
que hay un Puente fuerte y luego indícale que siga esa emoción hasta un momento
anterior en el que la sintió. El truco está en despertar la emoción con fuerza
porque se necesita un Puente fuerte que lo lleve de vuelta al Suceso
Sensibilizador Inicial. Si se menciona una sensación de miedo, pídale al
cliente que se concentre en la emoción del miedo. ¡Asegúrate de que realmente
lo sienta! ¿En qué parte del cuerpo siente ese miedo? ¿En la garganta? ¿En el
estómago? ¿En el pecho?
Mantén
el enfoque en eso mientras continúas amplificando la sensación. El enfoque
tradicional para amplificar una sensación es simplemente una sugerencia directa
de contar hacia arriba. Por ejemplo: “En un momento voy a contar del 1 al 10.
Mientras lo hago, deja que esa sensación surja con fuerza en tu interior,
entendiendo que… esa sensación está permitida. Y tu permiso para permitir que
esa sensación… sea sentida y liberada… es lo que te permite sanar”. Esto indica
al cliente qué debe hacer: dejar que la sensación llegue a diez. Luego, le
proporcionas una razón para permitir que esto suceda.
A
continuación, se continúa con sugerencias intermitentes para intensificar la
sensación. Por ejemplo: «Uno... ahí está la sensación... Dos... surge con
fuerza en tu interior... sientes la sensación», y así sucesivamente.
Una
alternativa es comenzar a contar desde el nivel de USM del cliente. Por
ejemplo, si el cliente dice que es un siete, comience a contar desde siete.
«Ahí está la sensación. Es un siete. Lo sientes en el pecho. Ya vamos por el
ocho. Sientes la sensación». Y siga contando hasta llegar a diez. Este método
se ajusta mejor a la experiencia subjetiva del cliente, pero ambos funcionan.
Cuando
llegues a diez, toma otra dosis de USM para verificar que siga siendo diez.
Pregúntale al cliente: “En una escala del 1 al 10… ¿qué tan fuerte es esa
sensación?”. Si es al menos un diez, sabes que el cliente está siguiendo las
instrucciones y ha avivado el fuego lo suficiente como para establecer un
puente de regreso al suceso sensibilizador inicial SSI.
Despertar
la emoción
Concéntrate
en ese sentimiento. A medida que te concentras en él, sigue creciendo. Ese
sentimiento tiene derecho a estar presente. Y tu permiso para permitir que ese
sentimiento se sienta y se libere es lo que te permite sanar. ¿Entiendes?
Mientras
te concentras en esa sensación, esta sigue creciendo. Al contar del 1 al 5 (o
del 7 al 10), esa sensación aflora a la superficie. Se vuelve tan fuerte y real
como nunca antes la habías experimentado. Permítete sentirla. Este es el lugar
perfecto para ello.
UNO
– Ahí está la sensación. Es esa sensación interior que simplemente no te gusta.
Puedes sentirla en tu cuerpo. No se siente bien.
DOS
– Surge con fuerza en tu interior, ahora, burbujeando hacia la superficie,
sientes la sensación. Y en el siguiente conteo, ahí está la sensación, tan
fuerte como nunca antes la habías sentido.
TRES
– Crece más fuerte, ahora, brota a la superficie, sientes la sensación.
CUATRO
– Ahora con más fuerza. ¡Sientes la sensación! Y en el siguiente conteo, como
si se abrieran de golpe las compuertas de una presa, ahí está la sensación.
¡CINCO!
– ¡Ahí está la sensación! Esa sensación es una señal del pasado. Está conectada
con cada suceso en el que alguna vez sentiste esa sensación, desde el
principio.
4. Sigue
tu intuición
Luego, el soldado se dirigió al segundo caldero, levantó un poco
la tapa y miró dentro. Allí estaba su teniente. «¡Ajá, perro!», exclamó.
«¿Estás aquí? ¡Me lo pusiste caliente! Ahora te lo pondré caliente a ti». Cerró
la tapa de nuevo y trajo otro tronco para que estuviera bien caliente.
Dado
que la mente subconsciente funciona mediante la asociación, te mostrará los
sucesos que tienen todo que ver con ese sentimiento. Pero la mente
subconsciente rara vez irá directamente al suceso sensibilizador inicial SSI. A
veces, eso es demasiado complicado, especialmente cuando el SSI se encuentra en
la primera infancia. Por lo tanto, al conectar con el pasado, indica al cliente
que regrese a un momento anterior en el que
sintió ese sentimiento (miedo, ira, tristeza, etc.).
Recuerda
que el suceso inicial SSI es simplemente la primera vez que el cliente
experimenta esa sensación. Los sucesos
posteriores se suman al patrón no resuelto, aumentando la presión interna. Por
eso queremos realizar la mayor parte del trabajo durante el suceso inicial SSI.
Es el suceso con menor carga emocional, lo que facilita mucho afrontarlo y
sentirlo.
Los
sucesos sensibilizadores posteriores, SSP, representan problemas más acuciantes
porque la presión es mayor en un suceso sensibilizador posterior, SSP, que en
uno inicial, SSI. Como resultado, es más probable que se produzca un Suceso
Sensibilizante Posterior (SSP) simplemente porque la carga emocional en ese
suceso es más intensa.
Si
varias emociones contribuyen al problema, elige la de mayor intensidad para
volver a conectar con ella. Recuerda que necesitas una conexión sólida para
llegar al suceso inicial SSI. Toma una unidad de malestar USM y concéntrate en
la que tenga mayor carga emocional. ¡La intensidad emocional es como el
combustible para un cohete!
La
cadena de sucesos que genera los síntomas está conectada por la misma emoción.
Ese es el puente. El secreto para volver a conectar con la emoción es
asegurarse de seguir una emoción real como el miedo, la ira o la tristeza, y
luego mantenerse fiel a ella. Si intentas conectar con la ansiedad o la
depresión, no llegarás a ninguna parte. Necesitas una emoción real.
Al
mantener el enfoque en una emoción específica —el miedo, la tristeza, la ira—
puedes ir saltando de un nenúfar a otro, hasta regresar al suceso inicial, SSI.
Pero no cambies de rumbo a mitad de camino. Si estás retrocediendo por la
tristeza, mantente en la tristeza. Si estás siguiendo la ira, mantente en la
ira.
Otras
emociones se irán revelando a medida que retrocedas a sucesos cada vez más
antiguos. Anótalas, pero mantén la atención en la emoción principal que
elegiste para conectar con el pasado. Ese es el sentimiento que estás siguiendo
hasta su origen. Los sucesos posteriores aportan aspectos adicionales al patrón
general. Esto facilita que te desvíes del camino. Por ejemplo, si estás
siguiendo la ira y esta se transforma en miedo, mantén el enfoque en la ira.
Una vez que te hayas comprometido con un punto de conexión específico, mantén
el enfoque en ese sentimiento hasta llegar al
final del camino.
Afectar
el patrón del puente
¡Ahí
está la sensación! Voy a contar del 5 al 1. Al llegar al 1, tu mente te
transporta a una escena, situación o suceso anterior que tiene todo que ver con
esa sensación.
CINCO
– Un viaje al pasado.
CUATRO
– A una escena, situación o suceso significativo para ese sentimiento.
TRES
– Es posible que ahora sientas que tus brazos y piernas se están volviendo más
pequeños a medida que tu mente te lleva cada vez más atrás en el tiempo.
DOS
– Pasando directamente a ese suceso significativo. La escena se vuelve vívida,
real y claro. Y en el siguiente conteo, ahí estás, tan real como la primera
vez.
Y UNO – Ahí estás. Di, Aquí estoy... [espera a que el
cliente repita]... Y siento [ponle un final]... [espera a que el cliente
repita].
Una
vez que haya verificado que (a) el cliente está presente en el suceso y (b) el
cliente todavía siente la emoción, puede proceder a descubrir la historia sobre
lo que sucedió en ese suceso.
Resistencia a la liberación
Si
la ira se convierte en miedo no te desvíes. No te dejes llevar por el miedo. El
miedo es, en realidad, resistencia. La forma de lidiar con la resistencia es
liberarla. Si no lo haces la situación volverá a empeorar y perderás el puente
hacia el suceso inicial SSI. Pero si liberas el miedo, descubrirás que la ira
está ahí mismo, debajo. Valida la ira. Permítele estar ahí. Luego, aléjate de
ella.
A
la mayoría nos han enseñado que la ira es mala. Por lo tanto, el primer paso
para lidiar con ella puede ser aprender a no tenerle miedo. La ira es una
emoción humana natural. Existe por una razón: nos da poder ante una amenaza. Y
cuando nos lastiman, sentimos ira. ¡Eso es bueno! La ira nos motiva a actuar para sentirnos mejor. El problema con esta ira es que se queda atrapada en el interior
lastimando al paciente y a todos sus seres queridos. Así que, permite a la ira
estar presente.
Reconoce
que este suceso es algo que el subconsciente ha estado procesando durante años,
generando malestar. Admitir "¡Siento rabia!"
puede ser una revelación para el cliente al que se le ha enseñado a reprimir
sus sentimientos negativos. Empiezan a reconocer que no pueden evitar sentir
rabia por lo que les hicieron. Afirmaciones como "¡Siento rabia! ¡La
siento en mi cuerpo! ¡Tengo derecho a sentir esto! ¡Este es mi sentimiento!"
ayudarán a que la rabia aflore y alimentarán el entusiasmo del cliente por
expresarla.
Para
liberar la ira comienza con lo más general y luego avanza hacia lo más
específico. Comienza liberando todos los pensamientos y sentimientos asociados
con el suceso en sí (es decir, lo que sucedió). Luego, libera los pensamientos
y sentimientos específicos hacia las personas involucradas (es decir, el
agresor y cualquier otra persona presente). A menudo, el agresor era un ser
querido: padre, madre, abuelo, abuela, cuidador, hermano/a, etc. Expresarlo
solo puede mejorar las cosas. ¡Así que aviva la llama! Luego, anima al cliente
a expresar cómo se siente. Cuanto más se concentre el cliente en los
sentimientos y sensaciones asociados con la persona que lo lastimó, más energía
tendrá disponible para liberar.
“Algo
que me llamó mucho la atención, y que todos experimentaron durante su servicio
militar, fue una terrible sensación de traición. Todos se sentían traicionados
por un oficial superior, por su rama del servicio, por su país o por alguien o
algo. Esto se sumaba a cualquier otra traición que ya hubieran sufrido en la
vida. La ira que albergaban a menudo mantenía vivo un trauma. Querían conservar
esa ira y esa sensación de traición para mantener vivos los pensamientos de
castigar a quien o lo que fuera que les causara enojo. Es como beber veneno y
esperar que la persona con la que estás enojado enferme y muera.”
Reprimir
la ira consume mucha energía. ¡Esa energía puede utilizarse para sanar! Cuando
la ira aflora disminuir su intensidad proporciona alivio inmediato. Comienza
pidiendo al cliente que califique el nivel de ira que siente en su cuerpo con
la Escala Subjetiva de Unidades de Malestar ESUM (SUDS en inglés). Observa que distinguimos entre Unidad Subjetiva de Malestar y Escala Subjetiva de Malestar
El
golpeteo (tapping) liberará la ira leve pero tener una almohada a disposición
del cliente para golpearla es ideal para purgar una herida con absceso. Cuanto
mayor sea la ira mayor deberá ser el movimiento. Ajusta la fuerza del
movimiento a la intensidad del sentimiento. Molestia o irritación se sitúan en
un nivel de intensidad menor que enojo o furia. Sin embargo, el grado de ira
que experimenta el cliente no siempre es evidente. He tenido clientes que
parecían tranquilos y luego informaban sentir rabia.
¡Enfrentarse
a las viejas figuras de autoridad y mandarlas al infierno sienta de maravilla!
Dale al cliente una almohada enorme para que la use y observa su sonrisa
mientras la presiona, la libera y expresa su ira en ella por primera vez.
Permítele descubrir que está bien sentir esta emoción tan prohibida. No le caerá un rayo ni nadie morirá si
libera su ira de forma saludable.
A
medida que el cliente libera sus sentimientos hacia el agresor se le permite
hablarle directamente y encontrar las palabras que expresen esa emoción. Se le
permite decir lo que sea necesario. La única regla es desahogarse por completo. Decir en voz alta: «¡Me hiciste daño!
¡Hiciste mi vida miserable! ¡Te odio!» no es ser negativo. Es, finalmente,
admitir la verdad de cómo te sientes. Y ya sabes lo que dicen: «La verdad os
hará libres».
Decir:
«¡Me hiciste daño! ¡Me hiciste sentir mal!» no convierte al cliente en una mala
persona. Le ofrece validación, alivio y empoderamiento, y le recuerda que todos
sus sentimientos son válidos, incluso los de enojo. Decir: «No tengo que cargar
con esto el resto de mi vida», recuerda al cliente que hay una buena razón para
liberar ese sentimiento. Todo el dolor que ha soportado a causa de este suceso
o persona finalmente puede liberarse.
Es
importante comprender que lo que faltó la primera vez fue la expresión de esos malos
pensamientos, malas palabras y malos sentimientos. Desahogarse pone fin al dolor. El
cliente necesita saber esto. También necesita saber que los sentimientos son
finitos. Incluso la ira, el resentimiento, la rabia, la condena y el odio no
durarán mucho cuando se les permite, se sienten y expresan. Liberarlos crea
espacio para que los buenos sentimientos fluyan de nuevo en el cliente. Como resultado,
el cliente experimentará un nuevo nivel de paz y claridad, lo que puede abrir
la puerta a una sanación más profunda.
Liberar
la ira es un acto de empoderamiento que disipará el miedo y la resistencia
innecesarios, facilitando la identificación del sentimiento inicial SSI. No te
preocupes por perder el Puente. Esa señal proviene del suceso que la originó.
No se ha ido. Y una vez que el miedo que bloqueaba la expresión desaparezca el
cliente podrá afrontar la verdad sobre el profundo dolor que le causaron esas
experiencias pasadas.
El
leñador
Aquí
tienes un movimiento de yoga muy útil, diseñado específicamente para liberar la
ira. El leñador se coloca con los pies firmemente
apoyados en el suelo, las rodillas ligeramente flexionadas y los talones separados
unos sesenta centímetros. Levanta los brazos juntos por encima de la cabeza con
las manos juntas y arquea ligeramente la espalda. Luego, emitiendo un sonido de
«ah» al bajar, balancea la parte superior del cuerpo hacia abajo, pasando las
manos entre las piernas, como si estuviera blandiendo un hacha.
El
movimiento debe ser suave y rápido, emitiendo la mayor fuerza y potencia
posible, mientras el sonido es pleno y fuerte: «¡Ja!». Como ejercicio, se puede
repetir de cinco a diez veces en una sesión. La sensación de energía se
extenderá por la parte superior del cuerpo al cumplir su propósito de liberar
la ira.
Puedes
adaptar el ejercicio del leñador a las sesiones de trabajo. Por ejemplo, puedes
usarlo como calentamiento para la terapia con almohadas o como tarea para
liberar la ira acumulada. ¡Encuentra formas creativas de animar a tus clientes
a expresarla!
Regresión espontánea
El
enfoque más común para el Puente
Afectivo es provocar una emoción y seguirla hasta sucesos pasados. Sin
embargo, el diablo trabaja con la Naturaleza. Sabe que, tarde o temprano,
ocurrirá una regresión. Solo tienes que observar y esperar. A menudo, los
cambios en el cuerpo indicarán que el cliente está regresando a un suceso
pasado. Debes observar con atención porque el cliente puede estar tan
preocupado por a dónde lo lleva su mente que no te lo dirá. ¿Qué está pasando?
Observa el cuerpo. El cuerpo nunca miente.
Es
posible que observes que los ojos se mueven de un lado a otro detrás de los
párpados, lo que indica actividad visual. Esto puede ir acompañado de un ligero
cambio en el tono de voz. Por ejemplo, el paciente podría empezar a hablar más
bajo o con un tono más infantil. Podrías observar una reacción física como
rubor, espasmos o temblores. Una lágrima podría rodar por su mejilla.
El
cliente podría decir algo como: «Recuerdo cuando murió mi perro». Esto indica
que la mente subconsciente lo ha llevado a ese suceso. Algo está aflorando a la
conciencia. A medida que el suceso emerge a la superficie de la conciencia el
cliente regresa a la emoción. Cuando esto sucede puede que sientas la tentación
de explorar lo que está ocurriendo, pero es demasiado pronto. Debes asegurarte
de tener un puente lo suficientemente sólido para llegar al estado emocional
inicial. Mantén el enfoque en la emoción.
Algunos
clientes regresan espontáneamente a un suceso doloroso. Cuando esto sucede,
pueden reaccionar de forma repentina. Esto indica que su mente subconsciente
confía lo suficiente en ti como para mostrarte el origen del dolor. Te está
diciendo que busca alivio. ¡Son excelentes noticias! Pero puede ser una gran
sorpresa ser transportado repentinamente a una escena de la infancia que no
resulta nada agradable.
Si
bien la mente subconsciente puede estar lista para afrontar la situación, eso
no significa que la mente consciente esté preparada. Es necesario animar al
cliente a permitir que la emoción esté presente, brindándole un entorno seguro,
manteniendo el enfoque en la emoción y trabajando con rapidez.
#1.
Proporciona seguridad
La
prioridad número uno es la seguridad. Cuando la mente subconsciente lleva al
cliente a un suceso doloroso del pasado ten en cuenta que lo que la mente
consciente desea es una sensación de control. El problema es que la mente
consciente no puede controlar una emoción. No tiene ese poder. Tú sí. Tranquiliza al cliente diciéndole que tiene la situación bajo control. Hazle saber que todo
está sucediendo exactamente como debe ser, y tú sabes exactamente qué hacer.
Recuerda
al cliente que: “¡Ese sentimiento tiene todo que ver con el motivo por el que
estás aquí! Si puedes sentirlo, puedes sanarlo. ¡El único lugar donde puede
hacerle daño es cuando está atrapado en tu interior!”
#2.
Concéntrate en el sentimiento
La
mente consciente tiene el poder de bloquear el sentimiento. Necesitas que el
cliente siga tus instrucciones para que puedas ocuparte de ello. Da buenas
razones para permitir que el sentimiento aflore con fuerza. Luego,
inmediatamente da la orden: Mantente enfocado en eso.
sensación. Alimenta el fuego manteniendo el foco de atención en la
sensación del cuerpo.
Esa
sensación es la forma en la que la mente subconsciente se comunica, y está
diciendo: ¡Oye! ¡Aquí hay un problema! Al seguir
esa sensación, ya sea consciente o inconscientemente, el cliente se ve inmerso
espontáneamente en una escena, una situación o un suceso que tiene todo que ver
con ella. Mantén la mente consciente enfocada en la sensación. Eso es lo que
requiere sanación.
Dile
al cliente: «Tu subconsciente nos acaba de mostrar lo que necesita sanación.
Permítete concentrarte en esa sensación». Luego, pasa directamente al proceso
de descubrimiento y averigua qué está sucediendo en esa situación que provoca
esa sensación.
#3.
¡Trabaja rápido!
A
medida que avanzas en el proceso de descubrimiento, trabaja con rapidez. Debes
anticiparte a las estrategias de afrontamiento que el cliente haya aprendido.
No le des tiempo para pensar. Recuerda que pensar solo entorpece el proceso.
Recuerda
al cliente: ¡No pienses! Siente la respuesta.
Luego, pasa directamente al proceso de descubrimiento. Debes trabajar con
rapidez para adelantarte a la mente consciente. A la mente consciente se le ha
enseñado a evitar las sensaciones incómodas, especialmente cuando no tienen
sentido.
Cuando
un sentimiento surge de la nada, es irracional. Debes darle al cliente una
razón para que permanezca presente en el suceso el tiempo suficiente para
descubrir qué está sucediendo. Por ejemplo: “Tu subconsciente sabe por qué
estás aquí. Nos trajo aquí por una razón, para que puedas sanar. ¡Permítete
concentrarte en el sentimiento! La primera impresión”.
Recuerda
que cada sentimiento tiene una razón de ser. Algo lo provocó. Debes descubrir
qué sucedió para que ese sentimiento desapareciera. Ese es el propósito del
proceso de descubrimiento.
Resumen
Todos
los sucesos están conectados por un hilo conductor. Este hilo puede ser un
pensamiento, una sensación física o una emoción. Si bien puedes usar cualquiera
de estos elementos para volver al origen del problema, Puente Afectivo te
ofrece un enfoque muy orgánico para guiar al cliente hacia la raíz del mismo.
Esto se debe a que lo que mantiene vivo el recuerdo es la emoción. Y es la carga emocional atrapada en el suceso lo que mantiene
activo el problema.
Sea
cual sea ese sentimiento —miedo, ira, tristeza o cualquier otro—, algo lo
provocó. Pero para identificar el suceso que lo originó necesitas un puente
sólido. Cuanto más intenso sea el sentimiento más fuerte será el puente hacia
el pasado. Este es el secreto para volver al pasado: asegúrate de tener un
puente sólido.
La
forma de acceder a un puente fuerte es concentrarse en él. Necesitas que la
mente consciente se enfoque en una sola cosa.
Mantén el enfoque en un solo pensamiento, un solo sentimiento o una sensación
específica en el cuerpo. Recuerda que ese pensamiento, sentimiento o sensación
es una señal que surge del suceso que lo causó. Actúa como un GPS. Todo lo que
necesitas hacer es mantener la mente consciente enfocada en eso, y es como apuntar al suceso sensibilizador
inicial, SSI.
Una
vez que hayas establecido un vínculo sólido solo tienes que indicarle al
cliente que recuerde un momento anterior en el que tuvo ese pensamiento, o
sintió esa emoción. Confía en que la mente subconsciente te guiará.
Los
pasos del proceso de transición son:
1. Encuentra la sensación en el
cuerpo
2. Cuantifica la sensación
3. Despierta el sentimiento
4. Sigue tu intuición
CAPÍTULO 12: Localiza
el suceso sensibilizador inicial (SSI)
Entonces, el soldado quiso ver quién podría estar encerrado en
la tercera caldera. ¡Resultó ser un general! «¡Ajá, perro!», dijo, «¿Estás
aquí? ¡Me has puesto las cosas calientes! Ahora te las pondré yo a ti». Y cogió
el fuelle e hizo que el fuego del infierno brotara más fuerte bajo ellla.
El
proceso de retroalimentación revelará una serie de Sucesos Sensibilizantes
Posteriores, SSP. El objetivo es localizar el suceso sensibilizador inicial o SSI,
para poder identificar todos los factores que contribuyen al problema del
cliente. Una vez que sepas qué causa el problema, podrás solucionarlo. Elimina
todo y no quedará nada que pueda causar problemas. Así se obtiene un resultado
duradero.
La
regresión no revela los hechos sobre lo sucedido. Revela cómo la mente
subconsciente registró el suceso. La regresión permite descubrir la historia de
cómo se percibió esa experiencia específica y cómo se respondió a ella mental,
emocional y fisiológicamente en ese momento. Eso
es todo.
Cuando
una persona experimenta estrés, ciertos aspectos de lo que sucede pueden
distorsionarse o pasar completamente desapercibidos. Esto se debe a que el
pensamiento se desconecta cuando nos enfrentamos a una amenaza percibida para
la supervivencia. En esos casos, la experiencia no se registra con precisión.
Si la situación fue demasiado abrumadora, probablemente se produjo una
represión.
La
represión es un mecanismo sano de autoprotección necesario para la
supervivencia en las primeras etapas de la vida. El problema es que contribuye
a problemas en la edad adulta. Incluso si el cliente regresa a una etapa
posterior En un suceso recordado conscientemente, habrá aspectos de esa
experiencia que no han sido accesibles a la conciencia. Esto generará
resistencia.
Resistencia
El
proceso de descubrimiento hace consciente lo inconsciente. Como resultado,
siempre habrá cierta resistencia a permitir que los detalles lleguen a la plena
consciencia. La mente consciente, naturalmente, querrá cuestionar el proceso.
No permitas que eso suceda. Mantén el enfoque en la sensación. La sensación es
la llave que abre la puerta al suceso. Cuando cuentes hacia atrás para el
suceso, no le des al cliente tiempo para pensar. Por ejemplo: “5, 4, 3, 2, 1 –
¡VE (ESTATE) AHÍ!”
La
primera sugerencia es estar presente. Quieres que el cliente se involucre en el
suceso. Para verificar que lo esté haciendo, usa la autosugestión. Pídele que
diga: «Aquí estoy», y espera a que lo repita. Esto le indica que se involucra
por completo en el suceso. Luego, añade: «Y siento [añade una frase final]», y
espera a que lo repita. Esto te permite verificar que el cliente aún está
conectado con sus sentimientos.
Si
el cliente duda, verifica si la sensación persiste: "¿Verdadero o falso,
siente la sensación?".
Si
el cliente ha perdido la conexión, hay que recuperarla. Es así de sencillo.
Empiza de nuevo. Provoca la conexión, cuantifícala, amplifícala, vuelve a
conectar. Trabaja rápido. No des tiempo al cliente a pensar. “5, 4, 3, 2, 1: ¡VE
(ESTÉ) AHÍ! ¿Cuál es la primera impresión?”
Nunca
pases al siguiente paso hasta que el cliente haya completado con éxito el paso
en el que te encuentras. Haz que el cliente se responsabilice de los resultados.
Si el cliente dice: «No lo sé» o «Nada», no está participando en el suceso.
Retrocede un paso y vuelve a conectar con la sensación. Mantén siempre el
enfoque en la sensación. Así es como se comunica la mente subconsciente.
Descubrimiento preliminar
Una
vez que el cliente ha completado satisfactoriamente los pasos iniciales del
suceso, a continuación se plantean las tres primeras preguntas para descubrir
información relevante.
Mantente
enfocado en esa sensación (de miedo) en tu (instinto)...
1. Primera
impresión: ¿parece de día o de noche?
2. Primera
impresión: ¿te sientes como si estuvieras dentro o fuera?
3. Primera
impresión: ¿Sientes que estás solo o acompañado?
El
propósito de estas tres primeras preguntas es fomentar la reviviscencia. El
cliente no recuerda el suceso, sino que se sumerge en él y lo revisita a través
de los ojos de su yo más joven. Esto permite acceder a los detalles ocultos que
yacen en el suceso.
Observe
cómo estas preguntas comienzan con la perspectiva más general y gradualmente se
van concretando. ¿Se centran en detalles más específicos del suceso? Estos
guían al cliente para que se identifique más plenamente con la escena. No se
salte esta etapa crucial del proceso de descubrimiento.
En
cuanto el cliente responda a la primera pregunta, ¡ya estás dentro! Has logrado
destapar la olla. Esto permitirá que todos los detalles de lo que está
sucediendo afloren a la conciencia. La información clave que necesitas
descubrir es quién, qué, cuándo, dónde y cómo.
1. ¿Quién más está ahí?
2. ¿Qué está sucediendo?
3. ¿Cuándo tuvo lugar este
suceso? (¿A qué edad?)
4. ¿Dónde se desarrolla esta
escena? (Patio de la escuela, sala de estar, dormitorio, etc.)
5. ¿Cómo se siente el cliente
ante esto?
Las
preguntas de sondeo se formulan siempre
en presente para animar al participante a revivir el suceso en lugar de
simplemente recordarlo. Utiliza lenguaje claro y conciso, recurriendo
principalmente a preguntas de opción múltiple o frases abiertas. De esta manera
evitarás influir en el participante.
Recuerda
que una persona bajo hipnosis es altamente sugestionable. Preguntas como
"¿Estás con mamá?" o "¿Sientes miedo?" actúan como
sugerencias. En cambio, "¿Estás solo o acompañado?" o "¿Qué
sientes?" solo buscan obtener las percepciones del cliente. Esto te
permitirá evitar que los resultados se vean afectados.
Prueba para el suceso causal o inicial (SSI)
Al
realizar el proceso de conexión inversa, el objetivo es localizar el suceso
inicial, SSI. No es necesario dedicar mucho tiempo a descubrir todos los
detalles en un suceso posterior, SSP. ¡Concéntrese en el objetivo! Un análisis
preliminar le dará una idea general de lo que sucede en ese suceso. Luego, una
vez que comprenda la historia, realice una prueba para el SSI.
El
proceso siempre sigue los mismos pasos.
1. Un puente hacia un suceso
anterior.
2. Investigación preliminar para
hacerse una idea de la historia.
3. Prueba para el SSI.
4. Continúa retrocediendo hasta
que localices el SSI.
Las
siguientes cuatro pruebas te
ayudarán a tener la seguridad de que, efectivamente, has localizado el suceso
causal.
#1.
La Prueba de Edad
El
problema no radica en lo que ocurrió en el
incidente, sino en cómo se interpretó lo sucedido en ese momento. Esto tiene
que ver directamente con la edad de la persona involucrada. La primera prueba
para la Evaluación de Impacto en el
Suceso (EIS) es la Prueba de Edad.
¿Qué edad tenía el cliente en el momento del incidente?
En
la mayoría de los casos, el suceso causal o inicial, (SSI) se presenta antes de
la formación de la Facultad Crítica,
alrededor de los cinco o seis años. Antes de esto el niño carece de la madurez
cognitiva y emocional necesaria para comprender su experiencia. Las situaciones
en la infancia pueden malinterpretarse fácilmente. Esto es precisamente lo que
observamos en las sesiones de regresión. En la mayoría de los casos, la causa
del problema resulta ser insignificante.
No
todos los sucesos traumáticos infantiles ocurren en la infancia. Un suceso
traumático en la edad adulta podría considerarse un suceso traumático infantil.
Por ejemplo, un acto de violencia, una violación o sobrevivir a un accidente
automovilístico grave podrían ser un factor desencadenante. Sin embargo, es
necesario realizar pruebas. Un suceso traumático en la edad adulta podría ser
simplemente un suceso que produce síntomas. El Dr. Robert Scaer es neurólogo y
psicólogo especializado en trauma. Descubrió que los pacientes que no
respondían al tratamiento estándar para lesiones físicas a menudo presentaban
un trauma subyacente no resuelto en la infancia.
Estos
pacientes continuaron sufriendo dolor persistente y síntomas crónicos porque no
se trataba solo de una lesión física. Existía un problema emocional subyacente
que les impedía sanar. Psicológicamente, estaban atrapados en una experiencia
traumática que los había sensibilizado desde muy temprana edad. Era este trauma
temprano el que clamaba por una solución a través de los síntomas. El suceso
que ocurrió más tarde en la vida simplemente actuó como desencadenante del
patrón subyacente no resuelto.
Si
tu cliente recuerda un suceso traumático de la adolescencia o edad adulta no
des por sentado que has encontrado el origen del suceso traumático.
Compruébalo. Verifica que realmente has encontrado el suceso causal. Algunos
sucesos traumáticos pueden ser experiencias intensas y aterradoras. Esto se
debe principalmente a la presión interna que se ha ido acumulando con el
tiempo. Cuando la mente subconsciente te lleva a un suceso traumático ten en
cuenta que hay mucha intensidad emocional atrapada en él. Esto se debe al
efecto acumulativo. Como resultado, la experiencia de ese suceso fue mucho peor
de lo que debería haber sido.
Liberar
primero la carga emocional atrapada en el origen del suceso traumático, SSI,
reducirá la carga general ya que habrás eliminado la fuente de energía que
alimentaba los sucesos posteriores. Entonces podrás volver a sanar el trauma
adulto del suceso (y debes hacerlo), y verás que la intensidad del suceso se
reducirá significativamente.
Pero
para acceder al suceso sensibilizador inicial SSI necesitas ganarte la
confianza de la mente subconsciente pues la directiva principal de la mente
subconsciente es proteger. Si el cliente se encuentra en una situación difícil
y aterradora el primer paso siempre es brindarle seguridad. Tranquilízalo y
asegúrale que puede con la situación. Luego, ayúdalo a liberar parte de la
energía atrapada en el suceso.
No
es necesario resolver toda la experiencia en una sesión. Simplemente alivia la
presión para que el cliente pueda hablar. Luego asegúrale que te ocuparás de la
situación en breve. Indícale que guarde la
consulta para que puedas retomarla más tarde. La mente subconsciente necesita
saber que no vas a dejar la situación en suspenso. Hazle saber que no estás
ignorando su petición de ayuda. Luego, vuelve a centrarte en la sensación. Esa
sensación proviene del origen del suceso traumático, SSI. Concéntrate en la
sensación y da la instrucción de volver a la primera vez que la sintió el cliente. Si hay suficiente presión,
podrías tener suerte y llegar directamente al suceso sensibilizador inicial.
¡Genial!
La
mayoría de las veces, sin embargo, la mente subconsciente te llevará a un
suceso anterior. Como un insecto atraído por la luz, el subconsciente se siente
atraída por los sucesos que emiten la señal más fuerte. Ese no es el SSI. El SSI
es casi siempre el eslabón más débil de la cadena de sucesos.
Esta
es la razón principal para trabajar en el SSI. La carga emocional en el SSI es
mucho menor. Esto significa que hay menos resistencia que afrontar. Es mucho
más fácil, tanto para ti como para el cliente, manejarlo la primera vez que
intentar procesar una gran cantidad de energía acumulada en un suceso
posterior. Además, no correrás el riesgo de retraumatizar al cliente
obligándolo a revivir un suceso horrible en la edad adulta. Eso simplemente no
es necesario.
Liberar
la carga emocional en el origen del trauma, SSI, ayudará a restablecer el
equilibrio del sistema mente-cuerpo. Como resultado, el cliente se sentirá más
tranquilo y relajado y podrá pensar con mayor claridad. Esto facilitará
enormemente todo lo que hagas a partir de ese
momento.
#2.
La prueba de sentimientos
El
niño no tiene la capacidad de regular los sentimientos y las emociones porque
su cerebro aún está en desarrollo. Como resultado, las cosas pequeñas pueden
parecerle insuperables. Si bien el SSI puede parecer insignificante a la
conciencia adulta para el niño, lo que está
sucediendo puede sentirse abrumador. Aquí es donde entra en juego la segunda
prueba para el SSI.
La
prueba de los sentimientos consiste en preguntar al niño: "¿Esa sensación
es nueva o familiar? ¿Esa sensación de miedo [en el estómago] es nueva o es una
sensación antigua y familiar? ¿Esa sensación de tristeza [en el corazón] es
nueva o familiar?"
Si
te encuentras en la SSI la sensación que intentas recuperar será nueva. Esto se
debe a que la SSI representa la primera vez que el cliente experimenta esa sensación. Sin embargo la prueba no es la cuestión.
Recuerda que estás tratando con las percepciones de un niño. Si hay algo nuevo
en el suceso el niño podría decirte que la sensación es nueva cuando, en
realidad, no lo es.
Si
se trata de un niño muy pequeño, es posible que
no siempre obtengas información precisa. Por eso necesitamos realizar varias
pruebas. Los niños carecen de la capacidad de interpretar las cosas con
exactitud. Además, los niños pequeños compartimentan sus sentimientos. Un niño
puede sentirse bien en un momento y mal al siguiente. Puede que te diga que el
mal sentimiento es nuevo, cuando no lo es. Simplemente, el niño no lo siente en
ese momento. Independientemente de la respuesta, pide al paciente que recuerde
la primera vez que sintió ese sentimiento.
Si
el cliente te dice que la sensación es antigua y familiar, retrocede aún más en
el tiempo. Si te dice que la sensación es nueva, retrocede aún más. Da la
siguiente instrucción: «Concéntrate en esa sensación y recuerda la primera vez
que la sentiste. Esa es la prueba».
La
prueba consiste en la respuesta del cliente a tu instrucción de volver al
momento inicial. Si la sensación es realmente nueva, el cliente volverá al
mismo suceso. Si el cliente regresa a un suceso anterior, entonces sabes que
ese suceso fue un suceso sensibilizante posterior, SSP. En este caso, continúa
con el puente hacia atrás y sigue probando.
Si
el cliente regresa al mismo suceso, probablemente se trate del suceso inicial, SSI.
Sin embargo esto puede ser un poco complicado ya que a veces el cliente regresa
al mismo suceso pero unos minutos u horas antes de la escena en la que se
encontraba la primera vez. Esto puede brindar un inicio más preciso para la
historia y el punto de partida para el trabajo con el niño interior.
La
prueba de la edad se basa en la formación de la facultad crítica. Pero descubrí
que, en la mayoría de los casos, el suceso inicial SSI se localiza antes de los
tres años. Si se considera la prueba de los sentimientos, esto empieza a tener
sentido. Todas las emociones básicas —miedo, ira, tristeza, dolor— suelen
haberse experimentado a los dos o tres años. Si el paciente tiene 12 años es
improbable que se haya encontrado la SSI. Si tiene cinco, tal vez. Si ha
regresado al útero, ¡bingo!
#3.
La prueba de seguridad
Si
se encuentra en el SSI, el niño no verá lo que está a punto de suceder porque
no hay nada en su historial con lo que comparar. Por lo tanto, no existe un
sistema de alerta. El SSI comienza en el momento en que el niño es tomado por
sorpresa. Si el cliente supera la Prueba de Edad y la de Sentimientos, la
tercera prueba es la de Seguridad.
Indica
al cliente que vaya a antes de que ocurra algo
malo. Podrían ser minutos, horas, días o incluso más. Pero, si logras
identificar el momento previo a que se desarrolle el drama, el niño se sentirá
bien. No habrá ocurrido nada malo, por lo que se sentirá bien consigo mismo,
feliz, satisfecho y completamente ajeno a lo que está por suceder. Aquí, debes
estar atento a la contaminación. Los niños pequeños no tienen la capacidad de
experimentar más de una emoción a la vez. La capacidad de experimentar
sentimientos mixtos viene con la madurez emocional. Si deseas información
precisa, asegúrate de hablar al niño.
Si
el cliente manifiesta sentimientos encontrados o miedo anticipatorio antes del
suceso, ese miedo puede provenir de un suceso anterior, o viene de la Conciencia Adulta. A menudo, es la
Conciencia Adulta la que toma el control. En ese caso, recuuerda al cliente que
esa parte de sí mismo debe quedar en segundo plano.
Si
el niño experimenta miedo anticipatorio, no estás en el suceso origen, SSI.
Vuelve a un punto donde el niño aún se sienta seguro y protegido. Luego, avanza
hasta que el cliente experimente esa sensación.
#4.
El patrón CESA
Es
posible que un cliente participe en un suceso antes de los 5 años, informe que
la sensación es nueva, se sienta seguro y protegido antes de que comience la
acción, y aún así se encuentre en un estado de
estrés emocional. Sé que es frustrante. Pero no te preocupes. Existe una prueba
más que, combinada con las anteriores, te brinda una forma confiable de
verificar que has localizado un estado de estrés emocional.
La
característica distintiva del SSI es lo que yo llamo el Patrón CESA. Este
acrónimo define los cuatro aspectos que debes tener en cuenta al realizar el
trabajo de descubrimiento: CESA significa Choque, Energía, Soledad y Ausencia.
(SEAL en inglés, que es acrónimo de Shock, Energy, Alone y Lack)
La C
significa Choque, golpe. Un sensibilizante inicial, SSI, es siempre un suceso
que comienza con un shock o sorpresa. Recuerda: es algo nuevo. Algo sucede.
Sucede repentinamente. El niño no lo ve venir. Y como es inesperado, envía un golpe
a través del sistema nervioso del cuerpo. Antes de esto el niño se siente
seguro y protegido. Todo está bien en el mundo. Un niño simplemente estará
bien. Un bebé estará en un estado de conciencia muy relajado y difuso. Pero entonces,
¡ZAS! Sucede algo que lo cambia todo. Ese es el momento preciso en que ocurre
el SSI.
La
conmoción capta la atención, concentrándola en lo que está sucediendo AHORA. La
conmoción es como una ola que se propaga por el sistema nervioso. Esta es una
respuesta biológica normal ante algo inesperado. El problema es que cualquier
percepción de amenaza genera una respuesta de tensión, de estrés en el cuerpo.
Esto provoca que el cuerpo se inunde de hormonas del estrés, como la adrenalina
y el cortisol, que lo ponen en estado de máxima alerta.
Las
hormonas del estrés no son agradables. Generan tensión en el cuerpo. Ni
siquiera tiene que tratarse de una amenaza real. La mente subconsciente no
distingue entre lo real y lo imaginario. Si se siente real, entonces debe ser
real. El shock lo convierte en una amenaza muy real. Y como este suceso nunca
se resolvió, el cliente ha estado atrapado en esa experiencia desde entonces.
La clave para sanar esto reside en liberar la energía del suceso.
La
E significa Energía. En cuanto liberes la tensión inicial el sistema
mente-cuerpo comenzará a relajarse. Es como contener la respiración. Al
soltarla, te sentirás mejor. La liberación pone fin al problema.
Si
bien pueden existir múltiples factores que contribuyan al problema, es ese
impacto inicial en el sistema lo que lo desencadena. Y dado que la SSI es un
suceso que aún no ha terminado la mente subconsciente continúa aferrándose a él
como si fuera un peligro real e inminente. Esto
deja al paciente atrapado en la energía de un suceso pasado, reviviendo
constantemente los pensamientos, sentimientos y reacciones, incluyendo todo el
estrés y la tensión internos asociados a esa experiencia.
Como
la situación aún no se ha resuelto, cada vez que ocurre algo que recuerda al
cliente esa situación se activa un desencadenante. Tú lo sabes. Cuando una
persona se activa, revive el suceso —consciente o inconscientemente— y la
respuesta al estrés se activa repetidamente, lo que agrava el problema.
La
energía atrapada en el suceso es demasiado para que el sistema nervioso del niño
la maneje. Le resulta abrumadora. Como resultado, la interpreta como una
amenaza. Cualquier percepción de amenaza genera miedo. ¡El miedo es lo que nos
dice que nos pongamos a salvo, ahora mismo!
El
miedo es una emoción. Y las emociones no surgen de la nada. Lo que sucede es
una historia basada en las percepciones del niño. Esta es la información que
necesitas descubrir para superar la prueba SSI. ¿Qué ve, oye, huele, saborea y
siente el niño? ¿Qué le hace pensar? ¿Cómo interpreta el niño lo que sucede?
¿Cómo le hace sentir? ¿Cuál es el pensamiento
específico responsable de generar esa emoción?
¡El
diablo está en los detalles! Detrás de las emociones, hay un pensamiento. Esa
es la causa de la emoción. Por ejemplo, un paciente regresa a un suceso de su
infancia. El proceso de descubrimiento revela que lo que sucedía era que su
madre estaba distraída por las exigencias de tener demasiados hijos. (La
paciente creció con 12 hermanos). Ser la menor de ellos significaba que sus
necesidades no siempre se satisfacían de forma rápida o adecuada. Como
resultado, la niña llegó a la conclusión: «No soy deseada,
o querida». Esa es una decisión de la Mente.
Lo
que siguió fue una cascada de pensamientos y sentimientos relacionados con el
suceso. El pensamiento «No soy querida» generó
una sensación de tristeza. Esto, a su vez, generó otro pensamiento basado en la
lógica infantil: «Si no soy querida... no sobreviviré»,
lo que generó un miedo intenso. Así es como suele desarrollarse un suceso: se
va revelando por etapas, muchas de ellas basadas en una percepción errónea.
La
verdad es que la querían. De hecho, sobrevivió. Pero su subconsciente lo
ignoraba porque, inconscientemente, una parte de ella seguía anclada en aquel
suceso, intentando satisfacer sus necesidades. Bastaba con que la consciencia
adulta interviniera para contrastar cada uno de esos pensamientos con la
realidad. Reconocer los errores de percepción liberó automáticamente las
sensaciones incómodas y las falsas creencias asociadas a ellas.
El
miedo es la madre de todas las emociones negativas. Siempre está relacionado
con la incertidumbre de una situación. Se trata de no poder predecir lo que podría suceder. Si no puedes predecir
lo que va a ocurrir en tu entorno no sabes cómo reaccionar para cuidarte. Si no
sabes cómo satisfacer tus necesidades, ¡no sobrevivirás!
La S
significa Soledad. Un niño depende de otros para que se atiendan sus
necesidades. Un niño se apoya en otros para comprender lo que sucede a su
alrededor. Y cuando no hay nadie que lo ayude el niño tiene que afrontarlo
solo. Cuando no hay nadie que le brinde apoyo el niño se vuelve profundamente
consciente de su soledad.
Sin
embargo, esto no es necesariamente cierto. A veces, el niño dirá que está solo
cuando, en realidad, hay otras personas presentes. Lo que dice no es que esté
solo, sino que experimenta una profunda sensación de aislamiento.
Esto pone de manifiesto su vulnerabilidad, lo que
intensifica su miedo y angustia.
La A
significa ausencia. Aunque haya otras personas presentes en esa situación, el
niño tiene que lidiar con ella sin apoyo. Y carece de los recursos para poder
hacerlo. El niño tiene que lidiar con toda esa intensidad solo, y de nuevo
carece de los recursos para poder hacerlo. Esta constatación generará entonces toda
una cascada de pensamientos y sentimientos negativos. muchas de ellas serán
erróneas.
Esto
es lo que necesitas aclarar en el suceso sensibilizador inicial, SSI, porque
ahí radica el problema. No se trata de lo que sucedió sino de cómo el niño
interpreta la situación y de que carece de los recursos necesarios para
afrontarla. Es demasiado para él. Por eso recurrimos a la Conciencia Adulta para brindarle apoyo.
Integrar
la Conciencia Adulta resuelve el problema de tener que afrontar las cosas en
soledad. Y los recursos que le falten al Niño Interior pueden ser
proporcionados por el Adulto. En esencia, de esto se trata el Trabajo con el
Niño Interior. Se trata de descubrir la causa subyacente del problema para
poder incorporar la Sabiduría Adulta del cliente y así aportar lo que faltó la
primera vez.
El
problema subyacente radica en la incapacidad de satisfacer las necesidades. Eso
es lo que se busca. ¿Cuál es la necesidad insatisfecha del niño? Generalmente
se relaciona con la necesidad de seguridad o de amor. Si el niño no se siente
seguro por algún motivo lo que necesita es apoyo y protección. Si se siente
abandonado, lo que necesita es, fundamentalmente, amor y aprobación. Si se
siente sobreestimulado por lo que está sucediendo, necesita la seguridad de que
no durará, de que lo superará. Esta experiencia puede utilizarse para
desarrollar la resistencia (resiliencia). El niño solo necesita saber que
sobrevivirá.
Todo
lo que el cliente necesita para liberarse del pasado ya está dentro de él. Ya
lo tiene. Solo tienes que ayudarle a acceder a ello y la sanación se producirá.
Averigua qué necesidades específicas no se satisficieron en la evaluación
inicial. ¿Qué faltó la primera vez? Identifica la carencia. Una vez que hayas
identificado esta necesidad insatisfecha podrás encontrar la manera de
satisfacerla.
Recuerda,
el niño está indefenso. Cuando no hay nadie que le brinde apoyo o le ayude a
comprender las cosas, se refuerza su impotencia, indefensión y vulnerabilidad
en esa situación. Esto es lo que moldea la identidad de víctima. La identidad
de víctima piensa: No puedo porque... no soy lo
suficientemente fuerte... ni lo suficientemente inteligente... ni lo
suficientemente bueno... ni lo suficientemente capaz.
Estos
son los pensamientos del Niño. Los pensamientos
se convierten en creencias. Si el Niño experimenta falta de apoyo, negligencia,
distanciamiento emocional o abuso, esto contribuye a su autoimagen. Es cierto
que el Niño no tiene la capacidad de satisfacer necesidades importantes. Es
cierto que el Niño no tiene la sabiduría ni la madurez para comprender todo lo
que sucede. Pero la Conciencia Adulta, sí.
El
problema es que el niño depende de otros para satisfacer estas necesidades. Y,
por alguna razón, eso no sucedió. Como resultado, el niño experimentó un
trauma. El trauma es la percepción de una amenaza en un estado de indefensión.
No tiene por qué basarse en la verdad o en hechos. Es simplemente cómo se
interpreta la situación en ese momento, según la madurez del niño. Entonces,
¿qué necesita el niño? ¿Qué le falta? ¿Qué está ausente?
Aquí
reside la clave para resolver el problema. ¿Es una falta de poder? ¿Falta de
conocimiento o comprensión? ¿Falta de seguridad? ¿Falta de apoyo? ¿Qué le falta
al niño para poder superar esa situación sin traumatizarse? Si encuentras la
manera de satisfacer estas necesidades transformarás la vida del cliente para
mejor, de formas que jamás imaginaste. Presta atención al Patrón CESA porque es
lo que sella una experiencia traumática en la
memoria.
Los
aspectos específicos que contribuyen al problema serán únicos para cada
cliente, según su historial. Pero un suceso sensibilizante inicial en la
infancia siempre estará marcado por estos cuatro aspectos:
1. Impacto o sorpresa repentina
2. Intensidad energética
3. Soledad frente a una amenaza
percibida
4. Falta de capacidad para
satisfacer necesidades importantes en ese momento.
Resumen
El
objetivo es localizar el suceso sensibilizante inicial, SSI y resolver el
problema del cliente en su origen. Si indicas al cliente que recuerde un suceso
anterior te resultará mucho más fácil volver al SSI. Puedes ir saltando de un
punto a otro hasta llegar de nuevo al SSI. Puede que necesites dos o tres
saltos, o incluso muchos más. Deja que la mente subconsciente te guíe hacia lo
que necesita solución.
Cuando
llegues a un suceso, realiza una pequeña exploración preliminar y luego busca
el SSI. El objetivo es llegar al SSI. ¡Sigue retrocediendo hasta que lo
encuentres!
Existen
varias formas de probar el SSI, entre ellas:
1. La prueba de edad
2. La prueba de sentimientos
3. La prueba de seguridad
4. El patrón CESA
El
proceso de descubrimiento comienza con el momento de la conmoción o sorpresa.
Los sucesos suelen seguir una curva de campana y alcanzan un punto álgido.
Pueden quedar atrapadas diversas percepciones, pensamientos y sentimientos en
el suceso. Es necesario llegar a la raíz del problema rebobinando y
reproduciendo el suceso varias veces. Liberar las emociones reprimidas te dará
acceso a estas capas más profundas de información.
CAPÍTULO 13: Descubre
la historia
Todo el mundo tiene una historia que
podría romperte el corazón. - Amanda
Marshall
En
su juventud, el Rey Pescador jugaba en el bosque. Se topó con un campamento
donde encontró una fogata con un salmón cocinándose. El muchacho era joven y
tenía hambre y, al ver que no había nadie, extendió la mano para tomar un poco
de salmón. Sin embargo, el pescado estaba demasiado caliente y se quemó los
dedos. Inmediatamente soltó el salmón y se llevó los dedos a la boca, justo
cuando regresaban los dueños del campamento.
Existen
varias versiones de lo que sigue, pero la historia siempre termina en el
Castillo del Grial, donde la vida del rey adulto se ha vuelto insoportable.
Sufre una agonía constante. Solo una cosa lo distrae de su sufrimiento crónico:
la pesca.
Irónicamente,
el castillo del Rey Pescador custodia el Santo Grial, que, según se dice, tiene
el poder de curar todas las heridas. Cada noche se celebra una magnífica
procesión que trae el Grial. Todos y cada uno de los miembros de la asamblea
real del castillo reciben al instante lo que desean del Grial. Todos, excepto
el Rey Pescador. El Rey es incapaz de aceptar la curación porque el suceso
sensibilizador inicial, el SSI, se lo impide. Hay un bloqueo.
El
cuento del Rey Pescador contiene algunos indicadores claros de que el suceso en
la infancia podría ser el SSI. Primero, el cuento comienza con el niño jugando
en el bosque, donde se siente seguro y protegido. Segundo, el niño es pequeño.
Un SSI puede ocurrir a casi cualquier edad, pero con mayor frecuencia ocurre
antes de la formación de la Función
Crítica, alrededor de los 5 o 6 años. Tercero, el niño tiene hambre, lo que
indica una necesidad insatisfecha. Esta necesidad estimula un comportamiento de
búsqueda. El niño encuentra el salmón en el asador y, como un bebé, extiende la
mano para alcanzarlo. Este es el punto de inflexión en el cuento. Si el salmón
hubiera estado simplemente tibio, la necesidad del niño se habría satisfecho.
Habría experimentado placer y satisfacción, y probablemente se habría alejado para
tomar una siesta. El descanso y la relajación indican la finalización de un
ciclo normal y saludable.
Pero
eso no es lo que sucede en la historia. El salmón está demasiado caliente, lo
que indica una sensación de malestar abrumador (dolor físico o emocional).
Automáticamente el niño intenta detener la sensación llevándose los dedos a la
boca. En ese preciso instante regresan los dueños del campamento. Ese es el
momento de la herida. Es el momento en el que el niño impide que la sensación
se manifieste plenamente (es decir, se reprime), es descubierto con las manos
en la masa y sufre consecuencias que lo acompañarán toda la vida. Comienza el
ciclo del sufrimiento.
De
ahora en adelante, cada vez que el niño se enfrente a una situación que, de
alguna manera, le recuerde el suceso inicial que lo sensibilizó su mente
subconsciente percibirá una amenaza. Y el cuerpo generará tensión de forma
natural en anticipación a una lesión. Esta susceptibilidad a los calambres o a
la rigidez lo llevará a intentar evitar el dolor o a obtener satisfacción, ya
sea mediante reacciones impulsivas (por ejemplo, ataques de pánico) o
satisfaciendo necesidades sustitutivas (por ejemplo, fumar). A medida que
aumenta la tensión, se convierte en un programa de autocastigo que conduce a la
etapa final de miedo e ira/odio, que también incluye desesperación,
resignación, tristeza, agotamiento, rabia y otros sentimientos similares.
El miedo inconsciente siempre es
fruto de una herida. - Konrad
Stettbacher
El suceso de siembra de semillas
El Suceso
Sensibilizador Inicial (SSI) es el suceso que siembra la semilla. Los Sucesos
Sensibilizadores Posteriores o subsiguientes (SSP) son circunstancias,
situaciones o sucesos posteriores que, de alguna manera, resuenan con el SSI.
Dado que la mente funciona mediante la asociación, cualquier estímulo sensorial
—por ejemplo, el sabor del salmón, el bosque, los caballos, el fuego, etc.—
puede reforzar las percepciones, los pensamientos y los sentimientos
establecidos en el suceso inicial, SSI.
La
intensidad y la repetición de los sucesos posteriores SSP determinan la rapidez
con que un problema se hará evidente. Un malestar leve puede tardar años en
acumularse antes de que aparezcan los síntomas. Un trauma grave, en cambio,
requerirá muy poco refuerzo. Es cuestión de ir acumulando los suficientes
obstáculos. Entonces, basta con un SSP más y ¡zas! La sensación aflora en forma
de síntomas.
En la mediana edad, gran parte de nuestra vida emocional
está herida. Otra perspectiva ofrece un sorprendente panorama de sentimientos
heridos. Todo lo que se vuelve a colocar en el inconsciente (como cuando el rey
pescador deja caer el salmón que acaba de recoger) una vez que ha estado en la
conciencia se vuelve oscuro y se convierte en un síntoma en la estructura
psicológica de uno. 12
La
Procesión del Grial es como una serie de sucesos especiales. Cada suceso ofrece
una oportunidad de sanación. Pero el Rey Pescador está atrapado en el ciclo del
sufrimiento inconsciente, buscando habitualmente soluciones externas a un problema
interno. Hasta que no abra la tapa y mire en su interior, no podrá beneficiarse
de los poderes curativos del Grial.
En
el mito del Grial, la clave para la sanación reside en responder a la pregunta:
¿Qué te aqueja? La mente consciente cree que los
síntomas son el problema. Por eso, todo intento de solución externa ha
fracasado. ¿Recuerdas el primer encuentro del soldado con el diablo? La
pregunta: ¿Qué te aqueja? ¿Por qué te ves tan triste?,
llama la atención sobre el dolor, la incomodidad o el problema físico o
emocional. Pero el diablo reconoce que el síntoma es una señal del suceso que
lo causó.
En
la hipnoterapia regresiva todo gira en torno a encontrar y liberar las energías
atrapadas en el suceso causal (SSI). Por eso es fundamental evaluar el SSI. El suceso
sensibilizador inicial, el suceso causal o SSI, es la fuente del Imperativo Sintomático. La clave para
la sanación reside en el SSI. Los sucesos secundarios (SSP) se basan en el inicial
SSI, por lo que no pueden sostenerse por sí solos. Eliminar la influencia del SSI
provoca que toda la estructura se derrumbe como castillo de naipes. Sin
embargo, también es posible neutralizar un problema extinguiendo los
secundarios SSP que sean claves.
Como
cada suceso sensibilizante secundario, SSP, se basa en la capa precedente, cada
vez que se eliminas un SSP se debilita toda la estructura que lo sostiene. En
teoría, al menos, si se liberan suficientes SSP toda la estructura debería
derrumbarse poniendo fin a los síntomas no deseados. Simplemente lleva más tiempo.
Incluso si el SSI permanece por sí solo, no tiene suficiente poder para generar
síntomas. Sin el muro, es solo un ladrillo. El problema subyacente podría
simplemente permanecer latente, sin tener más efecto en la vida del cliente. Y
si se necesitaron 40 años para acumular suficiente presión para que los
síntomas salieran a la superficie, podrían ser necesarios otros 40 años para
acumular suficientes SSP para que los síntomas reaparecieran.
El Suceso Productor del Síntoma, SPS (o SPE
en sus siglas en inglés por Symptom
Producing Event) se sitúa en el umbral de la consciencia. Se trata de un
suceso del que el paciente suele tener un recuerdo consciente. Por ejemplo, la
primera vez que sufrió un ataque de pánico, fumó un cigarrillo o comió helado
en exceso. Sin embargo, este no es el suceso sensibilizador inicial (SSI). El suceso
productor del síntoma es la primera vez que la mente subconsciente encontró una
solución al problema expresándose a través de los síntomas. Tratar el suceso
productor del síntoma, SPS, no resolverá el problema, ya que su raíz reside en
una experiencia vital anterior.
Si
bien la resolución del SPS puede producir resultados temporales, a medida que
el suceso desencadenante inicial subyacente continúa se presentan los síntomas
y los ataques de pánico pronto regresarán. El paciente volverá a fumar. Comerá
en exceso o beberá en exceso. La erupción cutánea reaparecerá. El cáncer
regresará. Es solo cuestión de tiempo antes de que los síntomas reaparezcan.
Para
resolver el problema definitivamente es fundamental identificar qué fue lo que
originó los síntomas. ¿Cuál es el imperativo sintomático? Para descubrirlo, el
suceso debe analizarse desde la perspectiva del niño. Esto se debe a que el
problema no radica en lo que sucedió, ni en lo que se dijo o hizo, ni en cómo
esas acciones hicieron sentir al paciente. El problema tiene que ver con cómo
se interpretó la experiencia en ese momento. Esto está directamente relacionado
con la edad a la que ocurrió.
Cuando
un suceso queda sin resolver es porque lo que ocurría se percibía a través de
una conciencia que carecía de la madurez o los recursos necesarios para
afrontar la situación. Esto generó sentimientos y emociones incómodas y eso es
lo que hace que un suceso sea memorable: las sensaciones que provoca.
La emoción es la fuerza motivadora de la mente
subconsciente. Es lo que impulsa el comportamiento. Si se trata de un
comportamiento habitual no deseado, como fumar, comer en exceso, beber, etc.,
busca una sensación incómoda que aparece justo antes de que el cliente recurra
a la sustancia de su elección. La sensación no es el problema. Lo que causa una
emoción es un pensamiento.
Los
sentimientos no surgen de la nada. La causa subyacente del problema tiene que
ver con las decisiones que se toman durante una experiencia vital cargada de
emociones. Esto es lo que Stephen Parkhill denominó Alineación Pensamiento-Causa. Esto es
lo que se busca durante el proceso de descubrimiento.
Alineación entre pensamiento y causa
El
Puente Afectivo es un proceso que rastrea la emoción hasta su origen. El famoso
SSI (suceso sensibilizador inicial) es el punto de partida de una emoción
específica. El proceso de descubrimiento posterior permite descubrir qué causó
ese sentimiento. Para ello, primero debes ayudar al cliente a sumergirse por
completo en el suceso, y revivirlo. Sin embargo, esto implica adentrarse en un
terreno desconocido y pedir al cliente que traiga a la conciencia información
que ha permanecido oculta. Para acceder a la causa subyacente del problema debes
indagar cuidadosamente todos los detalles sobre quién, qué, cuándo, dónde y
cómo ocurrió esa experiencia vital.
El
procedimiento de descubrimiento es un proceso repetitivo porque puede haber
múltiples capas de percepciones, pensamientos y sentimientos. Por ejemplo, el
sentimiento al que regresaste podría haber sido el miedo. Pero si profundizas
un poco más podrías descubrir una capa más profunda. Podría ser ira, o tratarse
de un miedo más profundo. Esa es la causa principal: ese miedo. Pero para
llegar a ese
miedo, necesitas eliminar todas las capas.
Necesitas
hacer limpieza. La forma de hacerlo es simplemente rebobinar y reproducir el
suceso hasta que todo quede neutralizado. Tu descubrimiento inicial solo sacará
a la luz la capa superficial de información sobre lo sucedido. Liberar las
emociones atrapadas en esa capa te dará acceso a la capa más profunda.
Básicamente, eso es todo. Rebobinar. Revisar. Liberar. Repetir. Algunos llaman
a este proceso de llegar a la raíz del problema "pelar la cebolla".
Imagina
un suceso como la curva de campana de una ecuación matemática. Este arco tiene
un comienzo, alcanza un punto máximo y luego decae hacia el final. El comienzo
es el momento de conmoción o sorpresa. Es entonces cuando el Niño se da cuenta:
¡Uy! ¡Estoy en problemas! El final aún no ha
llegado. Ese es el problema. La situación quedó inconclusa. Subconscientemente
el suceso sigue activo. Tu trabajo es ponerle fin.
El
centro es donde ocurre toda la acción. Aquí es donde se concentra el trabajo de
investigación. Tu objetivo es poner orden identificando todos los aspectos que
contribuyen al problema. Estos incluyen percepciones, sensaciones físicas,
pensamientos y decisiones.
Percepciones
sensoriales
Nuestra
capacidad para reconocer patrones es lo que nos permitió sobrevivir como
especie. Lo más importante son las primeras impresiones, ya que se almacenan
directamente para futuras referencias. Las primeras impresiones sobre un suceso
son percepciones sensoriales. ¿Qué ve, oye, huele, saborea y siente el niño? Por
ejemplo, caliente/frío, suave/duro, fuerte/suave, brillante/oscuro,
cómodo/incómodo, etc.
Todo
lo que se percibe puede establecer un punto de anclaje. Cuando se refuerza lo
suficiente, se convierte en un desencadenante de respuestas indeseadas. Esto
cumple una función de supervivencia pero puede generar miedos y reacciones
irracionales más adelante en la vida. Por ejemplo, tuve un cliente que
desarrolló una alergia a una canción. En serio. Si pones la mano sobre una
estufa caliente, tu subconsciente te protegerá en el futuro. De ahí el dicho:
«Quien se quema con leche, ve la vaca y llora». Esta es la base de una fobia.
La
información sensorial proveniente de circunstancias externas genera una
respuesta en el cuerpo. El cuerpo en realidad solo tiene dos estados: contraído
o relajado, cómodo o incómodo. El hambre, por ejemplo, es una sensación de
contracción o dolor. Para un bebé, esta es una experiencia que afecta a todo el
cuerpo y activa una alerta máxima. Tan pronto como se satisface la necesidad de
alimento, el bebé siente placer y el cuerpo se relaja de nuevo.
Pensamientos
Los
estímulos externos se evalúan y se les asigna significado. Esto es un
pensamiento. Es una decisión de la mente basada en cómo se siente el niño. El
placer, la comodidad y la relajación se sienten bien. La contracción, la
incomodidad y el dolor se sienten mal.
Los
pensamientos constituyen la base de las creencias. Las creencias fundamentales
se forman muy temprano en la vida y tienen que ver con la identidad, las
relaciones y las expectativas del futuro. Estos pensamientos incluyen:
- ·
Soy
- ·
Son
- ·
Es
(el mundo/la vida)
Nota:
La primera reacción de un bebé ante sensaciones físicas incómodas suele ser la
confusión. Esto puede indicar que se ha localizado el SSI (suceso
sensibilizador inicial). El niño no sabe qué pensar de lo que está sucediendo
porque es una experiencia nueva.
Emociones
Los
pensamientos generan emociones. Una buena experiencia se reflejará en
pensamientos positivos, que generarán emociones placenteras como felicidad,
curiosidad y bienestar. Una mala experiencia generará pensamientos negativos,
que darán lugar a emociones incómodas como miedo, ira y tristeza.
La
respuesta emocional se basa en cómo el niño interpreta la situación en ese
momento. Este es un concepto clave que hay que comprender. La emoción no es
irracional; es congruente con el pensamiento.
Las
emociones se sienten físicamente en el cuerpo. Normalmente, en cuanto el
estímulo desaparece la sensación se desvanece rápidamente. Estas sensaciones
físicas no duran mucho. Pero cuando una emoción se reprime queda atrapada en su
interior. Sin salida, puede reactivarse ante situaciones similares.
Los
Sucesos Sensibilizantes Posteriores (SSP) provocan que la Mente Subconsciente
recicle el suceso original en un intento por encontrar una solución al
problema. El problema es que no puede ya que solo cuenta con la madurez y
recursos propios de la infancia. Esto mantiene a la persona atrapada en los
miedos y las percepciones erróneas de la niñez.
Las
emociones no resueltas pueden ser desencadenadas por estímulos externos o
internos. Por ejemplo, un ataque de pánico. Un ataque puede desencadenarse
simplemente pensando en serpientes. El pensamiento activa la respuesta
biológica del miedo con contracción muscular, sequedad en la boca, taquicardia,
etc. Cualquier desencadenante, ya sea consciente o inconsciente, tendrá un
efecto acumulativo, lo que provocará que el patrón no resuelto de pensamientos,
sentimientos y emociones que alberga el suceso inicial, SSI, se fortalezca.
Acción/Reacción
La emoción
es la energía motivadora de la mente subconsciente. Es lo que nos impulsa a
actuar para satisfacer las necesidades: la emoción. Por ejemplo, una pérdida
genera tristeza. La tristeza nos motiva a buscar otra forma de cubrir la
necesidad que surgió a raíz de la pérdida: compañía, creatividad, consuelo o
cualquier otra cosa. Pero el problema no reside en el sentimiento en sí, sino
en el pensamiento que lo origina.
La
ira indica la necesidad de establecer límites. Nos motiva a protegernos y
proteger lo que nos importa. También puede señalar una injusticia, una herida o
una sensación de desigualdad que necesita ser corregida. Pero la ira no es el
problema. El pensamiento que la origina te revelará cuál (y quién) es el
verdadero problema.
Las
emociones no surgen de la nada. La emoción está ahí para motivar algún tipo de
acción. Pero siempre, la emoción va precedida de un pensamiento. Esa es la
causa que buscas. Por ejemplo, el pensamiento "¡Voy
a morir!" es una decisión de la mente de que la situación es
amenazante. Este pensamiento generará la emoción del miedo. La confusión
generará miedo porque no saber cómo responder para atender tus necesidades es
una amenaza para la supervivencia. Se supone que el miedo nos hace correr a un
lugar seguro, o defendernos. Eso es bueno.
Comprender
esta relación fundamental entre pensamiento y emoción transformará tus
sesiones. Los pensamientos generan emociones que impulsan el comportamiento.
Las acciones inconscientes, basadas en experiencias pasadas no resueltas, se
convierten en hábitos con el tiempo. Se manifiestan como comportamientos y
reacciones que se expresan a través de síntomas. Síntomas como el aumento de
peso, la diabetes, el dolor articular, la ansiedad, etc., no son el problema.
El problema radica en un pensamiento.
Si
bien la mente consciente puede elegir, la subconsciente decide. Todo se basa en
experiencias pasadas. La mente subconsciente no piensa; simplemente ejecuta la
programación almacenada en la memoria. Estos programas son de naturaleza
emocional y pueden identificarse mediante la alineación entre pensamiento y
causa.
La
alineación pensamiento-causa es un patrón estímulo-respuesta. Comienza con un
estímulo sensorial. La percepción, que estimula las sensaciones físicas. La
causa de las sensaciones físicas de tensión o contracción es una percepción
específica —ver, oír, oler, saborear, tocar— que puede generar una sensación de
anclaje. Esta experiencia sentida se interpreta y se expresa como un
pensamiento.
La
causa del pensamiento es el malestar que se experimenta. El significado que se
le atribuye a lo que sucede genera una emoción como miedo, ira o tristeza. La
emoción siempre es congruente con el pensamiento y es causada por él. La
emoción motiva la acción para satisfacer la necesidad específica expresada por
el pensamiento. Por ejemplo, seguridad, nutrición, logro, conexión, etc. La
acción (o la incapacidad de actuar) en el SSI se ve reforzada por los SSP, lo
que provoca síntomas.
Esta
es la información que se debe tener en cuenta durante el proceso de
descubrimiento. Representa el patrón que produce los síntomas y que requiere
solución.
·
Percepción
(ver, oír, oler, saborear, tocar)
·
Sensación
(cómoda o incómoda)
·
Pensamiento
(sobre uno mismo, los demás, lo que podría suceder)
·
Emoción
(miedo, ira, tristeza, etc.)
·
Acción
(luchar, huir, quedarse paralizado, llorar, etc.)
Mapeo de sesiones
Rememorar
una emoción retrospectivamente a sucesos cada vez más antiguos puede facilitar
la localización del suceso inicial, SSI. Sin embargo, la hipnoterapia regresiva
no se limita a encontrar el SSI y corregirlo. Se necesita la Historia completa,
compuesta por una secuencia de sucesos sensibilizantes posteriores SSP. Crear
un Mapa de la Sesión te
proporcionará una referencia mientras guía al cliente hacia sucesos anteriores.
También genera un inventario de sucesos SSP. Estos serán necesarios
posteriormente para probar y consolidar todos los cambios durante la Fase de Verificación.
Para
fines prácticos, podemos visualizar la línea de tiempo de una persona como un
conjunto lineal de vías de tren. Podemos imaginar que salimos de la estación de
tren en el aquí y ahora,
retrocediendo a sucesos cada vez más antiguos que nos llevan hasta el suceso causal. El proceso que nos
permite movernos a lo largo de esta línea de tiempo imaginaria se llama Puente. Sin embargo, la mente
subconsciente no es lineal.
Lo
que se presenta es una matriz de sucesos conectados por un mismo hilo
conductor. Podemos acceder a cualquier suceso simplemente siguiendo el hilo
hasta su origen ya que, para el subconsciente, todo sucede AHORA, AHORA, AHORA.
Esto es lo que hace posible la regresión. Un modelo más apropiado para el
subconsciente sería una telaraña. Cuanto más fuerte sea el hilo, mayor será el
acceso a los sucesos que alimentan el problema del cliente. Esto se debe a que
todos transmiten la misma señal simultáneamente. La regresión consiste
simplemente en seguir el hilo conductor de un pensamiento, una sensación física
o una emoción.
Para
crear un mapa de sesiones, dibuja
una línea horizontal en hoja de papel. Divide esta línea en tres secciones. La
primera comienza en el extremo izquierdo y corresponde a los sucesos
prenatales. Escribe el número cero aquí para indicar la concepción.
La
segunda sección es donde registrarás los sucesos de tu vida desde el nacimiento
hasta ahora. Esta es la sección más extensa de tu mapa cronológico. Al comienzo
de la segunda sección, escribe N para indicar Nacimiento.
El
inicio de la tercera sección marca el punto de partida de la regresión, que
puede ser el momento presente o un suceso desencadenante reciente. Más
allá de esto se encuentran los sucesos futuros. Esto proporciona un mapa visual
que permite comprender la evolución del problema del cliente.
A
medida que el cliente rememora sucesos cada vez más antiguos puedes tomar nota
de la información clave, incluyendo edad, percepciones, pensamientos y
emociones. Una vez que tengas la información clave sobre el suceso, realiza la
prueba del suceso sensibilizador inicial, SSI y continúa rememorando sucesos
hasta encontrarla.
Edad: ¿Qué edad tiene el cliente en el momento del incidente? La
prueba de la edad nos indica que el suceso traumático suele ocurrir antes de
los cinco años. A menos que haya un suceso traumático específico más adelante
en la vida, debemos prestar atención a los sucesos ocurridos antes de los cinco
años.
Percepciones: Las percepciones tienen que
ver con lo que sucede en el suceso. ¿Qué es lo
que el Niño ve, oye, huele, saborea y siente algo que sea significativo para la
sensación a la que regresaste? Estos podrían ser puntos de referencia que
deberán eliminarse. Por ejemplo, la expresión de su
rostro, el olor a alcohol, esa canción, etc.
Reflexiones: ¿Cómo interpreta el cliente lo que sucede en ese suceso? ¿Qué
le hace pensar eso? Los niños suelen malinterpretar las cosas así que, una vez
que hayas localizado el SSI, debes contrastar cualquier pensamiento con la
Conciencia Adulta del cliente. Por ejemplo, si el
niño dice: «No me quieren», ese pensamiento puede
ser cierto, o no.
El
niño toma una decisión que implica: «Soy una persona que
no es deseada (ni digna, ni merecedora)». Es necesario contrastar esta
idea con la Conciencia Adulta, preguntándole: «¿ Es
cierto?», porque no existe un pensamiento neutral. Y cuando un
pensamiento no se cuestiona, puede convertirse en una creencia. La pregunta es:
¿Qué está sucediendo para que el niño piense: «No soy
deseado»?
La
única forma de saber si un pensamiento es cierto es consultarlo con el adulto.
¿Es verdad? ¿No es bienvenido? Recuerda que las creencias fundamentales se
forman durante la infancia. Determinan nuestro futuro. El niño carece de la
madurez para comprender lo que sucede y puede malinterpretar su significado. La
conciencia adulta puede corregir estos errores de percepción. Y cambiar estas
creencias erróneas puede tener un impacto trascendental en la vida de una
persona.
Sin
embargo, a veces el Niño interpreta correctamente lo que sucede. En este caso
la función de la Conciencia Adulta es ayudar al Niño a aceptar la verdad y
liberar la carga emocional. Esto le permite crecer y convertirse en adulto,
transformando su forma de pensar y sentir en la vida cotidiana.
Emociones: ¿Cómo interpreta el niño lo
que ocurre en el suceso? Los pensamientos generan emociones. El pensamiento
específico determinará la emoción específica que requiere expresión. Recuerda,
la emoción no es el problema. El
propósito de la emoción es motivar al niño a actuar y satisfacer una necesidad
importante. La pregunta es: ¿Qué necesidad no se está satisfaciendo? ¿Qué es lo
que falta? ¿Qué quiere o necesita el niño? Esta es la clave para resolver el
problema subyacente.
Representar
tus sesiones de regresión en una línea de tiempo visual puede ayudarte a
desarrollar tu habilidad para facilitar el proceso de sanación de la
hipnoterapia regresiva. Esto no solo te permitirá registrar información crucial
como edad, percepciones, decisiones y emociones sino que, al hacer un
seguimiento de estos datos, comenzarás a notar patrones.
Esto
puede proporcionar información sobre el patrón general, la Matriz, que le
ayudará a guiar el proceso de sanación y resolver el problema por completo. Por
ejemplo, si te dejas llevar por la sensación de miedo, puede que notes que
siempre es el mismo pensamiento. O que la sensación siempre aparece en el
estómago. O que involucra a las mismas personas, colores, olores, etc. Puede
que sea simplemente la misma historia que se repite una y otra vez.
Dado
que la mente funciona mediante la asociación, más de un suceso o persona puede
estar involucrada en una situación. Los recuerdos más recientes se construyen
sobre los más antiguos, remontándose incluso a la infancia. La mente
subconsciente, naturalmente, querrá asociarlos con otros sucesos para obtener
mayor alivio. El problema es que el subconsciente tiende a agrupar todo tipo de
recuerdos. Lo que debemos hacer es separarlos y trabajar en ellos uno por uno.
El éxito radica en disolver por completo la conexión emocional con cada suceso antes de pasar a otras escenas o sucesos.
Resumen
El
método de Puente Afectivo consiste
en rastrear el sentimiento hasta el suceso que lo originó. Sin embargo, el
sentimiento en sí no es la causa del problema sino el pensamiento que lo
origina. Esto se conoce como alineación
entre pensamiento y causa. Los pensamientos generan emociones que nos
impulsan a actuar para satisfacer nuestras necesidades. El objetivo del
procedimiento de descubrimiento en el suceso inicial SSI es identificar qué
necesidades específicas del niño no fueron satisfechas.
Representar
tu sesión en una línea de tiempo imaginaria puede ayudarte a organizar los
sucesos de forma lineal, facilitando el seguimiento de la evolución del
problema a lo largo del tiempo. Tu mapa de sesión te ayudará a identificar el
patrón general y a descubrir los aspectos específicos que requieren solución.
Una vez resueltos todos los aspectos que se encuentran en el SSI, tendrás un
registro de todo lo necesario para la fase de verificación, donde consolidarás
todos los cambios positivos.
CAPÍTULO 14: Trabajo
de partes
Todo lo que tenemos es un recurso,
pero algunas personas no perciben partes de sí mismas de esta manera. Mientras
tengamos que menospreciar, ocultar, rechazar o negar algo nuestro no podremos
usar nuestra energía libremente. - El modelo de
Satir
El
trabajo con las partes, o terapia de
partes, constituye la base de una hipnoterapia regresiva eficaz. Las partes
son aspectos de la personalidad que requieren sanación o que pueden ayudarnos
en este proceso. El trabajo con el niño interior implica descubrir, identificar
y sanar las partes del niño reprimidas o heridas.
El
trabajo con el niño interior es fundamental en la hipnoterapia regresiva, ya
que las partes infantiles son partes emocionales. Estas se forman a partir de
experiencias vividas en la primera infancia y constituyen nuestras creencias
centrales. Cada parte tiene sus propios recuerdos y perspectiva individual
basados en experiencias pasadas y en lo aprendido de ellas. Por tanto, puede
ser una fuente de empoderamiento o un problema, dependiendo de cómo se
manifieste en la vida de la persona.
Las
Partes se manifiestan como síntomas. Se expresan como pensamientos,
sentimientos y comportamientos. Se presentan como reacciones no deseadas y
afecciones físicas, incluyendo enfermedades. Muchos de los problemas por los
que los clientes acuden a ti en busca de ayuda tienen que ver con Partes que no
están alineadas con sus deseos conscientes. Por ejemplo, los clientes acudirán
en busca de ayuda para resolver patrones habituales de diálogo interno
negativo, emociones dolorosas, reacciones incontrolables y comportamientos
irracionales que se originaron en experiencias de la infancia.
Sigmund
Freud reconoció que muchas de nuestras Partes se forman durante la infancia y
pueden darse a conocer a través de los sueños y la hipnosis. Teorizó que los
recuerdos de la infancia pueden ser reprimidos y que las Partes reprimidas se
expresan como impulsos inconscientes que pueden causar problemas en la vida
adulta. Por ejemplo, los impulsos instintivos y primitivos de autoconservación
y la procreación son responsables de comportamientos inconscientes.
Carl
Jung, discípulo de Freud, fue el creador del concepto del Niño Interior. Este
concepto ha sido desarrollado por diversas terapias. Por ejemplo, la Terapia
Gestalt de Fritz Perl trabaja con las Partes. En hipnoterapia esto se conoce
como Terapia de la Silla o trabajo de diálogo. Virginia Satir
desarrolló un método para trabajar con múltiples Partes simultáneamente,
llamado la Fiesta de las Partes. En hipnoterapia esto se denomina la Técnica de la Sala de Conferencias.
Según
el poeta Robert Bly, las partes de la personalidad son como un pelotón. Cuando
una parte toma el mando actúa como un sargento, asumiendo compromisos.
Desafortunadamente esto ocurre sin consultar al resto de tropa lo que puede
generar conflictos internos. El proceso de armonizar estas partes es lo que
Fritz Perls denominó la gestalt.
La
Gestalt, que significa "el todo es mayor que la
suma de sus partes", se basa en la idea de que no somos una sola
persona sino una comunidad de partes. Cada parte o pieza de una comunidad tiene
un papel o función específica que contribuye al bienestar de la persona en su
conjunto. Esto significa que cada parte aporta un valor incalculable al todo.
Si bien algunas partes pueden tener comportamientos inadecuados, todas cumplen
una función positiva. Y cuando todas las partes trabajan en armonía,
experimentamos un estado interno de bienestar, somos más ingeniosos y
disfrutamos de mayor salud y felicidad en la vida diaria.
Tenemos
muchas partes que, en conjunto, conforman la personalidad. Estas pueden incluir
partes ofensivas, maliciosas, corporales, espirituales, habituales, y más. Si
bien se puede acceder a cualquiera de estas partes mediante la hipnosis, las
tres partes principales con las que trabajamos en las sesiones de regresión
son:
1. El niño interior
2. El adulto, o parte crecida.
3. Partes paternas
En
lo que respecta a la mente subconsciente, no somos una sola persona. Somos más
bien un caleidoscopio de piezas. Estas partes del yo se formaron a partir de
experiencias específicas durante la infancia y la adolescencia, y aún
permanecen allí, en el nivel subconsciente de la mente. Por lo tanto, el
cliente adulto sentado en su silla es, en cierto modo, todavía un adolescente.
Lleva dentro a niños pequeños y bebés que compiten por su atención. ¡Incluso
hay una pieza que aún vive dentro de su madre!
Si
no tienes formación en Terapia de Partes,
te recomiendo algunos libros. El Método Satir, de
Virginia Satir, es de lectura fácil y muy relevante para la hipnoterapia
regresiva. El libro "Yo estoy bien, tú estás
bien" de Thomas Harris te enseñará sobre las tres partes
principales con las que trabajamos: niño, padre y adulto, a la vez que te
brindará información sobre las etapas del desarrollo infantil.
Las
partes también se conocen como estados del yo o subpersonalidades. El libro «Estados
del yo», de John y Helen Watkins, se basa en un proyecto de investigación de la
Universidad de Stanford que ofrece valiosas perspectivas sobre el concepto de
partes y personalidades múltiples (trastorno de identidad disociativa). «Terapia del yo», de Gordon Emerson, es otra lectura
recomendable.
Charles
Tebbetts adoptó el enfoque de Paul Federn para trabajar con las partes del ego
y lo adaptó a la hipnoterapia. Roy Hunter fue discípulo de Charles Tebbetts. Su
libro «Hipnosis para la resolución de conflictos
internos» es un texto exhaustivo sobre la terapia de partes, escrito
específicamente para profesionales de la hipnosis.
Partes del niño interior
Si
bien las Partes pueden formarse a cualquier edad, las más significativas se
desarrollan durante la infancia. Estas Partes infantiles son registros de
respuestas aprendidas a partir de experiencias específicas de la niñez. Sin
embargo, no existe un solo Niño Interior. Tenemos muchas Partes del Niño Interior.
Cada una es un registro de un suceso real y contiene las percepciones, los
pensamientos y los sentimientos del Niño en el momento de su formación.
Dado
que la facultad crítica de la mente no se desarrolla por completo hasta
aproximadamente los 6 años, las partes que se formaron antes de esta edad
contribuyen a moldear la identidad de la persona. Cuanto más pequeño es el
niño, más receptivo es a las sugerencias verbales y no verbales, especialmente
a las de los padres. La mayoría de los problemas con los que trabajarás se
remontan a la primera infancia.
Las
partes del Niño Interior pueden tener un impacto duradero en la vida de una
persona ya que son responsables de las Creencias Fundamentales y emociones
primarias como el miedo, la tristeza, la ira y el dolor. Las Creencias
Fundamentales conforman la Facultad Crítica de la Mente, que determina lo que
obtendremos en la vida, basándose en las experiencias pasadas.
Cuando
se induce la regresión de un paciente a un suceso de su infancia, el Niño
representa un registro de cómo el paciente experimentó esa situación en
particular. Algo ocurrió para que esa parte se formara. La parte expresa una
respuesta emocional a algo que se dijo, se hizo, se vio o se escuchó en ese momento. Es un eco del pasado.
Las
partes que generan problemas suelen ser piezas infantiles que han sido juzgadas
y rechazadas por no ser "lo suficientemente buenas". Esto crea un
conflicto interno porque la suficiencia es nuestro estado natural. Así que, busca
la carencia. Identifica qué necesitaba específicamente el niño en esa
situación. ¿Fue falta de apoyo? ¿Falta de seguridad? ¿La incapacidad de
comprender las cosas? ¿Cómo estaba el niño dando sentido a lo que estaba
sucediendo? ¿Cuál era el pensamiento?
Normalmente,
será un pensamiento de insuficiencia. Por
ejemplo,
·
No
soy (suficientemente) amado.
·
No
soy (suficientemente) importante.
·
No
soy (suficientemente) querido.
·
No
soy (suficientemente) inteligente.
·
No
soy (suficientemente) bueno.
Cuando
las Partes se manifiestan como síntomas no deseados siempre tienen una
intención útil. Señalan una necesidad insatisfecha a nivel subconsciente. A
veces, el problema radica simplemente en que el Niño malinterpretó la
situación. Otras veces, se debe a un abuso. En la mayoría de los casos se debe
a que el Niño se sentía abrumado.
Cuando
un niño se siente agobiado y no hay nadie que le brinde apoyo, debe
ingeniárselas para afrontar la situación por sí mismo. Sin embargo, una
estrategia que funcionó bien durante la infancia puede no ser efectiva en la
edad adulta. Las respuestas de la niñez serán percibidas por la consciencia
adulta como irracionales o fuera de control. Dado que la mente consciente
necesita sentir que tiene el control, tenderá a reprimir el recuerdo.
Cuando
reprimimos una parte nuestra esa pieza no puede madurar. Una parte que ha sido
negada, rechazada, juzgada o condenada se queda estancada en el suceso
formativo. Ese es el SSI (suceso sensibilizador inicial). A partir de ahí,
seguirá buscando reconocimiento a través de síntomas. Las partes pueden causar
estragos al esclavizar a una persona a las inhibiciones o a los impulsos
excesivos. Los problemas emocionales como la inseguridad, la duda, la ansiedad,
las adicciones, las dificultades sociales e incluso las enfermedades suelen
tener su origen en patrones que se desarrollan como resultado de experiencias
en la infancia. Pero el Niño nunca es el problema. Es lo que llama porque
necesita sanación.
Lo que resistimos, persiste. – Carl
Jung
La parte adulta
La
parte adulta es responsable de sanar las partes infantiles. Toda sanación es
autocuración. Es al amar y aceptar al niño cuando el adulto crea la seguridad
interior, la autoestima y confianza necesaria para actuar adecuadamente en el
futuro. La parte adulta es esencialmente la mente consciente del cliente en el
aquí y ahora. Esta parte se basa en el pensamiento, el razonamiento y la
lógica. Es la parte madura del cliente la que tiene la capacidad de analizar,
evaluar y aplicar la sabiduría adulta.
La
parte adulta es muy importante en la hipnosis regresiva porque es la parte del
cliente que tiene la capacidad de introspección y comprensión. Es la mente que
ha crecido. ¿Recuerdas el modelo mental de los anillos del árbol? La mente
subconsciente es simplemente la mente consciente del pasado. Cuando regresas a
un suceso de la infancia, regresas a la mente infantil. Accedes al anillo del
árbol que estuvo expuesto al mundo exterior en ese
momento. Los sucesos contenidos en cada anillo representan la mente
consciente del cliente a esa edad. Si regresas a
un suceso de cuando tenía dos años, la mente consciente del cliente solo tiene
la madurez y la comprensión de un niño de dos años. Esta es la consciencia que
estaba disponible en ese momento.
En
la infancia, la mente es muy impresionable. Pequeñas cosas pueden tener un gran
impacto. Cuando un niño se lastima no puede comunicar una necesidad importante,
no comprende lo que sucede a su alrededor o no puede controlar lo que ocurre,
se genera un conflicto interno. Para sobrevivir el niño debe aprender a adaptarse,
superando las experiencias dolorosas.
Esto
no significa que el cliente tenga que sufrir el resto de su vida. A diferencia
del Niño, el Adulto ha desarrollado madurez cognitiva y emocional. Cuenta con
una mayor experiencia vital. Como resultado, la comprensión adulta puede
aplicarse a un suceso doloroso del pasado para revisarlo, reevaluarlo,
contrastar las percepciones con la realidad, descubrir conexiones y comprender
la perspectiva general. Esto crea las condiciones para tomar decisiones nuevas
y mejores que permitan la sanación.
Partes internas
paternales
El
progenitor que aparece en una sesión de regresión no es el progenitor real. Es
una representación interna de cómo el cliente percibía a su progenitor durante
su infancia. Es una parte del cliente. Las partes parentales son registros de
las impresiones que los progenitores dejaron en el cliente durante la niñez.
Así como tenemos más de una parte infantil, tenemos múltiples partes
parentales. Cada una se basa en la impresión parental específica a la edad del
niño. Las partes parentales se basan en lo que se modeló en la infancia, lo que
se observó y lo que se dijo o hizo al niño.
Los
padres nos proporcionan las reglas necesarias para sobrevivir y desenvolvernos
en la vida. Estas reglas nos dicen cómo ser y cómo no ser para satisfacer
nuestras necesidades. Inculcan valores familiares, culturales y religiosos que
se aceptan como verdades. Los padres proyectan en sus hijos creencias, valores
y expectativas. También les enseñan las cosas básicas
de la vida: cómo cepillarse los dientes, cómo atarse los cordones, cómo andar
en bicicleta, cómo leer la hora. Además, condicionan a sus hijos a ser
competitivos o a temer opinión sobre los demás. ¿Qué pensarán los vecinos?
Los
padres se convierten en las voces de nuestra cabeza. Son ese parloteo constante
que nos dice lo que está bien y lo que está mal, lo que debemos y no debemos
hacer. Estas voces se interiorizan como Partes Parentales. Por ejemplo, el
Crítico Interno suele ser la voz de una Parte Parental Crítica. Así es como se
aprende el perfeccionismo.
La
forma en que criamos a nuestros hijos suele ser un reflejo, o un rechazo, de
cómo nos criamos, o nos criaron, de niños. Los problemas en las relaciones a
menudo tienen que ver con una relación conflictiva con uno de los padres.
Nuestras elecciones de pareja se basan en los modelos que nos inculcaron
durante nuestra infancia. Cuando hay conflicto en el matrimonio, comprender la
personalidad del cónyuge puede revelar con qué relación parental está lidiando
el cliente.
Las
partes vienen en todas las formas y tamaños. Hay partes infantiles, partes
parentales, partes delincuentes e incluso partes maliciosas que operan fuera
del control consciente. La clave para ayudar a una parte a sanar es reconocer
que, por muy mal que se comporte, no es mala. Simplemente está atrapada en un
mal lugar.
Partes desagradables
Sharon,
una sanadora espiritual de la Nueva Era, quería comprender la presencia de una
energía negativa que sentía en su apartamento. Esta energía la tenía muy asustada.
Tenía miedo de dormir por la noche y se preguntaba si esa energía estaba ligada
a ella. Mientras Sharon se concentraba en sus sensaciones se reveló una energía
oscura y desagradable.
Al
intentar conversar con esta parte de la cliente pronto descubrí que no era muy
comunicativa. Se negaba a decirme su nombre, su origen o quién la había
reclutado. Si bien todas las partes son buenas, no todas son amigables. Esta
parte no solo no era amigable sino que tampoco estaba dispuesta a hablar
conmigo. Esto dificultaba bastante la conversación. De hecho, lo único que
logré sacarle fue que llevaba mucho tiempo con Sharon y que su único propósito
era hacerle la vida imposible.
Cuanto
más cuestionaba a la Parte más irritada y hostil se volvía hacia mí. Finalmente,
me hizo una pregunta furiosa: ¿Sabes quién soy?
Decidí
hacerme la tonta en lugar de meterme en una pelea con una parte del cliente.
—No
—respondí inocentemente—. ¿Por qué no me lo dices?
Esto pareció irritar aún más
a la Parte. Entonces me siseó: «No eres muy lista, ¿verdad?». Bueno, al menos
ahora estábamos hablando. Decidí seguir haciéndome la tonta y le pedí,
respetuosamente, que me iluminara. Sinceramente, creo que fue la pura
exasperación lo que la impulsó a revelarme su identidad.
Lo
interesante es que, al revelar su identidad, lo hizo en voz baja. ¡Claramente,
esta Parte tenía miedo de ser descubierta!
«Satanás», susurró. «Ya sabes… ¡EL DIABLO!»
La cliente
creía estar poseída por un demonio. Pero no estaba hablando con una empleada
del diablo, sino con una niña asustada. Sabía que estaba tratando con una parte
profundamente herida de la cliente, frustrada por no poder satisfacer una
necesidad importante. Ya no se trataba solo de frustración; estaba furiosa. MUY
furiosa.
Las
partes centrales de la personalidad se moldean durante los años formativos,
cuando el niño es vulnerable. Por ello, muchas de estas partes tienen una
función protectora. Algunas se forman como resultado del proceso de
condicionamiento propio del crecimiento. Otras se deben a experiencias
traumáticas. En definitiva, las partes de la personalidad son registros de cómo
la persona aprendió a afrontar un conjunto específico de circunstancias.
Desafortunadamente,
aún estaba aprendiendo a facilitar la hipnoterapia regresiva y no tenía los
conocimientos ni la habilidad necesarios para abordar este problema.
Simplemente hice lo que pude, utilizando un enfoque de terapia de partes. De
hecho, no fue hasta después de la sesión cuando Sharon reveló su historia.
Había crecido como hija de un predicador bautista y, desde muy pequeña, había
estado inmersa en un ambiente de culpa y miedo apocalíptico. Le habían enseñado
a temer al diablo.
Este
fue un factor determinante en la formación de esa parte tan malvada de ella.
Esta parte malévola de Sharon había sido juzgada, rechazada y negada en su
infancia por ser mala. Eso es la maldad, ¿no? La maldad es mala. MUY mala. Pero
el tema religioso era solo un reflejo de la educación de Sharon. Esta parte de
ella cargaba con un gran peso de culpa y miedo para que Sharon no tuviera que
hacerlo. Eso sí que es un acto de amor, ¿verdad?
Eso
es lo que hacen las Partes. Satisfacen necesidades. En este caso, la Parte
protegía a Sharon, aunque de una manera muy retorcida. Pero así funcionan las
Partes. Siempre intentan satisfacer una necesidad importante del cliente
basándose en la sabiduría disponible en la edad en que se formaron. Las Partes
encarnan decisiones tomadas en etapas anteriores de la vida. Si bien estas
decisiones pudieron haber sido útiles para el cliente en su momento, pueden
convertirse en limitaciones más adelante. Cuanto más joven sea la Parte, menos
recursos tendrá. Y más vulnerable se sentirá.
A
través del proceso, pude convencer a Sharon de liberar la parte enojada
mediante la generación La sensación de alegría. Básicamente, desplazamos la
emoción negativa generando una emoción positiva mucho más fuerte. Esto creó un
ambiente interno incómodo para la parte enojada. Como resultado, optó por irse.
Si bien este no es el resultado al que aspiraría, hoy resolvió el problema. Al
menos, temporalmente.
Aun
así, no puedo evitar preguntarme qué se habría revelado si simplemente hubiera
seguido esa sensación hasta el suceso que la originó. Esta parte maliciosa,
iracunda y autodestructiva de la paciente provenía de un pasado en el que, de
niña, fue condicionada a la culpa y al miedo. La regresión a la causa habría
revelado el momento preciso en el que se gestó el problema. Habría sacado a la
luz la experiencia que hizo necesaria la formación de esta parte demoníaca de ella.
Todas
las Partes se formaron para satisfacer necesidades importantes de seguridad,
nutrición y bienestar. Cada Parte merece ser tratada con amabilidad y respeto,
incluso las Partes enojadas o maliciosas. Las Partes problemáticas suelen serlo
porque han sido juzgadas y rechazadas. Las Partes enojadas y destructivas
suelen ser Partes Infantiles que han sufrido heridas profundas y necesitan ser
amadas y aceptadas para sanar.
El
proceso de descubrimiento mediante hipnosis regresiva le habría permitido a la
Sharon adulta comprender qué originó esa parte destructiva. Podría haberse dado
cuenta de cómo esa parte estaba anclada en el pasado y cómo, en realidad,
cumplía una función positiva. Tal vez se formó para protegerla, cargando con el
peso del mal que le fue impuesto mucho antes de que pudiera pensar por sí
misma.
Liberar
las emociones internas atrapadas podría haberle brindado mayor claridad,
permitiendo a Sharon comprender mejor cómo la programación negativa en la
infancia impacta a un niño. Podría haber comprendido cómo estas falsas
creencias entraban en conflicto con la verdad más profunda de su bondad
esencial. Habría visto, por sí misma, cómo este conflicto la había afectado
durante su infancia y cómo seguía afectándola en la edad adulta. Estas reflexiones
y comprensiones le habrían permitido amar y aceptar esta parte de sí misma,
reintegrándola a su plenitud. Transformar e integrar esta parte como una parte
valiosa y digna de su ser integral le habría dado acceso a nuevos recursos y un
mayor empoderamiento.
Meses
después, Sharon seguía aferrándose a los resultados positivos. El programa de
pecadora inútil merecedora de castigo con el que había luchado durante la mayor
parte de su vida finalmente había desaparecido. ¿Pero por cuánto tiempo? Si
hubiera sabido entonces lo que sé ahora, habría hecho las cosas de otra manera.
Desterrar una parte no resuelve el problema. En todo caso, solo lo entierra más
profundamente. Cualquier intento de amputar una parte solo empeorará el
problema.
Es
solo cuestión de tiempo porque empieza a reafirmarse ya que, cuando una parte
herida de una persona es repudiada o rechazada, es como desterrarla al
infierno. Sin ningún lugar a donde ir puede empezar a desarrollar cualidades
negativas. Las partes malévolas pueden llevar a una persona a actuar de forma
autodestructiva. Sin duda. La de Sharon le generaba ansiedad. La mantenía
despierta por las noches. Cada día se volvía más paranoica.
Pero
cada parte es valiosa dentro de la personalidad. Es un recurso preciado del que
el cliente se ha visto privado. Si está bloqueada, necesita ser liberada. Lo
importante es recordar que estas partes necesitan ayuda. La parte que genera el
problema no es el enemigo. Está herida y bloqueada. A menudo, se trata de una
parte infantil que se esfuerza al máximo por satisfacer una necesidad
importante del cliente.
El
problema es que solo conserva los recursos que tenía a la edad en que se formó.
Supongamos que tienes dos años. En ese caso podrías descubrir que chuparte el
dedo es una estrategia eficaz para calmarte cuando te sientes ansioso. Chuparse
el dedo a los dos años es útil porque, cuando sientes miedo o inseguridad, el
alivio está al alcance de la mano. Pero a los treinta y dos años es un hábito
vergonzoso. Chuparse el dedo en la edad adulta simplemente no es socialmente
aceptable. Está a la par de hurgarse la nariz y tirarse pedos en público.
Además, chuparse el dedo puede desalinear los dientes, y los tratamientos de
ortodoncia no son baratos.
Cuando
llevarte el dedo a la boca se convierte en una amenaza, ¿adivinas qué hará el
subconsciente? Intervendrá para protegerte. La necesidad de consuelo, seguridad
o cualquier otra necesidad que satisfaga ese comportamiento, no ha
desaparecido. El subconsciente encuentra una forma más aceptable socialmente de
satisfacer esa necesidad. ¿Adivinas cómo? Comer y fumar son comportamientos
socialmente aceptados que brindan consuelo. Así es como debes verlos.
Chupar
un cigarrillo es como chuparse el dedo. Llevarse comida a la boca sin tener
hambre es como meterse el dedo en la boca. No es malo ni incorrecto. Esa
actitud solo aumenta la culpa. El comportamiento cumple una función importante.
La comodidad y la seguridad son buenas. En lugar de intentar eliminar el
comportamiento no deseado, ¿por qué no encontrar una manera de satisfacer la
necesidad subyacente? Si se satisface la necesidad, el cliente ya no necesitará
un chupete.
Los
comportamientos se aprenden. Y las Partes se expresan a través de
comportamientos y respuestas. La causa del comportamiento no deseado siempre
está en el pasado del cliente. Todas las emociones, creencias y sensaciones
corporales que estaban presentes cuando se formó esa Parte están retenidas por
esa Parte. El sentimiento asociado con una Parte
te da la energía que necesitas para el Puente Afectivo. En primer lugar puedes
conectarte con el suceso que causó la formación de esa Parte, descubrir qué
sucedió para que se formara e identificar qué necesidad ha estado tratando de
satisfacer. En segundo lugar puedes ayudar al cliente a liberar las emociones
que lo han mantenido atrapado en ese suceso, emocionalmente. Luego, encontrar
un forma de satisfacer la necesidad insatisfecha. Esto permitirá que la persona
en cuestión asuma un trabajo más nuevo, mejor y más gratificante.
Trabajo de diálogo
La
forma de descubrir los aspectos que requieren transformación es mediante el
diálogo. El trabajo con las partes siempre implica un proceso de conversación.
En una sesión de regresión la conversación puede ser solo entre tú y la parte.
O puede ser conversación que facilitas entre el cliente y su parte. Por
ejemplo, el trabajo con el niño interior requiere que la parte adulta del
cliente regrese a un suceso del pasado para hablar con su parte más joven. Para
el trabajo de perdón se invita a la parte adulta a tener una conversación
madura con la persona que le causó daño en el pasado.
El Trabajo con las Partes implica
conversar con una o más Partes. Podrías hablar con la Parte Infantil o la Parte
Padre/Madre, o con una Parte negativa como el Perpetrador del abuso, o incluso
con algo más siniestro. Recuerda que todas estas son Partes del cliente. Son
representaciones internas de uno mismo o de otros, vinculadas a experiencias
específicas de la vida anterior. Esto significa que están disponibles para
conversar, siempre que estén dispuestas y sean capaces de hablar.
No
todas las Partes pueden hablar. Por ejemplo, tuve una cliente que gemía, se
quejaba y retorcía en la silla pero, por más que lo intenté, no logré que
respondiera a mis preguntas. No solo fue un verdadero desafío descifrar con qué
estaba lidiando exactamente, ¡sino que también fue escalofriante! Ahora bien,
podrías sentir la tentación de suponer que se trataba de una posesión
espiritual. Créeme, lo pensé. Pero la única manera de saberlo con certeza es
dejar que se revele. En este caso recurrí a la Parte Adulta de la cliente para
que me informara sobre lo que estaba sucediendo. Resultó que la Parte no podía hablar porque se trataba de una Parte
preverbal de la cliente. Nunca supongas. Pregunta.
Todas
las partes coexisten, aunque no siempre en armonía. Y cuando hay un conflicto
el cliente lo percibe. Restablecer la armonía interna devolverá la paz y
liberará las energías necesarias para la sanación.
La sanación siempre es segura. - Un
Curso de Milagros
Resumen
El
trabajo con las partes es la base de una hipnoterapia de regresión eficaz. Las
partes componen la personalidad e incluyen las partes del niño, las partes del
padre, las partes del delincuente, las partes maliciosas, las partes del
cuerpo, Partes espirituales, partes habituales y muchas más. Las partes son
registros de cómo la persona aprendió a afrontar un conjunto específico de
circunstancias.
Si
bien todas las Partes coexisten, no siempre lo hacen en armonía. Todas son
buenas y están destinadas a ser útiles. Muchas cumplen una función protectora.
Pero cuando las Partes son rechazadas o desheredadas, pueden volverse
problemáticas. En algunos casos, pueden adquirir cualidades malévolas y
comenzar a actuar de forma autodestructiva.
Las
tres partes principales con las que trabajamos en las sesiones de regresión son
el Niño Interior, el Adulto y el Padre o la Parte Infractora. Las Partes del
Niño son las partes emocionales. Cuando hay un conflicto, el cliente lo siente.
Las Partes del Padre son representaciones internas de los cuidadores
principales. Estas partes proporcionan las reglas para ser y hacer. La Parte
del Adulto es la conciencia adulta del cliente en el aquí y ahora.
Esta
parte del cliente es fundamental para el trabajo con el niño interior, ya que
la mente consciente puede aportar lógica y razonamiento maduros al proceso de
revisión de sucesos pasados. Como resultado, esta parte del cliente posee la
capacidad de introspección y comprensión.
CAPÍTULO 15: Trabajo
con el niño interior
El
trabajo con el Niño Interior es un proceso de autotransformación que implica
incorporar la conciencia adulta al suceso inicial para apoyar al Niño Interior
y brindarle lo que le faltó la primera vez. Principalmente esto busca brindar
seguridad pero también ayudar al Niño a comprender lo sucedido. Incorporar la
conciencia adulta permite reinterpretar el suceso.
El
proceso comienza con pruebas para localizar el Suceso Sensibilizador Inicial
(SSI) mientras se conecta con sucesos cada vez más antiguos. Una vez localizado,
el siguiente paso es descubrir el conflicto interno. El cliente se convierte en
la parte del cliente que era un niño en ese suceso. Esto permite acceder a los
pensamientos y sentimientos del niño. El cliente ve a través de los ojos del
niño, escucha a través de esos oídos y siente las emociones del niño.
Al
desvelar las capas de pensamientos y sentimientos, se revelará el Patrón de Alineación Pensamiento-Causa
(PAPC o TCA) subyacente. Recuerda que la causa del problema es el Pensamiento.
Los Pensamientos generan emociones que impulsan comportamientos. Seguimos el
sentimiento hasta el suceso inicial, SSI, porque existe una conexión directa
entre el síntoma y la emoción. Detrás de la emoción se encuentra el Pensamiento
responsable de generarla. ¿Qué está sucediendo? ¿Cómo interpreta esto el Niño?
¿Qué significado se le está dando a esta experiencia? ¿En qué se contradice
esto con lo que el Niño desea?
Identifica
todas las conexiones entre pensamiento y emoción. Por ejemplo, el pensamiento (no deseado) me hace sentir [asustado].
¿Cuál es la necesidad insatisfecha del niño? Comprender las necesidades de
desarrollo de un niño puede ayudarte a identificar la necesidad insatisfecha
específica que provocó la formación de la parte del niño en el suceso inicial.
Partes
prenatales
Una
persona que se encuentra estancada en un suceso prenatal puede manifestar
sentimientos de incompletitud, inutilidad o rechazo. En la edad adulta puede
tender a postergar el inicio o la finalización de tareas.
Parte
formada al nacer
Si
un paciente experimenta una regresión al recuerdo del parto es importante
averiguar cómo se sienten los padres respecto a la llegada del nuevo hijo.
¿Están preparados para recibir al bebé? ¿Se alegran de su llegada? ¿Están
listos para asumir las responsabilidades de la paternidad? Los padres
ambivalentes siembran incertidumbre en el niño, lo que genera ansiedad.
Partes
que se forman entre el nacimiento y los 6 meses.
Un
problema que se origina entre el nacimiento y los seis meses puede tener
dificultades relacionadas con la capacidad de confiar en los demás. Es posible
que no sean plenamente conscientes de sus necesidades y prioricen las de los
demás. Estos pacientes pueden tener un patrón de insensibilidad emocional.
Algunos aspectos a explorar durante el período comprendido entre el nacimiento
y los seis meses incluyen: ¿Quién es el cuidador principal del niño? ¿El
cuidador principal responde adecuadamente a las necesidades del niño? Por
ejemplo: ¿Lo sostiene y mira a los ojos? ¿Lo toca y habla con cariño? ¿Le
canta?
Partes
formadas entre los 6 y los 18 meses
Un
suceso estancado en el período comprendido entre los seis y los dieciocho meses
puede manifestarse como problemas de aburrimiento. El cliente puede ser
compulsivamente ordenado o perfeccionista. Algunos aspectos a explorar durante
este período incluyen: ¿El cuidador principal es constante en el cuidado del
niño? ¿El niño está seguro y protegido de cualquier daño? ¿Cuál es el tono de
la conversación entre el padre/madre y el niño?
Partes
formadas entre los 18 meses y los 3 años.
Un
niño con Trastorno Emocional
Individualizado de entre 18 meses y 3 años puede manifestarse como con
preferencia por tener razón sobre el éxito. Puede ocultar el miedo y la
tristeza con ira. Puede acosar a otros o comportarse de forma rebelde. Puede
tener dificultades para establecer límites o expresar la ira indirectamente.
Algunos aspectos a explorar en el período de 18 meses a 3 años incluyen:
¿Recibe el niño aliento y elogios? ¿Se le establecen límites razonables? ¿Tiene
el niño permiso para expresar sus sentimientos (positivos o negativos)? ¿Son
los cuidadores equilibrados?
Partes
formadas entre los 3 y los 6 años
Un suceso
inicial ocurrido entre los tres y seis años puede manifestarse a través de una
falta de asertividad. El cliente puede tener fuerte necesidad de tener el
control y salir victorioso. Puede tener dificultades. con sentimientos de
insuficiencia y se comparan con los demás. Pueden tener confusión respecto a su
identidad. Por ejemplo, pueden definirse por su trabajo o una relación
importante. Pueden vestirse o comportarse de manera extravagante. Desear o
esperar soluciones mágicas es típico de este período. Las cosas a explorar en
el período de tres a seis años incluyen: ¿Se apoya al niño en la exploración del
mundo de las personas y las cosas? ¿Está bien que el niño explore ideas y
sentimientos? ¿Se anima al niño a expresar sentimientos? ¿Se le anima a
conectar sentimientos y pensamientos? ¿Recibe respuestas a sus preguntas? ¿Se
le elogia por un comportamiento apropiado?
Preparación para el proceso de diálogo
Mientras
facilitas el trabajo de descubrimiento con la Parte Infantil, la Mente
Consciente o Parte Adulta del cliente se mantiene al margen. Ahora es el
momento de integrar la Parte Adulta con la Parte Infantil. Para ello puedes
sugerirle: «Imagina que hay dos personas ahí: tu Parte
Adulta y tu Parte de cinco años. Simplemente, permanece presente con el Niño
que fuiste».
Esto
prepara el terreno para el diálogo que mediarás entre la Parte Infantil y la
Parte Adulta. De ahora en adelante, cuando la Conciencia Adulta tome la
iniciativa, la Parte Infantil se mantendrá en segundo plano. Cuando la Parte
Infantil se manifieste, la Parte Adulta asumirá el papel de observador.
El
niño tiene una capacidad limitada para interpretar situaciones. Pueden ocurrir
cosas que le resultan abrumadoras, pero para la Conciencia Adulta pueden
parecer insignificantes. El papel principal de la Conciencia Adulta es
intervenir, brindar apoyo amoroso al niño y ayudarlo a comprender lo sucedido.
#1.
Curar el sello
El
patrón SELLO es característico de un suceso inicial, SSI, en la infancia. Lo
que sucedió fue una sorpresa. La intensidad emocional resultó abrumadora porque
el niño carecía de la capacidad de autorregularse. Pero el principal problema
fue que no había nadie que le apoyara. El niño tuvo que afrontar la situación
solo.
Para
neutralizar el Patrón SELLO anticípate al suceso. Este será un punto previo al SSI
donde aún no ha ocurrido nada malo. El niño todavía se sentirá seguro y protegido.
Luego, incorpora la Conciencia Adulta para preparar al niño para afrontar el
problema explicándole lo que va a suceder.
Recuerda,
el problema radica en que el cliente se ha desconectado de esta parte de sí
mismo. Integrar la parte adulta en la escena junto con
el niño introduce un cambio fundamental en el suceso original, ya que el niño
ya no tiene que afrontar la situación solo. La labor del adulto es encontrar la
manera de satisfacer las necesidades del niño. Esto resuelve la carencia. Esto
sana al SELLO.
El
objetivo no es cambiar el suceso. Es imposible. Ya ocurrió. Lo único que se
puede hacer es crear las condiciones para que la sanación sea posible. Informar
al niño neutraliza el impacto inicial. Ahora el niño sabe lo que va a suceder.
El
siguiente paso es llenar al Niño de amor. El amor y el miedo no pueden
coexistir. Llenar al Niño de amor introduce una energía contraria al suceso
original. Puede que no lo elimine por completo, pero ayudará a reducir el
impacto emocional al revivir el suceso.
#2.
Encuentra el amor
Instruye
a la Conciencia Adulta para que vaya dentro de su corazón y encuentre el amor.
Está ahí. Al principio, puede que sea solo un destello. Pero aquello a lo que
prestamos atención, lo atraemos en mayor cantidad. Haz que el cliente encuentre
ese sentimiento. Luego, comprueba que realmente lo esté sintiendo.
Lo
único que realmente importa es que el cliente sienta la emoción. Si el cliente
no puede encontrar el amor por el Niño Interior, retrocede aún más hasta que el
Niño aún sea digno de amor. No se puede continuar con el Trabajo con el Niño
Interior hasta que haya un Adulto que pueda amar y aceptar al Niño. La sanación
consiste en reconectar con nuestra Energía Central. Esta es la Fuente de toda
sanación, incluyendo todos nuestros sentimientos positivos. Asegúrate de que el
cliente sienta el amor antes de continuar.
#3.
Siente el amor
Si
el cliente siente amor, intensifica ese sentimiento dirigiendo la atención a su
cuerpo. Las emociones se sienten en el cuerpo. ¿Qué sensaciones experimenta? El
cliente podría decir que siente calor en el pecho o en el corazón. Podría
sentir una agradable sensación que recorre todo su cuerpo. La idea es avivar
las brasas hasta convertirlas en un fuego cálido y acogedor.
Si
siente una sensación cálida y reconfortante en el pecho, permítele que esa
sensación esté ahí. Simplemente puedes decir: «Así es», o «Ahí está la
sensación», o «Eso es bueno. Date cuenta de que es tu sentimiento. Tienes
derecho a sentirte amado». Luego, anima al cliente a sentirlo plenamente. ¡Se
siente bien porque inunda el cuerpo de endorfinas!
Una
vez que el cliente se haya conectado plenamente con la emoción, pídele que se
la transmita al Niño, enviándosela de corazón a corazón. Esto brinda al Niño la
experiencia de lo que más necesita: sentirse seguro, protegido, amado y
aceptado. El amor es el estado natural del Niño. El amor se siente bien.
Recuérdale que tiene derecho a sentirse bien de nuevo. Luego, indícale que
observe lo bien que se siente.
Esto
es sanador. Infundir este tipo de energía positiva en el Niño transformará cómo
se siente el cliente en su vida adulta. Guíalo para que llene al Niño de su
amor y aceptación. Luego, verifica que el Niño reciba el amor preguntando:
"¿Cómo se siente el Niño?" o "¿Parece que el Niño está aceptando
tu amor?".
Si
el niño recibe amor del adulto, lo sentirá. Sigue enviándoselo hasta que el
niño se sienta completamente lleno de amor. Esto no lleva mucho tiempo.
Simplemente, dale al cliente un momento de silencio para asegurarte de que el
niño esté completamente lleno. Sabrás cuándo está completo porque lo sentirá.
Mientras
esto sucede, las energías también fluyen hacia la Conciencia Adulta. Recuerda
que estás trabajando con diferentes aspectos de la misma persona. Cuando se
satisfacen las necesidades del Niño este cambio se extiende a la vida adulta
del cliente.
Cuando
una persona experimenta emociones intensas se encuentra en un estado de
hipersugestión. Este es el momento ideal para usar la autosugestión, ya que se
ha establecido un nivel de amor propio. Invita al Adulto a dirigir palabras de
amor y aceptación al Niño. Para facilitar el proceso, invita al cliente a decir
la frase de autoaceptación: «Te amo y te acepto profunda
y completamente». Luego, pide al cliente que continúe hablando.
Nadie
conoce mejor al Niño que el Adulto porque él es el Niño, pero ya adulto. Solo
tienes que sugerirle: «Dentro de ti están las palabras que el Niño necesita
oír». Si el cliente no encuentra las palabras, puedes ayudarle haciéndole
algunas preguntas. Pero lo que el Niño más necesita oír surgirá del proceso de
descubrimiento. Por ejemplo: «¿Es ese bebé lo suficientemente bueno? Dile:
"Eres lo suficientemente bueno". ¿Es ese bebé lo suficientemente
inteligente? Dile: "Eres lo suficientemente inteligente". ¿Te importa?
Dile: "Me importas. Tus sentimientos me trajeron de vuelta a ti. Me alegra
mucho haberte encontrado. Y ahora que te he encontrado, estoy aquí para ti.
Nunca estarás solo"».
¡Esto
es increíble! Todo lo que necesitas está en la mente del cliente. El proceso de
descubrimiento te brindará todos los detalles necesarios para lograr un
resultado duradero.
#4.
El amor sana
El
trabajo con el niño interior se realiza en paralelo con los procesos de
descubrimiento y liberación. Una vez completado el descubrimiento inicial
tendrás una idea general de la historia. Sabrás qué sucedió, quiénes estuvieron
involucrados y qué pensaba y sentía el niño durante la experiencia. Ahora es
momento de cambiar el patrón que genera los síntomas, volviendo a guiar al
niño. Esto también se conoce como la técnica
del niño informado. El adulto resolverá los aspectos que generan los
síntomas y que quedaron atrapados en el suceso, proporcionando al niño lo que
necesita para superar la experiencia sin sentirse abrumado.
Reasumir la paternidad del niño
El
proceso de reparentalización del Niño comienza por llenarlo de amor y
aceptación. Esto crea un vínculo entre la Parte Adulta y la Infantil. La Parte
Adulta asume el papel de Padre/Madre amoroso pues eso era lo que faltaba la
primera vez. El proceso de conexión a través del amor mutuo establece un nivel
de confianza entre estas dos partes del paciente.
Esto
supone un cambio radical, ya que devuelve al cliente su capacidad de decisión.
De ahora en adelante la Conciencia Adulta decide qué debe suceder. Tú
simplemente guía el proceso y apoya al cliente en la creación del cambio.
Toda
sanación es autocuración. La Conciencia Adulta posee lo que le faltaba al Niño:
madurez. El adulto puede evaluar la situación, identificar errores de
percepción y brindar al Niño la comprensión necesaria para transformar el
suceso en una experiencia de aprendizaje. Ese es el objetivo.
Una
vez que el niño ha sido colmado de amor, es momento de prepararlo para afrontar
el suceso. Solo que, esta vez, el niño sabrá que no está solo. El adulto está
con él. El niño sabrá que va a sobrevivir. El adulto es la prueba de ello. El
niño sabrá que, en cuanto ocurra algo, el adulto estará ahí para él.
¿Te
fijas en cómo establecemos un contrato antes del suceso inicial, SSI? El cliente
toma una decisión informada para afrontar directamente el problema. El niño
sabe que esta vez no está solo. El adulto sabe
que puede manejarlo, ¡es un adulto! A medida que el niño atraviesa el suceso se
puede recurrir a la Conciencia del Adulto para contrastar con la realidad las
Percepciones y Pensamientos del Niño.
La
función de la Conciencia Adulta es desafiar las creencias erróneas y
proporcionar conocimientos contrastantes. ¿Está el Niño interpretando
correctamente lo que está sucediendo? ¿Es verdad? Si el Pensamiento no es
cierto, la función del Adulto es informar al Niño de la verdad sobre lo que
está sucediendo. Esto le permitirá liberarse de la emoción ligada a la
percepción falsa.
Si
el niño interpreta correctamente la situación entonces la tarea del adulto es
ayudarlo a afrontarla. A los pequeños les suceden cosas malas. Pero las
situaciones difíciles en la infancia pueden servir para desarrollar fortaleza,
sabiduría y resistencia. A veces, basta con saber que una experiencia dolorosa,
o una emoción incómoda, no durará mucho.
Incluso
la peor emoción no dura más de 90 segundos. Lo que mantiene a una persona
atrapada en un sentimiento es resistirse a él. Permitir que el sentimiento se
sienta y se exprese permite que termine. Entonces se acaba. Lo que el niño
necesita saber es que sobrevivirá. El adulto es la prueba viviente de que el
niño superará la experiencia.
El
niño es inocente. No hay nada que haya hecho para merecer el maltrato. Por
alguna razón, las personas responsables de su cuidado no cumplieron con su
deber. Y si el niño cometió un error, es perdonable. Nada puede cambiar la
verdad sobre él: que es digno de amor. Los humanos aprendemos de la
experiencia. El niño está aprendiendo valiosas lecciones que lo fortalecerán al
crecer. Ayuda al cliente a descubrir qué es esto. Esto es lo que Stephen
Parkhill llamó encontrar lo bueno.
Perdonar es encontrar lo bueno. – Stephen
Parkhill
Recontar la historia del suceso inicial, SSI.
El
chiste favorito de Ronald Reagan era sobre un niño pequeño cuyos padres estaban
preocupados porque era demasiado optimista. Como era de esperar, los padres
llevaron al niño, demasiado alegre, a un psiquiatra. En un intento por
desanimarlo, el psiquiatra lo condujo a una habitación llena de estiércol de
caballo. ¡El niño estaba encantado! Trepando hasta la cima del montón se puso a
cuatro patas y empezó a cavar. "¿Qué estás haciendo?", preguntó el
psiquiatra. "Con todo este estiércol", dijo el niño radiante,
"¡seguro que hay un poni por aquí!". (Nota del Traductor: Me pregunto
por qué un psiquiatra necesita tener una habitación llena de estiércol de
equino. Fin de la nota).
La
sanación se completa cuando el cliente puede reflexionar sobre su historia de
vida (lo malo) y encontrar lo bueno (lo valioso). ¿Cómo le benefició? ¿Cómo le
hizo más fuerte o más sabio? ¿Qué aprendió a hacer o a no hacer que le servirá
en el futuro? ¿Qué valor tuvo? ¿Qué propósito cumplió?
La
directriz primordial del sistema cuerpo-mente es la protección. Cuando un hueso
roto sana la zona afectada queda más fuerte que el hueso contiguo. Cuando una
herida profunda cicatriza, deja una marca, una zona de piel más resistente. El
resultado es el mismo al sanar el alma humana.
Se
necesita cierta madurez para reflexionar sobre nuestra historia y descubrir
cómo nos ha hecho más fuertes. Joseph Campbell dijo que no fue hasta que se
acercaba a los 75 años que, al reflexionar sobre su vida, se dio cuenta de que
una mano invisible lo había estado guiando todo el tiempo.
Esto
me recuerda al poema "Huellas en la arena":
Una
noche soñé que caminaba por la playa con el Señor. Muchas escenas de mi vida
pasaron ante mis ojos. En cada escena noté huellas en la arena. A veces había
dos pares de huellas; otras veces solo uno. Esto me inquietó porque me di
cuenta de que durante los momentos más difíciles de mi vida, cuando sufría
angustia, tristeza o derrota, solo veía un par de huellas. Entonces le dije al
Señor: «Me prometiste, Señor, que si te seguía caminarías conmigo siempre. Pero
he notado que durante los momentos más difíciles de mi vida solo ha habido un
par de huellas en la arena. ¿Por qué, cuando más te necesitaba no has estado
ahí para mí?». El Señor respondió: «Los años en que solo has visto un par de
huellas, hijo mío, era cuando te llevaba en mis brazos».
Mirando
hacia atrás no sabíamos entonces lo que sabemos ahora. Nuestras percepciones se
basaban en el conocimiento y la sabiduría que teníamos entonces. Cuanto más
jóvenes éramos, menos experiencia teníamos para evaluar y responder a esas
circunstancias. Cuando se logra la sanación, la perspectiva que da el tiempo
nos permite ver las cosas con claridad. Es posible darnos cuenta de que somos
mayores y más sabios por haber vivido esas experiencias, por dolorosas que
hayan sido. Ahora somos capaces de ver las cosas desde una perspectiva más
elevada y descubrir cómo el pasado pudo haber tenido un propósito.
Se
dice que no hay mal que por bien no venga. Si bien en su momento no fue la
mejor experiencia el cliente puede reconocer que la superó. Al fin y al cabo
sigue aquí, sigue respirando. Darle un significado positivo a estas
experiencias le ayudará a liberarse de la necesidad de controlar lo externo.
También pondrá fin al control que el pasado ha ejercido sobre su vida diaria,
porque cuando el cliente finalmente puede bendecir el pasado se da permiso para
seguir adelante con su vida sin sentirse víctima.
La
vida sigue su curso. La experiencia nos enseña cómo ser y actuar, así como
también cómo no ser y no actuar. ¿Qué aprendió el cliente? ¿Qué valiosa lección
de vida le brindaron esas experiencias para convertirlo en mejor persona? ¿Qué
sabiduría posee ahora como resultado de haber vivido esas vivencias? Al
encontrar lo positivo en esas circunstancias encuentra su bondad. Y este es el
verdadero tesoro: la bondad, la chispa divina que reside en su interior.
Lo que no me mata me hace más
fuerte. - Friedrich Nietzsche
Resumen
El
trabajo con el Niño Interior se realiza principalmente en el suceso inicial, SSI
e implica diálogo entre la Conciencia Adulta y el Niño Interior. Se invita a la
Conciencia Adulta a brindar amor y apoyo al Niño Interior ayudándolo a
encontrar maneras de satisfacer sus necesidades. Al ayudar al Niño a comprender
su experiencia se puede restaurar la claridad y la paz para facilitar la
sanación.
Las
partes centrales de la personalidad se forman durante los años de la infancia,
antes de los cinco o seis años. La característica distintiva de un suceso
sensibilizador inicial, SSI. en la infancia es el Patrón SELLO. Para
neutralizar ese Patrón la Conciencia Adulta se introduce antes del SSI para
preparar al niño a la experiencia mediante:
1. Encontrar el amor
2. Sintiendo el amor
3. Curando al SEAL
4. Encontrar lo bueno.
CAPÍTULO 16: El
tiempo que lleva
Y así, cumplió con sus deberes en el infierno durante siete
años. No se lavó, no se peinó ni cortó pelo ni uñas, ni se limpió los ojos. Y
los siete años pasaron tan rápido que parecía como si no hubiera estado allí
más de medio año.
La
base del pacto con el diablo es que el cliente debe hacer el trabajo. El
contrato no consiste simplemente en enmascarar o controlar los síntomas, sino
en lograr un cambio duradero. El enfoque no está en los síntomas, que son solo
evidencia de un problema que requiere solución. El enfoque está en las
emociones. Al permitir que las emociones y sentimientos incómodos formen parte
del proceso se permite que la causa oculta salga a la luz para poder liberarla.
Esto requiere compromiso.
El
cliente debe estar dispuesto a realizar el trabajo necesario para lograr una
solución completa del problema, abordándolos a fondo. Liberar los bloqueos crea
las condiciones propicias para la sanación. Sin embargo, esto puede llevar
tiempo. La hipnoterapia regresiva no es un enfoque de una sola sesión, sino una
terapia centrada en el cliente. El tiempo requerido depende de las necesidades,
objetivos y recursos individuales de cada persona.
En
promedio, seis o siete sesiones son suficientes para evaluar los resultados y
asegurar un resultado duradero. Incluso si se necesitaran 20 sesiones para
lograr un resultado duradero, seguiría siendo realmente impresionante. La
terapia psicológica requiere, en promedio, seis sesiones solo para establecer
una alianza terapéutica con el paciente. Para lograr una recuperación completa
en el 50% de los pacientes de psicoterapia se requieren, en promedio, 20
sesiones, mientras que una tasa de éxito del 75% generalmente requiere 50
sesiones semanales. Por eso, la regresión a la hipnosis se considera una
terapia breve.
El
proceso de curación de la hipnoterapia regresiva comienza con la Fase de Preparación, donde se inicia el
proceso. El objetivo es preparar al cliente para que realice el trabajo
necesario para alcanzar el éxito. A continuación, se lleva a cabo la Fase de Transformación, que se basa en
Regresar y Liberar.
La
regresión a la causa es un proceso para encontrar el suceso responsable de la
aparición de los síntomas mediante:
- · Técnicas de puenteo
- · Procedimiento de descubrimiento
- · Pruebas para el SSI
- · Síntoma que requiere identificación de patrón
- · Mapeo de sesiones
·
La liberación es un proceso que se puede enseñar
durante la fase de preparación. Posteriormente, se puede utilizar durante el
procedimiento de descubrimiento para acceder a capas más profundas de
percepciones, pensamientos y sentimientos mediante técnicas como:
- · Encontrar la sensación
- · Cuantificar el sentimiento
- · Despertar la emoción
- · Seguir tu intuición
#1.
¡Encuéntralo!
2. Vuelve al suceso anterior (Suceso Sensibilizante Previo)
3. Procedimiento preliminar de descubrimiento
4. Prueba para el SSI
5. Puente de regreso al SSI
6. Descubre la historia atrapada en el SSI (¿Qué está pasando?)
7. Identifica las partes involucradas en la historia (¿Quiénes?)
#2.
¡Siéntelo!
La
energía atrapada en el sistema nervioso del cuerpo es incómoda. Puede generar
resistencia y bloquear la conciencia. Liberar la energía emocional atrapada
restaura la paz y la claridad al sistema mente-cuerpo. Esto dará un cliente más
cooperativo, lo que le permitirá continuar conectando de nuevo con el SSI. Esto
también facilita descubrir los detalles ocultos en un suceso.
#3. ¡Cúralo!
La
liberación trae alivio. Como resultado, la mente se vuelve cada vez más
receptiva a nueva programación. Este es el propósito del trabajo con el niño
interior. El objetivo del proceso de descubrimiento es identificar las
necesidades insatisfechas del niño. Ayudar al cliente a satisfacer estas
necesidades resolverá la causa subyacente de los síntomas.
Una
vez que se ha identificado lo que entra en conflicto con lo que el Niño desea,
la Conciencia Adulta del cliente asume un papel parental hacia su yo más joven.
La tarea del Adulto es resolver los Aspectos que Requieren Síntomas mediante:
- · Brindar apoyo amoroso
- · Verificar la realidad de las percepciones
- · Encontrar conocimientos contrastantes
- · Desafiar las creencias erróneas
2. Trabajo con el niño interior
La
fase final es la Fase de Verificación,
en la que se tomarán medidas para garantizar un cambio duradero.
FASE III: VERIFICACIÓN
|
FASE III VERIFICACIÓN |
|
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6 Prueba e
Integración |
7 Trabajo del Perdón |
|
Comprobar e
Integrar Cambios |
Permanencia sin
esfuerzo |
|
#1 Comprobar el, SSI |
#1 Restaurar la bondad |
|
#2 Comprobar Suceso
Sensibilizador Posterior, SSP, y Cambios compuestos |
#2 Liberar la
ofensa/agravio |
|
#3 Comprobar Resultados
en la vida real |
#3 Comprobar el perdón |
|
|
#4 Recuperar la
plenitud |
|
|
#5 Progresar en la
Edad |
CAPÍTULO 17: Prueba los resultados
Cuando finalmente se le acabó el tiempo, el diablo viene y dice
al soldado: “Bueno, Hans, ¿qué has hecho durante todo este tiempo?” Y Hans
informa: “Bueno, he cuidado los fuegos de los calderos, he barrido y llevado la
basura detrás de la puerta”.
¡Esta
es la primera vez en la historia que se refieren al soldado como Hans! ¡Esto
indica que ha ocurrido un cambio! El cliente ha recuperado la consciencia en
algún aspecto. ¿Qué ha estado haciendo Hans todo este tiempo? ¡Los tres
primeros pasos de la Sanación Universal!
1. Encontrar el SSI mediante
regresión y liberación.
2. Percibir las emociones para
descubrir la causa raíz subyacente.
3. Sanar la parte infantil que
ha quedado atrapada en ese suceso.
El
cuarto paso es sellar el proyecto asegurándose de que los resultados sean
duraderos. ¿Cómo saber si se han superado todos los obstáculos? ¿Cómo saber si
el cliente se ha liberado realmente del pasado? ¿Cómo saber cuándo el trabajo
está terminado? Se prueba. La única forma de saberlo con certeza es comprobar
los resultados.
—Pero —dijo el diablo—, ¡también miraste dentro de los calderos!
Menos mal que añadiste más leña o habrías perdido la vida.
El
diablo sabe que toda condición exige una vida. El paciente debe renunciar
voluntariamente a la vida que ha estado viviendo. Una enfermedad grave exige, literalmente, una vida. Si bien la ira es una respuesta
natural a las heridas percibidas, cuando culturalmente se la considera negativa
solo el diablo alentaría a una persona a expresarla. Esto es precisamente lo
que se requiere. Aferrarse al miedo, la ira, el dolor, el resentimiento, la
rabia, la culpa, la condena y los pensamientos de castigo solo perjudica al
paciente. Así que el diablo está diciendo: «¡Menos mal que lo desahogaste!».
Al
expresar sus sentimientos el cliente enfrentó los aspectos tóxicos de su mente.
Eso requiere valentía. Si Hans hubiera evitado recuerdos o sentimientos
prohibidos el momento de liberación se habría perdido. El problema habría
vuelto a las sombras y, con él, la solución. Si bien podría haber experimentado
alivio momentáneo los síntomas habrían reaparecido tarde o temprano, o
empeorado.
Para que el cliente sane completamente debe estar dispuesto a perdonar el pasado. Solo entonces los sucesos pasados dejarán de tener poder para controlarlo. Pero la mayoría de las personas no saben lo que significa perdonar el pasado. En lugar de perdonar usan:
- La negación: se ignora y minimiza la experiencia.
- La autoculpabilización: se explica la experiencia en términos de acciones o comportamientos propios.
- La identidad de víctima: se queda atrapado en la autocompasión, impotencia y victimización.
- La indignación: se fomenta de la ira, intolerancia y deseo de venganza
- La identidad de superviviente: se distancian de la experiencia dolorosa viéndose como supervivientes.
La
sanación total requiere la liberación completa de todos los sentimientos
negativos. Eso es lo que significa perdonar el pasado. Perdonar es soltar. Lo
que se le pide al cliente es que se libere del problema. Liberar los
pensamientos tóxicos y las energías emocionales atrapadas en su interior le
permitirá abandonar su identidad de víctima. Al recuperar su poder auténtico
experimentará una cesación completa de la manifestación de los síntomas y una
permanencia sin esfuerzo.
—Bueno, parece que se te acabó el tiempo. ¿Quieres volver a
casa? —Oh, sí —dijo el soldado—. Me gustaría mucho ver qué está haciendo mi
padre en casa.
¿Notaste
que es el soldado quien responde a la pregunta, y
no Hans? Esto indica que Hans aún conserva su actitud de soldado duro. Una
parte de él sigue atrapada en el modo supervivencia. ¡Esta es también la
primera mención a su querido padre! Claramente, algo no se ha resuelto.
En
la película Shrek hay una conversación entre el
ogro Shrek y su amigo Burro, donde Shrek afirma: "Los ogros son más
complejos de lo que la gente piensa".
Shrek: ¡Los ogros son como las
cebollas! (Levanta una cebolla, que Burro huele).
Burro: ¿Apestan?
Shrek: ¡Sí... No!
Burro: ¿Ah, te hacen llorar?
Shrek: ¡No!
Burro: Oh, si los dejas al sol, se
ponen todos marrones y empiezan a brotarles pelitos blancos.
Shrek: (Pela una cebolla.) ¡NO! CAPAS. Las
cebollas tienen capas. Los ogros tienen capas. Las cebollas tienen capas. ¿Lo
entiendes? Ambos tenemos capas. (Se va.)
Burro: ¡Oh, ustedes dos tienen
CAPAS! Oh. ¿Sabes? No a todo el mundo le gustan las cebollas. ¿Y el pastel? ¡A
todo el mundo le encanta el pastel!
Shrek:
¡No me importa lo que les guste a los demás! Los ogros no son como los
pasteles.
Burro: ¿Sabes qué más le gusta a todo el
mundo? ¡Los postres de capas de chocolate, galleta y yogur! ¿Alguna vez has
conocido a alguien y le has dicho: "Vamos a comer uno de esos postres",
y te ha respondido: "¡Ni hablar, no me gustan!"? ¡Esos postres son
deliciosos!
Shrek: ¡NO! ¡Tú, bestia de carga en
miniatura, densa e irritante! ¡Los ogros son como las cebollas!
El
diablo sabe que, como las cebollas y los ogros, los recuerdos tienen capas. Hay
que analizar esas capas para identificar todos los factores que influyen. El
problema es que siempre se trabaja contrarreloj y solo se puede hacer eso hasta
cierto punto en una sola sesión.
Por
muy exhaustivo que seas al abordar todos los aspectos que influyen en el
problema no hay garantía de encontrar la raíz del
mismo. Las verdades más profundas pueden permanecer ocultas hasta que el
subconsciente considere que es seguro revelarlas. Por lo tanto no descubrirás
toda la historia de inmediato.
El
cliente puede optar conscientemente por ocultar cierta información porque la
considera poco importante o demasiado vergonzosa para admitirla. Pero si no se
saca a la luz no se puede solucionar. Lo que el cliente no revela sigue ahí,
esperando ser revelado. Si no se resuelve, el problema persistirá. Por eso es
fundamental evaluar los resultados.
#1. Prueba el suceso sensibilizante inicial, SSI
Para
evaluar los resultados en el SSI, el cliente revisa el suceso de principio a
fin. El suceso se desarrolla exactamente igual que la primera vez. Lo único que
cambia es cómo se siente el cliente. La sanación no consiste en cambiar la
historia sino en transformar la forma en que el cliente se siente internamente,
de manera que ya no esté atado a las cosas del
pasado.
El
pasado es solo el pasado. El futuro reside en su capacidad para aprender de las
experiencias pasadas y transformarse gracias a ellas, de modo que las
situaciones y las personas de la vida diaria ya afecten negativamente. El SSI
no cambia. Lo que cambia es cómo se siente. Cuando el cliente puede superar el
suceso sin que se desencadene, el suceso se ha resuelto.
Recopilar
información
—Has ganado tu recompensa —dijo el Diablo—. Así es como la
obtendrás: ve detrás de la puerta, llena tu mochila con la basura y llévatela a
casa.
Cuando
el cliente acepta con serenidad lo sucedido, libre de las percepciones y los
juicios que inicialmente le causaron angustia, se establece un nuevo nivel de
orden y estabilidad. En el momento en que el cliente reconoce este cambio, este
se vuelve permanente.
Para
fomentar este nuevo nivel de conciencia, pregunta al cliente: "¿Qué ha
cambiado?". Esta pregunta genera ideas. Permite que el cliente cuente qué
cambios específicos está experimentando. Esto permite que el suceso se
convierta en una experiencia de aprendizaje, transformando la forma en que el
cliente se ve y ve el mundo que le rodea. Como resultado, responderá de manera
muy diferente ante situaciones similares en el futuro. Esto sienta las bases
para el proceso de progreso a través de los sucesos sensibilizantes
posteriores, SSP.
Comprender
es hacer realidad. ¿Qué descubre el cliente? ¿Qué ha cambiado? ¿Es cierto?
¿Cómo lo sabe? Toda prueba que respalde el cambio debe surgir de la experiencia
del cliente durante la sesión. No utilices un guion. Refuerza las reflexiones
del cliente. Cuanto más significado encuentre el cliente en su historia más
recursos internos reunirá y más profunda será la transformación.
Puedes
profundizar la transformación sugiriendo: «¡Has
cambiado!». Luego pregunta: «¿Cómo sabes que has cambiado?». Valida el
reconocimiento del cambio por parte del cliente. Después, pregunta: «¿Cómo
influye este conocimiento en las cosas de ahora en adelante?». Esto te indicará
qué espera el cliente en el futuro. Estás inculcando nuevas creencias, así que
asegúrate de vincular estos cambios con el objetivo terapéutico del cliente.
Lo que la mente espera tiende a
hacerse realidad. - Gerald Kein
El suceso
inicial, SSI es una experiencia en la que una parte del cliente quedó atrapada
en la infancia. Como resultado no ha podido madurar. Liberar las emociones
reprimidas crea un estado de alta sugestionabilidad. El trabajo con el niño
interior aprovecha ese estado para incorporar conceptos e ideas alineados con
el estado central de salud y felicidad del niño.
El
siguiente paso es transferir estos cambios a la Conciencia Adulta ayudando al
Niño a crecer. Para ello se enseña al Niño a integrar todos los cambios —las
comprensiones y las mejores sensaciones— y a asumirlos como propios. Se le
anima a que encarne estos cambios sintiéndolos plenamente. Luego, se le guía en
su crecimiento a través de las Experiencias de Supervivencia.
#2. Prueba los sucesos posteriores, SSP
El
desarrollo del niño implica un proceso de proyección hacia el futuro desde el
suceso inicial, SSI, hasta los posteriores, SSP, en la historia del cliente.
Esto permite evaluar los resultados del SSI, consolidar todos los cambios y
transformar la historia del cliente. Aquí es donde el mapa de la sesión resulta
fundamental, ya que proporciona una representación visual de la historia del
cliente.
Cada
suceso posetiors, SSP, representa un suceso futuro
para el Niño que ha estado atrapado en el suceso inicial, SSI. Al progresar a
través de los sucesos posteriores el Niño se libera de ese suceso y puede
crecer hasta la edad adulta con el conocimiento que posee ahora. Como
resultado, la Conciencia Adulta recibe todos los beneficios del cambio.
Los
cambios específicos que se han producido acompañarán al niño a medida que
crezca hasta el siguiente SSP en la línea de tiempo. Por lo tanto, una vez que
el SSI esté claro se le indica al niño que integre el nuevo y mejorado estado
de conciencia y que lleve consigo estos cambios al siguiente suceso
significativo. Por ejemplo, si el SSI fue a los dos años y el siguiente SSP en
la línea de tiempo es a los cinco, se indica al niño que crezca hasta esa situación a los cinco años con el
recuerdo de todo lo aprendido en el SSI. El niño transformado revisa entonces
el SSP.
Así
se consigue un resultado duradero. Elimina todo lo relacionado con el problema
que presenta el cliente en el SSI. Luego, instala los recursos que el Niño
Interior no tenía la primera vez. Esto significa que el Niño que avanza en la
vida ya no es la misma persona. ¡Ha cambiado! Debido a este cambio los
posteriores SSP se modificarán para reflejar cómo se
habrían desarrollado los acontecimientos si el Niño no hubiera
reaccionado de forma tan impulsiva.
Pero,
si el Niño se ve afectado por algo en un suceso posterior, SSP, verifica si ese
aspecto ya existía en el suceso inicial, SSI. Si fue un problema en el SSI es
que ese suceso inicial aún no está claro. Vuelve al suceso causal, encuentra el
sentimiento y haz la Prueba de
Sentimientos. Podría haber un suceso anterior conectado a esa sensación.
Los problemas complejos pueden tener múltiples sucesos iniciales, SSI, que
contribuyen a los mismos síntomas. La sensación puede estar relacionada con el
mismo SSI, o puede que descubras que hay otro. En cualquier caso, sabrás en qué
concentrarte a continuación.
Si
el aspecto que se pone de manifiesto no estaba en el suceso inicial SSI,
entonces probablemente se añadió al patrón general después
de ese suceso. En este caso, manifiéstalo en el suceso posterior, SSP. Luego,
retrocede y reproduce el suceso de nuevo. Comprueba que el suceso posterior sea
claro. Después, antes de pasar al siguiente SSP, aprovecha la oportunidad para
potenciar el cambio preguntando al Niño: "¿Qué ha cambiado?". Deja
que el cliente lo cuente. Luego, valida las ideas del cliente con: "¡TÚ
has cambiado!".
Enseña
al cliente a asumir la responsabilidad de cada cambio positivo que ocurra. De
esta manera podrás sanar la narrativa a medida que el niño crece. Esto aprovecha
la tendencia natural de la mente subconsciente a generalizar todo el
aprendizaje.
Generalizar
el cambio
Todos
estos cambios se propagan a lo largo del tiempo llegando hasta el cliente en el
aquí y ahora. Al apoyar al Niño en su crecimiento en sabiduría y comprensión
estás fortaleciendo y potenciando la Conciencia Adulta.
A
medida que el cliente avanza en la línea de tiempo los cambios se propagarán a
otras experiencias o sucesos que pueden, o no, haber salido a la luz durante la
regresión. Otras partes del cliente pueden beneficiarse de estos cambios. Como
resultado, problemas que aparentemente no guardan relación con el problema que
presenta el cliente a menudo se resuelven por sí solos, como por arte de magia.
Integrar
el cambio
El
niño interior se acerca al cliente sentado en la silla. Luego, afianza los
cambios en el aquí y ahora guiándolo para que note lo mucho mejor que se siente. Reconoce y celebra el éxito animándolo a asumir
la responsabilidad de haber creado estos maravillosos cambios. Dile al cliente:
«¡Tú lo hiciste!». Luego, da instrucciones a la mente subconsciente para que
integre todos los cambios —físicos, mentales, emocionales y espirituales—
permitiendo que cada parte del cliente se beneficie de estos maravillosos
cambios. Ten presente que el proceso de encarnar un cambio real y duradero se
ha iniciado.
#3. Pon a prueba los resultados en la vida real.
“Ah, y también debes ir sin lavar ni peinar, con pelo y barba
largos, con las uñas sin cortar y los ojos legañosos. Y si alguien te preguntan
de dónde vienes debes decir: «Del infierno». Y si te preguntan quién eres debes
decir: «¡El inmundo hermano del diablo y también mi rey!».
En
la antigüedad, el rey era el único responsable de su reino (la realidad) y no
respondía ante nadie más que Dios (el Poder Supremo). Ser rey propio es ser soberano. La autonomía es el
verdadero poder. El autogobierno es la capacidad de responder a las
circunstancias externas con autoridad.
El
cliente está comprometido con un proceso para recuperar el control de su vida.
El diablo simplemente le recuerda el
Contrato. El Contrato es un acuerdo para permitir que los sentimientos
incómodos formen parte del proceso de sanación. Entonces, el diablo dice: «Ah,
por cierto, serás más consciente de tus sentimientos gracias al buen trabajo
que has hecho hoy».
El
diablo también recuerda al cliente la relación terapéutica. «Estamos juntos en
esto (como hermanos). Permaneceremos juntos hasta lograr la sanación. Si surge
algo entre sesiones, avísame». Esto garantiza que si el cliente experimenta una
recaída o una recurrencia de los síntomas no abandonará el proceso. Sabrá que
debe regresar y darte un informe completo. Esto mantiene el contrato abierto.
Mantén
el contrato abierto.
La
sanación es un proceso, no un suceso. La limpieza interna en el suceso inicial,
SSI, y el desarrollo del Niño a través de los sucesos posteriores, SSP, inician
el proceso de sanación a nivel subconsciente. Sin embargo, solo se puede
resolver lo que sale a la luz durante la sesión. La mente subconsciente solo
mostrará aquello para lo que el cliente está preparado. El cambio no ocurre
durante la sesión sino en la vida cotidiana del cliente. Es ahí donde las
sugestiones posthipnóticas surten efecto. La única forma de saber con certeza
que el problema se ha resuelto por completo es evaluar las respuestas del
cliente en su vida diaria.
Considera
el tiempo entre sesiones como un periodo de asimilación
en el que las sugerencias de cambio surtirán efecto o serán
cuestionadas. Si nada cambia, no cambia nada. Por lo tanto, algo debe suceder
entre sesiones. El cliente puede sentirse mejor, peor o experimentar altibajos.
Esto proporciona la información necesaria para guiar el proceso de sanación de
manera efectiva. Mientras haya algún cambio entre sesiones, se está progresando
y se sabe qué pasos seguir.
Si
el cliente regresa y comenta que se siente mejor, esto indica que logró
mantener los cambios. Se ha avanzado. ¡Eso es motivo de celebración!
Si
el cliente experimenta algunos altibajos entre sesiones, hay movimiento que
indica que ese cambio está ocurriendo. ¡Nada genera más éxito que el éxito
mismo! Por lo tanto, valida cada señal de éxito antes de pasar a la siguiente
pieza del rompecabezas.
Aunque
el cliente salga de tu consulta sintiéndose muy bien es posible que no conserve
esa sensación positiva. Dos o tres días después puede que vuelva a caer en sus
viejos hábitos. Si el cliente se siente peor, o se altera, simplemente
significa que aún no has resuelto el problema por completo.
Al
destapar los sucesos del pasado la mente se remueve a nivel subconsciente. Como
resultado, trabaja internamente, reajustándose a todos los cambios ocurridos.
Integra estos cambios en la vida del cliente, AHORA. Pero el amor saca a la luz
todo, a diferencia de sí mismo, para sanar.
Al
abrir una brecha en una bolsa de veneno se libera parte de la presión interna.
Y cuando la mente subconsciente experimenta cierto alivio, querrá más. Como
resultado, comenzará a sacar a la superficie más cosas para poder resolverlas.
Los sueños pueden reflejar este proceso, y los recuerdos pueden aflorar a la
conciencia de forma inesperada. Esto es una excelente noticia, ya que la
siguiente capa se vuelve accesible para la sanación.
Algunas
personas tienen que volver a enfrentarse a situaciones difíciles. Todavía
tienen que lidiar con el estrés situacional en casa o en el trabajo. Puede
haber un problema en el sistema familiar o en la relación de pareja del que no
se tenga conocimiento. Cuando un problema no se resuelve por completo las
situaciones y la vida cotidiana pueden desencadenar reacciones del pasado.
Cualquier
situación presente en la vida del cliente constituye un sistema de apoyo para
el problema. Generar un cambio interno alterará ese statu quo. Como resultado,
los hijos podrían empezar a tener problemas de conducta. La pareja podría
volverse conflictiva. Los jefes o compañeros de trabajo podrían poner en tela
de juicio la capacidad del cliente para mantener cambios positivos. Te guste o
no, tus opiniones le importan al cliente pero la sanación del cliente no puede
depender de las opiniones o el comportamiento de los demás. Si ocurre algo que
desencadena una reacción en el cliente esto le proporciona un suceso específico
que puede utilizar para establecer un vínculo con el suceso causal.
No
se puede esperar que estas personas piensen o se comporten de manera diferente
a como lo han hecho en el pasado. Al fin y al cabo no han cambiado ellas, sino
el cliente. Sin embargo, las personas más cercanas a ellos tienen el poder de
sabotear su progreso al intentar, inconscientemente, reinstaurar la
programación antigua y familiar. Mantener el Contrato abierto les proporciona
un salvavidas para que, si algo desencadena una crisis en su vida diaria, no se
rindan. El cliente recordará que está participando en un proceso que lo
liberará del pasado al recuperar su derecho a sentir sus emociones más
auténticas.
El
tiempo lo dirá. Por lo tanto, indica al cliente que incorpore estos cambios a
su vida cotidiana. Analizad los resultados. Recuérdale que, una vez resuelto todo,
ya no será susceptible a las personas ni a las situaciones como antes. Cuando
ocurran sucesos en el presente que le recuerden experiencias pasadas, ya no
tendrán poder para influir en sus emociones. Esta es la verdadera libertad
emocional.
Soy dueño de mi destino. Soy el
capitán de mi alma. - Henley
El tiempo lo dirá.
El soldado guardó silencio e hizo lo que el diablo le había
ordenado sin quejarse, pero no quedó nada satisfecho con su recompensa.
Durante
una semana de formación en Florida tuve el honor de experimentar una sesión de
hipnoterapia de Regresión a la Causa, con Stephen Parkhill. ¡No fue para nada
lo que esperaba! No hubo relajación. En cambio, me embarqué en un viaje
vertiginoso y acelerado hacia un suceso de mi infancia. La liberación de las
múltiples capas de emociones en el SSI me devolvió la claridad y la paz. Sin
embargo, inmediatamente después de la sesión, me sentí desorientada y un poco
decaída. Quizás aún estaba procesando la información, pero no lo comenté a
nadie. Tampoco mencioné mi descontento con la falta de imágenes visuales. Había
esperado que la regresión fuera una experiencia tridimensional. En cambio, fue
más bien onírica, como si viera las cosas a través de una gasa espesa.
Aunque
las emociones eran viscerales y reales, no pude evitar preguntarme si no me lo
había inventado todo. Esto me enseñó una lección importante: los clientes no lo
cuentan todo. Algunos siguen esperando un milagro en una sola sesión, a pesar
de haber sido informados de lo contrario. Otros pueden pensar que, una vez
curados, pueden retomar una relación tóxica o un estilo de vida que les causó
los síntomas. Esa es una expectativa irreal. No se puede anular la ley de causa
y efecto. Nadie puede. Lo único que se puede hacer es trabajar en armonía con
la naturaleza.
Si
el cliente espera que tú hagas magia no quedará satisfecho con sus recompensas.
Por ejemplo,
Cliente: Después de perder peso, si vuelvo a comer con normalidad,
¿volveré a subir de peso?
Diablo: ¿Cuando dices comer normalmente,
te refieres a hacer lo que te hizo engordar en primer lugar?
Durante
una sesión de regresión pueden salir a la luz verdades vergonzosas que el
cliente puede optar por no compartir. Algunos clientes tendrán dudas
persistentes sobre el proceso, preguntándose si esos recuerdos fueron reales o inventados.
Otros pueden sentirse incómodos al tener que enfrentar recuerdos dolorosos del
pasado. Incluso al liberar sentimientos incómodos. Aunque le brinde alivio, el
cliente puede molestarse contigo por pedirle que vaya
allí. Puede que le disguste descubrir que el cambio real requiere un
esfuerzo real, o que la sanación lleva tiempo.
Lo
único que puedes hacer es guiar el proceso. El cliente es responsable de los
resultados. Toda sanación es autocuración. Requiere esfuerzo. Depende de la
participación del cliente. Y el tiempo que tome no depende de ti. Depende del
cliente. Si el cliente decide ocultar información que podría ser crucial para
su sanación, no hay nada que puedas hacer. Si no está dispuesto a cumplir su
parte del Contrato, no puedes obligarlo. Lo único que puedes hacer es trabajar
con lo que te dan y evaluar los resultados. La sanación ocurre. El tiempo dirá
cuándo el problema se ha resuelto definitivamente.
Para tener éxito desarrolla la
persistencia, la tenacidad y la voluntad de trabajar duro durante veintidós
minutos para comprender algo que la mayoría de la gente abandonaría después de
treinta segundos. - Malcolm
Gladwell
Beneficios secundarios
En cuanto regresó al bosque se quitó la mochila para vaciarla.
Pensaba tirar los restos de la limpieza pero al abrirla descubrió que se habían
convertido en oro puro. «¡Guau! ¡Qué grata sorpresa!», se dijo muy satisfecho.
Dado
que la mente funciona mediante la asociación, las emociones que se liberan
durante una sesión de regresión pueden vincularse con otras
situaciones, pensamientos, sentimientos y comportamientos. Como resultado, el
cliente puede sorprenderse gratamente al descubrir que problemas aparentemente
inconexos se resuelven, incluso antes de que se haya solucionado el problema
principal.
Algunos
de los beneficios secundarios inesperados informados por clientes reales
incluyen:
·
Una
persona que sufre de ansiedad se sorprende al descubrir que sus ganas de comer
chocolate han desaparecido por completo.
·
Un
artista bloqueado comienza a tener sueños creativos e inspiradores.
·
Una
empresaria estresada está encantada de haber podido reducir dos tallas de
pantalón sin esfuerzo.
·
El
psiquiatra de una paciente que está perdiendo peso le dice: "¿Qué has
estado haciendo? ¡Tu depresión está desapareciendo!".
Aunque
salí de mi sesión de regresión con Parkhill cuestionando mi experiencia,
necesitaba comprobar cosas de mi vida cotidiana. No tenía recuerdo consciente
de ninguno de los sucesos que había experimentado (en la regresión). La primera
experiencia fue justo antes de mi nacimiento, incluido el nacimiento mismo. Al
llegar a casa conté a mi madre lo que había vivido. Me sorprendió gratamente
que ella corroborara los sucesos que yo había revivido.
Una
semana después me alegró mucho descubrir que el bulto en mi pecho, que había
sido mi principal preocupación, había desaparecido por completo. Las pruebas
médicas posteriores dieron negativo. ¡Esto funciona de verdad! No lo duden.
Simplemente comprueba los resultados en la vida diaria del paciente porque la
curación es posible. La pregunta es: ¿Podrá el paciente mantener los resultados
en su vida real?
Resumen
Por
muy exhaustivo que seas al abordar todos los factores que influyan en el
problema no hay garantía de que hayas encontrado la
raíz del mismo. Es posible que se oculten aspectos más profundos de la verdad
hasta que la mente consciente o subconsciente se sienta segura para revelarlos.
Por lo tanto, debes realizar pruebas.
El
proceso de evaluación comienza con el Suceso de Sensibilización Inicial.
Revisar el suceso permite verificar su claridad. Luego, se pueden recopilar
todas las ideas y beneficios del cambio y proyectarlos a lo largo de la línea
de tiempo del cliente. A medida que estos cambios se implementan el Niño aspira
a experimentar lo que significa tener este nuevo y mejor nivel de conciencia.
Conforme avanza a través de los Sucesos de Sensibilización Posteriores, se
pueden evaluar los aspectos no resueltos o residuales, y eliminarlos.
La
mente subconsciente generaliza de forma natural todos los cambios por lo que, a
medida que este proceso se desarrolla, se produce un efecto dominó que se
extiende a otros sucesos que quizás no se habían percibido. Otras partes del
cliente también pueden beneficiarse de estos cambios. Esto puede generar muchos
beneficios secundarios inesperados en el proceso de sanación.
A
medida que estos cambios se extienden a la Conciencia Adulta del cliente, se
integran como parte de su identidad AHORA. El Ritmo Futuro puede utilizarse
para evaluar las expectativas del cliente respecto al futuro. La prueba final
de los resultados se da en la vida cotidiana del cliente. ¿Podrá el cliente
mantener los cambios? El tiempo lo dirá. Hasta entonces, mantén el Contrato
abierto.
Notas del capítulo:
- Abraham Maslow, Jerarquía de necesidades. https://www.youtube.com/watch?v=L0PKWTta7lU
- Thorwald Dethlefsen, El poder curativo de la enfermedad (1983).
- Caroline Myss, Por qué la gente no se cura (1998).
- Encontrarás algunos conceptos útiles sobre la autorresponsabilidad en el libro de Gary John Bishop, Unfuck Yourself. https://www.amazon.com/Unfu-Yourself-Your-Head-into-ebook/dp/B071F7C5NQ/ref=tmm_kin_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=1595707354&sr=8-1
- Dave Elman, Hipnoterapia (1964).
- Alexander Loyd, El Código de la Sanación (2013). Este libro ofrece abundante información sobre cómo el estrés es el factor subyacente de prácticamente todos los problemas, lo que lo convierte en un excelente recurso para informarse y educar a los demás sobre las causas de las enfermedades y cómo puede producirse la sanación.
- https://www.emofree.com/
- https://www.eftdownunder.com/
- Gary Craig, EFT para el TEPT (2009).
- Konrad Stettbacher, Dar sentido al sufrimiento (1930).
- Konrad Stettbacher, Dar sentido al sufrimiento (1930).
- Robert Johnson, El rey pescador (1993).
- Cuando se producen varios sucesos de carácter repetitivo (por ejemplo, abusos continuados por parte del mismo agresor), es posible consolidarlos todos en un único suceso y procesarlos como si se tratara de un solo suceso.
- María Stevenson, Huellas (1936).
- Michael Lambert, Manual de psicoterapia y cambio de comportamiento de Bergin y Garfield (2013).
- Dr. Sidney B. Simon y Suzanne Simon, El perdón: Cómo hacer las paces con tu pasado y seguir adelante con tu vida (1991). Luskin, F., Perdonar para siempre (2002).
- Shrek, dirigida por Andrew Adamson y Vicky Jenson (2001; EE. UU.: DreamWorks).
- Sondra Ray, Relaciones amorosas (1995).
- Matt Sison.
CAPÍTULO 18: La
única prueba verdadera
Luego se dirigió al pueblo más cercano, donde un posadero lo
esperaba en la puerta. Al ver a Hans acercarse el posadero se asustó muchísimo,
pues Hans tenía un aspecto espantoso, peor que un espantapájaros. —¿De dónde
vienes? —preguntó. —Del infierno —respondió Hans. —¿Quién eres? —preguntó el posadero.
—El inmundo hermano del diablo, y también mi propio rey —aclaró Hans.
Así
como las situaciones cotidianas pueden recordar experiencias del pasado, las
personas pueden desencadenar problemas sin resolver. Lo que el cliente acaba de
afrontar es una proyección de su crítico interior. Proyección es un término
psicológico que describe el proceso de evitar sentimientos o impulsos incómodos
atribuyéndolos a otra persona. Por ejemplo, un acosador podría negar su vulnerabilidad
proyectándola en sus víctimas. (Nota del Traductor: es decir, frente al
maltrato recibido el maltratado se convierte en maltratador)
Recordemos
que Hans quería saber cómo estaba su padre. Al igual que un padre, el trabajo
de un posadero consiste en satisfacer las necesidades humanas básicas:
alojamiento, comida y bebida. Se trata de alguien de quien el cliente depende
de alguna manera. Puede ser un padre o figura paterna o materna sustituta, como
un cónyuge, un empleador, un médico, un miembro del clero, etc., que tiene el
poder de retener, bloquear o negar la satisfacción de necesidades importantes.
Satisfacción de necesidades
La jerarquía de necesidades de Maslow
ilustra las necesidades, valores, impulsos y prioridades que rigen la
motivación y comportamiento humanos. La base de la pirámide representa las necesidades físicas, fundamentales para la
supervivencia humana: oxígeno, agua, alimento, vestimenta, vivienda, sexo, etc.
Cuando
se satisfacen las necesidades físicas, la necesidad de
seguridad tiene prioridad y determinará el comportamiento. Las
necesidades de seguridad se expresan como un deseo de previsibilidad, orden y
equidad. Incluyen seguridad personal, seguridad financiera, salud y bienestar,
y protección contra posibles amenazas como accidentes o enfermedades, por
ejemplo, características de seguridad del automóvil, seguridad laboral, cuenta
de ahorros, pólizas de seguro, fondo de pensiones, etc.
Una
vez satisfechas las necesidades físicas y de seguridad, las
necesidades emocionales y sociales cobran prioridad. Esto incluye la
necesidad de amor y pertenencia. Cuando la necesidad de amar y ser amado no se
satisface, pueden manifestarse la soledad, la ansiedad social y la depresión
clínica. Esta necesidad de pertenencia a menudo puede
superar las necesidades fisiológicas y de seguridad, dependiendo de la
intensidad de la presión social. Por ejemplo, una persona anoréxica puede
ignorar la necesidad de comer y la seguridad de su salud a cambio de una
sensación de control y pertenencia.
Por
encima de la necesidad de amor y pertenencia se encuentra la necesidad de autoestima y respeto propio. La forma
inferior se manifiesta como la necesidad de ser aceptado y valorado por los
demás: estatus, reconocimiento, fama, prestigio y atención. La forma superior
se basa en la competencia interna adquirida a través de la experiencia, lo que
produce una sensación de fortaleza y empoderamiento, dominio, autoconfianza e
independencia.
Mientras
que los cuatro niveles inferiores de la pirámide representan necesidades de carencia, la cúspide es la autorrealización. Esta representa el deseo de
superarse y alcanzar el máximo potencial. Curiosamente, el lema de
reclutamiento del ejército USA durante los últimos 20 años ha sido: «¡Sé todo
lo que puedes ser!». Esto es realeza psicológica.
Para alcanzar este nivel de autoconocimiento primero hay que satisfacer cada
nivel de necesidad anterior: física, de seguridad, de amor y de autoestima.
Para
recuperar su derecho a la autodeterminación, la autoestima de la cliente no
puede depender de la opinión de los demás. Por ejemplo, la cliente que busca
bajar de peso deja de castigarse por tener sobrepeso y comienza a encontrar
maneras de disfrutar de la vida mientras
adelgaza. En lugar de esperar a perder todo el peso se deshace gradualmente de
su ropa holgada y la reemplaza con prendas nuevas que le sientan bien. Acepta
invitaciones para salir con amigos. Se da un masaje. Reserva unas vacaciones
que lleva mucho tiempo posponiendo. Aunque aún no ha alcanzado su peso ideal
está encontrando maneras de satisfacer su necesidad más
importante: sentirse bien consigo misma. Como resultado, está perdiendo
peso.
Cuando Edwin C. Barnes bajó del tren
de carga en Orange, Nueva Jersey, hace más de 50 años, puede que pareciera un
vagabundo, ¡pero sus pensamientos eran los de un rey! - Napoleon
Hill, Piense y hágase rico
Motivado
El posadero no quería dejarlo entrar pero cuando Hans le mostró el
oro él mismo abrió la puerta. Hans pidió la mejor habitación y el mejor
servicio, y se dio un festín de comida y bebida. Siguió las instrucciones del
diablo y no se lavó ni se peinó. Finalmente, se acostó a dormir.
El
cliente se adhiere al contrato. Recuerda que está inmerso en un proceso de
autotransformación para recuperar el control de su vida. No se centra en los
síntomas, sino en encontrar maneras de satisfacer sus necesidades honrando sus
sentimientos más profundos. Pero recordemos que el problema del soldado no era (ser) suficiente. Su principal problema era la
sensación de inutilidad. La pregunta es: ¿puede el cliente mantener la consciencia
cuando se enfrenta a alguien que lo juzga como inadecuado, fracasado e
inferior?
Sentirse
seguro no es lo mismo que sentirse amado. Ante la amenaza de rechazo, Hans
intenta apaciguar al posadero mostrándole el oro. En ese instante el cliente
entrega poder y autoridad (su posición de rey) a la única persona que tiene el
poder de arrebatarle la paz, la autoestima, la confianza y la felicidad. ¡Ha
sido víctima de una reacción violenta!
Hans
es vulnerable ante el posadero porque aún está sucio.
Ha recuperado cierta autonomía, pero cuando oculta sus verdaderos sentimientos,
solo le queda un camino: dormirse. Eso es la depresión. Alice Miller escribió:
«La autonomía que no es genuina termina en depresión».
El
posadero es el saboteador que se presenta de muchas formas. Podría ser la
compañera de trabajo que lleva pasteles, galletas y dulces de chocolate cuando
la cliente presume de su recién descubierta libertad del chocolate. Podría ser
un colega que señala los defectos cuando el artista muestra su último trabajo
en progreso. Podría ser el médico que se niega a tratar al paciente a menos que
este se someta exclusivamente a intervenciones químicas o quirúrgicas. Podría
ser el cónyuge que empieza a cocinar sus comidas favoritas y grasosas cuando la
cliente que está adelgazando empieza a verse en forma y delgada.
Reincorporar
a un cliente a un sistema familiar tóxico antes de que se haya recuperado
implica el riesgo de que el problema se reavive. El cliente podría desencadenar
una reacción inconsciente y sufrir una recaída o reaparición de síntomas.
Cuando esto ocurre siempre hay una razón. En este caso, la razón suele ser una
persona.
La clave para la sanación
Durante todo este tiempo el posadero no había podido conseguir la
bolsa llena de oro que lo tenía obsesionado. La sola idea no le daba paz. Así
que, finalmente, a altas horas de la noche, se coló en la habitación y la robó.
Esta
parte del cuento de hadas me recuerda la historia del Génesis sobre Jacob
quien, en su juventud, usa el engaño para robar la primogenitura a su hermano
gemelo. Luego sale al mundo para conseguir todo lo que desea en la vida:
esposa, familia, dinero, éxito, posición. Pasan 20 años pero finalmente su
pasado lo alcanza cuando su hermano llega a la ciudad. La idea de tener que
enfrentarse a él llena a Jacob de miedo. Teme por su vida. Teme perder a su
familia, riqueza y posición. La sola idea no le da paz. Entonces, mientras
duerme, recibe la visita de un ángel oscuro. Jacob lucha con este ángel toda la
noche. Aunque se lastima la cadera, se niega a soltarlo hasta que el ángel le
dé su bendición.
Esta
es la clave para la sanación. La bendición reside en los síntomas mismos.
Recuerda, los síntomas no son el problema. Los síntomas son una comunicación
subconsciente que apunta a un asunto del pasado no resuelto. Cuando se activan
en la vida consciente, la mente subconsciente se pone a trabajar en ese asunto.
Esto puede provocar sueños perturbadores. La mente subconsciente no distingue
entre lo real y lo imaginario. Para la mente subconsciente, un sueño es un
suceso real.
Los
sueños son el dominio natural de la mente subconsciente. Pueden mostrarte
exactamente en qué está trabajando la mente subconsciente, qué considera
importante. Por eso siempre es prudente reflexionar sobre ellos antes de tomar
una decisión importante. Los sueños nos muestran lo que la mente consciente
desconoce, no puede solucionar o intenta evitar ver. Revelan deseos
insatisfechos y necesidades no cubiertas. El problema es que, como los
síntomas, los sueños pueden resultar incómodos. A menudo, son crípticos. Esto
se debe a que la mente subconsciente no habla el mismo idioma que la
consciente. No utiliza el lenguaje adulto del razonamiento y la lógica sino el
del niño: la imaginación y la emoción.
Con
el tiempo, la mente subconsciente desarrolla un lenguaje simbólico único para
cada individuo, basado en sus experiencias personales durante su crecimiento.
Por eso, la única persona que puede interpretar tus sueños eres tú. También por
eso, toda sanación es autosanación. ¡Es tu mente! Si un cliente comenta que
tuvo un sueño perturbador entre sesiones, trátalo como cualquier otro suceso
desencadenante. Invítalo a compartir su sueño contigo. Asegúrate de que utilice
el presente. De esta manera, mientras narra la historia, revivirá el sueño
contigo. En el momento en que el cliente experimenta una emoción, tienes un
vínculo con el suceso que la originó. ¡Concéntrate en esa emoción!
Recurrencia de los síntomas
Cuando Hans se levantó a la mañana siguiente y se dispuso a
pagar al posadero para marcharse se dio cuenta de que su mochila había
desaparecido. Pensó: «Estoy en apuros sin tener yo la culpa», e inmediatamente
decidió qué hacer.
Ya
sea por un suceso desencadenante o un sueño, el posadero provoca una
reaparición de los síntomas. Tal vez la sensación de paz, autoestima y
autoaceptación que el cliente experimentó inmediatamente después de la sesión
se haya desvanecido. Quizás se sienta ansioso o irritado. Tal vez se sienta
vacío o deprimido. Este es el propósito fundamental de mantener el Contrato
abierto. El Contrato es un salvavidas forjado por el compromiso de lograr una
resolución completa del problema. No sabrás quién o qué requiere una resolución
hasta que evalúes los resultados en la vida real del cliente.
Mantener
el contrato abierto garantiza que el cliente no se culpe ni decida que la
hipnosis no funciona. El cliente reconoce que aún hay algo que requiere
solución. No es su culpa. Así funciona la mente. Asumir la responsabilidad de
tu vida no significa buscar culpables. Significa reconocer cuándo te has visto
afectado y tomar la decisión consciente de hacer algo al respecto. El problema
es que el cliente sigue buscando culpables. Cualquier queja es como una pequeña
brasa que con el tiempo se convertirá en una llama. El cliente no puede conocer
la verdadera libertad mientras su bienestar dependa de factores externos como
la aprobación, el rendimiento, el comportamiento, etc. El verdadero poder
proviene del interior.
Darlene
Tres
años antes de que la viera, Darlene había sufrido un accidente de tráfico. El
choque por alcance le provocó problemas en cuello y piernas que le impedían
hacer ejercicio. Dos años después volvió a sufrir otro choque por alcance, esta
vez impidiéndole trabajar. La pérdida de su empleo, que le proporcionaba una sensación
de realización personal y autonomía económica, despertó en ella una profunda
sensación de inutilidad. Tras someterse a fisioterapia y aumentar
considerablemente de peso, cayó en profunda depresión y no sabía a quién
recurrir. Fue entonces cuando decidió probar la hipnoterapia.
Durante
el proceso de admisión, Darlene se refirió a sí misma como "la desgracia
de la familia". Su madre fue descrita como crítica y desaprobadora, y sus
hermanos, siguiendo el modelo de mamá, la trataron con falta de respeto. Al
sentirse atacada, se había alejado de su familia y ya no hablaba con mamá.
Si
bien Darlene tenía una larga lista de problemas, incluido el aumento de peso,
el dolor físico, la falta de sueño, la falta de motivación y castigarse por no
ser una buena esposa y madre, su objetivo principal era
"recuperarse". Ella creía que recuperar su autoestima y confianza en
sí misma le daría la motivación que necesitaba para lograr las cosas que quería
(por ejemplo, conseguir un trabajo), dejar de personalizar las cosas que decían
o hacían los miembros de la familia y defenderse cuando su cónyuge la
criticaba.
La
cuarta de nueve hijos, la madre de Darlene siempre tuvo un bebé. El amor se
aplica a los bebés hasta los tres años. Esta era la edad que tenía Darlene
cuando murió la hija primogénita de mamá. En su dolor, mamá se desconectó y distanció
de Darlene.
A
los 11 años, la familia se mudó de Europa a Canadá. Como resultado, Darlene
faltó a clases de educación sexual, un tema que mamá evitaba. Esto dejó a
Darlene no preparada para encuentros con el sexo opuesto en su adolescencia. El
embarazo a los 15 años añadió vergüenza a su confusión sexual. Verse obligada a
renunciar a su bebé le provocó profundos sentimientos de pérdida que le
recordaron su propia infancia. Apenas tres años después de dar a su hijo en
adopción, el hermano más cercano y querido de Darlene murió por un conductor de
auto que lo atropelló y se dio a la fuga.
El
matrimonio, cuando tenía 20 años y dos hijos, le produjo una gran alegría. La
felicidad conyugal, sin embargo, se detuvo cuando sorprendió al amor de su vida
teniendo una aventura. Siguió un feo divorcio y, con él, más dolor. Finalmente
se volvió a casar con su actual marido, con el que lleva 20 años.
Después
de que su primer embarazo terminara en aborto espontáneo Darlene no pudo perder
peso. El embarazo posterior le dio otra hija, que se convirtió en la niña de
los ojos de su padre. Los hijos de su primer matrimonio, que su marido había
adoptado, sin embargo no fueron tan bien recibidos.
El
marido, un bebedor social, bebía frecuentemente en exceso. También fumaba
marihuana en reuniones sociales y, a veces, en el cobertizo de su casa. Darlene
se abstuvo de consumir sustancias para cumplir responsablemente su papel como
conductora responsable, deber que le molestaba profundamente. No poder trabajar
debido a los accidentes la hizo depender económicamente de un cónyuge, quien
mantenía control estricto sobre el dinero.
El
posadero, en la vida de Darlene, era su marido.
Cuando
un paciente comienza a cambiar el comportamiento de su cónyuge puede mejorar,
empeorar o volverse errático en respuesta a la nueva actitud del paciente. En
el caso de Darlene gastar dinero en hipnosis no le brindaba paz. El marido constantemente
cuestionaba sus decisiones, intentando hacerla sentir culpable (peor que un
espantapájaros). Para defender sus acciones, Darlene le mostró cuánto se estaba
beneficiando de sus sesiones. Ya no estaba deprimida. Planificaba las comidas,
caminaba a diario y ya había perdido peso y centímetros de cintura.
Su
marido, sin embargo, se volvió cada vez más crítico, señalando sus defectos en
cada oportunidad. Decidido a restaurar el statu quo, empezó a beber con más
frecuencia. Hizo promesas que luego incumplía. Incluso habilitó una habitación para chicos donde él y sus amigos, con
quienes bebía y fumaba marihuana, podían reunirse. Cada vez que lograba
provocar una reacción emocional en Darlene, le robaba su oro. Darlene perdía la
calma y se ponía a la defensiva o buscaba peleas agresivamente para intentar
que él cambiara.
Afortunadamente,
Darlene se mantuvo firme el tiempo suficiente para superar su depresión.
Sentirse mejor consigo misma le dio la fuerza necesaria para conseguir un
trabajo bien remunerado. Recuperó su independencia financiera abriendo una
cuenta bancaria a su nombre y comenzó a ascender en la escala corporativa hasta
convertirse en formadora.
Ahora
Darlene se siente bien consigo misma y con sus logros. Su relación con sus
padres y hermanos ha mejorado; ya no es la marginada. Su exmarido ha vuelto a
su vida y, por primera vez, tiene una buena relación con sus hijos. Darlene
ahora puede defenderse, expresar sus sentimientos y pedir lo que quiere. Ha
recuperado su pasión y se dedica a estudios espirituales, a pesar de la
desaprobación de su marido, que es posadero. Él se niega a gastar dinero en
viajes, así que ella viaja sola para realizar peregrinaciones espirituales o
visitar a su familia en Europa.
Aunque
Darlene se ha recuperado en muchos aspectos, aún no ha superado la etapa de su
vida en la que se encontraba. Había contemplado el divorcio, pero optó por
seguir casada con un alcohólico emocionalmente inexpresivo. Admite que, si bien
ama a su esposo, él no está dispuesto a cambiar y es poco probable que lo haga.
Como resultado, la vida de Darlene se ha convertido en una montaña rusa
emocional, luchando por lograr que su esposo cambie para poder ser feliz.
EL OFENSOR
Cualquier
vulnerabilidad que resulte de un desencadenante, es decir de la activación de
un mecanismo, indica que aún hay algo sin resolver. Cuando quien activa el
mecanismo es una persona, la clave hacia la libertad reside en el perdón.
7 razones para perdonar
Estudios
recientes revelan lo siguiente:
1. Las personas que perdonan
suelen tener menos problemas de salud.
2. El perdón reduce el estrés.
3. El perdón conlleva
disminución de los síntomas físicos del estrés.
4. La falta de perdón puede
contribuir a las enfermedades cardíacas.
5. Las personas que se imaginan
no perdonar a alguien muestran cambios negativos en la presión arterial,
tensión muscular y respuesta inmunitaria.
6. Las personas que imaginan
perdonar a su agresor notan una mejora inmediata en su sistema cardiovascular,
muscular y nervioso.
7. Las personas que culpan a
otras personas por sus problemas y no las perdonan tienen una mayor incidencia
de enfermedades como cardiovasculares y cáncer.
El ofensor
es la persona responsable del dolor del cliente, pero cuando todavía está en la
vida presente del cliente el desafío es extinguir cualquier trasgresión futura
de poder que esa persona pueda tener sobre el cliente. Mientras Darlene exija
que su marido cambie (deje de beber, sea romántico, exprese sus sentimientos,
demuestre que le importa), ella estará diciendo: "Estoy en problemas sin
que sea culpa mía". En otras palabras: "¡Es culpa del marido!".
Esto es proyección.
La
proyección es una estrategia de afrontamiento psicológico que intenta evitar
sentimientos incómodos, asociados con culpa y vergüenza, echando la culpa a
otra persona. El problema es que no soluciona el problema. La culpa y el
resentimiento no cambiarán a las personas que nos rodean. Y tratar de desechar
los sentimientos de dolor, pena, miedo, ira o condena sólo fortalece los
sentimientos, manteniendo al cliente atrapado en el dolor del pasado.
Cuando
a una persona la presionan, retrocede. La Parte Infantil se vuelve ejecutiva,
obligando a la Conciencia Adulta a desconectarse. Esto sucedió en el momento en
que Hans mostró su oro al posadero. Se dio cuenta de que estaba siendo juzgado.
Se sentía pequeño y vulnerable, como un niño, y enseguida reaccionó intentando
agradar.
Agradar
significa hacer sentir feliz y satisfecho. El término feliz ha evolucionado
hasta asociarse con buena suerte, éxito o estar muy complacido y contento.
Curiosamente, este es el mismo significado que la palabra placebo.
Placebo
en latín significa "lo haré por favor". Esto es exactamente lo que
hacíamos cuando éramos niños. Decidimos complacer a nuestros padres porque
dependíamos de ellos para nuestra supervivencia. Necesitábamos que nos amaran y
aceptaran para que nos cuidaran. Queríamos que nos vieran y aprobaran. El
problema es que mamá y papá no nos querían; querían un buen niño o buena niña.
Entonces, para complacerlos, cercenamos partes nuestras. Como resultado,
perdimos nuestra conexión con la fuente de felicidad y bienestar, nuestro Estado Central del Ser.
El ofensor
tiene poder sobre el cliente porque, consciente o inconscientemente, lo percibe
como una amenaza. Cuando Hans se excita, retrocede y responde como haría un
niño: complaciendo. Si bien esto le permite satisfacer sus necesidades, tiene
un costo. Hans pronto cae en el riesgo de permitir inconscientemente que una
influencia externa le robe los resultados.
Resumen
La
única forma de saber con certeza que el problema del cliente se ha resuelto por
completo es comprobar los resultados en su vida diaria. Las situaciones
cotidianas pueden evocar experiencias del pasado, lo que provoca la reaparición
de los síntomas. Las personas del entorno pueden reflejar relaciones pasadas no
resueltas.
La
vida cotidiana del cliente es un caldo de cultivo para el problema que se
presenta; es lo que le resulta familiar. Cualquier vulnerabilidad a los
desencadenantes indica que aún hay algo sin resolver. Cuando quien provoca la
reacción es una persona, la clave para la libertad reside en el perdón.
Notas
del capítulo:
Abraham Maslow, Motivación y personalidad (1954).
Wikipedia, Jerarquía de necesidades de Maslow.
En comparación con las
necesidades e impulsos de una nación individualista (como Estados Unidos), que
tiende a centrarse más en el perfeccionamiento personal, en las sociedades
colectivistas las necesidades de aceptación y comunidad prevalecerán sobre las
necesidades de libertad e individualidad.
Dr. Sidney B. Simon y Suzanne
Simon, El perdón: Cómo hacer las paces con tu pasado y
seguir adelante con tu vida (1991). Luskin, F., Perdonar
para siempre (2002).
CAPÍTULO 19:Trabajar
el perdón
Hans desanduvo sus pasos y regresó directamente al infierno,
donde contó al diablo su historia de desgracias y pidió ayuda. El diablo le
dijo: «Siéntate. Te lavaré, peinaré y cortaré el pelo, te cortaré las uñas y
limpiaré los ojos». Cuando el diablo terminó, devolvió a Hans su mochila llena
de basura.
Los
síntomas son una comunicación subconsciente. Si entre sesiones ocurre algo que
desencadena la reaparición de los síntomas, el cliente vuelve a los cuatro
pasos de sanación universal.
#1. Encuéntralo – Cuenta la historia
Relatar
la desgracia que surgió tras un suceso reciente hará que los sentimientos y
emociones asociados a esa experiencia afloren a la conciencia. Este sentimiento
servirá de puente hacia el suceso causante. Sigue el rastro del sentimiento
hasta encontrar el origen del suceso. Libera la carga emocional que retiene la
energía. Confirma este cambio para mejor. Luego, modifica las decisiones
tomadas durante esa experiencia.
Se
necesita consciencia para sanar la consciencia. Si algo sucedió en el pasado no
podemos cambiarlo. Ni deberíamos intentarlo. La negación solo reprime el dolor
del pasado manteniéndolo vivo. Afrontar la verdad y aceptar cómo fue para el
niño interior permite que el pasado finalmente sea pasado, lo que, a su vez
libera al paciente para crear un futuro mejor.
#2. Siéntelo – Lava bien
El
cliente no puede conocer sus verdaderos sentimientos hasta que acepte a su Niño
Interior por completo. El Niño debe ser purificado de toda culpa. El trabajo de
perdón siempre comienza con el Niño porque el Niño es inocente. No hay nada que
un niño pueda hacer para merecer condenación. Así, el diablo lava la mugre de la
autoculpa y la condenación, por ejemplo conceptos de malo, feo, estúpido,
indigno de amor, perezoso, indigno, insuficiente, etc.
El
Niño recupera su estado natural de inocencia mediante la sugestión directa. Por
ejemplo: «No hay nada malo en ti. No has hecho nada malo. Eres bueno. Eres
inteligente. Tienes derecho a aprender y crecer a partir de esta experiencia.
El problema lo tiene el agresor; tú no eres el problema. Tú eres el Niño.
Tienes derecho a ser un Niño, conociendo solo la bondad y el amor». Esto
establece el tono sobre cómo el cliente debe tratar al Niño: con suavidad, amor
y ternura, como una madre comprensiva.
#3. Cura/Sana la herida: peina, corta, recorta y limpia.
El
diablo examina los pensamientos del Niño para traer a la conciencia cualquier
percepción o idea errónea. Esa es la causa subyacente. Si bien los sentimientos
pueden basarse en percepciones equivocadas, siempre son congruentes con la
forma en que el Niño interpretó el suceso.
Un
pensamiento es una decisión de la mente. Es una verdad subconsciente. No hay
nada malo en los pensamientos del niño. Pero los pensamientos se convierten en
creencias. Y las creencias determinan lo que obtenemos en la vida. Así que
pregúntale al niño: "¿Cómo será mi vida de ahora en adelante, como resultado
de esta experiencia?". Esto revelará lo que el niño espera en el futuro.
Esa es la creencia.
Involucra
la Conciencia Adulta para evaluar. ¿Cómo podrían estas decisiones haber producido
reactividad emocional? ¿Hipersensibilidad? ¿Agresión? ¿Síntomas no deseados? La
palabra decidir proviene del latín decidere, que significa "cortar".
Cortar todo, a diferencia del amor, restaurará la paz y la claridad mental
(cabello).
Este
es un proceso para deshacer gradualmente creencias erróneas que dieron lugar a
estrategias defensivas (como las uñas) y a la vulnerabilidad ante
desencadenantes. Esto empoderará al cliente para tomar decisiones nuevas y
mejores, independientemente de las circunstancias externas y las opiniones de
los demás. El cliente puede decidir qué conservar y qué dejar ir.
El
perdón es un acto de soltar. Tras lidiar con sus sentimientos y necesidades, el
cliente reconoce que no tenía más remedio que distraerse o evitar situaciones
cuando se sentía molesto o infeliz. Para él, en su infancia, era una cuestión
de supervivencia. Pero ser valiente y comportarse bien para complacer a los
demás le causó problemas (sin que fuera culpa suya). Satisfacer las necesidades
inconscientes de nuestros padres tuvo un costo para nuestra autoconciencia.
Fingir ser un soldado fuerte era necesario para el niño, pero ocultar nuestros
verdaderos sentimientos tiene un alto precio.
Esto
debe tomar conciencia, reconocerse y llorarse. El duelo por la pérdida de la
infancia dará lugar a la autocompasión para que pueda ocurrir un auténtico
autoperdón. Perdonar al Niño liberará al cliente del patrón de enmascarar el
dolor, esconderse tras los logros, buscar consuelo en sustancias y fingir ser
alguien que no se es. Restaurar al Niño a su estado natural de bondad purifica
al cliente. Por lo tanto, anime al cliente a sentir perdón hacia su yo más
joven plena, profunda y completamente. Inunda al cliente con sentimientos
positivos de compasión hacia sí mismo. Luego, amplifica esos sentimientos con
sentimientos de logro, paz, gratitud, amor y aprecio, y anima al cliente a
asumir la responsabilidad de estos cambios. ¡Lo
lograste!
#4. Séllalo – Restaura la bondad
Un
niño no necesita hacer nada para merecer amor y aceptación. Todo niño es
intrínsecamente digno de amor y merece únicamente amor y aceptación. Dado que
el niño forma parte del paciente, aceptarlo y perdonarlo es un acto de
autoperdón. Por lo tanto, el punto de partida del proceso de perdón siempre es
el niño.
Todo
perdón es autoperdón. Cuando la parte adulta brinda apoyo, amor y aceptación a
la parte infantil se trata de un acto de amor propio y autoaceptación. Este
perdón libera a la parte infantil para que crezca, sabiendo que es digna de
amor. Al hacerlo, la persona se da permiso para seguir adelante con su vida,
sin estar ya definida por el pasado.
Los
acontecimientos del pasado definen nuestra identidad. Cuando las heridas
permanecen sin perdonar el paciente se siente víctima de las circunstancias,
impotente a causa de las lesiones del pasado. La identidad de superviviente no
es sinónimo de fortaleza. No hay sabiduría en simplemente haber soportado una
experiencia traumática. Es necesario obtener algún beneficio de haberla vivido.
Cuando
un niño se lastima tiende a culparse, especialmente si el agresor es uno de sus
padres. Culpar al padre o la madre lo expone al riesgo de abandono o castigo,
lo que genera miedo, culpa y vergüenza. Liberarse del miedo le brindará alivio.
Al desaparecer la presión, la tensión física comenzará a relajarse y el niño
podrá respirar con tranquilidad. Como resultado, podrá afrontar el suceso con
calma y confianza. Con tu ayuda el niño podrá comprender que sus sentimientos
no eran irracionales sino que se basaban en percepciones, conocimiento y
comprensión propios de un niño. Simplemente, el niño carecía de la madurez
necesaria para afrontar la situación, y eso es comprensible.
Si
el Niño hizo algo mal, cometió un error o se siente responsable de lo que el
Agresor le hizo, el Niño asumirá la culpa. Sin ningún lugar a donde ir los
sentimientos, todo el dolor, miedo e ira se vuelven hacia adentro, sembrando
culpa.
Cuando
la culpa recae sobre uno mismo, los sentimientos de ira, condena y rechazo
generan ansiedad, que puede manifestarse a través de síntomas físicos o
emocionales. Cuando se proyecta hacia afuera (negación), puede derivar en
conflictos interpersonales (guerra) y vulnerabilidad a nuevos desencadenantes.
Si
el adulto culpa al niño por lo sucedido, el niño lo sentirá, lo que agravará su
dolor no resuelto. Lo que el adulto debe aceptar es que los humanos aprendemos
por ensayo y error. Los humanos cometemos errores. En las películas, un error
requiere una segunda oportunidad, no una condena. Un error es una oportunidad
para aprender, elegir de manera diferente, mejorar y desarrollar ingenio,
fortaleza y sabiduría para vivir una vida más plena.
Al
renunciar a la necesidad de ser perfectos aceptamos nuestra bondad innata como
alma humana en evolución. Por lo tanto, lo que el cliente debe aceptar es que
el niño es inocente. Lo que haya sucedido no es su culpa. No hay nada que un
niño pueda hacer para merecer un maltrato. Un niño es vulnerable y depende de
los demás para sobrevivir. Lo que el niño necesitaba en esa situación era amor
y protección. Eso no sucedió. Para sanar, el adulto necesita brindar amor y aceptación
al niño.
Con
la comprensión llega la compasión hacia el Niño. Eso es el perdón. Cuanto mayor
sea la comprensión, mayor será la compasión experimentada. Esta experiencia de
perdón facilitará que el cliente afronte y perdone a los demás. Es sencillamente
más fácil perdonar al Niño que a quienes lo lastimaron. Y esto permitirá al
cliente experimentar la satisfacción de perdonar.
Los
clientes suelen describir la experiencia como un autodescubrimiento, gratitud,
compasión, aceptación y amor hacia sí y hacia los demás. Físicamente pueden
sentirse tranquilos y relajados. Mentalmente pueden experimentar mayor
claridad, comprensión, confianza y paz interior. Emocionalmente pueden permitir
que un nuevo sentido de optimismo, felicidad, libertad, vitalidad y gratitud
fluya en ellos. Estos son los dones del perdón.
Friedrich
Nietzsche escribió: “Lo que no me mata me hace más fuerte”. Una vez que el Niño
ha sido lavado y saturado de amor y perdón en el suceso sensibilizante inicial,
SSI, recoge todos los beneficios del cambio y devuélvelos al cliente mediante
sugerencias directas con afirmaciones como “Ahora lo sabes”. Construye un
argumento sólido de que ha sido transformado por esta experiencia. Por ejemplo:
“Has cambiado. De ahora en adelante se te permite crecer en fuerza y
sabiduría, sabiendo que se te perdonan todos tus errores. Te has dado un
regalo maravilloso, aquí, hoy. Esto te empodera para avanzar sabiendo que solo
lo que es amoroso es cierto. Fíjate en lo bien que se siente.
#1.
Encuéntralo
La
sabiduría se ha definido como el pasado purificado de emociones negativas. En
alquimia, esto se conoce como la transmutación del plomo en oro. La experiencia
debe transformarse en una experiencia de crecimiento. La verdadera fuerza y
sabiduría son el resultado de purificar el pasado de emociones negativas para
encontrar los dones en la basura.
Invita
al cliente a reflexionar sobre ese suceso una última vez, pero esta vez con una
perspectiva amorosa. Luego, sugiere que «no hay mal que por bien no venga» o
que «después de cada adversidad, llega una bendición». En otras palabras, es
posible encontrar algo positivo en nuestras experiencias pasadas, por muy
difíciles que sean. ¿Qué beneficios puede encontrar el cliente al haber vivido
esa experiencia? ¿Qué aprendió que podría ayudarle a crecer en fortaleza,
sabiduría y bondad? ¿Cómo podría cambiar las cosas de ahora en adelante el
conocimiento que posee ahora? ¿Cómo podría este conocimiento beneficiarle en el
futuro?
#2.
Siéntelo
Cada
aprendizaje es un pensamiento que da forma a una nueva decisión sobre la manera
en que el cliente se relaciona con el mundo de ahora en adelante. No existe un
pensamiento neutral. Un pensamiento positivo genera una emoción positiva.
Entonces, ¿cómo se siente el cliente? ¡Haz una lista! Son ideas valiosas.
Reúnelas para poder compartirlas con el cliente como sugerencias directas.
#3.
Sánalo/Cúralo
Se
busca el compromiso del cliente de conservar todos estos aprendizajes y
sentimientos positivos. Luego, se acompaña al niño en su transición a la
adultez, a través de las Experiencias de
Desarrollo Social (EDS), incorporando este nuevo nivel de sabiduría y
comprensión. Esta vez, el niño crece sabiendo lo que significa ser amado y
aceptado. Al hacerlo, puede recordar el pasado, pero solo el amor, la fortaleza
y la sabiduría adquiridas al vivir esas experiencias lo acompañarán.
Una
vez que el niño interior ha madurado e integrado todos los cambios a nivel de
la Conciencia Adulta, el cliente está listo para enfrentarse al Ofensor/Agresor
y recuperar su poder. El cliente puede ver con claridad cómo era para él cuando
era niño. De niño, veía con ojos de niño. Pensaba como un niño y sentía como un
niño. Pero ya no es un niño. Ahora es un adulto, capaz de tomar sus decisiones
y vivir su vida libre del pasado.
#4.
Séllalo
Enfrentar
al agresor requiere conciencia adulta. Es la conciencia adulta del cliente la
que necesita perdonar, no la del niño. Si bien las experiencias pasadas
causaron dolor al niño, es el adulto quien carga con el peso del dolor
acumulado y no resuelto, el resentimiento, la ira y la venganza. Perdonar de
verdad requiere sabiduría adulta. Por lo tanto, una vez completado el proceso
de integración y generalización del cambio a nivel adulto, la tarea final es
preparar al adulto para enfrentar y perdonar al ofensor/agresor.
La
consciencia adulta es el resultado de muchos años de experiencia. Ahora que las
influencias del pasado se han resuelto, la suciedad de la autoculpa, la culpa y
la vergüenza se han transformado en la tenacidad del coraje y la fortaleza de
carácter. Encontrar lo positivo en las experiencias dolorosas del pasado
produce un cambio fundamental en cómo el cliente se ve a sí mismo: su
identidad. Por ejemplo, cuando un cliente acepta la identidad de no fumador, el
hábito de fumar ya no es congruente con cómo se ve a sí mismo. Esto produce la
permanencia natural del cambio de comportamiento.
De
esto se trata el trabajo de perdón. Se trata de lograr un resultado real y
duradero. Al procesar el duelo por las pérdidas de la infancia, liberarse de la
auto culpabilización y reconocer cómo las experiencias pasadas enseñaron al
cliente a ser para sobrevivir, el cliente ya no está atado al pasado. Se da
cuenta de que quienes debían cuidarlo, protegerlo y mantenerlo íntegro no
supieron hacerlo. Independientemente de lo que haya sucedido, eso no cambia su
esencia.
Permitir
que el niño interior del adulto madure significa que, finalmente, existe un
adulto capaz de defender al niño, hablar en su nombre, actuar en su
representación y exigir su derecho a existir. El cliente está ahora preparado
para enfrentarse al ofensor/agresor y reivindicar su valía como humano.
El perdón de los adultos
Cuando el diablo terminó devolvió a Hans su mochila llena de
basura y le dijo: «Ahora ve y dile al posadero que te devuelva tu oro. Dile
que, si no lo hace, acabará encendiendo el fuego en tu lugar».
El
posadero es el ofensor / infractor, la persona que más daño ha hecho al
cliente. Generalmente es un padre, pero no siempre. Sea quien sea, el diablo
sabe que cualquier pequeño resentimiento que el cliente pueda albergar solo lo
mantendrá atado y, por lo tanto, vulnerable al comportamiento, las actitudes,
las palabras, las críticas, etc., del ofensor.
El
perdón es la sanación. Si el ofensor/agresor no renuncia a su control sobre la
autoestima del cliente, no habrá perdón. En este caso, se requerirá más trabajo
para llegar a la causa subyacente. Así, se recuerda al cliente cuánto esfuerzo
ha invertido en liberarse del pasado. El ofensor/agresor tiene el poder de
influir en cómo se siente el cliente, no por lo que hizo sino porque el cliente
ha interiorizado a esa persona. Psicológicamente, ¡el cliente está con el
enemigo! Pero por muy vil que sea, sigue siendo parte del cliente y, como tal,
merece ser perdonado.
Para
liberarse verdaderamente del pasado, el cliente debe recuperar su poder
auténtico liberándose del apego emocional al ofensor/agresor. Para ello, debe
estar preparado para enfrentarse a quien le causó daño y recuperar su poder. Se
requiere un ego fuerte para afrontar al agresor. La conciencia adulta no puede
contaminarse con los miedos y las vulnerabilidades del niño. Se pueden ofrecer
sugerencias para fortalecer el ego y dotar al cliente de los recursos
necesarios para afrontar al ofensor/agresor.
Tengo
un par de poemas que me gusta adaptar para fortalecer el ego. Uno es Desiderata, que dice: «Eres un hijo del Universo, no
menos que los árboles y las estrellas. Tienes derecho a estar aquí». El otro es
la Declaración de Autoestima de Virginia Satir.
Si eres graduado de Omni, reconocerás esto como el patrón «Tú eres tú».
Si
eres como yo, te enseñaron el Protocolo
del Perdón normal que se centra en convencer al cliente de que perdonar es
una buena idea. Pero lo que causa dolor al cliente son todas las energías emocionales
no resueltas que lleva dentro. La ira no sienta bien. Y la ira reprimida es devastadora.
Si
bien comprender los enfoques cognitivos del perdón puede ayudar a preparar al cliente para que este lo acepte, la
sanación reside en la liberación emocional. El perdón no es algo que se hace, sino que surge al liberarse de las emociones
negativas. A diferencia del amor, al liberarse de todo no será necesario
convencer al cliente de nada. El perdón se producirá automáticamente. Para
lograrlo, el cliente debe estar dispuesto a liberar toda la ira hacia el
ofensor.
En
su libro Perdonar para siempre, el Dr. Fred
Luskin presenta nueve pasos para el perdón. El primer paso de Luskin se
corresponde con los pasos uno y dos del Proceso de Sanación Universal: (1)
Saber exactamente cómo te sientes acerca de lo
sucedido, y (2) Expresar qué es lo que no está bien de la situación. En otras
palabras, encuentra el sentimiento, luego siéntelo para liberarlo. El siguiente
paso de Luskin es: Reconoce que el perdón es para ti
y para nadie más. Es importante entender esto porque perdonar es una decisión
que solo tú puedes tomar.
En
la mente del paciente se libra una batalla interna que genera los síntomas.
Esta guerra surge al percibir que alguien ha cometido una ofensa imperdonable.
Perdonar es soltar. Dejar ir la ira restaura la paz, tanto física como mental y
emocional. Para lograrlo, el paciente necesita comprender qué significa
perdonar.
El
Buda dijo que la raíz de todo sufrimiento es el apego. Lo que consideramos
bueno lo deseamos, y eso nos esclaviza. Lo que consideramos malo nos ata, a
través del miedo, y tiene el poder de controlarnos. La sanación completa
requiere un perdón completo. Un perdón parcial o tibio no es suficiente. No se
puede dejar una pequeña infección en la herida; solo empeorará. Cada
pensamiento de venganza contra el ofensor se convierte en un acto de
autocastigo. Quienquiera que el paciente haya culpado de su dolor —el teniente,
el sargento, el padre, la madre, el cónyuge, el jefe, el hermano, etc.— es una
imagen en su mente. Perdonar a quienes lo
lastimaron lo liberará del poder que han ejercido sobre él.
Cuando
el cliente puede ver al agresor y considerarlo perdonable, su autoconcepto cambia. Recordemos que el ofensor/agresor
es una representación interna de cómo el niño lo percibía en el suceso inicial,
SSI. Lo que hace daño al cliente ahora es
aferrarse a agravios pasados en forma de ira, resentimiento, culpa y
condenación. Esto es un programa de autocastigo. El cliente se ha estado
castigando en la intimidad de su mente al aferrarse al dolor del pasado. Peor
aún, todos los residuos emocionales tóxicos no resueltos del pasado han estado
contaminando la vida presente del cliente y todas sus relaciones. Y debido a
que ha interiorizado a las personas que le hicieron daño, hasta que no perdone seguirá sufriendo los síntomas.
El
diablo devuelve al cliente su oro recordándole cómo recuperó todas sus buenas
sensaciones. Ha cambiado. Liberarse de las emociones incómodas le ha permitido
volver a sentirse bien consigo mismo. Ya no es un niño. Como adulto tiene
derecho a sentir todas sus emociones y expresarlas de forma más sana. Estas
sugerencias son congruentes con la experiencia interna del cliente durante el
proceso de sanación. Esto las convierte en verdad.
Si
el agresor aún forma parte de la vida diaria del cliente (por ejemplo, cónyuge,
padre/madre, jefe/a, etc.), se le recuerda que aunque él haya cambiado, el ofensor/agresor
no. Ahora el cliente puede sentirse bien consigo mismo, independientemente de
cómo sea el agresor. Si bien los acontecimientos del pasado llevaron al cliente
a pensar, sentir y reaccionar de maneras que no le gustaban, liberarse del
pasado le permite elegir sus respuestas de ahora en
adelante.
El
perdón es un acto de soltar. Dejar ir la carga emocional asociada al ofensor
empoderará al cliente para comenzar a vivir desde un lugar de plenitud; donde
tenga una visión positiva de sí mismo y de los demás y donde, sin importar lo
que la vida le depare, pueda sentirse bien consigo mismo, con la vida y con el
mundo que lo rodea.
Cuando
el perdón es completo y ya no hay nada que perdonar, no hay nada que pueda
volver a infectar la mente ni alimentar los síntomas. En pocas palabras, el
perdón es la sanación. Lo único que se requiere es la voluntad de perdonar.
Pero para estar dispuesto a perdonar el cliente necesita comprender lo que el
perdón NO es.
Lo que el perdón NO es
El perdón NO es para quien te lastimó. La única persona que se
beneficiará serás tú. Tu perdón no cambia la vida del ofensor en lo más mínimo.
Si el ofensor aún vive, tendrá que vivir consigo mismo. Tú ya no tienes que
hacerlo. Ya te has castigado lo suficiente por lo que hiciste. Permítete
recuperar toda la energía que has estado desperdiciando en pensamientos y
sentimientos que solo te causan dolor. Perdonar significa recuperar tu poder y
permitir que el amor vuelva a fluir en tu vida.
Si
el ofensor ha fallecido, su vida ha terminado. De todos modos, castigarte con
sentimientos de arrepentimiento, venganza, resentimiento y otras emociones
destructivas arraigadas en el pasado no cambia nada para él. Solo te mantiene
atrapado en el dolor del pasado. El perdón no es para el ofensor. Es para ti y
para nadie más.
Perdonar NO significa justificar lo sucedido. No excusa el mal
comportamiento ni minimiza el impacto que tuviste. El ofensor te lastimó. Eso
estuvo mal. Pero aferrarse a sentimientos dolorosos solo te mantiene atrapado
en un ciclo repetitivo donde lo ocurrido en el pasado sigue controlando tu vida
diaria. ¡Esa no es forma de vivir!
Algunas
personas están tan centradas en el pasado que se privan de un presente pleno.
Se pierden toda la felicidad que les espera porque los sentimientos dolorosos
del pasado —arrepentimiento, resentimiento, odio y culpa— siguen atrapándolas.
Como resultado, se sienten impotentes para construir un futuro mejor y más
satisfactorio. Tú tienes la opción. Perdonar no significa justificar lo
sucedido, sino reconocer que el pasado ha terminado para que puedas retomar el
control de tu vida.
Perdonar NO significa negar lo que pasó. Perdonar no es negar. Vivir
en la negación solo mantiene a una persona atrapada en la
esperanza de un futuro mejor sin jamás alcanzarlo. Tomar medidas para
cambiarlo. Perdonar es afrontar la verdad del pasado y reconocer que ya se ha
sufrido lo suficiente. El pasado es el pasado. Y en el pasado no hay futuro.
Perdonar NO significa tener que decirle al ofensor que lo
has perdonado.
El perdón no es para él. Es para ti. Tú decides. Esta es una comprensión madura
de lo que significa perdonar. Perdonar es elegir poner fin al sufrimiento
liberándote. No tienes que invitarlo de nuevo a tu vida si no quieres. No
tienes que decirle nada. La única persona que necesita saber que lo has
perdonado eres tú.
Perdonar no significa olvidar lo sucedido. Los historiadores nos dicen
que si no aprendemos de nuestro pasado estamos condenados a repetirlo. Como
resultado, sufrimos. Tu historia tiene valor por lo que aprendiste de ella. El
perdón te permite elegir ver el pasado como una experiencia
de aprendizaje, encontrar algo positivo en él y seguir adelante en la
vida, sintiéndote más fuerte y sabio gracias a ello. Perdonar no es olvidar. Es
recordar de una manera que te fortalece.
Resumen
En
su libro El poder próspero del amor, Catherine
Ponder escribió que la liberación y el perdón son aspectos del amor. Mediante
la liberación y el perdón rompemos, borramos, disolvemos y nos liberamos para
siempre de las actitudes y recuerdos negativos que nos han limitado. Afirma que
la liberación emocional es una de las formas más elevadas de amor.
El
verdadero perdón es una expresión natural del
Amor. Comienza con el Niño interior porque, en nuestra esencia, eso es lo que
somos: Amor. Cuando volvemos a alinearnos con nuestra Energía Central, el
perdón surge de forma natural. Al liberarnos de viejos resentimientos,
aceptamos a los demás tal como son, sin necesidad
de que cambien, conservando nuestro derecho a la paz y la libertad. Esto
restaura nuestra capacidad de amarnos y aceptarnos tal como somos.
Perdonar
es encontrar lo bueno. Esto se refleja en la historia bíblica de José quien,
sin importar las desgracias que le sobrevinieran, decía: «Dios lo dispuso para
bien». Es cuando te das cuenta de que no se ha cometido ningún error, de que
has sobrevivido, que puedes empezar a buscar el lado positivo. Este es un
perdón que requiere madurez. Se basa en la comprensión de que la sanación no
evita que las cosas salgan mal en la vida. Simplemente significa dejar de lado
la historia dolorosa sobre cómo la vida nos ha tratado.
Mientras
el cliente tenga la necesidad de cantar su “Otra canción de alguien que hizo
daño a alguien”, seguirá atado al ofensor. Para liberarse verdaderamente del
pasado el cliente debe dejar. Olvida la vieja historia de cómo fuiste
agraviado. El agresor debe ser visto simplemente como un humano, no como un
personaje de telenovela, o peor aún, como un monstruo.
Cuando guardas rencor contra alguien te unes a esa persona
por un vínculo cósmico, una cadena real, aunque mental. Estás atado por un lazo
cósmico a aquello que odias. Quizás la persona que más detestas en todo el
mundo es precisamente a la que te unes con un gancho más fuerte que el acero. -
Emmet
Fox
CAPÍTULO
20:Liberación y recuperación
He hizo lo que le ordenó (el diablo). Se acercó al posadero y le
dijo: «Me robaste mi oro. Si no me lo devuelves, irás al infierno en mi lugar.
Y te verás tan horrible como yo».
Enfrentar
al ofensor/agresor implica liberar el resentimiento y recuperar el poder rescatando
lo perdido a raíz de esas experiencias. Esto comienza por crear un entorno
seguro donde el cliente pueda ser él mismo. Por ejemplo, si el agresor es un
ser querido, la cocina podría ser un entorno seguro.
Si
el cliente es jardinero o si el ofensor ha fallecido, una escena de jardín
funciona bien. Una escena de fogata o la playa es buena opción para quienes
disfrutan del aire libre. La Habitación
Gris es un escenario genérico y universal que se puede adaptar al trabajo
de perdón.
La Habitación Gris. Se trata de una habitación
circular de color gris suave con techo abovedado, como un iglú. En el centro de
la habitación hay dos sillas enfrentadas. El cliente se sienta cómodamente en
una silla. El ofensor se sienta en la otra. Esto prepara el terreno para un
proceso de diálogo.
Para
empezar, el agresor no tiene derecho a hablar. Solo el cliente puede hacerlo.
Si el agresor es particularmente desagradable, se
pueden sugerir medidas de contención (a mí me gusta sujetarlo a la silla con
cinta adhesiva). Lo importante es que el cliente tiene todo el poder. El
agresor no puede hablar, no puede moverse, no puede hacer nada. Lo único que
puede hacer es escuchar. A continuación, se produce un proceso de
culpabilización terapéutica. Por esta razón me gusta usar una habitación roja,
ya que ver el color rojo sugiere ira.
Se
anima al cliente a hacerse valer diciendo al agresor cómo sus acciones le
hirieron y cómo le afectaron. A continuación el cliente le explica cómo esta
experiencia le ha afectado durante su infancia y adolescencia (es decir, los
síntomas). El cliente repasa los delitos del
agresor como si fuera un fiscal en un juicio, lo que le permite expresarse
verbalmente.
Culpar
al agresor permite que las verdades prohibidas finalmente salgan a la luz. Esto
sacará a la superficie sentimientos auténticos de dolor, ira, tristeza y miedo,
donde podrán liberarse. Este proceso de desahogarse implica hablar o gritar,
liberando la carga emocional asociada al agresor.
Expresar
la verdad sobre cómo se sintió el cliente en cada uno de estos sucesos validará
sus sentimientos, fomentando que afloren más emociones. Golpear o aporrear las
emociones a través de una almohada libera la energía atrapada en el sistema
nervioso.
La liberación es una forma de
perdón. – Catherine Ponder
Libera la queja
Durante
la Edad Media la Iglesia se propuso purgar el país de gnósticos. En Francia, se
pagó a nobles locales para que tomaran las armas contra los cátaros, a quienes
consideraba una amenaza la autoridad de la Iglesia Católica que era la intermediaria
entre Dios y el hombre. El problema era que los cátaros se parecían mucho a los
demás. ¡Era imposible distinguir a los herejes de los buenos católicos! Se
acordó una solución: matadlos a todos; que Dios los
juzgará.
Nota del
Traductor: se atribuye a Arnaldo Amalric, Amalarico, Amalrico, Amaury o
Almerices la célebre frase «¡Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos!»
(«Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius.»).
Esto
es precisamente lo que debemos hacer: centrarnos en purgar todos los
sentimientos que quedaron atrapados en nuestro interior. En realidad, esto hace
que el perdón funcione de manera relativamente simple. La única decisión que
debemos tomar es ¡sacarlo! ¡Sácalo todo! La ira necesita una salida. El
resentimiento necesita una salida. La decepción necesita una salida, al igual
que la tristeza, el miedo y el dolor. Cada sentimiento incómodo atrapado en el
interior debe sentirse plenamente y liberarse. La almohada es el lugar perfecto
para ello. Cualquier sentimiento incómodo se puede bombear hacia la almohada,
pero los sentimientos grandes, como la ira, se liberan más fácilmente cuando se
utilizan movimientos más grandes.
El
proceso de liberación comienza con la afirmación: "Me lastimaste".
Esta es una declaración general de verdad. Es un calentamiento. Pero el
objetivo es sacar a la luz delitos específicos. Recuerde, el diablo está en los
detalles. Cuanto más específico puedas ser, mejores serán tus resultados. Aquí
es donde las notas de su sesión pueden ayudarlo a obtener una resolución
completa del problema del cliente. Si hubo varios sucesos que involucraron al
mismo delincuente, los SSE le brindan una lista de quejas para resolver.
Comience con el SSI y avance a través de los SSE hasta el momento actual.
Haga
que el cliente recuerde el SSI y diga: "Me lastimaste cuando tenía
[insertar edad]". Luego, haga que el cliente le diga al agresor qué hizo
para causarle dolor. Libera todo lo que todavía está atrapado en la línea de
tiempo. Bombear la ira en una almohada traerá un alivio rápido. Simplemente
encuentra el sentimiento. Siente el sentimiento. Y pon el sentimiento en la
almohada, todo.
¿Qué
pasó? ¿Cómo le hizo sentir esto al cliente? ¿Qué les hizo pensar en sí mismos,
en los demás y en la vida? Cuanto más capaz sea el cliente de admitir y
experimentar sus sentimientos más verdaderos, más fuertes y coherentes se
sentirán. Esto permitirá al cliente exponerse a emociones que brotan de su más
tierna infancia y experimentar la impotencia y la incertidumbre de ese período
de su vida. ¿Qué decisiones se tomaron debido a esas experiencias? ¿Cómo las
decisiones tomadas en ese momento resultaron en problemas al crecer? ¿Cómo es
que esto sigue siendo un problema para el cliente?
La
liberación de la ira tiende a ocurrir en rondas. El cliente soltará una capa y
luego descansará brevemente antes de permitir que se presente la siguiente ola.
Sigue bombeando la sensación en la almohada. Este es un trabajo incómodo, así
que recuérdele al cliente que hay una cantidad limitada de trabajo diciéndole
alentadoramente: "¡Sácalo! ¡Te sentirás tan bien!".
Cuando
un sentimiento se agota, algo habrá cambiado. Entonces, déle al cliente un
momento para descansar y recalibrarse. Luego, pídales que entren y observen lo
que ha cambiado. Sea lo que sea que haya cambiado, bríndele conciencia y
valídelo. Cada validación de lanzamiento es arrolladora. Es un reconocimiento
del cambio que generará dividendos. Simplemente déjelo a un lado, detrás de la
puerta, como un pago hacia el perdón, luego regrese adentro y verifique si
queda algo. Lavar, enjuagar, repetir.
Cuando
la energía se agote por completo, no habrá ira hacia el Ofensor. Compruébalo
con atención. ¿Se acabó todo? Si es así, indique al cliente que se concentre en
el agresor y observe cómo se siente él, el cliente. Si el agravio ha sido
neutralizado, el cliente informará sentir uno de los siguientes:
- ·
Neutro
- ·
Pacífico
- ·
Amor
- ·
Gratitud
- ·
Compasión
- ·
Feliz
- ·
Vivo
Si
el cliente dice que se siente vacío o nada, verifico que la carga emocional,
efectivamente, ha sido neutralizada. Pregunte: “¿Es ese un sentimiento de vacío
bueno... o un sentimiento de vacío malo?” Es necesario liberar los malos
sentimientos.
Si
parece que se ha liberado toda la energía negativa, indique al cliente que se
concentre en cómo se siente el cuerpo ahora. ¿Se ha ido la ira? ¿Se acabó todo?
Si es así, instruya al cliente a notar cómo se siente al decir estas palabras:
"Te perdono [al ofensor]. Te dejo libre". Esta es la prueba del
perdón.
La prueba del perdón
Si
bien liberar heridas emocionales profundas puede requerir tiempo, intención y
esfuerzo, el perdón puede ocurrir en un abrir y cerrar de ojos. Cuando esto
sucede se produce un cambio de opinión que brindará al cliente alivio profundo
y duradero. Sin embargo, la prueba del perdón no son las palabras. La prueba es
cómo se siente perdonar. Cualquier bloqueo residual o queja no resuelta sólo
reavivará el problema. La liberación debe ser completa.
Si
la declaración de perdón no parece buena o verdadera todavía hay algo sin
resolver. El cuerpo no miente. Si el enojo persiste, continúa soltándolo
diciendo: "Todavía me siento [inserta emoción, por ejemplo, enojado]
porque [ponle un final]". Anima al cliente a liberar cada bloqueo para
permitir el perdón, haciendo que sea razonable para el cliente perdonar. Por
ejemplo:
Perdonar
significa simplemente liberar, renunciando a lo que no quieres (lo negativo),
para poder tener lo que sí quieres (lo positivo).
·
Liberar
el mal sentimiento brinda alivio y permite que el bien fluya nuevamente a tu
vida, física, mental y emocionalmente.
·
El
perdón sólo te beneficia. No es para el ofensor. Es para ti y tu curación.
·
El
resentimiento —la culpa, la ira, la condena y el dolor— convierte la mente en
un infierno. Aferrarse a esos sentimientos solo te mantiene atrapado en el
dolor del pasado. Libérate. Entonces, sabrás lo que es ser libre. ¡Lo sentirás!
·
Perdonar
no justifica lo que hizo la persona que te ofendió, ni tampoco excusa su
comportamiento. Lo que sea que haya hecho o dicho estuvo mal. Pero no tienes por qué
seguir castigándote por ello. Exprésate y se acabó.
·
Perdonar
no significa que tengas que sentir aprecio por esa persona. Es reconocer que el
dolor que te infligieron también se apoderó del agresor. No te pertenece. Al
liberarte de él, eres libre de perdonar y liberarte.
·
No
estamos justificando al ofensor. ¿Acaso no te has castigado lo suficiente? El
perdón es tu elección para liberarte, dejando de castigarte por el pasado.
Desahógate y libérate.
·
Sácalo
de tu vida, aquí y ahora, y expulsa al culpable. ¡Lo sentirás! Ya le has dado
suficiente espacio en tu mente. Ya no tienes que vivir con él. Sácalo y
recupera tu poder para seguir adelante con tu vida.
·
Perdonar
te hace
más fuerte. Significa dejar de sentirte víctima y liberarte del control que
esas cosas han ejercido sobre ti durante todos estos años. ¡Cuando te liberas
de eso, todo cambia!
·
El
perdón es tu salvoconducto. No cambia el pasado, sino cómo te sientes por
dentro. El pasado no
tiene por qué ser una condena. Libérate y déjalo atrás.
·
Perdonar
al ofensor te
libera para comenzar un nuevo capítulo en tu vida, libre del peso, la carga, el
bagaje y el dolor que has llevado en tu mente y cuerpo. ¡Te liberarás de eso!
¡Te sentirás de maravilla!
Simon
Weisenthal narra la historia de un judío, durante la Segunda Guerra Mundial,
trasladado de un campo de trabajo al lecho de muerte de un nazi. Este desea
confesar sus pecados y recibir el perdón de un representante del pueblo judío.
Surge entonces un amplio debate sobre la autoridad para perdonar en nombre de
otro. Pero esta cuestión no viene al caso. La verdadera pregunta es: ¿puedes
perdonar a otro por ti mismo? La necesidad de
comprender y, por lo tanto, de matizar el perdón es simplemente una
herramienta, no un requisito indispensable. O bien deseas encontrar la paz, o
bien valoras el agravio.
El
perdón auténtico sienta bien. Es dejar atrás el dolor del pasado.
Desafortunadamente, muy poca gente sabe lo que es el verdadero perdón. Intentan
perdonar con la mente racional. El perdón racional nunca funciona. El verdadero
perdón nace del corazón. Es un sentimiento. Eso es lo que estamos evaluando.
Unas
veces el cliente perdona, pero solo parcialmente. Otras se aferra a la ira
porque cree que dejarla ir lo hará vulnerable a sufrir más en el futuro. Otras
veces se aferra a la tristeza por miedo a perder el vínculo con un ser querido.
Pero el perdón parcial no es suficiente. El perdón
completo e incondicional es la verdadera sanación.
Si
el cliente dice: «Te perdono / Te libero», y no te parece auténtico, o notas
que aún hay tensión, utiliza la autosugestión para validar su disposición a
perdonar. Por ejemplo: «Me siento mejor / Tengo derecho a perdonar y sentirme
mejor / Estoy aprendiendo / a perdonar / para poder liberarme / y sanar /
etc.».
Luego,
profundiza para descubrir el obstáculo que impide el perdón completo. Por
ejemplo: “Aunque te perdono / todavía hay algo que necesito perdonar / para
poder ser completamente libre / aún no puedo perdonarte por completo porque
[insertar un final]”. o “Algo que aún no puedo perdonar es [insertar un
final]”. Otras frases introductorias para descubrir agravios hacia otra persona
incluyen:
- ·
Hay
algo que quiero decirte...
- ·
Algo
que me enfada...
- ·
Algo
por lo que te guardo rencor ...
- ·
Lo
mejor que recuerdo de nuestra vida juntos...
- ·
Lo
peor que recuerdo de nuestra vida juntos...
- ·
Algo
que estoy dispuesto a perdonar...
- ·
Hay algo que no estoy dispuesto a perdonar...
- ·
Algo
que necesito de ti ahora mismo es...
Cuando
la liberación se complete el cliente sentirá una gran paz. A veces el cliente
comentará que se siente cansado. No hay problema. ¡Después de todo, liberar
energía requiere energía! Puedes cambiar esta percepción fácilmente
preguntando: "¿Verdadero o falso? ¿Te sientes en paz?". Si es
verdadero, puedes reconocer el esfuerzo del cliente diciendo: "¡Buen
trabajo! ¡Lo lograste! ¡Fíjate en lo bien que te sientes!".
Al liberarse
de todo, a diferencia del amor, se crea un vacío que espera ser llenado. Si el
cliente dice sentirse vacío asegúrate de que sea una sensación positiva. Pídele
que proponga otra palabra para describir ese vacío.
A veces esto revelará un sentimiento de pérdida más profundo. Si el cliente
dice sentirse lúcido, completo o aliviado, es momento de llenar ese vacío
mediante sugerencias directas.
Recuperar la plenitud
El posadero no solo devolvió el oro a Hans sino que, además, le
dio algo más de dinero rogándole que guardara el secreto y no se lo contara a
nadie. Así que ahora Hans es un hombre rico.
Todo
aquello que el cliente siente haber perdido, como consecuencia de las acciones
del agresor, ahora se reconoce y se recupera. Durante el proceso de liberación
observa cómo las acciones (o la inacción) del agresor han afectado al cliente.
Esto te proporcionará una lista de cualidades que el cliente necesita recuperar
para liberarse finalmente del pasado. Luego, puedes invitar al cliente a
confrontar al agresor y decirle: «Te devuelvo tu dolor. Recupero mi [completa
el espacio en blanco]».
Devolver
el dolor sugiere que el agresor también lo conoce. Esto facilita el perdón, ya
que ese dolor debía existir en el agresor antes de que pudiera infligírselo al
cliente. Recuperar cada cualidad positiva reconoce la pérdida de plenitud que
el cliente ha sufrido, la cual ahora puede recuperar. Entre las cualidades
positivas que se pueden recobrar se incluyen los buenos sentimientos hacia uno
mismo: poder, valentía, confianza, inocencia, fe, alegría, autoestima,
autoaceptación, amor, libertad (para ser, sentir, amar y ser amado), etc.
Ahora
es el momento de ser creativo e incorporar otras técnicas a tu proceso. Por
ejemplo, puedes potenciar los aspectos positivos, asimilar cada nueva cualidad,
darle color y conectar con ella. Usa todos los sentidos para recuperar lo
perdido y devolver al cliente su autoestima y autonomía.
Una
vez completado el proceso de reparación, las acciones del agresor pueden
reinterpretarse como errores. Los humanos cometemos errores. De los errores
aprendemos. Las personas pueden ser crueles, ya sea a sabiendas o sin darse
cuenta. Los sucesos aleatorios ocurren, nos gusten o no. Y si la persona que
lastimó al cliente aún forma parte de su vida, su comportamiento no cambiará
repentinamente solo para que el cliente sea feliz.
La
sanación no ocurre ahí fuera. El cliente debe
renunciar conscientemente a cualquier expectativa irreal
de que el ofensor sea diferente de como es. Afortunadamente, el perdón no requiere
que el ofensor cambie. El perdón es el cambio. Es un cambio en cómo se siente
el cliente internamente, que surge al comprender
que la vida no es perfecta, que los humanos cometemos errores y que las cosas
pasan.
El
perdón es un desapego. Cuando el cliente deja de necesitar que las cosas sean
diferentes a como eran y acepta las cosas como son, será libre. Esto es
importante porque el cliente necesita dejar de culparse por los errores del
ofensor. Cuando el cliente abandona la falsa esperanza de que algún día el
ofensor pueda cambiar, comportarse de manera diferente o tratarlo mejor, el
cliente puede dar permiso al ofensor para vivir su vida; sin embargo, el
cliente necesita hacerlo sin tener que esperar ese día para que el ofensor
encuentre su paz. El cliente puede recordarle al ofensor (y a sí mismo) lo que
le costó encontrar su paz. Pero cuando el cónyuge, padre o jefe ofensor aún no
ha enfrentado su propio pasado, es poco probable que esto cambie a la persona
mientras no realice su propio proceso de autocuración. Esta comprensión libera
al cliente de cualquier otra expectativa poco realista.
Si
el agresor no se arrepiente de lo que hizo, persiste un problema de poder. El
cliente se ha sentido tan vulnerable ante la persona que lo lastimó que no se
siente seguro al liberarse del resentimiento. Libérate del miedo. Recuerda que,
incluso cuando el agresor existe en la vida externa del cliente, existe como
una representación interna en tu mente. Inconscientemente, el cliente está
cediendo el control sobre sus emociones. Esto debe terminar. Para que el
cliente se libere de la influencia del agresor solo necesita comprender que,
sin importar lo que haya sucedido, lo que se haya dicho o hecho, no fue algo
personal.
Los
padres tienen problemas; no eran problemas del cliente. Los cónyuges tienen
problemas que existían mucho antes de conocerse. Los jefes tienen problemas que
no tienen nada que ver con el cliente, nunca los tuvieron. El único problema es
que el cliente estaba allí por casualidad cuando surgieron. Esta comprensión
permitirá al cliente cortar todos los lazos emocionales negativos y, en el
proceso, aprender de los errores del agresor ,
así como de los suyos propios.
Cuando
la liberación sea completa el cliente lo sentirá. Sentirá la paz y libertad que
conlleva el perdón. Luego, puedes usar la Prueba
del Perdón para verificar que el perdón sea completo. “Te perdono. Te
libero. Al liberarte, me libero”. Luego, agrega: “Te perdono porque [inserta un
final]”. Esta es una sugerencia que debe reforzarse. ¡Estas son las propias
razones del cliente para dejar ir el problema! Así que, invita al cliente a
repetirlo varias veces, agregando un final diferente cada vez. “Te perdono
porque... [agrega un final]”. Esto es emplear la Técnica de Impulso Directo para reforzar la aceptación de haberse
liberado.
Algunas
personas son difíciles de perdonar. A veces el ofensor no muestra
remordimiento. Cuando esto sucede tienes un trabajo arduo por delante. Me
enseñaron a mandar al ofensor al infierno si no mostraba remordimiento. En
algunos casos esta puede ser una estrategia que permite al cliente expresar
venganza. Pero si dejas al ofensor en el infierno solo entierras el problema
más profundamente. Algunas personas encuentran un placer perverso en aferrarse
a la ira, el odio y la condena. Les da una falsa sensación de poder. No se dan
cuenta de lo que aferrarse a pensamientos negativos y energías emocionales hace
a la mente. ¡La convierte en un infierno viviente! Si bien condenar al ofensor
al infierno puede satisfacer la necesidad de venganza el cliente, se condena
también al infierno solo para poder seguir asando al ofensor en un asador.
El
perdón es un subproducto de la liberación. Si el ofensor no devuelve el oro
expresando remordimiento, si no está arrepentido de lo que hizo, encuentra una
manera de hacerlo vulnerable y débil. El estado más débil y vulnerable es el
del bebé. Cualquiera que haya tenido un bebé en brazos lo sabe. Si alguna vez
has amamantado o alimentado con biberón a un bebé también sabes cómo sus ojos
te miran fijamente. El contacto visual es un medio fundamental para que los humanos
comuniquen sus necesidades y deseos. Esta imagen sienta las bases para la Técnica de las Ventanas del Alma que te
permite hacer que el Agresor parezca pequeño e indefenso. También te permite
encontrar algo bueno en él.
Los ojos son como las ventanas del
corazón. - Marcos 7:20-23 (RV)
Técnica de las ventanas del alma
Comencemos
con la idea de que los ojos son las ventanas del alma. Al mirar fijamente a los
ojos de una persona podemos vislumbrar su pasado. Cuanto más profundamente
miremos a sus ojos más atrás de su historia podremos descubrir.
A continuación, invita al cliente a mirar fijamente a los ojos del ofensor/agresor,
de manera que pueda verla reflejada cuando era un bebé en brazos. Verifica que
el cliente tiene esta imagen. Luego, trabaja en establecer una serie de
verdades fundamentales que ya se han establecido durante el proceso de
regresión. Por ejemplo, todo recién nacido merece amor.
Si
el cliente acepta que ese bebé es adorable y que
todo lo que un bebé desea o necesita es amar y ser amado, se puede fundamentar
su perdón hacia esa persona. Los sentimientos no surgen de la nada. Este es un
principio básico que el cliente ya ha aceptado. Por lo tanto, algo debió haber ocurrido
para que ese niño perdiera su autoestima. Esto reconoce que el agresor ha
sufrido una pérdida, lo que lo hace más perdonable y, por ende, más digno de
perdón.
Los
comentarios y las acciones que sufrió el ofensor/agresor durante su infancia y
adolescencia le causaron un profundo malestar. (El cliente reconoce esto en su historia).
Fue este dolor lo que la llevó a actuar de forma
hiriente hacia el cliente. (Al presentarlo como víctima
de su pasado, y vulnerable ante quienes la lastimaron, se vuelve más fácil de
perdonar).
Al
llegar a la edad adulta el agresor tuvo que cargar con
todo ese bagaje emocional de la infancia. (Se va generando cierta
compasión por el agresor). Aunque tal vez hubiera querido actuar con amor,
simplemente no pudo superar toda la ira, el dolor
y el sufrimiento que llevaba dentro. (Se va haciendo que el agresor parezca
débil y sufridor).
Fue
todo el dolor atrapado dentro del ofensor lo que le hizo actuar de las maneras
que lo hizo, sin afecto hacia el cliente. (Se hace que el perdón sea
razonable). Esto no justifica lo que hizo. Simplemente se trata de comprender
que no fue culpa del agresor. Algo sucedió que la
llevó a actuar de esa manera. Detrás de cada acción hay una intención positiva.
Si bien la intención subyacente del agresor, por retorcida que sea, era
sentirse bien, no tuvo más remedio que actuar de acuerdo con su programación
interna. (Se convierte al agresor en víctima).
Cuando
el cliente puede mirar a los ojos del agresor y ver la necesidad que este
esperaba satisfacer a través del cliente, podrá percibir al agresor como débil
y necesitado. Esto le permitirá empezar a ver el comportamiento del agresor
como una petición de ayuda. Al comprender esta petición, el cliente puede
convertirse en quien la responda. Esto abre la puerta al perdón.
Cuando
el cliente reconoce que ya no necesita castigar al ofensor se libera del pasado
y, por lo tanto, deja de castigarse. Esto le permite vivir como desea, con o
sin esa persona. Si bien el cliente puede albergar la esperanza de que el ofensor
encuentre la paz, ya no espera ese día para ser feliz. Esta es la verdadera
libertad. Cuando el ofensor expresa remordimiento se produce un perdón
auténtico. Esto restaura la seguridad y la sensación de merecimiento que
constituyen el verdadero tesoro del corazón.
Además...
El
cuento de los hermanos Grimm tiene un aire al evangelista San Mateo en los
versículos 5:40-41: «al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale
también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos».
La razón es que al dar, uno se beneficia. Cuanto más perdonas, más te perdonan.
Todo perdón es autoperdón.
Si
el ofensor es un ser querido pregúntale si hay algo por lo que deba perdonar al
cliente. Incluso si no hay nada que perdonar, guíalo para que diga: «Te
perdono. Te libero. Te perdono porque [inserta una conclusión]». Esto permite
que el ofensor aporte aún más, contribuyendo a la autoestima y el sentido de
merecimiento del cliente en la vida.
La
experiencia general puede enriquecerse aún más dándole al cliente unos minutos
para asimilar las buenas sensaciones que resultan del perdón. Para profundizar
la transformación, pregunta al cliente qué ha aprendido ya que, a menudo, lo
que sigue al perdón completo es una cascada de ideas o revelaciones que pueden
enriquecer al cliente de maneras que tú nunca imaginarías. Por ejemplo, el
cliente podría darse cuenta de que:
·
Un
padre maltratador quería ser cariñoso, pero no sabía cómo.
·
El
cliente era realmente deseado y querido.
·
Lo
que pasó no fue nada personal; simplemente coincidió que estaban allí por
casualidad.
¡Este
tipo de reflexiones pueden transformar la vida de una persona para siempre!
Autoperdón
Recuerdo
la escena de una película en la que Tom Selleck interpreta al sheriff del
pueblo, Jesse Stone. En esa escena en particular el consejo municipal convoca
una reunión para reprender a Stone porque desaprueban sus métodos. ¿La
respuesta de Stone? «Pueden despedirme, pero no decirme qué hacer». Eso sí que
es poder en estado puro.
Se
trata de reconocer los hechos sin renunciar a tu poder. No se trata de ser
mejor ni peor que los demás, sino de tomar una postura y mantenerte firme. El
perdón restaura este poder permitiéndote aceptar el pasado al reconocer que
todo en tu historia te ha convertido en quien eres hoy.
Perdonar
significa aceptarlo todo, absolutamente todo. En última instancia, se trata de
respetarse a uno mismo. Cuando te amas y aceptas profunda y completamente no
permites que los demás te pisoteen ni te traten con desprecio. Puedes exigir
respeto. Si se niegan, que se vayan al infierno sin que tú vayas a
acompañarlos.
Cuando
el ofensor se arrepiente el cliente recupera lo que perdió a través de
experiencias dolorosas del pasado. Lo que perdió fue su autoestima y su sentido
de valía personal. Esta es la base de la vergüenza. La vergüenza es la creencia
de que uno está roto y tiene defectos, de que le falta algo. La vergüenza es
una gran mentira aceptada por el niño. El perdón es la corrección.
La
culpa me dice que cometí un error. La vergüenza
lo personaliza. YO SOY un error. Este es un
problema de identidad que requiere corrección. El perdón corrige esta falsa
identificación con la representación interna. El cliente ahora es libre de
perdonarse por ponerse siempre en peligro, por ser siempre vulnerable o
inconsciente, por cometer errores. En otras palabras, por ser un niño. Esto
devuelve al cliente su inocencia. Como resultado, ahora puede ver la Verdad.
El
cliente no podía haber previsto lo que iba a suceder. Nada en la vida le había
preparado para ello. Y aunque ocurrieron cosas, todo terminó. El cliente es más
fuerte y sabio gracias a ello. A pesar de todo, nada podría cambiar jamás la
Verdad sobre el cliente: que es, y seguirá siendo, como fue creado: un alma
valiosa en un viaje importante. Esto es lo que significa ser un hombre rico.
Resumen
El
perdón es una consecuencia natural de liberar emociones reprimidas,
especialmente la ira. La ira es buena: te da fuerza cuando necesitas defenderte
y defender a los demás. Lo que no es bueno es aferrarse a la ira. Cuando la ira
queda atrapada en nuestro interior genera malestar.
La
ira está ahí para motivarte a proteger tu persona y a los otros, o a cosas que
te importan, estableciendo límites saludables. La protección es la directiva
principal de la mente subconsciente. Si el cliente puede asumir conscientemente
la responsabilidad de su seguridad la mente subconsciente no tendrá que
hacerlo. Como resultado, se relajará, permitiendo que la mente consciente
obtenga lo que desea: el control.
Permitir
que la ira se sienta y se exprese proporciona al cliente la energía necesaria
para defender sus derechos. Enfrentarse a quien te ha hecho daño y decirle:
«¡No me controlas! ¡Ya no tienes ningún poder sobre mí!» libera la ira. Es una
expresión de autoafirmación que pone fin a la identidad de víctima. Eso es lo
que se necesita.
Como
en todas las fases del proceso de curación, enfrentarse al Ofensor implica
cuatro pasos curativos:
1. Encuéntralo. Encuentra la ira.
2. Siéntelo. Expresa la culpa y la ira
con autenticidad, sin reservas.
3. Sánalo. Recupera lo que te fue
arrebatado (poder, autoestima, respeto propio, inocencia, etc.).
4. Séllalo. Hazlo permanente. ¿Cómo
cambia la situación el hecho de desahogarte finalmente?
CAPÍTULO 21:Un
resultado real y duradero.
Hans emprendió el camino de regreso a casa de su padre y se
compró un abrigo blanco áspero.
Liberarse
crea espacio para que algo bueno entre. Recuperar lo perdido a través de
experiencias dolorosas del pasado devuelve al cliente lo que le faltaba: el
poder de elegir. Cuando el ofensor/agresor decide perdonar al cliente, este
último también se está dando algo más.
Dejar
atrás la historia del dolor transforma la autoimagen del cliente. Al no estar
ya atado a experiencias o personas del pasado se libera de la identidad de víctima
arraigada en la impotencia infantil. Quienes antes era alma
perdida y sin recursos, ahora ha alcanzado la adultez, libre para elegir
conscientemente una nueva identidad y una nueva forma de estar en el mundo.
Una nueva versión de ti
Al
modificar el resultado de un suceso traumático del pasado se alteran las
expectativas del cliente respecto al futuro. Por lo tanto, una vez finalizado
el Trabajo de Perdón, la Proyección del Futuro (también conocida
como Progresión de Edad) constituye
la prueba final de los resultados. Lo que ocurra en la escena futura representa
la promesa que el cliente se hace a sí sobre la vida que está viviendo.
Si
el cliente tiene una visión positiva del futuro esto le permite experimentar
cómo será vivir libre del pasado. La capacidad de imaginarse reaccionando de
manera diferente ante situaciones que antes le resultaban imposibles de
afrontar puede ser una experiencia enriquecedora que transforma su autoimagen.
Si
el problema se resuelve por completo, la Proyección
del Futuro permitirá al cliente pagarlo por adelantado mediante proyectar
los beneficios del cambio hacia el futuro. Esto genera una poderosa expectativa
sobre cómo será la vida a partir de ahora. La experiencia de desenvolverse sin
esfuerzo en situaciones que antes resultaban abrumadoras demuestra que algo ha
cambiado. Puedes usar esta constatación para generar ideas. El mundo no ha
cambiado. Las personas que rodean al cliente no han cambiado. Las situaciones
cotidianas no han cambiado. Lo que ha cambiado es el
cliente. ¡Esa es la idea que buscas!
El
color blanco se asocia tradicionalmente con la espiritualidad y la
purificación, lo que indica que la nueva autoimagen del cliente es realista. El
cliente asume un papel común. No espera ser mejor ni peor que nadie.
Simplemente es él mismo. Se siente bien con eso. Esta es una autoimagen
realista y, por extensión, una expectativa realista de la vida. Ahora que el
cliente sabe cómo llegó hasta aquí, es libre de trazar un nuevo rumbo para sí
mismo y crear un futuro mejor basado en lo aprendido durante el proceso de
sanación. Ya no necesita esforzarse por ser perfecto. Es suficiente. Y como su
valía ya no está definida por factores externos, ahora tiene el poder de
alcanzar un mayor éxito en la vida.
Tienes poder sobre tu mente, no sobre
los acontecimientos externos. Comprende esto y encontrarás la fuerza. – Marco
Aurelio
Juega hacia adelante
Mientras seguía su camino tocaba música pues había aprendido a
hacerlo del diablo en el infierno.
El
diablo adopta muchas formas. Una de ellas es Pan, el gran dios de la naturaleza
de la antigua Grecia. La palabra “pan” significa "todo, cada,
completo". Pan nació con pezuñas y cuernos, pero nunca fue malvado,
simplemente lujurioso. Era un espíritu juguetón que vivía en el bosque. Pero si
te atrevías a perturbar su paz durante la siesta sus gritos furiosos
infundirían pánico. La palabra pandemia también
tiene su origen en el dios Pan. Como dios del sonido, a Pan se le suele
representar tocando un instrumento que él mismo fabricó con cañas, llamado flauta de Pan.
En
la filosofía antigua, el sonido es la base de todo en el universo. La música es
un sonido que evoca y expresa emociones. La emoción es el lenguaje del
subconsciente. Esto es lo que el cliente aprendió en el infierno: cómo sentir
sus emociones más profundas. Ya no necesita suprimir, reprimir ni deprimirse
para sobrevivir. ¡Esa no es forma de vivir!
Como
adulto empoderado, el cliente debe asumir la responsabilidad de satisfacer sus necesidades
emocionales. Al darse permiso para sentir emociones incómodas como el miedo, la
ira y la tristeza, el cliente ahora puede experimentar y expresar la verdadera
felicidad. La felicidad es satisfacer
emocionalmente nuestras necesidades. Pero la felicidad que depende de otras
personas y cosas siempre está sujeta a la decepción. Esto nos mantiene
eternamente atados a la búsqueda del placer y a la evitación del dolor.
La alegría, por otro lado, es una
felicidad independiente de factores externos. La alegría no es realmente una
emoción; es una energía que experimentamos como una forma de ser. Por lo tanto,
siempre puede estar presente, incluso ante la adversidad. El mentor de
hipnosis, Michael Ellner, describió esta forma de ser como «una mente en paz,
un corazón feliz y un espíritu juguetón». Es un flujo de bienestar que trae
consigo mayor amor, sabiduría y fortaleza.
A
medida que estas cualidades se vuelven más ligeras y fuertes en el cliente,
llenan su corazón como una melodía. Y cuando el corazón se siente pleno,
irradia energía positiva a cada célula del cuerpo. Al expresar amor sin
dirigirse a nadie en particular, el amor se extiende por todo el universo y
resuena en tu interior. Expresar sentimientos positivos beneficia a todos.
Ahora
el cliente es libre de sentirse feliz o triste cuando algo le cause esa sensación.
No tiene que aparentar alegría para complacer a los demás. No tiene que
reprimir sus sentimientos para adaptarse a las necesidades ajenas. Puede sentir
ira sabiendo que nadie morirá por ello. El cliente es libre de ser él mismo
plenamente.
Para ser feliz, mantén tu corazón
libre de odio y tu mente libre de preocupaciones. Vive con sencillez, espera
poco, da mucho, irradia alegría, olvídate de ti mismo, piensa en los demás.
Inténtalo durante una semana y te sorprenderás. – Norman
Vincent Peale
Progresión de edad
Sin embargo, en aquel país vivía un anciano rey ante quien debía
tocar. El rey quedó tan encantado con su interpretación que prometió a Hans la
mano de su hija mayor, con quien se casaría.
Solo
después de que el cliente se libera del dolor del pasado, su verdadero Ser
puede comenzar a expresarse y crecer, desarrollándose creativamente. Esto trae
consigo una nueva vitalidad. Sin embargo, no se trata de un regreso a casa,
pues ese hogar nunca ha existido para el cliente. El nuevo país que ahora descubre
es su regreso a casa: su Ser Futuro.
La
progresión de edad permite al cliente conocer a su yo futuro. Así como el niño
interior es una representación interna del yo más joven del cliente a una edad
específica, el yo futuro representa a su yo mayor en algún momento del futuro.
Puede hacer que el cliente progrese unas semanas, meses o incluso años para
poner a prueba sus expectativas para el futuro. ¡Lo que ocurra en la escena
futura es la promesa que el cliente se hace a sí mismo sobre en quién se está
convirtiendo! Por lo tanto, invita a un diálogo entre estas dos partes del
cliente.
Recuerda,
el Yo Futuro lo sabe todo sobre la vida del cliente a partir de ahora. ¿En
quién se convertirá? ¿Qué dones o talentos habrá desarrollado? ¿Qué sabrá en el
futuro que desconoce ahora? ¿Qué consejos puede ofrecer el Yo Futuro? ¿Qué
promesa hace el Yo Futuro al cliente? Cualquier promesa que el Yo Futuro haga
al cliente constituye una profecía autocumplida. ¡Después de todo, son la misma
persona!
Pero cuando la hija supo que iba a casarse con un hombre de baja
cuna, que vestía una tosca bata blanca, exclamó: "Antes de hacer eso, me
lanzaré al río más profundo".
¿Te
das cuenta de que esto es una repetición del encuentro con el posadero? Se está
juzgando al cliente como si no fuera lo suficientemente bueno. ¡Que el cliente
haya cambiado no significa que su comportamiento vaya a cambiar! Por lo tanto,
si hay alguien en la vida actual del cliente —un jefe, un cónyuge, un padre—
cuya opinión tiene peso, asegúrate de poner a prueba las respuestas del cliente
en un encuentro futuro imaginario con esa persona. Por ejemplo, es probable que
el marido de Darlene no deje de beber.
El
cliente cambia. Los demás no. Pero a menudo se elige pareja porque guarda
similitud con lo que era familiar en la infancia. Una relación no resuelta con
uno de los padres puede reflejarse en la relación actual del cliente con su
cónyuge.
Cuando
el cónyuge asume el papel de padre o madre sustituto el paciente permanece
atrapado en el papel de niño luchando por satisfacer sus necesidades. Si el
patrón habitual es de rechazo, crítica o abuso, es lo que resulta familiar. Por
lo tanto, es necesario evaluar las reacciones del paciente ante el
comportamiento de su cónyuge. Por ejemplo, ¿qué sucede cuando el esposo de
Darlene se emborracha? ¿Qué sucede cuando tiene un berrinche, lanza críticas y
menosprecios? ¿Se ve afectada Darlene emocionalmente? ¿Intenta complacerlo? ¿Se
aferra a la falsa expectativa de que su esposo debe cambiar para que ella sea
feliz?
No
se puede esperar que los demás cambien; el cliente debe cambiar. Recuerda que
la persona que aparece en una escena futura no está ahí
fuera. Es una representación interna. Si el cliente se siente afectado,
sigue siendo vulnerable a las opiniones de los demás. Cuando eso ocurra vuelve
al Trabajo de Perdón. Pon al Crítico Interior en el punto de mira y
anima al cliente a que le hable con franqueza. Liberarse de este patrón de
autodesprecio, autocrítica y autodestrucción permitirá que tu cliente recupere
el poder que se le ha otorgado a esta persona.
Poder auténtico
Así pues, el rey entrega a Hans a su hija menor, quien estaba
dispuesta a hacerlo para complacer a su padre.
El
cliente ha completado el proceso de maduración. Ha afrontado su pasado, se ha
liberado de la carga emocional y recuperado su derecho a la autodeterminación.
Al perdonar el pasado se ha convertido en su propio rey,
en su autoridad, habiendo recuperado el poder auténtico: el poder de elección.
Cambiar
sus reacciones ha devuelto al cliente el control de su vida. Ahora cree que
merece amor y respeto. Al aceptarse y amarse a sí mismo, con sus virtudes y
defectos, ya no es vulnerable a las opiniones ajenas. Ante la crítica y el
rechazo, no reacciona emocionalmente. Como resultado, su yo futuro le ofrece
una mejor selección de relaciones más satisfactorias. Ahora tiene el poder de
avanzar hacia un futuro más pleno y gratificante. Esta es una promesa que el
cliente se hace a sí mismo. De ahora en adelante la vida le recompensará con lo
que merece: aceptación y respeto.
En «Poder contra fuerza», David Hawkins sugiere que la
voluntad es la puerta de entrada a niveles superiores de consciencia. Pero el
despertar espiritual requiere un recipiente adecuado. Los antiguos sanadores
reconocieron que, antes de poder acceder a estados superiores es necesario
purificarse. Las percepciones negativas no resueltas solo contaminarán el
proceso.
Los
métodos hipnóticos para explorar estados superiores de conciencia incluyen:
·
Ultra
altura
·
Ultra
profundidad
·
Sonambulismo
profundo
·
Protocolo
Simpson
·
Regresión
a vidas pasadas
Los
intentos de alcanzar estados superiores antes de
liberar los bloqueos internos rara vez producen algo más que un viaje
recreativo. Hasta que el cliente logre integrar los recursos espirituales en su
vida diaria los estados superiores tienden a ser algo
pasajero y egoísta.
Esto
es lo que representa la hija mayor.
La
hija menor, sin embargo, representa un estado más iluminado. Su disposición a
complacer no se basa en la vulnerabilidad ni en las necesidades de
supervivencia de una niña. Se trata de una decisión consciente de comprometerse
con el futuro honrando al mismo tiempo el pasado, tanto al antiguo rey como al
futuro. Complacer significa hacer feliz. El significado original de la palabra
"feliz" era igualdad. El poder auténtico no es superior ni inferior.
Es igualdad. Felicidad. Plenitud y plenitud.
Sanar es hacer feliz. – Un
Curso de Milagros
Integración
Después se celebró una gran boda. Y así, el infame hermano del
diablo se quedó con la hija del rey. Y cuando el viejo rey murió, Hans se
convirtió en rey de todo el país.
En
los mitos y cuentos de hadas, el matrimonio simboliza la integración. Mente y
cuerpo se unen. Cabeza y corazón se alinean. Pensamiento y sentimiento son
congruentes. La mente consciente y la subconsciente están en armonía. El
cliente está destinado a cumplir la promesa de su visión para sí mismo: su yo
futuro.
En
la mitología antigua, el rey estaba unido a la tierra, lo que significaba una
posición de responsabilidad, al servicio de un poder superior a uno mismo. Ser
rey no significa controlar el mundo exterior. Ese
mundo exterior no existe. Solo existe nuestra
percepción del mundo. Autogobernarse significa asumir la responsabilidad de
todo lo que vemos.
El
cliente ha visto cómo fue su infancia, su historia de vida, cómo sus
experiencias moldearon su identidad y ha aprendido de ello. Ha superado la
indefensión y la dependencia de la niñez, y ha madurado. Como resultado se ha
liberado para ser él mismo. Ahora que el cliente comprende que no es su madre
ni su padre, su destino le pertenece. Esta autoconciencia determinará cómo
vivirá de ahora en adelante.
El
miedo al rechazo, el miedo a la crítica, el miedo a que se le niegue lo que
desea lo vuelve a colocar en la silla alta, a merced de mamá y papá. Pero los
reyes no buscan complacer para satisfacer sus necesidades. Los buenos reyes
gobiernan con fuerza y sabiduría. Los reyes sirven a una vocación superior en
la vida. Una persona con un sentido de misión en la vida vive en estado de
integridad donde el yo está alineado consigo mismo, y la voluntad propia está
al servicio de un Poder Superior. Esto es la verdadera realeza.
Ya
no se está atado al pasado, el cliente ahora es libre de servir a un propósito
mayor que él mismo. Habiendo sanado las heridas del pasado, ahora está
preparado psicológicamente para explorar estados superiores de conciencia. Si
así lo desean, ahora es libre de descubrir fuentes internas de guía, propósito,
talentos y habilidades que aún no se le han revelado.
CAPÍTULO 22: Todo
es una historia.
He
leído en alguna parte que el universo está compuesto de historias. Desde los
albores de la humanidad las historias se han utilizado tanto para entretener
como para preservar relatos y tradiciones culturales. La tradición oral
precedió a los relatos escritos, y muchas sociedades desarrollaron sistemas
simbólicos de memoria para conservar sus historias para generaciones futuras.
Dos ejemplos son el Árbol de la Vida de la Cábala y la Rueda de la Medicina de
los nativos prehispánicos.
En
tiempos antiguos los bardos y juglares ambulantes actuaban como reporteros
itinerantes. Las canciones y los cuentos populares que transmitían narraban
historias de lugares lejanos y acontecimientos históricos. Los cuentos
populares y de hadas se han seguido disfrutando a lo largo de los siglos y
asociado con los cuentos para dormir de los niños. Sin embargo, a diferencia de
las versiones modernas de Disney, los cuentos de hadas no eran solo alegría y
dulzura. ¡Algunos podían ser francamente sangrientos! Esto se debe a que el
propósito de los cuentos populares era preparar el alma humana para las duras
realidades de la vida en la Tierra.
Muchos
cuentos de hadas no tienen un final feliz porque en la vida real el
"felices para siempre" es solo uno de los posibles desenlaces. La
vida real puede ser difícil. A menudo es injusta. Las lecciones se aprenden a
base de esfuerzo. Y no todo el mundo puede retirarse a los 55 años para
disfrutar de una vida de ocio a bordo de su yate.
Cada
problema que un cliente nos presenta viene envuelto en una historia. El
problema que manifiesta puede ser físico, mental o emocional, pero los síntomas
nunca lo son todo. El resto de la historia se oculta bajo la superficie de la
conciencia, en la parte de la mente responsable de todos nuestros recuerdos y
emociones. Cada pensamiento, sentimiento o comportamiento no deseado surge de
la historia personal del cliente. Por lo tanto, ahí es donde debemos buscar la
solución al problema.
Las
experiencias negativas durante la infancia pueden tener un efecto duradero al
generar síntomas no deseados, ya sean físicos, mentales o emocionales. Pero el
problema no radica en lo que sucedió en un suceso pasado. La interpretación que
el cliente hace de lo que sucedió en ese momento
es la raíz del problema. Esta es la historia del dolor del cliente.
La historia del dolor
Lo
que convierte la mente en un infierno es la historia de dolor del paciente. Es
el relato de sufrimiento que se ha contado a sí
mismo, una y otra vez, en la intimidad de su mente. Esta historia puede tener
sus raíces en una experiencia real, pero cuando se induce la regresión del
paciente al estado de inconsciencia, su subconsciente no muestra un hecho
concreto. Muestra las percepciones, los pensamientos, los sentimientos y las reacciones
que se formaron a raíz de esa experiencia en la edad en que se creó el
recuerdo.
La
memoria no es un registro de la verdad o de los hechos. Es un registro de
percepciones, pensamientos, sentimientos y respuestas que dejaron huella en el
paciente, a menudo a una edad temprana. La mente subconsciente es la mente
emocional. Por lo tanto, lo que hace que un suceso sea memorable, real o
imaginario, tiene que ver con las emociones asociadas a él. Si aún existe una
carga emocional ligada a un suceso pasado, para la mente subconsciente esa es
una preocupación muy real y presente. En consecuencia, si no se cuestiona, un
pensamiento temeroso seguirá generando emociones negativas a nivel
subconsciente.
Las
emociones están diseñadas para impulsarnos a actuar y satisfacer necesidades
importantes. Detrás de cada comportamiento o reacción indeseada, hay una
emoción incómoda que la origina. Lo que causa esa emoción es un pensamiento. Un
pensamiento es una decisión mental que, al reforzarse lo suficiente, se convierte
en una creencia. Una creencia es una verdad subconsciente que determina cómo
nos vemos y vemos el mundo que nos rodea. Todo se basa en una historia.
Esto
es todo lo que se modifica mediante el proceso de regresión para inducir la
hipnosis: la historia del cliente. La historia trata sobre cómo el cliente
interpretó una experiencia. Esto depende de su madurez emocional en ese
momento. Por lo tanto, si algo le sucedió al cliente a los dos años y le causó
angustia, es muy probable que su mentalidad infantil siga influyendo en algún
aspecto de su vida.
Los
recuerdos de las experiencias vividas durante la infancia son, en realidad,
impresiones que se almacenaron en la memoria como si
fueran ciertas. Se basan en la consciencia presente a la edad en que ocurrió el
suceso. Si algo sucedió de verdad, no se puede
cambiar. Ni se debería intentar. Lo que sí se puede hacer es ayudar al cliente
a reconciliarse con su pasado. Esto se logra cambiando su interpretación de las
experiencias. Se logra encontrando algo positivo en ellas.
Cada
experiencia pasada tiene valor cuando se la observa a través de la lente de la
Conciencia Adulta. Con Sabiduría: cada capítulo doloroso de la historia puede
transformarse en una experiencia de aprendizaje que luego puede utilizarse para
empoderar al cliente y apoyar el desarrollo del alma.
Alquimia
Este
proceso de transformación de la conciencia para mejor, real o imaginaria, se
denomina alquimia. La alquimia es el proceso mediante el cual los filósofos de
la antigüedad buscaban descubrir el elixir de la inmortalidad a través de la
transmutación de metales comunes (plomo) en oro. El nombre alquimia refleja
este tema de transmutación. Alquimia proviene del árabe Al
kimiya (que significa transmutación) y del griego tardío khemeia (que significa el arte de la transmutación).
La
alquimia es una forma de química ancestral que, según algunos, tiene sus raíces
en el antiguo Egipto. Egipto era conocido originalmente como Khem, palabra egipcia que significa negro, en
referencia a la tierra negra y fértil del Nilo, de la cual dependía la vida en
el antiguo Egipto. Pero mientras que la química moderna se ocupa del ámbito
empírico, la alquimia es un proceso espiritual cuyo propósito es revelar la
esencia subyacente de todas las cosas.
Esta
esencia subyacente suele denominarse «la belleza de toda belleza», «el amor de
todo amor» y «el Altísimo». Este Orden Supremo o Divino es el objetivo de la
alquimia. Sin embargo, los antiguos escritos alquimistas dejan claro que la
sustancia de la transmutación no era literalmente plomo, sino el alma humana.
La
alquimia podría definirse como la transmutación de la percepción. Es un proceso
que transforma la percepción, transmutando el nivel ordinario, material y
rígido, al nivel de percibir la perfección suprema, semejante al oro, en todo;
en otras palabras, ver lo divino en cada cosa. Este es el oro del corazón.
La alquimia atañe a la realidad
oculta del orden más elevado, que constituye la esencia subyacente de todas las
verdades y todas las religiones. – Stanislas
Klossowski de Rola
El viaje del alma
Desde
una perspectiva espiritual, el desarrollo humano es un vehículo para el viaje
del alma a través del tiempo y el espacio. Así como una oruga se transforma a
través de la etapa del capullo para convertirse en mariposa, el alma humana
atraviesa tres etapas distintas de desarrollo: los ciclos de juventud, poder y
sabiduría.
Friedrich
Nietzsche describió estas sucesivas etapas de desarrollo en su relato del
Camello, el León y el Niño. El Camello dice: «¡Cargadme!». Una vez cargado, es
enviado al desierto para enfrentarse al dragón. Cada escama del dragón lleva la
inscripción «Tú harás». La tarea del Camello es enfrentarse a este dragón y
derrotarlo. Para lograrlo, el Camello debe transformarse en un León. Cuando el
León sale victorioso de este desafío, se transforma en un Niño.
Sed como niños pequeños. – Mateo
18:3 (RV)
El
ciclo juvenil
En
el viaje del alma a través de la vida, el camello representa el ciclo de la
juventud. El propósito del ciclo de la juventud es desarrollar un sentido de
identidad y una forma de ser en el mundo que apoye la supervivencia física.
Esta es la etapa del desarrollo humano donde aprendemos a hacer nuestra forma
en el mundo como ser físico.
Los
camellos son bestias de carga. Al igual que un camello, un niño asume el peso
de las creencias culturales al aceptar los valores familiares y sociales. El
niño dice: «Enséñame», y acepta, sin cuestionar, las creencias y opiniones de
quienes ostentan la autoridad.
Un
camello puede recorrer largas distancias en el desierto porque lleva consigo el
agua que necesita. Lo mismo ocurre con el alma humana. Lo que nos sostiene a
cada uno de nosotros, en el desierto del pensamiento racional y domesticado, es
nuestra naturaleza emocional.
El
ciclo de potencia
El
león, antiguo emblema solar que simboliza la divinidad y la nobleza, representa
el Ciclo del Poder. El proceso de transformarse en león consiste en encontrar
la fuerza interior y rebelarse contra los valores externos. Debemos afrontar
nuestros miedos al rechazo, al abandono, a la opinión ajena e incluso, a veces,
a la muerte, para alcanzar nuestro auténtico poder.
El
Ciclo del Poder está diseñado para prepararnos para nuestro propósito en la
vida. Este ciclo suele iniciarse con algún tipo de crisis que nos libera de las
ideas preconcebidas. Esta crisis puede ser un divorcio, una enfermedad grave,
un accidente, la pérdida de un ser querido, el fin de la carrera profesional,
etc., pero tal suceso nos recuerda que somos más fuertes que simples humanos.
Al desafiar nuestras creencias, recuperamos nuestra esencia. Esto es lo que nos
permite vivir desde un lugar de auténtico poder, aceptando la vida tal como es.
El
ciclo de la sabiduría
El
Niño de Nietzsche representa el Ciclo de la Sabiduría porque la verdadera
felicidad se alcanza viviendo en armonía con nuestra naturaleza auténtica. Dado
que ninguna alma es superior ni inferior a otra, la Sabiduría nos permite
aceptar a los demás tal como son. Así es como nos convertimos en nuestros propios reyes.
La
sabiduría consiste en expresar nuestra integridad esencial viviendo con
autenticidad y creatividad, al servicio de aquello que nos apasiona y nos da
sentido a la vida. Tras el ciclo de poder, volvemos al mundo para compartir
nuestros dones, conocimientos y experiencia en beneficio de la humanidad.
Este
concepto se refleja en la tradición oral de los nativos prehispánicos, la Rueda
de la Medicina, que reconoce que cuando una sociedad carece de registros
escritos los ancianos son importantes. Un anciano es considerado depositario
viviente de la historia tribal. Como tal, tiene la responsabilidad de
transmitir su conocimiento para el beneficio de la tribu y las generaciones
futuras.
La
responsabilidad que otorga el Ciclo de la Sabiduría es la de enseñar de una
manera tan auténtica que llene el corazón de alegría. La enseñanza auténtica no
se basa en palabras, sino en la práctica. Es vivir la Verdad. Sai Baba lo
expresó así: «Mi vida es mi enseñanza».
El
viaje del alma es una historia de sabiduría. Su propósito es enseñar. Las historias
del Antiguo Testamento sobre Moisés y José siguen los tres ciclos del viaje del
alma. Las historias de sabiduría abundan en todas las culturas en forma de
cuentos populares, parábolas y mitos. Un mito no es un relato histórico de un
acontecimiento. Es una historia que es verdadera en su esencia, no en su
apariencia, como la memoria.
Conócete a ti mismo y conocerás el
universo. - Sócrates
La
terapia del diablo
El Hermano Sucio del Diablo es una historia de
sabiduría. En ella se ocultan los secretos para transformar la conciencia
humana para mejor. La historia comienza en la juventud, etapa que nos carga a
todos con un bagaje emocional. Nadie escapa a esto. Todos hemos sido
condicionados a asumir una identidad falsa: víctimas de las circunstancias externas.
wisto
Para
sobrevivir, tuvimos que ser soldados duros. Aprendimos a aguantar y seguir
adelante reprimiendo nuestros sentimientos y confiando principalmente en el
razonamiento. El problema es que nuestro mejor razonamiento es impotente ante
la verdad de nuestras emociones. Este conflicto interno es la raíz de todos los
problemas que experimentamos en la vida.
Los
conflictos del Ciclo de la Juventud nos preparan para un viaje que nos desafía
a recuperar nuestro poder auténtico sanando las heridas del pasado. El Ciclo
del Poder es el ciclo de sanación que nos lleva al reino emocional de la
Conciencia del Alma. Este es el dominio del diablo, el territorio de la Mente
Subconsciente, donde debemos realizar el trabajo de la autotransformación.
Para
sanar, debemos estar preparados para afrontar los recuerdos y emociones no
resueltos del pasado. El problema es que reprimir el pasado ha convertido la
mente subconsciente en un infierno. Y para llegar allí
se requiere un pacto con el diablo. Si no se resuelven, estos pensamientos
dolorosos y energías emocionales del pasado seguirán burbujeando y hirviendo,
generando síntomas. Así que, si no hay otra manera...
El
Rey Pescador es una persona que nunca hace un pacto con el diablo. Nunca se
convierte en su propio rey porque no está
dispuesto a hacer el trabajo de autocuración. Es el epítome del paciente
pasivo. En lugar de afrontar las heridas de su pasado, busca soluciones
externas, pescando en el foso que rodea el castillo. Cada día sale al mercado
una nueva píldora, una nueva dieta, un nuevo parche, una nueva terapia que
promete poderes mágicos. Mientras tanto, la solución se ofrece diariamente, por
analogía, en la enfermedad misma.
Lamentablemente,
el condicionamiento social ha establecido una visión mecanicista del mundo
donde las personas con problemas necesitan ser reparadas. El problema radica en
que el modelo médico que la ciencia nos ha brindado refleja una dicotomía
mente-cuerpo que en realidad no existe. La modificación de la conducta, la
farmacoterapia y las intervenciones quirúrgicas no pueden curar una enfermedad
del alma. En el mejor de los casos, solo ofrecen un alivio temporal.
Las
culturas antiguas no tenían una visión separatista del universo. Ciencia y
religión eran una sola. El sanador era a la vez sacerdote y médico. Al formular
una estrategia de tratamiento, mente, cuerpo y espíritu se consideraban por
igual. Si bien están surgiendo nuevas ciencias que desafían la antigua visión
mecanicista y materialista del mundo, el universo todavía se concibe principalmente
como una gran máquina compuesta de partes separadas que funcionan de forma
independiente.
Cuando
las máquinas se averían, necesitan ser reparadas. Este método funciona para
curar laceraciones, desgarros de ligamentos o fracturas. Pero cuando se trata
de dolencias físicas o emocionales crónicas, la visión del cuerpo como una
máquina resulta ineficaz. El Hombre del Bosque lo sabe bien. Reconoce que la
mente y el cuerpo no funcionan de forma independiente, y que el cuerpo no puede
tomar decisiones.
¡La
toma de decisiones es una función de la mente! El diablo sabe que la mente
subconsciente es la mente corporal y que el cuerpo no miente. Lo sabe porque es
Pan, el dios de la naturaleza. La terapia del diablo funciona con la naturaleza
porque la naturaleza sana.
No
se puede obligar a una persona a sanar. Nadie
puede. El poder de sanación reside en la mente del paciente. Para sanar, el
paciente debe estar dispuesto a permitir que la sanación ocurra. Esto puede
llevar tiempo. Si bien la sanación puede ocurrir
instantáneamente, la mayoría de las veces se requiere un proceso de acumulación
de energías para restablecer el equilibrio. Por
esta razón, la Terapia del Diablo no es una solución rápida; es una solución
centrada en el paciente.
La
Terapia del Diablo no es un proceso pasivo; exige esfuerzo por parte del
paciente. Esto se debe a que se necesita consciencia para sanar la consciencia.
Eso es lo que sanamos. La verdadera sanación no consiste en eliminar los
síntomas, sino en liberar los bloqueos que impiden que la sanación ocurra,
porque si la causa de toda enfermedad está en nuestro interior, también lo está
la cura.
La
sanación emocional no se limita a los primeros auxilios. Incluso pequeños
rasguños en la infancia resultan traumáticos para el niño que los sufre en
soledad. En su mente, siente como si hubiera recibido un disparo. Cuando nadie
lo consuela ni le cura la herida, la bala permanece alojada dolorosamente en su
interior. Con el tiempo, puede infectarse, dando lugar a comportamientos
compulsivos, adicciones y enfermedades físicas en la edad adulta.
La
sanación emocional consiste en encontrar y extraer la bala. Si bien esto puede
ser un trabajo delicado, especialmente cuando la bala está alojada
dolorosamente cerca del corazón, La Terapia del Diablo ofrece una solución al
brindarte las claves para una regresión efectiva que induce la hipnosis
terapéutica.
Tu tarea no es buscar el amor, sino
simplemente buscar y encontrar todas las barreras que has construido dentro de
ti mismo contra él. – Rumi
|
FASE
I PREPARACIÓN |
FASE
II TRANSFORMACIÓN |
FASE
III VERIFICACIÓN |
||||
|
1 Primera
consulta |
2 Informar |
3 Prueba |
4 Regreso
a la causa (RaC) |
5 Trabajo
del niño interior |
6 Prueba
e Integración |
7 Trabajo
del
Perdón |
|
Establecer
relación terapéutica |
Establecer
el contrato terapéutico |
Prueba
y preparación para RaC) |
Localizar causa subyacente |
Re-historiar |
Comprobar
e Integrar Cambios |
Permanencia
sin esfuerzo |
|
#1 Fase preliminar Exploración |
#1: Hipnosis Acuerdo |
#1 Pruebas
de la Hipnosis |
#1 encontrar
un puente |
#1 Trabajo
de diálogo |
#1 Comprobar
el, SSI |
#1 Restaurar
la bondad |
|
#2 Identificar las claves para la resolución de los síntomas |
#2: Acuerdo
de regresión |
#2 Pruebas
de la regresión |
#2 Prueba para el Suceso Sensibilizante Inicial SSI |
#2 Volver
a criar al niño |
#2 Comprobar
Suceso Sensibilizador Posterior, SSP, y Cambios compuestos |
#2 Liberar
la ofensa/agravio |
|
|
|
#3: Enseñar sanación universal |
#3 Descubrir la historia |
#3 Volver contar la historia del SSI |
#3 Comprobar
Resultados
en la vida real |
#3 Comprobar
el perdón |
|
|
|
|
|
|
|
#4 Recuperar
la plenitud |
|
|
|
|
|
|
|
#5 Progresar
en la Edad |
Un sistema completo
La Terapia del Diablo consta de un
protocolo de tres fases y siete pasos que transformará tus sesiones de hipnosis
en programas de sanación que brindan resultados reales y duraderos de manera
consistente. Las tres fases del sistema sirven de base para el protocolo de
siete pasos. Juntas, te ofrecen una guía paso a paso para facilitar el proceso
de sanación de la regresión. para provocar hipnosis.
Si
te ha gustado lo que has aprendido hasta ahora, tómate un momento para escribir
una reseña. Tu opinión ayuda a otros a decidir si este libro les interesa.
Si
eres profesor de hipnosis de regresión a la causa, este libro puede ayudar a
tus alumnos a mejorar sus sesiones con los clientes. A medida que adquieran
experiencia, profundizarán su comprensión del proceso de sanación. Su éxito en
el trabajo con los clientes se verá reflejado en tu propio desarrollo.
Fase
1: Preparación
La
primera fase del sistema se centra en preparar el terreno para una hipnoterapia
de regresión a la causa exitosa. Esta fase comprende los tres primeros pasos
del proceso terapéutico:
1. El proceso de admisión
2. La charla informativa/educativa
previa
3. La sesión de preparación para
la regresión
El
proceso de admisión te ayuda a establecer una relación terapéutica con la mente
consciente e inconsciente del cliente. Además, te proporciona la información
necesaria para guiar el proceso de sanación, permitiéndote identificar patrones
sintomáticos.
La
charla educativa previa prepara al cliente para que participe activamente en su
curación, convirtiéndolo en un socio en el proceso terapéutico de regresión
para inducir la hipnosis.
La
primera sesión de hipnosis sirve como prueba para asegurar la existencia de un
contrato vinculante, a la vez que enseña al cliente cómo realizar el proceso de
autosanación. Esto sienta las bases para una hipnoterapia regresiva eficaz.
Fase
2: Transformación
Nada
cambiará hasta que el cliente esté dispuesto a afrontar la incómoda historia
que se ha estado contando a sí mismo, sobre sí mismo, en la intimidad de su mente.
La fase 2 es donde se ubica la experiencia causal y se transforma a través de
los siguientes dos pasos:
4. Regresión a la causa (RaC)
5. Trabajo con el niño interior
RaC
significa Regresión y Liberación. La Regresión utiliza métodos de conexión y
pruebas para localizar el Suceso Sensibilizador Inicial (SSI) y descubrir la
Historia emocional formada por esa experiencia. La Liberación revela las Partes
que quedaron atrapadas en el suceso.
El
trabajo con el niño interior incluye el diálogo, la re-parentalización y la
re-narración para transformar las percepciones, los pensamientos y los
sentimientos asociados con el suceso causante y permitir la sanación.
Fase
III: Verificación
El
objetivo de la hipnoterapia regresiva no es simplemente la mejoría. Busca la
permanencia sin esfuerzo, la no reactividad emocional y la cesación permanente
de los síntomas. La fase 3 se centra en reforzar todos los cambios y realizar
pruebas para asegurar que el proceso de sanación se haya completado. Esto
implica dos pasos finales del proceso terapéutico de siete pasos:
6. Pruebas e integración
7. Trabajo de perdón
Las
pruebas son importantes en cada etapa del proceso de sanación, pero en la Fase
3, constituyen una extensión del aspecto de Re-Narración del Trabajo con el
Niño Interior. Esto implica realizar pruebas en el SSI para verificar que el
suceso esté claro antes de que el Niño crezca. Evaluar cada SSP a medida que el
Niño crece permite identificar aspectos no resueltos y generalizar todos los
cambios.
La
hipnoterapia regresiva no es un tratamiento de una sola sesión, ya que la única
manera de saber si los resultados perdurarán es poniéndolos a prueba en la vida
diaria del paciente. Es ahí donde entran en juego las sugestiones
posthipnóticas. La prueba más importante de los resultados es el tiempo
transcurrido entre sesiones.
El
proceso de maduración prepara al cliente para el trabajo de perdón,
devolviéndole su bondad y valía innatas. El perdón es el paso final en el
proceso de sanación, ya que afrontar y perdonar a quienes nos lastimaron
requiere conciencia adulta. Liberarse de cualquier resentimiento hacia estas
personas liberará al cliente de su influencia.
Una
vez completado el perdón, el cliente puede recuperar su derecho a elegir su
propio camino a partir de ahora. La progresión de edad le brinda entonces una
manera de evaluar las expectativas del cliente respecto al futuro, al tiempo
que refuerza una identidad realista alineada con sus metas y deseos.
Eso
es todo.
Ahora
depende de ti. Tu tarea es poner en práctica lo que has aprendido. El
entrenador Hilton Johnson dijo que en cualquier cosa que elijas hacer, tu éxito
dependerá del tiempo que dediques a estudiar, practicar y aplicar lo aprendido.
Si
dedicas tiempo a practicar y repasar lo aprendido, serás más constante en tu
enfoque de sanación. La constancia te permitirá obtener resultados más
consistentes. Solo sigue los pasos y lo lograrás fácilmente. A medida que
desarrolles tus habilidades y confianza, consolidarás tu reputación por ofrecer
resultados duraderos.
¡Así es como se hace crecer una consulta de sanación basada en recomendaciones!
¿Listo para
aprender más?
¿Estás
en Facebook? Únete al grupo de Hipnoterapia Regresiva. ¡Ahí es donde suelo
estar! https://www.facebook.com/groups/320393528511828
Lecturas
recomendadas
Ashleigh
Brilliant escribió: «Mi vida ha sido influenciada enormemente por muchos libros
que nunca he leído». ¡Qué cierto! La siguiente lista no es, ni mucho menos,
exhaustiva. ¡Pero yo sí los he leído!
Habilidades de asesoramiento
Dass,
Ram y Gorman, Paul. ¿En qué puedo ayudar? Knopf
Publishing.
Kaufman,
Barry Neil. Amar es ser feliz. Fawcett Books.
McKay, Matthew. Davis, Martha. Fanning, Patrick. Mensajes; El libro de habilidades de comunicación . New
Harbinger Publications.
Small,
Jacquelyn. Cómo convertirse en un terapeuta natural: Un
regreso a la verdadera esencia de la ayuda. Bantam Books.
Trabajo onírico e imágenes
Arrien,
Ángeles. Signos de vida: cinco formas universales y cómo
utilizarlas. Arcus Publishing Co.
Barth, Diane. Soñando despierta
. Viking Press.
Nació Margot. Siete maneras de ver un sueño . Starhill Press.
Churchill,
Randal. Conviértete en el sueño; El poder transformador
del trabajo hipnótico con los sueños . Transforming Press.
Day,
Laura. Intuición práctica . Villard Publishing.
Delaney,
Gayle. Sueños sensuales . Publicaciones Fawcett.
Delaney,
Gayle. Viviendo tus sueños . Harper Collins.
Delaney,
Gayle. Sueños transformadores . Bantam Books.
Ellis,
Leslie. Guía clínica para la terapia de los sueños:
Implementación de técnicas sencillas y eficaces para el trabajo con los sueños.
Routledge.
Faraday,
Ann. El juego de los sueños . Harper Collins.
Fezler,
William. Imágenes creativas: cómo visualizar con los
cinco sentidos. Fireside Books.
Gendlin,
Eugene. Deja que tu cuerpo interprete tus sueños.
Publicaciones Chiron.
Hoss,
Robert J. El lenguaje de los sueños; la autocomprensión
a través de las imágenes y el color.
Johnson, Robert A. Trabajo
interior. Harper & Row.
Johnson, Robert. Él .
Harper & Row.
Johnson, Robert. Ella.
Harper & Row.
Johnson, Robert. We.
Harper & Row.
Jung, C.G. Man & His
Symbols. Doubleday.
King, Serge Kahili. Urban
Shaman. Fireside Books.
Kaplan-Williams, Stephon.
Dreamworking. Journey Press.
Lusk, Julie T. 30 Scripts for
Relaxation Imagery & Inner Healing. Whole Person Associates.
Mindell, Arnold. Dreambody; The
Body’s Role in Revealing the Self. Sigo Press.
Pearson, Carol S. The Hero
Within: Six Archetypes We Live By. Harper & Row.
Pike, Diane Kennedy. Life As A
Waking Dream. Riverbend Books.
Schwartz, Andrew E. Guided
Imagery for Groups. Whole Person Associates.
Vaughan-Lee, Llewellyn. The
Lover & The Serpent; Dreamwork Within a Sufi Tradition. Element
Books.
Von Franz, Marie-Louse. The Way
of the Dream. Windrose Films Ltd.
Walker, Matthew. Why We Sleep;
Unlocking the Power of Sleep and Dreams. Scribner.
Psicología y Energía
Carrington, Patricia. Try It On
Everything; Discover the Power of EFT. Try It Productions.
Craig, Gary. EFT for PTSD.
Energy Psychology Press.
Craig, Gary. EFT for Weight
Loss. Energy Psychology Press.
Feinstein, David. Energy
Psychology Interactive; Self-Help Guide. Innersource.
Feinstein, David/Eden, Donna/Craig, Gary. The Promise of Energy Psychology; Revolutionary Tools for
Dramatic Personal Change. Jeremy P. Tarcher/Penguin
Gallo, Fred P. Vincenzi, Harry. Energy Tapping. New Harbinger Publications.
Gallo, Fred P. Energy Tapping
for Trauma. New Harbinger Publications.
Gordon, Marilyn. Extraordinary
Healing. WiseWord Publishing.
Hawkins, David R. Power vs. Force;
The Hidden Determinants of Human Behavior. Hay House.
Hartman, Silvia. Oceans of
Energy; Patterns & Techniques of EmoTrance ™. DragonRising.
Sparks, Loretta. Emotional Freedom
Techniques Personal Peace Procedure.
Emociones
Abramson, Edward. Emotional
Eating; A Practical Guide to Taking Control.
Lexington Books.
Banyan, Calvin D. The Secret
Language of Feelings. Abbot Publishing.
Bradshaw, John. Healing the
Shame That Binds You. Health Communications.
Bradshaw, John. Homecoming.
Bantam Books.
Borysenko, Joan. Guilt is the
Teacher Love is the Lesson. Warner Books.
Childre, Doc/ Rozman, Deborah. Transforming
Anger; The HeartMath Solution for Letting Go of
Rage, Frustration and Irritation. New Harbinger Publications.
Ecker, Bruce. Ticic, Robin. Hulley, Laurel. Unlocking the Emotional Brain: Eliminating Symptoms at Their
Roots Using Memory Reconsolidation. Routledge.
Hicks, Esther and Jerry. The
Astonishing Power of Emotions. Hay House.
Gray, John. What You Feel You
Can Heal. Heart Publishing.
Jampolsky, Gerald G. Love Is
Letting Go of Fear. Bantam Books.
Jenson, Jean. Reclaiming Your
Life. Dutton Books.
Lowen, Alexander. Depression
& the Body. Penguin Books.
Luskin, Fred. Forgive for Good.
HarperCollins.
Miller, Alice. The Drama of the
Gifted Child. Harper.
Needleman, Jacob. A Little Book
on Love. Doubleday
Grandin, Temple. Animals In
Translation. Harcourt.
Tipping, Colin C. Radical
Forgiveness. Global 13 Publications.
Truman, Karol K. Feelings
Buried Alive Never Die …
Vanderpol, Johanna. Honoring
Your Emotions; Why it Matters. Nine Lives Publishing.
Whitfield,
Charles L. Un regalo para mí mismo. Comunicaciones sobre salud.
Wiesenthal,
Simon. El girasol: Sobre las posibilidades y los límites
del perdón. Schocken books
Young,
Jeffrey/ Klosko, Janet. Reinventando tu vida.
Plume
Hipnosis e hipnoterapia clínica
Banyan,
Calvin y Kein, Gerald. Hipnosis e hipnoterapia. Abbot Publishing House, Inc.
Barnett, EA Hipnoterapia
analítica; Principios y práctica. Westwood Publishing Co.
Battinos,
Rubin, Expectativas; El libro de terapia muy breve.
Crown Publishing.
Boyne,
Gil, Transformando la terapia; Un nuevo enfoque de la
hipnoterapia. Westwood Publishing Co.
Bristol,
Claude M. La magia de creer; la ciencia de alcanzar tus
metas. Prentice Hall Press.
Churchill,
Randal. Hipnoterapia regresiva: Transcripciones de
transformación, vol. 1. Transforming Press.
Churchill,
Randal., Catarsis en la hipnoterapia regresiva: Guía de
formación en terapia regresiva, vol. 2. Transforming Press.
Elias,
Jack. En busca de la verdadera magia: Hipnoterapia
transpersonal. Publicaciones Five Wisdoms.
Elman, Dave. Hipnoterapia.
Westwood Publishing Co.
Hammond, D. Corydon. Manual de sugestiones y
metáforas hipnóticas.
Norton Publishing.
Hickman, Irene. Sondeo mental:
hipnosis.
Hilgard, Ernest y Josephine. Hipnosis
para el alivio del dolor. Routledge
Hogan,
Kevin. El nuevo manual de hipnoterapia. Network 3000 Publishing.
Hogan, Kevin. Hipnosis
encubierta. Network 3000 Publishing.
Hunter, C. Roy. El arte de la hipnosis. Kendall/Hunt
Publishing Co.
Hunter, C. Roy. El arte de la hipnoterapia. Kendall/Hunt
Publishing Co.
Kappas, John G. Manual de hipnotismo profesional. Panorama Publishing Co.
Kappas,
John G., Estrategias de relación; La atracción
E&P. Panorama Publishing Co.
King, Mark E., Citrenbaum, Charles M. Hipnoterapia existencial. Guilford Press
Lecron,
Leslie y Bordeaux, Jean. El hipnotismo hoy.
Wilshire Book Co.
Murphy,
Joseph. El poder de tu mente subconsciente. Bantam Books.
McGill, Ormond. Hipnotismo
escénico profesional. Westwood Publishing Co.
Quigley,
David. Hipnoterapia alquímica. Instituto de
Alquimia de las Artes Curativas.
Rosen,
Sidney. Mi voz te acompañará; Los cuentos didácticos de
Milton H. Erickson. Norton & Co.
Williams,
John K. La sabiduría de tu mente subconsciente. Prentice Hall, Inc.
Winkler, E. Arthur Winkler, Hipnoterapia
Rosenthal,
Allen M. Tu mente, el mago . DeVorss & Co.
Propósito/Misión de Vida y Autodominio
Bogart,
Greg. Encontrando tu vocación. Dawn Mountain Press.
Cameron, Julia. El camino del artista: una
senda espiritual hacia una mayor creatividad. Tarcher/Putnam Books.
Covey,
Stephen R. Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.
Fireside Books.
Csikszentmihalyi,
Mihaly. Flujo: la psicología de la experiencia óptima.
Harper Books.
Jarow,
Rick. Creando el trabajo que amas. Destiny Books.
Leonard,
George. Maestría: Las claves del éxito y la realización
a largo plazo. Dutton Books.
Millman,
Dan. La vida para la que naciste. HJ Kramer Ltd.
Moore, Thomas. El cuidado del alma . Harper Books.
Needleman,
Jacob. El dinero y el sentido de la vida.
Doubleday.
Nemeth,
Maria. La energía del dinero. Ballantine
Wellspring.
Sher,
Barbara. Podría hacer cualquier cosa (si tan solo
supiera qué es). Delacorte Press.
Spangler, David. La llamada.
Riverhead Books.
Stephan, Naomi. Encontrando tu misión en la
vida. Stillpoint Publishing.
Sanación mente-cuerpo
Achterberg, Jeanne. Dossey, Barbara. Kokmeier, Leslie. Rituales
de sanación: El uso de imágenes para la salud y el bienestar. Bantam New
Age Books.
Bays,
Brandon. El viaje; Un mapa de ruta hacia el alma.
Pocket Books.
Chopra, Deepak. Sanación
cuántica. Bantam New Age Books.
Coddington,
María. En busca de la energía curativa. Destiny Books.
Davidsson, Marcy Foley/Shaffer, William L./Davidsson,
Kent. Iluminando
la experiencia física.
Fundación para el Bienestar Integral
Dethlefsen,
Thorwald. El poder curativo de la enfermedad; el
significado de los síntomas y cómo interpretarlos. Element Books.
Dossey, Larry. Reinventando la
medicina. Harper Books.
Duff, Kat. La alquimia de la enfermedad. Harmony Books.
Epstein,
Gerald. Visualizaciones curativas: Creando salud a
través de imágenes. Bantam Books.
Goldberg, Bruce. Sanación del
alma. Llewellyn Books.
Goldberg, Bruce. Secretos de la autohipnosis. Sterling Publishing Co.,
Inc.
Greenwood,
Michael y Nunn, Peter. Paradoja y sanación.
Meridian House.
Hamer,
Ryke Geerd. Cuadro científico de la nueva medicina
germánica.
Hay,
Louise L. Puedes sanar tu vida. Editorial Hay House.
Hay,
Louise L. Sana tu cuerpo. Editorial Hay House.
Helmstetter, Shad. Qué decir cuando hablas
contigo mismo.
Pocket Books.
LeShan,
Lawrence. El cáncer como punto de inflexión. Penguin Books.
Liebmann-Smih, Joan, Egan, Jacqueline Nardi. Señales
corporales.
Libros gallo.
Lipton,
Bruce H. La biología de la creencia. Hay House.
Locke, Steven. Colligan, Douglas. El sanador interior. Dutton Books.
McTaggart, Lynne. El campo. Prensa libre
McTaggart,
Lynne. El experimento de la intención. Free
Press.
Moss,
Richard. La mariposa negra: una invitación a la
vitalidad radical. Artes Celestiales.
Myss,
Caroline. Anatomía del espíritu. Harmony Books.
Myss,
Caroline. Por qué la gente no sana y cómo puede hacerlo
. Harmony Books.
Parkhill, Stephen. Respuesta al
cáncer. Omni Hypnosis Publishing.
Rubin, Theodore Isaac. El libro de la ira. Collier Books.
Rocha,
Cairo P. La ira aumenta, el miedo disminuye: las
emociones y su vínculo oculto . Authorhouse
Rossi,
Ernest L., Cheek, David B. Terapia mente-cuerpo; Métodos
de curación ideodinámica en hipnosis . Norton & Co.
Sarno,
John E. La receta del cuerpo y la mente. Libros
Warner.
Sarno,
John E. La mente dividida; epidemia de trastornos
mente-cuerpo. Harper Collins
Siegel,
Bernie. Amor, medicina y milagros . Harper &
Row.
Silva,
José. Método de control mental de Silva para obtener
ayuda de tu otroLateral . Libros de bolsillo.
Sopher,
Marc. Ser o no ser… Sin dolor; El síndrome mente-cuerpo.
Taylor,
Jill Bolte. Mi chispa de intuición: el viaje personal de
una neurocientífica. Viking
Tebbetts,
Charles. Autohipnosis y otras técnicas para expandir la
mente. Westwood Publishing Co. Inc.
Walker, Morton. El poder del
color. Avery
Publishing.
Weissman,
Darren R. El poder del amor y la gratitud infinitos; un
viaje evolutivo para despertar tu espíritu . Hay House.
Programación Neurolingüística (PNL)
Andreas,
Connirae. Andreas, Tamara. Transformación esencial:
Alcanzando la fuente interior . Real
People Press.
Andreas, Steve y Connirae. Cambia
de opinión. Real People Press.
Bandler, Richard y Grinder, John. De ranas a príncipes. Real People Press.
Bandler, Richard y Grinder, John. Replantear
el encuadre.
Real People Press.
Grinder, John y Bandler, Richard, Trance-Formations . Real People Press.
Linden, Anne. Mindworks.
Berkley Books.
Robbins, Anthony. Poder ilimitado . Fawcett Press.
Terapia de partes
Emmerson,
Gordon.Terapia de los estados del ego. Crown
House Publishing.
Harris,
Thomas A. Yoestoy bien, tú estás bien; una guía práctica
para el análisis transaccional. Harper and Row Publishers
Hunter,
C. Roy.Hipnosis para la resolución de conflictos
internos: Introducción a la terapia de partes. Crown House Publishing
Ltd.
Napier,
Nancy J. Recreando tu yo; Construyendo la autoestima a
través de la visualización y la autohipnosis. WW Norton
Parks,
Penny. Guía para terapeutas sobre la terapia del niño
interior de Parks. Serie Horizontes Humanos.
Pierrakos,
Eva. El camino de la autotransformación. Bantam
Books
Pierrakos,
Eva. Rendición a Dios Interior: El camino espiritual a
nivel del alma. Pathwork Press
Satir,
Virginia. El modelo Satir: terapia familiar y más allá.
Science & Behavior Books.
Schmidt, Shirley Jean. La estrategia para satisfacer
las necesidades del desarrollo: una terapia del estado del yo para sanar a
adultos con traumas infantiles y heridas de apego. Instituto DNMS.
Stone,
Hal y Sidra. Abrazándonos a nosotros mismos: El manual
del diálogo de la voz. Nataraj Publishing.
Unterman,
Debbie. Hablando conmigo misma; aprender a amar las
voces en tu cabeza.
Watkins,
John y Helen. Estados del yo: teoría y terapia.
WW Norton
Whitfield,
Charles L. Sanando al niño interior.
Comunicaciones de salud.
Zimberoff,
Diane. Liberándose de la trampa de la víctima.
Wellness Press.
Zinker,
Joseph. El proceso creativo en la terapia Gestalt.
Terapia de regresión
Chadwick,
Gloria. Descubriendo tus vidas pasadas. Libros
contemporáneos.
Dethlefsen,
Thorwald. Desafío del destino. Elemento libros
Ltd.
Dethlefsen,
Thorwald. Voces de otras vidas . Evans & Co.
Grof, Stanislav. La mente
holotrópica. Harper Collins.
Haich, Elizabeth. Iniciación.
Lee, John. Cómo volver a crecer:
Entendiendo la regresión emocional. Harmony
Lucas,
Winafred Blake. Terapia de regresión: Manual para
profesionales. Deep Forest Press.
Moody, Raymond A. Vida tras
vida. Bantam Books.
Newton,
Michael. Viaje de las almas . Publicaciones
Llewellyn.
Snow,
Chet. Sueños masivos del futuro . Deep Forest Press.
Stephens, Elaine. Susurros de la mente. Harper & Row.
Weiss,
Brian. Muchas vidas, muchos maestros . Fireside
Books.
Weiss,
Brian. Del tiempo a la sanación . Fireside Books.
Espiritual
Amén,
Daniel G. Sanando el hardware del alma. The Free
Press
Atwater,
PMH Más allá de la luz; Los misterios y revelaciones de
las experiencias cercanas a la muerte. Avon Books.
Baldwin,
William. Terapia de liberación espiritual; un manual de
técnicas. Headline Books.
Fiore,
Edith. Los muertos inquietos: Una psicóloga trata la
posesión espiritual. Ballantine Books.
Fundación
para la Paz Interior, Un Curso de Milagros.
Goldberg, Bruce. Peaceful Transition; The Art of Conscious Dying & Liberation of the Soul.
Llewellyn Publications.
Goldberg, Bruce. Soul Healing.
Llewellyn Publications.
Harner, Michael. The Way of the
Shaman. HarperSanFrancisco
Ingerman, Sandra. Soul
Retrieval; Mending the Fragmented Self. HarperSanFrancisco
Lazaris. The Sacred Journey:
You and Your Higher Self. Concept Synergy Publishing.
Kason, Yvonne. A Farther Shore.
Harper Collins.
Matthews, Caitlin. Singing the
Soul Back Home; Shamanism in Daily Life. Element Books.
Modi, Shakuntala. Remarkable
Healings. Hampton Roads.
Moody, Raymond. Life After
Life. Bantam.
Myss, Caroline. Sacred
Contracts. Harmony Books.
Newton, Michael. Life Between
Lives; Hypnotherapy for Spiritual Regression. Llewellyn Books.
Newton, Michael. Journey of
Souls; Case Studies of Life Between Lives. Llewellyn Books.
Nuland, Sherwin B. How We Die;
Reflections on Life’s Final Chapter. First Vintage Books.
Ruiz, Don Miguel. Four
Agreements Wisdom Book. Amber Allen Publishing.
Stephens, Elaine. Whispers of
the Mind; A Complete Program for Unlocking the Secrets of Your Past Lives.
Harper & Row
Storm, Howard. My Descent into
Death. Doubleday.
Van Bommel, Harry. Family
Hospice Care. Saint Elizabeth Health Care Foundation.
Villodo, Alberto. Mending the
Past and Healing the Future with Soul Retrieval. Hay House.
Vitale, Joe / Len, Ihaleakala Hew. Zero Limits. Wiley
Wapnick, Kenneth. A Talk Given
on A Course in Miracles. Foundation for A Course in Miracles.
Weiss, Brian L. Many Lives,
Many Masters. Fireside Books.
Woolger, Roger. Other Lives, Other
Selves; A Jungian Psychotherapist Discovers Past Lives. Bantam New Age.
Woolger, Roger. Healing Your
Past Lives. Sounds True.
Zukav, Gary. The Seat of the
Soul. Fireside Books
Stress & Trauma
Baum, Brent. The Healing
Dimensions; Resolving Trauma in Body, Mind and Spirit. Healing
Dimensions
Levine, Peter A. Waking the
Tiger; Healing Trauma. North Atlantic Books
Rothschild, Babette. El cuerpo recuerda: un libro
de casos
. Norton.
Scaer,
Robert C. El cuerpo soporta la carga; trauma,
disociación y enfermedad. Haworth Medical Press
Scaer,
Robert. El espectro del trauma: heridas ocultas y
resiliencia humana. WW Norton.
Talbott,
Shawn. La conexión con el cortisol: por qué el estrés
engorda y perjudica la salud. Hunter House.
Otros
Bach,
Richard. Huyendo de la seguridad; Una aventura del
espíritu.
Bach,
Richard. Hipnotizando a María; Una historia .
Hampton Roads.
Baum,
Brent. Vivir como luz; El despertar de la conciencia
mística . Dimensiones sanadoras.
Barksdale,
LS. Fomentando la autoestima . Fundación Barksdale.
Bly,
Robert. Iron John . Addison Wesley.
Bryan, Mark y Cameron, Julia. El
borracho de dinero: 90 días para la libertad financiera . Balentine
Books.
Csikszentmihalyi, Mihaly. Creatividad
. Harper Collins.
Csikszentmihalyi, Mihaly. Flujo.
Harper Collins.
Csikszentmihalyi,
Mihaly. El yo en evolución: una psicología para el
tercer milenio. Harper Collins.
Duerk,
Judith. Círculo de piedras: El viaje de la mujer hacia
sí misma . Lura Medic.
Goleman,
Daniel. Inteligencia emocional. Bantam Books.
Hicks,
Jerry y Esther. Abraham habla: Un nuevo comienzo 1 y 2.
Editorial Abraham Hicks.
Hill, Napoleón. Piense y hágase rico.
Hill,
Napoleón. La llave maestra de la riqueza.
Hopkins,
Tom. Cómo dominar el arte de vender . Warner
Books.
Leidecker,
Arthur. Desde cero y con poco presupuesto.
Maurer,
Robert. El método Kaizen. Workman Publishing.
Satir,
Virginia. La creación de personas. Libros de
ciencia y comportamiento.
Shanor,
Karen Nesbitt. La mente emergente . Renaissance
Books.
Slade,
Neil. Los lóbulos frontales se sobrecargan.
Música y libros de Neil Slade.
Walker,
Matthew. Por qué dormimos: Descifrando el poder del
sueño y los sueños. Simon and Schuster.
¡Es inútil! Mañana habrá aún más
libros que debería haber leído que los que hay hoy. - Ashleigh
Brilliant
Glosario de
términos
Abreacción: Movimiento físico o estallido emocional como reacción a
una sugestión durante el estado hipnótico. Algunas abreacciones hipnóticas son
espontáneas, mientras que otras son provocadas por el hipnotizador. La
abreacción hipnótica puede utilizarse para alcanzar mayor profundidad,
revitalizar o liberar emociones reprimidas.
Puente afectivo (PA ): Técnica mediante la cual el cliente sigue un sentimiento
desde el presente hasta un incidente pasado.
Progresión de edad (PE): También conocida como proyección al futuro, el cliente se
proyecta hacia el futuro. La PA se puede utilizar para (a) evaluar los
resultados esperados del cliente tras el procesamiento hipnoterapéutico, (b)
ensayar mentalmente situaciones o sucesos futuros para experimentar el éxito en
la realización de una tarea, (c) crear escenarios futuros con el fin de
desarrollar recursos, por ejemplo, entrenamiento en asertividad, (d) visualizar
un resultado deseado o las consecuencias de su comportamiento destructivo
actual, por ejemplo, Camino Alto, Camino Bajo, (e) consolidar el éxito
celebrando el éxito en el futuro, (f) planificar estratégicamente mirando hacia
atrás desde el futuro para ver qué pasos concretos se tomaron para lograr el
éxito.
Regresión de edad (RE): Proceso que consiste en trasladar al cliente al pasado,
desde el presente hasta un suceso anterior, para afrontar la causa del problema
que presenta en su origen.
Anclaje: Término de programación
neurolingüística que describe un proceso natural mediante el cual se forma una
respuesta condicionada. Un recuerdo, estado o comportamiento se asocia (ancla)
a un estímulo específico. Los estímulos repetidos refuerzan esta asociación. El
ancla (es decir, el desencadenante o estímulo) puede ser físico (p. ej., tacto
o sensación), visual (p. ej., el color rojo), auditivo (p. ej., tono de voz),
frases verbales (p. ej., una palabra o frase que uno se dice a sí mismo), así
como recuerdos o estados emocionales (p. ej., ver una serpiente, sentir miedo).
Véase también Condicionamiento Clásico.
Síndrome corporal: Una manifestación física de
un trauma emocional. Cuando una emoción se reprime en lugar de procesarse y
liberarse, se expresa como malestar físico.
Terapia de la silla (TS): Esta técnica deriva de la técnica de la silla vacía de La terapia Gestalt,
desarrollada por Fritz Perls, consiste en que el paciente coloque a otra
persona o una parte de sí mismo (por ejemplo, un pensamiento, un sentimiento,
un síntoma, un aspecto de un sueño, etc.) en una silla frente a él, a varios metros
de distancia. El paciente mantiene una conversación alternando entre el
"otro" y él mismo. Este proceso le permite clarificar sus
sentimientos y reacciones hacia la otra persona y aumentar su comprensión. Esta
comprensión puede utilizarse para facilitar el perdón y el cambio de
comportamiento.
Condicionamiento clásico: Una forma de aprendizaje
asociativo demostrada por primera vez por Ivan Pavlov (1927), quien entrenó a
perros para que salivaran al oír el sonido de una campana. El proceso de
condicionamiento consiste en asociar un estímulo con una respuesta. Mediante la
repetición, ambos se asocian y la respuesta se vuelve automática (condicionada)
(por ejemplo, condicionamiento del miedo). Véase también anclaje.
Puente Cognitivo (PC): En lugar de dejarse llevar por un sentimiento, el cliente
sigue un pensamiento desde el presente hasta un incidente pasado.
Mente Consciente (MC): En la teoría psicoanalítica de la personalidad de Sigmund
Freud, la mente consciente abarca todo lo que está dentro de nuestra consciencia.
Este es el aspecto de nuestro procesamiento mental sobre el cual podemos pensar
y hablar de manera racional. La mente consciente incluye sensaciones,
percepciones, recuerdos, sentimientos y fantasías presentes en nuestro estado
de consciencia. Estrechamente relacionada con la mente consciente se encuentra
la mente preconsciente, que comprende aquello en lo que no pensamos en este
momento, pero que podemos traer fácilmente a la consciencia.
Método persuasivo: Cualquier método que proporcione evidencia al cliente y,
por lo tanto, reafirme su creencia o un curso de acción. Por ejemplo, la prueba
de fijación ocular, la prueba de distorsión temporal, el SUDS.
Creencias centrales: Creencias que se instalan antes del establecimiento del
Factor Crítico (generalmente antes de los 5 años). Ejemplo: “No soy digno de
ser amado”. “Soy estúpido/feo/incapaz/etc.”
Función Crítica (FC): La barrera semipermeable que separa la mente consciente de
la subconsciente actúa como guardián para
proteger nuestras creencias subconscientes. Tiene el poder de aceptar o
rechazar sugerencias. Las sugerencias que no coinciden con la programación
existente se rechazan automáticamente.
Proceso de Memoria Profunda (PMP): Una técnica desarrollada por
Roger Woolger, Ph.D., que combina el análisis junguiano, el psicodrama y las
técnicas de sanación chamánica para liberar problemas ancestrales o kármicos y
para sanar problemas físicos y emocionales que se encuentran en el cuerpo.
Técnica de Impulso Directo (TID): Una técnica de acumulación.
La ley de la sugestión compuesta establece que, una vez que el subconsciente
del cliente acepta una sugestión, resulta más fácil aceptar otras. Con este
proceso, el cliente repite una sola sugestión en voz alta con intención y
entusiasmo (15 veces o más).
Entidad de Fuerza Oscura (EFO): También conocida como ángel
caído, esta entidad parasitaria espiritual se adhiere a los humanos con fines
maliciosos. Es jerárquica, astuta y busca obtener poder destruyendo la luz. A
menudo le teme a la luz. Las EFD poseen una chispa de luz, pero han sido
engañadas hasta el punto de perder la conciencia de su verdadera naturaleza. El
objetivo de la Terapia de Liberación Espiritual (TRE) es ayudarlas a comprender
que están atrapadas para que puedan ser liberadas y regresar a la luz.
Sugestión Directa (SD): También conocida como autoritaria o paternal, este método
era el preferido por Dave Elman. Las sugerencias se dan en forma de
instrucciones u órdenes, como «Relaja tus párpados hasta que no te funcionen».
En contraste, la sugestión indirecta, o permisiva/maternal, era el método
preferido por Milton Erickson. Las sugerencias indirectas dan al cliente la
ilusión de elección al decidir si realizará o no la acción solicitada por el
hipnotizador; por ejemplo, «Y puede que descubras que tus párpados se vuelven
más pesados». Otro método que da la ilusión de elección es la técnica del doble
vínculo, que puede ser directa o indirecta. Por ejemplo: «Puedes relajarte
ahora o puedes relajarte más tarde... lo que sea mejor para ti». Esto da al
cliente la ilusión de elección, pero presupone que se relajará,
independientemente de la opción que elija. Este método es útil para personas
analíticas que desean mantener el control.
Charla informativa previa: Proceso de educar al cliente
para prepararlo para la hipnosis terapéutica.
Estados del yo: Diversos aspectos de la personalidad que se forman en
respuesta a las experiencias vitales del cliente. Las partes sanas se forman en
respuesta a relaciones positivas, amorosas y afirmativas con modelos a seguir.
Las partes heridas se forman en respuesta a traumas, abuso, negligencia,
rechazo y modelos a seguir sobreprotectores. Estas partes están ancladas en el
pasado, donde siguen albergando sentimientos negativos y creencias irracionales
que afectan al cliente en el presente. Véase también Análisis Transaccional.
Técnica de Liberación Emocional (TLE-EFT): También conocida como tapping, el principio fundamental de la EFT es que las
emociones negativas pueden causar alteraciones en el campo energético del
cuerpo. La teoría de la EFT se basa en principios similares a los de la
acupuntura. La EFT fue creada por Gary Craig, quien estudió TFT con Roger
Callahan.
Psicología energética: Un conjunto de métodos terapéuticos basados en meridianos
que incorporan golpecitos, frotamientos o toques en puntos de acupresión o
chakras, con o sin sugestiones. Entre las modalidades se incluyen TFT, EFT,
TAT, Seemorg Matrix Work, WHEE y otras. Véase también MTT.
Técnica de pellizco con los dedos (TPD): Proceso mediante el cual
frotar o pellizcar dos dedos juntos se asocia a una respuesta específica (por
ejemplo, sentirse tranquilo y relajado).
El perdón a los demás (PD): Proceso de liberarse del
pasado, dejando de lado la ira, la culpa y la condena hacia quien nos ofendió,
y encontrando algo positivo en las transgresiones pasadas. Esto empodera a
quien perdona para que abandone el rol de víctima y asuma la responsabilidad de
su vida y sus sentimientos.
Perdón a uno mismo (PM): El proceso de liberar la
ira, la culpa y la condena hacia uno mismo al reinterpretar los fallos o
transgresiones del pasado como errores.
Progresión hacia el futuro (PF): también conocida como
progresión de edad, es el proceso de guiar al cliente para que imagine
experimentar una situación o suceso futuro con el fin de probar los resultados
y reforzar el cambio.
Adulto (AD): Conciencia adulta del cliente que puede brindar amor,
información y guía a los yoes más jóvenes.
Camino Alto, Camino Bajo: Una adaptación de 5 CAMINOS
del Patrón de Encrucijada. Se guía al cliente para que se imagine en una
encrucijada. El pasado se extiende detrás de él y el futuro se extiende ante él
a lo largo de dos caminos distintos, uno a la izquierda y otro a la derecha. El
camino de la derecha se denomina Camino Alto, mientras que el de la izquierda
es el Camino Bajo. A continuación, se invita al cliente a recorrer el Camino
Bajo para infundirle aversión a continuar con su comportamiento
"malo" al observar todas las consecuencias negativas futuras de
seguir por ese camino. Luego, se le lleva de vuelta a la encrucijada para que
reconozca que aún puede elegir el cambio. Se le guía entonces por el Camino
Alto para que observe todas las recompensas positivas de tomar esta decisión.
El Patrón de Encrucijada también se puede utilizar después de una limpieza
exitosa para permitir que el cliente experimente el camino en el que se
encuentra ahora como resultado de haber realizado estos cambios positivos (por
ejemplo, el ritmo futuro).
Espíritu Ignorante (EI): También conocido como
Espíritu Terrenal, fantasma hambriento o autoestopista.
Según la teoría del apego espiritual, cuando una persona muere y no cruza a la
luz, se vuelve terrenal y se apega a una persona viva. Cuando la muerte llega
repentinamente, el EI puede estar confundido y no darse cuenta de que está
muerto. Si no está dispuesto a soltar su cuerpo físicoExistencia, puede evitar
ir a la luz en el momento de la muerte. Puede temer ir al infierno por malas
acciones durante su vida. O, creyendo que nada sigue a la muerte, puede
intentar permanecer entre los vivos. Cuando un IS se une a alguien,
generalmente es por ignorancia más que por malicia. Puede quedar vinculado a
alguien con quien tiene asuntos pendientes. Un ser querido afligido puede
atraer al IS para que se una a él en un intento de consolarlo. Los adictos a
sustancias pueden unirse a consumidores vivos en un intento de alimentar su
adicción (fantasmas hambrientos). Un niño puede buscar compañía con otro niño
para no estar solo.
Suceso Sensibilizador Inicial (SSI): También conocido como suceso sembrador o suceso causal. El primer suceso que
generó las percepciones subyacentes al problema que presenta el paciente,
generalmente ocurrido en la infancia. Rara vez la mente consciente tiene
conocimiento de este suceso. Si bien tuvo un impacto emocional en su momento,
puede o no haber sido traumático. Cada suceso posterior, que de alguna manera
se asemeja al primero, sirve para reactivar el patrón establecido en el ESI,
fortaleciéndolo. Reinterpretar el ESI modificará las percepciones subyacentes
al problema, permitiendo el alivio de los síntomas.
Niño Interior (IC): El cliente en su infancia. También conocido como el Pequeño
o el Niño.
Proceso de admisión: Entrevista preliminar en la que se recaba información sobre
el problema que presenta el cliente.
Ensayo mental: el proceso de imaginar o practicar mentalmente la
realización de una tarea, en contraposición a la práctica real.
Meridianos: Líneas de energía biológica en el cuerpo identificadas por
la Medicina Tradicional China hace miles de años. A lo largo de estas líneas se
encuentran puntos sensibles (puntos de acupuntura) que pueden estimularse para
liberar bloqueos y estimular el flujo de bioenergías en el cuerpo con fines curativos.
Técnica de Golpeteo de Meridianos (TGM-MTT): MTT es el término general
para todas las técnicas que utilizan puntos de acupresión para reducir o
resolver emociones negativas y los problemas físicos asociados a ellas. Los
practicantes de golpeteo utilizan MTT para liberar bloqueos en el flujo natural
de energía del cuerpo. La liberación de estos bloqueos permite que el sistema
energético se reequilibre en el cuerpo y la mente. Los puntos de acupresión se
localizan donde los meridianos están más cerca de la superficie de la piel. Las
técnicas de golpeteo de meridianos abordan el sistema energético del cuerpo
mediante golpeteos o toques en varios de estos puntos. Los métodos de MTT
incluyen la Terapia del Campo del Pensamiento (TFT), la Técnica de Liberación
Emocional (EFT), el Toque y la Respiración (TAB), Be Set Free Fast (BSFF), la
Terapia de Sincronización de Energía del Pensamiento (TEST), el Método de
Borrado de Afecto Negativo (NAEM), la Psicoterapia Energética Individualizada
(IEP), la Reimpresión de la Matriz y otros.
Prueba de Respuesta Muscular (PRM): También conocida como prueba
muscular o kinesiología. Un conjunto de métodos utilizados para obtener
respuestas inconscientes (ideomotoras) a través del cuerpo. Desarrollada por el
Dr. George Goodheart como una forma de corregir desequilibrios estructurales,
la PRM se utiliza para recuperar información del subconsciente mediante
afirmaciones de sí/no o verdadero/falso. Existen varios métodos, entre los que
se incluyen la Prueba de Balanceo, la Prueba Básica del Brazo, el Método de
Mano Solitaria, el Método del Tronco que Cae, el Método del Hoyo en Uno y el
Método de Anillos Enlazados. La PRM se utiliza en el enfoque clásico de EFT. El
Dr. David Hawkins utilizó la PRM para calibrar las energías emocionales.
Partes:
Véase Estados del Ego. Las principales partes con las que se trabaja en las
sesiones de hipnoterapia regresiva son el Niño Interior, la Parte Adulta, las
Partes Parentales y el Opresor.
Terapia de Partes (TP): También conocida como Terapia de Estados del Ego, Trabajo
con Subpersonalidades o Terapia de Mediación de Partes. Este método tiene sus
raíces en la Terapia Gestalt. Se identifican las partes en conflicto y se
establece comunicación con ellas para lograr una resolución. La Terapia de
Partes fue desarrollada por Charles Tebbetts, cuyo trabajo continúa hoy en día
con C. Roy Hunter.
Regresión a Vidas Pasadas (RVP): Regresión a un suceso de una
encarnación anterior. La creencia en vidas pasadas es común a muchos sistemas
espirituales, incluido el cristianismo primitivo, que cree en la naturaleza
eterna del alma, la cual se reencarna. Los Yoga Sutras de Patanjali abordan el
concepto de karma. El karma es esencialmente el concepto de libre albedrío; los
humanos tienen la libertad de elegir entre el bien y el mal y experimentar las
consecuencias de sus elecciones. Se cree que el alma carga con una acumulación
de impresiones provenientes de vidas anteriores.
Relajación Progresiva (RP): La relajación progresiva se
aplica generalmente a la inducción de la relajación. Se le indica al paciente
que se concentre en su cuerpo y, comenzando por la parte superior de la cabeza
o los pies, imagine que relaja varios músculos de forma secuencial.
Originalmente conocida como relajación muscular progresiva (RMP), esta técnica
fue desarrollada por Edmund Jacobson a principios de la década de 1920 como un
medio para aliviar la ansiedad. Jacobson creía que, dado que la tensión
muscular acompaña a la ansiedad, se puede reducir esta relajando la tensión
muscular. Al tensar y relajar secuencialmente los músculos de las piernas, el
abdomen, el pecho, los brazos y la cara, la ansiedad se reduce sistemáticamente.
Jacobson descubrió que esta técnica también es eficaz para las úlceras, el
insomnio y la hipertensión.
Declaración de preparación: Una declaración precisa que
se utiliza para enfocar la mente en los pensamientos, sentimientos y recuerdos
asociados con un problema antes de una ronda de liberación.
Puente Somático: En lugar de seguir un sentimiento o un pensamiento, el
cliente se centra en una sensación física y la sigue desde el presente hasta un
incidente pasado.
Sonambulismo: Se considera un nivel de hipnosis
efectivo para la regresión. Este nivel es fácil de evaluar y proporciona
un resultado claro y cuantificable. Las pruebas incluyen el reto de los números
(pérdida de memoria numérica), la prueba de fragmentación ocular, la prueba del
pellizco para la analgesia y la inducción de alucinaciones mediante sugestión.
Terapia de Liberación Espiritual (TLE-SRT, por sus siglas en
inglés):
A veces denominada "un enfoque clínico para la desposesión", la SRT
fue desarrollada por el difunto Dr. William Baldwin.
Mente Subconsciente (MSC/MS): También conocida como Mente
Emocional. Es la parte de la mente que se encuentra por debajo del umbral de la
consciencia. La MSC es responsable de los sentimientos, la intuición, la
imaginación y alberga todos los recuerdos. Es la sede de nuestras emociones y
la fuerza motriz de nuestro ser.
Escala Subjetiva de Unidades de Malestar (ESUM-SUDS): También conocida como Escala
de Unidades Subjetivas de Perturbación. El cliente evalúa su nivel de malestar
mediante una escala de intensidad, generalmente de 0 a 10, donde 10 representa
el peor malestar experimentado y 0 la ausencia total de malestar o una
sensación de paz y bienestar. Esta herramienta de autoevaluación guía al
hipnoterapeuta y proporciona al cliente evidencia convincente de mejoría. La ESUM
(o SUD en inglés), puede utilizarse tanto antes de la liberación como de forma
retroactiva.
Suceso Sensibilizante Posterior (SSP-ESP): Sucesos posteriores al Suceso
Sensibilizante Inicial (SSI), que refuerzan el suceso causal, generando un
patrón de comportamiento y/o supervivencia. Cuando los sucesos vitales
coinciden con el ESI, el patrón de comportamiento/supervivencia se refuerza y
el estrés interno aumenta.
Suceso productor de síntomas (SPS - EPS): El suceso esquelético más reciente
en el que el problema subyacente comenzó a manifestarse como síntomas (por
ejemplo, el cliente comenzó a fumar o a comer en exceso, apareció la erupción,
etc.).
Análisis Transaccional (AT): Los estados del yo de Eric
Berne (Padre, Adulto y Niño) son las tres partes básicas con las que se trabaja
durante la regresión. El AT explica por qué las personas reaccionan de la
manera en que lo hacen ante diversas situaciones (es decir, patrones de
comportamiento).
Mente inconsciente (MI): También conocida como mente corporal. El estrato más
profundo de la mente subconsciente, responsable de las funciones corporales
automáticas como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión, la
eliminación, la transpiración, etc.
Ultraprofundidad (UP): También conocido como el estado Sichort. Para alcanzar esta
profunda profundidad de conciencia y percepción, el individuo debe ser
condicionado para alcanzar primero un sonambulismo profundo. Luego, el
individuo debe ser condicionado al estado Esdaile (estado de coma) ySe evalúa
mediante respuestas catatónicas. Finalmente, el individuo debe alcanzar el
estado de Sichort, donde es posible inducir instantáneamente analgesia,
anestesia local o general, adecuada para cirugía. Las regresiones en el estado
de Sichort revelan la personalidad pasada real. En la mayoría de los casos, el
sujeto no tendrá recuerdos conscientes. Este es el mismo estado alcanzado por
Edgar Cayce para la canalización en trance. El único nivel de profundidad
inferior al estado de Sichort es el sueño profundo natural. James Ramey
continúa el trabajo de Walter Sichort.
Ultra-Altura (UA): Método creado por Gerald F. Kein que permite al cliente
alcanzar niveles expandidos de consciencia, donde puede obtener conocimiento y
comprensión de sus problemas físicos, mentales y/o emocionales. Para lograr
este estado, primero se guía al cliente a un estado de sonambulismo. Luego, se
le guía a un estado más profundo de Esdaile (estado de coma). Una vez alcanzado
el estado de Esdaile, se guía al cliente para que permita que la mente se
separe del cuerpo y ascienda a planos de consciencia cada vez más elevados.
Este estado de consciencia y claridad mental elevadas pueden utilizarse para
identificar la causa raíz de un problema, así como su solución, buscar
orientación, acceder al conocimiento y alcanzar la sanación.
Acerca del autor
Wendie
Webber
Con más de treinta años de experiencia como terapeuta, Wendie aporta una amplia gama de habilidades a su singular enfoque de la regresión para inducir la hipnosis. Es graduada en Omni-Hypnosis, practicante de 5-Path, hipnoterapeuta transaccional, hipnoterapeuta alquímica, terapeuta sistémica transformacional de Satir y participante del programa intensivo de hipnoterapia regresiva. Antes de dedicarse a la hipnosis, Wendie era dueña de una librería de autoayuda donde exploraba espiritualidad, psicología y sanación basada en la energía. Wendie recibió el premio 5-PATH Leadership Award de 2006 y el premio Gerald F. Kein OMNI Award de 2019 a la excelencia en hipnotismo. Disfruta de un estilo de vida ecléctico en la isla de Vancouver, Columbia Británica, Canadá,
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